Desarrollo de los procesos psicológicos

Psicología. Personalidad. Neonato. Madurez. Desarrollo. Proposiciones psicoanalíticas. Factores congénitos. Objeto libidinal. Condiciones neurofisiológicas. Percepción. Relación afectiva. Psique infantil. Comunicación. Instinto. Afectividad

  • Enviado por: Artur
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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INTRODUCCION TEORICA

Se ocupará de la catexia de objeto , de la elección de objeto ,pero solo excepcionalmente de las relaciones del objeto. la mayor parte primer año de vida está dedicado a esforzarte por sobrevivir

Y a formar y elaborar dispositivos de adaptación diada se efectúa tanto en el sector somático como en el psicológico de la personalidad del infante, carece aún de conciencia , de percepción , de sensación y de todas las demás funciones psicológicas, ya sean conscientes o inconscientes.

Maduración :es el despliegue de las funciones de la especie, producto de la evolución filogenética , y, por tanto innatas que emergen en el transcurso del desarrollo embrionario poniendo de manifiesto en las etapas posteriores de vida.

Desarrollo : la aparición de formas, de función y de conducta que son el resultado de intercambios entre el organismo, de una parte y el medio , interno y externo de la otra .

Los símbolos aparecen mas o menos con la adquisición del lenguaje .

-proposiciones psicoanalíticas

  • los principios reguladores básicos del funcionamiento psíquico ,postulados por Freud: a) el principio de Nirvana (principio que permanecía); b)el principio de placer(una modificación del primero); c) el principio de la realidad .

  • la división descriptiva de la psique en consciente e inconsciente (Freud ,1912)

  • el punto de vista topográfico: la división del aparato psíquico en los sistemas Inc., Pes., Cs., ( inconsciente, preconsciente y consciente

  • el punto de vista Dinámico: sostiene que, en esencia , los procesos mentales se derivan de la acción recíproca de fuerzas que radican “originariamente en la naturaleza de los instintos tienen un origen orgánico y se representan mentalmente como imágenes o ideas con una carga efectiva .

  • el punto de vista económico: el psicoanálisis supone que las representaciones mentales de los instintos tienen una carga de cantidades de energía definidas son quanta desplazables de energía .

  • el enfoque metapsicológico: Freud concibió semejante representación como una visión tridimensional de un fenómeno psíquico .

  • el punto de vista estructural :Freud remplazó el punto de vista topográfico por el estructural , “sobre la base de la visión analítica de los hechos patológicos” el punto de vista estructural afirma que el aparato mental se divide en , yo , ello y superyó .

  • el punto de vista genético: Sostiene que todo fenómeno psicológico, a más de sus aspectos contemporáneo y experencial, puede ser investigado a través de sus ontogénesis, hasta su origen psicológico.

  • La teoría de la libido y las zonas erógenas: la aplicación del punto de vista genético al desarrollo sexual lleva al descubrimiento del papel fundamental que desempeñan las zonas erógenas. “De la excitación sensorial surge la satisfacción” (Freud, 1905b). La maduración, las zonas oral, anal y genital son activadas, marcando las etapas sucesivas del desarrollo libidinal.

  • “La teoría de la libido del psicoanálisis no está en modo alguno completa, su relación con una teoría general de los instintos no es clara aun, ya que le psicoanálisis es un a ciencia reciente. La libido en psicoanálisis significa, en primer lugar, la fuerza (concebida cuantitativamente variable y mensurable) de los instintos sexuales dirigidos hacia un objeto, tomando sexual.

  • Freud concibió la agresión como el otro impulso fundamental que opera en la psique. La agresión sirve para acercar, para asir, para sostener, para dominar o para destruir el objeto, y por extensión, las cosas. Se expresa o se realiza “mediante la instrumentalidad de un órgano especial.

  • Erikson (1950) la modalidad de cada zona, su función constrictora o expulsora, figuran entre los determinante de la cualidad distintiva del impulso parcial y de la etapa libidinal dada.

  • Las series complementarias: Hipótesis que Freud bosquejó en sus Tres ensayos sobre la teoría sexual (1905b) y aplicó a la definición de la etiología de la neurosis (1916-1917). Sostiene que un factor experencial actuando recíprocamente con otro factor congénito produce la perturbación.

  • El punto de vista adaptativo: Elaborada recientemente por Hartmann (1939), Erikson (1950ª), y Spitz (1957). La mejor definición es la de Rapaport y Gill (1959): “El punto de vista de la adaptación exige que la explicación psicoanalítica de todo fenómeno psicológico incluya proposiciones concernientes a su relación con el medio ambiente.”

  • FACTORES CONGENITOS

    En primer lugar, a causa de lo que existe ya como observable en él nacer. En segundo lugar, en virtud de las potencialidades depositadas como Anlage en la célula germinal. El recién nacido está dotado y que lo hace único, lo denominaré equipo congénito. Consta de tres partes.

  • El equipo heredado, al que determinan los genes, los cromosomas, el ADN, el ARN, etc.

  • Las influencias intrauterinas que actúan durante la gestación.

  • Las influencias que se hacen operantes en el curso del parto.

  • El quipo heredado comprende elementos tan evidentes como el que vengamos al mundo con dos piernas, con un par de ojos. Estas leyes o secuencias implican no solo el despliegue progresivo de órganos y funciones, sino también la secuencia irreversible de las fases, a través de las cuales los órganos y las funciones han de progresar. Las influencias intrauterinas.

    FACTOTRES AMBIENTALES, SU ESFERA DE ACCIÓN Y COMPLEJIDAD.

    El tema de esta investigación es la génesis de las primeras relaciones de objeto, esto es, las relaciones entre la madre y el hijo. En relación con la madre e hijo tienen la oportunidad de observar el inicio y la evaluación de las relaciones sociales. Entre las peculiaridades de esta relación se encuentra un lazo biológico, se va transformando, paso a paso, en lo que ha de ser finalmente la primera relación social del individuo. En esta etapa biológica las relaciones del feto son puramente parasitarias. En el trascurso del primer año de vida, la criatura pasará por un etapa de simbiosis psicológica con la madre.

    Un aspecto igualmente peculiar de la relación madre-hijo es la estructura psíquica materna es desigual de ellos a la relación mutua será desemejante. El primer sociólogo que llamó la atención sobre las posibilidades de investigación sociológica del grupo madre-hijo (al que llamo díada) fue Georg Simmel (1908), destacó que en dicha relación se podía encontrar el germen de todos los desarrollos de las relaciones sociales del orden mas elevado. Para su estudio se ha hecho una distinción tajante entre el abordamiento clínico de los infantes y el del los adultos, la estructura rudimentaria de la personalidad del hijo es muy distinta de la estructura madura de la madre. Pero no nos damos cuenta, de que el medio ambiente del niño es también completamente diferente al del adulto. La estructura de la personalidad, la del adulto es una organización claramente definida, jerárquicamente estructurada, se manifiesta mediante actitudes individuales especificas, iniciativas especificas, que intervienen en una serie de acciones circulares reciprocas con el medio que le rodea.

    El neonato al nacer carece de una personalidad organizada comparable a la del adulto; no existe iniciativa personal, ni ningún intercambio con ningún medio circundante, salvo el fisiólogo

    La segunda diferencia entre el infante y el adulto, la diferencia del medio. El medio circundante del adulto está constituido por factores numerosos y extremadamente diferentes, por una diversidad de individuos. Para el neonato, el medio circundante consiste en un solo individuo, la madre o quien la sustituye. El infante criado y el medio que lo rodea forman lo que podríamos denominar “sistema cerrado”, que consta de dos componentes; la madre y el hijo .

    El universo del infante esta enclavado dentro del marco de la realidad total. Se allá dentro de la red formada por los papeles y las referencias , relacionadas entre si de las diversas personas que constituyen la familia del niño o la institución en que ese niño a sido criado , este universo y sus fuerzas son transmitidos al niño por aquel individuo que satisface sus necesidades por la madre o sus sustituto.

    EL OBJETO LIBIDINAL

    Es aquello en relación a lo cual a través de el instinto es capaz de lograr su finalidad. Es lo que hay de más variable acerca de un instinto y no está originariamente conectado con él, pero se le adjudica únicamente a consecuencia de ser particularmente idóneo para hacer posible la satisfacción (Freud 1915).

    De acuerdo con esta definición, el objeto libidinal puede variar en el curso de la vida; tiene que variar inevitable y frecuentemente. Estos cambios son condiciones inherentes de la maduración y la diferenciación progresivas de los impulsos instintivos, de la interacción dinámica entre ellos.

    El hecho de que el objeto libidinal cambie frecuentemente lo distingue en principio del concepto de objeto de la psicología académica y este objeto, permanece constante, idéntico a si mismo, y puede describirse mediante un sistema de coordenadas espaciotemporales.

    El objeto libindinal no puede describirse con coordenadas espaciales y temporales, porque no permanece constante o idéntico a sí mismo, por eso dicho objeto se describe primordialmente en los términos conceptuales de su génesis, es decir, de su historia, y el objeto de la psicología académica, desempeñan un papel minúsculo en el caso del objeto libidinal, consiste en que puede ser descrito en términos de la estructura y de las vicitudes de los impulsos instintivos y de los impulsos parciales dirigidos hacia él. El neonato se halla en un estado de indiferenciación; por lo tanto no puede demostrarse la existencia de la psique o del funcionamiento psíquico en los neonatos.

    SEGUNDA PARTE

    LA CONSTITUTCIÓN DEL OBJETO LIBIDINAL

    III LA ETAPA SIN OBJETO

    En el mundo del neonato, no existe ni el objeto ni la relación de objeto. El presente capitulo se enfoca la atención sobre la responsabilidad del infante y ofrece ciertas especulaciones acerca de la naturaleza de la percepción en el neonato y el papel en la teoría psicoanalítica.

    La etapa sin objeto coincide más o menos con la del narcisismo primario. Hartmann (1939) habla de ella como “fase indiferenciada”. Spitz la denomina etapa de la no diferenciación. En esta etapa el recién nacido no sabe distinguir una “cosa” de otra: no puede distinguir una cosa (externa) de su cuerpo, y no experimenta el medio circundante como algo separado de si. Por eso, percibe el pecho satisfactor de sus necesidades y proveedor de alimento, como una parte de él mismo. El recién nacido no esta diferenciado ni organizado; ni siquiera en aspectos como la relación entre los centros neutrales discretos, y sus órganos musculares efectores, solo poquísimas zonas privilegiadas parecen estar separadas, formando unidades funcionales (tilney y kubie, 1931).

    Durante los primero días sin duda, y durante el primer mes o cosa, no existe en la práctica el mundo exterior para el infante. Toda percepción marcha a través de los sistemas interoceptivo y propioceptivo, las respuestas del infante se producen según la percepción de las necesidades comunicadas. Los estímulos que provienen de fuera, son percibidos sólo cuando su nivel de intensidad excede el del umbral. Estas respuestas pueden observarse desde el nacimiento. “La ignorancia es la ignorancia, y de ella no se deriva el derecho a creer en algo” (1927).

    PROTOTIPOS PRIMITIVOS DE RESPUESTAS AFECTIVAS

    Freud, afirma que al nacer no hay conciencia; que el llamado trauma de nacimiento no deja ningún recuerdo; que “el peligro del momento de nacer no tiene todavía contenido psíquico”. Con este propósito se hicieron registros muy cuidadosos de 35 partos efectuados sin anestésicos ni sedantes. En 29 ,l a conducta del neonato fue filmada durante la expulsión o inmediatamente después del parto.

