Desarrollo psicomotor

Psicomotricidad. Adaptación escolar. Representación corporal

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PROYECTO DESARROLLO PSICOMOTOR

INTRODUCCIÓN

La práctica psicomotriz, centrada sobre todo en niños con mayores o menores dificultades en su adaptación social o escolar, trata de superar el dualismo que siempre ha existido en la enseñanza tradicional. Así, ve al niño en un sentido global, en el que la psique (alma - afectividad), soma (cuerpo - motricidad) se unen al pensamiento operatorio, para formar un todo.

El niño deja ver su vida afectiva cuando juega, cuando habla, cuando nos mira. Con la práctica psicomotriz ayudamos al niño a superar los fantasmas de su vida más profunda, para que pueda recorrer un proceso de maduración óptimo, que le reportará una adecuada comunicación, expresión, poder de creación y pensamiento, muy importantes para su futura autonomía.

Pero, ¿qué son los fantasmas?.

Esta comunicación antes mencionada, que intentamos que el niño consiga de forma adecuada, se ve perjudicada en el proceso por manifestaciones compulsivas, que le ayudan a expresar sus fantasmas. Y esto es: vivencias que el niño tiene en su mente y que no le permiten entrar en el registro simbólico. El niño es incapaz de diferenciar entre la realidad y su propia vida interior, sus pensamientos. El vinculo entre el significante y el significado está roto.

La representación del fantasma se realiza sobre todo de dos maneras:

1.- Por medio de la representación corporal.

El psicomotricista representa al fantasma, introduciendo risas, bromas, llamando al niño por su nombre, todo ello para evitar su confusión entre realidad y el símbolo que el educador se encarga de matar en la mente del niño. Es importante también que el niño no confunda la figura del psicomotricista con la del fantasma para que no crea que aquel desaparece. Cuando el niño se libra del fantasma, el psicomotricista debe estar a su lado para reconocerle.

Ejemplos vistos en la sala de psicomotricidad:

Antes de saltar a la colchoneta Jon dispara a Miguel. Este por su parte reacciona levantando las manos y sin mirar al niño ríe y se hace el muerto tumbándose en el suelo. Provoca la muerte simbólica del fantasma de Jon. El niño muestra este está un poquito más muerto al saltar de alegría sobre la colchoneta.

2.- Por medio de los materiales.

Se trata de que el psicomotricista, atento a las manifestaciones del niño, intente construir estas con ayuda de los materiales. Llamado existencia simbólica de la verbalizaciones repetitivas.

Podemos encontrar las construcciones de dos maneras:

  • El adulto ayuda al niño que no puede construir. Rápidamente, encontrando los objetos adecuados, el adulto y sus gestos representan lo que el niño trata de hacerle ver.

  • El niño como parte constructora. Él es el que elige el objeto que le ayudará a constuir.

Ejemplos sobre esta elección de materiales:

David Iker e Iñigo utilizan para el volante de su coche un aro. Pero para representar un dálmata, Nerea elige un pañuelo rojo poco apropiado.

A veces los niños son incapaces de representar su fantasma de una forma completa, por qué las compulsiones de repetición solo aparecen al obsesionarse por una pequeña parte del objeto.

El niño muestra hasta los 7/8 años la plenitud de la unión psicosomática, la unión fortísima entre la motricidad, la afectividad y lo cognitivo. El niño vive una etapa en la que las ansias de conocer el mundo y explorarlo son enormes. Su forma de hacerlo es muy especial: todo está controlado por su vida profunda. Todo lo inviste o representa basándose en esta parte de su ser. A esto lo denominamos expresividad psicomotriz, forma de relacionarse con el mundo ajo el dominio de la actividad profunda. Con la práctica psicomotriz estamos favoreciendo esta expresividad.

Es esta una etapa fundamental en la vida de los seres humanos. Cuando el niño es pequeño, un bebe, la relación con su madre es muy fuerte, totalmente sensitiva. Es lo que llamamos dialogo tónico - emocional. Es la forma de relacionarse, de olerse, de tocarse. Esto es importante para el niño, aunque no menos importante es la etapa de individuación o diferenciación de la madre, que vendrá después, en la que el niño busca su propia identidad, separándose de ella. Y es que el niño debe saber que aquel que mira en el espejo es él mismo, y no otro. Esta toma de conciencia de si mismo la observamos de lo que hemos llamado dialogo tónico - emocional. Pero en esta etapa de individuación la madre juega un papel importante a su vez, pues debe estar presente con el niño, ayudándole, acompañándole. Debe saber que su madre no va a desaparecer, que seguirá ahí por mucha distancia que hay entre ellos.

