El conde Lucanor; Don Juan Manuel

Literatura española de la Edad Media. Narrativa (prosa) medieval moralizante o didáctica. Relatos o ejemplos

  • Enviado por: Fernando Vega
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas
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EL AUTOR Y SU ÉPOCA

El autor de esta obra es Don Juan Manuel, natural de Escalona, nacido en el año 1282. Huérfano a los 2 años, quedo ante los cuidados de su madre, doña Beatriz de Saboya, la cual murió seis años después. Don Juan Manuel heredó de sus padres una muy extensa cultura, así como la practica de ejercicios caballerescos como la equitación, la caza y la guerra. De su padre heredo también el cargo de Adelantado Mayor del Reino de Murcia y muchos señoríos en tierras castellanas y valencianas. Contrajo matrimonio tres veces: la primera con la infanta doña Isabel de Mallorca, la segunda con la hija de don Jaime II de Aragón, y la tercera con doña Blanca, hija del ricohombre don Juan Nuñez de Lara. Tomó parte en las luchas políticas de su tiempo, movido por la ambición y la codicia, pasando de bando muy habitualmente, llegando en algunos casos a ser neutral, para desneutralizarse más adelante. Sus obras literarias fueron escritas durante los años de su vida que estuvo alejado de la corte, después de traicionar el rey de Granada para someterse al de Castilla a cambio de la devolución de lo que antes tenia. Murió en 1348.

Su obra más famosa es esta, “El conde Lucanor”, que consta de cinco partes, de las cuales la más importante es la primera. Esta consta de 51 cuentos que se disponen de esta manera:

  • Primera parte: Presentación, por parte El conde Lucanor, de un problema a su ayo Patronio.

  • Segunda parte: El consejo de Patronio en forma de fábula.

  • Tercera parte: Aclaración de Patronio del consejo dado en la fábula.

  • Cuarta parte: Una referencia al propio autor, (Don Juan Manuel), que decide incluir el cuento en el libro y que escribe unos versos finales en forma de moraleja.

Las otras cuatro partes del libro son distintas. Tres de ellas incluyen mas de cien proverbios, cuya concisión y densidad los hacen de difícil interpretación. La quinta y ultima parte es un tratado sobre la salvación del alma, el que don Juan Manuel vuelve a su estilo más natural, aunque los conceptos tratados son complejos.

PERSONAJES DE LOS 51 CUENTOS

Personajes Individualizados:

El conde Lucanor: Aparece en todos los cuentos. Es un conde que tiene como vasallo a Patronio, que le aconseja sobre temas varios. No se señalizan demasiado las características de este, pero en cada cuento él expone lo que le ha pasado.

Patronio: Es el vasallo de El conde, es sabio y por eso el conde le pregunta continuamente sobre temas que le tiene preocupado. Este siempre le explica el tema con un cuanto, en el cual se puede distinguir una moraleja. Aparece también en todos los cuentos.

Rey: Es muy fiel a su ministro y le tiene mucho aprecio y confianza, aunque llega a desconfiar de él. Aparece en el primer cuento.

Filosofo cautivo: Es muy inteligente y consejero, (le da consejos) del ministro del rey. No se dejo engañar por el doblez del rey. Aparece en el primer cuento.

Don Juan: Aparece en todos los cuentos, al final. Siempre dice anotar lo que en el cuanto se dice porque le parece bien, y añade un proverbio.

Padre labrador: Tiene buen sentido critico y es inteligente. Se deja llevar por lo que dicen los demás hasta un punto. Aparece en el segundo cuento.

Hijo del labrador: Se deja llevar por lo que le diga la gente, no tiene una opinión personal ya que lo que dice es todo a base de lo que dicen los demás. Aparece en el segundo cuento.

Ermitaño: Es muy religioso y muy leal a Dios. No ha hecho daño jamas a nadie, pero le molesta que él, habiendo hecho todo lo que hizo por ganarse un puesto en el cielo, tenga el mismo derecho a ir que un sanguinario rey, (pecador a veces). Aparece en el tercer cuento.

Dios: Aparece en este tercer cuento contestando las dudas de un ermitaño. Es justo y sabe valorar las acciones de cada uno.