    Durante las dos semanas siguientes y filmando reiteradamente su modo de comportarse al mamar, así como sus respuestas a una serie de estímulos estandarizados. Los registros mostraron que la reacción del neonato al nacer difícilmente podía denominarse una reacción traumática. Inmediatamente después del parto, el infante muestra una breve angustia respiratoria y manifestaciones de excitación de matiz negativo.

    El llamado trauma de nacimiento, se destaca por su corta duración y no por se nada impresionante y dicha excitación negativa se suscitaba cuando el recién nacido era expuesto a una estimulación lo suficientemente fuerte como para rebasar el alto umbral de percepción; ejemplo (la nalgada aludida). Las manifestaciones de desagrado del neonato no son, manifestaciones de placer, que a esta edad no pudieron observarse, sino el sostelo. La excitación negativa del R.N debe ser considerada como un proceso de descarga, tal y como Freud lo describió que ejemplifica la ley del principio de nirvana; “la excitación se mantiene a un nivel constante y cualquier tensión que exceda este nivel ha de ser descarga sin demora.

    PRIMITIVAS RESPUESTAS COGNITIVAS.

    Habían establecido sus relaciones con el medio circundante, tanto el animado como el inanimado, con la ayuda de modalidades no visuales que están a su alcance: el tacto, el oído, el olfato, y otras menos conocidas. Mediante el uso de estas modalidades sensoriales no visuales, había adquirido un código firme de preceptos sensoriales significativos, esto es, de signos y de señales significativos.

    Al neonato, a los primeros seis meses de vida del infante existe una diferencia fundamental. La imagen del mundo del que nace ciego, pero que es operado, consiste en un sistema de señales coherente ya y organizado, que se deriva de todas modalidades sensoriales, salvo visual.

    El neonato no tiene imagen alguna del mundo absoluto, ni estímulos de ninguna modalidad sensorial que pueda reconocer como señales; cuando alcanza los seis meses de edad, sólo poquísimas de estas señales han quedado establecidas, por lo tanto, los estímulos que chocan con el aparato sensorial del infante son tan ajenos en lo visual como en todas las demás modalidades sensoriales. Cada estímulo tiene que ser transformado primero en la experiencia significativa; solo entonces puede convertirse en una señal, la cual se irán añadiendo para construir la imagen coherente del mundo del niño.

    Una diversidad de condiciones que capacita al neonato para realizar esta hazaña.

  • La creación de la barrera contra los estímulos que lo protegerán y consta de varias partes. 1) las estaciones receptoras no están aún provistas de energía al nacer (Spitz,1955b, 1957). 2) la mayor parte del día se la pasa durmiendo adormilado (Bühler, 1928). Por ultimo la elaboración mental de los estímulos que llegan a desarrolla gradualmente durante muchos meses, en razón directa con la capacidad de madurez del infante para la acción voluntaria.

  • El proceso de dotar a los estímulos de una significado es también un proceso gradual en extremo.

  • El medio ambiente singular, todo un mundo con el cual la madre rodea al infante y que ella extiende en muchas direcciones. En primer lugar, la madre protege al infante de un modo material contra el exceso de estímulos de cualquier clase.

  • La madre ayuda también al infante a tratar con los estímulos que proceden de su interior, proporcionándole una descarga a al tensión. (alimentándolo cuando tiene hambre).

  • Procede de la reciprocidad entre madre e hijo denominado “dialogo” (Spitz, 1963). El dialogo es el ciclo de la secuencia acción-reacción-acción lo que permite al bebé trasformar, poco a poco, los estímulos sin significado en señales significativas.

  • CONDICIONES NEUROFISIOLÓGICAS DADAS EN QUE SE APOYA LA CONDUCTA.

    El periodo neonatal, muestra el infante gran número de manifestaciones que se asemejan a respuestas y acciones, bastante estructuradas y complicadas. Este comprende la secuencia de movimientos de orientación, seguidos de asimiento del pezón con la boca y la succión.

    Spitz “ gran parte de las vías de percepción que intervienen pertenecen a un sistema de “captación” básicamente distinto del sistema de percepción que actúa en edad posterior y con el cual estamos familiarizados”. Este sistema de “captación” es generalizado, primordialmente visceral, y se manifiesta en forma de emociones, con este sistema, se halla el desarrollo posterior de lo llamado “Organización Diacrítica”, donde la percepción se efectúa a través de los órganos sensoriales periféricos, sus centros están en la corteza y sus manifestaciones son procesos cognitivos, entre los que se encuentran los procesos conscientes del pensamiento.

    Desde el nacimiento, la sensibilidad visceral está conectada con algunas de las modalidades sensoriales periféricas, como la superficie cutánea. En el ser humano al nacer, existen ciertas zonas y órganos sensorios que median entre los órganos sensoriales periféricos y los viscerales, entre lo interno y externo, desde la laringo-faringe al paladar, la lengua y la parte interior de las mejillas, y por otra comprende los labios, el mentón, nariz y la superficie exterior de las mejillas, en una palabra el “hocico” .

    Las organizaciones cenestésica y diacrítica están comprendidas en el mismo y único organismo. Desde el punto de vista del desarrollo la “persona como sistema” se hace por dos razones:

  • La organización diacrítica evolucionado a partir de la cenestésica.

  • La organización cenestésica continúa funcionando como la fuente misma de la vida.

  • No solo los afectos son caóticos e indiferenciados en el infante, sino que también lo es la “percepción”; la percepción diacrítica no existe aún que el neonato no puede distinguir una cosa de otra, y mucho menos singularizar el objeto libidinal.

    MODIFICACIONES DE LA CONDUCTA A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA.

    Al final de la primera semana de vida, el infante empieza a responder a las sugerencias. Aparecen los primeros indicios de conducta dirigida, es decir, actividad que se halla asociada con procesos psíquicos. Las primeras sugerencias que provoca una respuesta es un cambio de equilibrio.

    Rubinow y Frank , el comienzo del segundo mes de vida, el infante reconoce las sugestiones del alimento solo si tiene hambre. Reconoce el pezón cuando lo recibe en la boca.

    Hay dos secuencias de conducta.

  • El infante reconoce la sugerencia para que se alimente solo cuando tiene hambre.

  • Cuando está gritando por tener hambre, no reconoce el pezón tiene en la boca y sigue gritando.

  • Para que el infante sea capaz de percibir un estímulo externo dos factores han de hallarse combinarse.

  • El estímulo externo, estímulo que el infante ha llegado a asociar con la inminente satisfacción de la necesidad.

  • De origen propioceptivo, es decir, el estado de hambre del infante, su necesidad de alimento.

  • El infante percibirá el estímulo del pezón si cumple las siguientes condiciones:

  • Si el aparato propioceptivo, no esta nulificado, “inundado” por una tensión masiva desagradable.

  • Si el infante tiene hambre, lo que hace que el aparato esté dispuesto para la percepción externa.

  • Para percibir, ha de cesar el displacer y la descarga; es decir, la acción de auto perpetuación del principio de nirvana.

    Segundo mes ser humano que empieza a adquirir un puesto único entre las “cosas” que rodean al neonato. En esta etapa el infante comienza a percibir visualmente al adulto que se acerca. En termino de percepción, al segundo mes el infante reacciona al estímulo exterior sólo cuando éste coincide con la percepción introceptiva del hambre. La percepción del medio circundante está condicionada a la tensión generada por una tendencia insatisfecha. En realidad durante el primer mes de vida ,el ser humano aparece en el campo visual del infante cada vez que su necesidad es satisfecha, y de este modo queda asociado con el alivio del displacer, así como la experiencia de placer.

    El rostro es el estímulo visual ofrecido con mayor frecuencia al infante durante el primer mes de vida. En el trascurso de las primeras seis semanas de vida, las huellas mnémicas del rostro humano han quedado fijadas en la memoria infantil.

    IV. LA CUNA DE LA PERCPCIÓN

    La percepción desempeña en el yo el papel que en el ello corresponde al instinto (Freud, 1923).

    Es la edad de la no diferenciación, cuando el afecto y el objeto percibido son aún, una sola cosa. Y estamos obligado a valernos del acceso reconstructivo.

    LA OBRA DE M. VON SENDEN SOBRE EL APRENDIZAJE A TRAVÉS DE LA PERCPCIÓN Y ALGUNOS OTROS HALLAZGOS EXPERIMENTALES.

    Von Senden (1932), investigó el desarrollo de la percepción visual en individuos que habían nacido ciegos, a causa de cataratas congénitas.

    No solo son vistas las formas; sino que la sensación misma no es reconocida como si se originara en los ojos; sin duda podría ser atribuida por el sujeto a cualesquiera de las otras modalidades sensoriales.

  • La percepción parece empezar como una totalidad, y las diversas modalidades perceptivas han de irse separando unas de otras en el curso del desarrollo.

  • La percepción en el sentido en el que se perciben los adultos no se halla presente desde el principio; ha de adquirirse, ha de aprenderse.

  • Von Senden dirige nuestra atención diciendo que “el hombre adquiere la percepción visual aprendiéndola.

    El hombre es primordialmente una animal altricial, nidícolo, nace inmaturo y desamparado. Incapaz, de locomoción o de toda conducta dirigida, volitiva, indispensable para la auto conservación. Para garantizar su supervivencia no es necesaria la discriminación visual. La supervivencia del hombre al nacer es predicado de los cuidados paternales que se le dedican. De aquí que en la evolución del hombre no exista presión selectiva para la trasmisión filogenética de la capacidad de visualidad discriminativa al nacer. Por lo tanto, no es probable que en el hombre esa capacidad nunca haya formado parte del equipo hereditario innato. Sin embargo los experimentos de Fantz no logran demostrar que el infante al nacer, ni aún en las primeras semanas de vida, distinga las formas, los patrones; prueban simplemente que notaban diferencias.

    La discrepancia se debe a la diferencia del acceso conceptual a lo que denominaron “Ver”. El hombre tiene la capacidad de guardar depositados rastros mnénmicos susceptibles de ser reactivados como representaciones, es decir, como recuerdos y como imágenes. Frantz ignora la apercepción.

    La función perceptiva no está aún disponible. Ha de adquirirse a través de experiencias proporcionadas en el trascurso de los intercambios afectivos con otras personas en el marco de las relaciones del objeto.

    Von Senden, hace mención de emociones tales como “ el deseo de ver”, el “ánimo y la jovialidad” y afirma: “ Su voluntad (la del paciente) debe ser activada con toda la fuerza que sea posible en esta dirección normalmente mantenida de la satisfacción de sus necesidades cotidianas” “pues el paciente necesita esta actividad y tensión emocional.”

    Inspiro una serie de estudios interesantes efectuados por Riesen (1947) sobre las consecuencias de la privación visual en el hombre y chimpancé. Von Senden, la capacidad de ver ha de adquirirse poco a poco, mediante un proceso de enseñanza, en el marco de la experiencia afectiva que proporcionan las relaciones de objeto.

    LA CAVIDAD PRIMARIA: CONSIDERACIONES PSICOANALITICAS

    A l nacer, el infante responde, solo a las sensaciones originadas dentro de su cuerpo (es decir, sensaciones propiocéptivas y cenestésicas); que se hallan protegidas de la intrusión de los estímulos del exterior por una barrera contra ellos. Von Senden muestra que, cuando los estímulos impregnan los ojos, antes de que éstos hayan aprendido a ver, no tienen significado. No obstante hay una zona perceptual que actúa desde el nacimiento, los órganos sensorios, para los estímulos venidos de fuera, se encuentran los receptores sensoriales de los estímulos venidos de dentro. Esta zona es la boca y la cavidad oral.

