El misterio de la cripta embrujada; Eduardo Mendoza

Literatura española contemporánea. Narrativa. Novela policial. Ingredientes de picaresca. Vocabulario. Argumento. Personajes

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EDUARDO MENDOZA

ARGUMENTO

Cuando el comisario Flores se encuentra ante un inexplicable caso de desaparición de una cría al que ya años antes había tenido que enfrentarse per con otra niña, busca en un manicomio la persona que necesita para que haga su trabajo y así no tomarse molestias.

El elegido en cuestión fue un chivato de la policía y a condición de resolver el caso se le promete la libertad ansiada. Lo que pasa es que cuando sale del manicomio se encuentra con un cadáver que se le aparece en varios sitios y por tanto su investigación tiene claros indicios de ser un plan preparado por la misma persona que la primera vez hizo desaparecer a la primera niña del colegio de San Gervasio, una colegio con internado llevado por unas estrictas monjas.

El detective descubre que la primera niña desaparecida está en puertas de casarse y que su amiga del alma lleva recluída en un pueblo desde el día de la desaparición. El hombre ata cabos, huye de quienes le persiguen, y descubre la trama de todo aquello, así que finalmente el protagonista consigue resolver el caso pero sin obtener a cambio la libertad que tanto ansiaba. Aún así él es feliz por haber resuelto el caso.

CRONOLOGIA

1943

Nace en Barcelona el 11 de enero. Hijo de un fiscal y de un ama de casa, el niño Mendoza quiso ser torero, explorado y capitán de barco. Pero como estas actividades no eran factibles y en su familia había un culto a la literatura, tuvo que dedicarse a leer, lo cual, según confiesa él mismo, influyó algo en su futura vocación.

1956-1960

Estudios en el colegio religioso de los Hermanos Maristas.

1960-1965

Estudios de Derecho.

1965-1972

En 1965 viaja por varios países de Europa. Luego (1966-67) se va con una beca a Londres, donde en teoría está un año estudiando Sociología en la Universidad, aunque en la práctica pasa casi todo ese tiempo paseando, leyendo y escribiendo, a su regreso trabaja como abogado en el caso de la “Barcelona Traction” y en la asesoría jurídica del Banco Condal, lo que le sirve para familiarizarse con el lenguaje jurídico y burocrático, que luego parodiará en algunas de sus novelas.

1973-1978

El 1 de diciembre de 1973 abandona Barcelona y se va a Nueva York como traductor de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Una vez, cuando le preguntaron por qué un joven abogado con ambiciones había dado ese paso, mencionó el cierre de un bar de la calle Tuset, y cómo después de eso Barcelona se había vuelto muy aburrida. Pero también, agregó luego con una sonrisa, “España en aquellos años era triste, amarga y violenta”.

En la primavera de 1975 aparece en España su primera novela, La verdad sobre el caso Savolta, cuyo título original, Los soldados de Cataluña, suscita el recelo de la censura franquista. Unos meses después muere Franco, y el libro se convierte en precursor de un gran cambio que la sociedad española va a iniciar justo en ese momento, y que en la literatura se había ido fraguando desde hacía algún tiempo. “La verdad sobre el caso Savolta” es saludada como un verdadero acontecimiento: la primera novela de la transición democrática. La primavera siguiente recibe el Premio de la Crítica.

1979-1983:

Cuatro años después, en 1979, Mendoza se revela como un gran parodista, capaz de reducir al absurdo una de las vetas que encerraba su primera novela. El misterio de la cripta embrujada se plantea, ya desde su título, como una especia de divertimento, mezcla de novela negra y relato gótico, que gira alrededor de un humor exacerbado hasta el paroxismo.

En 1982 se afianza como parodista al publicar El laberinto de las aceitunas, una novela negra similar ala anterior, con el mismo escenario y el mismo protagonista, un extraño detective que es cliente de un manicomio.

Ese mismo año regresa a Barcelona, pero sigue dedicando unos seis meses al año a la traducción simultánea en distintos organismos internacionales.

1983-1989

Transcurre el periodo viajando por Ginebra, Viena y otras ciudades. En 1986 publica su novela más ambiciosa y aplaudida, la que lo convertirá en una figura crucial de la literatura española: La ciudad de los prodigios. En 1989 la revista “Lire” elija “La ciudad de los prodigios” como el mejor libro del año publica en Francia. Publica La isla inaudita.

1990-1995

En agosto de 1990 se comienza a publicar por entregas en el diario “El País” un singular folletín, Sin noticias de Gurb la historia de un extraterrestre que aterriza cerca de Barcelona y se dedica a contemplar la situación catalana con ojos asombrados. La historia será editada por Seix Barral al año siguiente. Ese mismo año estrena Restauració en el Teatro Romea, de Barcelona, que luego, traducida por él mismo al castellano, se represente en Madrid. En 1992 publica El año del diluvio.

El 26 de octubre de 1993, gana la III Edición del Premio Literario de las lectoras de “Elle” por “El año del diluvio”.

1995-2001

Imparte clases en la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

Unas declaraciones a la prensa y una ponencia del autor en un curso de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander desatan una larga polémica sobre la muerte de la novela invocada por Mendoza como una especie de propuesta de “suicidio literario”.

En 1996 publica Una comedia ligera.