Angel mensajero para el ermitaño: No se describe en ningún aspecto este personaje, pero aparece en él tercer cuento.

Genovés: Es muy rico y afortunado, pero esta enfermo y apunto de morir, dedicándole en estos momentos unas palabras a su “alma”. Aparece en el cuarto cuento.

Doña Truhana: Es pobre y malparada. Muy fantasiosa y esa fantasía le lleva a perder todo lo que tenia, por ambición. Aparece en el séptimo cuento.

Pobre que come altramuces: Se lamenta de ser pobre al compararse a como era antes de rico, y por eso, no se conforma con lo poco que tiene. Aparece en el cuento décimo.

Pobre que come las cascaras: Al contrario que el otro, y a pesar de haber sido aun más rico, se alegra al encontrar las sobras que el otro dejaba de los amargos altramuces, dando ánimos al otro. Aparece en el décimo cuento.

Deán de Santiago: Es codicioso y no cumple sus promesas. Engaño al Nigromante para luego estar por encima de él y no agradecérselo, por lo cual es además un desagradecido y un mentiroso. Aparece en el décimo primer cuento.

Illán el mago: Sabe de nigromancia y la enseña, pero cuando llega el deán y le pidió le enseñara, a cambio le pidió un favor, que no devolvió. Pero este era astuto y dejo pruebas para que este deán se acordara de cómo se había convertido en lo que no se quería convertir. Aparece en el décimo primer cuento.

Lombardo de Bolonia: Es muy codicioso, y pide a Dios que le perdone por ello. Aparece en el decimocuarto cuento.

Hijos del lombardo de Bolonia: Son aun más codiciosos que su padre, y no quieren que su padre sea perdonado por miedo a perder su dinero que pasaría a ser de ellos. Aparecen en el decimocuarto cuento.

Caballero de nombre desconocido: Era uno de los mejores caballeros del rey Fernando, pero no el mejor, era el tercero mejor, ya que se dejo llevar por el miedo y la provocación, atacando así a los moros. Aparece en el decimoquinto cuento

García Pérez de Bargas: El segundo mejor caballero del rey Fernando. No se dejo llevar por el miedo y la ira, pero al final sucumbió antes que el mejor caballero: Lorenzo Suarez Galinato. Aparece en el decimoquinto cuento.

Lorenzo Suarez Galinato: El mejor de los caballeros del rey Fernando. Esto lo demostró al ser el que más tardo en sucumbir por el miedo y la provocación. Pero a pesar de todo, igual que los otros caballeros no debió de hacer esa prueba sin sentido para probar su valentía. Aparece en el decimoquinto cuento.

Fernán González: A pesar de haber estado toda su vida trabajando, el no descansa a pesar de que los demás le digan que “ya es hora”, como su amigo Nuño Laínez. Es valiente y no deja que los problemas le impidan hacer sus deberes. Aparece en el cuento trigesimosexto y en el decimosexto.

Pobre que no acepta limosnas: Después de haber sido muy rico, no le gusta tener que pedir limosna. Con esto se demuestra su actitud insensata y desagradecida con los demás, hasta que llega Fulano, un amigo que le da de comer, y este lo acepta harto de pasar hambre solo por cabezoneria. Aparece en el decimoséptimo cuento.

Fulano: Ofreció comida a su pobre amigo, solo como cumplido, pensando que este lo rechazaría de la misma forma, pero en esta ocasión, no. Aparece en el decimoséptimo cuento.

Don Pedro: Tiene mucha confianza en Dios, y nunca piensa en que este haga cosas para mal. Pensando de esta forma suscita muchas envidias que le acusan de asesino. Pero su fe en Dios le salva. Aparece en el cuento decimoctavo.

Rey ambicioso: Un rey muy tonto y ambicioso que se dejo engañar por un pícaro que decía saber crear oro. Aparece en el vigésimo cuento.

Cuidador filosofo: Cariñoso y compresivo con su rey por haberlo cuidado desde niño, busca la mejor forma de hacerle entender que estaba haciendo las cosas mal. Aparece en el vigesimoprimer cuento.

