Del socialismo al mercado; Mana Lavigne

Sistema económico. Planificación. Comercialización. Privatización. FMI (Fondo Monetario Internacional)

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DEL SOCIALISMO AL MERCADO

PRIMERA PARTE. EL PASADO: EL SOCIALISMO REAL

En primer lugar cabría hacer la famosa distinción entre los tres grandes sistemas en que está

dividido el mundo que conocemos:

• Primer Mundo: de economías de mercado desarrolladas o mundo capitalista.

• Segundo Mundo: de economías planificadas o socialista.

• Tercer Mundo: de economías de desarrollo.

En segundo lugar, aclarar una serie de criterios que definen los rasgos comunes entre estos

países socialistas:

1 La vida económica está controtada por un partido único, donde existía una auténtica

jerarquía, (Nomenkiatura, lista).

2 Las instituciones económicas están basadas en la propiedad colectiva, o estatal, de

los medios de producción.

3 La planificación central obligatoria era el principal mecanismo coordinado.

En cuanto al sistema económico, se basaban en la doctrina marxista-leninista con algunas

hondas diferencias. El modelo soviético de régimen comunista se impuso en Europa del Este después

de la II G. Mundial, estableciéndose agencias funcionales y sectoriales que controlaban los precios,

ponían en contacto a compradores y vendedores, etc. En la URSS, estas agencias eran llamadas

Gossnab (Admón. Estatal de Suministro). Se propuso hacer una autogestión, pero no tuvo mucho éxito,

ocasionalmente se hicieron consejos de trabajadores, abarcaban a casi todos ellos, pero el intento de

autogestión acabó hundiéndose, no interesaba a los altos cargos.

La URSS se conformó gradas a los soviets, es decir, consejos electos de representantes del

pueblo, que siempre se veían frenados por la burocracia del partido, lo que contribuyó al caos de la

nación; por esto se dio especial importancia a los sindicatos oficiales. La propiedad "socialista" de los

medios de producción se dividía en:

> Explotación agrícola colectiva: koljovses.

> Granjas estatales: sovjoses.

ParadÓJtoamente existían parcelas cultivadas que constituían una verdadera propiedad

privada. En paralelo, se desarrolló en esta economía socialista una economía sumergida, que era la

única que realmente soportaba al sistema social.

Los procesos de planificación se llevaban a cabo por medio de los planes anuales (Balance

Material). Todos los países en los que gobernaba el sistema socialista formaban un conjunto que se

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denominó Imperio Soviético y pertenecían al conocido COMECON. La evolución de la URSS fue

significativa; el 25 de octubre de 1917, los bolcheviques., al mando de Lenin, toman el poder. Para hacer

frente a diversas fuerzas se lleva a cabo una auténtica guerra civil que terminó con el Comunismo de

Guerra. Para solventar esta situación, Lenin propone la NEP, que se dirigía hacia algunos cambios de

corte capitalista. Sin embargo, la poca efectividad de la nueva política la hizo caer en la crisis. Hubo una

lucha contra la hiperínflación y se buscaba la aparición del rublo. Por otra parte, el estado, propietario de

las grandes empresas formó varios cárteles tendientes al monopolio. Tras mucho debatir salió de nuevo

el papel moneda, el rublo. En los 90 se ha discutido sobre el funcionamiento de la NEP y no fue tan mala

idea, aún así fracasó.

Con la sucesión de Lenin llega al poder Stalin, que basó su política en una dictadura y en el

terror, y en una planificación de la economía mediante los planes quinquenales. Los demás países del

Este se dirigieron también hacia el sistema soviético. Su modelo se basaba en el excedente agrario, y

para ello quería nacionalizar todas las tierras, quería una ayuda mutua Agricultura-industria, pero sólo

consiguió el descontento de los campesinos, la llegada del terror con millones de campesinos muertos,

el intento de eliminación de los kulaks y, no tan importante, el descrédito de las cooperativas ante el

mundo. Los demás países del Este se dirigieron también hada el sistema socialista.

El esperado cambio en el sistema apareció con la perestroika. Con Jrushev se intentaron

proyectos innovadores en la agricultura y el fomento de los bienes de consumo. Jrushev se dio cuenta

de la necesidad de relajar la centralización introduciendo reformas. De esta primera oleada de reformas

se sacaron dos conclusiones: ninguna reforma era viable si comprometía el liderazgo del partido, y que

cualquier reforma que aceptase los principios fundamentales podía lograr un alto grado de liberalización.

