El camino; Miguel Delibes

Literatura española de posguerra. Novela (narrativa) contemporánea. Argumento. Personajes. Estructura. Estilo del autor

  • Enviado por: Ramon Otal
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 20 páginas
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ÍNDICE

Autor y localización 2

Tema 4

Argumento 5

Personajes 14

Estructura 19

Estilo 20

Opinión personal 21

Bibliografía 22

Autor y localización

Miguel Delibes nació en Valladolid el 7 de Octubre de 1920. Es el tercero de doce hermanos. Es uno de los autores más importantes y populares de la literatura española contemporánea. Fue Catedrático de historia del comercio en su ciudad natal, en 1973 fue elegido miembro de número de la Real Academia Española. Dirigió el diario vallisoletano El Norte de Castilla y ha realizado a lo largo de su vida una intensa actividad periodística. Sus temas literarios recurrentes son la naturaleza y la naturalidad, así como la autenticidad de la vida rural enfrentada a la vida de la ciudad, la caza y la muerte. Por lo general sus obras describen, con un realismo sobrio y eficaz, la vida y costumbres de la Vieja Castilla. Muestra un vocabulario de gran riqueza y extraordinario dominio del lenguaje y de la narración.

En su producción narrativa destacan: La sombra del ciprés es alargada (1947; premio Nadal), obsesión por la muerte y por la infelicidad, Aún es el día (1946), El camino (1950) una de sus obras más leídas, Mi idolatrado hijo Sisí (1953), Diario de un cazador (1955), Siestas con viento sur (1957), que incluye el célebre relato La mortaja, La hoja roja (1960), Las ratas (1962), El libro de la caza menor (1964), Cinco horas con Mario (1966), novela estructurada a partir de un monólogo interior de una mujer que vela a su marido muerto, Parábola del náufrago (1970), Con la escopeta al hombro (1971), El príncipe destronado (1973), Las guerras de nuestros antepasados (1974), El disputado voto del señor Cayo (1978), Los santos inocentes (1981), llevada al cine con gran éxito, Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso (1983), El tesoro (1985), y 377 A, madera de héroe (1987). Otras obras suyas son también: Un novelista descubre América (1956), Diario de un emigrante (1958), Viejas historias de Castilla la Vieja (1969), Castilla, lo castellano y los castellanos (1979), y La censura de prensa en los años cuarenta y otros ensayos (1985). Entre sus últimos libros hay que mencionar Pegar la hebra (1990), serie de artículos donde recrea algunos de sus temas favoritos, y las novelas Señora de rojo sobre fondo gris (1991) y Coto de caza (1992).

Ha sido galardonado, entre otros, con el premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1982, el premio Nacional de las Letras en 1991 y el premio Cervantes en 1993.

La época en que fue escrito el camino era alrededor del año 50, y la Guerra Civil española acabó en el 39, por tanto, se encontraban en una época de posguerra, y esto se refleja en el libro con la cicatriz de Roque, el Moñigo causada por un bombardeo durante la Guerra:

“La herida de Roque, el Moñigo, era de una esquirla de metralla. Se la produjo una bomba al estallar en un prado.”

El Tema

El tema principal es, para mí, el camino de la vida. Daniel, considera que su camino está junto a su pueblo, pero su padre quiere que “progrese” para (según él) poder llegar a ser algo grande en la vida, y por tanto debe marchar a la ciudad. Daniel en cambio, no ve ir a la ciudad como un progreso, sino que para él, ser algo grande en la vida lo ve más como Paco el herrero o como su padre.

Argumento

I

Daniel, se pasa la noche en vela pensando, y escucha a sus padres hablar:

“esta noche tenía muchas cosas en que pensar”

El padre de Daniel, el Mochuelo, quiere que su hijo vaya a estudiar a la ciudad, para no ser como él, un simple quesero aunque Daniel no estuviera de acuerdo:

“... que su padre aspirara a hacer de él algo más que un quesero era un hecho que honraba a su padre”

A la madre no le parecía bien que se fuera a la ciudad, porque no sabía como iba a mantener a Daniel en la ciudad y estaba preocupada porque se iban a quedar solos.