Hijos mayor y mediano del rey apunto de morir: Son demasiado arrogantes para servir directamente a su padre, con lo cual lo hacen a través de vasallos y mayordomos. Además no son francos con el rey, su padre, por eso este no les cede el trono. Aparecen en el vigesimocuarto cuento.

Hijo pequeño del rey apunto de morir: Es sincero y se somete a su padre y rey. Se gana la confianza y respeto de su padre, además de su cargo. Aparece en el vigesimocuarto cuento.

Saladino: una persona muy amable e inteligente dispuesta a todo por los demás. Aparece en el vigesimoquinto cuento y en el quincuagésimo.

Emperador: Se caso con su mujer sin darse cuenta de cómo ella era en realidad, y al equivocarse de esta manera, su mujer acabo por morir por no hacerle caso incluso cuando él quería lo mejor para ella. Aparece junto a su mujer en el cuento vigesimoséptimo.

Alvar Fañez Minalla: tuvo mucho cuidado al elegir a su mujer, y la eligió tan bien que incluso al equivocarse él en sus afirmaciones, esta lo defendía como si de verdades se tratasen. Aparece junto con su mujer en el vigesimoséptimo cuento.

Lorenzo Suarez gallinato: Aparece de nuevo en este vigesimoctavo cuento haciendo una buena obra.

Rey Fernando: Aparecido también anteriormente, aparece en este vigesimoctavo cuento, al principio desconfiando de su amigo, pero después de saber lo sucedió, supo juzgar mejor lo que había hecho Lorenzo.

Rey Abenabet: Un rey muy comprensivo con su esposa, hasta que se da cuenta de que esta no le agradece nada de lo que hace. Aparece en el cuento trigésimo.

La mujer de Abenabet, Romaiquia: Muy caprichosa, nunca estaba contenta con nada y encima era una desagradecida. Aparece en el trigésimo cuento.

Ciegos: No muestran ninguna característica en especial, pero sirven para argumentar un cuento en el que uno guía a otro sin saber ninguno de los dos cual es el peligro, pero el segundo confía en él, y al final los dos mueren. Aparecen en el trigesimotercer cuento.

Comerciante: Es intrépido por haberse embarcado en una expedición tan larga, pero a la vez es algo irresponsable por haber dejado a su mujer y su hijo durante unos veinte años. Gracias al consejo que compro no cometió un acto muy impulsivo. Aparece en el cuento trigesimocuarto.

Senecal: Era avaro y egoísta, ya que aunque dono todo lo que tenia tras su muerte, lo hizo solo y exclusivamente para ganarse la salvación, y si la muerte no le hubiese afectado, esas donaciones no se hubiesen realizado. Aparece en el cuadragésimo.

El rey Alhaquen: Fue un buen rey, que aunque no se esforzaba mucho por ser famoso y tener mas poder, al final si la consiguió por miedo a ser siempre centro de burla y gracias. Aparece en el cuadragesimoprimer cuento.

El loco: Actúa de forma insensata pero demuestra un ápice de cordura al ver que el cuerdo estaba aun más loco que él. Tampoco creo que él estuviera muy loco, si el era consciente de ello. Aparece en el cuadragesimotercer cuento.

Don Pedro Nuñez: Leal a su señor y defensor de la verdad. Esto lo demuestra al salvar a la joven de ser quemada. Además es muy fiel a Dios. Aparece junto a otros 2 caballeros y su señor en el cuadragesimocuarto cuento.

El demonio: Es una mala persona que engaña con astucia a la gente, buscando únicamente mal para las personas aunque en un principio parezca que no. Aparece en los cuentos cuadragesimoquinto y cuadragesimosegundo.

Hermana del moro: Es una chica que se asusta por cosas simples sin importancia, cuando le conviene, pero cuando le conviene ser cruel, y no tener ningún temor, no lo tiene, demostrando de esta forma ser una falsa. Aparece en el cuento cuadragesimosexto.

Rey cristiano: Era cristiano, pero como era rico, soberbio y poderoso, había cosas que despreciaba de su religión, como el hecho de que esta desprecie a los ricos y soberbios. Pero al final con la ayuda de Dios logra cambiar. Aparece en el quincuagesimoprimer cuento, (El último).