    Al nacer y hasta en el feto, puede demostrarse que existe una respuesta a la estimulación en torno de la boca. La estimulación de las partes exteriores de la región bucal suscita una conducta específica que consiste en el giro de la cabeza hacia el estímulo, seguido de movimientos de chasquear los labios. En el infante criado a pecho esta respuesta termina al tomar el pezón en la boca, esta conducta se deriva de un mecanismo de relajamiento innato valioso para la supervivencia.

    Al nacer no hay ningún reflejo que sea plenamente de fiar. El reflejo de asir el pezón con los labios, en combinación con el succionar, representan la única conducta dirigida del infante al nacer, todos los reflejos no son tan seguros al nacer porque son provocado por estímulos venidos de fuera, contra los cuales actúa ya la barrera contra estímulos.

    La cavidad oral, incluyendo la faringe, representa lo externo, así como lo interno. La cavidad oral son los más específicos y seguros, dichos reflejos hacen que se produzca la única conducta humana dirigida, aún cuando no intencionada.

    Llego a la conclusión de que la combinación de la cavidad oral con la mano representa probablemente el modelo para la estructura más primaria postnatal del yo.

    Lewin (1953) “la cavidad original puede se muy bien en interior de la boca, tal y como se descubre y percibe al chupar el dedo”. El infante responde con una secuencia de conducta especifica, cuando se introduce algo en la cavidad oral, ya sea el pezón, el alimento o el dedo”.

    La cavidad oral con sus órganos, la lengua, los labios, las mejillas y el aparato nasofaringeo son la superficie que se usa primero en la vida para la percepción táctil y la exploración. Pues en ella están representadas la sensación de la profundidad, pues esta última queda implícita en el acto de engullir.

    DE LA PERCEPCIÓN POR CONTACTO A LA PERCEPCIÓN A DISTANCIA.

    Este cambio se efectúa por medio del instrumento de las relaciones de objeto, cuando el infante mama al pecho, siente el pezón en la boca, en tanto que, al mismo tiempo, se ve el rostro materno. Aquí la percepción por contacto se mezcla con la percepción a distancia, y las dos forman parte de una sola experiencia.

    El factor experimental consiste en que durante el amamantamiento, se pierde también el contacto con el percepto satisfactor de necesidades. Durante el intervalo entre la pérdida y la recuperación del contacto, el otro elemento de la unidad perceptual total, la percepción a distancia, del rostro, permanece inalterable. La percepción visual resulta más segura, puesto que no se pierde.

    Las modalidades perceptivas sigue una a otra en secuencia genética, de modo que la percepción a distancia se desarrolla después que la percepción por contacto. Esto podría ser una función de maduración. En el hombre empieza con la situación de mamar.

    La ley fundamental biogenética (formulada por Fritz Müller, 1864) según la cual el organismo, en su crecimiento desde el huevo a la condición adulta, recapitula las etapas por las que pasaron sus antepasados a través del recorrido filogénico.

    P. Polak y R. Emde (1964) han efectuado un estudio piloto sobre la iniciación de la discriminación visual tridimensional, establecido que después del tercer mes de vida la percepción de la profundidad comienza a desempeñar un papel significativo. Entre las edades 0; 2 más 0 y 0; 2 más 20, el infante responde a los estímulos que cumplen ciertas cualidades Gestalt, ya sean bidimensionales o tridimensionales. Después del tercer mes de vida, el infante muestra en sus respuestas que ahora distingue una Gestalt tridimensional de la misma Gestalt en proyección bidimensional.

    La progresión desde una subclase de percepción esta conectada estrechamente con las condiciones particulares de la situación de amamantamiento individual y depende de ella. Goldfarb (1958),

    Trabajando con niños esquizofrénicos, los expuso a escuchar una audición retardada de sus propias palabras . la percepción a distancia no remplaza el papel que desempeña la percepción por contacto, solo lo amengua . la adición de la percepción a distancia enriquece el espectro de los sectores preceptúales ; facilita la orientación y el dominio, expande las funciones autónomas del yo contribuye a la primacía del principio de realidad.

    En este nivel de desarrollo ésta eclipsa a todos los demás centros , tales como la mano , el laberinto del oído y la superficie cutánea, por ser la única que esta realmente integrada y es por tanto operativa, el primer “objeto” era el pecho; Lewin (1946) yo creo que el neonato no es capaz de percepción a distancia; sólo de percepción al contacto, mediante la cavidad oral el pecho es sin duda el primer precepto, pero no es un objeto visual, sino de contacto; más específicamente, es un objeto percibido por contacto oral.

    EL ACTO DE LA PERCEPCIÓN Y LOS TRES ÓRGANOS DE LA PERCEPCIÓN PRIMITIVA

    Freud (1925ª) hablo de la percepción como un acto concebido en términos orales .considera la percepción como un modelo activo.

    Tilney y Kubie (1931) y Tilney y Casamajor (1924) . demostraron que las vías nerviosas que conectan el estomago, la boca, las extremidades superiores y el oído interno con el sistema nervioso central funcionan al nacer la función de cualquiera de esos órganos de los cuales la boca es la que sirve de guía, iniciaran patrones de conducta específicos.

    Hoffer se refiere a la etapa que esta más allá de la percepción de cavidad . Hoffer (1950) introduce el concepto de “si mismo-boca”, las sensaciones en los tres órganos preceptúales ancilares presentes al nacer (la mano, el laberinto y la epidermis ) están subordinadas al sistema perceptual central de la cavidad oral .

    LA EXPERIENCIA PRECEPTUAL

    Es de naturaleza con sumatoria . procura la satisfacción de la necesidad y reduce la tensión tras un periodo de excitación no grata; también anuncia otro de quiescencia , señalado por la ausencia de la desagradable.

    Afirmo Freud que las primeras huellas mnemicas se establecían sólo cuando una experiencia de satisfacción interrumpida la excitación suscitada por una necesidad por una necesidad interna .

    En los adultos , los cuatro órganos especialmente separados, la boca, la mano, el laberinto y la epidermis, median en modalidades preceptúales desemejantes . en el recién nacido no es éste el caso .

    Las sensaciones del sistema cenestésico son extensivas y sobre todo viscelares; sus efectores son primordialmente las musculaturas blandas y su organización nerviosa comprende, entre otros los sistemas simpáticos y parasimpáticos. Las sensaciones del sistema diacrítico son intensivas e implican los órganos sensoriales; su musculatura es estriada y su organización nerviosa está subordinada al sistema nervioso central .en el neonato, el sistema diacrítico no ha dado comienzo a su función de ninguna manera apreciable .el infante percibe y funciona primordialmente en el nivel cenestésico .en el adulto, el funcionamiento cenestésico produce sensaciones de naturaleza protopática. Tolera grandes cantidades , de estimulación vestipular . para el puede servir de estimulo condicionado .Para el neonato, las sensaciones estimulantes en los cuatro órganos sensoriales son una experiencia total propioceptiva, hasta los cambios del laberinto, aun cuando se produce dentro del cuerpo han de ser considerados percepciones por contacto. La cuarta semana de vida, sólo existe un objetivo perceptual que el infante sigue con los ojos a distancia y éste es el rostro de los mayores . el estado de amamantamiento no es simplemente una experiencia de satisfacción de necesidad. Inicia el transito de la percepción exclusiva por contacto a la percepción a distancia . activa el sistema perceptual diacrítico .

    LOS FENÓMENOS REGRESIVOS DE PERCEPCIÓN EN EL ADULTO

    Estas observaciones están muy de acuerdo con conclusiones teóricas respecto a los fenómenos de regresión perceptual observados en el adulto .

    Lewin (1946) postulaba que el recuerdo visual del seno materno constituye una “pantalla de los sueños” sobre la cual se proyecta el contenido de éstos . Lewin basa su proposición en el carácter realizador de deseos de los sueños.

    Sostiene que la realización del deseo se logra mediante una regresión al estado emocional del infante que va a quedarse dormido en el seno de la madre, después de haber mamado hasta saciarse .Lewin añade que el llamado “sueño sin sueños”el pecho pantalla onírica se concierte realmente en el contenido del sueño.

    La pantalla de los sueños se deriva de un objeto de percepción visual, de una percepción a distancia. Isalower, los fenómenos que comunican son en gran medida percepciones por contacto, siendo las sesanciones visuales la excepción, también se refiere a ala etapa precursora del sueño, en la cual la catexia no se ha retirado por completo de la representación de los órganos periféricos sensoriales (es decir, de la superficie cutánea, de la mano, de la boca) y las representaciones del proceso háptico mediante esos órganos.

    Desde el punto de vista visual, el fenómeno de Isakower no representa el pecho que se aproxima, sino más bien la percepción visual del rostro humano. Los fenómenos táctiles comunicados por Isakower; la sensación bucal de algo que se siente también en la superficie cutánea del cuerpo y que se palpa con los dedos, corresponde a la experiencia del infante del contacto táctil con el pecho, con la boca, la cavidad oral, la mano y la superficie cutánea. El fenómeno de Isakower ha de considerarse como una experiencia total, como la sinestesia de diversos órganos sensoriales. Así la cavidad oral constituye la cuna de la percepción.

    LOS AFECTOS Y LA PERCEPCIÓN QUE SURGE

    Los afectos del neonato pueden observarse sólo en la forma rudimentaria, y por eso hablo de excitación de calidad negativa y de su contrapartida, la quinestecia; ambas dentro del carácter de precursores de los afectos. Todos los neonatos manifiestan el “grito de nacimiento”, detalle normal y sin importancia del parto.

    Las génesis de las primeras percepciones del infante, surgen en función de la necesidad y de la satisfacción de ésta. Entre la sensación de la necesidad y su desaparición, son frecuentes las demoras.

    La frustración, que acompaña a la demora, está en el origen de la conducta adaptativa y es uno de los dispositivos de adaptación más importantes, a saber: las huella de recuerdos y el recuerdo.

    “Es evidente que una condición previa para que se establezca la comprobación de la realidad es haber perdido objetos que un tiempo proporcionaron una satisfacción real” Freud (1925).

    En el recién nacido la región oral y la cavidad oral tienen dos funciones diferentes:

  • La ingestión: asegura la supervivencia física inmediata del individuo.

  • La percepción: en el neonato también comienza en la extremidad rostral, en la región oral y en la cavidad oral.

  • La percepción se ramifica en cinco modalidades ejecutivas: el tacto, gusto, olfato, vista y el oído. Por eso la representación central de la región oral o perioral se convierte en la organización adaptativa dirigente, que sirve a la supervivencia de la especie.

    (Bruner y Goodman, 19747; Levine, Chein y Murphy, 1942; Sanford, 1936, 1937) han mostrado que la necesidad interviene en la deformación de la percepción y falsea la realidad hasta hacer de ella algo que se acerque a la satisfacción del deseo. Finalmente los afectos determinan la realización entre la percepción y la cognición.

  • EL PRECURSOR DEL OBJETO

  • LA RESPUESTA SONRIENTE

    El comienzo del segundo mes de vida, e rostro humano se convierte en un precepto visual privilegiado, preferido a todas las demás “cosas” del medio circundante del infante. En el tercer mes, este “volverse hacia” en respuesta al estímulo del rostro humano culmina en una respuesta nueva, claramente definida, específicamente propia de la especie. La madurez física y el desarrollo psicológico del infante le permite coordinar al menos una parte de su equipo somático ahora responderá al rostro del adulto con una sonrisa.

