Drogas, LSD y cannabis

Abuso de droga. SIDA (Síndrome De Inmunodeficiencia Adquirida). Drogadicción. Prevención. Extasis. Esteroides. Heroína. Toxicomanía. Metadona. Gases inhalantes. Ácido lisérgico. Alucinógenos

  • Enviado por: Javier Fernández
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 13 páginas
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LAS DROGAS, EL LSD Y EL CANNABIS

 

Introduccion

  

El Abuso de drogas y el SIDA

 

Usar o compartir agujas no estériles, bolas de algodón, agua de enjuague y cucharas o recipientes para cocinar drogas, como los que se usan al inyectar heroína, cocaína y otras drogas, deja al toxicómano vulnerable a contraer o a transmitir el VIH

 

 

Comprensión de la
mujer que usa drogas


La drogadicción es un problema de salud serio, crónico y recurrente para hombres y mujeres de todas las edades y condiciones sociales. Pero entre las mujeres, el abuso de drogas puede presentar problemas diferentes y requerir distintos métodos de tratamiento.

 

Explicación del abuso de
drogas y la drogadicci
ón

Muchas personas miran el abuso de drogas la drogadicción estrictamente como un problema social. Padres, adolescentes, adultos mayores y otros miembros de la comunidad tienden a describir a la gente que usan drogas como personas moralmente débiles o que tienen tendencias criminales. 

 

El embarazo y las
tendencias de uso de drogas


El abuso de drogas puede ocurrir en cualquier etapa de la vida de una mujer. Sin embargo, aproximadamente la mitad de las mujeres que usan drogas ilícitas se encuentran en edad de procrear, o sea, tienen entre 15 y 44 años de edad.

 

Enseñanzas de investigaciones
sobre la prevenci
ón

Los programas de prevención deben diseñarse para realzar los "factores de protección" y darle marcha atrás o reducir los "factores de riesgo" conocidos. Los factores de protección son aquellos que reducen la posibilidad de que se usen drogas. Los factores de riesgo son los que aumentan la posibilidad de que se usen drogas

 

Modificación de la conducta
por medio de tratamiento


Una vez que el uso de la droga está controlado, la educacion y la rehabilitacion laboral se convierten en elementos criticos del tratamiento. Se debe encontrar estilos de vida que merezan la pena las personas que se están recuperando de problemas relacionados con las drogas, y así evitar que regresen al antiguo ambiente y a su forma de vida anterior.

 

 

 

 

 

Las Drogas y sus efectos

 

 

Éxtasis

La metilendioximetanfetamina (MDMA), cuyos nombres en la calle son "Adam", "éxtasis" o "X-TC", es una droga sintética sicoactiva (que altera la mente) con propiedades alucinógenas y similares a las de las anfetaminas. Su estructura química (3-4 metilendioximetanfetamina) es similar a la de la metilendioxianfetamina (MDA) y a la de la metanfetamina, otras dos drogas sintéticas, causantes de daños cerebrales.

Crack y Cocaína

La cocaína es una de las drogas adictivas más potentes. Una vez que una persona ha probado la cocaína, no puede prever ni controlar hasta qué punto seguirá usándola.

Las principales formas de administración de cocaína son la aspiración o inhalación, la inyección y el fumar (incluso cristales de cocaína y crack). La inhalación es un proceso que consiste en aspirar polvo de cocaína a través de las ventanillas de la nariz, donde se absorbe a la corriente sanguínea por medio de los tejidos nasales. La inyección es el acto de usar una aguja para aplicar la droga directamente a la corriente sanguínea. El fumar entraña inhalación del vapor o humo de cocaína a los pulmones, donde la absorción a la corriente sanguínea es tan rápida como por inyección.

"Crack" es el nombre vulgar de la cocaína obtenida a partir de clorhidrato de cocaína y convertida en cristales que se pueden fumar. En lugar de ser necesario emplear el método más volátil de tratamiento de cocaína con éter, la cocaína crack se trata con amoníaco o bicarbonato de sodio y agua y se calienta para retirar el clorhidrato, con lo que se produce una forma de cocaína que puede fumarse. El término "crack" se refiere al crujido que se oye cuando se fuma (o se calienta) la mezcla, presuntamente causado por el bicarbonato de sodio.