Personajes Tipo:

Falsa devota: Muy mala mujer que con astucia e ingenio logra deshacer un muy buen matrimonio, pero por ello Dios la castiga. Aparece en el cuadragesimosegundo cuento.

Cardenal: Es inteligente y juicioso. Aparece en el trigesimoprimer cuento.

Rey mozo: Al ser rey a tan temprana edad, no lo hacia bien y se destrozaba física y moralmente, pero no por ser tonto o poco inteligente, sino porque debía de ser bien instruido. Aparece en el vigesimoprimer cuento.

Pícaro: Astuto e inteligente. Utiliza sus cualidades para engañar al rey y luego escapar con parte de sus riquezas. Aparece en el vigésimo cuento y en el trigesimosegundo, pero haciendo otras artimañas a otro rey.

Caballeros: Son muy amigos y leales entre si, no tiene problemas entre ellos. Aparecen en el cuento noveno.

Cirujano: Es un hombre dedicado al servicio de los demás que se ve en un aprieto al tener el hígado de un paciente, y no saber si donar algo, o devolverlo entero. Aparece en el octavo cuento.

Ministro: Es muy amigo y allegado del rey. Le es leal, pero tiene mucho aprecio por sus riquezas, lo cual le lleva a “casi” ser engañado por su rey. Aparece en el primer cuento.

Personajes Animales:

El halcón: Es leal e inteligente. Aparece en el trigesimosegundo cuento.

El toro: Es un tirano que gobierna sobre los animales herbívoros, ayudándose de su amistad con el león para hacerlo. Pero por falta de confianza, le pierde como amigo. Aparece en el vigesimosegundo cuento.

El león: Como el toro, solo que este gobernaba sobre los animales carnívoros. Aparece en el cuento vigesimosegundo.

El cordero: Actúa de consejero infiel debido a estar sometido involuntariamente. Es astuto y consigue engañaran al toro. Aparece en el vigesimosegundo cuento.

Las hormigas: Son trabajadoras e inteligentes, cuidando de no gastar mas de lo que van a ganar. Aparecen en el cuento vigesimotercero. Gallo: Intenta escapar de la zorra, pero se asusta sin razón y acaba en manos de esta. Aparece en el décimo segundo cuento.

Perdiz en la red: Se deja engañar por los falsos sentimientos del cazador, no es muy inteligente y además es demasiado permisiva y compasiva. Aparece en el decimotercero cuento.

Perdiz sabia: Es astuta e inteligente, y de esta forma, le da igual que al cazador le pese, a ella que no la hagan daño.

Cuervo sabio: Astuto y listo, a pesar de ser enemigo de los búhos, se hace pasar por su aliado para engañarles y dar la victoria a sus allegados. Aparece en el decimonoveno cuento.

Caballos: Se odian mutuamente, pero ese odio desaparece al encontrar un enemigo, un odio mayor, demostrando que aunque eran enemigos, se tenían respeto el uno al otro. Cuervo: No es demasiado inteligente ya que se deja engañar por la zorra que le alba y le dice verdades engañosas. Por ser tan creído, perdió lo que tenia. Aparece en el quinto cuento.

Zorra: Es muy astuta y engaña al cuervo haciéndole creer ser mejor de lo que es en realidad. Aparece en el quinto cuento, en el duodécimo, en el vigesimonoveno y en el vigesimosegundo.

Golondrina: Es astuta y lista, pero los demás no la hacen caso. Temiendo lo peor, acaba buscando protección de la misma persona que le ponía en peligro, demostrando aun más su inteligencia y astucia. Aparece en el sexto cuento.

Pájaros: No hacen caso de primeras a la golondrina, y su tozudez y cabezoneria les llevo a mal lugar. No pudieron evitarlo tan avanzada la historia. Aparecen en el sexto cuento.

Personajes Alegóricos:

El mal: Es muy precipitado y aprovechado. No piensa demasiado en lo que hace creyéndose muy inteligente, a pesar de no serlo. Aparece en el cuadragesimotercer cuento.

El bien: Es astuto e inteligente, y aunque parezca en un principio que esta obrando de mala manera, luego resulta que da un vuelco a la historia y todo se pone a su favor. Aparece en el cuadragesimotercer cuento.

