Concepción de Ataco

El Salvador. Ciudades salvadoreñas. Poblaciones del departamento de Ahuachapán. Historia. Organización social. Economía. Cultura

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Introducción.

En el presente trabajo hemos hecho un trabajo con base bibliográfica de la ciudad de Concepción de Ataco, en el departamento de Ahuachapán, por ser una cuidad de origen indígena, pipil, y haber seguido habitada posteriormente en época de la colonia y seguir así hasta nuestros días.

Como la materia lo exige, intentamos con este documento conocer acerca sobre la economía, cultura, organización social, educación, salud, higiene ambiental; al igual que las vías de acceso que nos conducen al lugar en estudio.

Posteriormente, realizaremos visitas de campo para ampliar la información y profundizar en los datos antes descritos, por medio del uso de herramientas básicas y clave: observación no participante, entrevistas enfocadas y recogida de datos de documentos locales.

Historia.

Orígenes y Etimología.

Esta población es de origen precolombino y fue fundada por indios yaquis o pipiles en el corazón de la sierra de Apaneca con posterioridad al undécimo siglo de la Era Vulgar.

En idioma nahuat este toponímico significa “lugar de elevados manantiales”, ya que proviene de At, agua, manantial; acu, elevado, alto; y co, sufijo locativo.

Época colonial.

En 1550 tenia unos 800 habitantes.

El oidor don Diego García de Palacio, en carta de relación al Rey Felipe II, de 8 de marzo de 1576, dice que en lo alto de la sierra de Apaneca está el pueblo de Ataco “del mismo temple y fertilidad (que los otros de la sierra), y muy abundante de toda montería y caza, por los muchos y buenos montes que para ella tienen. Tuve noticias que había en él venados de la forma que son los que en la India de Portugal crían la piedra bezar e hice matar algunos en que se hallaron algunas piedras, que probadas en enfermedades pestilentes hacen el mismo efecto que las que se traen de la dicha india.

“hay asimismo muchos géneros de animales extraños y dañosos, y muchas hierbas y árboles de buenos efectos para la salud humana, almácigos, dragos, y árboles de ánime en mucha cantidad.”

“Prosiguiendo en la visita de este lugar y pidiendo razón de los menores y huérfanos, para saber del trato de sus personas y haciendas, me trajeron una niña de año y medio, huérfana de padre y madre, que estaba en poder y le daba leche una vieja de más de setenta años. Y yo, admirado de que una mujer de tanta edad tuviese leche, la hice traer delante de mí y vi como la niña la mamaba. Averigüe allende que era de la dicha edad, que jamás había parido, sino que al tiempo que tomó la dicha niña, movida de piedad y con ánimo de criarla, y porque no tenía quien le diese leche suficiente, le dio el pecho y le vino leche. Hícele tomar por testimonio y que se diese entender a los indios cómo por la caridad que aquella mujer había tenido, Dios había sido servido de usar con ella aquella maravilla contra la orden común, para que los indios se moviesen a misericordia que lo han bien menester.”

En 1676, de acuerdo a padrones enviados a la real Corona por el alcalde mayor de Sonsonete don Francisco Vásquez de Campos, en el pueblo de “attaco” había 183 tributarios.

Según el arzobispo Don Pedro Cortes y Lara, Ataco pertenecía en 1770 a la parroquia de Ahuachapán y su población estaba representada por 303 familias con 784 personas indígenas que hablaban el idioma nahuat, pero que hablaban y entendían también el castellano.

En Ataco, agrega monseñor, había una escuela donde se enseñaba a los indios, además de la doctrina cristiana, a leer y escribir.

Durante toda la colonia Ataco perteneció a la unidad administrativa llamada provincia de los Izalcos o alcaldía mayor de Sonsonate.

Sucesos posteriores.

A partir del 12 de junio de 1824 fue municipio del primitivo y gran departamento de Sonsonete.

