Deporte de élite

Alta competición. Espectáculo. Campeonatos. Instalaciones

  • Enviado por: Alberto Caballo Rodríguez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas
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EL DEPORTE DE ELITE

Una matización importante acerca de la conceptualización del deporte de elite, que viene unido inexorablemente al aspecto institucional, se puede encontrar en el trabajo de Lüschen (1983), en el que considera que, como actividad que es, el deporte de alta competición es tan serio como cualquier otro esfuerzo humano y comparte con el trabajo características sustanciales. Eso no significa que el elemento de juego haya desaparecido.

Con cierta frecuencia los deportistas profesionales afirman que se divierten tanto con su deporte que incluso lo practicarían sin cobrar. Lo que subyace a esta afirmación es una idea de la dialéctica de esta estructura, el trabajo y el juego fundidos en la acción del deportista de elite

En el deporte de elite el hombre no acepta la incertidumbre del destino humano, incluso ante hechos como el récord deportivo o la plusmarca, y parte del supuesto de que todo puede controlarse y superarse.

El deporte de alta competición incluye actividades simples como la carrera o el salto y actividades que exigen un elevado grado de sofisticación y planificación como el juego con un balón.

La utilidad y racionalidad de este esfuerzo no se puede explicar en términos de supervivencia, cuando incluso países pobres en vías de desarrollo gastan enormes cantidades de sus recursos en el desarrollo de estos sistemas.

Aparentemente uno de los obstáculos a los que se enfrentaría el deporte de elite es a la escasez de recursos en época de recesión económica, pero esto no es así. Se ha podido constatar que, por ejemplo, en Estados Unidos las cifras de espectadores de partidos de béisbol4 aumentó en los períodos de retroceso económico más recientes. En España, por ejemplo, no ha afectado a los fichajes y compensaciones de jugadores profesionales. Existe, indudablemente, algo extraordinario en este sistema que produce tales contradicciones sin peligros importantes para su supervivencia (Lüschen, 1983).

El tiempo que nos ha correspondido vivirse evidentemente un tiempo de competición. El interés informativo se vuelca casi exclusivamente, en el hecho competitivo. El deporte de elite es la máxima categoría, que requiere una preparación y una selección previas muy fuertes, y que culmina con las competiciones.

El deporte de elite consigue sin dificultad una considerable atención informativa, que comparte con el de las masas, precisamente la que va a considerar informativamente al deporte de elite, un resultado, un marcador, una clasificación, una marca, un <<crono>>, a pensar en él como un fenómeno social de magnitud, un instrumento informativo inigualable, un nuevo medio de comunicación entre personas y países, entre razas, religiones o culturas.

El deporte de elite representa al deporte de alto rendimiento. El que busca decisivamente el record, la medalla. El responsable de la alta tecnificación alcanzada, de la transformación de la actividad deportiva en un trabajo, recompensado económicamente.

Por otra parte, representa también el espectáculo, la perfección, el riesgo, el dominio motriz, la imagen en que quisiera verse reflejados o que toman como referencia y estímulos aquellos que engrosan las filas del deporte popular. No se puede negar la evidencia el efecto que ejercen los campeones para acercar a la practica deportiva a la gente de la calle.

Los medios de entrenamiento y las ayudas económicas adecuadas para que puedan entrenarse con garantía de éxito.

Existen distintos tipos de ayudas económicas, dependiendo de la marca, el atleta pasa automáticamente a percibir la cuantía que le corresponda.

Para muchos, este no es un sistema adecuado de ayuda a la elite, por el pseudoprofesionalismo que encubre. Se sigue pensando en la necesidad de mantener el carácter amateur tal cual reza en la Carta Olímpica.

Sin embargo, tenemos que reconocer que el deporte de elite esta pasando, poco a poco, al terreno del deporte espectáculo. Y esto, unido a la enorme exigencia de dedicación, hace que las recompensas económicas estén siendo el remedio generalizado. La idea del profesionalismo o amateurismo marrón está presente en el deporte de hoy.

Las becas económicas no son solo las que han elevado el deporte de elite. Existen otras razones entre las cuales, por decisivas, están las siguientes:

  • Un mejor control sobre la juventud desde el punto de vista deportivo.- Ya existen escuelas especializadas con objetivos de seleccionar y formar jóvenes con condiciones adecuadas. La selección deportiva se realiza con garantías.

  • Cooperación de las ciencias aplicadas al deporte. Sin ellas no se hubiese llegado al grado de tecnificación. La investigación como elemento indispensable del progreso. La medicina, la física, la psicología, etc han descubierto al deporte nuevas vías para mejorar resultados. Los record del mundo no son solo el fruto del entrenamiento en el campo y en la pista. Detrás de esos entrenamientos esta el apoyo de esas ciencias aplicadas, sin las que no se puede concebir un deporte de elite acorde a nuestros días.