Daniel, el Mochuelo, escuchó a su madre decir que tenía el vientre seco desde el aborto. Daniel no sabía que era eso de tener el vientre seco.

En este capitulo, también se cuenta el aprecio que tenía Daniel a Paco, el herrero, por su físico y grandeza.

“Daniel, el Mochuelo, no se cansaba nunca de ver a Paco, el herrero, dominando el hierro en la fragua. Le embelesaban aquellos antebrazos gruesos como troncos de árboles”

II

En este capítulo Daniel, el Mochuelo, nos habla de Roque, el Moñigo, que es hijo de Paco el herrero.

El Moñigo, tiene una hermana, que se llama Sara.

Cada vez que El Moñigo hace una travesura, la Sara le insulta diciéndole que era un asesino. Le decía esto porque su madre murió, en el parto, cuando él nació.

A parte de todo esto, a los padres de el Mochuelo y a bastante gente, no les parecía bien que se juntara con él, porque se educó sin madre y además decían que era muy gamberro.

Desde entonces, el Mochuelo, le tiene al Moñigo mucho aprecio:

“Desde aquel día, Daniel, el Mochuelo, situó mentalmente al Moñigo en un altar de admiración.”

III

En el capítulo siguiente Daniel, el Mochuelo, nos explica lo que le gusta el valle. El y su mejor amigo, el Moñigo, se iban al valle y se sentaban a contemplar lo bonito que era todo, las montañas, el río, etc.

“Aquel valle significaba mucho para Daniel, el Mochuelo. Bien mirado, significaba todo para él”

Cuando estaban en el valle, se les pasaban las horas.

Cuando oscurecía, el Moñigo contaba qué cosas le daban miedo.

“a mí me dan miedo las estrellas y todas esas cosas que no se abarcan o no se acaban nunca”

IV

En este capítulo se nos habla de el nombre de Daniel, el Mochuelo, que tenía decidido poner ese nombre antes de que naciera.

“El quesero había querido un hijo antes que nada para poder llamarle Daniel”

Cuando tenía 3 años le dijo porqué le puso Daniel, y además le daba unas explicaciones de hombre adulto y evidentemente, el Mochuelo no entendía lo que le decía su padre, el quesero.

“¿Sabes que Daniel era un profeta que fue encerrado en una jaula con diez leones y los leones no se atrevieron a hacerle daño?”

Con el paso del tiempo, dejó de darle explicaciones por ser ya mayor.

Los padres de el Mochuelo intentaban ahorrar para que fuese a estudiar a la ciudad, pero eran pobres.

Le aclararon de donde le venía el sobre nombre de el Mochuelo y era por, según dijo Germán, el Tiñoso porque se parecía a un mochuelo en la mirada. A su padre no le gustaba que le llamaran por ese apodo.

V

En este capítulo se nos habla de Las Guindillas, que eran tres hermanas sin padres. Vivían de las ganancias que les daba una tienda. El apodo se lo pusieron por tener la cara redonda y colorada.

“se tenía bien ganado su apodo por su carita redonda y coloradita y su carácter picante y agrio”

De las tres hermanas, sólo queda viva la mayor y la menor. Se les conocía como guindilla mayor y guindilla menor. Eran las dos muy cotillas.

“Por añadidura era una cotilla”

Para entonces abrieron un banco y pusieron a un chico atractivo para atraer a la clientela. Irene, la Guindilla Menor, se enamoró de Dimas, que era el empleado del banco.

Su hermana, al enterarse de que habían cogido el tren juntos, se desmayó. Todo el pueblo se enteró del acontecimiento. Irene y Dimas se fueron del valle.

Guindilla, la mayor, fue a hablar con el cura de su hermana y de Dimas. Acusó a su hermana de que era una prostituta, pero el cura la convenció diciéndole que una prostituta es la vende su cuerpo.

VI

Daniel, el Mochuelo, ya sabía en este capítulo lo que era tener el vientre seco y lo que era un aborto gracias a el Moñigo, que sabía mucho de “eso”.

Germán era el hijo del zapatero que se llamaba Andrés y tenía diez hijos, de los cuales cuatro eran gemelos.

