Descolonización

Historia Europea siglo XX. Ocupación. Segunda Guerra Mundial. Revolución de Argel

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INTRODUCCIÓN.

Primordial en el desarrollo de nuestro trabajo. Será determinar en esta introducción, dos puntos de vista para señalar un fenómeno particular. Dicho acontecimiento corresponde a la llamada descolonización.

Según nuestro parecer este proceso puede ser abordado desde dos ángulos, el primero de los cuales implica necesariamente abordar las materias desde un punto definitorio principalmente eurocentrico, pues, según nuestro parecer, el llamado proceso de descolonización hace referencia a la retirada de Imperios desde los territorios coloniales.

La descolonización desde el punto de vista europeo es producto de un rechazo por parte de los “atrasados” al progreso que la modernización occidental intenta llevar a cabo fuera de los territorios nórdicos del Viejo Continente o de E.E.U.U. la descolonización según este punto de vista se asume como la derrota política de los antes invencibles Imperios.

La llamada “descolonización” posee otro carácter al asumir el segundo punto de vista: el que posee un descolonizado, pues lo que para un europeo significa una perdida, para el otro, para el “colono”, significa una ganancia enorme.

Movimiento de Liberación Nacional será el nombre que el mismo proceso asume, en el transito que se hace mirando desde el Tercer Mundo hacia el Primero.

En resumen, hablar de descolonización implica situarse en la Europa transformada por el transcurso de dos Guerras Mundiales y una crisis mundial del capitalismo entre ambas. Desde Europa descolonización quiere decir sobre todo perdida de lo que eran “nuestros” dominios.

Mientras que el mismo acontecimiento visto desde la otra vereda, haciendo el movimiento de comprensión contrario, quiere decir lucha y recuperación de lo que siempre ha sido “nuestro”.

La descolonización corresponde por lo tanto a un proceso múltiple pues invita a situarse conceptualmente en un punto de vista u otro. Sea cual sea el prisma mediante el cual observamos es necesario aclarar los términos para el mismo proceso.

Nuestro intento aquí plasmado, será el de integrar ambos conceptos en un mismo plano inclusivo, pero dando una mirada más trascendente a la visión tercermundista de la situación, o sea, que esta lucha anti-imperial y anti-colonial se define por sobre todo no como un intento “anti-todo”, destructivo, terrorista o subversivo. Sino como un fenómeno creativo de espacio identitario, un fenómeno que de separatista no tiene nada, porque lo nacional será su bandera.

El marco histórico de que plantemos para nuestra investigación aborda, en un principio los acontecimientos generales que rodean la descolonización / liberación nacional. Abordaremos para esta parte de la investigación la larga duración centrada en los acontecimientos nacidos en Europa y Estados Unidos (Guerras Mundiales, Crisis de 1929) y cómo éstos influyeron en el desarrollo de los movimientos de Liberación Nacional.

El segundo punto a tratar en el marco histórico apunta principalmente al inicio de la dominación efectiva francesa en territorio Argelino, revisando brevemente la manera en que fue llevada a cabo la administración. Será en este punto que veremos el desarrollo de los procesos de descolonización en Argelia.

Luego de haber establecido un marco histórico general desde el punto de vista europeo, abordaremos el período tomando como centro Argelia y los procesos vividos ahí. Algunos temas a tratar serán el desarrollo del nacionalismo argelino; así como también la unificación territorial. Trataremos la acción política Argelina en función del surgimiento de un Movimiento popular. Concluyendo nuestra mirada con la Revolución en sí y los procesos que marcaron su desenvolvimiento.

Nuestro trabajo además de contar con un marco histórico general, con un desarrollo de los acontecimientos en Argelia y con una conclusión basada en la documentación que pudimos recopilar. Posee un capítulo con documentos que consideramos necesario incluir, pues en la etapa de creación del presente trabajo sirvieron de apoyo para la recopilación de información.

MARCO HISTÓRICO.

Generalidades

Para comenzar a plantear un marco histórico general, es preciso definir primero que todo, que la aproximación en esta parte del trabajo se centrará sobre todo en los aspectos más amplios del desarrollo histórico europeo y del primer mundo en general con relación a la manera en que semejantes acontecimientos repercutieron en el desarrollo de movimientos nacionales. Los aspectos a tratar hacen referencia al proceso iniciado por la Primera Guerra Mundial, continuado después por la Gran Depresión del '29 y concluidos con la Segunda Guerra Mundial.

Comenzaremos pues revisando algunas ideas fundamentales en el desarrollo industrial del Tercer Mundo desprendidas directamente de los acontecimientos de la Gran Guerra, para luego continuar revisando los mismos temas, eso sí, en el marco de la crisis capitalista de 1929 y finalizar con la Segunda Guerra Mundial (en adelante IIªGM) y su aporte en la caída final de los Imperios Europeos y la creación de Repúblicas tercer mundistas.

Con lo último señalado queremos decir que el proceso de descolonización corresponde por una parte al proceso mediante el cual los antiguos imperios coloniales decimonónicos pierden su poderío y ascendiente político real sobre las grandes extensiones territoriales y poblacionales del mundo, y por otra responde al rechazo firme a los occidentales, por considerarlos infieles o introductores de todo tipo de innovaciones impías.

La descolonización será por lo tanto un proceso vivido en múltiples frentes pues plantea un cambio en las relaciones entre las metrópolis y las colonias así como también una nueva valoración de la imagen que proyectan las primeras sobre las segundas

Definitivo en este proceso será la IªGM pues comienza a sembrar la semilla para el nacimiento de industrias y razones por las cuales Estados nacionales, gobiernos y nacionalistas comiencen a luchar.

La Primera Guerra Mundial plantea para el Tercer mundo una crisis de abastecimiento de los mercados necesitados de manufacturas europeas y norteamericanas. Junto a este problema se encuentra la necesaria explotación de materias primas que sustenten la carnicería imperial en la que el viejo continente ha entrado.

Semejante panorama desembocaría en el mundo colonial en el desarrollo, de por una parte, necesarias industrias que suplan la falta de bienes de capital que sustentan la producción primaria-exportadora de las naciones tercer mundistas, y por otra parte se plantea el desarrollo necesario de la industria exportadora monoproductora de países como por ejemplo Chile y el salitre. El auge material en los países del tercer mundo para este periodo tendría dos vertientes definidas por:

  • La necesidad de suplir la falencia de manufacturas europeas en los mercados coloniales y;

  • por el desarrollo proveniente de la intensificación de las exportaciones del sector primario.

  • La IªGM pone en el desarrollo del proceso descolonizador la piedra inicial, pues principalmente expone al Tercer Mundo en general, a una situación de desabastecimiento que al corto plazo habría provocado la modernización en función de los mercados interiores y el comercio internacional sostenido por las naciones afectadas.

    La Gran Guerra, según nuestro parecer, aporta a la construcción de conciencia de la condición dependiente que las colonias poseen hasta ese momento y por lo tanto ayuda que la respuesta lógica (como es la modernización) tome caminos más sólidos.

    Hobsbawm en su libro señala lo anterior de la siguiente manera:

    “En la India (…) el descubrimiento durante la Primera Guerra Mundial de que no tenía la capacidad necesaria para garantizar su autosuficiencia industrial y la defensa militar se tradujo en una política de protección oficial y de participación directa dentro del desarrollo industrial del país”.

    Sumado al efecto modernizador está un factor de carácter más subjetivo, me refiero principalmente a la noción de que los imperios que otrora parecieran estar construidos para durar para siempre comienzan a ser vistos como una estructura que puede caer.

    Se comienza a poner en juego, por lo tanto, el peso histórico que la dominación europea hacia parecer irreversible.

    El mejor de los ejemplos en el marco de la IªGM lo constituye la exigencia de independencia total por parte del partido egipcio Wafd, quienes encabezados por Said Zaghlul comienzan una batalla de tres años (1919-1922) al final de los cuales Gran Bretaña se ve obligada a convertir el protectorado egipcio en un territorio semi-indepediente bajo el control británico.

    Si la crisis que plantea la IªGM, por una parte, aporta a la descolonización en el ámbito de una modernización en función sustitutiva, la crisis mundial de 1929 hace abordar las respuestas en el ámbito financiero y la manera en que los países tercermundistas encaren semejante debacle económica, pasará a ser el centro del análisis.

    En términos muy generales la caída de los centros financieros fue tan estrepitosa que provocó la necesaria intervención del Estado en materia económica.

    Ante la crisis de sobreproducción, los gobiernos coloniales tuvieron que comenzar a subvencionar el sector primario de la economía, con el fin de equiparar las perdidas que el sector secundario había tenido. El Estado juega un papel muy importante en la regulación de los precios para los productos agrícolas, puesto que una de las formas que adopta la subvención del Estado, no es más que el pago que él está dispuesto a efectuar a cambio de la destrucción de productos agrícolas abundantes, con el objetivo de disminuir su oferta y elevar los precios por los que se transan.

    Semejantes medidas en América Latina habrían conducido a la creación de un Estado Proteccionista Industrial

    La crisis del '29 en esta fase provocó una explosión cualitativa y cuantitativa en cuanto al grado de intervención estatal en materia económica. El gobierno colonial ante la crisis de los precios agrícolas por ejemplo, se vio en la necesidad de compensarlos aumentando los aranceles sobre los productos manufacturados, incluidos los de la propia metrópoli.

    La Gran Depresión plantea el choque frontal de intereses entre la metrópoli y la colonia, pues los precios de los productos de los que dependen las segundas (sector primario) se hundieron mucho más que los precios con los que transan las primeras (manufacturas). “Por primera vez el colonialismo y la dependencia comenzaron a ser rechazados como inaceptables”

    Las contradicciones entre centro y periferia genera un caldo de cultivo perfecto para que las consecuencias de las pugnas derivadas de las relaciones entre ambos espacios fueran llevadas al plano local de la periferia.

    El contacto que define Hobsbawm como el de las minorías politizadas con la población común del tercer mundo, generaría respuestas por parte de las mayorías marginadas, entre las que se cuentan, por ejemplo, el populismo y por ende el autoritarismo.