Hay un gran riesgo, ya sea que la cocaína se inhale, se inyecte o se fume. Al parecer, el uso compulsivo de cocaína puede acelerarse si la sustancia se fuma en lugar de absorberse por vía intranasal. El fumar permite que dosis extremadamente altas de cocaína lleguen al cerebro muy rápido y produzcan un estímulo intenso e inmediato. El usuario de drogas inyectables está expuesto al riesgo de transmitir o contraer la infección por el VIH/SIDA si comparte agujas u otro equipo de inyecciones.

Mayor peligro: etileno de cocaína

Cuando la gente mezcla el consumo de cocaína con el de alcohol, agrava el peligro que presenta cada droga y, sin saberlo, hace un complejo experimento químico en su propio cuerpo. Varios investigadores han descubierto que el hígado humano combina la cocaína con el alcohol y fabrica una tercera sustancia, el etileno de cocaína, que intensifica los efectos eufóricos de la cocaína y, al mismo tiempo, tal vez aumenta el riesgo de muerte repentina

 

Esteroides Anabólicos

Los esteroides anabólicos son derivados sintéticos de la hormona masculina, testosterona. El nombre completo es esteroides (la clase de drogas) anabólicos (que intervienen en un proceso constructivo) andrógenos (que promueven las características masculinas). Estos derivados de la testosterona promueven el crecimiento del músculo esquelético y aumentan la masa magra corporal. El abuso de los esteroides anabólicos fuera del campo médico comenzó cuando varios atletas trataron de mejorar su desempeño. Hoy en día, los atletas y otras personas usan esteroides anabólicos para mejorar su desempeño y apariencia física.

Los esteroides anabólicos se toman por vía oral o se inyectan, y los atletas y otros toxicómanos suelen tomarlos en ciclos de semanas o meses, más bien que continuamente, en patrones llamados de uso cíclico. El uso cíclico consiste en tomar varias dosis de esteroides en un período determinado, dejar de tomarlos por un tiempo y comenzar de nuevo. Además, los usuarios suelen combinar diferentes clases de esteroides para maximizar su eficacia y, al mismo tiempo, minimizar sus efectos desfavorables. Este proceso se conoce como amontonamiento ("stacking").

 

Fenciclidina (PCP)

La PCP (fenciclidina) se comenzó a fabricar en los años 50 como anestésico intravenoso. El uso de la PCP en seres humanos se descontinuó en 1965 por haberse descubierto que los pacientes se mostraban a menudo agitados, delirantes e irracionales mientras se recuperaban de sus efectos anestésicos. La PCP se fabrica ilegalmente en laboratorios y se vende en la calle con los nombres de angel dust, ozone, wack y rocket fuel (polvo de ángel, ozono, chifladura y combustible de cohete). Killer joints y crystal supergrass, (superhierba cristal y porros mortales) son nombres vulgares que se refieren a la combinación de PCP y marihuana. La variedad de nombres vulgares de la PCP refleja sus efectos extraños y volátiles.

La PCP es un polvo blanco cristalino que se disuelve fácilmente en agua o alcohol. Tiene un sabor químico amargo distintivo. Se puede mezclar con facilidad con colorantes y se vende en el mercado de drogas ilícitas en forma de diversas clases de tabletas, cápsulas y polvos de colores. Por lo general, hay tres formas de uso: se inhala, se fuma o se come. Para fumarla se suele aplicar a hojas de plantas, como menta, perejil, orégano o marihuana.

. Heroína

La heroína es una droga extremadamente adictiva cuyo uso es un problema serio para los Estados Unidos. Los estimados actuales sugieren que aproximadamente 600.000 individuos necesitan tratamiento por heroinomanía. Estudios recientes indican que la forma de usar la heroína ha cambiado, pasando de inyectarse droga a inhalarla o fumarla, debido a que se obtiene mayor pureza con estos métodos y al concepto erróneo de que estas formas de empleo no llevarán a la adicción. El heroinómano usa la droga, como promedio, hasta cuatro veces al día.

La heroína se procesa a partir de la morfina, sustancia que ocurre naturalmente y se extrae de la bellota de la adormidera asiática. Aparece generalmente en forma de polvo blanco o marrón. Los nombres vulgares relacionados con esta droga incluyen "smack" ("pasta"), "H," ("H"), "skag" ("polvo blanco"), y "junk" ("lenguazo"). Otros nombres se refieren al tipo de heroína producido en una zona geográfica específica, como "Mexican black tar" ("goma").