La mentira: Inquieta y traidora, aconseja falsamente a la verdad, pero luego todo le sale mal. Aparece en el vigesimosexto cuento.

La verdad: Es demasiado confiada, pero por no engañar y ser buena, las cosas malas a ella no la ocurrieron, y no necesito arrepentirse como los hombres que a la mentira hicieron caso. Aparece en el cuento vigesimosexto.

Alma: En este cuarto cuento es tratada como si de un personaje se tratara, pero no se define ninguna característica en especial.

GENERO, ESTILO E INTENCIONALIDAD DEL AUTOR:

Su genero es el narrativo, aunque muchas veces incluyes metáforas con animales y otros objetos, que lo llevarían a ser poético. Tiene muchas descripciones pero por eso no cambia de genero, ya que lo que predomina es la narración de unos hechos sucedidos hace un tiempo.

El estilo de los cuentos pretende ser sencillo y natural, ya que están dirigidos también a gentes de poca cultura.

La intencionalidad del autor yo creo que esta mas o menos clara. Lo que con este libro a querido hacer, es una especie de guía para la vida, con la que conseguir que tanto las gentes de su época, como las de venideras, sepan comportarse y no puedan ser fácilmente engañadas por otras. Porque no solo intenta culturalizar y enseñar, sino tratar de que el lector sepa como debe comportarse, como actuar o como reaccionar ante determinadas situaciones. El problema es que algunas de las situaciones que él describe, no pueden adaptarse al mundo actual, debido al cambio de cultura y demás aspectos sociológicos. Esta intencionalidad no se demuestra del todo clara en la primera parte de este libro, pero en una de las partes posteriores, indica el por que ha escrito el libro y para que.

DIMENSION POLITICA, SOCIAL Y RELIGIOSA DE LA OBRA:

Esta novela fue escrita por don Juan Manuel en el año 1335, cuando reinaba Alfonso X, (el sabio) y el feudalismo. Por aquel entonces existían los señoríos. Precisamente se supone que el Conde Lucanor, vive en un señorío de su propiedad con su ayo Patronio.

Durante esta época de la historia de España, los musulmanes, (moros, Árabes, etc.), se encontraban en la península o intentando entrar en ella. Por lo cual en el libro se presentan muchas disputas entre reyes moros y cristianos, o cuentos de moros, etc.

En lo referente a lo social se nota un gran valor del honor y del respeto al prójimo, así como un odio a muerte al enemigo. Se dan actitudes caballerescas como hazañas de salvar a una doncella en apuros o defender a su señor hasta la muerte...

Una época en la que los castillos estaban habitados por toda clase de gente. Entre esa gente destacan los juglares, que aparecen en esta obra, aunque no desempeñan un papel muy importante, si se dan a conocer, lo que demuestra su existencia y aprecio por aquellos tiempos.

La religión toma un valor extremo poniendo a ella y a Dios, (o cual quiera que sea el ser supremo de la determinada religión), por encima de todo. Hay que ganarse un sitio en el cielo y por ello han de pagarse los pecados y no hacer enfadar a Dios. Por otro lado esta la continua pelea entre los moros o musulmanes, y los cristianos.

Se le da mucha importancia a la religión en la obra, siendo de este modo uno de los principales temas.

A pesar de las diferencias religiosas, según don Juan Manuel, se nota que hay cierto respeto entre los diferentes miembros de las religiones, por el trato que tienen entre generales. Cuando un general musulmán, como Saladino, apresa a un noble Conde, no duda en tratarlo como tal, dando a entender su respeto por su grado en la escala social.

SINTESIS DE LOS TEMAS TRATADOS EN LA OBRA:

Los temas tratados a lo largo de la obra son muchos, pero se podrían resumir en de relación, de religión, económicos, evitar los males y temas aparte.

Los temas de relación son muchos, pero el que claramente destaca es el de la amistad, junto al del matrimonio y relaciones de pareja y los engaños y desengaños.