    La crisis rompe los lazos entre las autoridades y las masas y deja espacios para establecer nuevas relaciones entre políticas entre estos dos elementos.

    La Gran Depresión dejaría como saldo la inauguración de nuevas relaciones entre colonias y metrópolis. Eso sí es necesario señalar que los efectos que la crisis acarrea son asumidos como consecuencias desestabilizadoras que las transformaciones económicas tienen adjuntas y no son considerados desde el punto de vista de un riesgo político.

    La existencia en Africa para la década de los '30 de grupos descontentos pero cultos, señala que el conflicto necesariamente va más allá.

    La próxima etapa y final de la descolonización se da en el marco de la Segunda Guerra Mundial.

    El conflicto bélico mundial plantea dos sendas en el desarrollo de estados independientes, pues por una parte no hace más que dejar sin competidores metropolitanos a la industria liviana que ha comenzado a tomar las riendas de los procesos de modernización de cada país. Este hecho, si bien en el papel se ve como algo positivo, planteó problemas que no son pocos ni tampoco ligeros, pues la industrialización efectuada en el tercer mundo y particularmente en América Latina tendrá trabas en el aspecto tecnológico (falta de infraestructura moderna como el ferrocarril), en el financiero y en el político (populismo, autoritarismo).

    La modernización industrial latinoamericana para 1945, según Halperin Donghi, está coja, pues posee un sentido local, reducido precario y artesanal, debido a que adolece de los avances técnicos que propiciaron el desarrollo del Viejo Mundo y de Estados Unidos.

    La segunda consecuencia de la IIªGM deriva del hecho señalado por Hobsbawm en el cual hasta 1943 los perdedores de la guerra eran los poseedores de las colonias (Inglaterra es el mejor ejemplo). Las implicancias de esta situación tampoco son menores pues entregan a los pueblos coloniales la imagen demostrativa de que los hombres blancos pueden ser derrotados y además de manera deshonrosa. Otra implicancia apunta a que el desarrollo de las corrientes opositoras a los imperios europeos ven en la alianza con los, hasta entonces triunfadores miembros del EJE una certera posibilidad de emancipación.

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    La Segunda Guerra Mundial vino a concretar el proceso de fractura del orden colonial europeo y planteó de manera definitiva que las corrientes de emancipación del tercer mundo no tenían vuelta atrás.

    Podemos reconocer en el proceso que une la IªGM, la crisis del '29 y la IIªGM una doble espiral. En la cual tendremos primero el necesario protagonismo del Estado en el impulso que reciban los variados caminos de la modernización autónoma del tercer mundo y por otra parte la espiral se concreta en la medida que Europa, en función de sus crisis genocidas y económicas pierde la potencia necesaria para poder mantener sujetos los vastos terrenos que antaño conquistó.

    Claramente el factor local ha quedado por ahora al margen de este breve análisis, pero si queda a modo de conclusión dicho que a pesar de los movimientos y cambios en las estructuras del manejo del poder o de los cambios macro en cuanto al equilibrio de fuerzas, los procesos que consolidaron de manera exitosa la descolonización provienen principalmente de las regiones afectadas. Baste sólo mencionar el caso de Argelia, lugar en el cual entre 1954 y 1961 el pueblo se organizó y luchó en contra de algunas de las manifestaciones más crueles que el imperialismo Francés ha admitido.

    La batalla, en este caso se libró a partir de la propia gestación de un proyecto de liberación nacional, y aunque la repercusión del concierto internacional haya sido efectiva, nada de lo que ahí pasó podría darnos señal que solamente las crisis del capitalismo hubiera sido una razón suficiente como para que Francia dejara una posesión de más de 130 años.

    La descolonización aunque atada firmemente a las Guerras Mundiales, no se explica solamente por ellas y necesita de una explicación local que de cuenta de los procesos vividos en cada uno de los territorios.

    Inicios de la Ocupación

    La ocupación francesa de Argelia data del año 1830, cuando Carlos X durante el período de la Restauración post-napoleonica inicia el proceso de ocupación de este territorio africano.

    Durante 1830 también llega a su fin la etapa de la Restauración, pero los sucesores de Carlos X continúan ocupando la región, pero no completamente. La ocupación solo se había realizado en parte del territorio, específicamente en la costa, pero esta situación se revirtió drásticamente, pues en el año 1834 estalla una revolución islámica que amenaza el establecimiento de Francia en Argelia, por lo cual el gobierno decide ocupar completamente el país.

    La ocupación efectiva de este territorio no se realiza sino hasta 1884, año en que también se celebra el Congreso de Berlín, donde se estipula los principios fundamentales para que un territorio pudiera ser colonizado.

    Estos principios pueden resumirse en cuatro:

    • Que el territorio ocupado fuese Res Nullius, es decir que no existiera ningún Estado soberano y en cierta medida también moderno gobernando.

    • Que la posesión del territorio ocupado fuese notificada a los demás Estados.

    • Que la posesión del territorio fuese real y efectiva.

    • Que la ocupación fuese hecha a nombre del Estado y para el propio Estado.

    A través de este Congreso los europeos pusieron un cierto marco regulatorio y de legalidad para la realización de facto de lo que se convirtió en grandes imperios coloniales. Fue así como Africa se fragmentó en el curso de una generación.

    La administración francesa en Argelia

    Francia logro consolidar (legalmente) su vasto imperio colonial mediante la ley constitucional de 1875 que se realizo bajo el gobierno de la III República.

    Argelia tuvo una política de asimilación que se caracterizo por la unión aduanera con la metrópoli de origen, lo que se tradujo en una ausencia de derechos de aduana en las relaciones comerciales y también por el establecimiento de una tarifa única para los derechos de importación de los productos extranjeros. Argelia llegó a ser considerada como un integrante más del Estado metropolitano.

    En un principio Argelia estuvo a cargo del Ministerio de Guerra, de esta manera en 1848 fue completamente integrada al gobierno francés. Nunca Argelia dependió de otro organismo que no fuera el gobierno metropolitano, de hecho cuando en 1884 se fundo el Ministerio de Colonias, éste nunca tuvo jurisdicción sobre el territorio argelino, pues éste estaba asimilado por la metrópoli.

    Por lo tanto el Gobernador general de Argelia no tuvo los plenos poderes que se les entregaban a sus pares en otras colonias. No tuvo el control de la administración, ni de la policía, ni de las fuerzas armadas ni de la magistratura, tampoco podía rechazar las leyes o decretos que provenían de Francia.

    Administrativamente Argelia fue dividida en dos secciones: el norte se convirtió en una colonia mixta, dominada por los colonos franceses, con una comunidad musulmana minoritaria, que nunca fue asimilada. La zona sur fue controlada por el ejército francés.

    La zona norte a su vez se subdividió en 3 consejos departamentales en Argel, Oran y Bona. Cada una de estas secciones podía votar sobre cuestiones en relación a los gastos públicos, los impuestos y las obras públicas. Posteriormente esas resoluciones pasaban al Consejo Superior (consejo colonial elegido por los colonos blancos) que los aprobaba o rechazaba. Si eran aprobadas pasaban al gobernador general y de ahí al respectivo Ministerio en Francia, quien decidía finalmente. Como vemos el gobierno sobre Argelia escapaba al control de los colonos y estaba estrechamente ligado a las decisiones de la metrópoli quien en última instancia decidía.

    Con respecto a la comunidad musulmana ésta representaba un problema para Francia, pues la asimilación nunca se produjo. Para el gobierno galo las relaciones entre las colonias y la metrópoli debían entenderse dentro de un marco que comprendía la idea de una sola e indivisible República, que se lograría a través de la integración total de las colonias a ella. Esto se traduce en la intención de llevar a cabo una asimilación de tipo cultural, para esto se intentó que pudieran obtener la ciudadanía los naturales de la colonia. En cuanto al caso argelino se llego a un extremo que se materializo en exigir la renuncia a su religión, costumbres sociales y formas legales, así como también fueron sometidos a la práctica de exámenes de lengua, cultura general y otros. Por lo tanto la asimilación de la población musulmana nunca pudo concretizarce debido a las difíciles exigencias que esto requería.

    LA DESCOLONIZACIÓN

    Después del término de la Segunda Guerra Mundial Francia se encontraba internamente en una situación complicada, de alguna manera esto facilito las aspiraciones de las colonias por conseguir su independencia o un mayor grado de autonomía, a esto además se le agrega una creciente impopularidad a la idea imperial, puesto que muchos europeos creían legitimo conceder a las colonias que habían participado en la guerra junto a la metrópoli, el derecho a participar en el gobierno de sus respectivos países, otorgándoles mayores derechos civiles.

    Además tanto Estados Unidos como la Unión Soviética habían estado realizando por separado una campaña contra el colonialismo, e incentivando de esta forma a los pueblos para que obtuvieran su independencia.

    Por otro lado los habitantes nativos de las colonias habían tomado conciencia de su fuerza y de que existía la real posibilidad de ganar y derrotar a los europeos.

    A raíz de la nueva situación internacional como también al interior de la propia Francia se hizo indispensable dar una nueva condición jurídica a las colonias y hacer más liberales las relaciones de Francia con estas. Fue así como en la Conferencia de Brazzaville, celebrada entre Francia y sus colonias en 1944, el gobierno metropolitano sustituyó la noción de Imperio por la de Unión francesa.

    El inicio del proceso de descolonización fue llevado a cabo por la IV República (1946-1958). Este proyecto fue sumamente difícil, pues en esos momentos había aparecido en la escena colonial un sentimiento nacionalista de parte de los pueblos colonizados. Este proceso dobló su complejidad ya que el gobierno de la IV República fue débil. “La guerra de Argelia, que estalló en 1954, fue la piedra con que tropezó la IV República, que en sus doce años cumplidos de historia había conocido de 25 gabinetes formados entre los bastidores de la Asamblea Nacional, con cerca de 600 ministros...”