    En el segundo mes, esta sonrisa es la primera manifestación de conducta activa, dirigida e intencional; la primera, desde la pasividad completa al comienzo de la conducta activa. El tercer mes de vida el bebé responde al rostro adulto sonriendo. Los bebes menos avanzados en el desarrollo, puede que no alteren siquiera su conducta: sin embargo, responderá al rostro del adulto con una sonrisa.

    HALLAZGOS EXPERIMENTALES

    El niño de tres meses no percibe un congénere humano, y tampoco una persona o un objeto libidinal, sino solo un signo. Este signo es proporcionado por el rostro humano, pero, no es la totalidad del semblante con todos sus detalles lo que constituye el signo, sino más bien una Gestalt Privilegiada que forma parte de él. Esta Gestalt se compone de la frente, los ojos y la nariz.

    El infante responde si duda a una Gestalt, y no a la persona en particular, sino que aquellos individuos, a los que responde con la sonrisa, pueden intercambiarse con toda libertad.

    Los infantes adelantados en el desarrollo, con la frecuencia buscar con la mirada algo en la región correspondiente al oído del experimentador, como tratando de encontrar el ojo que ha desaparecido; los niños sensibles parece que responden con una espacie de shock, y se precisa cierto tiempo para restablecer el contacto.

    Las propiedades de la Gestalt era el estímulo que producía la relajación. La sonrisa del infante entre los tres y los seis meses no es suscitada por el rostro del ser humano, sino por un indicador Gestalt, un signo Gestalt. Es evidente que la Gestalt signo no es un objeto de verdad; por eso ha de dominarse un preobjeto. Lo que el infante reconoce en esta Gestalt signo, no son las cualidades esenciales del objeto libidinal; ni los atributos propios del objeto que atiende a las necesidades del infante, que lo protege y satisface. Lo que reconoce durante la etapa preobjetual son atributos secundarios, externos y no esenciales. La Gestalt signo es una configuración de una parte del rostro humano; no de un rostro individual específico, sino de un semblante cualquiera que se le presente de frente y en movimiento.

    El reconocimiento de un semblante individual corresponde a un desarrollo posterior, en otras palabras, el infante entonces es capaz de transformar lo que era una Gestalt signo en un objeto de amor individual y único. La Gestalt signo que el niño reconoce a la edad de tres meses es una transición desde la percepción de las cosas (término para referirnos al “objeto” de la psicología académica). Por el contrario, en “las cosas”, las cualidades externas son las únicas que constituyen los atributos; las cosas no poseen los atributos más esenciales del desarrollo histórico.

    La Gestalt signo, son el marchamo de las “cosas”, su atributo integral, a lo cual responde el infante a la edad de tres meses, de este modo se asegura un puesto en la embriología del objeto libidinal, que se desarrolla a partir de ella.

    Por último es importante mencionar que para el infante humano, el estímulo supernormal consistía en remplazar la sonrisa del rostro del experimentador y el cabeceo por la boca abierta extraordinariamente, algo así como a la manera en que un animal salvaje muestra sus colmillo, aun cuando el equipo innato está a disposición del bebé desde el primer momento de vida, ha de ser activado; esa chispa vital es conferida al equipo mediante intercambios con otro se humano, congénere o con la madre. Nada que no sea una relación recíproca puede hacerlo. Sólo una relación recíproca podrá proporcionar el factor experimental en el desarrollo del infante, consistiendo, como desempeña el papel principal. Cuando el infante experimenta una necesidad, eso provocará en el un afecto que le llevará al intercambio de conducta, el cual, a su vez, provocará una respuesta afectiva y la actitud concomitante en la madre; ésta obrará “como si hubiera entendido” cual es la necesidad particular que da motivo en el infante a su manifestación afectiva (Spitz, 1962, 1963).

    La retroalimentación reciproca, dentro del la díada, entre la madre y el infante y viceversa. Sin embargo, la díada es básicamente asimétrica. Cada uno de ellos es el complemento del otro.

    DE LA PERCEPCIÓN PASIVA A LAS RELACIONES DE OBJETO ACTIVAS.

    El proceso de seleccionar una entidad significativa del universo de las cosas sin sentido y establecerla como una Gestalt signo está en la naturaleza del proceso de aprender. Es un transición desde un estado, en que el infante percibe sólo emocionalmente. La adquisición de la palabra, que empieza en el trascurso del primer año de vida, es un proceso complejo. La vocalización del infante, sufre modificaciones progresivas hasta convertirse en un juego, en el cual el pequeño repite e imita los sonidos que él mismo produce.

    Alrededor del tercer mes de vida, el infante se da cuenta de que puede oír los sonidos que produce él mismo y que esos sonidos que hace son diferentes de los que vienen del medio circundante. Ahora el niño empieza a escuchar su propia vocalización, sigue teniendo la calidad de descarga, de reducción de tensión, de placer. Después del tercer mes de vida podemos observar cómo el infante produce sonidos, sobre todo de la variedad rítmica. Seis meses después, utilizará esta experiencia al imitar los sonidos que oye de su madre.

    Al final del primer año, cuando el niño repite sonidos que procede de su madre, habrá reemplazado el objeto autístico de su propia persona con el objeto del mundo externo, que es la persona de su madre. Pero antes de que esto ocurra, ha de verificarse trasformaciones dinámicas importantes y han de organizarse estructuras completamente nuevas en la psique del infante.

    EL PAPEL DEL AFECTO EN RELACIÓN MADRE E HIJO

    E este contexto, la importancia de los sentimientos maternales de tener un niño, y en particular un niño suyo, difícilmente pueden encarecerse bastante. La inmensa mayoría de las mujeres se convierten en madres cariñosas, amantes y delicadas, crean lo que Spitz lo llama “el clima emocional”. Lo que crea ese clima son los sentimientos de la madre hacia el hijo.

    Su amor y afecto por el pequeño hacen de éste un objeto de interés incalculable para ella; aparte de su interés sin mengua, le brinda una gama siempre renovada enriquecida y variada de experiencias vitales.

    La personalidad del infante absorbe patrones cambiantes en un proceso en circuito, influyendo la gama de los afectos maternales con sus conducta y sus actitudes. En cambio, la diversidad de conductas en la lactancia de infante, son incontables.

    La madre no es el único ser humano que se encuentra en el medio circundante del infante, ni el único que ejerce una influencia emocional; que ese medio circundante comprende al padre, a los hermanos de otros partos, los parientes y demás, todos pueden tener una significación afectiva para el infante. Los primeros meses de vida y hasta durante los primeros años, la relación madre e hijo es el factor psicológico que se presta a una intervención terapéutica y profiláctica. Por parte del infante, comprende el equipo congénito suyo, que consta del Anlage y la maduración.

    La madre con su individualidad estructurada y madura; del otro, el hijo, cuya individualidad va a irse desplegando progresivamente, desarrollándose y estableciéndose; los dos factores están entres si en una relación mutua y circular de conducta. Tanto la madre como el hijo no vive en un vacío.

    SIGNIFICACIÓN TEORICA DEL ESTABLECIMIENTO DEL PREOBJETO

    Las consecuencias y la significación del establecimiento del primer precursor del objeto libidinal son las siguientes:

  • El infante se vuelve desde lo que se ha llamado “recepción del estímulo venido desde dentro, hacia la percepción del estímulo venido desde fuera.

  • La transición es predicado del logro, por el infante, de la capacidad temporal.

  • El infante sea capaz de reconocer el rostro humano, lo que implica que en el aparato psíquico se ha producido una división.

  • El infante se ha vuelto capaz de desplazar las cargas catéxicas de una función psicológica hasta otra. El reconocimiento de la Gestalt signo implica un cambio catéxico desde la representación sensorial del percepto.

  • La capacidad de desviar las catexias de un rastro mnémico.

  • El yo y el ello se han separado el uno del otro y dicho yo rudimentario comienza a funcionar. Los actos torpes, en su mayoría desafortunados. Freud llamó a este yo rudimentario el yo corporal.

  • Podemos observar una tendencia la síntesis. Nunbert (1930) la denomina función sintética del yo. Hartmann (1950) función organizadora del yo representa solo una aspecto diferente de la misma tendencia.

    Los prototipos del núcleo del yo servirán al neonato subsecuentemente en sus intercambios preobjetuales con la madre. Los núcleos del yo aislados cuando actúan en sentido contrario, se convertirán en una fuerza siempre creciente de trabajar unidos en la misma dirección, completándose y apoyándose mutuamente.

  • Función protectora de la barrera contra el estímulo corre ahora a cargo del yo que surge.

  • Al nacer constituye la barrera contra el estímulo (Spitz, 1955). El proceso catéxico puesto en movimiento a través de la actividad de los núcleos del yo, lleva en su síntesis, dando como resultado un yo rudimentario; es decir, una organización dirigida centralmente. La acción dirigida, se convierte no sólo en una válvula de escape para la descarga de la energía libidinal y agresiva, sino también en un dispositivo para adquirir dominio y control por medio de la psique, acelerando así el desarrollo, la parte más amplia del impulso agresivo sirve como motor de todo movimiento, de toda actividad, ya sea grande o pequeña y en último término, de la vida misma (Spitz, 1953).

    A los tres meses de existencia, la estructura psíquica está aún en su comienzo, que el yo es rudimentario y que las relaciones de objeto se hallan en una etapa preobjetual.

  • LA PLASTICIDAD DE LA PSIQUE INFANTIL.

  • El primer año de vida es el periodo más plástico del desarrollo humano. El hombre nace con un mínimo de patrones de conducta conformados previamente y tiene que adquirir innumerables habilidades adaptativas en el trascurso de este primer año. Durante este periodo el infante pasa por varias etapas, cada una de las cuales representa una trasformación principal con relación a la precedente.

    La etapa de la no diferenciación, que es desamparo del recién nacido , ese desampara es una de las causas de la plasticidad de la psique infantil. Otra es la ausencia, al menos en los primeros seis meses de vida, de una organización del yo finamente establecida que funcione con seguridad.

    ETAPAS TRANSITORIAS

    Durante la etapa transicional, las experiencias del infante tiene consecuencias más trascendentales que en otros periodos en que la organización psíquica más estable. Cada etapa transitoria es vulnerable a determinado traumas, esto ocurre así porque en cada etapa transicional se desarrollan dispositivos de adaptación.

    CAMBIOS DE SIGNIFICADO Y DE RESPUESTA

    El psicoanalista está extremadamente familiarizado. La observación de un lance primordial en la etapa edipiana, en la pubertad o durante el climaterio tiene una significación completamente diferente, desde el punto de vista de cómo es entendido, y de sus consecuencias para el interesado.

    Ferenczi (1916), la etapa de omnipotencia del pensamiento no ha perdido del todo su predominio. No ha cedido el mando a la etapa del sentido de la realidad. La magia sigue siendo aún la fuerza más poderosa en el universo del infante. La causalidad, el proceso lógico no tiene el poder de compulsión que adquirirán más tarde. El pensamiento opera en el rango de la identificación, la introyección, la proyección y mecanismos similares.

    Es interesante considerar el papel del yo en las tres situaciones.

