Dependencia y sistema mundial

División internacional del trabajo. Teoría de la dependencia. Desarrollo. Subdesarrollo. Relaciones económicas. Proceso de explotación

  • Enviado por: Ricardo Sepulcre Ortuño
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas
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  • DEPENDENCIA Y SISTEMA MUNDIAL

  • Lectura: "La evolución del pensamiento sobre el desarrollo"

  • La división Internacional del Trabajo

  • Durante los años 70 (o finales de los 60) una serie de autores, algunos trabajaban en el Tercer Mundo, observan que las condiciones son propicias para el desarrollo pero todavía el Tercer Mundo continuaba en una fase de subdesarrollo, mientras el resto del mundo se desarrollaba. ¿Por qué ocurre esto?

    Se plantean dos grandes cuestiones:

    - La importancia en las relaciones económicas internacionales del intercambio desigual. Las relaciones entre centro y periferia se caracterizaban en ese intercambio desigual, se valora menos los productos provenientes del Tercer Mundo (manufacturas).

    - Como resultado del proceso de explotación (intercambio desigual) la estructura, no solo económica sino también política, de los países periféricos es totalmente diferente de la de los países centrales.

    Luego, el desarrollo de estos países periféricos en ningún caso van a poder seguir el mismo camino que habían seguido, en su día, los países centrales.

    También se vio que todos los estudios clásicos ('50, '60 y '70), sobre el desarrollo, se habían dado sobre la evolución de un país subdesarrollado típico (modelo), de él se habían extrapolado una serie de consecuencias. La experiencia demostraba que dentro del mundo del subdesarrollo aparecían una gran heterogeneidad de situaciones.

    Dentro de América Latina, África y Asia había grandes variaciones, aunque desde el Primer Mundo se hace tabla rasa y se habla del Tercer Mundo en general.

    A finales de los años '60 y principios de los '70 la situación empeoró más, especialmente desde el punto de vista político, en los países subdesarrollados aparecen conflictos políticos como dictaduras (Chile, 1973; Argentina, 1976) que todavía empeoran más el proceso de desarrollo que se estaba produciendo.

    En ciertos países continuaba existiendo un cierto crecimiento económico, a la vez que se producía una vuelta a sistemas políticos anteriores, regresivos.

    Por ejemplo, en Chile, a pesar de la dictadura se produce un crecimiento económico y un incremento de las desigualdades.

    Con esto se rompían las teorías del desarrollo que propugnaban que el crecimiento económico iría acompañado de mayor apertura política.

    La conclusión a la que se llega es que, en realidad, el desarrollo y el subdesarrollo serían dos caras de una misma moneda, es decir, para que exista desarrollo tiene que haber subdesarrollo; es imposible que en los países centrales haya desarrollo sin que exista el subdesarrollo en los países periféricos, es una cuestión simultánea. Esto es lo que se plantea desde la Teoría de la Dependencia.

    Un ejemplo de esto que tuvo una repercusión importante, es el tema de la deuda externa. Desde la segunda mitad de los años 70 los países subdesarrollados van a ir adquiriendo un gran nivel de endeudamiento; los países centrales les prestan dinero (debido a la gran cantidad de dinero disponible en el mercado internacional del dinero). El tipo de interés fijado, en los años 80, para pagar esta deuda ascendió de forma espectacular. Los países subdesarrollados, que en su día ya se endeudaron por encima de sus posibilidades, resulto que con el incremento de los intereses la devolución era imposible. Esto ha sido objeto de muchas discusiones y análisis, pero se ha llegado, en ocasiones, a concluir que la deuda internacional fue una trampa para los países subdesarrollados. Todo este proceso se inicia, en realidad, en los primeros momentos de la industrialización; la revolución industrial, aunque en realidad vemos su impacto en los países centrales, se hizo a la vez en los países centrales y en los países periféricos. Se obligó a ciertos países a especializarse en la exportación de materias primas que serían transformadas en otros países (centrales). Esto no fue una elección sino un producto de las relaciones internacionales que dejaron muy claro qué países se iban a desarrollar y cuáles les iban a proveer de materias primas.

    Esto consolidó una división internacional del trabajo muy característica, los países periféricos exportaban productos básicos al centro y los productos manufacturados seguían un proceso inverso, es decir, eran exportados desde el centro a la periferia.

