Descubrimiento de América

Historia universal. Viajes de Cristóbal Colón. Culturas precolombinas

  • Enviado por: One Degenerate
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
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Desarrollo

Colón firma con la reina las "Capitulaciones de Santa Fe", que establecen los compromisos de la empresa: la designación de Colón como Almirante, Virrey y Adelantado de las tierras que descubriera; a cambio las tierras conquistadas serían de la Corona, y los habitantes de las mismas serían convertidos al catolicismo.


Las tres carabelas que integraron la armada, llegaron navegando a la isla de Guanahaní (una de las actuales Bahamas), a la que Colón llamo San Salvador, el 12 de octubre de 1492.

La gente que habitaba en las islas se acerco a brindar ayuda, agua y alimentos a estos extraños, que navegaban en barcos mayores a los manejaban los caribes, la otra etnia que habitaba la zona. Estos taínos todo lo compartían recibieron con agrado algunos regalos que consideraron raros.

Con la llegada de Cristóbal Colón a la isla de Guanahaní (archipiélago de las Bahamas) -posteriormente llamada San Salvador-el 12 de octubre de 1492, se inicia una nueva etapa en la historia universal. A partir de este momento se establece una relación ininterrumpida entre el Viejo y el Nuevo continente, mediante la incorporación de las nuevas tierras a la civilización europea en sus distintas formas y manifestaciones. Por una parte, América trasciende y se hace presente en las relaciones continuas con el mundo conocido a través de un largo proceso de exploración, conquista y colonización de su vasta extensión territorial.

Asimismo, como consecuencia del "Descubrimiento" del Nuevo Mundo, se potencia el desarrollo del capitalismo tanto por la extracción de riquezas de esta parte del mundo, como por la introducción de nuevos productos agrícolas en Europa (Papa) que sirvieron de base para la alimentación del pueblo, lo que facilitó la formación y sustento de los contingentes obreros, claves para el establecimiento de la Revolución Industrial en el siglo XVIII. Por otra parte, el "Encuentro" entre América y Europa, cambió el centro de gravitación de mundo, que hasta ese momento había sido el mediterráneo, escenario del florecimiento de las culturas griega, romana, árabe y cristiana; para desplazarlo a un continente que ofrecía nuevas oportunidades a una decadente humanidad. En este sentido, América se convirtió en el territorio de una nueva utopía. Por último y en relación con lo anterior, es menester señalar que el "Descubrimiento" ocurrió en una época de transición de la Edad Media al Renacimiento europeo, cuando se enfrentaban las valoraciones y conductas feudales con las del mercantilismo, y las concepciones del ser humano y de la vida del feudalismo con la naciente burguesía y las del humanismo renacentista.

Antes del arribo de Colón al Nuevo Mundo, Europa mantuvo una mayor o menor comunicación a través del Mediterráneo o por vía terrestre con el Cercano y Lejano Oriente. Fue una relación que existió desde la antigüedad y que se redujo sustancialmente por el predominio de las formas feudales en la Edad Media. No obstante, a medida que fueron surgiendo los valores del mercantilismo y el renacimiento, el comercio se restableció, siendo los venecianos y genoveses los principales agentes de las relaciones comerciales con el Oriente. El centro de este comercio eran las especias (la pimienta, la canela, el clavo, la nuez moscada) que eran utilizadas para aderezar las comidas y para su conservación. Sin embargo, con la toma de Constantinopla por parte de los turcos en 1453 y el posterior monopolio de éstos sobre las rutas del mediterráneo, los comerciantes genoveses, españoles y portugueses, se interesaron en descubrir una nueva vía marítima hacia el continente asiático. Por tal motivo, la primera expedición de Colón, financiada por comerciantes genoveses, florentinos y bajo el patrocinio de Isabel de Castilla y el consentimiento de Fernando de Aragón, se basó fundamentalmente en un proyecto basado en la búsqueda del camino a las Indias Orientales vía Occidente. Es por esta razón que Colón, al llegar a lo que después será llamado América, creía encontrarse en las Indias; siendo válida la afirmación de que el descubrimiento del nuevo continente, fue en gran medida un error histórico.

Luego de su segundo viaje (que duró tres años 1493-1496, en los que descubrió la Dominicana, San Juan de Puerto Rico y otras Antillas), Colón permaneció dos años inactivo en España, y el 30 de mayo de 1498, desde Sanlúcar, inicia su tercer viaje de exploración para la corona española. Con seis naves, pasó por Porto Santo y Madeira. Desde La Gomera envió tres naves con víveres hacia La Española (hoy Haití y República Dominicana), mientras seguía rumbo a las islas de Cabo Verde, para de allí, por la línea ecuatorial, tomar rumbo suroeste. El 1° de agosto vio al sur la Tierra Firme y el 3 de Agosto estaba frente a Paria (costas venezolanas), a la que nombró "Isla de Gracia", pensando sin duda, que estaba frente a una isla. El 4 de agosto se acerca a las tierras norteñas de su primera visión - Paria - y es cuando le sorprende el encuentro de las corrientes del Orinoco con el Océano. Durante este lapso, al recorrer toda la costa buscando una salida al mar abierto, es cuando descubre las islas de Margarita, Coche y Cubagua, aunque no baja en ninguna de ellas. Se puede decir que Paria produjo en Colón diversas sensaciones: allí vio a los indios con collares de perlas, y por el caudal de las aguas que penetraban en el mar, adquirió conciencia de que estaba frente a una gran masa de tierra firme la cual identificó ya como la Tierra de Gracia en la que se encontraría El Paraíso Terrenal, según escribió en su Diario. Era diciembre de 1498.