A Andrés le decían que de perfil no se le veía ya que era muy delgado.

Un día llegó Guindilla la mayor y le dijo al zapatero que le pusiese una pomada para que se le quitase las calvas de el "Tiñoso" y el zapatero no quiso aceptarla porque dijo que las calvas se las había hecho un pájaro.

“esto no vale. Al chiquillo le ha pegado las calvas un pájaro”

VII

Roque, el Moñigo, es más fuerte que Daniel y Germán pero Germán el Tiñoso sabía más de pájaros.

Un día, mientras se bañaban desnudos en la poza del Inglés Daniel, Germán y Roque, este se puso los calzoncillos porque tenía vergüenza. El Mochuelo no entendía lo que pasaba, pero se los puso también, cuando aquella misma tarde, Roque les explicó que los niños no los trae la cigüeña, sinó que nacían de una mujer.

“La cigüeña no trae los niños entonces, ¿verdad? Ya me parecía raro a mí”

Daniel y Germán se quedaron asombrados. Les dijo también que los niños nacían solamente con la boca para mamar pero no tenían ojos ni orejas.

VIII

En este capítulo, vuelve la Guindilla menor después de haberse escapado con Dimas. Habían pasado tres meses y cuatro días, justo lo que le duraron sus cinco-mil pesetas:

“Quería mi dinero. El muy sinvergüenza creía que teníamos mucho dinero”

Su hermana le impuso varias condiciones para admitirla. Estas eran:

Ir de luto toda la vida, para que la gente creyesen que Dimas había muerto.

Que no podría salir de la casa hasta que pasasen cinco años.

Que se confesara de todo lo que había hecho.

Todo el pueblo sabia que había vuelto ya que veían luces y pisadas encima de la tienda que tenía la hermana.

IX

La carnicera, Micaela, era la madre de Gerardo, Damián y Cesar.

Micaela envió a Méjico a su hijo Gerardo porque era muy tímido y el menos inteligente de los tres hermanos.

Años mas tarde apareció Gerardo el Indiano. Era muy rico y tenía varios barcos y restaurantes de lujo:

“tenía dos restaurantes de lujo, un establecimiento de aparatos de radio y tres barcos destinados al cabotaje.”

Cuando llegó su madre ya había muerto.

Llegó al valle con su esposa e hija Mica a pasar una temporada. Les montó una industria de aparatos eléctricos a sus hermanos.

Su hija Mica regresaba por el valle cada vez que podía.

El Mochuelo recordaba al "Indiano" por que iban a robarle manzanas a su huerto con el Tiñoso y el Moñigo.

X

En este capítulo, se nos cuenta como Roque, El Moñigo, para demostrar que era el más fuerte, empezó a enseñar su brazo para que viesen sus músculos y después enseñó el tórax.

El Mochuelo le dijo al Moñigo que si podría pelearse con un adulto y le respondió que sí, ya que algunos adultos solo tienen duro los huesos.

Un día, el Moñigo y su amigo el Tiñoso, empezaron a mirar quien tenía más cicatrices en el cuerpo. El Mochuelo, que no tenía ninguna, se sentía distanciado, pues según él era de niña buena ir con la piel sin ningún tipo de cicatrices. El dijo que daría lo que fuese por una de ellas.

Mientras el Moñigo y el Tiñoso empezaron a probar las cicatrices de ambos, decían que sabían a salado.

XI

En el capítulo once se nos cuenta que Quino era manco por que cuando era pequeño, su hermano le cortó la mano con un hacha accidentalmente.

Quino era conocido en el pueblo por casarse con Mariuca, una mujer, la cual decía todo el pueblo que estaba tísica.

Josefa, amaba a Quino, aunque él no lo sabía. Josefa, al oír que se casarían se suicidó tirándose al río.

Días más tarde se casaron el manco y Mariuca y se fueron de luna de miel. Cuando volvieron, Mariuca le dijo a todo el pueblo que se había quedado embarazada.

Todo el mundo pensaba que Mariuca no seria capaz de aguantar el parto, y así fue. A los cinco meses de morir Josefa, nació su hija, muriendo Mariuca en el parto.