En 1998 obtiene el Premio al Mejor Libro Extranjero (Francia) por “Una comedia ligera” y el conjunto de su obra.

En 1999 Mario Camus estrena su película basada en La ciudad de los prodigios protagonizada por Emma Suárez y Olivier Martínez.

En 1999, el director Jaime Chavarri comienza la filmación de la versión fílmica de “El año del diluvio”.

En enero de 2001 publica su novela “La aventura del tocado de señoras”, nuevo episodio en la saga del detective Ceferino, que se convierte en un inmediato éxito de ventas.

En agosto de 2001 publica una novela por entregas en “El País”, titulada “El último trayecto del Horacio Dos”.

En noviembre de 2001 publica “Baroja, la contradicción” (Ediciones Omega, Barcelona), un ensayo biográfico sobre una de sus más antiguas e inalterables devociones.

A fines de 2001, escribe el prólogo de “La morada maligna”, una novela de terror de Richmal Crompton, publicada en la editorial Reino de Redonda, dirigida por Javier Marías.

PREMIOS

  • La verdad sobre el caso Savolta: Premio de la Crítica, 1975.

  • La ciudad de los prodigios: Premio Ciudad de Barcelona, 1987.

Mejor libro del año, Revista “Lire”. Francia, 1988.

Finalista Premio Grinzane Cavour (Narrativa extranjera), Italia, 1988.

Finalista Premio Médicis y Femina, Francia, 1988.

  • El año del diluvio: III Edición del Premio de las Lectoras de la revista “Elle”, 1992.

  • Una comedia ligera: Premio al Mejor Libro Extranjero (Francia), 1998.

CONTEXTUALIZACIÓN

Coincidiendo Con el auge de la novela experimental, aparece una nueva generación de narradores. Son dlos novelistas nacidos y educados en la posguerra en los años de restricciones, que vivieron la rebelión contra el franquismo en las protestas universitarias del 68 (inspiradas en el Mayo francés). A estos novelistas se les ha designado como Generación del 68, ya que todos estos autores estaban en la Universidad por estas fechas y sus personalidades se estaban formando.

Estos autores empiezan a publicar entre 1968 y 1975. Las primeras obras están claramente bajo el influjo de la novela estructural de los 60. En estas fechas se empieza la recuperación de lso electos tradiciones del relato, y estos autores contribuirán más tarde al asentamiento de esta tendencia. En un primer momento reniegan de la novela social, defienden la novela basada en la investigación de la estructura y el lenguaje y abordan problemas del hombre considerado en su individualidad, aislado de la realidad colectiva. Las primeras obras de estos autores contribuyen a aumentar el ambiente de novedad que se vivía.

Posteriormente se produce una reflexión serena sobre el arte de la novel ay se deja de lado el experimentalismo puro, recuperándose elementos tradicionales del relato, aunque sin olvidar los logros conseguidos por la novela estructural. En este nuevo rumbo intervienen autores que forman la segunda oleada generacional: Eduardo Mendoza, José María Merino y Juan José Millás…

Relación Historia española Eduardo Mendoza

Eduardo Mendoza nació dos años antes del fin de la Segunda Guerra Mundial. Durante estos años, España se encontraba en una mala situación gerenal, afectada por la reciente guerra civil que había sufrido he influenciada por la derrota bélica de Alemania e Italia. Mendoza no se vio afectado por la situación literario de esta época ya que él no empezó a escribir hasta varias décadas después.

Mendoza se interesó por la novela policíaca mezclada con la novela negra, sin embargo, casi siempre ambientaba sus obras en escenarios importantes y conocidos de su país.

Mendoza contribuyó a la introducción de nuevos elementos y géneros extranjeros en España porque hasta entonces, la novela policíaca no llamaba especialmente la atención en nuestro país.

PERSONAJES

  • El protagonista “detective”: Era un loco, un malvado, un delincuente y una persona de instrucción y cultura deficientes que perdió a sus padres siendo muy joven. Tiene una hermana mayor: Cándida. Le gusta jugar al fútbol y tiene un gran don para la investigación. Por ello, el inspector encargado del caso, le elige como ayudante. Consigue resolver el caso pero al final no consigue la libertad a causa de sus antecedentes, pero aún así, queda satisfecho ya que ha ayudado a Mercedes Negrer.

  • Mercedes Negrer: Mujer joven, de pelo negro muy corto, con gafas, facciones diminutas, regulares y agraciadas, caderas redonditas, cintura estrecha y mamellas pujantes y saltarinas. Fue una estudiante del colegio de las Madres Lazaristas de San Gervasio. Al ser testigo de la desaparición de su amiga Isabel Preaplana y debido a la influencia del padre de su buena amiga, se tuvo que exiliar a un pequeño pueblo donde ejercía de maestra y se aburría mucho en la rutina.

  • Doctor Sugrañes: Amigo i director del manicomio donde el protagonista está encerrado. Éste dispone de un despacho muy singular.

  • Comisario Flores: Es un hombre de mediada edad y calvo. Policía que utiliza al protagonista de espía y confidente en el caso de la desaparición de las niñas.

  • Cándida: Mujer rubia, carnes algo verdosas, frente convexa y abollada, ojos muy chicos con tendencia al estrabismo, nariz chata, porcina, boca errática, ladeada, dientes irregulares, prominentes, amarillos y con caries, cuerpo trapezoidal, desmedido en relación con las patas, cortas y arqueadas. Es la hermana del protagonista y es prostituta.