Dijimos que era hasta los 7 u 8 años el niño busca su descentración, su integración en el mundo y en los otros. Él ya es consciente de que existe, de sus posibilidades. Es ahora cuando va a querer incorporarse al mundo. Es la “etapa de asimilación”, según Piaget. A partir de aquí, el niño es capaz de pensar por si mismo, y la práctica psicomotriz queda relegada a un segundo plano. Solo los niños inmaduros, con formas de evolución disarmónica o deficientes mentales deben seguir practicando esta psicomotricidad si la descentración aún no ha llegado.

Esta descentración supone la separación del niño de actitudes egocéntricas. Esta separación le hace saber que no está solo en el mundo, le hace comprender mejor a los demás, se abre al mundo, para así poder madurar.

A partir de ahora la vida profunda del niño está controlada por actividades tales como el lenguaje, el dibujo, la escritura. El trabajo será entonces de otro tipo, como los juegos de reglas, la danza... La visión de globalidad que teníamos antes del niño queda desecha. Ahora esta práctica corporal tiene un claro sentido dualista, la separación entre la soma y la psique.

Es ahora cuando actuamos sobre el propio niño, cuando antes actuábamos sobre las producciones del niño, modificando el medio.

LA PRÁCTICA PSICOMOTRIZ EDUCATIVA.

La práctica psicomotriz favorece la expresividad psicomotriz (relación con el mundo con la vida profunda como fondo) mediante la comunicación, la creación y la formación del pensamiento operatorio.

OBJETIVOS.

  • COMUNICACIÓN.

2La comunicación es algo muy importante, pues ayuda al niño a abrirse al mundo exterior. El niño, junto con sus compañeros, juega, salta, corre, construye, destruye... de esta manera comparte sentimientos, colabora con los demás. Así, este consigue descentrarse, comprender que no es él el único ser que existe sobre la tierra, afirmándose así como ser independiente de los otros. Es a esto a lo que llamamos socialización del niño.

La socialización es la posibilidad de intercambios con los demás, de comprensión, aceptación y respeto. Todo ello se realiza siguiendo unas fases ordenadas, imprescindibles para el logro de la socialización. El psicomotricistas será el encargado de que las relaciones entre los componentes del aula de psicomotricidad sigan por un correcto camino. Existen las parejas:

Jennifer y Ainoa estan toda la sesión jugando juntas.

Sara y Ainoa juegan en la casa que construyen, todo el rato ellas dos juntas.

La siguiente fase es la asociación de las parejas en grupos numerosos. Así se forman los clanes o bandas, agresivos con otros grupos, pero muy unidos entre ellos.

Sara y Ainoa juegan en los cilindros y se les unen Jon, Janire, Lander e Itxaso al grito de las anteriores de ¿quién quiere subirse con nosotros?.

Iker se pone malo y va a tumbarse a la cama del hospital, que es la casa de Iriaia, Nerea y María. Al no formar parte de ese grupo, no puede jugar con ellas.

Si esta situación continua puede llegar la discriminación de compañeros. El psicomotricista, como hemos dicho antes, debe hacer que esto no aparezca, organizando juegos de enfrentamientos de grupos para arraigar la noción de compañero y adversario.

El niño debe ver a sus compañeros como una ayuda fundamental para lograr un objetivo común, no como enemigos.

En el aspecto puramente personal del niño, conseguimos la comunicación centrándonos en el aspecto corporal de esa comunicación, con la que el niño se abre al mundo. Resolviendo esas necesidades que nos muestra, llevamos al niño progresivamente de los gestos a las palabras, haciéndole así avanzar hacia posibilidades creativas y conceptuales imprescindibles para la descentración.

Las vías de comunicación del niño.

El hombre es un ser comunicativo con el espacio, con los objetos y con los demás, aunque todo depende del deseo de comunicar que se tenga. Esta comunicación se da desde el nacimiento con la relación tónico - afectiva con la madre hasta su liberación, que viene dada con el distanciamiento de la madre.

La agresividad, seducción y provocación no son medios de comunicación, sino precomunicaciones que deben ser transformadas en actos comunicativos. La comunicación hace al niño evolucionar en el nivel afectivo, abriéndole al adulto y otros niños, por lo que son creadores.

