El Buscón; Francisco de Quevedo

Literatura barroca

  • Enviado por: Juan Vega
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 55 páginas
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Francisco de Quevedo

Historia la vida del Buscón, llamado don Pablos; exemplo de Vagamundos, y efpejo de Tacaños.

EL BUSCÓN

El autor

Nació en Madrid en el seno de una familia de la aristocracia cortesana. Era el tercero de los cinco hijos de Pedro Gómez de Quevedo, que ocupó cargos palaciegos, y de María de Santibañez. Estudió en el colegio de la Compañía de Jesús en Madrid y en la Universidad de Alcalá (Madrid); después cursó estudios de teología en la Universidad de Valladolid (1601-1606), pues allí se había desplazado la Corte. En esta época ya destacaba por su gran cultura y por la acidez de sus críticas contra Luis de Góngora. En 1606 marcha a Madrid en busca de éxito y fortuna a través del duque de Osuna que se convierte en su protector; también entabla un pleito por la posesión del señorío de La Torre de Juan Abad, pueblo de la provincia de Ciudad Real, en el que hasta 1631 gastó una gran fortuna y muchas energías.

En 1613 viaja a Italia llamado por el duque de Osuna, entonces virrey de Nápoles, el cual le encarga importantes y arriesgadas misiones diplomáticas con el fin de defender el virreinato que empezaba a tambalearse; entre éstas intrigó contra Venecia y tomó parte en una conjuración. El duque de Osuna cayó en desgracia en 1620 y Quevedo sufrió destierro en La Torre (1620), después presidio en Uclés (1621) y, por último, destierro de nuevo en La Torre. Esta etapa azarosa y desgraciada marcó todavía más su carácter agriado y además entró en una crisis religiosa y espiritual, pero desarrolló una gran actividad literaria. Con el advenimiento de Felipe IV cambia algo su suerte, el rey levanta su destierro pero el pesimismo ya se había hecho dueño de él.

Su matrimonio con la viuda Esperanza de Mendoza (1634) tampoco le proporcionó ninguna felicidad y la abandonó al poco tiempo; ella moriría en 1641. De nuevo se siente tentado por la política, pues ve el desmoronamiento que se está cerniendo sobre España y desconfía del conde-duque de Olivares, valido del rey, contra quien escribió algunas diatribas amargas. Un asunto oscuro que habla de una conspiración con Francia, hace que sea detenido en 1639 y encarcelado en San Marcos de León, donde las duras condiciones mermaron su salud.

Cuando sale, en 1643, es un hombre acabado y se retira a La Torre para después instalarse en Villanueva de los Infantes donde el 8 de septiembre de 1645 murió.

La obra

La vida del Buscón llamado don Pablos (c. 1603, impresa sin autorización del autor en 1626) es una novela picaresca dentro de las características del género; pero su originalidad reside en la visión ácida que ofrece sobre su sociedad, en una actitud tan crítica que no puede entenderse como realista sino como una reflexión amarga sobre el mundo y como un desafío estilístico sobre las posibilidades del género y del idioma.

El Buscón es una obra claramente conceptista en la que abundan los juegos de palabras y metáforas. Por poner un ejemplo (esta hipérbole me hizo mucha gracia), cuando llega a casa de unos bandidos y le dan la bienvenida dice:

<< [...]; empezaron, por bienvenido, a beber a mi honra, que yo, hasta que la vi beber, no entendí que tenía tanta. >>

En el libro, Quevedo es despiadado con todos los personajes y eso se ve en las descripciones (sobre todo físicas) de estos. Son de gran contenido humorístico y demuestran un profundo conocimiento del idioma, con el que el autor juega de manera espectacular: equívocos, símiles, metáforas...

<<Llegó el día y salí en un caballo ético1 y mustio, el cual, más de manco que de bien criado, iba haciendo reverencias. Las ancas eran de mona, muy sin cola; el pescuezo, de camello y más largo; tuerto de un ojo y ciego del otro; en cuanto a edad, no le faltaba por cerrar2 sino los ojos; al fin, él más parecía caballete de tejado que caballo, pues, a tener una guadaña, pareciera la muerte de los rocines.>>

1.- Ética, <<llamaron los médicos éthica la calentura arraigada continua>>.

2.- Juego de palabras: a los caballos se les conoce la edad por los dientes; cuando ya tienen todos los dientes se dice que han cerrado.

El argumento es secundario en El Buscón; lo importante es provocar la risa, satirizar la sociedad de la época y jugar con las palabras. En la obra, Quevedo se atreve a hablar ridiculizándola, incluso de la Iglesia y de la Inquisición. Por ejemplo, en este fragmento, el ama de una residencia de Alcalá donde reside Pablos está dando de comer a sus gallinas llamándolas al grito de <<¡Pío, pío!>>, viene Pablos, que quiere quedarse con una gallina y le dice:

<< [...] ¿No os acordáis que dijisteis a los pollos, pío, pío, y es Pío nombre de los papas, vicarios de Dios y cabezas de la Iglesia? Papáos el pecadillo>>.

Ella quedó muerta, y dijo: - <<Pablos, yo lo dije, pero no me perdone Dios si fue con malicia. Yo me desdigo; mira si hay camino para que se pueda escusar el acusarme, que me moriré si me veo en la Inquisición>>.

<<Como vos juréis en una ara consagrada que no tenéis malicia, yo, asegurado, podré dejar de acusaros; pero será necesario que estos dos pollos, que comieron llamándoles con el santísimo nombre de los pontífices, me los deis para que yo los lleve a un familiar que los queme, [...].>>

En El Buscón, Quevedo satiriza sólo a las personas, no a las ideas u opiniones. Es decir, se mete con los curas y las monjas mundanos, no con la religión; se mete con los nobles indignos, no con la nobleza; etc..