Fue el declive en las tasas de crecimiento lo que motivó la búsqueda de reformas que

motivaran a la empresa aumentando su autonomía pero sin abandonar la planificación. Los rasgos

comunes de la reforma en los diferentes países eran:

- Reducción del número de ministerios sectoriales.

- Sólo las grandes empresas obtuvieron mayor libertad de maniobra.

- La autonomía en la toma de decisiones nunca se extendió a la inversión.

Las relaciones entre el partido y la empresa llegaron a algunos acuerdos sólo beneficiadores

para los componentes de la nomenkiatura; sin embargo, la autonomía de la empresa estaba siempre

limitada por la política centralizada del partido, así se redujeron el número de ministerios sectoriales, el

plan se consideró obligatorio, no podían invertir en el exterior, etc; se trataba en realidad de un marco

stalinista, en el que se seguía llevando una política de subsistencia. La participación de los trabajadores

se mantuvo como un hecho meramente formal. En los medios de producción todas las decisiones eran

decisiones político-administrativas y existía una falta de pequeñas y medianas empresas, lo que hacía

más difícil la desmonopolización. En los años que precedieron a la transición el estatus del sector

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cooperativo se acerco gradualmente al sector estatal, pero dentro de las cooperativas se desarrollo un

sector semiprivado en forma de contrato entre la dirección y el campesino. El sector privado se mantuvo

como una realidad marginal hasta el final del sistema. Además de la propiedad estatal, existía una

propiedad en régimen colectivo (nunca bien aceptada por el Estado) y una propiedad no estatal, que

conseguía mayores rendimientos que la colectiva, aunque no fuese realmente una propiedad privada.

Como solución a esta situación, se intentó una combinación entre el plan y el mercado, que nunca llegó

a los niveles del sistema capitalista. El único resultado positivo fue el incremento de la economía,

combinación del plan y el mercado negro.

El rendimiento o tasas del crecimiento soviético de la renta nacional (producto material neto),

presentaban hondas diferencias respecto a las realizadas en los países occidentales; éstas diferencias

se debían, por un lado, a la distinta forma de calcular el porcentaje, y por otro, al deseo por dar un

importante valor al régimen sin darse cuenta de que el sistema se mentía a sí mismo para no aceptar el

fracaso. Por otra parte a la hora de valorar los datos estos no eran comparables ya que el PIB utilizado

en occidente era diferente al PMN utilizado en el Este, además la divisa del Este no era convertible y

estaba sobrevalorada. La política de desarrollo en Europa del Este se llevó a cabo mediante la

intensificación (de los medios de producción), y la modernización, que no implicaba una alta tecnología.

La crisis económica del sistema soviético no tiene un origen claro; lo cierto es que el propio régimen

contribuyó a su deterioro; los numerosos engaños sobre sí mismo y la falta de deseo por cambiar hada

formas occidentales, contribuyeron al colapso. Además los países del este se vieron afectados por el

deterioro de las condiciones comerciales con Occidente, el déficit en su balanza comercial y el aumento

de su endeudamiento en divisa convertible. Aunque por otro lado la URSS se vio beneficiada por la

subida de los precios del crudo pero esto no fue suficiente para salvar la crisis económica.

El objetivo del sistema era satisfacer las necesidades del pueblo, estas necesidades las

estimaba el plan y la estrategia a seguir se basaba en la teoría de la producción y en un modelo de

industrialización. Este modelo conducía a un desarrollo hipertrófico de la industria pesada la cual era la

principal beneficiada de la estrategia de crecimiento. Hasta que a mediados de los sesentas una oleada

de reformas entrañó un cambio de estrategia, ya que el crecimiento extensivo se había vuelto

demasiado costoso y empezaron a escasear productos.

Si bien resultaba un territorio con inmensas posibilidades de subsistencia, el sistema se

basaba en una autarquía funcional (necesidad de un comercio extemo, aunque monopolizado por el

estado), necesitándose para ello las OCE, que constituían un verdadero monopsonio. Cabría destacar la

importancia, que para el sistema, tenían las importaciones y la necesidad de divisas extranjeras,

empeorando todo ello por la no convertibilidad de la moneda socialista. Las relaciones internacionales

entre los países socialistas se realizaban a través del COMECON (CAME), organización creada por

Stalin como contrapartida al plan Marshall americano. Se trataba de un mercado ficticio que garantizaba

la coordinación de los planes nacionales. Por otra parte los países del este se vieron afectados por el

deterioro de las condiciones comerciales con Occidente, el déficit en su balanza comercial y el aumento

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de su endeudamiento en divisa convertible. Aunque por otro lado la URSS se vio beneficiada por la

subida de los precios del crudo pero esto no fue suficiente para salvar la crisis económica, pero no logró

este objetivo debido al conflicto de intereses. Los países del este también mantenían relaciones

comerciales con los países del Sur, aunque ellos preferían llamarlo ayuda en, la verdad que los países

del Este salían más beneficiados. En cuanto al comercio Este-Oeste ha seguido las tendencias

económicas.

