Desenvolvimiento: del asociacionismo al conductismo

Psicosociología. Dinámica del deseo. Hartley. Desarrollo de ideas. Pavlov. Watson. Skinner. Freud. Sexología. Instintos. Lacan. Infancia

  • Enviado por: Anais666
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INFORME DE PSICOLOGÍA DEL DESENVOLVIMIENTO

“Del asociacionismo al conductismo”.cap. 3

“La dinámica del deseo”.cap. 4

-Asociacionismo

El asociacionismo defiende la teoría de que la mente se forma por medio de las leyes que rigen la asociación de ideas (asociacionismo), por lo que un estímulo tendrá tantos siginificados diferentes como personas e historias de aprendizaje existen. Muy pocas veces seremos conscientes de la razón por la que reaccionamos como lo hacemos a determinadas personas o sonidos, por ejemplo, pero nuestras reacciones, incluso las más complejas, son sin embargo consecuencia del funcionamiento consistente de leyes simples en circunstancias diversas desde el comienzo de nuestra vida.

Se considera que la primera presentación sistemática de una psicología asociacionista fue publicada por David Hartley en sus Observations on Man, His Frame, His Duty and His Expectations (1749). Los supuestos básicos del asociacionismo eran dos. El primero de ellos era que todos los fenómenos mentales, incluso los más complejos, se forman a partir de sensaciones simples(en particular placeres y displaceres). En segundo lugar, los acontecimientos que son semejantes o repetidas veces aparecen juntos en el tiempo o en el espacio, llegarán a relacionarse estrechemente en la mente.

Estos supuestos eran conocidos por filósofos muy anteriores a Hartley. Pero las Observaciones de Hartley proporcionaban nuevos detalles científicos y sugerían la posibilidad de la profunda influencia de la asociación en los asuntos humanos.

El objetivo del primer asociacionismo no era simplemente entender la mente sino entender la mente humana en el sentido de una mente cada vez más avanzada moralmente. De aquí que las Observaciones sobre el hombre está dividida en dos partes: la primera hace referencia a una doctrina de las vibraciones y a la asociación de ideas. La segunda es referente a cuestiones religiosas, y usa la primera parte para apoyar sus argumentos. Por lo que en la primera parte se mostrará el marco humano y en la segunda el deber y expectativas del hombre.

El marco de Hartley contiene una teoría del desarollo de las ideas, sensaciones y movimientos musculares, basada en las reflexiones de Newton sobre física. La psicología de Hartley se basa en sensaciones y usa una teoría de la asociación de ideas para explicar las operaciones de la mente demostrando cómo una teoría física de las partículas vibrátiles da cuenta del origen de las ideas. Pero su propósito al describir el mecanismo de la sustancia medular blanca del cerebro es distinto del de sus antecesores científicos: su intención es mostrar cómo la asociación de ideas lleva al desarrollo de un “sentido moral” a través de la asociación progresiva de placeres y displaceres. Aunque Hartley escribió con insporación religiosa, se consideró el asociacionismo desde una perspectiva legislativa y política.

Las impliaciones del asociacionismo son decisivas para los patrones de conducta contemporáneos. Las asociaciones mentales de ideas que dominan la sociedad, son a la vez vestigios y causas de conductas y prejuicios sociales que son cuando menos, moralmente inaceptables. Como por ejemplo, el sometimiento de la gente de color por parte de los blancos y el de las mujeres por parte de los hombres. Por lo que el pasado nos deja un legado que incliye un prejuicio social , la envidia de los sexos y escasa comprensión hacia nuestro prójimo, entre otras.

Deberían recordarse las intenciones críticas de los primeros asociacionistas al considerar lo que sostienen acerca de los bebés. Los primeros autores que escribieron sobre los bebés, por ejemplo Charles Darwin, no eran simplemente científicos que formulaban enunciados objetivos desapasionadis sobre la realidad física, sino que sus escritos intentan persuadir a las mujeres y a los hombres de la posibilidad y la necesidad de un cambio social y psicológico en la civilización moderna, una nueva era.

