Conflicto árabe-israelí

Historia universal. Guerra del Yom Kippur. Intifada. Isaac Rabin

  • Enviado por: Alejandro Civilotti
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
publicidad
publicidad

CONFLICTO ÁRABE-ISRAELÍ

El conflicto árabe israelí, es un conflicto muy antiguo y que hoy en día sigue vigente. Debemos remontarnos hasta el final de la segunda guerra mundial, para encontrar un primer indicio de disputa entre los dos grupos.

Con el final de la 2ª guerra mundial, encontramos que la población judía se repartía por todo el territorio europeo y mundial, al escaparse de las manos del holocausto. De esta manera, la ONU tomaría medidas e intentaría la creación de un estado judío en Palestina, que ya había sido reivindicado con el movimiento sionista en 1897. Esta creación de un estado judío en Palestina, venía apoyada por Gran Bretaña en 1917 en la declaración Balfour, para contar con los judíos en la lucha contra Alemania.

Desde el año 1922, cuando la ONU encargó la gestión de Palestina a Gran Bretaña, la población judía aumentó de una manera espectacular en la zona, sobretodo en los años 30, con la persecución nazi de los judíos en Europa.

Pero la oposición árabe a la oleada inmigratoria judía, con el evidente temor de éstos a la dominación judía de su zona, fue creciendo a medida que creció el número de inmigrantes. En vísperas a la 2ª guerra mundial estalló un levantamiento árabe que fue rápidamente reprimido por las fuerzas británicas.

Durante la 2ª guerra mundial fueron asesinados cinco millones de judíos. Esto provocó la reivindicación judía para facilitar el asentamiento judío en la zona, e incluso para un régimen de autogobierno que apartara a Gran Bretaña de éste.

En respuesta, en el año 1947 la ONU realizó una partición en dos estados la zona, separando árabes y judíos. En Tel-Aviv, en el año 1948 se proclamó el estado judío de Palestina, que se llamaría Estado de Israel.

El odio racial mutuo que fue creciendo a partir de ese momento, se unió a la confluencia de tres religiones en la misma ciudad de Jerusalén, sin contar con la importancia económica, estratégica y comercial de la zona.

El marco geográfico donde se desarrolla el conflicto abarca Palestina, Cisjordania, la franja de Gaza, Jordania y el Estado de Israel, situado en la costa oriental del Mediterráneo y al suroeste de Asia. Actualmente “conviven” tres religiones en la región: El Judaísmo, el Islamismo y el Cristianismo. El 82% de la población practica el Judaísmo. El resto sobre todo el cristianismo.

En Cuanto a las fuerzas contendientes, podemos decir que Israel poseía una gran cantidad de armamento nuclear, ya que recibe el apoyo de las potencias mundiales tales como Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña a quienes interesaba tener bajo control y como cliente a un Estado colocado en una situación estratégica entre Europa, Asia y Africa. En cantidad, el número de los Palestinos era muy superior al de los Israelíes: 1.300.000 frente a 600.000 Israelíes, pero los últimos estaban mejor preparados para un combate bélico. La Milicia de éstos era la Haganah, bien entrenada y con efectivos experimentados, sin contar con el avanzado armamento del que disponían, como los misiles guiados anticarro de corto alcance. También han entrado fuerzas guerrilleras en combate, por parte árabe, como el FPLP, ( Frente Popular para la liberación Palestina) que derivaba de la OLP (Organización para la liberación de Palestina) presidida por Yasir Arafat, así como los “Fedayines”, “al Fatah” o “al Saiqa”. Todos estos grupos de guerrilleros se unieron bajo la batuta de la OLP, pero esta organización comenzó a tener desertores que buscaban la lucha armada, grupos radicales como Hamas, la Yihad Islámica o Hezbolá que no compartían el espíritu apaciguador, en realidad mediatizado por los pactos con potencias, de esta organización.

De esta manera, surgió en diciembre del año 1987, la “Intifada” (levantamiento en árabe), como una campaña de manifestaciones, huelgas, disturbios y violencia, dirigida al gobierno Israelí, que actuaban en comandos, con apedreamientos a las fuerzas de seguridad y civiles israelíes protagonizada por los grupos de guerrilla más radicales junto a un gran número de la población civil, sobretodo la más joven. Estos disturbios y atentados en momentos en los que no existe una declaración de guerra han representado, hasta el día de hoy una guerra no declarada, en los cuáles siempre ha intervenido el ejército israelí.