    Además, con un reforzamiento de esta desigualdad marcado existía un alto proteccionismo, los países centrales gravaban con altas tasas e impuestos los productos manufacturados que vendían a la periferia y los productos básicos llegaban libres de todo tipo de impuestos a los países centrales.

    Además de la existencia de esta división internacional del trabajo de una forma tan clara, dentro de los propios países dependientes también hay marcadas diferencias desde el punto de vista social, unos pocos grupos se van a ver beneficiados (los ricos de los países pobres son muy ricos pero minoritarios) y surge una gran desigualdad.

    Desde el punto de vista espacial se produce una gran desigualdad en cuanto a que la poca industrialización que se produce está muy circunscrita a ciertas regiones o países, abarca pequeñas extensiones, el resto no se industrializa. Por ejemplo, las líneas de ferrocarril son escasísimas.

    Desde el punto de vista del comercio hay gran desigualdad también. Hay una demanda muy fuerte entre los grupos poderosos, demanda muy suntuosa, mientras que el resto de grupos tiene dificultad para satisfacer las necesidades básicas (estos grupos al no tener poder adquisitivo no son objetivo del comercio).

    La tecnología se transfiere también a los países periféricos, aunque con unos costes enormes, la tecnología está fuertemente gravada.

    La internacionalización de la producción fue intensa en los años 70 y ha continuado.

    Las empresas multinacionales en la mayor parte de los casos son privadas, aunque hay algunas públicas (Telefónica era una empresa pública que creó filiales en países de América Latina). Las multinacionales privadas son muy poderosas en sus países de origen y se van ampliando y van generando negocio a partir de su implantación en otros países.

    El sector bancario es clave en este sentido (ej. Banco de Santander en América Latina), de todos modos las multinacionales españolas no son las más poderosas. El origen más reciente de estas multinacionales está en las empresas que se instalaron en países buscando materiales (recursos) naturales y se hacen fuertes tras la Segunda Guerra Mundial con una gran expansión por varios factores:

    1º).- Tras la Segunda Guerra Mundial, con la recuperación económica, algunas empresas ven ampliado su mercado y tiene necesidad de esa expansión.

    2º).- Algunos países subdesarrollados, tras la Segunda Guerra Mundial, lanzaron unas políticas de industrialización, como la llamada "sustitución por importaciones", que trataban de ir produciendo algunos productos que provenían o se importaban de otros países centrales. Esta estrategia se mantuvo durante los años 50, 60, 70 y finalmente en los años 80 fracasó, pero mientras duró algunos países pudieron introducir algunas medidas proteccionistas contra algunos productos que venían del centro. Para tratar de evitar los aranceles las empresas del centro optaron por instalarse en estos países periféricos para aumentar los beneficios del grupo empresarial evitando los gravámenes por importación.

    3º).- Hay una estrategia para aprovechar las ventajas iniciales de las multinacionales que les permiten competir de una forma desleal.

    El panorama final nos lleva, a la larga, a una situación donde hay pocas empresas pero muy poderosas (en los países periféricos no hay PYMES).

  • Dependencia económica, política y cultural

  • La relación de dependencia es una relación de subordinación o de explotación que es impuesta desde el centro y además es impuesta de acuerdo a una superioridad financiera, tecnológica y organizativa (es decir, superioridad en varios campos). Esta relación de dependencia cierra o dificulta una salida autónoma hacia el desarrollo, algunos intentos que ha habido han sido castigados.

    ¿Cómo es posible que se acepte esta situación sin haber respuesta o teniendo claramente un horizonte tan definido? Aquí hay un elemento importante: las clases dominantes (elites) de esos países van a establecer unas relaciones privilegiadas con las de los países centrales para mantener esta situación. Una vez establecido el nexo entre las clases dominantes centrales y periféricas vemos que en el plano político el dominante puede ejercer la intervención militar directa en el país periférico, pero también puede ejercer la desestabilización política, por medio de las embajadas, apoyando golpes de Estado, etc.

    Desde el punto de vista cultural la dependencia se expresa de una forma muy clara, muchos de los técnicos o especialistas de los países periféricos se forman en los países centrales y por lo tanto cargan con aspectos culturales de los países centrales. Desde el punto de vista cultural también existe la forma de influir a través de los medios de comunicación de masas (esta influencia podría ser positiva, de tipo educativo pero actualmente no es así).