El resultado de todo esto fue que el Este terminó menos industrializado que los países

exportadores de petróleo, y que como consecuencia de la concesión de subsidios a cambio de

ganancias no convencionales, lealtad política y militar, el Este fue derrotado.

SEGUNDA PARTE. EL PRESENTE: LA TRANSICIÓN EN PROCESO.

A pesar de todos los intentos por salvado, el "socialismo real" terminó hundiéndose; ni la

esperada perestroika (reestructuración), ni la necesitada glasnot (en el ámbito político), pudieron ayudar

a la no desintegración del sistema; y es que las causas políticas y sociales y los defectos económicos

inherentes que arrastraba desde siempre el régimen, pudo más que él y lo dejó sumiéndose en una

profunda crisis a partir de 1.989. Estos defectos podrían resumirse en:

- El crecimiento estaba en declive.

- La productividad del trabajo y del capital era baja.

- El desarrollo de la estructura militar absorbía una gran parte del PNB.

- Los niveles de vida y de consumo eran mediocres.

A esto hay que añadirte las causas políticas y sociales tales como: la corrupta clase dirigente

era objeto de desprecio, la gente ahorraba fuerzas para sí mismas, la gente empezó a tener una idea de

sociedad civil y se idealizo la forma de vida occidental.

Las primeras fases de la transición se llevaron a cabo en Europa Central, cuando la RDA se

unió política y económicamente a la RFA, y cuando se conformó la PHARE, a la que pronto se unió

Checoslovaquia. El colapso del CAME, las numerosas deudas de la URSS, sobre todo respecto a la

RDA y los nuevos intentos por llegar a un equilibrio, que resultó erróneo, supuso la desintegración de la

antigua URSS.

Mientras, los países no europeos, llevaron a cabo la transición de modo muy diferente, pues el

partido se mantuvo en el poder, quedaron vinculados a la URSS, siguieron los mismos métodos de

transición, etc. en la mayoría de los casos. Como ya es sabido, el proceso de transición se inició

primeramente en los dos países del PHARE. Para ello, se intentaron políticas de estabilización que

suponían ciertas medidas vinculadas a la reforma estructural, entre las que destacaban la liberalización

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de precios, equilibrio del presupuesto, política monetaria restrictiva, política de rentas para parar la

inflación y la esperada liberalización del comercio exterior junto a la convertibilidad y devaluación de la

moneda nacional. Junto a estas medidas comenzaron otras de privatización, desarrollo de la red de

asistencia social y protección al medio ambiente, que no tuvieron mayor repercusión. Ahora sólo había

que introducir el orden correcto y la velocidad. A esto se enfrentan dos teorías la gradualista, que

defiende que las reformas deben hacerse a lo largo de una serie de años, y la evolucionista, que

defiende que las reformas ha de hacerse tan deprisa como sea posible. Con lo que se llegó a la

conclusión de que las reformas no hay que hacerlas ni demasiado deprisa ni demasiado lentas. El

resultado de la reforma no fue el esperado y el PNB siguió cayendo.

Para llevar a cabo esta estrategia de equilibrio se discutieron cuestiones de secuencia

(introducción de las medidas en un orden concreto), y de elección entre gradualísmo y big bang, que

acabó siendo un fracaso; en cuanto al ámbito monetario financiero se intentó reducir la inflación, que por

lo general se mantuvo arta a causa de la liberalización de precios y la desmonopolización de sectores;

comenzó un equilibrio presupuestario a través de una política fiscal restrictiva donde el déficit

presupuestario tendió a aumentar a causa de la caída de la producción; se intentó mejorar la balanza

exterior, que no aumentaron por la excesiva deuda extema y la sobredevaluación de las divisas

nacionales. Lo único que realmente se logró fue la caída de la producción.

A la vez que se iniciaron los programas de estabilización y liberalización comenzó la

transformación estructural cuyo objetivo principal era la privatización, que trataba de englobar a lo que

anteriormente pertenecía al Estado, así como la creación de nuevas empresas. La privatización puede

definirse como una transferencia legal de derechos de propiedad del Estado a personas jurídicas

determinadas. La privatización puede emprenderse por razones de eficiencia, por objetos financieros o

como instrumento de estabilización.