  • Instalaciones de entrenamiento. Constituye uno de los puntos clave. De tenerlas a no tenerlas depende el que se puedan llevar a cabo los entrenamientos adecuados en cada momento. Estos centros, todavía escasos en España, están dedicados y pensados para la elite y sus necesidades tanto técnicas como alimentación, control medico y biológico, residencias de deportistas... etc.

  • Entrenadores con una formación técnica actualizada. Dichos entrenadores van regularizando, poco a poco, su situación laboral lo cual mejora el grado de dedicación. En la actualidad, en España, hay mas y mejores técnicos deportivos en la elite. En algunos casos considerados como de primer nivel mundial.

Pero a pesar de estas razones, una es el origen de todas ellas. Esta es la Financiación, sin la cual se hace imposible cualquier planteamiento teórico. En estos momentos el deporte de elite recibe subvenciones a través de los siguientes conductos:

    • Subvención federativa correspondiente al presupuesto que le asigna el C.S.D.

    • Presupuestos de los clubes deportivos.

    • Financiaciones especiales a través de la publicidad.

    • Del C.O.E.

Con estas subvenciones se ha de hacer frente a los siguientes conceptos:

      • Contratación de los técnicos.

      • Ayudas a los deportistas en forma de becas.

      • Ayudas a clubes, programas de competiciones, documentación.

      • Promoción.

      • Gasto de carácter burocrático de las federaciones, etc.

Como resumen de lo dicho anterior el deporte popular representa al deporte de base. Y según la teoría de la Pirámide, cuanto mas amplia sea la base, mayor oportunidad existirá en encontrar deportistas de elite, es decir, el deporte de elite necesita, además del aumento del numero de practicantes de base, unos medios especiales de desarrollo.

Y estos medios consisten en escuelas donde se formen, con garantías futuras, los jóvenes con condiciones deportivas, así como sistemas de selección coordinados. Un campeón ya no es el resultado natural por selección de una masa de practicantes. Es un producto artificial de la técnica y las ciencias aplicadas a un superdotado. Los grandes campeones se fabrican al margen de la practica deportiva de base.

El deporte como exponente de la marcha, siempre inacabada, del hombre hacia el logro de las mejores metas y procesos continuos.

Este proceso de superación , que se plasma en toda la vida humana, tiene en aquel su manifestación: el deporte de elite.

El deporte de elite posee indudables atractivos. La posibilidad de contemplar a un integrante del genero humano consiguiendo logros físicos extraordinarios, es algo que seduce y que gusta. Al mismo tiempo, la consecución de marcas, trae consigo un esfuerzo físico que, en el esplendor de su desarrollo, entraña una gran belleza que embarga al espectador.

Es por otra parte, la lucha de un representante de una nación, o de la humanidad en todo caso, contra la barrera que, en principio y solo unos años atrás, se considerable imposible superación.

También decir que quienes realizan actividad tipificada, reguladas y evaluadas, en las que se pretende obtener una clasificación y refrenar el éxito, el triunfo.

Es importante participar, porque sino se participa no se puede ganar. Solo se alude al primero y hay que serlo si aspiramos ala compensación gratificadora.

En síntesis, los deportistas de elite, pretenden alcanzar las cimas de la alta cotización. Es objetivo de este nivel de expresión, trascender; por lo cual se pasa, rápidamente, del ámbito local al nacional, si es posible, al plano internacional.

DEPORTE DE ELITE

CARACTERISTICAS

  • Reglamentos muy definidos

  • El entrenamiento y las competiciones envuelven con frecuencia a otros

  • El individuo, en relación a otros, se trata de lograr un alto nivel de rendimiento a toda costa

ORGANIZACION

Si

REGLAMENTACION

Muy alta

NIVEL DE DOMINIO O EXIGENCIA

Muy alto

GRADO DE ACTIVIDAD

Muy alto

EJEMPLO DE OBJETIVOS

Éxito en la competición

GRUPOS PRINCIPALES INVOLUCRADOS

Niños, jóvenes

LA ACTITUD DE LOS PODERES PUBLICOS ANTE EL DEPORTE DE ELITE.

El problema de la actitud de los poderes públicos ante el deporte de elite tiene rasgos especiales. En primer termino hay que recordar que esta manifestación deportiva no solo acarrea beneficios a los que alcanzan tal categoría- forzosamente pocos, dado el nivel existente en el deporte de elite sino que desencadena un efecto- imitación de gran importancia en la sociedad, que repercute en la popularidad del deporte y en el acercamiento del ciudadano (promoción deportiva).

Esto da origen a un efecto multiplicador en los practicantes del deporte, con los correspondientes beneficios sociales derivados de la generalización del mismo. Junto a ello, el deporte de elite, proporciona un campo muy adecuado al desarrollo de rivalidades nacionales.

Un deportista no se representa a si mismo. Es normal que represente a toda una nación, esto es en el deporte de elite juega mucho la dignidad y el interés nacional. Merced al juego de estas dos circunstancias, ayuda a la extensión del deporte popular, al arraigo de sus virtudes y valores sociales y a la significación que, para los distintos países, tienen el papel que desempeñe y la situación que ocupen sus deportistas.

