Cristianismo

Teología. Cristianos. Fe cristiana. Credo. Santísima Trinidad. Espíritu Santo. Dios. Cristo. Ángeles. Pecado. Adán y Eva. Salvación. Jesús

  • Enviado por: Sofía Costa Lecaros
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 3 páginas
publicidad

La Profesión de La Fe Cristiana

Los símbolos de fe ayudan a los creyentes a conocerse y encontrar su identidad. Nosotros los Cristianos aprendemos a creer mediante El Credo. Este nos educa y nos da una noción para entender la fe.

Por medio del Bautismo los cristianos entramos en la vida de fe ; ya que para esta ceremonia religiosa el cura invoca al Padre, al hijo y al Espíritu Santo (Santísima Trinidad).

El Credo nos habla primero del Padre a través de la creación. En ella Dios crea a los seres de menor a mayor grado de perfección y está culmina con el hombre. Los seres humanos tienen la misión de terminar con la creación divina. Fueron creados junto con los Ángeles y se les dio La inteligencia y La libertad de acción, siendo llamados a perfeccionarse y alcanzar así su salvación.

Con el Credo los cristianos profundizan en la fe y estrechan su relación con la Santísima Trinidad.

Con el Padre en el “Credo” no solo se nos habla de la Creación sino también se nos muestra que Dios es único en esencia, perfecto, fiel siempre (aunque pequemos), bondadoso, verdadero, misericordioso, paciente, perfecto, eterno, omnipotente, todopoderoso, rico en amor (perdono a Israel), justo, cumplidor de sus promesas, sólido....,etc. Después se nos habla del Hijo, el cual nos vino a redimir mediante su muerte del pecado original, cometido por nuestros primeros padres: Adán y Eva. Y finalmente nos habla del Espíritu Santo, que es la relación de amor del Padre con el Hijo; que es el principio y fuente para nuestra Salvación que se manifiesta a los Apóstoles en Pentecostés; enseñándonos y conduciéndonos el camino hacia la verdad.

Las Consecuencias de la fe en Dios como ser único nos permite: reconocer su grandeza y majestad (lo supera todo); vivir en acción de gracia (único y todo lo que poseemos proviene de el); reconocer la unidad verdadera y la dignidad de todos los hombres; usar el bien, las cosas creadas (nos permite distinguir las cosas que nos convienen y alejarnos de las cosas que no son Dios, el mal); confiar en Dios en cualquier circunstancia, incluso en los problemas. Como dice, Santa Teresa de Jesús: “Que nada nos moleste, ni espante; ya que todo pasa y Dios esta siempre presente. Que con paciencia se alcanza todo y si uno tiene a Dios, nada le falta porque el es suficiente”.

Cuando decimos, “En el nombre del Padre, del hijo y Espíritu Santo” y contestamos creo, como cristianos bautizados estamos profesando nuestra fe y eligiendo nuestro camino hacia la Santidad. Ya que la Santísima Trinidad es un misterio de fe.

La providencia de Dios crea al hombre con libertad para actuar, dándole con su grandeza y bondad ( no por debilidad) la confianza de ser responsables de sí mismos. Con la responsabilidad de someter la tierra y dominarla; llamados con su inteligencia a completar la creación divina para perfeccionar su armonía, para su bien y la de su prójimo.

El hombre no solo entra en el plano divino por: La oración y sus acciones ,sino que también por sus sufrimientos. Llegando a ser los hombres plenamente colaboradores de Dios y de su reino.

Una causa secundaria de esta providencia de Dios, es que él permite que exista el mal; ya que la creación la dejo Dios en” estado de vía”. Para que nosotros la termináramos, porque en ella hay imperfecciones y seres imperfectos que nos levan al pecado. Por lo que Dios le da al hombre la libertad de elegir y seguir su propio camino.

Los hombres y los Ángeles son los únicos seres que se pueden desviar hacia el mal moral; ya que son inteligentes.

Los Ángeles: Son seres espirituales no corpóreos, inmortales, mensajeros y servidores de Dios. Ellos superan en perfección a todas las criaturas; por lo que es visible el resplandor de su gloria, que da testimonio de ello.

Los Ángeles fueron creados por y para Cristo, siendo él centro de ellos; ya que ellos son los mensajeros de los designios de salvación. Ellos en la Iglesia ayudan y benefician; ya que custodian ( Ángeles de la guarda), desde que nace hasta que muere el hombre.

Dios crea al mundo visible por lo tanto todo lo que existe a sido creado por él. Toda criatura posee bondad y perfección propia, siendo seres independientes desde la creación .El hombre es la cumbre de la obra de creación, creado a imagen y semejanza de Dios, teniendo como finalidad servirlo y amarlo. Por lo que el hombre es un ser corporal y espiritual (alma). Por lo que no puede hacer un mal uso de su cuerpo (Templo del Espíritu Santo), ya que el hombre tiene una finalidad sobrenatural que es la santidad.

Dios crea al hombre y a la mujer, con la misma dignidad son ”imágenes de Dios” el reflejo de su sabiduría y bondad. Y están llamados a unirse, ya que son un complemento, están hechos el uno para el otro. Por esto están llamados a unirse a través del sacramento del matrimonio cooperando mediante la procreación de los hijos con el creador; para así evitar la extinción de la especie.

El hombre debe estar en armonía con Dios, para estar así bien consigo mismo. Desde su creación fue constituido no solamente bueno sino que también llamado a tener una amistad con su creador; esta es una gracia de santidad original y en el paraíso era una participación de la vida divina sin necesidad de morir ni de sufrir. Esto más tarde se rompería con el pecado original, ya que los hombres y los Ángeles abusaron de la libertad que Dios les dio. Adán y Eva (nuestros primeros Padres) cometieron el pecado original que los alejo del paraíso, inducido por Satanás ; el ángel mas bello y inteligente creado por Dios (el mas amado por él). El cual se revelo ante Dios, con sus legiones(Ángeles seguidores) y tentó al hombre.

El pecado se provoco por la desconfianza del hombre hacia su creador inducido por el mal del demonio o Satanás.

Como consecuencia del pecado original, la naturaleza humana quedo debilitada, sin fuerzas; sometida a la ignorancia, al sufrimiento y al dominio de la muerte mediante su inclinación al pecado. Este pecado se transmitió de generación en generación en la naturaleza humana.

Cristo nos trae la victoria sobre el pecado, la gracia; ya que con su muerte reanudamos nuestra amistad con él y se nos entregan los medios para lograr nuestra salvación ; la gracia necesaria para así poder combatir el pecado y llegar hacia la Santidad.