El príncipe; Nicolás Maquiavelo
Filosofía renacentista. Pensamiento maquiavélico. Conservación del poder político. Formas de gobernar. Tropas militares

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EL PRÍNCIPE
La estructura interna de “ El Príncipe” es divisible en cuatro partes fundamentales:
Abarca los capítulos I-XI, en éstos se estudian diferentes clases de principados, como se adquieren y se conservan; en especial los principados nuevos.
1.1. Los Estados son:
1.1.1. Repúblicas (pueblo libre)
1.1.2. Principados (gobernado por un príncipe)
1.1.1.2. Hereditarios: el pueblo está acostumbrado al linaje del príncipe, por lo tanto éste solo debe respetar el orden de sus antepasados y adaptarse a los acontecimientos.
1.1.1.2. Mixtos: son los principados nuevos que se añaden a un Estado.
1.1.1.2. Nuevos: son los más difíciles de conservar, pero esto depende mucho del carácter del príncipe, y las características del nuevo Estado.
Complicaciones posibles:
- Cuando son ocupados por medio de tropas y violencia.
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Cuando el país nuevo, tiene una lengua, unas costumbres y unas instituciones diferentes. Por ejemplo los países acostumbrados a vivir en libertad.
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Cuando nacen enemigos, que se beneficiaban del antiguo régimen, y defensores tímidos.
Remedios efectivos:
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El príncipe debe residir en el nuevo Estado. Así podrá poner remedio a los desordenes y logrará que sus nuevos súbditos se familiaricen con él.
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Establecer colonias, uniendo así estos territorios al príncipe ; ahorrar dinero sin tener que pagar una ocupación militar, y a la vez ganarse la fidelidad de sus nuevos súbditos.
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El príncipe además debe convertirse en jefe y defensor, no solo de su Estado, sino de los vecinos menos poderosos, debilitando a la vez a los más poderosos. Actuando con prudencia y antelación, pero sin eludir una guerra. (Ejemplo: Imperio Romano, y Francia en su conquista de territorio italiano).
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Para que un príncipe pueda conservar sus nuevas tierras, deberá ser virtuoso y ingenioso, preparándose para las adversidades incluso en tiempos de paz. Nunca deberá fiarse únicamente de la fortuna.
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Para que un príncipe pueda defender a su Estado sin necesidad de ayuda, debe tener o bien un ejército propio, una fortificación de sus ciudades.
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Las dos formas típicas de gobernar
La forma de la Monarquía Turca: divide su reino en provincias , enviando ellas administradores. Es difícil de ocupar, pues todos sus súbditos del príncipe están ligados a él mediante una relación de autentica fidelidad.
La del Rey de Francia (típicas Europeas): se encuentra en medio de multitud de señores a los que tiene que ceder privilegios para que no se revelen contra él.
Otras formas de gobernar
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Los principados adquiridos con armas ajenas y por la fortuna. Como los particulares, que gracias a la voluntad y fortuna q les concede el Estado, consiguen el gobierno de un Estado, pero les es difícil conservarlo, pues no saben mandar ni tienen aliados.
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Los que llegaron al principado por medio de crímenes, se podrán mantener en el poder, si esto lo hicieron únicamente en esta ocasión.
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Los principados civiles, son cuando un ciudadano privado llega al poder por favor de sus conciudadanos. Lo pueden nombrar o el pueblo, o los “grandes”. Tiene más garantías de conservar su puesto el elegido por los “grandes”.
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Los principados eclesiásticos. Se adquieren por virtud o fortuna, pero se conservan mediante las poderosas leyes religiosas. Son los únicos Estados que no los gobiernan, no se les pueden arrebatar y sus súbditos les siguen siendo fieles.
Capítulos XII-XIV, en éstos Maquiavelo mantiene el principio de que para conservar un Estado es necesario el mantenimiento de la libertad y autonomía.
Los géneros de tropas:
Las mercenarias: son inútiles y peligrosas. Son soldados a sueldo, que ansían solo su propio poder. El Estado nunca estará seguro con ellas. Lo más peligroso es la desiria.
Las auxiliares: también son inútiles. Son las que se dispone cuando se llama a un poderoso para que con sus tropas venga a ayudarte. No son buenas para quien las llama, pues si se gana, te conviertes en “prisionero” suyo.
Las propias: son las mejores, pues suelen ser dirigidas por el príncipe, así que cumplen las leyes y no las rebasan. Este es el mejor modo para llevar a cabo acciones que engrandecen el poder del Estado.
Las mixtas: éstas están formadas una parte por mercenarios y otra de tropas propias. Son buenas, pero no tanto como las propias.
CONCLUSIÓN: sin armas propias ningún principado está seguro, sino que se encuentra a merced de la fortuna.
2.2. El príncipe respecto al arte de la guerra
2.2.1. No debe dejar de lado el adiestramiento militar, para ello
2.2.2.1. Debe convertirse en el jefe o capitán de sus tropas.
2.2.2.2. Debe salir de caza para conocer el territorio.
2.2.2.3. Debe leer obras de historiadores
CONCLUSIÓN: nunca debe permanecer ocioso en tiempos de paz, para que cuando la fortuna cambie, lo encuentre preparado para hacerle frente.