  • La ayuda al desarrollo

  • Conferencia que dio el 24-II-98 el sociólogo y profesor Carlos Gómez Gil.

    Conocer a qué destina España sus partidas presupuestarias es hoy aún muy confuso (en cuanto a ayudas al desarrollo).

    Con el paso del tiempo las ayudas al desarrollo forman parte del debate social. Debemos tratar de cuestionar, como futuros sociólogos, todas las cifras que nos den.

    Nadie duda que la pobreza y la desigualdad es uno de los mayores problemas a los que se enfrenta nuestra sociedad de cara al futuro.

    A pesar de las ayudas a los países pobres, en los años 80 ha perdido poder adquisitivo más del 80% de la población mundial.

    Ayuda a través de la historia.

    La ayuda es algo muy arraigado, el Cristianismo predica la ayuda al prójimo y trata de proveer una ayuda a todos los desposeídos o desprotegidos. En el Islam ocurre algo parecido, uno de sus cinco pilares (el tercero) es una especie de limosna social, que todos los ciudadanos tiene que preocuparse por los más pobres, se reconoce que los pobres tienen derecho a una parte de la riqueza de los más ricos.

    El siglo XVIII y la Ilustración traen un nuevo concepto de humanidad basado en la razón, el hombre tiene derecho a la educación y al bienestar y el hombre ha de luchar contra todo lo que se lo impide, en contra del orden establecido.

    El siglo XIX se caracteriza por las grandes colonizaciones en los continentes americano, asiático y africano, promovidas por una cierta voracidad económica y social. Esta colonización enmascaraba un discurso humanitario falso.

    Existen unos antecedentes históricos que se mantienen hasta la actualidad como el concepto de colonialismo y civilización.

    En los años 40 - 50 , como consecuencia de la guerra, surgen algunos programas precursores de ayudas al desarrollo (ej. Plan Marshall). Todas estas actuaciones encubrían tendencias políticas y una actuación norteamericana de colonialismo (años de la guerra fría); como un soporte ideológico para influir en las políticas de los países receptores tendentes a incrementar la hegemonía de los países donantes.

    Muchas de estas ayudas se realizan a través de ayudas condicionadas a que el país receptor compre productos del país donante. Buena parte de las ayudas al desarrollo no han satisfecho las necesidades básicas de la población a la que iban dirigidas sino que han fomentado o beneficiado intereses económicos, políticos, comerciales, estratégicos, etc., de los países donantes.

    Se pretende incluir a los países del Tercer Mundo en el orden económico internacional, permitiendo así la libre circulación de productos Norte - Sur.

    Por ejemplo, Japón tiene como uno de sus principales receptores a Panamá, tiene que asegurarse el paso de sus productos a través de canal de Panamá y tiene importantes empresas situadas en Panamá.

    El país que más viene recibiendo ayuda al desarrollo por parte de España es China, a través de esto se trata de mantener una cota de ese gran comercio.

    Diferencias entre Cooperación para el desarrollo y Ayudas para el desarrollo

    Como Cooperación para el desarrollo podríamos englobar cualquier tipo de transferencia (económica, política, personal, comercial, ...) entre un Estado desarrollado y un país subdesarrollado .

    En España se considera Cooperación para el desarrollo cosas como sueldos de altos cargos, presupuesto para satélites, etc.

    Por Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) entendemos los flujos económicos enviados a países en vías de desarrollo e instituciones que los promueven, deben cumplir tres requisitos:

    1º).- deben ser otorgadas por el sector público (recursos del Estado en cualquier territorio).

    2º).- Deben tener como objetivo prioritario el desarrollo del país destinatario, sin que se destine a acciones de tipo militar; aunque parece obvio que lo militar no puede contribuir al desarrollo esto no lo es, España desde 1977 hasta 1993 ha estado canalizando AOD para la venta de material militar.

    3º).- En el caso de ser créditos, la AOD tiene que otorgarse en condiciones mucho más blandas (concesionalidad) que las condiciones del mercado. En España la AOD en créditos se da con intereses del 0'5% al 10% para un periodo de unos diez años.

    Cuando se habla de Ayuda Oficial al Desarrollo, cuando se reivindica el 0'7% de cooperación se reivindican ayudas que vayan destinadas al bienestar de la población en países en vías de desarrollo.