Esta comunicación puede darse a nivel verbal y no verbal.

- Comunicación no verbal con la mirada.

Ainhoa quiere coger una muñeca, el psicomotricista la mira, y sabe que no la puede coger.

- Comunicación verbal.

Sara habla con el psicomotricista, explicándole que no le dejan entrar en una casa. Lo resuelve, a idea del educador, hablando con ellas.

  • CREACIÓN.

La creación surge cuando la representación que se hace el niño del mundo exterior se plasma por medio de la acción. El deseo de crear en el niño surge cuando algo le interesa, le llama la atención. Creando surge en el niño la necesidad de comunicar, de perdurar. El educador debe animar esta necesidad mediante el juego, de forma que domine sus creaciones. La alegría que produce en el niño finalizar su obra y recrearse en ella hace que necesite compartir, dar. Se favorece de esta manera la descentración. La expresión es la traducción de la actividad mental (sentimientos, sensaciones…) a través de un código que puede ser la palabra, la escritura, el dibujo, etc.

El proceso de expresión desarrolla unas capacidades relacionadas con la necesidad innata en el ser humano y con el proceso sensorial y perceptivo. Los códigos de expresión deben estar en relación directa con lo observado, hablado, experimentado.

Iniciaron la clase hablando acerca de las vacaciones de Semana Santa y al finalizar la sesión el educador les dice a los niños que cierren los ojos y se pongan a pensar en cómo están y en que tienen y uno por uno van diciendo con lo que han jugado: Itxaso con un tigre de peluche, Julen con una capa roja, Lander con una capa naranja, Gullermo dice que estaba de pie,…

Todo este proceso de expresión debe trabajarse al máximo con juegos motores, posturales y de gesto, con cajas, trapos, palos; con el canto y los juegos en que se trabajan los sonidos, con grandes bloques de goma - espuma que faciliten crear espacio simbólico.

Al comenzar la sesión, cantaron el cumpleaños feliz a Iraia y a Jon y también cantaron la canción de Marco. Los niños cogieron las telas para ponerselas como capas de superman y las niñas las cogieron para usarlas como mantas. Con los bloques de goma - espuma, los niños construyeron la casa de superman y las niñas su casita.

Sólo cuando todo el proceso de expresión concreta sea afirmado por el niño podemos iniciar el proceso de expresión abstracta que requiere interpretación como son los códigos gráficos, lectura, escritura y grafismos numéricos.

  • FORMACIÓN DEL PENSAMIENTO OPERATORIO.

La formación del pensamiento operatorio hace que el niño empiece a controlar sus emociones. Antes, estas controlaban sus movimientos, sus juegos. Necesitaba deformar la realidad para satisfacerlas.

La comprensión que le proporcionamos le ayuda a diluir, atenuar y finalmente eliminar ese control. Poseyendo ya capacidad lógica, es capaz de analizar, descubrir... pensar. Aparece el mundo ante si de un mundo distinto, completamente nuevo.

Esta formación del pensamiento operatorio está dividida en dos procesos:

- La reversibilidad.

- Los procesos de análisis y síntesis. Piaget.

  • Reversibilidad.

En la base de este proceso está la comunicación, que supone la escucha del otro. Su adquisición es la capacidad de descentración, que permite al niño salir de sí mismo y ponerse en el lugar del otro.

Sara, Iker y Ainoa estan construyendo con las colchonetas, no poniéndose de acuerdo. El educador les dice que vayan a hablar a una esquina, donde se ponen de acuerdo.

A final de la sesión, después de construir y dibujar, cada uno de los niños explica a los demás lo que ha dibujado o construido. El resto escucha y da su opinión.

  • Análisis y síntesis.

En el juego simbólico el niño debe hacer un análisis de todos los parámetros que componen el objeto (rigidez, longitud, volumen, materia de la que esta hecho...). Esto da lugar a la adquisición de las capacidades de observación, análisis,...

David y dos niños más han construido una torre alta con los bloques. Se sientan en una colchoneta para observarla, pero se cae. Deben construirla otra vez. Utilizan esta capacidad de síntesis para reproducirla.

La práctica psicomotriz, a través de los materiales y el lenguaje que utiliza, permite al niño llegar al análisis y volver a hacer la síntesis dentro siempre de la dinámica simbólica. En definitiva nos situamos en la dialéctica entre lo simbólico y la realidad. Este es el orden de la pedagogía.

