Cuevas de Ekain

Arte paleolítico. Pinturas rupestres. Representaciones

  • Enviado por: Alfonso G. Laiz
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas
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ESTUDIO

SOBRE

LAS PINTURAS RUPESTRES

DE LA CUEVA DE

EKAIN

Arte Paleolítico en La P. Ibérica - Grupo A

EKAIN

La cueva de Ekain está situada en la ladera oriental de la colina de Ekain en el municipio de Deva (Guipuzcoa) .

Descubierta el 8 de junio de 1969 , sus representaciones rupestres fueron publicadas por J. M. Barandiarán y J. Altuna ese mismo año , realizándose una ampliación al estudio en 1978.

J.M. Apellániz divide la cueva en cinco grupos de los cuales el II es subdividido en dos (el arte prehistorico del país Vasco y sus vecinos , 1984 , pg 164 ) . A su vez J. Altuna lo divide en cuatro grupos (La cueva de Ekain , 1978 . pg 15 ) con el grupo II también dividido en dos partes . Elijo esta última por ser la realizada en el primer trabajo sobre esta cueva en 1969 , antes citado .

DESCRIPCIÓN DE LAS FIGURAS

GRUPO I

Después de un signo arqueado1 la decoración figurada se inicia con un prótomo de un caballo2 , precedido de un trazo ondulado, interpretado como el dorso de un animal . El caballo3 está hecho con tinta negra plana en la que se deja en blanco espacios para los ojos, sienes y la línea de implantación de la crinera. El tamaño , el mayor de la cueva, y la detención con que se ha hecho parecen anunciar que esta cueva es la cueva del caballo. Este dibujo no ofrece paralelo en la cueva.

A poco más de un metro y medio se abre una galería. En la pared izquierda hay una pareja de ciervos4 y 4bis superpuestos, grabados en contorno con trazo múltiple. No tienen nada que ver con el de la plaqueta , de la cual luego hablaremos. Junto a ellos hay un salmónido5. A su derecha vemos unas cabras6 esquematizadas en negro, muy perdidas. Frente a ellas, en la otra pared , una cabra tumbada7, con la cabeza vuelta al espectador.

Volviendo a la galería principal y tras unos trazos8 de difícil identificación existe una figura de caballo9 dibujada en contorno y que le faltan el hocico (detalle presente en varias figuras de la cueva), el extremo de las patas y las nalgas . A 12 metros , un poco apartado , un trazo curvo10 .

GRUPO II

La mayoría de estas figuras se encuentran en la galería Zaldei (Z) y una pocas en la sala Erdialde (E). En esta sala existe una columna estalagmítica y tras ella una gran roca cuyo perfil recuerda la cabeza de un caballo . Es difícil que el hombre que utilizó las formas de las rocas para completar sus figuras no se fijara en este parecido.

En la primera publicación sobre la cueva este grupo se dividió en dos.

SUBGRUPO A

En la pared opuesta al signo anterior se ve otro caballo11 sin hocico, par delantero y trasero, vientre y silueteado . Le sigue otro bisonte12 un poco tosco . Desentona del resto por su torpeza. Le sigue una silueta de caballo13 de cabeza, cuello y dorso, de nuevo sin hocico. Esta elegante forma de pintar el cuello, cerviz y cruz se repite exactamente en otras figuras .

En el mismo bloque que la figura anterior se encuentra un bisonte14 en el que se aprovechó la roca para delinear el borde superior desde el lomo a la cola. Este bisonte y otro situado en la pared de enfrente35 dan paso a la galería donde se encuentran los conjuntos de caballos más numerosos y bellos de la cueva. Al doblar el bloque encontramos un prótomo de caballo en silueta negra sin hocico pero con un tupé particular repetido en otros caballos.