    El problema de la descolonización exigía un gobierno fuerte, consolidado y con la suficiente firmeza y prestigio para enfrentar las presiones y poder iniciar el proceso de descolonización. Al respecto los gobiernos de este período no pudieron detentar un ejercicio eficaz y fuerte frente al mando de una política descolonizadora. Las presiones que enfrentaron estos gobiernos eran los intereses comprometidos en las colonias, el ejército y un importante sector de la opinión pública.

    En 1946 se aprueba una constitución, en ella se crea la llamada Unión Francesa. Se establecía que ella era una organización que tendría como objetivo agrupar a todos los territorios pertenecientes al Imperio francés. Con esta nueva organización se busca principalmente dar una organización jurídica al Imperio y establecer relaciones más acordes a la nueva situación internacional con las colonias.

    Sin embargo, la Unión Francesa fue quedando atrás ante los acontecimientos surgidos en las colonias, llegando a convertirse en una organización ineficaz.

    Las principales razones por las que la Unión Francesa no tuvo éxito fueron, en primer lugar las poblaciones de los territorios coloniales no participaron en la elaboración del proyecto de Constitución que dio vida a la Unión Francesa. Esto además va sumado por el hecho de no ser ciudadanos la inmensa mayoría de los habitantes de las colonias, por lo cual no pudieron votar en la aprobación de la nueva constitución.

    En segundo lugar podemos mencionar que los protectorados de Marruecos y Túnez nunca adhirieron a la Unión Francesa porque ésta no les concedió el status que solicitaban, la dependencia debía quedar limitada a la de ser un Estado Asociado. En tercer lugar se presentó la dificultad que tenían algunas colonias para conseguir la calidad de Estado Asociado, para luego pasar a convertirse en Estados propiamente tales, solo podrían lograrlo fuera de la Unión Francesa.

    Por último otro factor que provocó el término de la Unión Francesa fue el surgimiento de los bloques políticos representados por Estados Unidos y la URSS. Las disputas entre ambos llevó a que dichas potencias intentaran incorporar a sus zonas de influencia a los territorios en proceso de descolonización.

    La disolución oficial de la Unión Francesa ocurrió en 1958, siendo reemplazada por la Comunidad Francesa, un intento de transformar a las colonias en Estados Asociados, con una serie de beneficios entregados por la metrópoli. En cuanto a Argelia se consideraba que ella seguiría formando parte de la República, aunque le entregaban una mayor autonomía legislativa y administrativa.

    En esta nueva Comunidad, se dio a las colonias cierta libertad para elegir entre la completa independencia y obtener la soberanía manteniéndose dentro de la propia comunidad.

    A continuación revisaremos la periodificación del proceso de descolonización tomando en cuenta los principales movimientos políticos que condujeron finalmente a la independencia de Argelia. Como veremos la lucha en Argelia “...se desarrollo de una manera mucho más intensa, entremezclándose con las vicisitudes de la política francesa, hasta llevar a Francia al borde de la guerra civil.”

    Como habíamos mencionado anteriormente la IV República había sido caracterizada por una seguidilla de gabinetes que no producían más que inestabilidad y enfrascamiento en el conflicto sin ninguna solución clara al problema de Argelia. Frente a esta situación el FLN en Argelia ya estaba realizando acciones armadas contra los franceses y también a los opositores civiles de la liberación nacional.

    En este escenario de ataques y contraataques del FLN y del ejército francés . En 1954 se encontraba gobernando el radical socialista Pierre Mëndez France, quien estaba convencido al igual que ministro del interior Miterrand, de las bondades de la política de asimilación. En un comienzo pensaron que las manifestaciones contra las autoridades francesas respondían a las carencias económicas de la población árabe. Para esto, idearon medidas que tenían por finalidad mejorar las condiciones de la población. Para ello enviaron como gobernador general a Jacques Soustelle.

    Estas medidas no tuvieron un resultado efectivo, además el FLN comenzó a practicar ofensivas más directas y masivas, pues empezó a atacar a los colonos franceses. De esta forma en 1955 el gobierno de Méndez France se terminó. En 1956 se llevaron a cabo nuevas elecciones en Francia. El resultado de estas no fue muy alentados, pues mostró una gran división que no tenía cada una de estas la mayoría.

    Como respuesta a las elecciones se producirá una alianza entre la centro-izquierda, socialistas, radicales y católicos. Producto de esta coalición sale elegido Guy Mollet, que gobierna hasta 1957. Su gestión se vio marcada por las fuertes presiones que ejercían los colonos franceses al gobierno de su país, por lo cual Mollet tuvo que aumentar el numero de militares que estaban ya en Argelia. Es interesante rescatar que “...al comienzo de 1956, cuando Mollet llegó al gobierno, ningún partido, ni aún el PCF, parecía sostener el completo abandono de Argelia.”. . Esta situación, que se puede observar desde cierto ángulo como homogénea dentro de la clase política francesa al coincidir en no perder a Argelia, empezará a cambiar a a partir de 1957.

    Durante ese año se hacen conocidas las contraofensivas del ejército francés, que no solo se caracterizo por detener al FLN, sino que sus acciones estaban enmarcadas dentro de un rango de violencia física y sociológica, pues se hizo conocimiento público las torturas contra los argelinos. De esta manera se produjo una fuerte división y rechazo al interior de la sociedad civil francesa frente a esta “guerra Sucia”, incluso el PCF tomo una postura firme al respecto de apoyo a la liberación argelina.

    El problema se elevó a un grado mayor de dificultad para poder encontrar una solución, pues la población francesa de Argelia junto con el ejército tomaron una postura en defensa de la Argelia francesa, por lo cual incluso llegaron a amenazar al gobierno metropolitano con intentar rebelarse si este cedía frente a las presiones y declaraba la independencia para Argelia.

    En mayo de 1957 cae el gobierno de Mollet y lo suceden 2 políticos, durante el período del último de estos se produjo el incidente de Sakhiet, que fue la causa final que provocó la rebelión de los franceses de Argelia. Este incidente dividió más profundamente a los franceses, pero este conflicto se internacionalizo, pues la opinión pública internacional condenó la acción francesa, mientras que los derechistas de Francia justificaban su actuar.

    Finalmente el hundimiento de este gobierno producirá una crisis irreversible para la IV República. Sumado a esto el nuevo presidente de Francia recibe un comunicado del ejército francés en Argelia donde declara que su postura es firme frente a mantener la dependencia de Argelia y si el gobierno no comparte esta política deberá asumir las consecuencias que traería, pues están dispuestos a luchar por ello.

    El estallido de la rebelión francesa en Argelia apoyada por los militares logra instaurar un Comité de Salvación Pública, presidido por los militares que comandaban la insurrección.

    En parís los acontecimientos sucedidos en Argelia suscitan temores, pues se cree que estos estarían preparando un golpe militar. Dentro del desarrollo de este caos es cuando De Gaulle hace su aparición en la escena pública.

    En un primer momento la posición de De Gaulle se torna ambigua en cuanto al asunto de Argelia, pero mostrara su verdadera posición cuando ascienda al poder. La llegada al poder de este general se produjo por el miedo a un golpe militar, así como también en la esperanza que él albergaba como el hombre que solucionaría la situación de la colonia argelina.

    Cuando De Gaulle llega finalmente al poder se pone terminó a la IV República, dando paso a la V. Ya en el poder elabora un proyecto con el objetivo de crear una nueva Constitución, ésta tenía un carácter “…presidencialista a su medida que sería ratificada por el referéndum popular de octubre de 1958. El nacimiento de la V República significó, al mismo tiempo, el fin de la Argelia francesa...”

    La segunda fase de acción de De Gaulle estuvo marcada por una abierta posición a la concesión de autonomía para Argelia, apelando a la autodeterminación. Posteriormente en 1961 este general hizo un llamado a la sociedad para que votasen en el referéndum que decidiría el destino de Argelia. “El 75 % de los votantes se manifestó a favor de la independencia (el 69% en Argelia, en gran mayoría musulmanes). Después del referéndum, el problema argelino entró en su fase final, no sin una última y desesperada acción de los militares…”

    Finalmente el gobierno francés y el FLN entró en negociaciones y mediante los acuerdos allí pactados Argelia logro su independencia.

    LA REVOLUCIÓN ARGELINA

    Para entender mejor como surge esta revolución primero es necesario remontarse a 1830, año en que las relaciones franco-argelinas empiezan a tomar4 un cariz mucho más violento que en los años anteriores donde el interés francés pasaba por el control marítimo mercantil de la región.

    El 14 de junio de 1830 las tropas del general Bourmont desembarcan sobre Jidi Ferruch, territorio argelino, bajo las ordenes del rey Carlos X, quien buscaba con esta acción hacer olvidar a la opinión publica su dudoso origen “nacional”, encontrando como pretexto para su cometido una disputa acerca de una operación financiera entre Argelia y Francia.

    Esta conquista no significo la sumisión de toda Argelia si no solo la ocupación restringida de algunas zonas de influencia definidas en el tratado de 1834 (Convención de Desmischel) entre el bey Abdel Kader y la penetración francesa. Pero este pacto no duro mucho tiempo debido a que el bey emprendió una guerra santa contra los infieles después de haberle dado unidad a un territorio dominado por instituciones típicas del feudalismo musulmán y por tribus “anárquicas” argelinas como los beréberes , arrojándose a una lucha defendiendo su imperio y tratando de conservar la pureza de la religión musulmana frente a las confiscaciones de los bienes de la hermandad y las legislaciones impuestas a la actividad religiosa por las autoridades extranjeras ,las cuales querían civilizar a su colonia bajo los supuestos asimilacionistas que consideraban la ausencia en la colonia de una individualidad histórica cultural que se las podría dar con la virtual universalidad de la civilización francesa, ya que los argelinos eran incapaces , por razones cognitivas , de una unidad política y de ser independientes, dislocando toda su integridad por medio de la transposición de leyes y costumbres , además de todo un poder extraño que supliría al suyo.

    Todo esto trajo como consecuencia que el general Bugeaud asumiera la ocupación militar de todo el territorio renunciando así a la paz política. Se ocupo las tierras mas importantes del bey en 1841 y se le derroto definitivamente en 1847 cuando Abdel Kader se rinde ante el general Moriciére.