El Moñigo que conocía a Quino el Manco, se marchaba enfadado cada vez que recordaba a Mariuca y se rompía a llorar, porque según el eso de llorar era cosa de niñas.

La hija de el Manco, la llamaron Mariuca (Uca).

Cuando pasó el tiempo Uca se enamoró de Mochuelo, pero éste la aislaba y no la hacía caso.

La madre de el Mochuelo cuidaba a Uca ya que su padre no podía hacerse cargo de ella.

XII

El tío del Mochuelo le comunicó por medio de una carta que próximamente le llegaría el Gran Duque que había cazado. Al recibirla se asustó, ya que pensó que el Gran Duque era una especie de D. Antonio el Marqués, con el pecho cubierto de insignias, medallas, condecoraciones etc.

Un día que salió de caza con su padre, al estar parapetado detrás de unas ramas, sintió un dolor muy intenso y se asustó al comprobar que tenía sangre. Su padre acudió rápidamente y comprobó que la herida era un rebote de un perdigón.

Su padre le dijo que no se preocupase ya que no quedaría señal alguna, con ello, el Mochuelo se tranquilizó.

XIII

Daniel, el Mochuelo se había enamorado de Mica. Si alguien hablaba de ella se ponía rojo. Un día que iba para misa, pasó cerca de la Mica y le invitó a subir a su coche. Después le encargó un par de quesos y que se los llevara a su casa.

Cuando el Mochuelo fue a llevarle los quesos a casa de Mica, se puso el mejor traje. Aunque Mica era mayor a el Mochuelo no le importaba.

Al salir de la casa de Mica, se encontró con Uca y esta le preguntó que donde iba tan arreglado, contestándole el Mochuelo que a ella no le importaba y que era una mocosa muy entrometida.

XIV

En este capitulo, los vecinos de los tres amigos, no les parecía bien la forma que tenían de pasar el tiempo. Ellos, no entendían el porque de sus castigos ya que sus travesuras no hacían daño a nadie excepto cuando quemaron la panza de el gato de la Guindilla Mayor (Lola). Ellos estaban seguros de que si lo hubiese hecho un mayor no habría pasado nada

XV

En este capítulo se nos cuenta la manera en que La Sara, hermana del Moñigo, y D. Moisés, el maestro, se hicieron novios gracias a el Moñigo, el Tiñoso y el Mochuelo, que escribieron una carta a D. Moisés diciéndole que si quería salir con ella y imitando la firma de la Sara.

En la carta le decía que fuese a la siete a la puerta de su casa y que hiciese como si se encontrase con ella por pura casualidad. Después de este encuentro comenzaron a salir asiduamente y se hicieron novios. Desde ese instante La Sara cambió de carácter, siendo más amable y cariñosa que antes.

Un día la Sara le preguntó a su hermano, el Moñigo, que si él había escrito una carta a D. Moisés respondiéndole este que no. Esta le dijo que le extrañaba que hubiese hecho algo bueno.

XVI

Como los jóvenes se iban a los prados para estar a solas, el cura y la Guindilla Mayor y otros vecinos decidieron montar un cine. Eligieron la cuadra de Pancho, que no tenía animales, y comenzaron a proyectar películas de temas religiosos. Al principio los jóvenes iban al cine pero conforme pasaba el tiempo y se agotaron las películas religiosas decían que no iban más.

Los organizadores del cine pidieron más películas, pero estas ya no eran de temas religiosos y mostraban algunas piernas femeninas.

La Guindilla Mayor decidió, junto con el cura, cortar las escenas que consideraba frívolas y además poner bombillas que iluminasen mientras se proyectaban las películas. Como a los jóvenes no les gustaba que hubiese mucha luz, rompieron las bombillas a patatazos.

Pasado un tiempo y al seguir cortando las películas y la luz encendida abandonaron el cine.

La Guindilla Mayor fue a buscarlos a los prados y los jóvenes decidieron tirarla al río ya que esta les molestaba todos lo domingos. Intervino Quino el Manco y la salvó de que la tirasen al río, ella en agradecimiento le besó el muñón.

Al día siguiente la Guindilla Mayor se confesó y le dijo al cura que había besado a un hombre en la oscuridad de la noche.