 

Tolerancia, toxicomanía y abstinencia

El uso regular de la heroína produce tolerancia a la droga, lo que significa que el toxicómano debe usar mayor cantidad para obtener la misma intensidad o efecto. Este uso de mayores dosis lleva, con el tiempo, a la dependencia física, en la que el cuerpo, al haberse adaptado a la presencia de la droga, puede sufrir síntomas de abstinencia si se reduce o se abandona su uso.

La abstinencia, que en el toxicómano regular puede ocurrir tan pronto como varias horas después de la última administración de heroína, provoca deseo de usar la droga, agitación, dolores en los músculos y en los huesos, insomnio, diarrea y vómitos, escalofríos con piel de gallina ("cold turkey"), movimientos en forma de patadas ("kicking the habit") y otros síntomas. Entre éstos, los principales alcanzan su punto máximo de 48 horas a 72 horas después de la última dosis y se calman después de una semana más o menos. La abstinencia repentina en los usuarios que dependen mucho de la droga y están en mal estado de salud resulta mortal a veces, aunque se cree que la supresión de heroína es mucho menos peligrosa que la de alcohol y barbituratos.

Tratamiento

Hay una gran variedad de opciones terapéuticas para la adicción a la heroína, entre las que figuran los medicamentos y la terapéutica de la conducta. La ciencia nos ha enseñado que combinar tratamiento a base de medicamentos con otros servicios de apoyo al paciente hace posible que el toxicómano deje de usar la heroína (u otro opiáceo) y vuelva a una vida más estable y productiva.

La Metadona, un medicamento opiáceo sintético que obstaculiza los efectos de la heroína durante unas 24 horas, tiene una historia de éxitos probados cuando se receta en concentraciones suficientemente altas para las personas adictas a la heroína. Otros productos aprobados son la naloxona, que se utiliza para tratar los casos de dosis excesivas, y la naltrexona, que obstruyen los efectos de la morfina, la heroína y otros opiáceos. También se están estudiando otros medicamentos utilizados en los programas de tratamiento contra la heroína.

Hay muchos tratamientos de la conducta eficaces contra la heroinoamanía. Estos pueden incluir métodos residenciales y ambulatorios. Varias terapéuticas nuevas de la conducta están resultando especialmente prometedoras contra este tipo de adicción.

La terapia de manejo de situaciones imprevistas utiliza un sistema basado en el concepto del vale, donde el paciente gana "puntos" por tener resultados negativos en los análisis que determinan si ha usado drogas, y puede cambiarlos por artículos que fomentan una vida sana. Las intervenciones de la conducta cognoscitiva se han ideado para ayudar a modificar el pensamiento, las esperanzas y los comportamientos del paciente y para aumentar su habilidad de hacerle frente a varios factores causantes de tensión nerviosa en la vida.

 

Inhalantes

Los inhalantes son vapores químicos respirables que producen efectos sicoactivos (que alteran la mente). Aunque las personas están expuestas a disolventes volátiles y a otras sustancias inhalantes en la casa y el lugar de trabajo, muchas no creen que son drogas porque, en la mayoría de los casos, nunca se intentó usarlas de esa manera.

Los jóvenes suelen abusar de los inhalantes, en parte, porque se consiguen con facilidad y son baratos. A veces, sin querer, los niños inhalan algunos productos de uso doméstico común que están a su alcance. Los padres deben asegurarse de guardar muy bien estas sustancias para que los niños pequeños no las inhalen.

Los inhalantes se clasifican en las siguientes categorías:

·        Disolventes
disolventes industriales o de uso doméstico o productos que contienen disolventes, incluso diluyentes o disolventes de pintura, desengrasadores (líquidos de lavado en seco), gasolina y sustancias adhesivas.

 

·        disolventes de productos de pintura artística o de oficina, incluso líquido de corrección, líquido de marcadores con punta de fieltro y productos de limpieza electrónica por contacto.

Gases

  • gases empleados en productos de uso doméstico o comerciales, incluso encendedores de butano y tanques de propano, aerosoles o dispensadores de crema batida y gases refrigerantes.

  • sustancias propulsoras en aerosol de uso doméstico y otros disolventes relacionados en artículos como aerosoles de pintura, de laca para el cabello o desodorantes y de protectores de tela;

 

  • gases anestésicos de uso médico, como éter, cloroformo, halotano y óxido nitroso (gas hilarante).

 

· Nitritos

nitritos alifáticos, incluso nitrito de ciclohexilo, vendido al público en general; nitrito de amilo, vendido solo con receta; y nitrito de butilo, que es ahora una sustancia ilícita

 

Alcance del Uso

El uso inicial de inhalantes suele comenzar a temprana edad. Algunos jóvenes pueden usarlos como sustitutos del alcohol por ser baratos y accesibles. Las investigaciones hechas indican que los toxicómanos que usan inhalantes constantemente o por períodos prolongados están entre las personas más difíciles de tratar y pueden tener muchos problemas sicológicos y sociales.