  • El Sueco: Hombre joven, fornido, de planta entre juncal y amorcillada, rostro agraciado, pelo pajizo y ojos claros, barba rubia. Es un supuesto cliente de Cándida. Luego sigue al protagonista hasta su pensión y cae muerto ante él. Finalmente se sabe que es un traficante de drogas y este es el motivo por el cual fue asesinado.

  • Isabel Preaplana: Es la primera niña desaparecida seis años antes de nuestra historia. Es una chica hermosa con una cabellera rubia ondulada.

  • Plutonio Sobobo Cuadrado: Dentista y padre la segunda niña desaparecida. Es un hombre ambicioso y lleno de deudas. Pertenece a una clase social media y tiene problemas maritales.

Personajes secundarios: Los antiguos jardineros, las monjas, las criadas, los padres, el vendedor de Pepsi- Cola, el negro…

RESUMEN POR CAPÍTULOS

1.- Una visita inesperada

El protagonista se encuentra en un manicomio ya que es un enfermo mental aunque es muy astuto. Mientras juega un partido de fútbol el doctor Sugrañes acude a su encuentro para llevarlo a un despacho donde le esperan el comisario Flores y la Madre superiora de Colegio de las madres lazaristas de San Gervasio.

2.- Lo que relató el comisario

Una vez allí el comisario le contó al demente que necesitaba su ayuda para resolver unos casos de desapariciones de niñas en dicho colegio y que si resolvía el misterio le darían la libertad. El susodicho aceptó el trato.

3.- Un reencuentro, un encuentro y un viaje

El protagonista convertido en detective se dirige a un barrio marginal de Barcelona para ver a su hermana la cual pasa de él, pero mientras intenta entablar una conversación con ella aparece un sueco que parece ser un cliente de ésta, aunque no de los habituales. Al ver que su hermana no le presta ninguna atención decide ir a echar un vistazo al colegio misterioso. Una vez se ha dado una vuelta por las afueras decide retirarse a descansar.

4.- El inventario del sueco

El detective decide alojarse en un cuchitril de Barcelona el cual le sale muy rentable a lo que precio se refiere. Una vez se halla en su habitación se le aparece el sueco apuntándole con aire amenazador pero al cabo de un rato cae desplomado sobre la cama y el detective se da cuenta de que está muerto, así que decide huir por la ventana dejando el cadáver en la habitación.

5.- Dos fugas consecutivas

En vista de lo sucedido decide ir a ver a su hermana para pedirle explicaciones. Cuando se reencuentran ella le invita a almorzar a su casa y cuál fue su sorpresa al ver que el sueco se encontraba muerto en el sofá. Sin que les diera tiempo a reaccionar apareció la policía y les culpó del asesinato del mismo, aunque, eso sí el astuto detective se las arregló para escapar cargando al muerto a su hermana.

6.- El jardinero aleve

Pasado los acontecimientos, el detective se dirige de nuevo al colegio para hablar con el jardinero, no sin antes haber preparado un mejunje para éste a fin de que le contara todo lo que quería saber y así lo hizo. Mas, cuando estaba hablando con el mismo se dio cuenta de que la madre superiora del colegio lo estaba viendo por la ventana y había mandado a unos policías que le capturaran así que el detective se las apañó para que persiguieran al jardinero en vez de a él.

7.- El jardinero morigerado

Seguidamente el detective se fue a ver al antiguo jardinero para ver si le podía dar más información, y así fue, ya que cuando éste le preguntó por la desaparición de las niñas el jardinero le enseñó unos anuarios donde salían la Isabel Preaplana, la niña desaparecida, y su íntima amiga Mercedes Negrer que curiosamente tampoco salía en la foto del año siguiente. Eso le hizo sospechar que ahí había algo raro.

8.- Intrusión premarital

El protagonista se dirige a casa de los Preaplana y a la entrada se pone a hablar con unas criadas, las cuales le informan de la boda de la hija de Preaplana, Isabel. Él se dirige a la casa haciéndose pasar por un recadero de una joyería y con ciertas artimañas consigue entrar hallando a Isabel en una habitación con la modista. Seguidamente se quedan los dos solos y él le pregunta por lo que ocurrió en el colegio, pero ella no halla respuesta alguna. Finalmente llega la policía y éste escapa de ella por la ventana con éxito.

9.- Una excursión al campo

El detective se pone en contacto con la madre de Mercedes Negrer y ésta le informa del paradero de su hija. Una vez la encuentra en la escuela de un aburrido pueblo le dice que tiene que hablar con ella de un tema importante y ella

Le invita a ir a su casa para hablar de ello. Así que los dos se encuentran en la casa de ella.

10.- La historia de la maestra homicida

Después de la cena el protagonista le cuenta el motivo de su visita a Mercedes y seguidamente le pide una serie de explicaciones a las que ella responde con mentiras de carácter amoroso por parte de Isabel. El capítulo termina con el detective durmiendo en la habitación donde duermen los padres ésta cuando la visitan.