El gran panel de los caballos se inicia con una cierva16 sin la parte inferior de la mandíbula ni la pata posterior. Su paralelismo con otras figuras es improbable. Bajo el cuello de la cierva hay un bisonte17 casi perdido para cuyo cuarto trasero se ha aprovechado una grieta de la pared . Un trazo en el costillar puede hacer pensar en un venablo , como en las figuras 43 y 44 en el muro de enfrente. Sobre la cabeza del anterior hay otro bisonte18 con silueta en negro sobre la cual se ha entintado en rojo. Parece como si no se hubiera querido superponer a la figura 20. Es una forma pobre de policromía pues más parece una corrección posterior. Fue subrayado el dorso del animal con un trazo grabado. La silueta original negra permite ver una figura elegante y equilibrada. El bisonte 19 se halla detrás del anterior, concebido con canon alargado y algo fusiforme. Su silueta se parece a la anterior pero sin la adición de color de aquel, que seguramente fue hecha posteriormente por otra mano. Bajo los dos bisontes se ve un caballo20 bicromo y grabado quizás con más acierto siendo además más respetuoso con la figura precedente en negro. El entintado interior ha dibujado la M ventral que puede observarse en caballos actuales como el de Przewalski , el cual se cree reúne ciertos atavismos como cebraduras en las patas o en la cruz. El caballo 21 , situado bajo el anterior y en silueta roja casi completa desentona con aquel. Se trata de una figura tosca, con unos cuartos traseros redondos y muy voluminosos y una cabeza pequeña y sin delineación.

A la izquierda y un poco más alto que el bisonte anterior se ve un prótomo de caballo22 desvaído y sin detalle y un bisonte23 incompleto bajo él. Delante está pintada en negro a tinta plana una cabra montés24 que no tiene paralelo en el santuario. Debajo de la cabra está un caballo25 mirando a la izquierda y el cuarto trasero de otro mirando a la derecha25bis ( dos caballos miran a la derecha del espectador en todo el gran panel ). El primero es un caballo25 completo en tinta negra y tinta plana con una coloración mayor en la parte anterior del cuerpo (llamada mancha mongólica). Esta diferencia debe responder a la realidad del caballo paleolítico de la zona y también se ve en el caballo de Przewalski antes citado .

Bajo el anterior está otro caballo26 pintado en silueta y tintas planas negras y con gran variedad de detalles. Llama la atención , así como en los caballos 27,30,43,44 y 53 la forma exagerada como dibujaban las nalgas de los animales. Es así mismo típico de estos caballos la grupa caída lo cual sí puede responder a la realidad. Sin embargo la hipertrofia de las nalgas más bien parece un convencionalismo del autor en muchos de los caballos de la cueva. Este caballo parece haber sido pintado con cuidado de no superponerse sobre el siguiente. Desde un punto de vista de relación de autor puede ser relacionado con el nº 20.

Bajo el anterior aparece otro caballo27 en silueta negra y tinta plana roja. La cabeza está muy bien trazada, siendo la más bella de la cueva. Existe una sensible diferencia entre su tren delantero y trasero : 1) las patas delanteras y traseras están implantadas a distintas alturas, 2) su factura también es distinta, siendo las primeras proporcionadas y gráciles y desproporcionadas y torpes en las segundas, 3) el cuerpo está alargado por un elongamiento del vientre cuyo contorno se interrumpe en la cinchera, 4) Los dos trenes están pensados en proporciones diferentes , 5) el gusto detallista del primero contrasta con lo austero del segundo.

Por ello se pueden atribuir ambas partes a distintos autores , lo cual si bien no es corriente, sí es conocido en otras cuevas.

Delante y un poco por encima del caballo 25 aparece otro caballo28 sin cabeza. Con el 25bis es el único que mira a la derecha. La falta el corvejón trasero puede deberse a evitar la superposición con el caballo 29 .

Este caballo 29 es de figura completa en pintura negra y tinta plana del mismo color. Están presentes en él todos los detalles típicos de los caballos de esta cueva : crinera erizada , indicada mediante pequeños trazos, cebraduras en cuello y cruz, diferenciación dorso-ventral mediante la línea en M y cebraduras en antebrazo . Tiene paralelismo con la figura 27 en la ejecución de la crinera, las fauces, la frente, trazos filiformes del cuello, rodillas y caña. Los cuartos traseros están encogidos, acortadas las nalgas y estrechadas las piernas. La cola sí sigue el mismo gusto. Las patas están desplazadas en sentido contrario que las delanteras.