    Desde entonces se inicia la conquista de los territorios mas levantiscos como el Aures y Cabilia, llevándose a cabo , por un lado, una gran represión sobre las regiones saharianas y el califato de las tierras del sur y por otro lado, se intensifican las corrientes migratorias que desahogaron la crisis social vividas en 1860 por la Segunda República, gobierno que proclamo a Argelia como territorio francés , permitieron la ocupación de vastas tierras campesinas en manos de los obreros parisienses.

    Paso siguiente anularon la representatividad argelina en la asamblea nacional y en el ministerio de Argel . Además, en 1870 se le destinan a los colonos franceses capitales desde la metrópolis con el fin de que constituyan una minoría provista de poder económico tal, como para aspirar inevitablemente a escalar puestos de mando.

    Bajo la Tercera república, la colonia fue separada por clases y razas, trasladándose a los marginales a las famosas casbah, además se promulgaron leyes que permitieron la expropiación de tierras de los pueblos que resistían la ocupación, destruyéndose con esto el patrimonio de las principales tribus argelinas, las cuales fueron paulatinamente desintegradas por las divisiones en parcelas, la absorción de sus tierras por los latifundios y, principalmente, por la prescripción al patrimonio nacional de las tierras incultas que no tenían documentos de propiedad antes del la conquista francesa, pese a todo esto, la cabeza de la resistencia siguió siendo el mundo rural.

    Apresado entre la explosión demográfica y el engranaje de la economía monetaria, el hombre argelino vio como se debilitaba su identidad, adquiriendo un espíritu reivindicativo sin presentes al tomar conciencia sobre sus necesidades insatisfechas y sobre las desigualdades reveladas por la sociedad europea, volcando su emancipación a preservar la comunidad islámica en peligro, a defender su suelo natal y a salvaguardar los valores tradicionales de Argelia.

    Durante los violentos años de arrebato y sojuzgación, los argelinos sufren un lento proceso de transformación, impuesto por el colonialismo y por las políticas de los colonos, pasando de las agitaciones rurales a un despertar del sentimiento político que emerge a lo largo de la Primera Guerra mundial.

    En este panorama nacen movimientos políticos como el de los “Jóvenes Argelinos” quienes tuvieron como principal objetivo el desacreditar la administración francesa, sensibilizar a la opinión publica, alcanzar algún puesto en la sociedad a través de la representación árabe en las distintas elecciones y fundamentalmente, liberar al mundo árabe de los mitos y prejuicios por medio de reformas internas. Los orígenes de la política nacionalista argelina se pueden rastrear también en la creación de la Etoile Nord- Africaine, movimiento fundado en 1925 por el proletariado argelino residente en Francia. Fundada por un comunista a la sombra del Partido comunista francés (PCF), Hadj Adbel Kader quien le da al programa del partido una mira netamente sindicalista. La ENA solo asume un papel más nacionalista al asumir como presidente Ahmed Messali Hadj a quien se le considera como “el padre del nacionalismo argelino”.

    El programa de este partido iba orientado así la obtención de paridad absoluta para todos los argelinos, tener cabida en las elecciones del Parlamento Nacional, a la nacionalización de las minas y la banca del país, hacia la confiscación de los latifundios de propiedad europea y lo que es más importante, a la retirada de las tropas de ocupación y a la total independencia de Argelia.

    Otro de los partidos importantes fue el de los liberales asimilacionistas, quienes buscaban obtener de los franceses derechos civiles mas amplios solamente, lo cual, se lograría básicamente , con una confrontación de las elites de ambas partes. Los militantes mas sobresalientes de este partido , que surge en 1927, fueron Bentami, Boumedien y Ferhat Abbas. Ellos se reunieron con el propósito de hacer evolucionar las condiciones políticas de Argelia en el ámbito de las leyes francesas.

    Objetivos reformistas tenían también la Asociación de los ulemas, más conocidos como “Los elegidos”. Esta se funda en 1931 con la intención de depurar al islamismo de las supersticiones de la época y además, buscan despertar el sentimiento emancipador en los países que tienen como común denominador la religión musulmana. Una de la figuras mas destacadas de los ulemas fue Ben Badis. El se mostró a favor de la aplicación de reformas que por muy atrevidas que fueran no eran totalmente incompatibles con el poder colonial, no así la rebeldía promovida por los “messalistas”, los cuales rechazaban tajantemente la soberanía francesa sobre su patria.

    Pero al finalizar las décadas de las guerras mundiales, Argelia se dio cuenta que era imposible obtener una mayor apertura política de parte de Francia, ya que, esta “potencia” , no estaba dispuesta a perder colonias, símbolo de su grandeza, y además, no tenían puestas sus fuerzas en solucionar conflictos de tierras tan lejanas puesto que primero debían enfrentar los problemas que había al interior de Francia tras largos años de guerra.

    Así fue como se dieron cuenta los distintos lideres argelinos que sin hostilidad no había independencia, ya que la lógica de lucha política-constitucional quedo desacreditada debido en parte a que los partidos después de 1933 van cayendo uno a uno fuera de la legalidad, súmese a esto la corrupción de las elecciones y el encarcelamiento de los lideres políticos. Estos hechos demuestran que por la vía del asimilacionismo o el reformismo era imposible que se le reconociese al argelino como un ser autosuficiente y libre, pese a la esperanza que había sobre gobiernos izquierdistas como el Frente popular, a las leyes firmadas como la ley Blum-Violette que aseguró mayor participación en el gobierno y fundamentalmente, la actitud hostil anticolonialista se debió a que los argelinos por mas que lucharon por Francia en la guerra mundial no se les trato como iguales ni en su propia tierra.

    Aunque privado de sus jefes, encarcelado Messali Hadj y muerto en 1941 Beb Badis, las fuerzas de liberación argelina actuaron en la clandestinidad. Ellas estaban a liderar el espíritu revolucionario debido a que ,con lo dicho anteriormente, se cortaba de tajo todas las tentaciones de compromiso y cualquier idea de asimilación tan querida por la burguesía moderada.

    Bajo el marco de la Segunda guerra mundial fue que el ritmo de evolución de todos los problemas del mundo colonial se acelero y alentó, por vías mediadoras, el empuje nacionalista. África, y particularmente Argelia, fue teatro principal de la guerra y se vio envuelta directamente en el debate político centrado en la autodeterminación de los pueblos. Los principios codificados por las Naciones Unidas, la política anticolonial de la URSS y de Estados Unidos, y la desintegración de los imperios de las potencias europeas en Asia, hicieron irresistible el fenómeno de descolonización.

    Una primera expresión del nuevo espíritu nacionalista fue el manifiesto del pueblo argelino, aparecido el 10 de febrero de 1943 y en el cual figura como uno de los autores mas importante Ferhat Abbas. Este pedía la aplicación del principio de autodeterminación, la completa libertad para todos los argelinos sin distinción de raza ni religión, la implantación de una reforma agraria, el reconocimiento del árabe como lengua oficial , equiparable al francés, la libertad de imprenta y de asociación , la libertad de culto , separación de la Iglesia del estado, participación de los argelinos en el gobierno de su país y amnistía política general.

    La reivindicaciones no fueron acogidas por los responsables de la política francesa, es mas , solo estaban prestos a conceder “libertad a los hombres , pero no a las Naciones”, disposición expuesta en la conferencia de Brazzaville, dedicada a los problemas del África negra.

    Manifestaciones masivas debían proclamar la voluntad de Argelia de tener mayor libertad. El nuevo movimiento no vacilaba en hablar de “ Nación argelina”, aunque fuese con la reserva de vínculos federales, no muy bien especificados con una Francia renovada, anticolonial y antiimperialista, volcada en el integracionismo a través de la concesión de ciudadanía a mayor cantidad de argelinos y con mayor rapidez que antes.

    Los primeros incidentes se produjeron el 1 de mayo de 1945 y se perpetuaron al 8, el día de la victoria contra Alemania; se acentuó el tono independentista. La serie continuo sin interrupciones y con apretado desarrollo, hasta que las autoridades francesas de la Cuarta República proclamaron el estado de sitio y encomendaron a destacamentos armados a las ordenas del general R. Duval la ejecución de la represión, que sobrepaso con mucho los fines de la restauración del orden. Mas de cruenta aldeas fueron bombardeadas y destruidas, centenares de argelinos cayeron fusilados sin proceso, se saqueo e incendio barrios y ciudades.

    Francia trato de salir del callejón sin salida concediendo en 1946, en vísperas de las elecciones para la segunda Asamblea constituyente, una amnistía.

    El primer beneficiado fue Ferhat Abbas quien funda un nuevo partido, la unión democrática del manifiesto argelino (UDMA). Fue el portavoz de los círculos urbanos de clase media. Como dijo su fundador; el objetivo debía ser “ un parlamento y un Gobierno argelino en un Estado argelino libremente asociado a Francia en el cuadro de la Unión Francesa”. Esto refleja, por un lado, el cambio de las políticas francesas tras la conferencia de Brazzaville donde los intereses colonialistas ya no apuntan hacia una asimilación imperialista si no hacia una integración de sus colonias en el marco de la Unión Francesa, por otro lado, podemos inferir que pese a la represión que sufren los argelinos en esta época no todos los lideres estaban dispuestos a separarse por completo de la tutela francesa.

    Luego saldría en libertad Messali Hadj quien volvió a la escena fundando un nuevo partido, el Movimiento por el triunfo de las libertades Democráticas (MTDL) ,proclamando el retorno del pueblo argelino a su soberanía nacional donde el instrumento fundamental debía ser la elección de una asamblea por sufragio universal y directo.

    Pero ante la reconfirmación de la inutilidad del método constitucionalista de lucha a raíz del escándalo de las elecciones de 1948, “que desmintieron, a los ojos de todos, las esperanzas de participar en la vida política”, se funda el OS, Organización especial, una especie de brazo armado del MTLD, fundada en 1947. La primera hazaña presentada ante publico y la policía fue el asalto a la central de Correos de Orán organizado en 1949 por Ben Bella y Mohamed Jider, diputado de Argel. Otro de los participantes del OS fue Ben Boulaid, un molinero del Aures y Ben m'hidi, un individuo muy influyente en el Oranesado.

