Crecimiento económico desigual

Historia universal. Desigualdad. Crecimiento de la población. Analfabetismo. Producción de alimentos

  • Enviado por: Lali Trucco
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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El mayor problema del siglo XX

El progreso de las ciencias y las técnicas han favorecido desde el siglo XIX un aumento de las riquezas producidas y también un aumento en la población. Por otro lado se ha agravado la desigualdad entre las clases sociales y los distintos pueblos, siendo la mayoría, víctima de la miseria y del hambre.

El crecimiento de la población se acelera cada vez más. El índice de mortalidad ha disminuido gracias a la aplicación de métodos modernos de lucha contra las enfermedades( purificación del agua, antibióticos, D.D.T ) y la natalidad continua aumentando.

La prevención y diagnóstico de las enfermedades y la organización sanitaria e higiénica han aumentado considerablemente el promedio de vida.

Se observa, sin embargo, una desigualdad ante la muerte no sólo entre los distintos piases, sino también entre los barrios más y menos acomodados y loas distintas profesiones.

Sólo una pequeña minoría de la humanidad ha podido satisfacer siempre sus necesidades alimenticias. Los dos tercios de la población mundial viven en un estado permanente de “hambre oculta”. Sufren de las enfermedades de carencia producidas por la escasez de ciertos alimentos indispensables para el equilibrio fisiológico del ser humano. Las deficiencias cualitativas son más graves aún que la insuficiencia cuantitativa: la alimentación básicamente fundada en hidratos de carbono es deficientes en proteínas, sales minerales y vitaminas que son esenciales para el cuerpo humano. El consumo de legumbres verdes, frutas, carne y leche es totalmente insuficiente.

La ignorancia, al igual que la miseria, el hambre y las enfermedades, se halla muy desigualmente repartido entre las distintas poblaciones del mundo. Aunque el aumento de los efectivos escolares en todos los grados de enseñanza sea uno de los rasgos más característicos del mundo contemporáneo, quedan aún inmensas regiones y considerables masas humanas sometidas a la ignorancia.

Esta desigualdad influye notablemente en la lucha contra las enfermedades masivas ya que la eficacia de esta depende del equipo médico y sanitario con que cuenten, estando estos muy diversamente repartidos. El número de médicos por habitantes es muy variable y el número de enfermeras y auxiliare médicos, es más escaso todavía. Lo mismo sucede con el número de hospitales y los equipos con los que estos cuentan.

Existen por lo tanto dos grupos humanos distintos que se reparten desigualmente a nivel mundial. Los niveles de vida son además muy desiguales entre los países ricos que poseen considerables riquezas en materias primas, una poderosa estructura industrial para transformarlas en bienes de consumo y un gran número de técnicos, y los países pobres que cuentan a menudo con una población excesiva y están desprovistos de capitales técnicos. Estos dos tercios de la población subdesarrollada no llegan a producir más que un tercio de la producción agrícola mundial.

El progreso de las ciencias y las técnicas demuestra que es posible aumentar la producción de alimentos y energía en proporción casi ilimitada.

Las perfeccionadas técnicas agrícolas permiten elevar el rendimiento de las tierras ya explotadas y aprovechar las tierras despreciadas hasta hoy por su relativa pobreza.

Ciertas fuentes de energía son agotables y por lo tanto no se recuperan. Las fuentes energéticas alternativas como la termoeléctrica, la geotérmica, la mareomotriz, la eólica, la solar y la nuclear; constituyen la principal fuente de energía por su cómoda utilización y la amplitud de sus aplicaciones.

El empleo de la energía atómica y de los controles automáticos mediante la electrónica constituye una tercera revolución industrial. Las máquinas excavadoras terraplenados que cada día efectúan el trabajo de millares de obreros han hecho que la explotación minera de superficie fuera más rentable que la subterránea y facilitan la construcción de ferrocarriles y carreteras

Así empiezan a cumplirse todas las condiciones que permitirán poner todos los recursos del mundo al servico de la humanidad entera, desapareciendo así el desigual desarrollo económico de las distintas regiones del mundo.

5° Letras

1997