Edipo, Rey; Sófocles

Filosofía antigua. Literatura universal antigua. Tragedia griega clásica. Destino. Amor. Muerte

  • Enviado por: Aoshi
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 7 páginas

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TRABAJO DE FILOSOFIA ANTIGUA

1° Licenciatura en Educación Filosofía

INTRODUCCION

En las siguientes paginas se muestra un ensayo sobre la tragedia griega. Más que tratar la parte histórica, este trabajo trata de rescatar planteamientos filosóficos inmersos en las obras.

Era bien sabido que con los griegos nace la filosofía como la conocemos hoy, y en cierta manera los temas filosóficos eran mostrados en las tragedias para que llegaran al pueblo no tan culto. En entre ensayo analizare la historia de “Edipo Rey” de Sófocles, ya que a mi juicio es la más exquisita y profunda de su genero, y Sófocles logra llegar muy bien a lo más profundo del alma de los hombres, tocando y remeciendo sus más escondidos secretos y miedos.

HISTORIA

En la época de los griegos las representaciones teatrales se mostraban desde dos puntos de vista:

Las Comedias : en ellas los personajes eran comunes y corrientes y su finalidad era hacer

reír a través de una parodia de las debilidades humanas.

Las Tragedias : éstas fueron representaciones en las que los personajes eran dioses o

nobles que estaban sometidos a un sino o destino adverso y trágico, que

provocaba miedo y terror en el espectador produciéndole una “catarsis”

o purificación interna.

En este tiempo existieron verdaderas jornadas teatrales en las que concursaban los mejores autores para conseguir los honores y el reconocimiento de toda la comunidad. En estos certámenes se destacaron tres dramaturgos, considerados como los tres grandes trágicos:

Esquilo : Se puede considerar como el iniciador del género de la tragedia y en sus obras, por lo general, los personajes son dioses. Un ejemplo de ello es la tragedia de “Prometeo Encadenado”, que muestra la historia del dios Prometeo que le gustaba bajar a la tierra a jugar con los hombres y a los cuales decide entregarles el fuego, al verlos sufrir con el frío en los tiempos crudos de invierno. Entonces viaja al sol y desde allí con tridente saca una chispa de fuego y se las lleva a sus “amigos”, enseñándoles a conservarlo y a usarlo; también les enseñó los números y otros conocimientos. Por esta “osadía” el padre de los dioses, Zeus, lo condena a sufrir el castigo eterno de ver como sus entrañas eran comidas por aves de rapiña durante el día; regeneradas las entrañas durante la noche, al llegar la aurora comenzaba nuevamente el tormento, y así por toda la eternidad.

Aquí vemos a un dios inmortal sufriendo al igual que los humanos comunes, y el punto en que el espectador interactuaba en el dolor con este dios, sintiendo el terror que le producía la catarsis.

Sófocles : Sin lugar a dudas, fue el más célebre y amado de la trilogía y el que mejor pudo desentrañar las interrogantes del alma humana. Fue un poeta de una amplia educación que mostró desde pequeño una marcada vocación por el teatro. Compuso una gran variedad de dramas, especializándose en el género trágico otorgándole a los personajes características de héroes, nobles o semidioses. Escribió alrededor de 123 obras y las más célebres son “Antígona” y “Edipo Rey”.

Eurípides : Con él se cierra el ciclo de oro de la tragedia griega. Los personajes en sus obras son seres humanos con todas sus virtudes y errores, por ejemplo, “Las Troyanas”.

De esta triada, el que logró desentrañar el alma del ser humano y le dio más profundidad a sus obras fue Sófocles, que en su obra “Edipo Rey” logra tocar temas como el “destino del hombre” y las relaciones “edípicas” que incluso entrada la época contemporánea se tocan en relación al sicoanálisis.

A continuación se dará el análisis a esta obra...

EDIPO REY

Es una de las piezas más perfecta de la tragedia griega y de la literatura universal, que relata la historia de un noble príncipe que está predestinado antes de nacer.

Estando Edipo en las entrañas de su madre, recibe la profecía del oráculo que profetiza lo siguiente del joven príncipe: “matar a su padre y casarse con su madre”. Layo, temeroso, abandona a su hijo en el monte para que las fieras lo devoraran. Edipo es encontrado por un Rey que no tenia hijos, y es adoptado como hijo. Al consultar un oraculo sobre su destino, Edipo horrorizado, decide abandonar el reino y viajar. Con este hecho, el destino inexorable se encarga de cumplir fielmente esta profecía, pues Edipo con sus manos le da muerte a Layo, su padre, se casa con su madre, Yocasta y termina concibiendo 4 hijos con ella (Polinices, Eteocles, Antígona e Ismena)

Al enterarse de la verdad, y comprobar que su madre se había suicidado, Edipo se arranca los ojos con unos aretes de oro y pide ser desterrado al monte, donde fue abandonado al nacer, para que fuera devorado por las fieras.