XVII

La Guindilla Mayor está preparando un coro para el día de la Virgen. Elimina a los niños que ya tienen una voz ronca, entre ellos están Roque, el Moñigo y Germán, el Tiñoso. Pero no descarta a el Mochuelo ya que tenía una voz aguda.

El Tiñoso y el Moñigo llamaban niña marica a el Mochuelo por seguir en el coro.

Cuando llegó el día de la Virgen y actuó el coro tuvieron mucho éxito y todo el mundo los felicitó. En cambio los amigos de el Mochuelo le seguían diciendo niña marica. El Mochuelo estaba triste por ello y además por que Mica se había echado novio.

Por la tarde, en la romería, el Mochuelo para desahogarse subió la cucaña que este año estaba diez metros más alta. También quería ganar los cinco duros que había de premio según le dijo un borracho. Para animarse se decía que sus amigos le llamaban niña marica y que la Mica tenía novio. Ello le servía de estímulo. Su madre al verlo tan alto comenzó a gritar por miedo a que le pasase algo. Cuando bajaba muy lentamente y estaba a poca altura del suelo se precipitó al mismo dándose un golpe. Todo el mundo le felicitó y la Mica le dio un beso, en la frente , y el novio de esta también le felicito.

XVIII

Quino el Manco y Lola, La Guindilla Mayor, se enamoran. Todo surgió desde el encuentro en el río. El cura le dice a la Guindilla mayor que se case, pero su hermana le dice que no, pues piensa que el manco va por el dinero como ocurrió con Dimas, el empleado del banco.

A pesar de ello, La Guindilla Mayor y Quino el Manco se casaron. El día de la boda, Uca-Uca se escapó y no apareció hasta las dos de la madrugada que la encontraron unos hombre que fueron a buscarla.

La Guindilla Mayor, al llegar Uca-Uca a su casa la bofeteó. Quino el Manco no le pareció bien lo que había echo La Guindilla y ésta respondió que había que educar a la niña.

El Mochuelo le preguntó a Uca-Uca que como iba con la Guindilla Mayor de Madre y Uca-Uca dijo que nada.

XIX

En este capítulo, los tres amigos estaban mirando pájaros y mientras El Mochuelo y el Tiñoso discutían cual era el ruido de la perdiz, el Moñigo dijo: Mirar un tonto de agua, que así se llama a las culebras de agua. Esta tenía un pez en la boca. El Tiñoso decidió bajar, de roca en roca, para tirarle una piedra. Cuando bajaba tropezó y calló dándose un fortuito golpe en la cabeza que le provocó la muerte.

Durante el velatorio, el Mochuelo, que había ido a cazar un tordo, lo depositó sobre el ataúd, pensando que al Tiñoso le agradaría estar con un pájaro.

Los asistentes al velatorio, vieron que había plumas sobre la caja y pensaron que era un milagro. Llamaron a Don José, el cura, y este les dijo que no se hiciesen ilusiones de que fuese un milagro, pues podría ser que alguien hubiese puesto el pájaro allí.

Cuando el párroco abandonó la sala del duelo, se encontró con el Mochuelo y le dijo "hijo buena has hecho”.

XX

El cadáver de el Tiñoso fue metido en la caja blanca y barnizada, junto con el tordo. Esta fue llevada por los hermanos hasta el cementerio. Una vez, introducida la caja en el boquete abierto a tal fin, los habitantes del pueblo le echaban dinero. Cuando se habían marchado del cementerio los vecinos, el Mochuelo se quedó frente al lecho y le dijo al muerto que llevaba razón en cuanto a lo de la perdiz y le pidió perdón por haberte metido el tordo en la caja, además le dio lo que tenía para comprarse al día siguiente un dulce.

XXI

En este capítulo, Daniel, el Mochuelo, pasa su último día en el valle para estudiar en la ciudad. No durmió nada recordando las cosas que le habían pasado. El día antes se despidió de todo el pueblo y todo el mundo le daba bueno consejos menos la Guindilla que le dijo que haber si le educaban bien y no le hacia daño a los gatos.