 

 

LSD

La LSD (dietilamida del ácido lisérgico) es una de las principales drogas en la categoría de alucinógenos. La LSD fue descubierta en 1938 y es una de las sustancias químicas más potentes entre las que alteran el estado de ánimo. Se fabrica a partir del ácido lisérgico, encontrado en el argot, un hongo que crece en el centeno y otros cereales.

La LSD, comúnmente llamada "ácido", se vende en la calle en tabletas, cápsulas y, a veces, en líquido. Es inodora, incolora y tiene un sabor ligeramente amargo. Suele ingerirse por la boca. Con frecuencia, la LSD se agrega a papel absorbente, como papel secante, y se divide en pequeños cuadrados decorados, cada uno de los cuales constituye una dosis.

Del LSD hablaremos mas extensamente.

 

 

 

Metanfetamina

La metanfetamina es una droga estimulante adictiva que activa mucho ciertos sistemas del cerebro. Guarda una estrecha relación química con la anfetamina, pero su efecto en el sistema nervioso central es mayor. Ambos productos tienen algunos usos médicos, sobre todo para el tratamiento de la obesidad, pero su uso terapéutico es limitado.

La metanfetamina se fabrica en laboratorios ilegales y hay una alta probabilidad de que se abuse y se dependa de ella. El producto vendido en la calle se conoce por muchos nombres, tales como "speed", "meth" y "chalk" (anfetas, meta y tiza). El clorhidrato de metanfetamina consiste en cristales transparentes en pedazos parecidos al hielo, que se pueden inhalar al fumarlos y se llaman "ice", "crystal" y "glass" (hielo, cristal y vidrio).

 

LSD-ALUCINOGENO

("Trippis", "ajos"...)

 

1.      Nombre

2.      Características

3.      Denominaciones

4.      Antecedentes

5.      Efectos buscados

6.      Tolerancia y dependencia

7.      Efectos negativos

8.      Dosis altas

9.      El "casper", el "simpson", las "holandesas"...

 

Nombre

Se trata del famoso ácido lisérgico (dietilamina del ácido lisérgico) que ya se pusiera de moda entre los hippies de los años `60.

 

 

Características

El LSD actúal es más suave que su predecesor y suele estar cortado con algún estimulante. Se trata de una droga muy potente que con sólo 20 microgramos ya produce fuertes alteraciones de la percepción visual y auditiva. Sus efectos pueden durar hasta 18 horas después de la ingesta, y algunos de los cuadros pueden repetirse durante días reapareciendo de forma espontánea.

Normalmente se consume por vía oral en pequeñas tabletas de papel secante en las que viene impregnado el ácido. Las más características tienen dibujada una fresa en su superficie, aunque también pueden llevar anagramas como el de Superman, o ser lisas, blancas o amarillas. Su precio actual en España oscila entre las 800 y las 1.200 pesetas, y pueden conseguirse más baratas en función de la cantidad. Los pequeños camellos que se dedican al trapicheo suelen hacerse con remesas de unas 180 unidades que adquieren por 50.000 pesetas. También se consume en forma de gelatina bajo el nombre de "pirámide" y su precio asciende entonces a unas 1.500 pesetas.

Cada cierto tiempo y de forma irregular, los proveedores lanzan lo que denominan un "aniversario". Esto quiere decir que toda la remesa es de doble gota, es decir, que tiene el doble de dosis. El precio sólo aumenta en cien pesetas. Los aniversarios, que normalmente se hacen con la variedad conocida como "simpson", tienden a desaparecer. Esto es debido a que el mercado está siendo inundado por las llamadas "doble gota holandesas", que como su propio nombre indica siempre llevan doble dosis, y se venden por 1.200 pesetas.

 

Denominaciones.

La aceptación más común del LSD es el "trippi" o "ajo". Otras bastante frecuentes son: "Superman", "letras moras", "bicicletas", "Jesucristo", " Panoramix" o "druida", "dragón naranja", "dragón rojo", "pingüinos", y sobretodo "Simpson", "micropunto" y "holandesas".