El interés de los bebés residía en lo que podía extraerse de ellos y de los cambios en su conducta para ilustrar la dinámica y las potencialidades de la naturaleza humana. Desde la perspectiva asociacionista, los bebés tienen interés porque pueden utilizarse para convencer a los adultos de que la naturaleza es modificable.

-Conductismo

El conductismo elimina del asociacionismo la creencia de que los científicos pueden estudiar y aprender cómo controlar las acciones humanas por referencia a hipótesis acerca de estados mentales invisibles o procesos internos como la percepción o la fantasía. Mientras que a los asociacionistas les interesa explicar por qué determinadas ideas están relacionadas, los conductistas se proponen ocuparse sólo de las conexiones entre estímulos observables y las conductas observables de las personas, sin hacer referencia a los acontecimientos mentales. Para los asociacionistas, los datos dependen en buena medida de los propios informes o “introspecciones” de los individuos acerca de sus estados mentales. Los conductistas derivan toda su información de la observación y el control experimental de las conductas medibles. No obstante, en su explicación del desarrollo psicológico, tanto los asociacionistas como los conductistas hacen su mayor hincapié en el aprendizaje a partir del pasado.

Pavlov

Suele concebirse el conductismo como un fenómeno norteamericano. Sin embargo, se construyó a partir de los trabajos de fisiólogos rusos como el Premio Nobel Ivan Petrovich Pavlov. Se puede usar un famoso experimento de Pavlov para ilustrar el enfoque conductista. Pavlov mantuvo en cautividad una colonia de perros debido al interés que tenía por conocer el por qué producen saliva. Un día observó que un perro que estaba acostumbrado a que se le diera la comida a determinada hora del día, comenzó a babear, pero no al ver el alimento, sino al oír las pisadas de su cuidador. Pavlov se dio cuenta de que se trataba de una reacción que no tenía relación necesaria con el acontecimiento que parecía provocarla, las pisadas, por lo que sugirió que: “Cuando el cuerpo de un animal o ser humano se ha visto expuesto con la suficiente frecuencia a dos estímulos que ocurren aproximadamente al mismo tiempo, el primero de ellos tiende él sólo a evocar la respuesta previamente evocada por el otro”.

Se llegó a denominar a este tipo de conducta “respuesta condicionada”. El método de entrenamento que producía dichas respuestas se denomina “condicionamiento clásico”.

Pero Pavlov hizo algo más que demostrar que reflejos de los mamíferos se podían controlar experimentalmente. Sostuvo que este tipo de cambio se podría describir y explicar sin referencia alguna a los estados de la mente.

Watson

Al igual que Pavlov, Watson(1878-1958) quiso estudiar animales, en concreto ratas. Watson intentó evitar el vocabulario mentalista a la hora de explicar la conducta de sus sujetos. Su conducta podía ser explicada en términos biológicos y así debía hacerse, sin referencia a estados de conciencia.

Durante más de una década, Watson intentó eliminar la introspección y la alusión a los estados mentales del estudio de los animales. En 1913, llamó la atención sobre un nuevo hecho.Propuso que igualemente que la psicología humana sólo llegaría a convertirse en ciencia objetiva si se basaba en la observación directa de conductas que fueran perceptibles por más de una persona. Toda conducta podía y debía ser definida en términos fisiológicos, sin referencia a estados personales de la mente. Además, Watson creía que se podía explicar casi todas las características adultas más primitivas como prodcto de complejas historias de condicionamiento y patrones de estimulación ambiental.

Para hacer convincente su enfoque, Watson tenía que mostrar que los seres humanos eran como animales y podían formar nuevos hábitos por condicionamiento clásico desde el comienzo de su vida. Con Ruth Morgan comenzó a observar pequeños bebés, llegando pronto a la conclusión de que la naturaleza humana tenía comienzos muy sencillos.