Los gobiernos de los países en transición se suelen resistir a implicarse en el proceso de

privatización, el cual se ha dispersado entre diversos organismos. Esta privatización se llevó a cabo

mediante la ayuda de capital extranjero o bien mediante programas de privatización masiva o mediante

la privatización espontánea. Los problemas que hubo que afrontar fueron: la velocidad, existía el miedo

de ir demasiado deprisa, la restitución, ya que ante de privatizar había que devolver sus pertenencia a

aquellos que las habían perdido durante la etapa comunista, y la privatización agrícola, esta presento un

conflicto ético entre devolver las tierras a sus antiguos propietarios y el concepto de que la tierra es de

quien la trabaja.

Otra transformación estructural se llevó a cabo en el mercado para lo que hubo que reformar

el sistema bancario financiero, hubo que iniciar una reforma fiscal, crear un mercado de capitales y un

nuevo sistema de protección social.

Los objetivos de la privatización pueden ser políticos (enajenar la propiedad del Estado y crear

nuevos empresarios y capitalistas), financieros, o incluso utilizarla como un instrumento de estabilización

adicional. En cuanto al marco institucional, la privatización se encuentra a cargo de diversos

organismos, tales como el Gobierno, Ministerios o Agencias de privatización, gobiernos locales, etc. Los

principales métodos de privatización son cuatro:

I. Ventas a inversores extranjeros que a menudo es difícil de controlar por los gobiernos

nacionales y aún más de atraerías.

II. Ventas de capital nacional, que es parecida a la anterior pero terminó con el modelo

de "distribución gratuito".

III. Distribución de activos sin ventas que transferia acciones al público gratuitamente

mediante cupones convertibles en acciones o distribución de participaciones en

fondos de inversión.

IV. Privatización espontánea donde los propietarios son miembros de la antigua

nomenkiatura.

En el proceso de transformación y estabilización son también importantes y necesarios la

reforma bancaria y los mercados bursátiles. Al mismo tiempo, las reformas fiscales (introducción de IVA)

y la construcción de un nuevo sistema de protección social, iniciaron un acercamiento a la UE. Los

países en transición pedían a Occidente más apertura para sus productos y su mano de obra, más que

asistencia financiera. Tras las dos crisis del petróleo de los 70, los países del Este atravesaban fuertes

crisis, que desembocaban en críticas a la forma política. Los expertos occidentales antes de la llegada

de Gorbachov en 1985 preveían varios escenarios, se esperaba una crisis abierta en la URSS, un

conservadurismo y mantenimiento de la planificación en la RDA, una apertura de mercados en Hungría,

Polonia y Bulgaria, mantenimiento del "statu quo" en Rumania, y la falsa economía de mercado de

Yugoslavia. Las causas políticas importaron menos en el derrumbe del sistema, lo que ocurría era que el

pueblo había perdido los ideales gracias a la corrupción de los mandatarios. El derrumbe de la URSS

parecía que iba a prorrogarse a la llegada de la Perestroika, pero el sistema de Gorbachov tenía

demasiados puntos flacos. Ya en 1985 con la prohibición del alcohol (con las mismas consecuencias

que la ley seca de E.E.U.U.), y el desastre de Chemobyl en el 86 llegaron los dos primeros errores,

seguidos del mantenimiento de la estructura de mando, la no motivación de los agricultores. Junto a la

URSS, se produjeron más desmantelamientos de regímenes socialistas. Uno de ellos fue la RDA.

Comenzó por la unión económica monetaria y después por la fusión en una sola Alemania. Tal como

esta, otros países de Europa Central también acabaron con sus regímenes socialistas, como Bulgaria,

Checoslovaquia, Hungría, Polonia y Rumania. Precisamente estos son los países miembros de los

países PHARE muy avanzados gracias a la ayuda de la Comisión de las comunidades europeas. Otro

hecho a raíz de la transición fue el final del COMECÓN en 1991, esto se encontró con un problema, el

despido de sus trabajadores, pero sobre todo, todo el entramado financiero a su alrededor y los déficits

que acarreaban. A pesar de que la transición se aceptó en Europa Central y del Este, los países

socialistas no europeos se negaron a esta renovación.

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Para comprender los acuerdos regionales del Este, habría que diferenciar entre dos áreas,

Europa Central y del Este y la antigua URSS; donde ambas manifestaban significativas

interdependencias comerciales; por ello. Occidente está presionando sobre Europa Central para llegar a

un acuerdo regional que satifasga los intereses de la región.