Medido esto en términos de dignidad nacional y de <<imagen>> de una nación frente al exterior, los poderes públicos tienen que adoptar una postura de franco favorecimiento y apoyo al deporte de elite, que ha de revestir dos niveles:

  • En el nivel personal, los poderes públicos deben propiciar la creación de un ambiente en el que se reconozca, respete y aprecie la figura del campeón. Lo ideal, no obstante, es que, aunque sea un modo limitado, se le facilite una profesión, extraña o relacionada con el deporte, que le permita continuar en ella, una vez concluida su trayectoria deportiva de máximo nivel. La entrega de estas personas al deporte , debe llevar aparejada una preocupación, por parte de los poderes públicos en orden de resolverles la cuestión profesional.

  • El segundo aspecto relacionado con la actitud de los poderes públicos respecto al deporte de elite es la de su financiación. El deporte de elite, a diferencia de lo que ocurre con el deporte espectáculo, no puede autofinanciarse ( en torno al deporte de alto nivel, por ejemplo en atletismo, no se ha montado un complejo comercial que se ha montado alrededor de otras manifestaciones deportivas).

En resumidas cuentas, el deporte de elite, por su trascendencia e incluso por su trasfondo social y político, ha dejado desde hace tiempo de ser un problema meramente deportivo, para convertirse en cierta manera en una <<cuestión de Estado>>. Los poderes públicos tienen que ocuparse de él y cuando no existan medios de autofinanciación han de proporcionarlos. Esto incumbe particularmente a las organizaciones centrales, por sus características que rodean a esta manifestación deportiva.

INSTALACIONES PARA EL DEPORTE DE ELITE

La diferenciación entre deporte popular y de elite, no corresponde a veces a la instalación en si misma, sino a los practicantes, a la organización, al grado de nivel o de la competición, a la difusión de la misma.....etc.

Vamos a dividir las instalaciones deportivas según su complejidad, uso, servicios e infraestructura.

Cualquier instalación deportiva de alto nivel debe ser mas cara en su construcción , con unas exigencias de conservación y mantenimiento altas. La construcción exige grandes inversiones lo que limita , prácticamente, a su proliferación siendo muchas veces deficitarias en su explotación.

Pero donde su rentabilidad es incuestionable es en lo que aportan de innovación y mejora técnico deportiva. Innovaciones que van desde los diseños de la instalación propiamente dichas, a los materiales, fundamentalmente pavimentos y superficies deportivas, así como el material deportivo del deportista.

CARACTERÍSTICAS

Aunque someramente enumeramos algunas características usuales de la instalación deportiva de alto rendimiento, diferenciadas según sus fines de preparación, espectáculo o competición:

  • De entrenamiento:

    • Puede ser en cualquier localización aunque lo lógico, es que este en un complejo polideportivo importante, por un sentido mínimo de rentabilidad deportiva.

    • La capacidad de los espectadores es mínima.

    • Las instalaciones necesarias, pero no representativas, se adecuan a su real dimensión, así debe contar con una instalación de cronometraje, video educacional, etc.

  • De competición:

  • Localización

    • situada en el arrea de influencias en las aglomeraciones urbanas.

    • Fácil accesibilidad con transporte publico y privado.

    • Grandes áreas de aparcamientos.

    • Gran capacidad de espectadores.

  • Técnico-espectaculares:

  • Iluminación apta para retransmisiones televisadas en color.

  • Sala de prensa con teletipos, maquinas, teléfonos, etc.

  • Sala de autoridades y palco.

  • Marcadores electrónicos y videos. Sistemas de cronometraje electrónico.

  • Sala de jueces con computadoras, etc.

  • Enfermería suficientemente dotada.

  • Medios de seguridad y control.

  • Servicios, cafeterías, etc. De acuerdo con la instalación.

  • Técnico-deportivas.

    • Instalaciones complementarias al calentamiento.

  • Instalaciones reglamentarias para cada disciplina en particular.

  • Materiales de tecnología punta en rendimiento deportivo.

En ambos casos los costes de la instalación, tanto construcción como de mantenimiento y utilización, son muy altos, y la relación costo/usuario muy alta.

En definitiva, estos centros de alto rendimiento, deben estar dotados de instalaciones medicas de control y seguimiento y específicos para cada actividad, así como para los de alta montaña, los específicos de natación, de atletismo..., todos ellos de alto, altísimo coste, teniendo en cuenta sus posibilidades de uso, limitado a un escaso numero de deportistas.

Para ello solo los países mas desarrollados económicamente y deportivamente los tienen en cierta cantidad, pero son imprescindibles para llegar a las cotas deportivas altas, nivel al que no se puede acceder sin usos de programas de preparación sumamente complejos, que existen en este tipo de acciones.