Por ley de 4 de julio de 1832 esta población cayó en la jurisdicción del distrito judicial de Ahuachapán.

Por Decreto Legislativo de 8 de febrero de 1855 dicho pueblo cayó en la jurisdicción del distrito judicial de Ahuachapán.

En un informe municipal de Ataco, de 20 de abril de 1858, figura con una población de 972 habitantes.

“A primera vista- dice ese documento- se conocer que la población (de Ataco) es antigua, la cual es enteramente desarreglada pues no hay calle ninguna y las casas están formadas en laberinto, y todas son de paja y entoldadas de caña de maíz (tahuipante), y una u otra embarrada de lodo. Se dice que en otro tiempo fue cabecera del Distrito de Ahuachapán; no hay tampoco ruinas antiguas y sólo existen las paredes y portada de una iglesia arruinada, en donde está edificada una ermita de paja; se está para concluir la obra del cabildo que hace dos años (1856) se comenzó a edificar el cual es cubierto de teja, de veinte varas de largo y seis de luz con su corredor.”

“Al Sudoeste (de la población)- dice en otra parte del citado documento-, en un paraje nombrado La Soledad, están cultivando los señores Licenciado Don Quijote Escalón y Don Teodoro Moreno dos grandes cafetales.”

En el mismo citado informe municipal encontramos los siguientes importantes datos etnológicos:

“todos los habitantes son indígenas y de costumbres antiguas pues todo lo quieren hacer como cuando estaban sujetos al Rey sin hacer cosa de la ley, siendo según sus disposiciones necesario para llegar a obtener el destino de alcalde o regidor pasar por la escala rigurosa de los oficios que ellos llaman, como es ser alguacil, mayor de corte, alférez o sargento de la milicia del Rey y mayordomo de común, que éste tiene que ir precisamente él y su mujer a servir todo el año al alcalde nombrado, debiendo llevar para dicho servicio todo lo necesario de trastos de cocina, y por la mañana que se levanta el alcalde ir a darle agua-boca y agua-mano, y en seguida lavarle el mayordomo pies y pantorrillas con una bola de jabón , y concluido el lavatorio llega la mujer del mayordomo a enjuagarlo con una toalla y le besa en seguida pies y manos.”

En el año de 1866 los municipios de Ataco solicitaron a los poderes públicos, que esta población se segregara del departamento de Santa Ana y se incorporara en el Sonsonate por convenir así a los intereses locales. Esta solicitud no prosperó.

Por Decreto Legislativo de 26 de febrero de 1869 entró a formar parte del distrito y departamento de Ahuachapán.

En 1890 tenía 2,860 habitantes.

“en diciembre de cada año- escribe el geógrafo don Guillermo Dawson- se celebra en este pueblo la fiesta de Concepción, a la que concurren muchísimas personas de Ahuachapán y otras poblaciones circunvecinas”

Titulo de villa.

Durante la administración del Presidente de la República doctor Manuel Enrique Araujo y por decreto Legislativo de 11 de mayo de 1911, ratificado por otro de 11 de abril de 1913, se otorgó el título de villa al pueblo de Concepción de Ataco.

Titulo de ciudad.

Por decreto legislativo N° 651 considerando, que la Villa Concepción de Ataco, Departamento de Ahuachapán, había alcanzado notable progreso, debido a que cuenta con todos los servicios públicos, necesarios para el bienestar y el desarrollo de sus habitantes; la Villa Concepción de Ataco, en el Departamento de Ahuachapán, reúne las condiciones suficientes para mejorar su categoría, por la de Ciudad; el 9 de julio de 1999, por el Presidente de la Republica Lic. Francisco Flores.

Arqueología.

En los contornos de la población hay varios sitios arqueológicos con túmulos o montículos prehispánicos.

En la antigüedad, ataco debió ser centro orifero de importancia, pues a principios de siglo se halló en su jurisdicción un disco de oro ostentado el calendario nahua, valiosa pieza arqueológica que perteneció a un señor de apellido Velasco, en Ahuachapán.

