Dismenorrea o menstruación dolorosa

Dolor menstrual. Menstruo. Mitos menstruales. Incidencia. Regla

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 2 páginas
publicidad
publicidad

Dismenorrea

Definición y Clasificación:

Se considera como dismenorrea, a la menstruación difícil o dolorosa.

En la dismenorrea, el dolor tiene un agravante; es cíclico: se presenta todos los meses en la mujer. Esto puede causar una disfunción general que influye en sus ámbitos social, profesional, sexual. Sin embargo, cuando esta situación se detecta puede seguirse un tratamiento efectivo, y conseguir que la mujer no se vea impedida, para realizar sus funciones.

Es difícil clasificar la dismenorrea, según la intensidad del dolor, pues se trata de un síntoma muy subjetivo (personal), en que depende de si la paciente busca o no por sí misma una medicación. La clasificación más importante de la dismenorrea es la que tomo en cuento su origen, de acuerdo con el cual se divide en dos grandes grupos:

a) Primaria: En este grupo se incluyen los pacientes con dismenorrea que no presentan una enfermedad visible a simple vista en la pelvis, sino alteraciones a nivel bioquímico como causantes del dolor. Actualmente existe un gran campo de estudio para su tratamiento.

b)Secundaria: En este grupo figuran las pacientes con dismenorrea que presentan un problema visible o diagnosticable como causa del dolor. La dismenorrea secundaria puede originarse por tumoraciones ováricas, tumoraciones uterinas, o adherencias pélvicas, endometriosis, etcétera.

Toda mujer que sufre dolores menstruales debe acudir en primera instancia al ginecólogo, quien definirá si los dolores son de origen primario o secundario, y dará tratamiento específico a patologías que, de no ser tratados, pueden causar desde molestias crónicas hasta esterilidad en la mujer.

Incidencia:

En los textos de medicina la dismenorrea figura como el desorden de la menstruación más frecuente, en un 30 a un 50% de jóvenes después de la pubertad. Varía de una comunidad a otra, de una religión a otra, por grupos de edades, nivel socioeconómico, etcétera. En nuestro medio, aproximadamente el 52% de los mujeres en edad la sufren y, para el 10% de ellas resulta incapacitante de 1 a 3 días.

Una de los incidencias mayores es el ausentismo en las actividades laborales. De ahí que la búsqueda de un tratamiento adecuado reviste gran importancia, ya que el encontrarlo representa, por una parte, un aumento en la calidad de vida de la mujer que cada mes se enfrenta a la angustia ante la proximidad de sus menstruaciones y, por otra, constituye un beneficio económico para su sociedad, en general, y para su familia, en particular.

La mayor frecuencia se presenta en mujeres entre 20 y 24 años y disminuye a partir de los 25 o con el matrimonio. Es lógico pensar que la explicación de esto se encuentra en el área psicoemocional ya que la mujer mayor y la que se casa adopta un estado de mayor estabilidad afectiva. Es más frecuente en mujeres trabajadoras fuera del hogar con un coeficiente de inteligencia alto, sometidas a tensiones emocionales, lo cual aumenta la percepción del dolor; sin embargo, no lo modifica ni el tipo de trabajo ni la condición física de la mujer.

Características:

Se ha observado que las hijas de mujeres con dismenorrea, son propensas a desarrollar el padecimiento; asimismo, se ha encontrado una alta frecuencia en fumadoras y mujeres que consumen alcohol en grandes cantidades.

El dolor, en la dismenorrea, se acompaña en la mitad de los casos de otros síntomas, tales como: dolor de cabeza, diarrea, calambres en el abdomen o piernas, dolor de espalda, náusea y vómito. El dolor casi siempre comienza una horas antes de iniciarse el flujo menstrual y suele prolongarse de horas a días, por lo general no más de dos.

Tratamiento:

El diagnóstico sólo lo puede realizar un ginecólogo mediante datos de la historia clínica, exploración física y cuando existe duda, se puede recurrir al ultrasonido o a la laparoscopia (cirugía en abdomen). Hasta hace relativamente poco tiempo, los tratamientos en relación con la dismenorrea eran poco efectivos y algunos de ellos hasta peligrosos.

Descubrimientos recientes, han permitido aplicar un tratamiento racional al problema, ya que existen medicamentos capaces de disminuir la producción de substancias que en algunas pacientes se producen en exceso por el organismo y que producen la dismenorrea; estos medicamentos logran un alivio importante de los síntomas. En algunas mujeres, el inicio de vida sexual activa o el hecho de embarazarse ha logrado la desaparición de los síntomas, situación que no se ha aclarado aún, y está en proceso de investigación médica.

Recomendaciones:

Se debe hacer caso omiso de los mitos en torno a las actividades que no pueden realizarse durante el ciclo menstrual, como que el bañarse producía cólicos: más bien debe intensificarse la higiene y el aseo personal, no sólo por cuestiones de salud sino porque esto contribuirá a mejorar el estado de ánimo. Se debe aumentar el consumo de agua, jugos, frutas y verduras y reducir grasas, condimentos y carne. Las actividades que una mujer con dismenorrea puede realizar, son aquellas que su mismo estado le permita. Aquellas que padecen dolores incapacitantes, no pueden levantar objetos pesados o permanecer de pie durante mucho tiempo. En general, se recomienda hacer ejercicio, ya que favorece la circulación y con ello, se disminuyen las molestias y se mejora el ánimo. La mujer, durante estos días, debe continuar su vida normal en lo posible, asistir al trabajo, la escuela, realizar sus actividades productivas y de entretenimiento. Disfrutar lo que hace. Asimismo, no es recomendable !

la automedicación, pues muchas veces ésta puede acarrear mayores consecuencias que el padecimiento mismo.

Para que la visita al ginecólogo sea más efectiva, sugerimos los siguientes recomendaciones:

· Elaborar un calendario de los fechas de cada menstruación.

· Anotar la cantidad de días que ésta dura.

· Anotar el número de días que existen entre el inicio de una menstruación y otra.

· Especificar cuándo se inicia el dolor y cuánto dura (en qué momento aumenta y cuándo disminuye).

· Describir las características del ciclo menstrual: Que días hay mayor flujo menstrual y que días disminuye

· Anotar los síntomas más frecuentes que acompañan a la dismenorrea: Vómito, náusea, dolor, debilidad, calambres.

· Enlistar las principales dudas sobre su ciclo menstrual para consultarlas con el médico.

Esto nos permitirá instaurar el tratamiento óptimo para controlar e incluso suprimir, el dolor y otros de los principales síntomas que se presentan.