Julen quiere construir un coche. Le pide al educador unos bloques redondos para hacer las ruedas. El educador le hace una pregunta: ¿son ruedas o son bloques de gomaespuma?. Son bloques, responde Julen. El niño es capaz de distinguir entre el mundo real y el irreal.

CARACTERÍSTICAS DEL SISTEMA DE ACCIÓN DEL PSICOMOTRICISTA.

El psicomotricista debe tener las siguientes características, las cuales están muy unidas:

  • COMPAÑERO SIMBÓLICO

El psicomotricista entra a formar parte del juego del niño, como sí él mismo lo fuera, pero sin encerrarse en ningún rol. El niño puede vivir así sus problemas afectivos mediante el juego y siempre bajo la compañía del compañero simbólico, que cuestiona el comportamiento del niño intentando encontrar salidas a esas preocupaciones que le muestra.

Múltiples ejemplos se pueden observar en la sala de psicomotricidad, aquí podemos observar algunos de ellos:

  • Irania, Maria y Janire quieren jugar a hacer una casa. Miguel las ayuda a preparar los cojines y las telas y entre todos montan una gran casa en la parte izquierda de la sala, al lado del espejo. Tras pedirle a Ricardo las muñecas para jugar, Miguel, queriendo contruir el itinerario pregunta ¿Quién es la mamá?.

  • Vanesa, Ainoa y Sara se dirigen a Miguel y le dicen que quieren jugar al hospital. El prepara las camas para las enfermas y pregunta ¿ Quién es el médico?. Nerea va dispuesta a hacerlo y Miguel dándole palos que ella utilizará a modo de termómetro y preguntando a las enfermas que les duele para que posteriormente Nerea las cure.

  • EMPATÍA TÓNICA.

Las peticiones del niño necesitan de alguien que las escuche y las comprenda. El psicomotricista debe estar atento a estos mensajes, que el niño le ofrece mediante su movimiento.

Esta forma de estar cerca del niño, ayudándole, comprendiéndole, pero a la vez lejos, sin dejarse atrapar por su juego, se denomina empatía tónica.

Mediante esta empatía tónica el educador hace evolucionar al niño.

En una de las sesiones se pudo observar que:

  • Vanesa al comienzo de la sesión se encontraba aislada, quería jugar pero no relacionándose con sus compañeros. De alguna manera no se encontraba a si misma dentro del grupo. Poco a poco, mediante llamadas y gestos del psicomotricista, empieza a integrarse, comienza a integrarse, comienza a Avanzar Dentro de la clase.

Hacen rodar el cilindro juntos (Miguel y ella), cambia la cara, comienza a sonreír.

Aunque más tarde que los demás, salta desde las espalderas ,con un reconocimiento por parte del educador.

En las construcciones finales habla con los demás, que antes no hacía, consigue de alguna manera integrarse con sus compañeros.

  • SÍMBOLO DE LEY Y SEGURIDAD.

Este concepto de ley lo tomamos desde una perspectiva protectora, no-déspota.

Este orden ayuda a crear un clima de confianza en la sala de psicomotricidad. El psicomotricista es quién simboliza la ley en la sala. No es una ley rígida, simplemente se trata de hacer comprender al niño que el respeto a los demás es fundamental, y que en la sala no debe hacer daño a los otros niños.

Por ejemplo:

  • Antes de empezar la práctica, Miguel les recuerda que no se pueden destruir las construcciones de los demás, que no se puede pegar ni hacer daño a alguien.

  • Nerea se pone a llorar porque según Iraia la ha hecho daño. En este momento Miguel le dice algo a Iraia al oído, seguramente le recuerde las reglas. Después sin tomar parte activa para solucionarlo, simplemente las dice que se sienten un rato y que hablen entre ellas sobre lo que han hecho.

COMO HACER EVOLUCIONAR LAS DISTINTAS SITUACIONES EN LA SALA DE PSICOMOTRICIDAD.

En este punto podemos hablar de la tecnicidad. Este concepto nos habla de las estrategias que adopta el psicomotricista para poder manipular adecuadamente las variadas producciones que ofrece el niño. Está compuesta de un conjunto de medios teóricos que deben estar trabajados e integrados por el psicomotricista para su correcta ejecución. Técnica que debe variar y adaptarse al niño, que cambia sus producciones dependiendo del lugar, el momento...