 

Antecedentes

Al igual que el cannabis y los derivados anfetamínicos, el ácido lisérgico en forma de LSD se popularizó durante los años `60. Sus secuelas fueron traumáticas y destruyeron la vida de un buen número de jóvenes. El LSD que se comercializa en la actualidad es más suave que su hermano mayor, y se va abriendo paso entre los consumidores de otras drogas de diseño como el éxtasis, que esperan encontrar nuevos efectos o simplemente combinarlos. Otra cuestión importante es el precio: para los que disponen de menos dinero el trippi es la salida, ya que cuesta la mitad que el éxtasis. La Junta Internacional de Fiscalización de Estufefacientes de la ONU señalaba, ya en su informe de 1994, que se estaba produciendo un creciente tráfico de LSD en diversos países europeos, y entre ellos España.

 

Efectos buscados

Los efectos más comunes, teniendo en cuenta que varían en función de la concentración del ácido y no se manifiestan por igual en todas las personas, son los siguientes:

  • Alteraciones visuales

  • Alteraciones auditivas

  • Pseudoalucinaciones

  • Despersonalización (integración con "el todo")

  • Atemporalidad

  • Trascendencia

  • Introspección

Tolerancia y dependencia.

La tolerancia hacia el LSD se desarrolla con bastante rapidez, y su dependencia se produce tras un uso reiterado.

 

Efectos negativos.

Los efectos negativos más frecuentes son:

  • Taquicardia

  • Hipertermia

  • Naúseas

  • Vértigo

  • Temblores

  • Pérdida de la memoria

  • Cambios de humor

  • Depresión

 

Dosis altas.

A dosis altas los efectos tóxicos son fundamentalmente de caracter psicológico y psiquiátrico:

  • Psicosis esquizofreniformes

  • Estados paranoídes

  • Depresión con tendencia al suicidio

  • Trastornos postalucinógenos

 

Los trastornos postalucinógenos que se producen consisten en la repetición expontánea de los efectos psicológicos de la droga bastante tiempo después de haberse consumido (días, semanas...).

 

EL "CASPER", EL "SIMPSON", LAS "HOLANDESAS"...

Se trata de un derivado del ácido lisérgico, de efectos similares al LSD pero más light. Normalmente se vende cortado con otras sustancias, con frecuencia estimulantes, que rebajan sus efectos alucinógenos y aumentan la euforia.

El casper puede consumirse en pastillas, que suelen ser blancas y con el famoso dibujo del fantasma de la película ("Casper"), o también en tabletas de papel secante impregnadas. Sus efectos buscados duran menos tiempo, pero los negativos pueden manifestarse igual que con el LSD. Del mismo modo también crea tolerancia y dependencia a varios de sus efectos.

Más antiguo y extendido que el anterior es el denominado "simpson", de composición más fuerte y protagonista hasta hace poco de los llamados "aniversarios". Las más recientes son las "holandesas", que como he comentado ya contienen el doble de dosis y se venden a 1.200 la unidad. Las que están desaparaciendo son las "letras moras" y las "bicicletas". Los "pingüinos", que causaron estragos en su día, son ya imposibles de encontrar.

 

º

 

CANNABIS

 

 

Origen y Variedades.

Los cannabinoides son compuestos derivados de la planta denominada Cannabis sativa, que se cultiva en amplias extensiones de clima cálido y seco como Oriente Medio y Lejano, gran parte de África, zonas centrales del Norte y Sur de América, etc.

Farmacológicamente se clasifica como un alucinógeno menor. Los constituyentes químicos de la planta son muy complejos y variados; de entre ellos, los más conocidos son los cannabinoles, en concreto el tetrahidrocannabinol (THC), responsable de casi todos los efectos característicos de estas sustancias.

Para su consumo se suele presentar de tres formas: "marihuana o hierba" preparada a partir de las hojas secas, flores y pequeños tallos de la Cannabis sativa; "hashish o hash", que se elabora prensando la resina de la planta hembra, dando lugar a un bloque de color marrón. Su contenido de THC (hasta un 20%) es superior al de la marihuana (del 5 al 10%), por lo que su toxicidad es potencialmente mayor. Por último, existe un concentrado líquido conocido como "aceite de cannabis o aceite de hachis" que se obtiene mezclando la resina con algún disolvente como acetona, alcohol o gasolina, el cual se evapora en parte, dando lugar a una mixtura viscosa cuyas proporciones de THC son muy elevadas (hasta un 85%).


Reseña Histórica.

 

Se ha cultivado durante siglos tanto por la fibra del cáñamo como por sus propiedades psicoactivas y su supuesta utilidad clínica.