    Graves problema se suscitaron luego de que desmantelaran al OS y a la escisión del MTDL debido , esto ultimo , fundamentalmente, la culto a la personalidad con que Messali empapaba toda la vida del partido. Es por esto que se dividen en “centralistas”, corriente encabezada por Hocine Labouel, Yussef Ben Jeda y Mohamed Yasid, quienes consideraban que la lucha en pro de las reformas inmediatas no era incompatible con la lucha en pro la liberación, mientras que los “messalistas”proponían una política extremista, de absoluta no colaboración con los poderes coloniales.

    El conflicto entre las partes convenció a los miembros de la Os para reanudar como grupos separados o “tercera fuerza” su propia acción, para no perder por completo el patrimonio del único partido de masas que tenia Argelia. Por iniciativa de Mohamed Boudiaf, los hombres del OS se reunieron para formar el Comité Revolucionario de Unidad y de Acción (CRUA). Su objetivo era lanzar un movimiento de opinión capaz de fundir al núcleo militante para impedirle que se unieran a uno u otro de los antagonistas y para establecer un congreso unitario que salvase al partido de la escisión. Además de llamar al mas glorioso de los partidos nacionalistas argelinos a las responsabilidades de una lucha unitaria y revolucionaria..

    La decisión de iniciar la revuelta maduro a lo largo de algunos meses. Graves problemas de armas, víveres y apoyos internacionales fueron afrontados y resueltos en un agotador vagabundeo, en la clandestinidad. La leyenda quiere que sean nueve los jefes que al final lanzaron la revolución, llamados precisamente los jefes históricos de la revolución: seis de ellos (Didouche, Ben M'Hidi, Ben Buolaid, Boudiaf, Rabat, Bitad mas Belkam Krim) se movieron en los últimos meses sobre todo en Argelia y tres desde el Cairo (Ben Bella, Ait Ahmed y Mohamed Jider).

    Con ello el territorio argelino quedaba dividido en seis regiones (las famosas Wilayas) con una precisa jerarquía que debía asumir a un tiempo las exigencias del secreto , de la eficacia y de la colegialidad. A partir de aquí se coordina la insurrección iniciada con una serie de atentados y de ataques armados a centros públicos y militares, asaltando centros industriales, puestos de policía, convoyes militares, estaciones de servicio y deposito de armas. En suma, la sensación en Argelia fue inmensa, pero las autoridades trataron de minimizar los acontecimientos, hablando de actos aislados de terrorismo, pero la verdad de los acontecimientos es que estas acciones cogieron por sorpresa a los franceses los que pensaban que con la escisión del MTDL las cosas se habían calmado.

    Los planes del CRUA preveían que, con el estallido de la violencia , el movimiento asumiría una forma política mas precisa. Se constituyo un partido, bautizado FRENTE de Liberación Nacional (FLN). Al lado del FLN operaba el Ejercito de Liberación Nacional (ALN), su organización militar. A este frente cualquiera podía incorporarse sin importar su filiación política, ya que su fin y su medio es la unidad del pueblo prescindiendo de las contradicciones de clase para crear una acción liberadora. Ellos se apartan de las disputas entre “centralistas “ y “messalistas”. El programa político del FLN apunta, básicamente, a la independencia nacional mediante la restauración de la soberanía del Estado Democrático y social, en el cuadro de los principios islámicos y al respeto de todas las libertades sin discriminación, aspiran al reconocimiento de la nacionalidad argelina, a la liberación de los presos políticos , a que allá una base de igualdad entre franceses y argelinos donde se respete su soberanía y a los franceses honrados que viven en Argelia..

    La colegialidad del FLN opera frecuentemente en esferas concéntricas o incluso en paralelos, entre organismos políticos y militares, entre dirigentes del interior y del exterior. Desde el comienzo la osamenta del sistema revolucionario estuvo constituida por las wilayas o regiones militares dividiendo a Argelia en seis sectores donde cada una es autónoma entre si en lo que respecta a las decisiones militares. Los seis coroneles puestos en el mando de las wilayas vivieron a encontrarse en una posición de teórica paridad. Cada wilaya estaba dividida en seis zonas (mintaka), divididas a su vez en numerosos distritos (nahia)con varios sectores (quism). A la cabeza de cada wilaya estaba un coronel, asistido en cada zona por un comandante, en tanto que un capitán mandaba un distrito, un ayudante un sector. El consejo de las wilayas, bajo la presidencia del coronel, comprendía un adjunto militar, un adjunto político, un responsable de enlaces, un responsable de la propaganda y un responsable financiero.

    La insurrección se localizo al principio en el Aures . A pesar de la feroz represión, el maquis supo mantener despierta la conciencia popular mientras procedía a la estructuración política de la revolución. Las acciones del ALN se extendieron e Cabilia al Oranesado. Luego de no haber alcanzado la independencia en un corto plazo el ALN renuncio a liberar los grandes centros urbanos y a conquistar vastas extensiones de territorio, pero fue gastando a las fuerzas armadas francesas, con intervenciones rápidas, en todo el país explotando al máximo la familiaridad con el terreno y la ayuda constante de la población, consiguió anular la desproporción de las fuerzas. En una segunda fase que se inicia en 1955, las masas se dejan de encuadrar en las filas nacionalistas desarrollándose el movimiento con increíble rapidez. La adhesión fue en su mayoría espontánea, formándose una conciencia política segura compensada con la intimidación de la represión francesa. Esta etapa tuvo como objetivo atraer sobre la guerra argelina la opinión mundial, golpear la moral francesa y demostrar la inseguridad del poder colonial.

    La revolución, después del terrible 1959, año en que los franceses propinaron una de las pocos victorias en la famosa “ Batalla de Argel”, llego en 1960-61 a las grandes manifestaciones de masas en las ciudades en apoyo de las acciones del FLN. Esas manifestaciones correspondían a la esfera política de la insurrección, al igual que las huelgas generales declaradas en varias ocasiones en Argel y en otras ciudades a partir del 1 de noviembre de 1955 para celebrar el primer aniversario de la sublevación.

    Para ese entonces todos los partidos políticos confluían en la lucha emprendida por el FLN recogiendo la unanimidad de las fuerzas políticas, excepto el movimiento nacional argelino (MNA) quienes cayeron en el colaboracionismo.

    La reacción francesa producida por el gobierno de Mendez-France, a partir del año 1954, fueron dirigidas a salvar a Argelia de la subversión por que Argelia sigue siendo considerada parte de Francia y por sobre todo recuperar el honor de la nación perdido tras las humillaciones sufridas con la independencia de Indochina en el 54', lo cual incentivó las acciones libertarias de los argelinos En este momento se empieza a usar inescrupulosamente los medios de contraguerrilla, la tortura practicada como norma por los servicios de seguridad, las leyes de emergencia y los poderes especiales. Súmese a esto los actos de terrorismo internacional cometidos por Francia en los años de guerra, sobre todo en Túnez, en febrero de 1958, con el bombardeo de la aldea de Saki-sidi-Yossef en el ejercicio de un supuesto derecho de persecución que se dirigía sobre lideres argelinos.

    Mientras la opinión de los franceses de Argelia, los llamados pieds-noirs, era por lo demás resueltamente contraria a concesiones a largo plazo: ni integracionismo ni independencia. Ellos se auto proclamaron defensores de Francia y de su misión de civilización en África, irguiéndose entre el poder constitucional y el movimiento de liberación para perpetuar la ilusión de la Argelia francesa. Alma de la rebelión fue el Comité de Salud Publica, que recogió la adhesión de los ex combatientes, de las asociaciones patrióticas y de todos los intereses de los colonos, bajo la benévola protectora de los mandos militares.

    El periodo mas duro para la ALN fue el del general Challen, en el cual el ejercito Francés puso en practica eficaces medidas de contraterrorismo (alambradas eléctricas en las fronteras con Túnez y Marruecos , la famosa línea Morice y campos de concentración para la población rural con el objeto de sustraer a los guerrilleros su fuente de avituallamiento.

    Por dar un ejemplo comentaremos uno de los estudios psicológicos hechos por Franz Fanon en la trágica época de la revolución a un inspector europeo que tortura a su mujer y a sus hijos. Fanon habla de un enfermo el cual acudió a su consulta por que tenia terribles pesadillas que no lo dejaban dormir. Tras escudriñar en la cabeza de este “desquiciado”, el psicólogo descubre que la vida agresiva que llevaba su paciente lo persigue incluso en sus sueños. Efecto de esta locura, el inspector siente deseos de golpear a todo el mundo, de hecho, al llegar a su casa golpea a sus hijos, aun al pequeño de 20 meses, con un raro salvajismo, es mas cuando su mujer lo critico por haber golpeado a sus hijos este se lanzo sobre ella, le pego y la ato a una silla diciéndole: “Voy a enseñarte de una vez por todas quien es el amo en esta casa.”.

    Mas adelante se escribirá este y otro ejemplo para el mejor cocimiento de la atmósfera de guerra que reina en Argelia.

    Pasaron 20 meses de guerra partisana antes que el FLN se decidiese a determinar su objetivo político revolucionario. La oportunidad se presento con el Congreso de Soumman, reuniéndose en ella todos los jefes políticos y militares del interior citados para el 20 de agosto de 1956. Aquí se enviste al FLN como la única organización verdaderamente nacional y representativa del pueblo argelino. Se condenan a las fuerzas competidoras como el Partido Comunista Argelino (PCA), el cual se señala como una fuerza inútil, condenado por su oportunismo y burocratismo, de su tendencia a subordinar la revolución argelina al éxito de una hipotética revolución proletaria en Francia y de la debilidad de sus convicciones nacionales, defendiendo el carácter revolucionario del empeño de los campesinos en contraste con el pretendido monopólico revolucionario de la clase obrera.