Bajo el anterior está un caballo30 en línea completa de contorno negro pero sin tintas planas. Le faltan en la cabeza los detalles pero se indican cebraduras en las patas, grupa derribada y nalgas exageradamente salientes. La cola se implanta y desarrolla con enorme similitud a muchos de los demás caballos. Una de las patas traseras se retrasa quedando la otra y la delantera verticales, dando una sensación de torpeza. De esta figura diríamos que guarda relación con las figuras 21,27 y 29 y aunque hay que decir que hay variaciones importantes se observa que estas se centran en una parte u otra de la figura. Bajo su casco una silueta34 se asocia a un pez.

Bajo el caballo 30 está otro caballo31 incompleto en contorno negro. Le falta el hocico y la línea frontonasal es una grieta de la roca. Las cañas delanteras, únicas existentes, están muy bien resueltas mediante inflexiones y como es habitual en muchos caballos de la cueva han quedado por terminar los extremos inferiores.

De nuevo bajo el anterior hay un nuevo caballo32 en tinta negra con tinta plana solo la parte del cuello. Le falta medio cuerpo pero la cabeza cuello y pecho están bien cuidadas. Los pocos datos de reconocimiento lo asocian con el autor del tren delantero del caballo 27.

Delante del caballo 30 hay una ancha línea curva en rojo33 que cierra el gran panel de caballos.

SUBGRUPO B

Está situado en la misma galería Zedialde (Z) en la pared opuesta al panel de los caballos. Comienza con un bisonte35 frente al bisonte14 de la entrada de la galería . Es un bisonte en pintura negra al que le falta la línea dorsal y existe una desproporción entre las patas delanteras y traseras . Por la implantación de las patas delanteras al cuerpo se le relaciona con el bisonte 19. Otro contorno de bisonte36 bajo y perpendicular a este es muy pobre en detalles.

A la derecha del bisonte completo primero de los descritos , aparecen un prótomo de caballo37 y una línea39 que parece ser la dorsal de otro caballo.

El prótomo no conserva su silueta completa de la cabeza . Tiene una oreja muy aguda de la misma forma que se veía en los prótomos 13 y 15. El dorsal de caballo39 sigue la forma del anterior , que ya hemos visto en los prótomos anteriores.

El caballo 41 es una silueta en negro bastante perdida. Bajo su vertical se ve un caballo42 incompleto en silueta negra al que le faltan las extremidades y vientre. El cuarto trasero de otro caballo43 se halla sobre el anterior. Esta hecho con pintura negra y tinta plana en cabeza y tinta plana en cabeza, cuello y patas delanteras , que son las únicas terminadas. Encontramos muchas similitudes entre este caballo y los del gran panel: la cabeza está separada del cuerpo por una línea vertical como en los caballos 13,26,29 y 32. El cuello está relleno de tinta como en las figuras 20,27,29 y 30. Se le ha trazado la línea en M como a los 20,26,29,30,54,56 y 57 . El contorno en S muy amplio de las nalgas es también rasgo generalizado en caballos anteriores. Este caballo43 parece llevar seis dardos clavados, todos en posición izquierda a derecha. La figura en conjunto puede parecer pesada y desproporcionada en relación con otras del gran panel situadas enfrente.

Delante del anterior aparece otro caballo44 en silueta negra casi completa. Presenta similitudes con los caballos del gran panel en las extremidades, el abombamiento del abdomen y la rotundidad del cuarto trasero. Lleva tres dardos clavados en el costillar situados de izquierda a derecha. Delante de él hay un prótomo de un caballo45 sin hocico en silueta negra. A 1,70m del anterior aparece una inidentificable figura de un caballo en gran parte aprovechando las grietas de la roca.

Después del ultimo caballo se abre un divertículo que a su vez tiene una ramificación . A 1,10m del fondo encontramos la línea dorsal de un bisonte con cuernos y frente, estando la primera pintada y el resto grabado con rayas subverticales48. Al final de la galería se ven huellas de dedos dejadas sobre la arcilla fresca. Un poco identificable caballo49 en tinta plana roja está en la galería que se abre tras la figura 46.