Watson y Morgan fueron capaces de describir y clasificar tres categorías de reacciones emocionales de los bebés ante diferentes situaciones: el miedo, el enojo y el amor (=sexo en Freud).Pero Watson tenía que demostrar que era posible modificar estas reacciones por condicionamiento. Con este propósito, Watson y su colega Rosalie Rayner, eligieron un bebé llamado Albert de ocho meses. Era un niño normal y bien desarrollado, impasible y nada emotivo. En la primera parte del experimento, se le presentaron a Albert una serie de cosas: una rata blanca, un conejo, un perro, un mono, máscaras con pelo y sin pelo, algodón y papel de periódico ardiendo. Albert no mostró miedo a ninguna de estas situaciones. Tan sólo cuando los experimentadores golpearon inesperadamente una gran barra metálica con un martillo a espaldas de Albert, éste lloró o mostró signos de miedo. Entonces Watson decidió emparejar el sonido de metal que le había asustado con un estímulo que no le había asustado, una rata blanca.

A intervalos semanales se presentó a Albert la rata y justo en el momento en el que mirara o se dirigiera hacia el animal, se golpearía la barra metálica. Luego se presentaría la rata sin sonido y se registraría la reacción de Albert. La segunda semana, después de cinco “presentaciones conjuntas” de la rata y el sonido, se presentó sólo la rata y en ese instante el niño se puso a llorar. De modo instantáneo se volvió a la izquierda y comenzó a andar rápidamente a cuatro patas. Se concluiría que se trataba de un caso de respuesta de miedo completamente condicionada.

Aún así, Watson no se mostró conforme con esa demostración y quiso ver si esta nueva reacción negativa se transfería a otros estímulos y de qué modo ocurría. Pronto encontraron que si bien Albert seguía jugando sin miedo con bloques de madera, mostraba signos de terror si se le ponía delante un conejo, un perro, un abrigo de piel, algodón o pelo humano. Los experimentadores concluyeron que había una transferencia selectiva del nuevo “reflejo condicionado” a todos los objetos que parecieran de piel con pelo.

Skinner

La influencia de Watson sobre el pensamiento científico acerca del bebé se ha visto acrecentada gracias a la obra de Skinner (1904-1990). Para Skinner, el conductismo de Watson no fue lo suficiente lejos. Watson estaba intentando todavía sustituír la descripción introspectiva de las facultades mentales y la conciencia que avalaban los asociacionistas, por una descripción fisiológica. A Skinner le interesaba simplemente el estudio de conductas definibles.

Reunió algunos estudios sobre ratas y recopiló un gran número de resultados experimentales. Su descubrimiento más importante fue un nuevo tipo de condicionamiento conductual o “reforzamiento” que se producía a la velocidad del rayo y daba por tanto una explicación mucho más convincenta de lo que Watson denominó la “formación de sistema de hábitos” que el “condicionamiento clásico” descubierto por Pavlov, mucho más lento y laborioso. El condicionamiento clásico emparejaba unreflejo conocido (salivación-succión) con un estímulo nuevo (un sonido-zumbador). El llamado “condicionamiento operante” o skinneriano, se podía usar para modelar respuestas no formadas de antemano.

El descubrimiento de Skinner tuvo su origen en la construcción de una jaula de ratas sin otra cosa que una barra y un dispensador de comida. Siempre que se presionaba la barra, una píldora de comida caía dentro de la caja. Skinner descubrió que, siempre que las ratas estuvieran tranquilas y familiarizadas con la jaula, a menudo reconocerían de un modo inmediato que existía una relación entre la presión de la barra y la obtención de comida. Skinner había tomado muestra de conducta aparentemente casual y había mostrado que podía ser moldeada rápidamente por un programa adecuado de recompensas y castigos.

Gran parte del éxito de Skinner dependió de su capacidad para crear máquinas que le permitían precisamente controlar la estimulación que recibían sus animales experimentales. Mediante cambios graduales en los patrones de recompensa, fue capaz de producir conductas “nuevas” relativamente complejas en las ratas y palomas. Estos éxitos le llevaron a afirmar que el conductismo podía proporcionar a la humanidad una nueva “tecnología de la conducta”; los expertos conductuales podrían organizar en la sociedad actual un programa de recompensas y castigos sociales que asegurarían el fin de enfermedades sociales como la violencia o la miseria.

