El cepillo de dientes; Jorge Díaz

Literatura hispanoamericana contemporánea. Siglo XX. Teatro hispanoamericano. Dramaturgos chilenos. Estilo. Soledad

  • Enviado por: Skacido
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 5 páginas
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TRABAJO DE LITERATURA

“EL CEPILLO DE DIENTES”

JORGE DÍAZ

EL CEPILLO DE DIENTES

Es el conflicto que genera falta de comunicación, violencia de las relaciones, lucha de dominio y perdida de identidad. Este conflicto se da entre los dos únicos personajes de la obra, los cuales solo se les nombra como “El” y “Ella”. Estos dos personajes, a medida que va desarrollándose la historia, van adquiriendo nuevas personalidades, en busca de un método para poder comunicarse.

La situación básica de la obra que van desarrollando los personajes, se manifiesta a través de diálogos, donde discuten temas de todos los ámbitos, que van desde el horóscopo chino, anuncios comerciales y de declaraciones publicas, hasta una discusión de que es mejor: sí el Jazz o el Tango. En su comportamiento se muestra lo difícil y cansador que es vivir siempre con la misma persona, lo cual se agrava cuando no hay comunicación entre la pareja y además, como en esta obra se muestra, cuando están muy influenciados por lo que dice la prensa y los medios de comunicación.

En todo momento, los dos personajes ironizan en sus discusiones. Por un lado “Ella” le critica a “El” su forma de actuar y sus gustos, en forma repetitiva y apática, mientras que “El” toma una posición pasiva y a veces de un niño que sumisamente le pedía consuelo a su madre, pero critica a la vez. No obstante, a ratos estas diferentes posiciones se intercambiaban, donde la mujer, tomaba una posición de mujer resignada a su marido, mientras tanto este le reclamaba en forma fuerte y violenta, el modo de actuar de ella.

A partir de estas constantes discusiones, estas dan pie a los sucesos centrales de la obra, que son dos. El primero es producto de las discusiones que los dos personajes tienen repetidamente durante toda la obra. Este suceso sucedió cuando “El”, le pregunto a “Ella”, si había visto su cepillo de dientes, ya que este no lo podía encontrar. Entonces producto del constante reclamo que “El” ejercía sobre “Ella”, esta se puso a buscarlo. Posteriormente “Ella” lo encontró, pero en ese momento ella recordó que lo había ocupado para limpiar sus zapatos, a resultado de este hecho “El”se espanto recriminándola por lo sucedido, ya que según este el cepillo era lo único que representaba su individualidad después de casarse, él le pregunto, por que había hecho eso, pero “Ella” lo hacia enojarse cada vez mas, ya que le respondía en forma irónica, y apática a sus preguntas, llegan incluso a decirle, que no fuera tan exagerado, ya que ellos dos podían compartir el cepillo de dientes de “Ella”. En cuanto “El” ya estaba absolutamente enfurecido, empezó una acalorada discusión, en la cual se ofendían de forma grosera, en la cual “El” estallo de rabia, y tomo el cable del trasmisor de radio, estrangulándola a “Ella”. Posteriormente en un gesto de la más mínima preocupación, empezó a leer el diario, donde se relataba, todo lo que había sucedido, lo cual llevo a justificar su hecho con él publico, donde decía que estaba bien lo que él había hecho, ya que “Ella” siempre estaba interfiriendo en sus cosas, y que ya estaba harto el de tener a un extraño en su casa. Posteriormente una vez que “Ella” sale de la escena, llega al departamento Antona, que es “Ella” personificándola. Dando un vuelco en la historia en 180º, ya que “El”, empieza a establecer un dialogo, para que de algún pudiera seducirla, pero a la vez tratando de ocultarle, que él había estrangulado a su esposa. Pero llega un momento en el cual “El” confiesa a Antona, que él asesinó a su esposa. Antona asustada, le empieza a preguntar del por que había hecho esto, y “El” empezó contestarle, con cierta ironía, las respuestas, ya que este las contestaba cantando Tango, con algunas estrofas de Gardel. Hasta que llega un momento en el cual “El” estalla nuevamente, da las verdaderas razones por cual la mato, y a su vez tratando de aliar a Antona a través de preguntas absurdas, para que esta no lo denunciara. Una vez que ya la convenció, este la sedujo, para posteriormente, llegar a un desenfreno lujurioso de amor y de deseo. En el transcurso de este contacto, Antona fue adquiriendo nuevos modales hasta que finalmente llego a ser “Ella”.