El Moñigo le dijo que le despediría en la estación para ver si no lloraba.

Por la mañana, muy temprano, sintió una voz que le decía: Mochuelo, Mochuelo, se asomó y vio a la Uca-Uca y él le dijo que no se dejase quitar las pecas por la Guindilla (Daniel se había enamorado de la uca-uca y le gustaban sus pecas). Se despidieron y comenzó a llorar si que ella lo viese.

Personajes

Daniel , “El Mochuelo”

Es un chico de once años, desde que nació ha vivido en una pequeña aldea. Le ha llegado el momento de marchar de el valle, debido a la determinación que tomó su padre: estudiar en la ciudad bachillerato, para ser una hombre de provecho y con futuro. La noche precedente a su partida, Daniel, empieza a pensar, a recordar todos aquellos momentos que le han ido cambiando, modificando poco a poco... y va analizando esas situaciones difíciles, felices, trágicas... y es en ese momento cuando se da cuenta que su vida está en el pueblo, con sus gentes, sus paisajes...con él:

“Aquel valle significaba mucho para Daniel, el Mochuelo. Bien mirado, significaba todo para él.”

En la obra se observa los cambios de la opinión de Daniel, como ha ido creciendo, evolucionando.

El primer día de escuela, le empiezan a llamar mochuelo, porque miraba fijo, como asustado, como un mochuelo.

“A Daniel, el Mochuelo, le duró el nombre lo que la primera infancia.”

Germán, “ El Tiñoso”

Es uno de los amigos de Daniel. Germán era el hijo del zapatero, Andrés. De los tres amigos, era el que más sabía acerca de pájaros, conocía todo sobre ellos y podía reconocerlos por su canto:

“Eso que canta en ese bardal es un rendajo.”

Se consideraba que estaba por debajo de Daniel y de Roque. Éste muere, debido a un golpe en la cabeza contra una roca al resbalarse. Daniel sintió mucho su muerte ya que había sido su amigo desde que eran niños. Todo lo que Daniel sabía sobre los pájaros era gracias a él. En ese momento “El Mochuelo” se dio cuneta de la importancia de los amigos.

Roque, “El Moñigo”

Él, Germán y Daniel forman el trío de amigos inseparables. Tenía trece años. Él solía contar sus confidencias a sus amigos cuando estos estaban en reposo:

“El Moñigo escogía siempre estos momentos de reposo solitario para sus confidencias”

Contaba la importancia y la historia de sus cicatrices. Es muy fuerte:

“ Aún no ha nacido hombre que me ponga la mano encima, ya lo sabes - dijo el Moñigo.”

Germán y Daniel se sentían protegidos cuando estaban con él. Era el valiente. Con estos dos amigos vive sus mejores y arriesgados momentos.

Madre de Daniel

No participa demasiado en la acción, pero se hace notar que es muy sentimental y que quiere mucho a los niños, tanto si son sus hijos como si no lo son. Es una madre muy protectora.

Salvador

És el padre de Daniel. Al igual que su madre, no sale mucho en la acción, pero esa pequeña participación es la que desencadena el problema de Daniel. Su profesión es la de quesero. Y no está muy orgulloso de ella o por lo menos no es lo que quiere para su hijo. Por eso toma la decisión de mandarle a la ciudad para estudiar. Cree que es lo mejor para él , para su formación como persona. Y puede que tenga razón ( ya que piensa que es lo mejor para su hijo), pero no se da cuenta de que Daniel quiere ser como él, y que su vida está en el pueblo.

Don José, el cura “ que es un gran santo”

Tiene gran importancia, y sale en numerosos relatos, ya que en aquella época, en los pueblos el párroco, era más importante que ahora. Éste poseía en la parte baja de su casa la rectoría. Solía aconsejar a los aldeanos en sus posibles dudas, sobretodo a doña Lola la Guindilla Mayor. Y deseaba que todos los ciudadanos de la aldea fueran a la Iglesia al menos los domingos. Cuando la misa se celebraba, los hombres se dedicaban a hacer apuestas de cuantas veces don José repetía las mismas palabras: “en realidad”.