Skinner también se dispuso a modificar la tarea de criar niños. Sosteniendo que la especie humana evolucionó en un clima cálido, tropical y que además la ropa necesaria para mantanerse caliente en temperaturas más frías no sólo creaba una gran cantidad de coladas y cambios de ropa innecesarios, sino que inmovilizaba seriamente los movimientos del bebé, Skinner se puso a diseñar un nuevo tipo de cuna. Estaba totalmente empotrada y tenía paredes insonorizadas y una gran ventana panorámica. El aire que se había filtrado, humidificado y caldeado bajo un cuidado control termostático fluía hacia arriba a través del compartimento donde estaba el bebé. Las ventajas fueron inmediatas. Se eliminaba el riesgo de personas molestando a la niña y el control de aire también disminuía el riesgo de otras infecciones transmitidas por aire. Debbie Skinner se mantuvo libre de catarros mientras fue bebé y llegó a establecer una propia rutina diaria, durmiendo y jugando a su antojo. Otro hallazgo fue que pudo moverse, darse la vuelta estando tumbada y dar patadas en una medida mucho mayor que si hubiera estado cubierta con incómodas ropas. Más importante fue la importancia que tenía la temperatura para controlar el llanto de Debbie. Era muy sensible a la temperatura y bastaba una variación tan pequeña como 2ºC para que sintiera demasiado calor o demasiado frío. En las escasas ocasiones en que se quejaba, siempre podían suprimir el llanto y el nerviosismo de la niña bajando ligeramente la temperatura.

Las ventajas prácticas del cuidador de bebés superaban a las científicas, no ya sólo en lo que respectaba a aligerar la carga que supone cuidar a un niño, sino también en lo referente a criar bebés felices y sanos. El cuidador de bebés fue un primer paso, pequeño pero significativo hacia lo que Skinner consideraba un nuevo tipo de comunidad humana perfectamente posible. La comunidad sería pequeña y en buena medida auto-gobernada. Contaría con un millar de personas aproximadamente y su base filosófica sería la creencia en que las conductas humanas indeseables cambiarían si cambiaran las reglas que dictan cómo funcionan las sociedades humanas.

Skinner señalaba que el cuidado en grupo es mejor para los niños que el cuidado parenteral, porque tienen más adultos de quiénes depender, además los cuidadores de niños están mejor cualificados. En la comunidad de Skinner no se malcría a los niños por favoritismos indebidos o por carencias derivadas de su contexto familiar concreto.

Capítulo 4. LA DINÁMICA DEL DESEO

Este capítulo tratará una teoría del desarrollo en el niño pequeño basada en la idea de que el índice fundamental de expresión lingüística es la gramática. Se explorarán las teorías de la primera infancia que se basan an la idea de que el lenguaje está determinado por intenciones y patrones de deseo que pueden ser profundamente inconscientes. Son las teorías del psicoanálisis. El psicoanálisis tiene sus raíces en los recursos del lenguaje. Vemos, sino a Freud, padre del psicoanálisis que fue un escritor de extraordinaria originalidad.

El propósito de la terapia freudiana era modificar el programa inconsciente de autosabotaje que tenía cada paciente, disminuír su culpa y hacerles más felices consigo mismos. Esto habría de lograrse desarrollando una fuerte relación emocional entre el paciente y el analista en la que se pudiera repetir o interpretar, una vez más, la dinámica simbólica que había quedado fijada y dominaba la vida inconsciente del paciente. En la terapia, tanto el analista como el paciente deberían reconocer esta dinámica, interpretarla y reentenderla de tal manera que en el futuro se produjera una dinámica más feliz. Esta práctica de la terapia se encontraba en la base de todos los escritos psicoanalíticos de Freud.