Acá es cuando se empieza a gestar un nuevo suceso, que volvería a repetir un cambio importante en el desarrollo de la obra. Este se presente, ya cuando “El” y “Ella”, recobran sus personalidades (entre comillas). Los dos personajes empiezan a dialogar sobre, que si siempre van tener que hacer esta rutina para hacer el amor, ya que esta se estaba volviendo monótona, y que tenían que encontrar una nueva forma de personificar seres. Posteriormente una vez, ya discutida esta situación, se empiezan a acariciar, hasta que “El” le menciona a “Ella” lo bien que olía, y esta le contesto, que era por que había usado detergente Bimpo, pero “El” le reprocho que no era ese detergente, si no que era otro que se llamaba Tersol, ya que según el este era el único que le descontrolaba. Esto llevo a una discusión, de cual era mejor detergente, volviéndose una discusión fuerte y agresiva, a tal punto que “Ella”, tomo un tenedor y empezó a apuñalar a “El”. Posterior a este suceso, la obra vuelve a tener un giro en 180º, ya que la historia que había tenido “El” con Antona, se estaba prácticamente repitiendo con “Ella”, pero con diferentes roles.

En la progresión dramática de la obra, se muestra la realidad de la pareja que no tienen comunicación entre ellos sí bien es cierto que hablan,  los dos lo hacen al mismo tiempo sin escucharse. Cada uno tiene su monologo, cada uno habla de temas diferentes, cada uno para su lado, cada cual con lo suyo, en cada momento se nota una tensión. Y cuando logran establecer un tema de discusión, este se vuelve acalorado, ya que exponen sus puntos de vistas con el mayor rigor posible, pero siempre personificando los personajes que quieren representar. Los sucesos que van ocurriendo a medida que van discutiendo, este comportamiento es debido a que cada uno de ellos piensa que cumplen un rol que no les gusta cumplir. “Ella” en algunos momentos quisiera no cumplir el papel de la mujer protegida por el hombre, ni estar siempre pendiente de mantener una hermosura, le molesta. Por su parte “El” cree que perdió su individualidad al casarse lo cual representa fuertemente cuando pierde lo ultimo que considera como único de él: Su cepillo de dientes. Y la presentación de los sucesos son los que cambian las situaciones de los personajes, ya que por ejemplo una vez que “El” mata a su esposa, la historia da un vuelco explicito, ya que la misma esposa, se vuelve un ser nuevo, que es del agrado de su esposo, la cual considera su alma gemela. En definitiva los dos secesos centrales de la obra, modifican y desvelan el sentido básico de la pieza dramática.

En la obra predominan los sucesos verbales, ya que el tema central de la obra es la incomunicación de un matrimonio. Durante toda la obra es un “dime y te diré” entre los dos personajes, como es en el caso de cuando “El” discute con su esposa por que uso su cepillo de diente, o también cuando “Ella” recrimina a su esposo de cual es el mejor detergente, estas situaciones verbales que entregan antecedentes en la obra, y que acaban con sucesos escénicos que también de algún modo intervienen para que ocurran hechos trascendentales en la obra dramática.

La obra presenta el principio de progresión, ya que la obra cada vez va aumentando el grado de conflicto, en las discusiones que los dos personajes establecían, como por ejemplo, cuando a “El” se le perdió el cepillo de dientes, pregunto de forma no muy alterada, si lo había visto, y una vez que la esposa lo encontró y se dio cuenta de que lo había ocupado para limpiar el conflicto, se fue desatando paso a paso el aumento del conflicto hasta llegar un máximo grado de suceso. Esto también se demuestra cuando el matrimonio empieza a discutir sobre cual detergente es mejor. Y esta situación a medida que se iba desarrollando, iba aumentando la intensidad de la obra, llegando la intensidad dramática superior.

BIBLIOGRAFÍA

Díaz, Jorge: El velero en la botella-El cepillo de dientes, Santiago,

Editorial Universitaria, 1999