Israel jamás se ha visto superado por el pueblo Palestino, viendo peligrar su dominio. El apoyo bélico y económico que ha recibido de las superpotencias ha hecho que su dominio en la zona sea indudable. Desde el año 1936, cuando estalló el primer levantamiento árabe, ya recibió el apoyo de la Gran Bretaña para evitarlo. Más tarde, recibió el apoyo de los Estados Unidos y la Unión Soviética para la consecución de la Independencia. Durante la guerra de 1948 y las siguientes recibió apoyo e intervención de Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña. En la década de los 50, realizó pactos con Alemania Occidental por los pagos de las víctimas del Holocausto.

La opinión pública Palestina, jamás ha cesado en pedir su liberación ni la lucha armada. La repugna racial mutua que existe y que se transmite de generación en generación no permite a la población en un acuerdo de paz. La mayoría están de acuerdo con la lucha armada. En cuanto a la opinión en los países poderosos que apoyan a Israel, no está a favor del desarrollo del conflicto, pero no permitirá que Israel pierda la ocupación, ya que los intereses depositados son muy grandes, al tratarse de un punto de estratégico y por supuesto les conviene que Israel no pierda territorios. La opinión pública, tras la guerra de los seis días, se opuso a los Palestinos y empezó a crecer un racismo debido a los atentados terroristas que se sucedían dentro y fuera del país.

En el desarrollo del conflicto, encontramos un prefacio, que desembocará en la consecución del conflicto. Se trata del movimiento sionista (finales del siglo XIX), que buscaba la reunión de los judíos de la diáspora y su establecimiento en Palestina. Fue respaldado por Gran Bretaña. En el año 1922, la Sociedad de Naciones aprobaron la gestión de Palestina en manos de los británicos, ayudando a los judíos a reconstituir su patria en la zona. Durante el Mandato británico, se produjo un levantamiento árabe que veía atemorizado como los judíos se asentaban en su zona. Este levantamiento fue rápidamente reprimido por el ejército británico. En el año 1947, Gran Bretaña decidió abandonar Palestina debido a sus siete años de guerra y su deseo de abandonar sus compromisos coloniales y la ONU adoptó un plan de partición que dividía en dos partes el territorio, judío y árabe. Desde noviembre de ese mismo año, los árabes respondieron con ataques continuados contra los asentamientos judíos de la zona. Ya que los británicos no apoyaron a los israelíes debido a su intención de abandonar el país, éstos pusieron en práctica una estrategia, que consistió en proclamar el establecimiento del Estado de Israel, abierto a la inmigración judía de todo el mundo el 14 de mayo de 1948 en la ciudad de Tel Aviv, que fue declarada como capital del Estado. Más tarde sería Jerusalén.

Pero al día siguiente, un 15 de mayo de 1948, las tropas de Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Irak se unieron a Palestina y a otras guerrillas árabes para atacar Israel. Este enfrentamiento se convirtió en un conflicto internacional y representó la primera guerra árabe- israelí, conocida para Israel como la guerra de la Independencia, que acabó con un armisticio que definía las fronteras y con el establecimiento del Estado Judío.

A partir de ese momento, los intentos de un tratado de paz entre los dos pueblos fracasaron. La guerrilla Palestina y las tropas árabes realizaron numerosos ataques a los cuáles Israel respondió. Pero el Bloqueo egipcio del canal de Suez y de los accesos Israelíes al Mar Rojo, fue el detonante de la declaración de guerra, en octubre del año 1956 probablemente incitada en gran parte por Gran Bretaña y Francia, quienes veían peligrar sus intereses en el canal de Suez con el Bloqueo egipcio. Israel obtuvo rápidas victorias en Gaza y en la Península del Sinaí. Francia y Gran Bretaña, apoyando a Israel, atacaron las fronteras egipcias. Finalmente, los Estados Unidos y la Unión Soviética intervinieron pidiendo un alto el fuego e Israel aceptó con la condición de la retirada de las tropas egipcias de los accesos al Mar Rojo.

El conflicto entró en una nueva fase en la que Israel centró su atención en la modernización armamentística y en el desarrollo de su ejército.