  • A la edad de tres meses, la acción del yo rudimentario esta limitada a percibir, reconocer y a responder, a una Gestalt signo de satisfacción de necesidad, con una sonrisa. El yo rudimentario no puede discriminar entre el amigo y el extraño; mucho menos puede proteger al niño del peligro. El yo rudimentario es capaz de actuar adecuadamente, porque la madre actúa como un yo auxiliar externo al del niño (Spitz, 1951).

  • A los siete meses y medio, su yo ha dejado de ser rudimentario, apenas discernible, apenas capaz de coordinar una percepción con algunos rastros mnémicos y de responder con una expresión de afecto positivo. En esta etapa de la estructura el yo empieza a demostrarse y ha asumido el papel de una organización regida centralmente.

  • Los procesos mentales que van más allá del simple cumplimiento de los esfuerzos.

  • UNA DIRFERENCIA BÁSICA ENTRE EL INFANTE Y EL ADULTO

    Su fisiología es diferente, así como sus sensaciones y reacciones fisicoquímicas y su forma de experimentar el medio. Privar a un adulto de oxígeno durante 15 minutos es una catástrofe que traerá la muerte, para el infante, durante el parto, esto es una situación normal y hasta necesaria.

    • La indiferencia, la falta de empatía y de imaginación, ha dado como resultado una crueldad increíble hacia los infantes.

    • La psique del infante parece tolerar el dolor mejor que la del adulto.

    • Las modificaciones del medio, que parecen de significación menor al adulto, pueden en circunstancias bien definidas (Spitz, 1950).

    • Cada una de las etapas sucesivas reflejan una transición desde un nivel dado del desarrollo al siguiente y superior, y están señaladas por diferenciaciones más complicadas del aparato mental.

    EL SURGIMIENTO DEL ORGANIZADOR PRIMERO Y SUS CONSECUENCIAS

    Organizador se refiere a la convergencia de varias direcciones del desarrollo biológico en un lugar específico del organismo embriológico. Esto lleva a inducir una serie de agentes y elementos de regulación llamados “organizadores”, que influirán subsecuentemente en los procesos del desarrollo. Needham (1931) habla de un organizador embriológico.

    Glover primero de los psicoanalistas que introdujo el concepto de las “fases críticas”. Aplico este concepto a las vicitudes de los impulsos en la vida instintual del adulto. Bowlby (1953) aplicó esta proposición al organismo en crecimiento.

    Durante estos periodos críticos las corrientes del desarrollo se integrarán unas con otras en varios sectores de la personalidad, así como con las funciones y capacidades emergentes que resultan de los procesos de maduración, su indicador es la aparición de la respuesta sonriente de reciprocidad. La respuesta sonriente es solo el síntoma visible de la convergencia de diversas corrientes diferentes del desarrollo dentro del aparato psíquico.

    La respuesta sonriente señala una nueva era en el modo de vida del infante; este punto de la psique tiene una importancia extraordinaria para el progreso ordenado y sin obstáculos del desarrollo infantil. El desequilibrio entre el desarrollo y la maduración es favorecido grandemente por la plasticidad de la psique infantil.

    EL PAPEL DEL YO.

    La plasticidad de la personalidad del infante, durante el primer año de vida, es la falta de una estructura psíquica bien establecida y diferenciada ¿. La teoría psicoanalítica afirma que el yo es esa esfera de la psique que media entre las relaciones con el interior y el exterior, en las transacciones del mundo interno y el medio. Una diversidad de sistemas psíquicos y de aparatos del yo, sirven para la descarga de las tensiones innecesarias y hasta dañiñas, la exclusión de estímulos importunos; la admisión de los deseables, la adaptación de dichos estímulos y su renovación.

    El recién nacido, no tiene yo (Freud, 1914). En el trascurso del desarrollo ulterior, los comienzos del yo, surgen en conexión con los primordiums del yo.

    Por una parte los núcleos del yo están integrados, por la otra, se produce un descenso progresivo del umbral perceptual. Las respuestas del infante son coordinadas e integradas en una estructura holgadamente coherente.

  • EL PAPEL DE LAS RELACIONES ENTRE HIJO Y MADRE EN EL DESARROLLO DEL INFANTE.

  • Varios aspectos sucesivamente, diferentes; desde el ángulo de la maduración, de las secuencias y de los avances de secuencia en secuencia; desde el ángulo a la estructura del yo; y desde el ángulo de la falta de estructura a la plasticidad infantil.

    Lo que llamamos infante comprende mucha más; en primer lugar, el equipo congénito, que luego será sujeto a procesos dinámicos; nos hemos referido a ellos cuando hablamos de sus manifestaciones en forma de afectos; son elementos verdaderos que conferirán vida e iniciativa al “infante” en su totalidad.

    INTERCAMBIOS ACTIVOS EN LA DIADA HIJO Y MADRE.

    Dentro del marco de las relaciones de objeto, la madre, que provoca respuestas observables del infante, son las formas más toscas y más fácilmente dotadas del intercambio del estímulo dentro de la diada. Durante el primer año de vida, las experiencias y las acciones intencionales son probablemente las que ejercen aisladamente una influencia más importante en el desarrollo de los diversos sectores de la personalidad.

    El éxito acredita su placer; y repetirá hasta dominar finalmente la conducta específica que haya tenido éxito. Otro factor de reforzamiento más es que aquellos actos del infante que agradan a la madre son favorecidos por ella y sus preferencias tendrán una influencia directa sobre el desarrollo.

    Los afectos concientes o inconscientes facilitarán los actos innumerables y variados del bebé. Los controles, así como las facilidades estimulan los controles restringen las facilidades, proporcionadas al niño.

    Hay madres cuyas personalidades aisladas pueden ejercer una influencia patológica sobre el desarrollo de su niños, existe un desnivel no sólo de la madre hacia el hijo, sino otro que va del hijo hacia la madre. La madre prevarica consiente o inconscientemente termina con el bien conocido por el niño en la escuela: “No hagas lo que yo hago, haz lo que yo digo”.

    La formación del personalidad es un proceso de amoldamiento, consiste, en un serie de intercambios entre los dos coparticipantes, la madre y el hijo, cada uno de los cuales influye recíprocamente al otro (Spitz, 1954).

    Llamo a esta dualidad “masa de dos” Freud (1921). La relaciones en esta díada son muy especiales, se trata de una relación que en cierta medida está aislada del medio circundante y que se mantiene lazos afectivos. La capacidad materna para la empatía es la percepción por el bebé de los humores de la madre, de los deseos conscientes así como de los inconscientes de ella, y al percibirlos, resulta archí evidente que el canal de comunicación que va del hijo a la madre ha de tener su contrapartida en uno similar que va de la madre al hijo.

    LA COMUNICACIÓN EN EL INTERIOR DE LA DIADA MADRE E INFANTE.

    La comunicación en la etapa preverbal entre la madre e hijo es importante desde el punto de vista teórico, terapéutico y profiláctico. Los filósofos, los psicólogos y psicoanalistas han pregonado, afirmando que la comunicación entre la madre y el infante está basada en la percepción extrasensoria o la telepatía.

    LA COMUNICACIÓN ANIMAL Y HUMANA

    Los animales se comunican en un nivel de integración psicológica que de un modo muy imperfecto puede llamarse afectivo conativo o afectivo innato, difiere fundamentalmente de las funciones cognitivas y abstractivas de la comunicación verbal. La comunicación entre madre e hijo, durante los seis primeros meses de vida y hasta fines del primer año, se produce en el nivel no verbal, utilizando dispositivos comparables a aquellos que prevalecen en el mundo animal.

    Los animales poseen medios de comunicación que varían según la especie. Los modelos de conducta a falta de una palabra mejor, un estado de alma de humor, una actitud afectiva, que refleja la experiencia inmediata del sujeto. Es una reacción no dirigida, no controlada a un estímulo percibo por el objeto.

    Bierens de Haan (1929) distinguió del lenguaje humano, denominándolo lenguaje animal “egocéntrico” y al lenguaje humano alocéntrico. El término “egocéntrico” no tiene nada en común con el concepto psicológico de yo.

    Piaget, expresa con el término “egocéntrico” “todo lo centrado en el sujeto”. Cuando llama al lenguaje animal egocéntrico, quiere decir que no está dirigido a otro animal, sino que es la expresión de un proceso interno. En el neonato, sus vocalizaciones son la expresión de poderosos procesos internos y no están dirigidas a nadie.

    ELEMENTOS DE COMUNICACIÓN

    Las formas de comunicación internas de la díada madre e hijo, en este primer mes de vida, están basadas en el Anlage filogénico formas de comunicación, es decir, son originadas por afectos y no están dirigidas. Se sirven de lo que ha sido denominado el “lenguaje de órgano”.

    El signo es un percepto que, empíricamente, está vinculado con la experiencia de otro objeto o de la situación. Puede sustituir a la percepción del objeto o ala situación misma .

    Los signos y las señales están relacionados jerárquicamente; el signo es el término genérico; la señal, el subordinado, el empleo especifico del signo. El termino señal designa una conexión aceptada convencionalmente entre un signo y una experiencia ya sea esa conexión accidental u objetivamente presente.

    Un símbolo es un signo que representa un objeto, una acción , una situación , una idea; tiene su significación que va más allá de sus aspectos formales.

    La comunicación entre la madre y el hijo es básicamente diferente de la que se da entre personas mayores . el más importante consiste en el hecho de que los medios usados en la comunicación entre dos o varias personas adultas pertenecen en conjunto a una y la misma categoría; a saber: la categoría de los símbolos verbales o gesticulantes. La madre y el hijo; existe una desigualdad notable en los medios de comunicación, durante los primeros meses de vida, consta de signos y nada más que de signos; los mensajes originados en la pareja adulta del infante son señales dirigidas volitivamente y percibidas como tales por el infante .

    EL PAPEL DE LA RECEPCIÓN Y DE LA COMUNICACIÓN: FORMAS DE FUNCIONAMIENTO CENESTÉSICAS Y DIACRÍTICAS

    Durante los primeros seis meses el sistema perceptual, el sensorium del infante se halla en estado de transición. Cambia gradualmente la recepción cenestésica hacia la percepción diacrítica. la organización diacrítica, la operación de la organización cenestésica no esta localizada, no esta separada; es extensiva . la relación entre la organización cenestésica y la diacrítica es reminiscencia de la que existe entre el proceso primario y secundario.

    El sensorium desempeña un papel minúsculo en la recepción cenestésica; la percepción tiene lugar en el nivel de la sensibilidad profunda y en términos totalistas, en el sentido de todo o nada.

    El sistema cenestésico responde a las señales no verbales, no dirigidas, expresivas; el modo de comunicación resultante está al nivel de la comunicación animal “egocéntrica”.

  • ¿cómo y por qué logra recibir el infante las señales cenestésicas, a una edad en que es incapaz de percibir las señales diacríticas?

  • ¿en que categorías de la conducta adulta humana pueden hallarse esas señales?

  • ¿por qué, de ordinario, las personas mayores no parecen responder a ellas?

  • El nivel mas elemental de comunicación aprendida es el reflejo condicionado, en el que un estimulo (actuando como señal) provoca una respuesta del sistema vegetativo. Surgen en el infante como respuesta a los cambios de equilibrio, es decir a un estimulo de sensibilidad profunda.

    La percepción a través del sensorium no funciona todavía; esta ausencia de la percepción diacrítica intensifica la “recepción” cenestésica. Por ultimo si el infante ha de sobrevivir , la organización cenestésica debe funcionar desde el nacimiento.