11.- La Cripta embrujada

El detective se despierta por la noche y oye unos ruidos que le atemorizan hasta que al final se da cuenta de que es Mercedes y aprovecha para pedirle que le cuente la verdad y ella sin poder negarse empieza a contarle la historia:

Una noche Isabel se levantó dormida y se dirigió a la puerta donde la esperaba un hombre, seguidamente se fueron a la capilla y se metieron en un pasadizo secreto subterráneo, en el que Mercedes se perdió, mientras seguía sigilosamente a Isabel, hasta que se encuentra con una mosca gigante y se desmaya. Al despertar se encuentra con la dulce Isabel y ésta le confiesa que ha matado a ese hombre. Las dos intentan escapar pero se desmayan ante la mosca. Al día siguiente Mercedes se despertó en su cama pero no encontró a Isabel hasta que es apareció como si nada al día siguiente. Inmediatamente la madre superiora llamó a Mercedes y la condujo al despacho donde estaban sus padres y el comisario. A ella la culparon de l asesinato de aquel hombre exiliándola al pequeño pueblo donde vive actualmente, ya que ella no delató a su íntima amiga Isabel.

12.- Interludio intimista: lo que yo pensaba

El protagonista empieza a recordar su amarga niñez con su madre en la cárcel y la despreocupación de su padre. Mientras piensa en todo ello, oye un tren de mercancías y decide subirse a él con objeto de ir a Barcelona a hacer unas averiguaciones sobre la finca del colegio. Dichas averiguaciones le producen una serie de dudas que sólo le puede resolver el antiguo propietario de dicha finca que casualmente es el Sr. Preaplana.

13.- Un accidente tan imprevisto como lamentable

Cuando el detective llega a la casa de éste se encuentra con una gran multitud en la puerta la cual espera la salida del cadáver de Isabel que minutos antes se había suicidado. Entre aquella multitud se hallaba Mercedes que le contó al detective que es mismo día había tenido una conversación muy severa con Isabel y que la había obligado a romper su compromiso. Ésta, aturdida y confusa por la situación se suicidó al llegar a casa. Mercedes está muy afectada pero aún así accede a ayudar al protagonista a resolver el caso.

14.- El dentista misterioso

El detective y Mercedes están esperando en el coche de ésta delante de la casa de los Preaplana a que pase algo, hasta que al fin sale un coche de la vivienda. Ellos lo siguen, Mercedes en su coche y el protagonista en taxi hasta que al final Mercedes pierde de vista el coche y la persecución es solo del detective. Finalmente llegan a una casa del Ensanche y Preaplana entra en ella saliendo minutos después acarreando un bulto (parece una chica envuelta en un a sábana) ayudado por un dentista, el cual, una vez se había ido el Sr. Preaplana fue interceptado e inducido por el detective a dejarle pasar para hablar de lo que había visto minutos antes.

15.- El dentista se sincera

Éste habla detenidamente con el dentista y su esposa. Ellos le cuentan lo que había pasado; resulta que le dentista es de clase media y se compró un aparato muy caro para su trabajo y tuvo que pedir préstamos. Las cosas no le fueron bien y se arruinó hasta que conoció al Sr. Preaplana el cual le ofreció dinero a cambio de que le dejara a su hija que estaba en el colegio Lazarista un par de días y éste aceptó. El Sr. Preaplana llevó a la niña drogada a casa del dentista y así la tuvieron hasta que la vino a buscar esa misma tarde para devolverla a la escuela. Después de esta confesión el detective se va al bar donde había quedado con Mercedes y seguidamente se van al coche de ésta.

16.- El corredor de las cien puertas

Los dos se dirigieron al colegio y él entró saltan la vaya y entreteniendo a los perros con unos excrementos y unas mantas. Después de conseguir entrar en el colegio halla la habitación de las niñas con cierta dificultad. Sólo le faltaba por averiguar cuál de ellas era la hija del dentista.

17.- En la cripta

El detective reconoce a la chic a por sus zapatos ya que los otros están húmedos de la lluvia. A continuación le suministra éter y ésta se levanta sonámbula. Los dos se dirigen hacia la capilla. Una vez allí se meten en el pasadizo y él también empieza a contagiarse del éter.

La niña desaparece de su lado entre la oscuridad y él encuentra una luz fosforescente en la que se halla Mercedes junto con un negro (su amante). El protagonista no entiende nada e intenta escapar pero a unos metros encuentra tumbado en un altar al sueco muerto y a su hermana, Cándida, aterrorizada bajo el mismo. Éste intenta agarrarla para escapar pero ella le araña y se resiste hasta que el pobre cae desmayado.

18.- La casa de la montaña

Cuando el detective se despierta se encuentra rodeado por el comisario Flores, el Dr. Sugrañes, las monjas y Mercedes. Él se extraña de todo eso y le dicen que lo han encontrado agarrado a la niña, delirando y junto al cadáver, pero que lo de Mercedes ha sido una imaginación.

Una vez se van las monjas éstos se adentran en el laberinto y encuentran un funicular el cual los lleva hasta una montaña en la que se estrella saliendo ellos leves del accidente. Seguidamente encuentran una mansión en la que son acogidos y des de la cual el comisario pide una patrulla.