    En España, en 1996, como AOD se dio una cantidad del 0'22% del PIB, en cuanto a Cooperación para el Desarrollo se destinaron 500.000 millones de pesetas.

    En 1996 la Ayuda Oficial al Desarrollo habría descendido a nivel mundial al 0'25% del PNB, es uno de los niveles más bajos en los últimos 30 años, a pesar de haberse incrementado las necesidades del mundo.

    AOD ----- 1982-83 se alcanzó el 0'35% del PNB.

    1992-93 descendió al 0'32% del PNB.

    1996 descendió al 0'25% del PNB.

    Lo importante de esto es que, las ayudas no se destinan a las necesidades básicas, tan solo un 1'2% de toas las Ayudas Oficiales al Desarrollo se destinan a educación y el 1'8% a salud.

    El saldo es positivo a favor de los países más desarrollados (por la transferencia de capital desde los países subdesarrollados a los desarrollados) esto tiene que ver con la deuda internacional.

    África debe 30 billones de pesetas al año y paga anualmente más de 2 billones de pesetas al año a los países desarrollados. Asia debe unos 60 billones de pesetas al año; América Latina debe unos 50 billones de pesetas al año.

    La relación deuda / PNB : (las cifras son espeluznantes)

    PNB = 2.086 millones $/año.

    Tanzania -- 260%

    Deuda = 7.522 millones $/año.

    Mozambique -- 420%

    PNB = 1800 millones $/año.

    Nicaragua -- 580%

    Deuda = 11.445 millones $/año.

    Nicaragua es el país más endeudado del mundo en relación a su Producto Nacional Bruto.

    ¿Quién decide qué es AOD y qué no lo es?

    El organismo internacional con competencia exclusiva en Ayuda Oficial al Desarrollo es el CAD (Comité de Ayuda al Desarrollo) de la OCDE, sus orígenes se remontan a 1971. Canaliza a través del conjunto de países miembros más del 95% de las AODs, el 5% restante pertenece al monarquías árabes.

    Al CAD pertenecen 21 de los pises más importantes y organismos como el Banco Mundial, etc.

    El CAD es el club de los países ricos, que en pocas palabras, se permiten ayudar a los países pobres.

    Entre los objetivos del CAD está el establecer los criterios y definir las AODs, fijar los criterios para canalizar esta ayuda y realizar los exámenes mundiales sobre la AOD en el mundo.

    Los criterios emanados del CAD no son imperativos, el CAD es un status complejo, pero cuando un país entra en el CAD se compromete por escrito a cumplir sus criterios. España entró en el CAD en 1991 y desde entonces la AOD española está sujeta a los criterios de este organismo.

    Actualmente:

    Cada vez la riqueza se concentra en menos países y dentro de ellos en un número limitado de personas. La Ayuda Oficial al Desarrollo no ha tenido un impacto visible en los países a donde ha ido.

    Considerando las pérdidas de los países del Tercer Mundo como consecuencia de las políticas proteccionistas de los países desarrollados, han perdido 500.000 millones $/año. La Ayuda Oficial al Desarrollo sigue teniendo un elemento de hegemonía (social, política y militar).

    El país más pobre del mundo es Israel, recibe unos 300 $ per capita/año; seguido de Gabón (se les considera más pobre porque reciben más).

    Los países que menos reciben son: India con 1'3 $ per capita/año y Etiopía con menos de un dólar por cabeza y año.

    Las AOD en estos momentos son un elemento más, para obtener beneficios políticos, que tienen los países desarrollados.

    Indonesia es uno de los principales países receptores de la ayuda española. Un tercio de la AOD española es en forma de créditos. España tiene una de las AODs más deficientes, al estar condicionada por intereses económicos y comerciales. Solo el 3% de la AOD española (+ ó - 3.000 millones) se dedica a cubrir necesidades básicas de los pises subdesarrollados.

    La bondad de estas políticas activas al desarrollo no impide que se esté contribuyendo a incrementar las desigualdades en los países receptores.

    Las buenas intenciones de las ONGs pueden incluso ser contraproducentes.

    Las políticas de desarrollo son complejas mientras las AODs disminuyen la pobreza aumenta.

    Actualmente vivimos en una especie de darvinismo social elevado a la máxima potencia.