    Los signos y las señales que llegan y que son percibidos por el infante en los primeros meses de vida pertenecen a las categorías siguientes: al equilibrio, a la tensión (muscular o de otro género), a la postura, temperatura, vibración, contacto cutáneo y corporal, ritmo, tempo, duración, diapasón, tono, resonancia, rechinar y probablemente de buen numero de otras, de las cuales el adulto difícilmente se percata y que ciertamente no puede verbalizar esto nos lleva a la tercera pregunta ¿por qué el adulto parece no percatarse de las señales de la comunicación cenestésica? Las categorías están ausentes en el sistema de comunicación consciente de los adultos.

    La introspección está descartada y es mirada ceñudamente, de modo que apenas somos conscientes de lo que ocurre en nosotros. El ayuno, la soledad, la oscuridad y la abstinencia, la privación de estímulos. Pueden alistarse para lograr una regresión que difícilmente está ya al servicio del yo y que puede muy bien ser parte de una institución cultural. Para el niño las señales cenestésicas originadas en le clima afectivo de la relación entre madre e hijo son evidentemente los medios normales, naturales de comunicación, a los que responde él con reacción totalista.

    Durante el embarazo y el periodo que sigue inmediatamente al parto, las madres activan su capacidad potencial para la respuesta cenestésica.

    LOS AFECTOS, LA PERCEPCIÓN Y LA COMUNICACIÓN.

    Las señales afectivas generadas por la disposición de ánimo maternal se convierten en una forma de comunicación con el infante. Tal modo de comunicación entre madre e hijo ejerce una presión constante que conforma la psique infantil.

    La neurosis, es el efecto de las experiencias acumulativas el causante del resultado patológico. El clima afectivo actúa de acuerdo con un principio psíquico “principio acumulativo”. La teoría psicoanalítica, ha insistido en que todas las funciones psíquicas, ya sean sensaciones, percepciones, pensamiento o acción, son predicado de cambios de catexia, que son percibidos tanto por el individuo como por el medio circundante a modo de afectos y procesos afectivos.

    La experiencia afectiva, en el marco de las relaciones madre e hijo actúa durante el primer año de vida como un tractor roturador para el desarrollo de todo los otros sectores, se deduce que el establecimiento del precursor del objeto libidinal inicia también el comienzo de la relacionalidad de las “cosas”.

    LOS ORGANOS CORPORALES, LA COMUNICACIÓN Y LA EVOLUCIÓN.

    Filogenéticamente la boca, la mandíbula y la región perioral tiene a su cargo la tarea de la ingestión alimenticia. En cuanto a la mano su función original fue el apoyo y locomoción, mientras la posición cuadrúpeda fue en la practica exclusiva. En gran medida la ingestión alimenticia como la vocalización implican la musculatura mimética de la región perioral.

    En los primates y en el hombre, las regiones facial, bucal y faríngea sufren modificaciones filogenéticas, que enriquecen grandemente sus dotes neuromusculares. La región facial se convierte así en un instrumento adecuado para producir señales afectivas. En le lenguaje, los símbolos semánticos reemplazan a las Gestalten posturales y de conducta. Dichos símbolos semánticos se convierten en los instrumentos principales del yo para guiar las relaciones de objeto.

    El desarrollo afectivo no se limita a los afectos de placer o las Gestalten signo, prometedoras de la satisfacción de la necesidad, como la cara de la madre. Los afectos no placenteros desempeñan un papel de igual importancia; por esta razón han sido ellos también investigados.

    LA HISTORIA NATURAL DE AFECTOS NO PLACENTEROS Y SU DINÁMICA.

    Los afectos placenteros surgen en el trascurso de los tres primeros meses de vida, siendo la respuesta sonriente su manifestación más notable. Las manifestaciones de displacer siguen un rumbo estrechamente paralelo; se vuelven más y más específicas en el curso de los tres primeros meses de vida. Al comienzo del cuarto, el niño expresa su desagrado al abandonarle su pareja humana.

    Alrededor del sexto mes, la especificación de la respuesta sonriente y de la respuesta de desagrado se hacen más señaladas y se extienden a un número creciente de estímulos, conectados con “cosas”. Los afectos son los resultados finales percibidos de los procesos de descargar (Freud, 1915). La respuesta sonriente es el indicador de una descarga de tensión, en ambos casos los rastros mnémicos que el infante almacena , pertenecen a aquellos dones situacionales externos asociados con los cambios de tensión subjetiva, es decir: con los cambios en la economía impulsiva: la reducción de la tensión, en el primer caso; el aumento de la tensión, en el segundo, los rastros mnémicos servirán para reconocer la recurrencia de hechos dados semejantes, de constelaciones externas análogas en el futuro.

    EL ALAMACENAMIENTO DEL RECUERDO Y LA EXPERIENCIA COLOREADA DE AFECTIVIDAD

    Las experiencias investidas de afectividad facilitan y aseguran el almacenamiento de los rastros mnémicos. Está muy de acuerdo con la función de las dos organizaciones sensoriales en la infancia, la cenestésica y la discrítica. Los procesos de descarga y sus indicadores, los afectos, pertenecen a la región del funcionamiento cenestésico. La percepción cenestésica extensiva, investida afectivamente, es el único puente sobre el cual un recién nacido puede avanzar hacia la percepción diacrítica intensiva y lograda.

    El fenómeno de la respuesta sonriente puede servir también de ejemplo del funcionamiento de los primeros procesos mentales. Entre los ocho y los diez meses de vida, el placer y el displacer, no es difícil de detectar en el desarrollo infantil. Resulta evidente que en el proceso de adquisición del gesto semántico de “No”, actúan los dos afectos de manera complementaria. Lo que uno de ellos otorga, el otro lo rehúsa y viceversa.

    EL PAPEL DE LA FRUSTACIÓN EN LA EDUCACIÓN Y EL DESARROLLO.

    La importancia de la frustración para el progreso del desarrollo no puede ser sobrestimada, sin embargo, después de todo la naturaleza misma lo impone.

    • Estamos sujetos a la frustración formidable: asfixia al nacer, que obliga a remplazar la circulación fetal por la respiración pulmonar.

    • Las frustraciones de la sed del hambre: estas obligaran al infante a volverse activo, a buscar y a incorporar el alimento y a activar y desarrollar la percepción.

    El siguiente paso importante es el destete impone la separación de la madre y acrecienta la proporción de autonomía. Para el bienestar del infante se requiere la frustración. Del mismo modo la criatura humana, en el curso de las relaciones normales entre madre e hijo, las situaciones en que se impone el displacer al niño surge la frustración y se acrecienta con la edad. Y solo se puede evitar con una toleracia nada razonable. El infante logra una proporción creciente de independencia en el curso de los seis primeros meses, con el mundo exterior , animado e inanimado.

  • EL ESTABLECIMIENTO DEL OBJETO LIBIDINAL.

  • LA ANGUSTIA DEL OCTAVO MES

    Entre el sexto y el octavo mes se produce un cambio decisivo en la conducta del niño hacia otros. Ya no responderá el bebé con una sonrisa, para esa edad la capacidad para la diferenciación perceptiva diacrítica está ya desarrollada. Ahora el infante distingue claramente entre el amigo y el extraño y su conducta varía, ya que están relacionadas con el clima afectivo en que el niño se ha criado.

    Basándose en el primer año de vida se distinguen tres etapas en la ontogénesis de la angustia:

  • La reacción del infante al proceso del parto: durante el periodo neonatal se producen manifestaciones de desagrado en circunstancias que, en una edad más avanzada, pueden originar angustia, a la octava semana de vida, las manifestaciones de desagrado se hacen cada vez más estructuradas e inteligibles, no solo para ,a madre, sino también para el observador.

  • Por el tercer mes de vida, las huellas mnémicas de una serie de señales dirigidas por el niño hacia el medio circundante queda codificadas en su aparato psíquico. Así el pequeño ha llegado a dominar lo que Karl Bühler (1934) denominó “la llamada”, es decir, la capacidad para volver hacia el medio e indicar su necesidad. En la etapa de la llamada , ocurre lo contrario. Ahora es el sujeto, el niño, el que hace la sugerencia, por medio de sus gritos de hambre, y es el otro, el medio, quien responde; es el medio quien será condicionado por el infante.

    Los gritos de hambre, seguidos de la satisfacción, constituyen la base del sentimiento de omnipotencia, etapa del sentido de la realidad.

    Ahora el niño puede influir el medio para aliviar su comodidad; aprende también a influir su medio para que le ofrezca la satisfacción deseada.

    Después del tercer mes, número siempre creciente de rastros de recuerdos quedan depositados en los sistemas mnémicos del niño. Son en la mayoría del tipo más simple y están relacionados con matices de afecto agradables y desagradables. Estos rastro mnémicos que se relacionan con ciertas situaciones recurrentes y para el niño particularmente desagradables, son diferenciado de los otros.

  • El establecimiento de la angustia propiamente dicha: se manifiesta una reacción desagradable cuando la tensión interna perturba el estado de equilibrio. la reacción de temor es provocada por un percepto que el niño ha relacionado con una experiencia desagradable previa. La angustia del octavo mes que parece en la segunda mitad del primer año de vida, es la reacción hacia lo desconocido, el niño responde a algo o alguien con lo que, o con el que no tuvo una experiencia desagradable antes. Al sexto mes el niño manifiesta desagrado cuando su pareja adulta lo deja. En la etapa de la ansiedad del octavo mes, el niño está ya más avanzado en todos los aspectos.

  • Como la respuesta sonriente a la edad de tres meses, la angustia del octavo mes, señala un etapa diferente en el desarrollo de la organización psíquica.

    UNA OBJECIÓN A NUESTRA FORMA DE EXPLICAR LA ANGUSTIA DEL ACTOVO MES.

    Angustia es originada por el patrón de los ojos y la frente del enemigo. Szekely, considera que la sonrisa de reciprocidad del tercer mes significa el dominio por primera vez de la angustia arcaica. Sostiene que este dominio lo logra el infante a través de una catexia libidinal, que trasforma la Gestalt “ojos-frente” en un objeto parcial. Szekely, la angustia del octavo mes indicará ese objeto parcial a su estado original de estímulo arcaico suscitador del miedo. Su hipótesis consiste en que ya durante las primeras semanas y los primeros meses de vida, el infante reacciona ante el rostro de la madre, con angustia o miedo.

    EL SEGUNDO ORGANIZADOR.

    La angustia del octavo mes, indica la emergencia en la psique de un segundo organizador. Esto significa que uno de los periodos críticos queda situado aproximadamente en el octavo mes de vida. Lo que señala una nueva etapa del desarrollo infantil, en el curso de la personalidad del niño. El estímulo se inicia al nacer como una necesidad interna no especifica. Tres meses después, la expresión de la tensión se vuelve más específica y se manifiesta cuando cualquier congénere humano, deja al pequeño. Por último, al nivel del octavo mes, el displacer adopta la forma de la angustia específica, cuando se acerca al pequeño un desconocido. Este desagrado es originado por el temor del niño a haber perdido a su madre.

    Tres corrientes del desarrollo a saber :

    • La cristalización de la respuesta afectiva.

    • La integración del Yo.

    • La consolidación de las relaciones de objeto.

  • El establecimiento de la representación del rostro humano en el sistema mnémico como un incentivo, nos informa del surgimiento del precursor del objeto.