19.- El misterio de la cripta, resuelto

Una vez en la patrulla el detective le cuenta todo lo que ha descubierto al comisario, al doctor Sugrañes y a Mercedes, quedando el caso resuelto. Mas, el comisario le comunica que no puede darle la libertad a causa de los antecedentes que durante la investigación ha ido acumulando y que si lo intentaran perjudicarían a Mercedes. Así pues, nuestro protagonista seguirá en el manicomio, él estando de acuerdo, y Mercedes podrá vivir una vida digna.

VOCABULARIO

Capítulo I:

  • Moreras: Árbol parecido al moral (árbol dicotiledóneo de flores unisexuales y fruto comestible formado por muchas bayas de color rojo), pero con el fruto blanco.

  • Travesaño: En el fútbol, larguero horizontal de la portería.

  • Ciscar: Ensuciar una cosa

  • Deferencia: Muestra de respeto

  • Tonificar: Entonar, dar vigor.

  • Bosquejar: Trazar los primeros rasgos de una obra.

  • Fascismo: Movimiento político y social italiano de carácter totalitario y nacionalista.

  • Tilo: Árbol de flores blanquecinas, olorosas y medicinales.

  • Jamba: Elemento que sostiene el dintel (parte superior de la puerta o ventana).

  • Agorero: Que predice males.

  • Plisar: Hacer pliegues por adorno.

  • Tergal: Nombre patentado de una fibra textil sintética.

  • Oblongo: Que es más largo que ancho.

  • Escrutar: Examinar con cuidado.

  • Talar: Díc. de la vestidura que llega hasta los talones.

  • Mucílagos: Sustancia viscosa que contienen algunas plantas.

  • Rictus: Aspecto del rostro que manifiesta un estado de ánimo penoso o desagradable.

  • Animadversión: Enemistad, ojeriza.

  • Ambivalencia: Condición de lo que se presta a dos interpretaciones opuestas.

  • Antaño: En otro tiempo.

  • Iniquidad: Maldad, injusticia.

  • Concitar: Reunir, congregar.

  • Malquerencia: Mala voluntad, aversión.

  • Cofrade: Persona que pertenece a una cofradía.

  • Sibilino: Misteriosos, oscuro.

  • Fútil: De poca importancia.

  • Horcajadas: Echando cada pierna por su lado.

  • Empecinarse: Obstinarse.

  • Lides: Disputas.

  • Imbuir: Infundir, persuadir.

  • Perorata: Discurso inoportuno.

  • Gollete: Parte superior de la garganta.

  • Acre: Desabrido.

  • Ociosa: Inútil.

Capítulo II:

  • Recoleta: Religiosa que vive en retiro y abstracción.

  • Boga: Buena aceptación, fama

  • Lucro: Ganancia, utilidad.

  • Pesquisas: Investigación.

  • Zarcillos: Pendientes.

  • Economato: Almacén o tienda donde determinadas personas pueden adquirir género a precios económicos.

  • Celeridad: Prontitud, rapidez

  • Conciliábulo: Junta para intrigar.

  • Empero: Pero, sin embargo.

  • Mastín: Díc. de un perro grande, fornido, muy valiente y leal.

  • Conminar: Amenazar con un castigo.

  • Exhortar: Inducir con razones o ruegos.

  • Escapulario: Pedazo de tela con una imagen que se lleva colgado al cuello.

  • Seglar: Perten. o rel. a la vida del siglo o mundo. Lego.

  • Díscola: Aviesa, indócil.

  • Ominoso: De mal agüero.

  • Admonición: Amonestación.

Capítulo III:

  • Alcorque: Hoyo hecho al pie de las plantas para detener el agua de los riegos.

  • Ahíto: Saciado de comer.

  • Displicencia: Desagrado e indiferencia en el trato.

  • Congénita: Connatural y como nacido con uno.

  • Cardenillo: Sustancia venenosa que se forma en los objetos de cobre.

  • Hirsuta: Díc. del pelo áspero y duro, y de lo que está cubierto de él.

  • Paquidermo: Díc. del mamífero caracterizado por tener la piel muy gruesa.

  • Querubín: Ángel.

  • Juncal: Flexible airoso.

  • Vástago: Persona descendiente de otra.

  • Lontananza: Términos de un cuadro más distantes del plano principal.

Capítulo IV:

  • Mermado: Disminuirse una cosa.

  • Irisada: Que tiene los colores del arco iris.

  • Tergiversar: Repetir palabras o relatar un hecho deformándolo.

  • Abyecta: Despreciable, vil.

  • Pecuniaria: Perten. o rel. al dinero.

  • Quijada: Hueso en que están encajados los dientes y las muelas.

  • Anacrónica: Que adolece de anacronismo (Error consistente en atribuir sucesos, costumbres, etc., a una fecha que no les corresponde.

  • Faltriquera: Bolsillo del vestido.

  • Dádiva: Don, regalo.

  • Impertérrito: Que no se intimida.

  • Tabardo: Prenda de abrigo de paño tasco.

  • Anímica: Psíquica.

  • Alfeñique: Débil.

  • Hosco: Áspero, intratable.

  • Blenorragia: Inflamación infecciosa de la uretra.

  • Pernoctar: Pasar la noche en algún sitio fuera del propio domicilio.

  • Óbito: Fallecimiento.

  • Albur: Contingencia, azar.

  • Alféizar: Vuelta o derrame de la pared en el corte de una puerta o ventana.