La amistad se trata de muy diferentes maneras: Que no debe uno fiarse del enemigo aunque ahora sea amigo, no dar a los amigos, si estos no lo agradecen, y un largo etc. Este punto de vista de la amistad es tratado de muy diversos puntos, tanto de los anteriores, como también de la justicia ante los amigos y enemigos, las relaciones entre amigos que ya no lo son, o incluso las relaciones de enemistad clara, como son las relaciones bélicas.

El tema del matrimonio es tratado no tan a fondo como el de la amistad, pero también destaca. El problema de estos temas es que la mayoría están desfasados, como el de que el hombre ha de dirigir a la mujer en el matrimonio.

Los temas de engaños y desengaños creo que se dan en casi todos los cuentos, aunque al final este no sea el tema principal de la obra. Casi siempre un personaje engaña a otro, creando en este un nuevo sentimiento que le hace sanarse de su anterior ignorancia ante lo que le estaba pasando. También se trata la mentira, incluso se convierte en personaje en uno de los cuentos, demostrando que esta nunca lleva a buen final.

Los temas religiosos van desde el simple hecho de no ser soberbio, hasta la mítica frase que dice que “Dios siempre obra bien”. Se toma en este libro un punto de vista muy teocentrista, viendo a Dios como por encima de todo y siendo este lo más importante de todo, así como un sitio en la “vida eterna” o “paraíso”. Pero para poder estar allí uno ha de ganárselo, y en este libro este tema también es tratado, destacando que hay que empezar a ganárselo desde un principio, y no cuando temes por tu vida y a donde ira a parar tu alma después de lo mal que has obrado.

Los temas económicos son, entre otros, el de que no debe uno gastar por gastar, y gastar sabiendo que no gasta demasiado, que conseguir beneficios es siempre algo bueno, y por ello hay que conseguirlo de forma buena y honesta. Los temas económicos no solo tratan las ganancias, sino a los pobres y el cómo tomarse la falta de dinero, o el que siempre ha de haber un pobre mas pobre que tu...

Evitar los males es algo lógico, ya que a nadie le gusta sufrir, pero para preverlos lo mejor según el libro es no fantasear, saber cuando algo malo va a ocurrir según los acontecimientos y saber decidir bien en ocasiones de máximo riesgo, como el cirujano cuando tiene el hígado de su paciente en la mano.

Los demás temas entran en muy diferentes contextos, pero de estos destacan los referidos a que hacer el bien es bueno y el bien siempre lleva a lo bueno. Algo que queda clarísimo al final del cuento y haberlo leído es que el bien, siempre vence al mal, por medio del bien.

Don Juan Manuel da a saber que todas las respuestas de Patronio al Conde son correctas, con lo cual, el pensamiento de don Juan Manuel hacia estos temas supongo que será el de aprobación.

JUICIO CRITICO DE LA OBRA:

En mi opinión si la intención del autor era la de culturalizar, expresar las ideas del honor, el matrimonio y la religión, así como algunos aspectos históricos, de su época, lo a conseguido perfectamente.

Pero, este texto tiene una serie de fallos, como pueden ser su poca vigencia, y en algunos casos, su dificultosa comprensión. Me ha sido difícil encontrar algunos temas, y he encontrado algunos que no tienen vigencia en la actualidad, como el de los asuntos matrimoniales, que el esposo manda a su mujer y ella obedece por encima de todo, o la del pobre y el rico, que como estamos en una sociedad en la que hay tanta separación, que apenas se relacionan los ricos con los pobres, estos temas no podría yo aplicarlos a mi vida cotidiana.

Pero por lo demás ha sido una lectura muy útil que incluso en algunos casos me ha dado que pensar, y en otros me ha hecho gracia la gran utilidad que se le puede dar por ejemplo al proverbio quien este bien sentado, que no se levante, (mi favorito).

El mensaje ha sido claramente efectivo, pero pienso que lo seria mas si este texto fuese ahora escrito por una persona que viva actualmente, para que pueda expresarlo con palabras y ejemplos más fáciles de entender.

Hubiese sido interesante poder haber analizado cada uno de los proverbios en la clase, ya que habríamos apreciado mas el significado de algunos de ellos, (los mas complicados).

Por: Fernando Vega Campos, N. 24, 1º B