El tema central de El Buscón es, el intento de ascensión de Pablos desde ser un villano a ser un caballero. De hecho, mientras que durante todo el principio de la obra se hace pasar por noble (don Pablos) y no hace más que sufrir continuas desgracias, al final, cuando toma su puesto en la sociedad y va mendigando o se hace poeta, es entonces cuando le va todo bien.

A continuación haré un breve resumen de la obra:

Primer libro

Pablos nace en una familia pobre. Su padre en un barbero ladrón y su madre es medio bruja. Entra en la escuela y allí es nombrado rey de gallos y tras un tropezón de su caballo causa una <<guerra nabal>> (de nabos, entre fruteras). Deja el colegio y se va como criado de don Diego Coronel a una residencia regida por un licenciado Cabra que es el arquetipo de hombre rácano que no les da de comer (la descripción del licenciado es famosísima y tiene frases como la archiconocida <<la nariz, entre Roma y Francia>>). Medio muertos de hambre salen de allí y vuelven a casa. Don Diego se va a Alcalá a estudiar y Pablos le acompaña. Una vez allí don Diego se libra de las novatadas gracias a su dinero y Pablos las sufre en la Universidad y en la posada. Pero tras de un tiempo Pablos se va haciendo amigos y es conocido por sus travesuras y su facilidad para engañar a la gente (por ejemplo a su ama). Don Diego se vuelve a casa y Pablos se queda en Alcalá. Tras de un tiempo le llegan noticias de que su padre ha sido colgado por ladrón y de que su madre espera en las prisiones de la Inquisición a ser condenada por bruja. Pablos decide ir a Segovia a recoger su herencia y dejar sus estudios.

Segundo libro

En el camino se encuentra a un ingeniero y a un maestro de esgrima, ambos medio locos de los que se separa luego. Duerme en Madrid y continúa al día siguiente encontrándose a un poeta con el que pasa la noche en un albergue. Prosigue el camino encontrándose a un soldado. Llega esa tarde a Cercedilla (su pueblo natal) y conoce a su tío, verdugo, que le invita a comer a su casa para pagarle la herencia y conocer a unos amigos. Después de comer, acaban todos borrachos menos Pablos, que deja a su tío y se lleva la herencia sin decirle donde va.

Se va a la corte. Por el camino se encuentra un falso hidalgo que decide acompañarle a Madrid y enseñarle a sobrevivir como él, haciéndose pasar por noble. Ambos se encuentran con un cura que les deja sin blanca jugando a cartas.

Tercer libro

Llegan a Madrid y empiezan a hacerse pasar por hidalgos comiendo de gorra y viviendo con todos los estafadores de Madrid en una casa. Ocurren algunos sucesos curiosos pero al final son descubiertos todos los falsos nobles por la policía y son llevados a la cárcel. Narra unas anécdotas en la cárcel y es liberado tras sobornar a un escribano y al alguacil. Sus compañeros quedan allí.

Se va Pablos a una posada y se hace pasar por don Ramiro de Guzmán, un noble muy rico con mucho dinero de renta. Pero un día, al intentar entrar por la ventana en la habitación de una dama que le llamaba, cae en un tejado y es tomado por un ladrón. Consigue librarse gracias a unos amigos que hacen creer al escribano que es un ayudante del rey.

Conoce a un par de nobles que la presentan a una hermosa dama rica a la que Pablos se propone camelar. Pero, casualmente, don Diego Coronel es primo de la dama y en una visita a su casa reconoce a Pablos y advierte a los nobles conocidos de éste sobre el engaño. Deciden pegarle una paliza y así lo hacen. Después de la paliza, herido, pasa unos días en una posada. La posadera es detenida por el Santo Oficio y Pablos es obligado a abandonar su cama aún malherido. Dado su mal estado decide mendigar, y ayudado de su muleta, consigue hacer mucho dinero asociándose después con otro mendigo con el que hace amistad. Pero se cansa pronto de la mendicidad y decide irse a Toledo con su dinero. Una vez allí conoce a un grupo de actores que le invitan a meterse a la profesión. Tiene mucho éxito como actor y decide dedicarse también a escritor de comedias. También como escritor cobra renombre, pero un día es detenido el dueño de la compañía por la policía y los actores se dispersan. A raíz de esto Pablos abandona su profesión y se enamora de una monja que no le hace caso. Pablos decide abandonar la idea de cortejar a la monja y se va a Sevilla. Allí conoce a unos ladrones con los que traba amistad, pero una noche, borrachos todos matan a la ronda y son perseguidos por la policía. Consiguen acogerse a sagrado en una iglesia y escapar días después, disfrazados. Pablos decide huir a la Indias y probar suerte allí, pero, según dice, no lo consigue.

Opinión personal

Me ha parecido un libro genial y divertido.

Llama la atención la maestría y el dominio que demuestra Quevedo con el lenguaje.

Quevedo consigue, por medio de la sátira y el sarcasmo hacer saltar la risa con las situaciones más deshonrosas y tristes imaginables. En realidad El Buscón es la historia de un hombre fracasado en su vida y que todo le sale mal, pero eso resulta sumamente gracioso.

No se deja títere con cabeza, ya que todos los personajes de la obra son criticados y satirizados con dureza hasta dejarlos por los suelos.

La obra parece querer significar que cada uno tiene su sitio en el mundo y que no hay quien salga de él, es más, el que lo intenta sale perjudicado.