Capítulo V:

  • Detrito: Resultado de la descomposición en partículas.

  • Mondongo: Intestinos y panza de las reses y del cerdo.

  • Tegumento: Tejido que recubre ciertas partes de los seres orgánicos.

  • Vadear: Pasar una corriente de agua por un vado.

  • Ciénaga: Lugar lleno de cieno (Lodo blando de los ríos, lagunas, etc.)

  • Boato: Ostentación en el porte exterior.

  • Fauces: Parte posterior de la boca.

  • Claraboya: Ventana abierta en el techo o en la parte alta de las paredes.

  • Alelí: Planta crucífera de jardín, de flores olorosas.

  • Baldaquín: Dosel de tela de seda.

  • Jergón: Colchón de paja, esparto, etc. Y sin bastas.

  • Sardónica: Díc. de la risa afectada y que no nace de alegría interior.

  • Falaz: Que tiene el vicio de la falacia (engaño o mentira con que se intenta dañar a otro).

  • Zafar: Escaparse, esconderse.

  • Sodomía: Relación sexual entre dos personas de un mismo sexo.

  • Epítome: Compendio.

  • Blasón: Escudo de armas.

  • Fragua: Fogón para forjar metales.

  • Impoluto: Limpio, sin mancha.

  • Denuesto: Injuria grave de palabra.

  • Análogo: Semejante.

  • Manumitir: Dar libertad al esclavo.

Capítulo VI:

  • Alabastro: Piedra caliza, blanca y translúcida.

  • Pedernal: Variedad de cuarzo que da chispas al ser herido por el eslabón.

  • Columbrar: Divisar.

  • Refractario: Opuesto, rebelde a algo.

  • Colmado: Tienda de comestibles.

  • Blandir: Mover un arma u otra cosa con aire de amenaza.

  • Canícula: Período del año en que son más fuertes los calores.

  • Licencioso: Libre, atrevido.

  • Hilaridad: Risa y algazara que excita lo que se ve o se oye.

  • Sarraceno: mahometano.

  • Adelfa: Arbusto de hojas lanceoladas y venenosas y flores de varios colores.

  • Salmodiar: Cantar algo con cadencia monótona.

  • Liviandad: Ligereza, frivolidad.

Capítulo VII:

  • Morigerado: De buenas costumbres.

  • Bocín: Orinal.

  • Loza: Barro fino, cocido y barnizado.

  • Petulancia: Insolencia.

  • Ensamblar: Unir.

  • Acendrar: Depurar.

  • Vergel: Huerto con flores y árboles.

  • Peculio: Dinero o bienes propios de una persona.

  • Montepío: Establecimiento que para socorros mutuos forman los miembros de un cuerpo o sociedad.

  • Parterre: Arríate, cuadro de jardín.

  • Jaculatoria: Oración breve y fervorosa.

Capítulo VIII:

  • Perineo: Región comprendida entre el año y las partes sexuales.

  • Turuta: Corneta de un regimiento.

  • Caloyo: Cordero o cabrito recién nacido.

  • Tórtola: Ave de plumaje gris rojizo.

  • Adminículo: Cosa que sirve de ayuda.

  • Altanero: Altivo, soberbio.

  • Celaje: Cielo con nubes tenues.

  • Emolumento: Beneficio extraordinario que corresponde a un cargo o empleo.

  • Parangón: Comparación o semejanza.

Capítulo IX:

  • Ítem: Aditanamiento, añadidura.

  • Baldón: Oprobio, injuria.

  • Casquivana: De poco juicio.

  • Frontispicio: Fachada o delantera.

  • Denostar: Injuriar, infamar.

  • Tiznar: Manchar con humo, hollín, etc.

  • Pandemónium: Lugar en que hay mucho ruido y confusión.

  • Hacinamiento: Aglomeración en un mismo lugar de un número excesivo de habitantes.

  • Pitanza: Alimento cotidiano.

  • Cariz: Aspecto.

  • Concomitar: Acompañar una cosa a otra u obrar juntamente con ella.

  • Pugnar: Luchar.

  • Constreñir: Apretar y cerrar.

  • Arpillería: Tejido de yute o de estopa de cáñamo, para hacer sacos.

  • Perogrullada: Verdad que por sabida es simpleza decirla.

  • Conspicua: Ilustre, insigne.

  • Procacidad: Desvergüenza, insolencia.

  • Híbrido: Díc. del animal o vegetal que proviene de dos especies o variedades distintas.

  • Priapismo: Erección continua y dolorosa del miembro viril.

  • Somero: Ligero.

Capítulo X:

  • Opíparo: Abundante y espléndido.

  • Estera: Tejido grueso de esparto, junco, etc., para cubrir el suelo.

  • Socarrona: Astuta, disimulada.

  • Parvedad: Pequeñez, poquedad.

  • Ahíto: Saciedad de comer.

  • Liviana: Leve, ligera.

  • Soslayar: Evitar con un rodeo una dificultad.

  • Circunlocución: Rodeo de palabras para expresar algo que hubiera podido decirse con menos.

  • Anaquel: Tabal horizontal de armario.

  • Alharaca: Demostración excesiva o vehemente por ligero motivo.

  • Licitar: Ofrecer precio por una cosa en subasta o almoneda.

  • Yermo: Desierto.

  • Ralo: Muy separado.