Primeros pasos en la carrera de Freud

Freud había comenzado su vida profesional como médico y el método psicoanalítico es en parte una extensión de los métodos tradicionales de entrevista médica. Cuando Freud comenzó a aceptar por primera vez a pacientes privados, se enfrentó a una variedad de enfermedades mentales, que incluían personas incapacitadas por obsesiones, fobias, ansiedades y parálisis “histéricas”. No tardó mucho en experimentar con todo tipo de técnicas de tratamiento, entre ellas la electricidad, los baños y el hipnotismo, que utilizaba para ayudar a los pacientes a recordar circunstancias exactas que rodeaban la aparición de sus síntomas.

Llegó a desarrollar una técnica que llamó “asociación libre”. Pedía simplemente a sus clientes que se relajaran y dijeran todo lo que les pasara por la cabeza con respecto a sus síntomas, sin que importara lo irrelevantes, embarazosas, estúpidas o incoherentes que pareciesen sus observaciones.

Freud adoptaba una actitud receptiva hacia el discurso de sus pacientes. A medida que aumentaba su experiencia, comenzó a ver patrones y nexos en las preocupaciones de sus pacientes, cualquiera que fuera el teme de sus observaciones. Muy a menudo lo que decían quería sugerir que estaba íntimamente ligado a uno de sus síntomas pero que el paciente había olvidado por completo. El acontecimiento podía haber parecido inocente a un observador externo, pero habría ocasionado en el paciente sentimientos molestos o “traumáticos”. Estos sentimientos se revelaban traumáticos porque se apartaban totalmente de las creencias morales y del estilo de vida del paciente.

El método de Freud como terapeuta era animar a sus pacientes a sacar fuera las ideas y sentimientos “reprimidos” anteriormente inexpresables que estaban relacionados con sus síntomas neuróticos. Esto era una forma de catarsis que solía llevar a la desparición de las indeseadas parálisis, dolores y ansiedades que Freud se comprometía a curar.

El primer entusiasmo de Freud por su método catártico no duró mucho. Si bien la denominada “curación por el habla” podía eliminar determinados síntomas en cuestión de semanas o meses, sus pacientes no perdían su tendencia a formar nuevos síntomas. Freud estaba seguro de que tenía que ahondar cada vez más profundamente en los deseos inconscientes de sus clientes a fin de curarlos de un modo definitivo. Al hacerlo, descubrió traumas sexuales que parecían haber sucedido cada vez a más temprana edad en la vida de sus pacientes. En 1896, llegó a la conclusión de que los problemas de éstos estaban ocasionados por experiencias sexuales en su infancia temprana.

Freud estaba teniendo poco éxito terapeútico con las interpretaciones inspiradas en su teoría de la seducción. Por tanto, suponía que las afirmaciones comunes de sus clientes de haber tenido experiencias sexuales de muy niños, no demostraban perversidad de los padres, sino perversidad de sus pacientes: los pacientes sólo relataban cuentos de aventuras sexuales con sus padres en la infancia porque querían haber tenido todas esas aventuras sexuales cuando eran pequeños. Sobre esta base, Freud hipotetizaba que los bebés nacían con sentimientos sexuales, lo que constituía una idea revolucionaria.

La vida sexual en la primera infancia

Freud observó que el análisis de los sueños proporcionaba a menudo un valioso instrumento para superar la resistencia a su método de terapia. Freud concluyó uno de sus libros con un razonamiento acerca de que los sueños son imágenes distorsionadas de las situaciones que son deseadas inconscientemente.

Freud propuso que la mente humana estaba gobernada por dos procesos, un proceso “primario” regido por el placer y un proceso “secundario”, científico y civilizado. El proceso primario está regulado por un esfuerzo por evitar la excitación. Cualquier necesidad interna se encontrará con un intento por restablecer un estado mental de equilibrio por el medio más rápido posible. Freud creía que no había que considerar que el proceso primario funciona exclusivamente en los sueños, porqur también dominaba la vida mental del bebé. Pero estamos obligados a desarrollar un proceso “secundario” más eficaz. A medida que aumentan sus potencialidades físicas, los niños intentarán poner en marcha métodos más eficaces para influír en el mundo externo de tal manera que consigan lo que quieren, y aprenderan a gatear hacia objetos deseados y a apropiarse de ellos. Pero incluso en la edad adulta, reaparecerá el proceso infantil de realización alucinatoria del deseo en la vida sexual, en la irracionalidad, en las bromas y del modo más claro en los sueños.