“¿Quién tiene más triste historia, quién es presa de tantos pesares, de tantos trabajos con tan súbita catástrofe? ... ¡Oh! Edipo, Edipo el famoso, cual padre y cual hijo fuiste a caer en un mismo puerto, en un mismo regazo...”

El público deliraba con esta obra, pues observaban a un rey sufriendo los pesares más grandes y trágicos, y ellos hombres comunes con sus penas y miserias se daban cuenta que no eran nada frente a este hombre sometido a la crueldad del destino.

Sófocles plantea la primera interrogante: ¿Somos realmente libres y dueños de nuestro destino? Aparentemente, por lo visto en la obra, el hombre esta condenado a su vida ya trazada. El hecho de estar condenado a un destino que, no importa lo que hagamos, no podemos cambiar, y que el libre albedrío no existe, sino que somos marionetas de fuerzas más allá de nuestra comprensión, es sin duda una idea que aun provoca discusión.

¿Existe el destino? Si es así, es bueno cuestionarse hasta que punto el hombre es dueño de él y como puede cambiarlo. La otra pregunta es si el hombre es quien realmente se labra el destino con sus manos. Esta interrogante nace con fuerza en la época de los griegos, principalmente por sus creencia politeísta y como estos dioses “jugaban” con las vidas de los mortales y se involucraban activamente con los seres humanos. Aparte nace también por la Filosofía que va madurando durante esta época.

La clave a esta interrogante todavía es difícil de contestar. Algunas cosas parecen que estuvieran destinadas a pasar, pero otras se nos presentan como frutos de nuestra siembra. Podría ser que el mito del destino sea en cierta manera verdadero, pero también esta el hecho que uno es quien decide que destino tener.

Sófocles plantea una segunda interrogante: ¿Asumimos al nacer, genética y existencialmente los dones y pesares de nuestros ancestros? ¿Fue realmente culpable Edipo? ¿Merecía su castigo? Lo paradojal es que sus hijos “heredan” también las consecuencias de sus acciones. ¿Lograrán realmente liberarse de esta rueda existencial?

El mito de que nuestro destino es heredado de nuestros padres, o que heredamos sus culpas (pecados) no es nuevo. Ya en la antigua Asia se habla del Karma, y como nuestros descendientes deben pagar por nuestras ofensas. El hecho de que Layo fuera condenado a tener un hijo que le daría muerte, viene por su falta cometida a un Rey que le acogió y Layo abusó de su hijo, y el padre de Edipo es maldecido por el monarca ofendido.

Queda preguntarse si nuestras faltas pasan a nuestra descendencia, y si el destino fatídico que tenemos es para pagar las culpas de nuestros padres, y así lograr una cierta armonía, una especie de “Justicia Divina.“

La tercera interrogante planteada por Sófocles en esta tragedia es: ¿Cuál es el origen “edípico” que une misteriosamente a una madre con su hijo?

Ya en el sicoanálisis de Freud se habla de esta relación que tenemos los varones con nuestros progenitores: “odio por el padre y amor por la madre”. También es cierto que las mujeres son aprensivas con los hijos varones, y que tratan a sus parejas como “hijos”.

Era difícil saber el origen de este comportamiento en la época de los griegos, pero Sófocles es capaz de ver esta relación madre-hijo en las personas, y con una delicadeza lleva esta conducta a la obra teatral. El resultado: la catarsis, la depuración de las pasiones, que nos muestra lo más oscuro de nuestra alma, nuestros más ocultos pensamientos de nuestro ser.

CONCLUSION

Sófocles alcanzo a descubrir una parte de la inexplorada alma humana. En una época en que las ciencias como aritmética, geometría, lógica, etc., el ser humano era un estudio en pañales. Las interrogantes sobre “el ser” y sus misterios eran interminables. Una obra que puede plasmar temas filosóficos como el destino, la relación madre-hijo, etc., es sin duda una pieza admirable de la literatura.

Así la obra de Edipo Rey toca lo más recóndito del ser, mostrándonos lo que se esconde en lo más profundo de la oscuridad de nuestro ser.