  • Opulencia: Gran riqueza o abundancia.

  • Narcisismo: Enamoramiento de sí mismo.

Capítulo XI:

  • Raciocinio: Facultad de raciocinar (Hacer uso del entendimiento).

  • Urdir: Maquinar con cautela.

  • Inmolar: Sacrificar una víctima.

  • Inquina: Aversión, ojeriza.

  • Proceloso: Borrascoso, tormentoso.

  • Palmatoria: Candelero bajo con mango.

  • Urdimbre: Conjunto de hilos paralelos entre los que pasa la trama para formar la tela.

  • Mitin: Reunión donde se discuten públicamente asuntos políticos o sociales.

  • Amedrentar: Infundir miedo.

  • Perlar: Cubrir o salpicar de gotas de agua alguna cosa.

  • Perentoria: Urgente.

  • Cretona. Tela de algodón muy fuerte.

  • Ábside: Parte abovedada, semicircular, que sobresale de la fachada posterior de una iglesia.

  • Ulular: Dar gritos o alaridos.

  • Sáfica: Díc. del verso endecasílabo acentuado en la cuarta y octava sílaba.

  • Cripta: Lugar subterráneo.

  • Mohín: Mueca, gesto.

  • Punir: Castigar.

Capítulo XII:

  • Lacónico: Breve.

  • Lavativa: Instrumento manual para administrarla.

  • Ladilla: Insecto parásito del hombre.

  • Exégesis: Explicación, interpretación, especialmente de la Biblia.

  • Tullido: Que ha perdido el movimiento del cuerpo o de alguno de sus miembros.

  • Locutorio: Departamento dividido por una reja, donde reciben las visitas las monjas o los penados.

  • Vulgo: El común de la gente popular.

  • Haragán: Holgazán.

  • Henchir: Llenar.

  • Vaguada: Línea que marca la parte más honda de un valle.

  • Nimio: Insignificante.

  • Ponderar: Alabar, destacar a alguien.

  • Recoleto: Religioso que vive con retiro y abstracción.

  • Baldío: Díc. del terreno sin labrar y abandonado.

  • Predio: Heredad, finca.

Capítulo XIII:

  • Órfico: Capaz de conmover los sentidos.

  • Percal: Tela de algodón fina, teñida o estampada.

  • Ripio: Palabra superflua usada con el solo objeto de completar el verso.

  • Locuaz: Que habla mucho.

  • Taumaturgo: Persona admirable en sus obras; autor de prodigios.

  • Zahorí: Persona a quien se atribuye el poder de ver las cosas ocultas, como veneros de agua y yacimientos minerales.

  • Sucedáneo: Díc. de la sustancia que puede reemplazar a otra.

  • Modos: Que tiene buenos modales.

  • Prístino: Puro, sin igual.

  • Afeite: Cosmético.

  • Fruslería: Cosa poco valor.

  • Dilucidar: Explicar, aclarar.

Capítulo XIV:

  • Cancela: Verja puesta en el umbral de una casa.

  • Avizor: Atento, vigilante.

  • Estupefaciente: Díc. de la sustancia que mitiga o suprime el dolor.

  • Zaga: Atrás, detrás.

  • Chaflán: Cara que resulta de un sólido cortando por un plano una esquina del mismo.

  • Cañamazo: Tela de tejido ralo sobre la que se borda.

  • Guarismo: Cantidad expresa con cifras.

  • Primigenio: Primitivo.

  • Zaguán: Pieza cubierta a modo de vestíbulo en la entrada de una casa.

  • Vano: Hueco, vacío.

Capítulo XV:

  • Abstemio: Que se abstiene de toda bebida alcohólica.

  • Fondona: Que ha perdido la agilidad de la juventud por haber engordado.

  • Hálito: Aliento del animal.

  • Hampón: Valentón, bravo; bribón, haragán.

  • Menaje: Muebles y accesorios de una cosa.

  • Anovulatorio: Que impide la ovulación femenina.

  • Encono: Animadversión, rencor.

  • Jactancia: Alabanza propia, desordenada y presuntuosa.

  • Concupiscencia: Apetito y deseo, generalmente desordenado, de los bienes terrenos, y especialmente de placeres deshonestos.

  • Oneroso: Pesado, molesto o gravoso.

  • Celeridad: Prontitud, rapidez, velocidad.

  • Paliativo: Que se aplica a las enfermedades incurables para mitigar su violencia.

  • Protesto: Diligencia que, por no ser aceptada una letra de cambio, se practica bajo fe notarial para que no se perjudiquen los derechos y acciones entre los que han intervenido en el giro o en los endosos de él.

  • Linde: Término o línea que divide una heredad de otra.

  • Insondable: Que no se puede averiguar.

  • Hacinar: Amontonar.

  • Maromo: Fulano.

  • Conminar: Amenazar.

Capítulo XVI:

  • Concerbero: Portero o guarda severo, incorruptible o de bruscos modales.

  • Otear: Registrar, escudriñar.

  • Guisa: Modo, manera.

  • Pábulo: Pasto, comida, alimento para la subsistencia o conservación.

  • Asidero: Parte por donde se ase alguna cosa.

  • Idiosincrasia: Índole del temperamento o carácter de cada individuo, principalmente en fisiología.