Freud sostenía que el desarrollo sexual normal implicaba una reducción del interés sexual desde la “perversión plimorfa”de la primera infancia hasta quedarse en interés por los genitales del sexo opuesto, pero muy a menudo los adultos conservaban placeres “perversos” al estimular los labios, al ser mordidos, al mirar fotografías, al lamer el ano, etc.

Freud utilizó las observaciones de los niños pequeños para apoyar su afirmación de que los bebés obtienen placer erótico de muchas zonas del cuerpo, incluyendo los genitales, la boca y el ano, lo que los adultos considerarían perverso. Freud sostenía que estos placeres se producen por la masturbación principalmente de las zonas de placer. Pero a los tres o cuatro años los niños empiezan a desear sexualmente a otros, en especial a sus madres. Estos desean se mezclan con un conflicto al miedo a la castración por parte del padre, y finaliza reprimiendo los deseos de amor por la madre a favor de la relación con el padre (complejo de Edipo).

Freud y la teoría de la evolución

La teoría de la evolución influyó profundamente en la descrpción freudiana de la sexualidad infantil. Existen tres ideas cruciales en Freud que forman parte de esta tradición evolutiva: que poseemos un inconsciente irracional, que las dos raíces bñasicas de la vida mental son la sexualidad y la autoconservación y que hay estadios orales y genitales en el desarrollo infantil.

Freud no se alejaba mucho del pensamiento sobre la evolución al sugerir que el inconsciente humano está constituído por la represión de un conflicto entre una pulsión sexual(que llevaba a desear a la madre) y una pulsión de autoconservación (que llevaba a temer al padre). Las pulsiones sexuales se podrían considerar como el producto evolutivo de la selección sexual. L a autoconservación o pulsiones del “yo” serían equivalentes a las resultados de la selección natural. También se muestra la influencia de Darwin en la teoría freudiana del desarrollo de estas pulsiones en la infancia, que muestra huellas de que el desarrollo del individuo repite en un plazo más breve, la evolución de la especie. Freud opinaba también que la evolución de la sexualidad animal atravesaba tres estadios.

Los tres estadios de la sexualidad infantil

Freud creía que antes de superar el compejo de Edipo, el niño tiene que pasar por dos estadios sexuales: un estadio oral y un estadio anal. El estadio oral ocupaba los primeros meses de vida hasta el destete incluído. El bebé obtenía sus placeres sexuales más intensos de la alimentación. Estos placeres de la boca son interrumpidos por las frustaciones del destete. Hacen su aparición los alimentos en forma sólida y ya no puede seguir disponiendo del pecho o el biberón. A continuación, es el ano el lugar de placer sexual que viene a ejercer su influencia en el desarrollo mental. A diferencia de la alimentación, la excreción está en mayor medida dominada por el niño que por los adultos de su alrededor. La gran crisis de este estadio se da en el momento del control de esfínteres, que puede adoptar a menudo la forma de una batalla entre los deseos del bebé y los de sus padres. Mucho después de que los individuos hayan dejado de llevar pañales, una emoción elevada les hace padecer estreñimiento o volver a la defecación incontrolada de la primera infancia.

Por último, los niños pequeños entran en el estadio fálico, marcado por el aumento de la masturbación genital precoz y por las pasiones del complejo de Edipo. La masturbación ocasiona en el niño miedos culpables, sino también por el deseo del niño hacia la madre. Estos miedos son avivados por las admoniciones de cualquier adulto referentes a los genitales. L arepresión del sentimiento sexual que hace declinar el complejo de Edipo, cierra también el período de sexualidad infantil(alrededor de los seis años). De acuerdo con Freud, los sentimientos sexuales no volverán a aparecer hasta la pubertad.