La referencia más antigua procede de China y data del año 2737 a.c. Se recomendaba su uso para afecciones tan diversas como reumatismo, malaria, beri-beri, insomnio, transtornos oculares, menstruación, etc.

Su empleo también es milenario en la India donde se creía que agilizaba la mente, favorecía la longevidad y potenciaba los deseos sexuales.

Al igual que otras muchas sustancias, su uso se relacionó largo tiempo con las ceremonias religiosas y la meditación; las referencias al respecto son numerosas en religiones como la védica, brahmánica o budista.

En Occidente, su empleo se fue restringiendo hasta quedar prácticamente en manos de los brujos; a mediados del siglo pasado la utilización de cannabinoides no era relevante, pues se ceñía a determinados grupos de artistas (por ejemplo, "club des hachishiens"). Sin embargo, en los años 60, con el auge del movimiento Hippy, su consumo se popularizó por América y Europa convirtiéndose en la sustancia ilegal que goza de mayor aceptación social. De hecho son frecuentes las campañas que solicitan su legalización y reivindican la liberalización de este producto.


Vía de administración.

 

Puesto que el THC no es soluble en agua, las únicas formas de consumo posibles para el hombre son la ingestión y la inhalación. Normalmente se fuma mezclado con tabaco en cigarrillos hechos a mano. El humo del cannabis alcanza altas temperaturas, por lo que sus usuarios insertan en el cigarrillo grandes filtros con el fin de evitar quemaduras en la garganta.

Otra manera de fumar el cannabis es mediante pipas fabricadas a tal fin; éstas se diseñan con cañas largas o pequeños depósitos de agua, cuyo objetivo es enfriar el humo antes de inhalarlo.

La mayoría de usuarios de cannabis lo fuman, siendo poco común su ingesta. Sin embargo, en algunas culturas propias de África o el Caribe, perdura la vieja práctica de beber tisanas hechas con esta droga y agua. Aunque su sabor es amargo, también se emplea como ingrediente en repostería y caramelos.


 

Consumo en España

 

El cannabis y sus derivados son las drogas ilegales de mayor consumo en España. En el conjunto de la población general, un 2,6 % lo consumen con una frecuencia semanal.

En 1997 se notificaron 2.214 admisiones a tratamiento por consumo de Cannabis.

La edad media de inicio del consumo de ls admitidos a tratamiento fue 16.9 años.


Efectos

 

Sus efectos, de rápida aparición, varían según las dosis, el tipo de cannabis, el estado de ánimo del individuo, sus expectativas, ...

Inmediatos.

Inicialmente, dosis bajas pueden producir sensaciones placenteras de calma y bienestar, aumento del apetito, euforia, locuacidad, taquicardia, enrojecimiento de ojos, dificultades en los procesos mentales complejos y alteraciones de la percepción temporal y sensorial. A ello le sigue una segunda fase de depresión y somnolencia.

En dosis elevadas puede provocar confusión, letargo, percepción alterada de la realidad y, de manera más inusual, estados de pánico.

A largo plazo

Destaca el aún muy discutido "síndrome amotivacional", unido a una frecuente disminución en la capacidad de concentración y de memorización.

La estructura química del cannabis es muy compleja y no se conocen aún las secuelas producidas por todos sus componentes. Sí se puede afirmar que el humo de esta planta es más perjudicial para el pulmón humano que el del propio tabaco, y que puede causar alteraciones en los sistemas reproductores -masculino y femenino- e inmunológico.

El THC atraviesa la barrera placentaria, por lo que su consumo supone un riesgo para el feto, tanto durante el embarazo como en la lactancia.

Puede generar tolerancia y dependencia, con el consecuente síndrome de abstinencia en caso de retirada brusca de la droga. Éste conlleva ansiedad, insomnio, irritabilidad, depresión, anorexia, etc.

Está constatada la potencialidad del cannabis como elemento desencadenante de psicosis y cuadros delirante-alucinatorios en personas en riesgo.

Existen pocas posibilidades de sobredosis mortal por cannabis.

Por otra parte, hay otro elemento de riesgo a considerar en relación con la utilización de esta sustancia: no todo usuario de cannabis experimentará necesariamente con otras sustancias más peligrosas, pero sí existe un riesgo situacional, derivado de la inclusión en un circuito comportamental de consumos y de consumos ilícitos.

Además está el peligro de condicionar o limitar las posibilidades de vivir libre y autónomamente el desarrollo personal en los adolescentes.