El psicomotricista debe tener en cuenta también que la sala es un espacio en el que el niño puede y debe comunicarse sin ser rechazado, en el que el niño soluciona sus conflictos. Esta solución debe partir de él. El niño solo va a poder cambiar a partir de lo que es.

Por ello en la sala se sigue una actuación de no directividad. La no directividad se centra en dar direcciones adecuadas en función de lo que nos pide el niño y de lo que nos ofrece.

El psicomotricista utilizará también una hoja de observación, con una serie de parámetros, que son los siguientes:

· Relación del niño con el espacio: Como inviste el niño el espacio, como lo representa. Ejemplos:

  • Hiperactividad

  • El niño que no se detiene a jugar, insatisfacción.

  • Conquista de las alturas, “ya soy mayor”

· Relación con el objeto. Mundo cognitivo, altura, anchura... el niño elige los objetos en función de la atracción que le crean o del juego simbólico que vaya a realizar. Esto ya es un esboza de pensamiento cognitivo, realiza una operación con la que elige la altura, anchura... del objeto.

· Relación consigo mismo. El tono corporal, la cara, la impresión que nos da. Si notamos que está bien o mal, está crispado, aislado...

· Relación con los demás. Seduce, provoca, coopera, se opone, arremete...

· Palabras que utiliza. Si utiliza palabras clave, como “que miedo”.

· Relación con el adulto. Se le acerca o le evita. Dependencia.

Sobre la dependencia e independencia de los niños respecto al psicomotricista podemos destacar ciertos asuntos:

Todos los niños presentes en la sala dependen en mayor o menor grado del educador.

El psicomotricista es el que dirige la clase, por tanto él es el referente común de los niños, respecto a las normas, comportamientos u objetivos del espacio que es la clase.

La presencia del educador en le lugar es fundamental para el niño y su evolución hacia la formación del pensamiento operatorio dentro de los tres espacios en los que está dividido.

Esta dependencia del niño hacia el educador puede ser mayor o menor, y viene dada por lo explicado anteriormente: el sistema de acción o sistema de actitudes del educador.

QUE SIGNIFICA EL PLACER SENSORIOMOTRIZ

Esta tecnicidad antes comentada se lleva a cabo por la puesta en práctica de dos principios fundamentales: puesta en práctica del placer sensorio-motor y el desarrollo del registro simbólico.

Si conseguimos que el niño viva la unidad de su personalidad, estamos conseguiendo que viva el placer sensoriomotriz. El niño une las sensaciones corporales y los estados tónico-émocionales, es decir el soma y la psique, consiguiendo la globalidad.

Al conseguir esta unión, el niño consigue desbloquearse, liberarse de sus preocupaciones, de su vida profunda más conflictiva.

Cuando a conseguido esto es capaz de abrirse al exterior, está capacitado para evolucionar, para que evolucione su mente. Es el momento de acceder al juego simbólico, al deseo espontáneo…

Pero, ¿cómo lo conseguimos?. Se puede desencadenar haciendo vivir al niño actividades basadas en el equilibrio-desequilibrio, balanceos, giros…

Este trabajo se realiza en el espacio sensorio-motor de la sala de psicomotricidad, de la que hablaremos posteriormente.

Espacio PLACER SENSORIOMOTRIZ

El placer sensoriomotriz es la vía de acceso al desarrollo de la personalidad global del niño, en la que cuerpo y mente forman un todo indivisible. A través del placer sensoriomotriz, el niño irá pasando del placer de actuar al placer de representar y,por tanto de pensar. La vivencia de este placer permitirá al niño ir conociéndose a sí mismo y también el entorno que le rodea.

A menudo, el placer sensoriomotriz es identificado únicamente cuando los niños realizan alguna actividad motora; sin embargo éste término trasciende la actividad motora orientada hacia el espacio y los objetos exteriores, ya que alude también al placer de las sensaciones corporales centradas en el propio cuerpo (balanceos, giros, caídas).

De la misma manera que hay diferentes medios de acceso al placer, también hay que decir que el placer es vivido de diferente manera según los niños, ya que hay actividades que provocan más placer en unos niños que en otros.

Podemos poner un ejemplo, el caso de Allison y Vanessa. Las dos comienzan subiendose por la escalera y lanzados desde la pasarela. Sin embargo, llega un momento en que Allison se queda tumbada en la colchonota reposando y Vanessa, en cambio, sigue corriendo y saltando. Las dos, aunque realizando actividades, siguen disfrutando.