Por otra parte, en el bando contrario creció un gran sentimiento nacionalista y de revancha hacia los Israelíes. Los dos bandos se preparaban para otra guerra. Las tropas árabes se concentraron alrededor de las fronteras y Egipto bloqueó los estrechos de Tirán. Israel, estaba preparada y no dudó en atacar Egipto, Jordania y Síria el 5 de Junio de 1967, en lo que fue la Guerra de los seis días, con ataques aéreos de las Fuerzas Aéreas francesas que volvían a apoyar a Israel. Esta guerra culminó con una superioridad indudable israelí sobre las tropas árabes. Egipto, Jordania y Síria no tuvieron tiempo a recuperarse de los bombardeos. Tras esta guerra, Israel ocupaba un territorio muy extenso y representaba la supremacía en la zona.

Una nueva fase entraba en juego tras esta breve guerra. El movimiento Nacionalista Palestino se concretaba en atentados terroristas indiscriminados a toda la población judía dentro y fuera de Palestina. En los Juegos Olímpicos de 1972 un comando terrorista Palestino asesinó a 11 atletas israelíes.

Esta nueva fase acabó con la Guerra del Yom Kippur, llamada así por comenzar en el día sagrado Judío del Yom Kippur. Estalló como causa de la negativa israelí a devolver los territorios ocupados tras la guerra de los seis días.

De esta manera, Egipto y Siria lanzaron un ataque simultáneo a las tropas Israelíes que provocaron muchas bajas en estas. El apoyo Soviético así como de la mayoría de los países en vías de desarrollo surtió efecto. Israel se vio inmerso en una gran crisis, ya que los recursos árabes eran en ese momento infinitamente superiores a los suyos.

Pero un gran error árabe, el embargo de la exportación petrolífera a Estados Unidos y otros países occidentales, provocó la intervención de éstos intentando equilibrar la balanza y buscando la paz entre los dos países con el fin de evitar el embargo del consumo del petróleo a su país. De esta manera, en la última guerra árabe- israelí en el aspecto bélico, Israel se llevó la victoria. Pero Palestina ganó en el aspecto Psicológico. La guerra del Yom Kippur marcó el inicio de la utilización del petróleo como elemento de presión en los conflictos de Oriente Próximo.

A partir de ese momento, las relaciones diplomáticas dieron un vuelco. Por supuesto que las tensiones, atentados y violencia entre los dos grupos no han cesado nunca, pero a nivel gubernamental, se intentaron dar pasos hacia la paz.

En primer lugar, en el año 1979, se firmó un tratado de paz entre Egipto e Israel, en Washington.

La década de los ochenta se presentó repleta de tensiones y se temió otra guerra.

Israel, en el año 1982 comenzó una campaña para acabar con la presencia de la OLP, que finalmente consiguió con el bombardeo a Beirut prácticamente realizado por los Estados Unidos. La aparición de la Intifada Palestina abrió de nuevo las tensiones en el año 1987, con disturbios y atentados contra Judíos. Un año después, Yasir Arafat,

Presidente de la OLP, anuncia el establecimiento del Estado Independiente de Palestina con capital Jerusalén. Ese mismo año, inicia un polémico diálogo con Estados Unidos, aliado de Israel. Pero el año 1991 estalla la Guerra del Golfo Pérsico en Kuwait e Irak, y Yasir Arafat decide apoyar a Irak, liderado por Saddam Husayn, rompiendo el diálogo con los Estados Unidos. Dos años más tarde, ya apaciguados los ánimos, Yasir Arafat,

Presidente de la OLP y Isaac Rabin, primer Ministro Israelí deciden firmar un acuerdo de paz en Washington, que permite la autonomía Palestina en Gaza y Jericó.

A finales de 1994, las negociaciones se detuvieron consecuencia de un atentado terrorista en una Mezquita de Hebrón, donde un colono judío mató 29 Palestinos árabes.

El 4 de noviembre de 1995, Isaac Rabin fue asesinado por un judío perteneciente a un grupo de extrema derecha, a causa de su tratado en al año 93 con Arafat.

Tras este atentado contra Rabin, el grupo islámico Hezbolá cometió diversos atentados terroristas, lo que llevó a Israel a bombardear el sur del Líbano en el año 1996.

Hasta el día de hoy, Oriente Próximo es un polvorín que parece ya irremediable. A los intereses de las más potentes economías mundiales sobre una zona estratégica y rica en yacimientos petrolíferos, se suma la confrontación étnica y religiosa. En el mismo Jerusalén conviven las religiones del Judaísmo, el Islamismo y el Cristianismo. El odio étnico que desde hace un siglo viven los dos pueblos parece difícilmente remediable.

Sólo hay que pensar que Israel es un pueblo creado por una victoria militar, nacido militar no cabe pensar en que camine hacia la paz.

Vídeos relacionados