  • Tres o cuatro meses después, en el octavo, aparece la angustia. Indica que el niño diferencia el semblante de la madre y le adjudica un lugar único entre todos los demás rostros humanos.

  • La angustia del octavo mes es la prueba de que, para el niño, todo el mundo es un extraño.

    Cambios que lleva consigo el establecimiento del segundo organizador:

  • En la esfera somática: Está ahora lo suficientemente avanzada como para hacer posible el funcionamiento diacrítico del aparato sensorial.

  • En el aparato mental: Número creciente de rastros mnémicos, que pueden efectuarse operaciones mentales de complejidad creciente. Estas operaciones permiten la realización de un número creciente y aún más diversificadamente dirigidas de secuencias de acción , hacen posible el funcionamiento del yo.

  • La organización, la maduración y el desarrollo del equipo congénital: Estas secuencias de acción, permiten al infante descargar la tensión afectiva de una manera de acción, permiten al infante descargar la tensión dentro del aparato psíquico, facilitando su función reguladora.

  • LOS DETERMINANTES CULTURALES DE LA DIADA.

    La edad en que surge la ansiedad del octavo mes varía considerablemente. Esto se debe a su naturaleza especial, pues es el resultado de las relaciones de la capacidad para establecer y mantener tales relaciones de la personalidad individual, pero también de gran número de otras condiciones culturales o del medio.

    Las instituciones culturales desempeñan un papel significativo en la formación de la personalidad. Anna Freud, describe modificaciones parecidas de las relaciones de objeto. Los niños pueden formar relaciones estrechas con una persona maternal; no tiene llamar bandas. El concepto de los organizadores de objeto no son sino un imperfecto bosquejo del desarrollo del primer año de vida.

  • EL PAPEL Y LA EVOLUCIÓN DE LOS IMPULSOS INSTINTUALES

  • Los impulsos libidinales y agresivos se diferencian entre sí en el trascurso de los tres primeros meses de vida como resultado de los intercambios que se efectúan entre la madre y el hijo. Esto resulta cierto en la etapa narcista hasta la edad de tres meses, cuando se establecerá el preobjeto.

    Durante la etapa narcista como durante la transitoria, los impulsos “se apoyan” en la satisfacción de las necesidades orales del infante. La madre es la persona que satisface los deseos orales del infante; ella se convierte en el blanco de los impulsos agresivos y libidinales del infante.

    EL OBJETO “BUENO”, EL OBEJTO “MALO” Y SU COMBINACIÓN.

    En esta etapa el infante tiene dos objetos:

    • El objeto malo: contra el cual esta dirigida la agresión.

    • El objeto bueno: el cual se vuelve la libido.

    Al principio de esta etapa transicional, emerge un yo rudimentario. Este yo rudimentario , permite descargar un impulso en forma de acción dirigida. Estas acciones dirigidas, este funcionamiento mismo, producirá progresivamente la diferenciación de los impulsos entre sí. El niño aprende a distinguir entre el objeto “malo” que se niega a satisfacer sus necesidades y contra el cual está dirigida su agresión, y el objeto bueno, que satisface sus necesidades y hacia el cual esta dirigida su libido.

    Alrededor del sexto mes, los percetos múltiples de la madre se fusionan debido a la retentividad de la memoria del infante y las tendencias integrativas de su yo.

    La fusión de los dos impulsos y la función del objeto bueno y el objeto malo es uno, a saber; el objeto libidinal, son, por lo tanto, las dos facetas de uno y el mismo proceso . los aspectos buenos de la madre sobrepasan los aspectos malos. El impulso libidinal del niño sobrepasa el impulso agresivo, pues esta proporcionado a sus necesidades.

    HORARIOS DE ALIMENTACIÓN: SU EFECTO SOBRE LA MATERNIDAD

    La madre es quien determina el modo en que las relaciones de objeto se conformarán y conducirán. Puede, con su elección, acentuar el “objeto bueno” o, en el extremo opuesto, el objeto “malo”. Las actitudes maternales dependen por completo de las instituciones y los procesos culturales y se hallan sujetas a las modas culturales.

    FRUSTRACIÓN, LA TOLERANCI, Y EL PRINCIPIO DE REALIDAD.

    En el curso de la fusión progresiva de los dos impulsos instintuales, la recompensa ofrecida por el “objeto bueno” puede servir como una compensación de las fechorías del “objeto malo”. Lo que es de vital importancia la capacidad para tolerar la frustración es el origen del principio de realidad. Este principio es la formulación de una función de rodeo; la satisfacción inmediata del impulso ha de ser aplazada, de modo que, al posponerla, se pueda lograr posteriormente una satisfacción más adecuada.

  • DESARROLLO SUSIGUIENTE TRAS EL ESTABLECIMIENTO DEL SEGUNDO ORGANIZADOR.

  • La significación extraordinaria del segundo ordenador para el desarrollo ulterior del infante se refleja en el despliegue rápido y en la estructuración de la personalidad. En las semanas que siguen, hacen su aparición muchos patrones de conducta, realizaciones y relaciones.

    LOS AVANCES EN LOS SECTORES PERCEPTUAL, MOTOR Y AFECTIVO.

    Se producen cambios significativos en el trato del niño con el medio inanimado. El segundo organizador, la orientación del infante en el espacio parece limitada. El papel de las relaciones afectivas, como abridor de caminos para el desarrollo perceptual, resulta particularmente evidente con respecto a los objetos inanimados. Distinguir a su madre de los desconocidos, se da dos meses antes de que el infante tenga la capacidad de distinguir un juguete de otro.

    En el nivel afectivo, empieza a surgir una matización sutil de actitudes emocionales. Los celos, la cólera, la envidia, el sentido de posesión, de una parte, y de otra el amor, el afecto, el apego, la alegría, el placer, etc. Pueden observarse hacia el fin del primer año de vida.

    La diferenciación es resultado del despliegue de relaciones de objeto aún más complejas, que también estimulan la formación de ciertos mecanismos de defensa, hacia el final del primer año de vida.

    IMITACIÓN E IDENTIFICACIÓN

    Los mecanismo de identificación son destacados y observables con facilidad. La verdadera imitación aparece entre los ocho y los diez meses, es decir, después del establecimiento del segundo organizador. El niño imita los gestaos sin comprender su contenido ideativo. La actitud materna, el clima emocional con que subviene a las necesidades del infante, son de importancia desiva para el desarrollo de la imitación. La actitud materna es aún más importante para el proceso dinámico, a través del cual los mecanismos de identificación se establecerán.

    La adquisición de patrones de acción, el dominio de la imitación y el funcionamiento de la identificación, son artificios que permiten al niño lograr una autonomía creciente de su madre. La imitación de los actos de la madre, capacita al hijo para proporcionarse él mismo todo lo que su madre le había proporcionado antes. A la formación del segundo organizador, la comunicación recíproca, dirigida, activa e intencional, se ha desarrollado entre el y la madre.

  • LOS ORIGENES Y COMIENZOS DE LA COMUNICACIÓN HUMANA: EL TERCER ORGANIZADOR DE LA PSIQUE.

  • EL EFECTO DE LA LOCOMOCIÓN EN LAS RELACIONES DIÁDICAS

    Antes del establecimiento del segundo organizador, los mensajes maternales llegan al hijo primordialmente por la vía del contacto táctil. Pero ahora la locomoción es un progreso madurativo preñado de peligros para el niño, y no vacila en satisfacer su curiosidad, su necesidad por la actividad, lazándose situaciones más peligrosas. No obstante la capacidad del niño para la locomoción hace que con frecuencia medie un espacio entre él y su madre, la intervención de ésta ha de valerse cada vez del gesto y de la palabra.

    Los intercambios entre madre e hijo se centrarán ahora en torno de los arrebatos de actividad infantil y las órdenes y prohibiciones maternas. En la etapa preverbal, los mensajes trasmitidos por la madre consistieron necesariamente sobre todo en actos, a causa primordialmente desamparo del hijo.

    EL MOVIMIENTO NEGATIVO DE CABEZA: EL PRIMER GESTO SEMÁTICO DEL INFANTE.

    El canturreo es sustituido por la prohibición, por la orden, el reproche, la invectiva. Al principio la madre acentuará necesariamente el gesto prohibitivo y la palabra por el medio de alguna acción física, hasta que el niño, empiece a comprender las interdicciones verbales.

    La palabra “no” son los primeros símbolos semánticos y sus palabras solo desde el punto del vista del adulto. La palabra no vocablos como “mamá”, “dada”, etc. Esas palabras globales representan una diversidad de deseos y necesidades del infante que van desde “¡mamá!” hasta “¡tengo hambre!”. El movimiento negativo de la cabeza y la palabra “no”, representa un concepto; el concepto de la negación, del rechazó, en el sentido más estrecho del término.

    LA IMITACIÓN, LA IDENTIFICACIÓN Y EL GESTO NEGATIVO DE CABEZA: TRES PROPOSICIONES

    El gesto negativo es el primer concepto abstracto que se forma en la mente del infante.

    En primer lugar la madre representa una frustración emocional para el niño. La prohibición, los gestos, las palabras, a través de los cuales se impone un frustración, estarán investidos con una carga afectiva específica, que tiene el significado del rechazo, de la derrota, en una palabra, de la frustración. Los esfuerzos físicos por vencer las prohibiciones, así como los obstáculos que se le ponen en el camino. No lo explican todo. Otro factor de la carga afectiva de displacer que acompaña a la frustración y que provoca un empuje agresivo desde el ello.

    El cambio efectivo del displacer es separado de su representación ; separación que provoca un empuje agresivo, que luego se vincula, por medio de la asociación, a la huella mnémica en el yo.

    EL TERCER ORGANIZADOR DE LA PSIQUE

    La identificación con el agresor es ya un proceso selectivo. Puede distinguirse en tres factores en la conducta de la madre:

    • Gesto

    • Pensamiento consciente

    • Afecto

    El niño hace suyo el gesto. En esta fase el niño es incapaz de pensar racionalmente y por eso no sabe si la madre prohíbe o si esta enojada porque éste ha sido malo al identificarse con el agresor, por medio del gesto negativo, el niño se ha apropiado sólo del gesto mismo, justamente con el afecto en contra.

    El “no” es la expresión semántica de la negación y del juicio, al mismo tiempo es la primera abstracción realizada por el niño, y el concepto se adquiere de un desplazamiento de la catexia agresiva. Esta no es nunca el resultado de la identificación como tal, sino de un proceso en dos tiempos:

  • Consiste en nuestro uso de la energía agresiva para separar ciertos elementos de lo que percibimos.

  • Es el resultado de la actividad sintética del yo en la que los elementos separado por la energía agresiva se sintetizan.

  • No obstante, es muy probable que el movimiento de la cabeza haya sido el gesto usado más frecuentemente para la negación en el mundo. La conducta deriva de experiencias muy arcaicas y primitivas, tiene la tendencia a generalizarse en la especie por todos sus miembros.

    RAICES BIOLÓGICAS Y NEUROFISIOLÓGICAS DEL GESTO NEGATIVO DE CABEZA.

    Se produce al tocar la región perioral con el dedo; yo, con quieto llamar a esta región “el hocico”; es la que comprende la boca, el mentón, la nariz y la parte principal de los carrillos.

    Minkowski (1922) Primero que demostró que, en el feto humano, tres meses después de la concepción, está ya presente la conducta de mamar. En la posición del lactante, la cabeza, con la boca abierta, está entonces vuelta hacia la derecha. En cuanto a la estimulación se hace simétrica, por medio del toque simultáneo del albio superior e inferior, el movimiento rotatorio cesa, la boca se cierra y empieza la succión.