Para Allison el placer reside en la total inmovilidad. Por el contrario, Vanessa realizará diferentes actividades orientadas hacia el propio cuerpo, como sucede cuando se introduce en el cilindro y Miguel la empuja consiguiendo que se balancee. Más tarde, Vanessa saldrá del cilindro y será ella quien lo empuje.

Salvo alguna excepción, se puede decir que los niños vivían ampliamente el placer de saltar, destruir, construir, disfrazarse, atacar o descansar. No se advirtió ningún problema que impidiera a los niños disfrutar de la sesión.

Por mencionar una de las excepciones, en una sesión, Vanessa se mostraba reacia a participar en las actividades del resto, actividades que implicaban movimiento. Ella prefería estar sola, escondida dentro de un cilindro.

De todos es sabido que el hecho de no participar en las actividades de la sala, no supone estar al margen del placer sensoriomotriz, pero Vanessa no parecía estar alegre o no manifestaba el estar disfrutando ya que su rostro triste lo decía todo.

¿ QUE PENSÁBAMOS QUE ERA Y QUE FUE...? (URKO)

Antes de nuestras observaciones en la sala, pensé que dicha sala se trataba de un lugar amplio y con distintas zonas, zonas referidas a las distintos espacios de la sala (distanciación, afectivo, sensoriomotriz). Esta idea quizá la tuviera por que nunca antes había oído hablar de tal sala y por que los textos de Aucouturier no me aclaraban gran cosa.

Una vez observada dicha sala me encontré con un lugar no tan grande como pensaba, pero si lo suficientemente amplio como para que los niños se lo pasasen bien. También me di cuenta que no existían esos espacios diferenciados y que la sala era “una sola”.

Otra de las cosas que tenia en mente era que los niños iban a ser mucho más inquietos de lo que finalmente eran, que iban a mostrarse reacios a la realización de ciertas actividades con “reglas establecidas” (construir, dibujar...) y que solo iban a querer jugar con los bloques de gomaespuma, saltar... Pero todo me sorprendió porque los niños estaban encantados de construir con las maderas, dibujar y demás actividades.

La relación entre psicomotricista y niño también me resulto distinta a la que verdaderamente es. Me imaginaba una relación más fría y sin tanto contacto entre ambos pero me encontré con que ambos, sobre todo los niños, tenían un trato muy bueno y durante toda las sesiones se movían en un clima de confianza agradable para ambos.

PREGUNTAS APARTE DEL ASTERISCO.

¿SE PUEDE OBSERVAR ALGÚN CONTRASTE EN LA SALA?.

Antes de establecer el concepto de contraste, debemos tener en cuenta que en la vida corriente solamente son percibidas globalmente las informaciones útiles, es decir, las que responden a unas necesidades e intereses inmediatos del sujeto, que denominamos nociones positivas y por medio de los contrastes tratamos la asimilación, de forma espontanea, de las nociones negativas.

En un principio estas nociones negativas aparecen como la negación de la noción positiva correspondiente, y se expresan por no. El niño antes de aprender lo que significa pequeño, débil,… se referirá a estos como “no grande”, “no fuerte”…

Por tanto, entendemos por contraste hacer vivir al niño dos situaciones sucesivas similares en las que ha sido reemplazado un solo elemento por su contrario.

Entre los contrastes extremos el análisis irá descubriendo valores intermedios, de donde nacerá una noción de variabilidad.

Existen dos grandes grupos de contrastes:

Contrastes absolutos: Los que nacen de la oposición entre la presencia y la ausencia total de estímulos.

Ejemplo: Materia y ausencia de materia, peso e ingravidez, ruido y silencio, movimiento e inmovilidad…

Contrastes relativos: Nacen de la intensidad de los estímulos y a partir del momento en que existen, es decir, a partir del momento en que hay materia o movimiento…

Ejemplo: Fuerte - débil, duro - blando…

Y algunos de los que se han visto en la sala son:

El paso del estado de movimiento al de inmovilidad nos da la primera situación destacable. Durante unos segundos, y después de una cuenta atrás, los niños se quedan inmoviles.

Tras estos segundos de inmovilidad se retoma progresivamente la moviidad y el ruido pasando un periodo en el que la comunicación verbal debe realizarse en un tono de voz bajo y al oído del compañero, lo que consideramos un contraste relativo, en el que se pasa de alto a bajo o de fuerte a suave.

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