GRUPO III

Bajo un techo cubierto por un manto de trasvertino granuloso, se ven dos figuras de osos pardos uno mayor52, a la derecha, sin cabeza y otro menor51 con cabeza.

El mayor tiene la línea dorsal grabada y pintada en negro mientras que el otro solo está pintado.

La factura de estas siluetas dista enormemente de lo que se ha visto hasta ahora en la cueva. Son pinturas esquematizadas, resumidas con enorme facilidad en trazos precisos, sin detalles. Evidentemente su autor, con una concepción de la pintura bien diferente, es distinto al del resto de figuras de Ekain.

GRUPO IV

Situado al fondo de la galería que ha conducido a los osos. A 17m hay siete caballos, todos mirando hacia donde están los osos (y más allá el panel de los caballos) . Precedido de un signo curvo se ve el primer caballo53, destacado del resto, que están ordenados en forma de piso. Está pintado en silueta negra y con un ensanchamiento de contorno superior en la cruz, dorso y lomo. Existen similitudes con los caballos del gran panel como el estrechamiento de la pierna, la línea de las fauces, el redondeamiento de las nalgas y la forma del rabo. Es novedad o variación el ensanchamiento de la línea dorsal.

Tres metros atrás aparece la figura de un caballo54 rojo con la silueta grabada y tintas planas que cubren el cuello y en general la parte superior de la figura. Detrás de este hay otro caballo55 con silueta grabada y tintas planas. También reúne detalles paralelos a los del gran panel aunque la zona posterior es más proporcionada que en aquellos. La tinta plana afecta al cuello y a la parte superior de la figura aunque en este caso, lo cual no es habitual, llega a cubrir la cola .

Detrás y un poco por encima hay otro caballo56 en silueta negra y tintas planas, grabado en la cabeza, pecho, lomo y cola . Se le ha aplicado tinta plana de la misma forma y características que al resto de los caballos ya mencionados. De igual manera encontramos puntos de relación con el gran panel.

Detrás (estas seis figuras están casi en fila) viene otro caballo57 en pintura negra y grabado en la parte superior. Tiene cebraduras en el cuello y lleva la línea M en el centro del cuerpo. Encontramos detalles similares a los del gran panel y es novedad el ensanchamiento de la línea dorsal. Destaca una flecha clavada a la altura del corazón.

El siguiente caballo58 está silueteado en negro y grabado sustituyendo este al contorno pintado en las patas delanteras y ocupando la posición normal en dorso y lomo. Se relaciona también con el panel principal.

Una línea ondulada60 está a 50 cm del caballo.

Bajo el caballo 58 hay un prótomo de caballo61 en tinta plana roja con contorno grabado en la cabeza y línea central del cuello

GRUPO V

Apellániz concedió poca importancia a las figuras encontradas en esta zona.

Se trata de dos grabados anchos y poco profundos hechos con el dedo sobre la mantilla de arcilla. En su primer estudio los autores quisieron ver dos figuras de rinoceronte para lo cual es debido desarrollar mucha agudeza visual e imaginación.

LA PLAQUETA DE EKAIN

Esta plaqueta apareció en el nivel Va , que descansa sobre otro datado por el C-14 en " 12.000 años BP. Es una plaqueta de arenisca rota en siete trozos , los cuales fueron encontrados dispersos, lo cual fue de ayuda para la correcta ubicación del sustrato.

En ella se han grabado tres animales: una cabra montés macho. Por su cuerna se deduce perteneciente a la especie pirenaica . Esta figura es la que más destaca en la plaqueta debido a su trazo profundo. El segundo animal es un ciervo que a excepción de su cuerna se trazó más fino que la cabra .El tercer animal es un caballo sin terminar y con bajo nivel de detalle. Además de estos, existen una serie de trazos sin determinar.