Existen ciertos argumentos, económicos y políticos para comprender la reintegración de la

economía socialista en la economía internacional, y es que ésta última está pensada para economías de

mercado y aquéllas aún no lo eran, por lo que la UEP fue muy criticada. En cuanto a los argumentos

políticos, surgió la necesidad de no competir entre sí, para alcanzar una más rápida integración en la

DE, que intentó Europa Central con su propia agrupación y la creación de la nueva ALCEC. Pronto

aparecieron nuevos acuerdos comerciales y de pagos en el espado de la CEI (creada en 1.991), donde

el más importante fue el de la divisa, sin especificar si se trataría de una zona del rublo (por la

desintegración de la URSS) o una unión de pagos. Como solución, se ofreció la posibilidad de que cada

país aplicase su propia divisa independiente; el FMI respaldó esta aplicación. Tras este aparente caos,

las relaciones con Occidente se reanudaron a través de los llamados "Acuerdos Europa", por los que se

eliminaban aranceles y restricciones cuantitativas, aunque muchos productos quedaron fuera de estos

acuerdos, tales como productos agrícolas, textiles, carbón y acero... Además, estos acuerdos no ofrecen

oportunidades a los movimientos surgidos en los países en transición, por lo que se ven obligados a

emigrar a Occidente. La ayuda extranjera puede ser una alternativa a la admisión de inmigrantes, donde

la pionera fue la Comunidad Europea, según la Cumbre del G-7 en París (1.989). En ese mismo año se

constituyó el BERD. Sin embargo, la ayuda extranjera también presenta incovenientes, ya que la

financiación de proyectos se dirige a menudo hacia los intereses de Occidente y no del Este, las ayudas

son condicionadas o vinculadas al FMI, el elemento don es muy reducido, las infraestructuras del Este

son inadecuadas, etc.

Por todo ello, la mejor solución para que la transición se complete con éxito sería tener una

mejor coordinación, que las ayudas fuesen más sustanciales y que estuviesen más orientadas hacia las

necesidades de la transformación. Hubo ciertos acuerdos entre Europa Occidental y Central, y entre

Rusia y sus estados cercanos (CEI). La CEI ha tenido sus mismos problemas internos, el comercio

flojeaba cada vez más porque la producción era cada vez más baja, también a causa de la

desintegración de la unión soviética, y también debido a las restricciones del comercio bilateral. Otro

problema en la transición fue , una vez desintegrada la URSS, fue el debate sobre qué moneda utilizar

en la antigua zona soviética, al principio se defendió la posibilidad de utilizar una variante del rublo bajo

control ruso. Esto tuvo problemas tras la crisis del rublo y la batalla política entre el Banco Central Ruso

controlado inicialmente por el gobierno. Tras esto se decidió la utilización de monedas nuevas. Se

buscaba bajo cualquier concepto una reorientación hacia Europa, y esto se llevó a cabo con una serie

de acuerdos de asociación y cooperación, que pretendían sacar de abajo a los países de la interminable

transición. Todos estos acuerdos han tenido problemas cuando tuvieron que competir con la firmeza de

la UE y su mercado común.

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Finalmente, reconocer que el único camino hacia una economía endenté era deshacerse del

propio socialismo. En la jerga soviética, todas las reformas se encaminaban a mejorar los métodos de

planificación recurriendo a mecanismos del mercado monetario; en Occidente hablaban de la

combinación entre planificación y mercado. La principal crítica teórica de las economías socialistas

consistió en oponer la racionalidad del marcado a la irracionalidad de la planificación. Osear Lange

propuso el socialismo de mercado cuyo principal punto débil era que trataba el cálculo económico bajo

un régimen socialista como un problema técnico y no tenía en cuenta los rasgos políticos del régimen

comunistas. La manera de los países del Este de llegar al mercado es mediante una transición lenta que

no estará exenta de fallos ni de dificultades.

Entre los principales fallos destaca que el gobierno sigue estando ahí cuando no se le quiere,

se ha abandonado a su suerte a las empresas lo que deja camino abierto a la privatización espontánea

y a la gestión de estas empresas por la nomenkiatura. Y no se ofrecen soluciones detalladas.

La transición debía llevar a estos países hacia el mercado, aunque en un proceso lento y

frenado por ciertas circunstancias tales como legados del pasado, la valoración errónea de la realidad

debida a estadísticas inadecuadas, restricciones extemas y las ayudas inadecuadas. La situación puede

que sea ahora más difícil, pues se ha dejado el camino abierto a la privatización espontánea cuyos

beneficiadores son la propia nomenkiatura. En este sentido se podría hablar de una economía mixta, ya

que lo cierto es que, muy a su pesar, el Estado sigue estando presente en estas economías.