    Junto con esto se reconoce el marcado carácter popular de la revolución debido al predominio entre las filas de los combatientes del ALN de los campesinos, ya que “esta verdaderamente convencida de que su sed de tierra no podrá ser satisfecha sino por la victoria de la independencia nacional”. También es decisiva en el proceso revolucionario la contribución de la clase obrera, saludándose la constitución de una central sindical argelina, la Unión Generale des Travailleurs Algeriens (UGTA), separado de las centrales sindicales francesas.

    “Deberemos reencontrar nuestra dignidad y nuestra personalidad árabe-musulmana vejada y amenazada con desaparecer después del año 1830, así como nuestras tierras y riquezas, y poner de este modo las bases de una república democrática y social: en una palabra, reinsertar a Argelia en su contexto histórico y hacer de ella una nación libre...”.

    Otro de los objetivos del congreso es el reconocimiento de la nación Argelina indivisible, reconocimiento, sin excepción, de la independencia de Argelia y de su soberanía; la libera con de todos los presos políticos y reconocimiento del FLN como único representante legitimo del pueblo.

    La revolución argelina tiene conciencia de ser protagonista de un acontecimiento político de alcance mundial, insertada como esta en un contexto general y causa, a su vez, de una sacudida que sobrepasa las fronteras argelinas, pero insiste en su naturaleza “patriótica”, desmintiendo las calumnias del imperialismo que quieren presentarla como una revolución fomentada artificiosamente desde el extranjero, sin raíces efectivas en la nación argelina, dejando a un lado las tendencias argelinas hacia un prosovietismo, como de una predominancia de la influencia egipcia.

    La revolución designó un ejecutivo limitando en sus funciones, que hacia las veces de un gobierno, y de una asamblea con sumos poderes. El ejecutivo, denominado gobierno provisional (GPRA), estaba compuesto por el comisario político nacional, es decir el jefe de gobierno y cuatro representantes de las wilayas. Se formo también un “parlamento “, el Consejo Nacional de la Revolución Argelina (CNRA), fueron admitidos por unanimidad todos los jefes políticos y militares de la revolución, en su efecto la mitad de sus miembros fuero del frente del interior, un cuarto de las delegaciones del exterior y un cuarto de sindicalistas.

    En una segunda sesión de la CNRA se decidió la paridad entre los organismos del interior y del exterior, así como el de los políticos y de los militares debido a que con el desdoblamiento entre la burocracia dirigente y la residencia, fue cada vez más difícil dar actuación practica a los fines propiamente revolucionarios del empeño nacionalista en la simbiosis entre interior y exterior, sumándose a esto a que con la Soumman la revolución empieza a desviarse hacia una postura mas diplomática que militante, además se produjo una separación paulatina de los frentes interiores con el organismo político. Esto dio como resultado el nacimiento en le seno de las fuerzas armadas de una especie de dualismo entre el comité de guerra del GPRA (compuesto por Belkacem Krim, Bossouf y Ben Tobbal ) y el mandato supremo de la ALN encabezado por Boumedien , que en aquella ocasión se transforma en Estado Mayor General .

    Paralelamente en Francia De Gualle se planteaba frente al problema de la revolución argelina con una postura totalmente diferente, ya que no apoyo la liquidación de los movimientos independentistas, debido a que ello le podría significar poner en peligro la seguridad de su país dilapidando recursos materiales y humanos en una guerra perdida. Él no consideraba a Argelia como un bien en si mismo que hubiese que tutelar a cualquier precio. Bajo este nuevo cariz la política De Gaulle se planteo de tal manera que mostró la perdida de la guerra como el vencimiento de la paz, instaurando inesperadamente con el gobierno argelino independiente relaciones cordiales de reciproca colaboración. Esta solución política del conflicto tenia como finalidad cuidar los intereses que mas contaban para la grandeur de Francia: el petróleo , las bases militares , la benevolencia del nuevo gobierno independiente , la aureola de liberador que podría hacer valer en toda África, renunciando a la arcaica visión de la colonización agraria en pro de una política mas dúctil de cooperación que salvaguardase al gran capital industrial.

    Así fue como en Argelia los órganos dirigentes del FLN, sobre todo después de la formación del GPRA, reconocido poco a poco como el gobierno legal, se adaptaron también militarmente a la idea de que el arma diplomática estaba a punto de hacerse prioritaria respecto a la cansada lucha militar. Pero antes de cualquier negociación debía hacerse frente a los ultras quienes intentaron en enero de 1960 presionar de nuevo al gobierno con la insurrección llamada “ de las barricadas”, sin embargo De Gaulle destituyo a los oficiales rebeldes y obligo a los extremistas a refugiarse en la clandestinidad. También el OAS, que tenían en el general Salan su jefe efectivo, intento su golpe en abril de 1961, pero la intentona, truncada inmediatamente, tuvo el efecto contrario al que se proponían sus autores, acelerando las negociaciones en lugar de sabotearlas. Fue, bajo este contexto, cuando el electorado francés respondió por mayoría “si” al referéndum del 8 de enero de 1961 formulado sobre la autodecisión de los argelinos, se hizo evidente que las negociaciones se encaminaban hacia una solución. Por su lado el CNRA, dada a la excesiva blandura de Frehat Abbas en la dirección del GPRA, fue depuesto por Ben Jedda , lo cual tuvo como fin reforzar al ejecutivo con vista a las negociaciones , con el objeto de que los resultados no fueran rechazados por la base.

    En definitiva, el 18 de marzo de 1962, se firma el tratado de Evian , proclamándose la apertura inmediata de la frontera argelino- marroquí, la pronta liberación de los detenidos políticos pese a que se les negó su liberación con anterioridad a la firma del tratado, además el territorio argelino permaneció integro , comprendiendo el Sahara. El nombramiento de los dirigentes de Argelia independiente no estaba en modo alguno hipotecado por interferencias francesas. Francia veía garantizado ciertos intereses económicos y estratégicos y sobre todo, sancionaba con los acuerdos firmados entre las partes un traspaso concertado de poderes, borrando las apariencias de una derrota, pero el FLN había afirmado siempre que la revolución no tenia el propósito de “lanzar al mar” a los franceses, si no “destruir el jugo colonial”.

    Por ultimo se proclama el 19 de marzo de 1962 el cese e las hostilidades en toda Argelia. Acababa para Argelia una guerra que había durado casi ocho años, con la afirmación de su dignidad de nación en activo, pero con el peso de un millón de muertos, de daños morales y materiales, la dislocación de millones de habitantes, y con la feroz violencia de la OAS, todavía por domar.

    Pero eso no fue todo para Argelia, ya que quedaba lo más difícil, consolidar la independencia con una transición a un poder político estable, el cual no llegaría hasta 1963 año en que Ben Bella es proclamado presidente de Argelia después de haber aprobado una constitución que elimino, en parte los problemas dejados por los franceses. Uno de los más graves problemas fue el rechazo de los intransigentes liderados por Boumedin contra los moderados encabezados por Ferhat Abbas quienes habían permitido la designación de un alto funcionario que representaba la soberanía francesa en el ejecutivo provisional, además, se negó al frente de Liberación Nacional el derecho a hablar en exclusiva en nombre del pueblo argelino y aseguro a los franceses de Argelia un estatuto privilegiado garantizado por relaciones especiales entre Argelia y Francia.

    CONCLUSIÓN

    Llegando al final de nuestro trabajo no podemos olvidar que en los procesos que enmarcan la vida argelina se enlazan fuertemente las circunstancias que Europa y particularmente Francia tuvieron que vivir durante el desarrollo del siglo XX.

    Considerando lo anterior, podemos situar, eventos claves de la “Historia Universal” que influenciaron la emancipación general de las colonias. Estos corresponden a la Primera y Segunda Guerra Mundial y a la caída de la Bolsa de Nueva York en 1929.

    Particularmente en Francia, los embates de tales sucesos tuvieron que ser afrontados bajo el mando de una República débil (IV), caracterizada por la rotación de cargos públicos, dejando a Francia sin un proyecto e gobierno coherente. Alejándola de los ideales de reposicionamiento en el ámbito mundial.

    La IV República será el gobierno que llevará a cabo el proceso de descolonización.

    ¿Es esta la causa de la Revolución argelina?

    Dentro de este contexto emergen diversos movimientos emancipatorios motivados por las necesidades agresivas de participar totalmente en la vida y en el desarrollo de su país. Escollando por medio de la Revolución, los obstáculos impuestos por le Imperio que transforman al argelino en un vano colono de su existir no permitiéndole realizar su sueño de ser el protagonista de su diario vivir de manera libre e independiente.

    Podemos decir, concluyendo, que la revolución se da fundamentalmente por el deseo de los pueblos a gobernarse a sí mismos y a reafirmar su propia identidad frente al sojuzgamiento de las potencias extranjeras.

    Sithole señala al respecto “queremos ser nosotros mismos. Si lo logramos queremos que el mérito se nos reconozca a nosotros, y no a Rusia o a Europa. Si fracasamos, queremos sacar la provechosa lección de nuestros errores”. A partir de estas palabras podemos ver que el proceso de liberación nacional queda enmarcado dentro de una iniciativa autóctona y en gran medida autónoma de los procesos suscitados en la metrópoli.

    En nuestro trabajo hemos querido rescatar una visión del proceso que escapa al ángulo eurocentrista con el cual se acostumbra explicar este tipo de fenómenos. O sea, abordar el tema principalmente desde la categoría de Movimiento de Liberación nacional y no tanto como un proceso de descolonización.

    DOCUMENTOS ANEXOS.

    Fanon, F. “Los condenados de la tierra”.

    (extracto)

    “SERIE B

    Aquí hemos reunido algunos casos o grupos de casos en el que el acontecimiento motivador es, en primer lugar, la atmósfera de guerra total que reina en Argelia.

    Caso N° 1. Asesinato por dos jóvenes argelinos de 13 y 14 años de su compañero de juegos europeo.