Sobre las mujeres

Freud hizo coincidir la masculinidad y la feminidad de una manera que incluso él mismo admitió como arbitraria, ya que tanto varones como mujeres eran, según Freud, bisexuales. El pensamiento de Freud a considerar a las mujeres más pasivas y menos capaces que el hombre, tanto desde una perspectiva intelectual como moral. De un modo típico, la descripción freudiana de la sexualidad infantil se basa en el desarrollo del niño varón. Se supone que desde muy pequeña la niña rivaliza con su padre por la posesión sexual de la madre, pero en su caso, se da cuenta de que ella ya ha sido castrada. Como resultado, se muestra furiosa con su madre por no haberle dado un pene y se vuelve hacia el padre para que le de uno. Las represiones de la niña de su deseo por tener relaciones sexuales con su padre es menos fuerte que la represión del niño de sus deseos, ya que la niña no tiene nada que perder, ya que nunca ha poseído un pene. Al tener menos incentivo para identificarse con el padre, carece de un superyo fuerte y de conciencia. Como resultado tiene menor sentido de la moralidad y la justicia, y es menos capaz de pensar objetivamente.

Ha habido críticas femeninas comprensivas, que contemplan la obra de Freud como producto del lugar y la época en la que la escribió, la Viena de fin de siglo. Para otras feministas servía para explicar el mantenimiento de valores patriarcales sobre las mujeres contemporáneas.

Sobre los instintos

Para Freud la esquizofrenia planteaba problemas especialmente difíciles. El psicoanálisis es una terapia que depende de intercambios de conversación para conseguir una mejora, por lo que las enfermedades mentales que pertuban más profundamente la conversación demuestran ser las más difíciles de curar. La dificultad de Freud con los esquizofrénicos estaba en que los pacientes parecían sentirse completamente solos; no mostraban deseos de constituír una relación emocional con él. Los esquizofrénicos parecían hablar sólo en beneficio propio. En 1914 Freud propuso que los esquizofrénicos estarían recreando el primer estadio psicológico del bebé, comparando este estado con el de Narciso.

La idea feudiana de que los bebés son narcisistas ha resultado de enorme importancia en el psicoanálisis, al sugerir que al comienzo de la vida, el objeto de deseo sexual y el de autoconservación son el mismo, es decir, el propio yo del bebé, su idea de que las pulsiones sexuales y las pulsiones del yo entran en conflicto en la primera infancia se convirtió en una contradicción superflúa.

En 1920 (tras la Primera Guerra Mundial), Freud propuso una nueva división de las pulsiones. En un lado estaban las pusiones de la vida, que incluían el placer sexual y el autocontrol. Por el otro lado estaban las pulsiones de la muerte que incluían la agresión, el odio y la destructividad. Pero su nueva teoría planteaba una multitud de interrogantes sobre la primera infancia, por ejemplo el cómo se manifiesta la pulsión de muerte antes del complejo de Edipo?La respuesta más compleja a esta pregunta se formuló en los escritos de Melanie Klein.

La obra de Klein es especialmente importante parra la ciencia de los bebés poruqe dedicó su talento a la observación cuidadosa y a la interpretación de las acciones de niños muy pequeños. Sus logros se debieron a la invención de una nueva técnica de psicoanálisis adaptada al tratamiento de niños pequeños. Klein interpretaba el juego imaginativo de los niños con juguetes sencillos que se usaban para representar determinadas personas y acontecimientos. Pronto concluyó que el complejo de Edipo tenía lugar mucho antes de lo que Freud había afirmado.

Klein estaba impresionada por la intensidad de las frustaciones ocasionadas por el destete y por signos de que los niños desean a sus padres desde muy pronto. También distinguió entre dos tipos de ansiedad que todas las personas sentían, desde su nacimiento: ansiedad “persecutoria” y ansiedad “depresiva”. Klein describió unas defensas frente a la ansiedad de reconocer nuestra casi total falta de control sobre la gente y el mundo de los que dependemos en principio. La principal defensa del bebé es didsasociar al mundo en dos mitades. Bajo condiciones favorables, cuando el bebé está bien alimentado y a gusto, la figura de la madre se idealizará e imaginará como llena de amor y siempre disponible para satisfacer sus deseos. El bebé se siente omnipotente y el alimento es como néctar.