OBSERVACIONES SOBRE LAS FIGURAS

  • En Ekain hay más de 60 figuras. Su número depende de si contamos algunos signos que pueden estar ligados a figuras. Casi el 58% de las figuras pintadas son caballos y el 18,6% en cuanto al siguiente animal más frecuente, existiendo sustancial diferencia con los siguientes animales comparando estos datos con los huesos de animales encontrados a la entrada de la cueva, encontramos que estos dos animales que suman más de un 76% de lo pintado solo representan un 1,6% en el nivel aziliense y un 1,9% en el Magdaleniense final del yacimiento. Es decir, los animales más representados en la cueva tienen una escasa representación como comida.

  • Las figuras aparecen en tres conjuntos de más de 5 figuras. Como ya hemos visto, estas son la galería Zaldei, la galería Auntzei y la cámara Azkenzaldei.

  • Los caballos pintados nos muestran los tipos de caballos existentes al final del paleolítico: crin corta y erizada, muchos con cebraduras en el cuello y en las extremidades. A veces debían tener la mancha mongólica en el cuello y el hocico claro.

  • La aplicación de la hipometría, teniendo en cuenta que esta ha sido hecha sobre fotografías, nos ofrece algunos datos: las cabezas son de longitud menor que las de los caballos actuales, la alzada es poco elevada, mayor desarrollo del tronco respecto a los caballos actuales y homogeneidad en casi todos los caballos medidos.

ANALISIS E INTERPRETACIÓN

Desde la aparición de la primera publicación sobre las pinturas rupestres de Ekain ( Barandiarán, Altamira, 1969 ) no se han hecho muchos trabajos sobre la cueva, siendo el más importante el de Leroi-Gourham en 1971.

EKAIN COMO SANTUARIO : Según el concepto de A. Laming-Emperaire se denomina el conjunto de Ekain como un santuario. A este concepto se añade otro que distribuye las representaciones en grupos de difícil significado y establece el sentido de sus asociaciones (Leroi-G. 1973) además de establecer la dispersión geográfica de las variantes más importantes y presentar una secuencia de sus peculiaridades estilísticas. Se acepta esta hipótesis como básica para comparar si se parece a ella.

ORGANIZACIÓN DEL SANTUARIO : Pertenece a los llamados “profundos” y dentro de el al que forman los que sus pinturas se alejan de la entrada. No se reconoce más de un santuario con la consiguiente diferenciación de épocas de facturas.

Está claramente dividido en tres zonas, separadas entre sí por espacios.

Si vemos las figuras (a) , especie por especie, veremos que el caballo no está nunca en zonas de paso, el bisonte en la zona central y su entrada. Los ciervos y cebras en la entrada y centro.

Hay que añadir sin embargo la dificultad que presentan algunas figuras

LAS REPRESENTACIONES DEL SANTUARIO

CABALLO

Como decíamos, el caballo aparece en un 57,6% de las ocasiones, con gran diferencia sobre el segundo.

Comparando las figuras con un caballo actual que retiene muchos caracteres arcaizantes, el de Przewalski, para conocer en que aspectos de la figura se apartaron los pintores y se guiaron por su estética.

  • Abultamiento del vientre.

  • Excesivo redondeamiento de las nalgas.

  • Caballos de grupa caída.

  • Muslo demasiado abultado.

  • Cola mediante un doble trazo convergente.

  • Cascos no reales.

  • Abultamiento del músculo pectoral.

  • Los caballos se representan quietos con las patas irrealmente levantadas, en una extraña situación “torcida” que se subraya a veces cuando las patas dan sensación de marchar y el cuerpo no.

    Contornos inacabados: Gran parte de las siluetas están sin terminar. Dándole una base numérica a esta conducta del artista nos arroja unas condiciones que dicen que el proceso de inclusión de partes del contorno se desarrolla en tres sentidos.

  • Longitudinal. Se van añadiendo partes más grandes de la línea que va de la cruz a las nalgas.

  • Vertical. Se añaden progresivamente mayor cantidad de partes desde las fauces al casco.

  • Oblicuo. Se añaden las partes en la dirección desde las fauces al hocico.