  • Refectorio: Habitación destinada en las comunidades y en algunos colegios para reunirse a comer.

Capítulo XII:

  • Cobertor: Colcha.

  • Craso: Grueso, gordo.

  • Lardo: Lo gordo del tocino.

  • Tocateja: Al contado, al mismo tiempo que se compra.

  • Fetén: Estupendo.

  • Celada: Pieza de la armadura que cubre y defiende la cabeza.

  • Dédalo: Laberinto.

  • Ayo: Persona encargada de la custodia o crianza de un niño.

  • Alegoría: Representación simbólica de ideas abstractas por medio de figuras.

  • Concatenación: Figura que se comete empleando al principio de dos o más cláusulas del período e dos o más cláusulas inmediatamente anterior.

  • Descollar: Sobresalir.

  • Servilismo: Ciego y baja adhesión a los poderosos.

  • Foráneo: Forastero.

  • Hierático: Relativo a las casas sagradas o a los sacerdotes.

  • Macilento: Flaco, descolorido, triste.

  • Ajar: Deslucirse [alguien o algo] por la vejez o enfermedad. 

  • Cuita: Trabajo, aflicción, desventura. 

  • Ulterior: Que se dice, sucede o se ejecuta después de otra cosa

  • Anquilosar: Envejecer, inmovilizarse lo inmaterial

  • Timorata: Tímido, indeciso, gazmoño

  • Investir: Conferir una dignidad o cargo importante

  • Compeler: Obligar [a uno], con fuerza o por autoridad, a que haga una cosa.

  • Salaz: Muy inclinado a la lujuria.

  • Polifacético: De variada condición o de múltiples aptitudes. 

  • Resuello: Respiración, esp. la violenta. 

  • Plexo: Red nerviosa que rodea la arteria aorta ventral y procede especialmente del gran simpático y del nervio vago. 

Capítulo XIII:

  • Pichón: Pollo de la paloma casera. 

  • Derogar: Anular o modificar [una ley o precepto] con una nueva ley o precepto. 

  • Concordato: Tratado o convenio sobre asuntos eclesiásticos entre el gobierno de un estado y el Vaticano. 

  • Enarbolar: Levantar en alto

  • Ganzúa: Garfio para abrir sin llaves las cerraduras. 

  • Herrumbrosas: Que cría herrumbre o está tomado de ella. 

  • Desvencijar: Aflojar, desconcertar las partes [de una cosa]

  • Hosco: Poco acogedor, desagradable, amenazador, etc.

  • Desaguisado: Hecho contra la ley o la razón.

  • Albricias: Dar una noticia agradable.

  • Endémico: Que se repite frecuentemente en un país

  • Cárdeno: Color amoratado. 

  • Pragmático: Relativo a la acción y no a la especulación.

  • Estrépito: Ostentación en la realización de algo. 

Capítulo XIX:

  • Arracimado: En racimo. 

  • Dilucidar: Explicar, aclarar [un asunto, una proposición, etc.]. 

  • Homónimos: Aplicado a persona, tocayo.

  • Sicario: Asesino asalariado. 

  • Prosapia: Ascendencia o linaje de una persona. 

  • Ardid: Hábil, astuto.

  • Sobreseer: Desistir de la pretensión que se tenía. 

  • Desdoro: Deslustre en la virtud, reputación, fama, etc. 

  • Coadyuvar: Contribuir o ayudar a la consecución [de una cosa]

  • Coludir: Pactar en daño de tercero. 

  • Conchabado: Sirviente a sueldo. 

  • Venal: Que se deja sobornar.

  • Obnubilar: Obscurecer, ofuscar. 

  • Amnistía: Perdón general; esp., acto del poder soberano que otorga el total olvido de una determinada clase de delitos, mediante la abolición de la acción penal o la extinción de la pena y todos sus efectos, si fue ya dictada la condena. 

  • Opulento: Gordo. 

  • Trotskista: Partidario de las ideas de este político. 

  • Notoriedad: Nombradía, fama. 

  • Petulancia: Insolencia, atrevimiento o descaro. 

  • Onírico: Relativo a los sueños. 

  • Hoz: Instrumento para segar, de hoja corva y cortante, con dientes o con filo por la parte cóncava, enastada a un mango de madera. 

  • Oligofrenia: Insuficiencia psíquica congénita. 

ESTILO DE LA OBRA

El libro en Sí pertenece al género de las novelas policíacas. La acción está escrita siguiendo un estricto orden cronológico.

El narrador cuenta la historia desde un punto de vista bastante subjetivo por lo que el tono puede cambiar según el estado de ánimo del narradazo, aún así el tono es más o menos optimista. El autor utiliza un lenguaje estándar. A lo largo de la narración aparecen numerosos anglicismos y latinismos, tales como: mistake, love, beautiful, french…También aparece una serie de vulgarismos.

El autor utiliza el humor y la ironía, la parodia, la sátira y el pastiche.

NOVELA PICARESCA

  • RELACIÓN ENTRE EL PROTAGONISTA DE LA NOVELA PICARESCA Y EL DETECTIVE”

*El protagonista de la novela picaresca es un individuo de baja clase social que cuenta su vida con un realismo extraordinario y desacostumbrado hasta entonces. Así pues, está estrechamente relacionado con el carácter y el estatus del protagonista de la obra trabajada.