En condiciones desfavorables el mundo del bebé es más siniestro. Cuando el bebé no recibe el alimento o las comodidades que quiere, la figura de la madre es imaginada como un perseguidor a quién se temiera y atacara con los medios que el bebé tiene a su disposición , la orina y las heces. Se rechazará el alimento y se negará a mamar.

Durante el segundo semestre de vida se hace más firme en el niño la capacidad de comprender la realidad. El bebé comienza a darse cuenta de que sólo tiene una madre y vive en un único mundo. Ahora comienzan las ansiedades “depresivas”. El niño se siente culpable por odiar y desear matar a la madre a quien ama y teme ser abandonado. Los miedos que siente el bebé a que su madre le abandone, le hacen volverse al padre como sustituto. También comienza a experimentar sentimientos de gratitud hacia sus madres por quedarse con ellos y tolerar su destructividad.

Sobre la causalidad

Freud había sospechado que las descripciones de los adultos de sus sentimientos infantiles podrían tener más que ver con sus propios deseos y preocupaciones actuales que con lo realmente sucedido en el pasado. Existe una relación de “transferencia”. En ella el paciente transfiere sus pensamientos y sentimientos usuales sobre otra personas a la persona del analista.

Los pacientes superan sus enfermedades en los caprichos de una nueva relación con el analista, al hacer presentes sus impulsos ocultos y olvidados. La curación depende del momento y del tipo de intervenciones del analista en el terreno de su relación directa. Y es en ese terreno donde se gana o se pierde la batalla terapeútica.

Lacan sobre la primera infancia y la ciencia

El interés de Lacan por el desarrollo mental surgió al reflexionar sobre la ira y la agresión, experiencias subjetivas, que sobrevienen a las personas de modo instantáneo, por razones que nunca pueden entender. Lacan consideraba la agresión como la tendencia correlativa del narcisismo. Lacan ilustró a su modo de entender la agresión con observaciones cuidadosas de los bebés. Sin embargo, era claramente consciente de que sus referncias a la infancia eran sólo ilustraciones.

El artículo más famoso de Lacan sobre la infancia, de 1949, se puede leer como un comentario, no sobre los bebés, sino sobre el estado de la mente de Freud y otros científicos que, a fin de comprender las expresiones de sus pacientes, intentaron reconstruír “las formas del amor" de los niños pequeños.

Lacan tenía una enorme deuda con Klein, en relación con su demostración de que el niño antes de la aparición del lenguaje, manifiesta una compleja vida subjetiva con una estructura comparable a la mentalidad adulta. Los intereses de Lacan por el narcisismo y la estructura común de las vidas subjetivas de los adultos y los bebés le hicieron pensar que los bebés pueden quedar absortos en sus reflexiones.

Para Lacan, este fenómeno está relacionado con la temprana atención del niño hacia las formas humanas, como pueden ser el rostro y la voz, desde los primeros días de vida. Pero son los signos de alegría y el descubrimiento lúdico en los encuentros del bebé con su propia imagen en el espejo lo que demuestra para Lacan el tipo de reconocimiento y concentración que representa la base del conocimiento humano y la ciencia en general.Ese conociemiento se basa en un malentendido del mito de Narciso. El niño pequeño toma como "yo" una imagen que a penas se poya en "quién" es o "qué" es el niño en lo más profundo.

De acuerdo con Lacan, el niño sale de estos malentendidos por medio del lenguaje y otras fromas de comunicación. El lenguaje y la vida social ofrecen la posibilidad de autocorrección, comprensión profunda y comunicación genuína.

Lacan consideraba que había que entender la dinámica del deseo como dinámica de la palabra logos. Tanto la práctica del psicoanálisis como las enfermedades que acostumbran a tratar, son fenómenos manisfestados en el habla y el lenguaje. La obra de Lacan centró su atención en la importancia crucial y la fuerza creativa del lenguaje en el funcionamiento mental adulto.