  • BISONTE

    El número de bisontes es cuatro veces menor que el de caballos, lo cual dificulta el estudio. Hay que comenzar diciendo que ninguna de las figuras está completa aunque el número de algunos pequeños detalles de las patas es más numeroso que el de caballos. Los bisontes tienden a desproporcionarse más que los caballos: estiramiento longitudinal. Patas reducidas y deformadas. En los bisontes no encontramos el nivel de detalle que en los caballos, lo cual no quiere decir que sea de otra época sino que puede existir una diferencia de valoración.

    LA CABRA

    La cabra, el ciervo y los peces debido a su escaso número y divergencias entre figuras no se puede hacer un estudio profundo más que su grado de ejecución que en ningún caso llega al de los caballos.

    EL OSO

    Está pintado bajo un concepto impresionista, con contornos esquematizados y reducidos a factores esenciales.

    LOS SIGNOS

    Existe una gran dificultad a la hora de identificar los signos. Todos los trazos sobre los que no se ha planteado una duda seria se pueden agrupar en dos apartados.

  • Trazos horizontales arqueados u ondulados que aparecen por todo el santuario

  • Trazos verticales simples o múltiples, a veces arqueados que están sobre todo en la entrada y fondo menos en el centro.

  • No se halla una forma que pueda tenerse como femenina.

    LOS MAESTROS DE LOS CABALLOS

    En el análisis de 1978 (Altuna, Apellaniz) se creyó reconocer cuatro maestros. Al primero de ellos se le atribuyó los prótomos y dorsales 13, 15 y 37 . Al segundo los caballos 28, 44, 53, y 58 dada la similitud que se le encontraba en el contorno. En el trabajo actual la opinión varía notablemente porque en estos caballos se han hallado detalles que se repiten en lo que entonces se llamó maestro 4 , por lo que se debe suponer una enorme proximidad a aquel maestro, si es que no es el mismo. También cambia el parecer sobre el tercer maestro, al cual se le han visto detalles propios del maestro 4.

    La posición actual es la de agrupar muchas de las figuras al maestro 4, por lo que sería autor de numerosas obras , las 20, 26, 27, 28, 29, 31, 32, 43, 44, 53, 57 y 58.

    Así que lo que se creía eran cuatro maestros probablemente se reducirían a dos. El error consistió en no valorar más la posibilidades de variación que puede tener un mismo autor.

    En otras figuras , como los bisontes, se encuentran pocos paralelismos al tener pocos detalles.

    Mi opinión personal es la de atribuir la similitud de las figuras más a un convencionalismo que a la mano de una sola o de dos personas. Quizás un estudio más profundo de la datación, utilizando C14, nos diga si existe diferencia grande de tiempo en la ejecución de las distintas figuras y paneles.

    EKAIN COMO CONJUNTO

    Ekain parece la obra de una larga serie de autores diferentes. No se sabe si trabajaron durante mucho tiempo , ni siquiera si fue durante generaciones.

    Llama la atención la enorme proporción de caballos de esta cueva frente a otras , lo cual puede ser debido a la enorme profusión de un solo hombre o su escuela. El trabajo de un solo pintor no debe ser confundido con un significado religioso

    CRONOLOGÍA: No se tienen pruebas de que la cueva se decorara en épocas claramente distintas. Parece un periodo largo en el que no se han cambiado los convencionalismos ni los gustos.

    Las técnicas empleadas recuerdan bastante a los bisontes polícromos de Altamira aunque en cuanto a los convencionalismos. El canon general es óptico y poco distorsionado lo cual aboga por una fase tardía, igual que el esquematismo de las figuras de los osos, que son lo más extraño de la cueva.

    Se sitúa a Ekain en una cronología cercana a Tito Bustillo y a Altamira. Su época parece el Magdaleniense Inferior Cantábrico y en general se acomoda al estilo IV antiguo..

    Cabe reseñar , por ultimo, que la cueva estuvo deshabitada cuando el santuario fue decorado.

    BIBLIOGRAFÍA

    - EKAIN , Las figuras rupestres de la cueva de Ekain - J. Altuna y J.M. Apellániz - Munibe, 1978

    - EL ARTE PREHISTÓRICO DEL PAÍS VASCO Y SUS VECINOS - J.M. Apellániz - DDB

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