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Grado de realismo: Representación fiel de la realidad, apreciable en cada detalle, en especial el rostro, que capta la psicología del caballero. No pinta lo que quiere, sino lo que es, enfundándolo bajo un estilo muy personal que hace ver almas y no cuerpos; ésto lo conseguía con su particular elongación o deformación hacia arriba de los cuerpos, atribuida a su gran devoción, patentizada en que los protagonistas tienden a elevarse hacia Dios. Esta característica de su estilo ha sido postulada con otras teorías diferentes, como por ejemplo, que el pintor poseía una enfermedad oftalmológica -astigmatismo- que le hacía ver las imágenes deformadas en uno u otro sentido. -
INTERPRETACIÓN. -
Estilo y características de éste: La pintura de `El Greco' es una pura mezcla de influencias; estudió la pintura de estilo occidental en Venecia, de donde absorbió la riqueza de los colores y el uso libre y espontáneo del pincel. De Roma obtuvo un nuevo estilo manierista que proponía sustituir la imitación de la naturaleza por la intuición, un arte cuya existencia ya no radicaba en la representación realista del mundo sino en el intelecto; en las obras manieristas el espacio se comprimía, los colores eran extravagantes y las figuras se alargaban, poniendo el énfasis en el virtuosismo del artista y en la estilización de las imágenes. Cuando regresó a España, profundizó en las posibilidades del manierismo. Durante el periodo de la Reforma, `El Greco' respondió con representaciones inteligentes y expresivas de las creencias católicas tradicionales y de las recientemente afirmadas. Concluyendo, y fijándole un estilo más definido, sería el manierismo. Se le incluye en la Escuela Española.
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