Paco, “El Herrero”

Es el padre del Moñigo. Es un hombre fuerte y corpulento. Daniel le tiene aprecio, y admira sus grandes músculos. Tiene mucho orgullo:

“peleaba siempre a pecho descubierto y con la mayor nobleza concebible.”

Es buena persona, pero tiene un pequeño defecto, es muy amigo de la bota de vino:

“Los domingos y días festivos, Paco, el herrero, se emborrachava en casa del Chano hasta la incoherencia.”

Por ello, los aldeanos le desprecian y le dan la espalda y lo critican.

La Sara

Es la hermana del Moñigo. Se dedica a las tareas de la casa. Y llevaba todo el peso de la casa desde que su madre murió:

“La Sara llevó el peso de la casa desde la muerte de su madre.”

Es antipática, cruel y despiadada. Trataba a su hermano bastante mal y le sometía a largos sermones, que pretendían asustar a el Moñigo, pero que no lo conseguían. También era pelirroja y corpulenta como su familia:

“Tenía el pelo rojo e híspido y era corpulenta y maziza como el padre y el hermano.

Don Moisés; “El Peón”

Es el maestro del pueblo. Es alto, desmembrado y nervioso. Debido a una travesura de los chicos, lograron unir a éste con la hermana del Moñigo. Le llaman peón por su similitud a una pieza de ajedrez:

“don Moisés <avanzaba de frente y comía de lado>”

Mariuca, “Uca-Uca”

Es una amiga de Daniel. Está enamorada de el Mochuelo. A Daniel, al principio, le caí mal, y la esquivava, pero luego, al final de la obra, se dio cuenta que Uca es una gran amiga, y que a lo mejor él también siente algo especial por esa chica con pecas en las mejillas y trenzas doradas.

Doña Lola, “la Guindilla Mayor”

Junto con su hermana, se hacía cargo de un establecimiento (tienda) y ambas no se distinguían por su discreción. Se la puede denominar “la cotilla” y “criticona” impertinente del pueblo. Es presidenta de varias asociaciones y se suele meter en vidas ajenas.

Tiene la cara roja y redonda, y por eso la llaman guindilla:

“carita redonda y coloradita y su carácter picante y agrio como el aguardiente. Por añadidura era una cotilla”

Irene, “La Guindilla Menor”

Se fue a vivir con un hombre a la ciudad, pero éste la abandonó cuando se le acabó el dinero. Es menos cotilla que su hermana.

La Mica

Hija del Indiano, Daniel estaba enamorada de ella. Es una muchacha tranquila y apacible. Y a pesar que no se la veía mucho por el pueblo, es muy amable y cariñosa con las gentes que ahí habitaban, o por lo menos es lo que a Daniel le parecía.

Quino, “El Manco”

Es el padre de Uca-Uca, su mujer Mariuca, murió, y ahora él se encarga de la taberna. Es un buen hombre, y bastante generoso.

“El Manco era generoso hasta la prodigalidad”

Ramón “El boticario”

Desde hace poco tiempo era el alcalde. Se quejaba que la gente del pueblo era muy individualista.

Ramón

El hijo del boticario. Estaba estudiando abogacía en la ciudad, y cuando venía al pueblo lo hacía con aires de superioridad permitiéndose corregir a Don José el cura en la misa.

Las “Lepóridas” o “Las Cacas”

Catalina, Carmen, Camila, Caridad y Casilda, solían regentar las oficinas de teléfonos. Las llamaban las Cacas porque todas empezaban por Ca.

Andrés

El zapatero. Tenía diez hijos, cuatro de ellos eran gemelos. Le gustan mucho los pájaros .

Don Dimas

El apuesto chico que se encarga de atraer clientela al banco.

Cuco

El factor. Se enteraba de todo.

Gerardo, “El Indiano”

Sus árboles producían los mejores frutos de la aldea. Volvió de Méjico rico, siendo en el pueblo uno de los más tontos y tímidos. Es el padre de la Mica.

Pancho, “El sindiós”

Tenía una cuadra. No creía en ningún Diós y estaba en contra de la Iglesia.

Antonio, “El Buche”

Tenía un bazar que hacía competencia a la tienda de las Guindillas.