    CAMBIOS DE FUNCIÓN: ASPECTOS BIOLÓGICO Y PSICOLÓGICO.

    Los movimientos rotatorios garantizan la orientación táctil de la cabeza hacia el pezón. Sin embargo después del sexto mes de vida reaparecen esos movimientos rotatorios en una situación que es diametralmente opuesta a aquella aparición. El bebé cuando no quiere más y ha quedado saciado, vuelve la cabeza de un lado para otro, evitando el pezón o la cuchara, en una palabra, el alimento, con el mismo movimiento rotatorio. El movimiento a adquirido un “significado negativo”.

    Estas son las etapas principales de los patrones motores que se usarán en el gesto de negación. Durante el primer año de vida solo existen patrones motores; y tienen una función.

    • la de lograr el alimento después la de evitarlo.

    El en trascurso del desarrollo ontogénico, los patrones motores del gesto de mover la cabeza negando, recorren tres etapas distintas.

    • Al nacer, el hociquear es una conducta afirmativa.

    • La segunda se da en tiempo en que los primeros rudimentos del yo consciente están establecidos.

    UN PROTOTIPO DEL GESTO AFIRMATIVO.

    El gesto de afirmación. Moviendo la cabeza en sentido vertical, es probablemente tan ubicuo. En el desarrollo de la negación, el impulso agresivo tiene un papel principal, aun cuando no sea exclusivo. En el desarrollo de la afirmación, se podría esperar entonces que interviniera el impulso libidinal.

    A la edad de seis meses, el infante puede ya sostener la cabeza y moverla con la ayuda de la musculatura del cuello.

    TERCERA PARTE

    PATOLOGÍA DE LAS RELACIONES DE OBJETO.

  • Consiste en que es posible “medir” el avance del desarrollo, absoluta y relativamente en las etapas sucesivas durante el primer año de vida.

  • Esta muy de acuerdo con el pensamiento básico de Freud, a saber: que estudiando las desviaciones y perturbaciones, se puede inferir el funcionamiento “sano” del organismo.

  • Estos dos supuestos rigen todo cuanto se relaciona con el avance del desarrollo. Las condiciones patológicas deben ser capaces de explicar todos los fenómenos.

    RELACIONES DE OBJETO NORMALES.

    Uno de los accesos al desarrollo del infante es el de las mediciones e índices; esté describe la normalidad en términos del logro medio del infante en un nivel de edad, esto significa ciertamente un amplio espacio, tanto como la mayor parte de su edad cronológica. El niño normal es de apariencia sana, activo, dando en conjunto la impresión de ser feliz, emocionalmente disfruta con sus padres y con su medio. Los padres disfruten con el niño y que el niño disfrute con los padres es descripción en términos profanos de las relaciones de objeto. Cuando se investigan sentimientos de la madre más cerca, se descubre una serie cada vez mayor de factores complejos que intervienen en la pintura.:el sexo del infante, la personalidad de éste, el lugar que ocupa entre los hermanos de otros partos , después de todo el padre del infante es la culminación final de la primera relación de objeto de la madre.

    Las satisfacciones narcisistas como objeto libidinales. Expresándolo en términos estructurales, podemos decir que la madre obtiene de su hijo satisfacciones para el ello, el yo y el superyó. De esto se sigue que la satisfacción que cualquier madre puede obtener de sus relaciones con el hijo está determinada por numerosos elementos:

  • A través de la naturaleza de los elementos constitutivos de su personalidad.

  • A través de la trasformación que esos elementos constitutivos han sufrido hasta el momento en que ha parido a su hijo.

  • De la manera en que ese hijo determinado, en virtud de su equipamiento congenital, tiene la capacidad de efectuar la síntesis de esos diversos elementos en la personalidad de la madre, así como de encajar en las circunstancias de la realidad exterior.

  • En primer lugar el organismo del niño está en proceso de rápido despliegue y desarrollo. Tras el surgimiento del yo, las satisfacciones requeridas por el infante pueden satisfacerse solo con las relaciones variadas y complejas. Las respuestas maternales a los actos del infante facilitan y hacen posible la integración del proceso de una maduración en el infante.

    Las perturbaciones en la relación entre madre e hijo, por tanto, nos proporcionará una gran cantidad de información, tanto con respecto a la patología y a su etiología.

    LOS FACTORES CUANTITATIVOS Y CUALITATIVOS EN LAS RELACIONES DE OBJETO PERTURBADAS.

    En la relación madre e hijo, aquélla es la parte activa y dominante. El niño, al menos en los comienzos, es el recipiente pasivo. Las perturbaciones de la personalidad maternal se reflejarán en perturbaciones del infante. Las influencias psicológicas dañinas son la consecuencia de relaciones insatisfactorias entre la madre y el hijo. Tales relaciones insatisfactorias son patológicas y pueden dividirse en dos categorías:

  • Relaciones madre-hijo incorrectas.

  • Relaciones madre-hijo insuficientes.

  • En primer caso la perturbación de las relaciones de objeto se debe al factor cualitativo, mientras que en el segundo es causada por el factor cuantitativo.

    RELACIONES MADRE- HIJO INCORRECTAS

    Pueden llevar a una diversidad de perturbaciones del niño. Cada uno de ellos parece estar vinculado a una incorrección específica de la relación madre-hijo, el hecho de haber logrado descubrir una vinculación entre perturbaciones específicas de las relaciones de objeto y cuadros clínicos dados. No obstante, ni el factor psicológico por sí solo, ni el elemento congenital por si solo llevaría a la irrupción de la enfermedad en cuestión.

    En uno u otro caso, podemos decir que la personalidad materna actúa como agente provocador de un enfermedad , como una toxina psicológica.

  • Franca repulsa primaria

  • Tolerancia excesiva angustiosa primaria

  • Hostilidad enmascarada de angustia

  • Fluctuaciones entre el mimo y la hostilidad

  • Oscilaciones cíclicas del humor de la madre

  • Hostilidad conscientemente compensada.

  • INFLUENCIA DE LAS RELACIONES MADRE-HIJO.

    En el primer año de vida, las relaciones de objeto es un factor dañino de importancia que lleva graves perturbaciones emocionales. En el caso de la privación parcial, obtiene ese suministro insuficientemente. La comparación con la avitaminosis. Las consecuencias de la deficiencia emocional se dividen en dos subcategorías, según la extensión de la privación del infante:

  • Defectividad parcial.

  • Defectividad total.

  • Solo ah de proporcionarse al infante alimento, higiene, calor, etc.

  • PERTURBACIONES PSICOTOXICAS

  • FRANCA REPULSA PRIMARIA

    REPULSA ACTIVA PRIMARIA.

    Consiste en una repulsa global de la maternidad; repulsa al infante y tiene mucho aspectos de la sexualidad genital.

    REPULSA PASIVA PRIMARIA

    La reacción del recién nacido hacia la madre, que no quiere aceptarlo. En los casos extremos, el recién nacido se vuelve comatoso, con el tipo de diseña. Estos casos parecen hallarse en un estado de shock; el tratamiento consiste en enema salino, glucosa en inyección intravenosa o trasfusión sanguínea. Después de curarse los niños tienen que aprender a succionar, mediante repetidas y pacientes estimulaciones de su zona oral. Su estado pone en peligro la vida del recién nacido.

    LA TOLERANCIA EXCESIVA ANGUSTIOSA PRIMARIA (EL CÓLICO DEL TERCER MES).

    Es una actitud maternal que puede ser considerada una subdivisión, es decir, una forma especial, de lo que Levy (1943) ha llamado la protección maternal excesiva.

    LOS TRABAJOS DE WEIL, FINKELSTEIN, ALARCÓN Y SPOCK.

    • Leche materna

    • Cólico del tercer mes

    LOS HALLAZGOS EXPERIMENTALES DE LEVINE Y BELL

    Estudio de 28 infantes que el cólico del tercer mes. Estas observaciones abrieron la puerta a la comprensión del cuadro clínico. El sistema de auto demanda requiere que cada vez que el infante desee ser alimentado, la madre le ofrezca alimento, ya sea con biberón o el pecho.

    LEVINE Y BELL mencionan un segundo factor en el cuadro, lo cierto es que los 28 infantes que observaron eran hipertónicos de nacimiento. Es decir, mostraban un tono muscular de una elevación notable. Su terapia es muy simple y más a la antigua; suministraba a los infantes chupete y, de repente, el cólico, que había resistido todos los esfuerzos de los pediatras desaparecía.

    CONSIDERACIONES * TEÓRICAS

    Emergen dos factores en la etiología del cólico del tercer mes.

    • Una preocupación maternal excesiva e hipertonicidad de nacimiento en el infante.

    • La hipótesis de una etiología de factor doble: si los recién nacidos con hipertonicidad congénita son criados por su madre que tienen un exceso de preocupación angustiosa, padecerán el cólico del tercer mes.

    Durante la primera infancia el órgano principal es la boca:

    Se distingue dos funciones de amamantamiento:

  • La ingestión del alimento como tal, que satisface y sacia el hambre y la sed simultáneamente.

  • La descarga de la tensión o, la satisfacción de la mucosa oral mediante las actividades de los labios , la lengua, el paladar y el espacio langofaríngeo, durante el acto de mamar.

  • El sistema digestivo de los infantes es más activo, tiene más peristaltismo más rápido, posiblemente más violento, y el exceso de alimento puede producir una actividad intestinal excesiva. No obstante, el alimento que el infante ha injerido recarga de nuevo el sistema digestivo, acrecienta la tensión y origina un recrudecimiento del estado de displacer, lo que lleva a la repetición del cólico y de los fritos.

    En el curso del tercer mes de vida del infante desarrollará sus primeras respuestas dirigidas e intencionadas, a saber: la conducta volitiva orientada hacia un medio circundante. Pero después del tercer mes las energías del infante están canalizadas en otras actividades y el nivel de la tensión desciende.

    CONSIDERACIONES PRACTICAS

    • El chupete que se le ofrece al niño que sufre del cólico del tercer mes lo cura porque le proporciona un medio de descarga.

    • Los infante todo el día a las espalda o cadera confieren beneficios que nosotros ni siquiera sospechamos.

    • Para los niños es admirable que la madre no tergiverse su empleo a causa de sus propios problemas psicológicos.

    OBSERVACIONES FINALES SOBRE EL CÓLICO DEL TERCER MES

    • Los estados de tensión son precursores.

    • Las leyes de la función psíquica son completamente diferentes.

    • La perturbación, el cólico del tercer mes se produce durante el primer periodo transitorio.

    EL PAPEL DE LA IDENTIFICACIÓN PRIMARIA

    El término de identificación primaria, aparece rara vez. Es una construcción ideológica de la teoría psicoanalítica referente al estado de la no diferenciación, en el cual no hay diferencias en el infante mismo y tampoco es capaz de distinguir entre lo de fuera y lo de dentro, entre el yo y el no yo.

    La identificación primaria, consiste en que experimenta el infante todo lo que en su medio le permite satisfacer la necesidad, como parte de su propia persona, de su propio cuerpo, fuera del cual no existe nada.

    PROCESOS PSICODINAMICOS

    Proceso normal del desarrollo, los impulsos agresivos y libidinales se descargan en la estructura de la interacción física entre la madre y el hijo. Estas interacciones diádicas están los procesos dinámicos que implican desplazamientos catéxicos.