    Se trata de un examen médico-legal. Dos jóvenes argelinos de 13 y 14 años, alumnos de una escuela primaria, son acusados de haber matado a uno de sus compañeros europeo. Han aceptado haber cometido el delito. El crimen es reconstruido y se añaden fotos al expediente. Se ve a uno de los muchachos sujetar a la víctima mientras el otro la ataca con el cuchillo. Los jóvenes acusados no rectifican sus declaraciones. Sostenemos con ellos largas entrevistas. Reproduciremos ahora sus declaraciones características:

  • El de 13 años:

  • “No nos llevábamos mal con él. Todos los jueves íbamos a cazar juntos al bosque, en la colina, más allá de la aldea. Era nuestro camarada. Ya no iba a la escuela, porque quería ser albañil como su padre. Un día decidimos matarlo, porque los europeos quieren matar a todos los árabes. Nosotros no podemos matar a los `grandes'. Pero como él tiene nuestra misma edad, sí podemos. No sabíamos como matarlo. Queríamos es}charlo a un barranco, pero quizá sólo hubiera resultado herido. Entonces agarramos un cuchillo de la casa y lo matamos.

    • Pero ¿por qué escogerlo a él?

    • Porque jugaba con nosotros. Otro no habría subido con nosotros hasta allá arriba.

    • Y, sin embargo, ¿no era un amigo?

    • Entonces ¿por qué quieren matarnos?. Su padre que es miliciano dice que hay que degollarnos a todos.

    • Pero ¿él no te había dicho nada?

    • ¿Él?. No

    • ¿Sabes que ahora está muerto?

    • Sí.

    • ¿Qué es la muerte?

    • Es cuando todo se acaba, uno se va al cielo.

    • ¿Fuiste tu quién lo mataste?

    • ¿No te afecta el haber matado a alguien?

    • No, porque ellos quieren matarnos, entonces...

    • ¿Te molesta estar preso?

    • No.

  • El de 14 años:

  • Este joven acusado contrasta claramente con su compañero. Es ya casi un hombre, un adulto por el control muscular, la fisionomía, el tono y el contenido de sus respuestas. Tampoco el niega haber matado. ¿Por qué ha matado?. No responde, pero me pregunta si he visto algún europeo en la cárcel. ¿Ha habido alguna vez un europeo arrestado por el asesinato de un argelino?. Le respondo que, efectivamente, no he visto europeos presos.

    • Y, sin embargo, son asesinados argelinos todos los días ¿no?.

    • Sí.

    • Entonces ¿por qué sólo hay argelinos en las cárceles?. ¿Puede usted explicármelo?

    • No, pero dime, ¿por qué mataste a ese muchacho que era tu amigo?

    • Voy a explicarle.... ¿Usted habrá oído hablar del asunto de Rivet?

    • Sí.

    • Dos de mis parientes fueron asesinados ese día. Entre nosotros se dijo que los franceses habían jurado matarnos a todos, uno tras otro. ¿Se arrestó a algún francés por todos esos argelinos que fueron asesinados?.

    • No sé.

    • Pues bien, nadie fue arrestado. Yo quería subir al djebel pero soy demasiado joven. Entonces decidimos con X....que había que matar a un europeo

    • ¿Por qué?.

    • ¿Qué debíamos hacer según usted?

    • No sé, pero tu eres un niño y lo que está sucediendo es cosa de gente grande.

    • Pero también matan a los niños.

    • Pero esa no era una razón para matar a tu amigo.

    • Pues lo maté. Ahora hagan lo que quieran.

    • ¿Te había hecho algo ese muchacho?.

    • No, no me había hecho nada.

    • ¿Entonces?....

    • Así es.

    Comentario.

    “La batalla de argel”.

    La batalla de Argel, film que dirigió Gillo Pontecorvo y que pinta con mano maestra la lucha del movimiento de liberación argelino contra el represor colonial francés. Se estrenó en 1966 y desde entonces se han producido no pocas películas de tema político -algunas en torno de personajes como Truman, Stalin o Patton, otras sobre el asesinato de Kennedy o la corrupción en la Casa Blanca-, pero con pocas excepciones, la de Ken Loach, por ejemplo, nadie osó internarse en el subsuelo de esas luchas como Pontecorvo.

    El director italiano no conseguía financiación y tuvo que formar su propia compañía, la Igor Film, para acometer la empresa. La cumplió con un presupuesto de apenas 800.000 dólares. Filmada en blanco y negro con cámaras manuales, la película se asemejaba tanto a un noticiario que su distribuidor en Estados Unidos se sintió obligado a anunciarla como "una reconstrucción dramática de la batalla de Argel" y a asegurar que ni un solo centímetro de la obra era documental. Corría la década de los 60 y el film tuvo efectos. Se prohibió en Francia. Los fascistas franceses cruzaban el Canal para poner bombas en los cines donde se proyectaba. Los críticos franceses que la vieron estimaron que Pontecorvo alimentaba simpatías por el teniente coronel Philippe Mathieu, jefe de los paracaidistas coloniales. El fiscal de un proceso contra 13 miembros de los Panteras Negras que tenía lugar en Nueva York la mostró completa al jurado argumentando que los acusados la utilizaban para entrenarse en tácticas de guerrilla. Había para todos los disgustos.

    La batalla... fascinó al productor norteamericano David Puttnam y su éxito lo movió a pensar que Pontecorvo debía dirigir un film épico sobre la Larga Marcha que en 1934-35, bajo la conducción de Mao Tse-tung, llevó a cabo el Ejército Rojo chino. Fue -y es- un tema verdaderamente épico: 100.000 hombres partieron del sureste de China, cruzaron 18 cadenas montañosas y 24 ríos bajo el bombardeo constante de la aviación nacionalista de Chiang Kai-shek, y caminaron 10.000 kilómetros hasta instalar una base roja en el noroeste del país. Llegaron 8000, el núcleo de las fuerzas comunistas que 15 años después entrarían victoriosas en Beijin. Para convencer a varios ejecutivos de Hollywood de que Pontecorvo era el director que el film necesitaba, los invitó a una proyección de La batalla de Argel. Cuando se encendieron las luces, se retiraron sin decir una palabra.

    United Artists, sin embargo, contrató a Pontecorvo para dirigir Queimada, la historia de una rebelión independentista negra en una isla caribeña bajo sujeción española. El film rebasó el presupuesto fijado y la empresa se sintió en condiciones de imponer cambios: temiendo que se prohibiera en España, tornó portugués el dominio colonial -aunque Portugal nunca tuvo posesiones en el Caribe-, exigió que se editara en un plazo de ocho semanas y cortó 25 minutos de la versión final mediante el simple procedimiento de guillotinar metros de película de la terminación de cada rollo. Aun así, Queimada y La batalla de Argel siguen siendo -al decir de Edward Said- "las dos películas de tema político más extraordinarias que se hayan hecho jamás".

    Pontecorvo conocía en carne propia los avatares de la lucha guerrillera: afiliado al Partido Comunista italiano en 1940, a los 19 de edad, ingresó dos años después en la resistencia antifascista armada y terminó comandando la Tercera Brigada de partigiani que liberó Milán del yugo nazi. La película Paisà de Rossellini lo impresionó de tal modo que abandonó sus quehaceres periodísticos y fotográficos y empezó a filmar documentales en 16 mm sobre la vida de los pescadores y campesinos junto a los cuales había combatido. En 1959 dirigió Kapo, una de las primeras películas sobre la Shoah, que todavía influye en el abordaje del tema. Esto es advertible en La lista de Schindler, con una diferencia: Kapo notiene héroes individuales, sino colectivos. Otros directores -Eisenstein, Fritz Lang, Rossellini- practicaron las escenas de masas, pero ninguno como Pontecorvo les dio a éstas el papel protagónico que tuvo el coro en la tragedia griega. Para ello prefería gentes reales en vez de extras. Ese personaje-coro reapareció en Queimada con un solo actor profesional entre sus filas, el francés Jean Martin.

    Diez años después Pontecorvo dirige Ogro, film fallido sobre el atentado de la ETA que terminó con el almirante Carrera Blanco, ministro del Interior de Franco. Y luego, el silencio. En un documental de 1990 para la TV francesa, Edward Said especuló que las preferencias de Pontecorvo -temas políticos y actores no profesionales- asustaban a los productores. Habrá algo de eso. Y, sin duda, algo más. Después de Ogro y de abandonar en 1975, a los dos semanas de iniciada, la filmación de Mister Klein- -no le parecía que Alain Delon tuviera el tipo de judío perseguido por los nazis en París-, Pontecorvo rechazó más de 60 guiones, 35 de ellos, propios. "Empiezo a escribir un argumento -confió a un amigo- y me entusiasmo. A los dos meses me pregunto ¿para qué hacer este film? Ahí se termina".

    Tal vez se habían terminado, además, otras cosas. Preguntado por qué nadie en Italia -y no sólo- hacía películas de tema político serias, contestó: "Nuestras certeza se han disipado. Y para hacer una película épica, aunque uno esté equivocado con la idea en que se basa, es imprescindible creer firmemente en ella. Existe entonces la posibilidad de una comunicación. Hoy todo el mundo tiene dudas". Sí. Eduardo Galeano recordó esa pintada impresa en una pared de Quito que decía hace años:

    "Cuando tenía respuestas para todas las preguntas, me cambiaron las preguntas". Padecemos la globalización y el socialismo real se ha derrumbado. Habrá que imaginar otro.

    La militancia política de Sartre

    En el número 123 de Les Temps Modernes, de abril y mayo de 1956, páginas 1371 a 1386, aparece un artículo de Sartre denominado El colonialismo es un sistema, que no es otra cosa que su intervención durante el mítin efectuado en la Sala Wagram de París el 27 de enero del mismo año para protestar por la guerra de Argelia. Esta fue la respuesta de Sartre a un llamado del Comité de Acción de los Intelectuales contra la prolongación de la guerra en Africa del Norte:

    "El neocolonialismo es un necio que cree aún que se puede arreglar el sistema colonial, o un maligno que propone reformas porque sabe que son ineficaces. Esas reformas vendrán a su tiempo: el que las hará, será el pueblo argelino. La única cosa que podríamos y deberíamos intentar - que es esencial hoy en día -, es luchar junto a ellos, para librar a la vez a los argelinos y los franceses de la tiranía colonial".