Don Ricardo

El médico del pueblo.

Rita, “La Tonta”

La Madre del Tiñoso y esposa del zapatero.

Micaela

La carnicera. Es la madre de Gerardo, César y Damián.

César y Damián, “ecos del Indiano”

Hijos de la Micaela y hermanos del Indiano.

Josefa

Está locamente enamorada de el Quino. Esto le lleva al suicidio cuando se entera de que el Quino se va a casar con otra mujer.

Aurelio

Es el tío de Daniel que vive en Extremadura. Es asmático y le envía un Gran Duque.

Estructura

Estructura interna

Se divide en planteamiento, nudo y desenlace, aunque no esté muy claro porque hay muchos flashbacks (vuelve atrás en el tiempo) y el relato no está ordenado temporalmente, sinó por temas.

Planteamiento: La presentación del personaje principal. Cuando el mochuelo está en la cama escuchando lo que hablan sus padres abajo y empieza a pensar. (capítulo I)

Nudo: La narración de los acontecimientos que le han sucedido a lo largo de su vida. Los recuerdos que le vienen a la cabeza del valle y la gente del pueblo. (capítulo II - capítulo XX)

Desenlace: El último día en el valle. (capítulo XXI)

Estructura externa

Consta de 21 capítulos breves, de unas 10 páginas cada uno.

Cada capítulo habla de un tema diferente, unos hechos o unas personas en concreto.

Estilo

El estilo que utiliza Miguel Delibes es, elegante, muy detallado y una prosa muy cuidada y realista. Se interna en el detalle de la descripción de ambientes y análisis de los personajes, con una ternura un tanto pesimista pero con un delicado humor.

Se puede dividir su obra en tres etapas. En la primera, que empezó con “La sombra del ciprés es alargada”, inició una vertiente de su narrativa, la descripción de ambientes y gentes humildes y rurales, tras cuya aparente superficialidad el escritor descubre los insospechados hilos de la tragedia.

Luego, en su segunda etapa, penetró en la sicología infantil, iniciada con “El camino”, que llegó a su auge con novelas como “Las ratas” o “El príncipe destronado”. Su última etapa llegaría con la publicación de “Cinco horas con Mario”, y en donde profundizaría en una reflexión más global de la sociedad española. Según asegura, sus influencias no han sido otras que un libro de Derecho Mercantil de Joaquín Garrigues, que le hizo adquirir un gran conocimiento de la lengua y a aprender a escribir frases justas, claras y sencillas sin obligarle a escribir libros de ese mismo estilo que parecieran una copia.

Opinión personal

Este libro me ha gustado bastante, ya que explica las aventuras de un grupo de amigos y también nos muestra la mentalidad de un pueblo en aquella época.

Por lo que he visto, es una novela muy trabajada y sicológica, ya que todos los personajes están muy estudiados y, si alguna vez has ido a un pueblo como éstos, con su propio ritmo, y al que parece que los años no lo cambian, te das cuenta de que cada uno de los personajes que aparecen en la novela los puedes identificar en la vida real, aunque no tan exagerados.

En los pueblos, que aún quedan como éstos, también está presente el “segundo bautizo”, el apodo que a todos les ponen, y eso hace a la novela más real y carismática.

La parte que no me ha gustado son las escenas trágicas, la muerte de Josefa y el Tiñoso, pero forman parte de la novela. Tampoco me ha gustado la manera en que Miguel Delibes describe las personas y los paisajes, ya que con esto el libro se hace más pesado y costoso de leer.

Bibliografía

  • Microsoft Encarta.

  • Libro Miguel Delibes: El camino.

  • Enciclopédia ilustrada Salvat.

  • Microsoft Internet Explorer.

  • Diccionario lengua española VOX.

Libro: El Camino. Autor: Miguel Delibes. Ediciones Destino. Colección: Destino libro, nº100.
36 Edición: Enero 2001

pág. 98

ÍDEM. Pág. 8

ÍDEM. Pág. 7

ÍDEM. Pág. 9

ÍDEM. Pág. 20

ÍDEM. Pág. 26

ÍDEM. Pág. 29

ÍDEM. Pág. 35

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