El tercer viaje de Colón cierra el ciclo de viajes de descubrimiento; es decir, aquellos que con carácter exploratorio, y por deseo de descubrir, se llevan a cabo para alcanzar las tierras del oriente de Asia. Al finalizar el siglo XV, quedaba establecida de manera definitiva, la existencia de tierras sobre la orilla occidental del océano. Por tanto, a partir de este momento las expediciones que se realizan en el continente americano, recibirán el nombre de viajes de comprobación, ya que, tienden de una u otra manera, a comprobar las noticias señaladas por los navegantes de la última década del siglo XV. Como parte de estas nuevas incursiones de tipo "comprobatorio" tenemos que entre los años 1499 y 1500 Alonso de Ojeda, Américo Vespuccio y Juan de la Cosa recorrieron las costas venezolanas, colombianas y panameñas. En el primer viaje de Ojeda (mayo-septiembre de 1499), recorrió las costas de Tierra Firme, desde Paria hasta el Lago de Coquivacoa. Posteriormente, navegó hacia Trinidad, y de allí continuó por Paria, Araya y Margarita; siguiendo luego por la costa de Cumaná, Cabo Codera, Chichiriviche, La Vela de Coro, el Cabo de San Román (Paraguaná) y la isla de Curazao (Los Gigantes). En este viaje, Américo Vespuccio quien acompañaba a Ojeda, al ver los palafitos de Coquivacoa, se dice que recordó a Venecia y por tanto llamó a estos predios Venezuela o Pequeña Venecia.

En cuanto a los aborígenes que ocuparon el territorio que hoy corresponde a Venezuela, debemos resaltar que estos se encontraban en estadios diferentes de desarrollo socio-cultural, por lo que tenían distintas maneras de apreciar la naturaleza, y por ende, diversos modos de organizarse, de alimentarse y de vivir. En términos generales, los indígenas en el momento del descubrimiento, pertenecían a tres grupos lingüísticos, relacionados con diferentes etnias y familias. Los timotocuicas, asentados en Los Andes venezolanos; los caribes, extendidos sobre toda la costa, valles interiores y aun en los Llanos y la Guayana, y por último los arawacos, que como los caribes estaban diseminados por todo el territorio.

Los timotocuicas cultivaban tubérculos como la papa y el maíz. Asimismo, construyeron diques para retener el agua de los ríos y de las lluvias, que luego conducían por medio de acequias a los campos de cultivo construidos en las pendientes en forma de terrazas. Conocieron la domesticación de aves, elaboraban chimó, hacían esteras de fibras vegetales y hasta edificaciones de piedra. Seguramente dominaron el hilado y además de los conucos-pequeño espacio para la producción agraria a escala familiar-en algún momento experimentaron formas de cooperación entre familias próximas, cuando las tareas exigían mayores esfuerzos. Por su parte, los caribes quienes se asentaron en diferentes espacios de todo el territorio venezolano (en las cercanías del Lago de Maracaibo y en las estribaciones de la cordillera andina en la región Unare-Paria, en los llanos orientales y en los valles de la región central), se encontraban concentrados en poblados, en los que aparte de las viviendas, había templos, almacenes y otras edificaciones. Entre los elementos materiales de la cultura caribe estaban el tejido de algodón y la cerámica. La familia arawac ocupaba la parte occidental de Venezuela, y entre sus familias más importantes se encontraban los caquetíos, achaguas, beyotes, jiraharas y ayamanes. Estos grupos se asentaron especialmente en los territorios que hoy pertenecen a los estados Falcón, Lara, Yaracuy, Barinas y Apure. Conocieron la agricultura con riego, sin dejar de practicar la caza, la pesca y la recolección. Algunas familias permanecieron nómadas, aunque otras se hicieron sedentarias.

En conjunto, los cálculos de diferentes autores establecen que en el siglo XVI, unos 400 mil pobladores indígenas ocupaban el territorio de lo que denominamos Venezuela. Es importante señalar que este número se fue reduciendo a medida que se fue desarrollando el proceso de conquista y dominación de la Tierra Firme, el cual se caracterizó entre otras cosas por el sometimiento a la esclavitud de los diferentes grupos aborígenes; lo que en definitiva derivó en su casi total exterminio y que por otra parte sigue siendo uno de los aspectos más oscuros de un hecho tan trascendental como el Descubrimiento de América.

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