    Es ésta, que recordemos, la primera actitud franca, frontal de Sartre frente al fenómeno neocolonialista, que comprometía a Francia en una lucha tan perniciosa y antihistórica como la que terminó para ella en Dien Bien Phu.

    Desde algunos años atrás, tal vez cuando la Unión Democrática Revolucionaria (UDR) en 1948, de la que Sartre formó parte como codirector al lado de David Roysset, venía sufriendo una notoria evolución frente a la lucha política activa, al compromiso abierto con las masas, aunque todavía no tenía una concepción bien clara de la praxis política que reclama el marxismo. Y es como consecuencia de este descubrimiento y en razón de su plena identificación con las líneas generales de la filosofía marxista, que más tarde abandona la UDR por encontrarla inferior a las necesidades políticas y sociales del hombre de su tiempo.

    Pero ya se había iniciado en el compromiso político del escritor y ya su moral formalista o revolucionaria empezaba a diluirse o transponerse en simple proyecto "filosófico", para devenir más que en "una moral", en moral revolucionaria, es decir, el contenido moral de su viejo existencialismo frente a la realidad sorprendente del marxismo lo llevaba a hacerse una pregunta totalizadora, concluyente y al mismo tiempo sintética de los dos pensamientos filosóficos:

    "¿Poseemos los medios para constituir una antropología estructural e histórica?"

    Casi toda la plana mayor de los escritores, pensadores y científicos franceses, empezaba a tomar conciencia de la necesidad de ubicarse por o contra la guerra de Argelia, lo que implicaba una rigurosa posición frente a su propio gobierno. Cabe a Sartre el honor de haber sido uno de los primeros y a la vez de los más beligerantes y valerosos en su posición radical al lado de los combatientes del FLN.

    A raíz de distintos actos de terrorismo y sabotaje consecuentes de la guerra irregular y desorganizada de los argelinos contra los franceses y de la derecha francesa contra la independencia argelina, los esposos Guerroudj son condenados a muerte por "complicidad". Sartre y su infatigable compañera Simone de Beauvoir, junto con toda la izquierda intelectual francesa, emprenden una campaña de defensa de los condenados tan agresiva, consciente y efectiva, que éstos obtienen la gracia y Sartre deja un formidable artículo en Les Temps Modernes, de marzo de 1958, bajo el título de Todos somos asesinos, como referencia directa a los bombardeos masivos de Sariet:

    "¿Ha sido del todo oportuno hacer ejecutar a los esposos Guerroudj? ¿No nos interesaría el suavizar un poco nuestra soberbia severidad? ¿Un país cuyo gobierno toma orgullosamente por su cuenta lo que Mauriac llamaba tan bien, el otro día, una matanza de pobres, está verdaderamente calificado para que sus representantes apliquen en su nombre la pena de muerte a un hombre que no tenía otro papel que el de asegurar los enlaces políticos entre los grupos de origen comunista y el FLN; a una mujer que, participando en una empresa de sabotaje, tomó todas las precauciones necesarias para que en la operación no hubiese muertos ni heridos? Hay que repetirlo cada día a los imbéciles que desean espantar al universo mostrándole "el rostro terrible de Francia": Francia no espanta a nadie, no tiene siquiera los medios de intimidar; comienza a horrorizar, eso es todo. En la ejecución de los Guerroudj, si es que va a tener lugar algún día, nadie verá ni admirará nuestra inflexibilidad de Arcángel. Pensarán sencillamente que hemos cometido un crimen más."

    Serían copiosos los detalles de todas y cada una de las intervenciones de Sartre frente a esta nueva modalidad de guerra neocolonialista. Vamos a limitarnos a reseñar sus participaciones más sobresalientes en orden cronológico.

    A comienzos de abril de 1957 el acreditado periódico Le Monde solicita a Sartre hacer un comentario sobre un reciente folleto que denunciaba en boca de soldados franceses la tortura implantada en Argelia para los paracaidistas. Este escribió el texto denominado Una empresa de desmoralización, que fue considerado por Le Monde como demasiado severo y atrevido. Sartre lo recoge de nuevo y lo publica en su revista Les Temps Modernes, en la edición número 135, de mayo del mismo año, bajo el amparo de un nombre muy popular y en boga por aquel entonces, prestado a una emisión radial, "Sois formidables". Y, sosteniéndose en su tesis, repite:

    "¡Si al menos pudiéramos dormir, e ignorar todo! ¡Si estuviésemos separados de Argelia por un muro de silencio! ¡Si nos engañasen realmente! El extranjero podría poner en duda nuestra inteligencia, pero no nuestro candor. No somos cándidos, somos sucios..."

    Cuando Henri Alleg, miembro del partido comunista de Argelia y antiguo director del periódico Argel Republicano, denuncia igualmente la tortura en su obra La pregunta, Sartre hace una referencia sobre éste el 6 de marzo de 1958 en L' Express. La importante revista es censurada, su edición recogida y prohibida su circulación. Como consecuencia inmediata y por primera vez desde hacía mucho tiempo, el gobierno prohibe la circulación del libro de Alleg y ordena que se recoja. Es el pleno apogeo de la represión y de la expansión de la guerra de Argelia en los espíritus más liberales de Francia.

    Este artículo de Sartre (Una victoria) rebasó con rapidez sorprendente todas las fronteras. Fue traducido profusamente cuando se supo de su prohibición en Francia y es uno de los que más rápida y abundantemente han dado a conocer al Sartre politizado. En él, al analizar la tortura, construye toda una teoría de la dialéctica del verdugo y la víctima.

    El 30 de mayo de 1958 se realiza una conferencia de prensa sobre las violaciones de los derechos del hombre en Argelia. Participaron además de Sartre, Mauriac, Laurent Schwartz, Daniel Mayer, Thorp y el general Billote. Sartre define la tarea que le corresponde en esta injusta guerra a los intelectuales y a los periodistas.

    Febrero de 1958: Mesa redonda sobre el teatro y la actualidad política. Sartre hace notar el peligro, relacionándolo con un proyecto suyo sobre una nueva obra teatral basada en la tortura, que podría nacer de una familia como consecuencia del silencio observado luego de sus denuncias al regreso de Argelia.

    17 de septiembre de 1959: en un reportaje que le hiciera Claude Sarraute para Le Monde, Sartre indica que él traspuso en Alemania el caso de la tortura, que ya había denunciado desde su viaje a Argelia, refiriéndose a su obra de teatro Los secuestrados de Altona.

    Junio de 1959: Entrevista con Jeanson.

    Finales de 1959: En una entrevista concedida a Bernard Dort, para la revista Teatro Popular, en su número 36, insiste nuevamente en las relaciones estrechas de su obra Los secuestrados de Altona y la guerra de Argelia; ratifica: "Aunque nosotros no seamos alemanes, aunque nuestros problemas difieran de los suyos en la época del nazismo, hay entre los alemanes y nosotros lazos muy especiales. Nos encontramos frente a ellos exactamente en la misma situación en que los argelinos se encuentran hoy frente a nosotros. Lo que yo sostengo en Los secuestrados de Altona es que nadie en una sociedad histórica que se transforma en sociedad de represión está exento del riesgo de torturar".

    Conviene pues, saber, para quienes de mala fe ignoran o desdibujan la militancia política de Sartre calificándolo peyorativamente como "el autor de El ser y la nada" o el "anárquico filósofo del existencialismo" que fue él, desde 1956, 12 años antes de la explosión estudiantil de mayo del 68 en París, quien izó la bandera de la rebeldía, el inconformismo y la protesta frontal contra la represión establecida y amparada por un estado perturbado y minado por su propia ineficacia. La guerra y posterior liberación de Argelia no sólo hizo escuela en toda una generación de intelectuales franceses y de otras latitudes del mundo, sino que puso a prueba, con abundantes muestras de valor y sacrificio, el temple, el carácter y la férrea formación ideológica y humanística del más grande de los pensadores del siglo XX.

    Sartre no fue, ni de lejos, un filósofo contemplativo; Sartre fue, quizás, el filósofo de la praxis política o, como suele señalársele, el filósofo de la libertad por excelencia, en este siglo que termina. Ninguno otro como él se acercó tanto y tan arriesgadamente a una militancia política práctica.

    BIBLIOGRAFIA

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    • Sithole, N. “El reto de Africa”. Ed. FCE, México, 1961.

    Artículos y consultas Internet.

    Hobsbawm, E. “Historia del siglo XX (1914-1991)”. Ed. Crítica. Madrid. 1996. P. 211

    ibid p. 210

    Halperin Donghi, T. Historia Contemporánea de América Látina”. Ed. Alianza, Madrid 1990. P. 378.

    Hobsbawm, E. Op. Cit. p 217.

    Para encontrar un nutrido argumento en cuanto a las practicas genocidas con relación al uso de la fuerza por parte del ejercito francés y su relación con el colonialismo. Ver Sartre, J.P. “Sobre el genocidio” en www.ivm.org.ar/jpsartre.htm visitado por ultima vez el día 30 de julio, 2002.

    Benz, W. “Europa después de la segunda guerra mundial 1945-1982””, tomo 2, Ed. siglo veintiuno,España, 1990, p 322

    Mammarella, G “Historia de Europa contemporánea desde 1945 hasta hoy”, Ed. Ariel, Barcelona, 1996, p 190

    ibid, p 192

    Benz, W. Op cit. p 323

    Mammarella, G. Op. cit .p 197

    Giampaolo Calchi Novati, “La revolución Argelina”. Ed. Brugera, España , 1970, p. 62

    Ibid, p.73.

    Franz Fanon, “Los condenados de la tierra” Ed. F.C.E., Mexico, 1963, p 246.

    Ndabaningi Sithole, “El reto de África”. Edit. fondo de cultura económica, México.1961.P,156.

    Parte del documento citado por Duchemin en el libro de “La revolución Argelina.p, 113.