Actualidad

Ubicación.

Ubicado a 1.250 m. sobre el nivel del mar, este municipio se encuentra en la zona central del departamento de Ahuachapán, compartiendo la zona montañosa del centro del departamento. Está limitado al Norte por Ahuachapán; al Oeste por Tacuba; al Este por Apaneca y San Pedro Puxtla; al Sur por Jujutla y Guaymango. Población de 16, 715 habitantes; el municipio se divide en 11 cantones y 24 caseríos.

Vías de acceso.

Su acceso es por carretera pavimentada que une Sonsonate con Ahuachapán. Hay servicio de buses que llegan a la entrada del pueblo, provenientes de Sonsonate o Ahuachapán. Podemos llegar por la CA 8 desde Sonsonate a 1:25 horas (105 Km.) o desde Ahuachapán a 25 minutos

Uso potencial de la tierra.

Su principal cultivo es el café, pero también se siembran hortalizas y árboles frutales.

Entre las recreaciones, además de las 2 canchas deportivas, se encuentra el Cerro de la Cruzona, lugar turístico del municipio; la piscina de Atzumpa, y las cascadas del río Los Apantes. Es parte de la Ruta de las Flores

Organización.

El municipio posee alcaldía, unidad de salud, 18 escuelas, 7 iglesias, 3 fundaciones y 2 grupos de autoayuda. Además tiene 2 canchas deportivas, casa de la cultura, parques, 2 ríos, 1 cerro y 1 balneario.

Cultura.

Recorrer Ataco, es como regresar en el tiempo, sus fiestas patronales son celebradas del 11 al 15 de diciembre en honor a la Virgen de Concepción. En este poblado todavía podemos ver algunas de sus calles empedradas, un legado de la colonia. La población nativa de Ataco aun guarda muchas de las costumbres y tradiciones de los abuelos, que pasa de generación a generación por medio de tradición oral, preservando hasta ahora un poco de nuestra cultura nahua.

Economía.

El casco urbano es pequeño. Cuenta con los servicios básicos (agua, energía eléctrica, aguas negras, tren de aseo, teléfono, internet, correos, policía y juzgado de paz). El municipio posee 4 agencias del sector agrícola, todos beneficios de café, por lo que se deduce que el municipio es eminentemente agrícola. Existen 4 fundaciones u organizaciones encargadas del desarrollo agrícola y comunitario: FUNDATACO (Fundación Ataco), ADECOA (Asociación para el Desarrollo Comunitario de Ataco), FUNADIC (Fundación Ataqueña para el Desarrollo Integral Comunitario) y Asociación Monseñor Romero; aunque también se sirven de otros rubros como la artesanía y los textiles.

Según estudios municipales de Ataco, en el 2000 el ingreso promedio de una familia correspondía a 824.14 colones mensuales, cantidad que ha disminuido considerablemente a la fecha debido al poco y a veces nulo poder adquisitivo.

Higiene ambiental.

Si bien es cierto la ciudad posee red de alcantarillados de aguas lluvias y negras, no deja de reportar enfermedades gastrointestinales con regularidad. Sin embargo, la mayor preocupación es el considerable número de casos de desnutrición infantil.

El problema se agrava cuando se comprueba que la Unidad de Salud, una clínica comunal y otra particular no alcanzan a satisfacer la demanda existente, además de la deficiente distribución de agua potable.

Migración.

El problema de la vivienda se agudizó a partir de la crisis cafetalera. La mayoría de los habitantes vivía de ese rubro y estaba asentada en colonatos. Ante la crisis, éstos se vieron obligados a emigrar a la ciudad, lo que generó el aparecimiento de asentamientos poblaciones muchas veces en precarias condiciones, como es el caso de la comunidad Shucutitán, en Ataco.

Educación.

La necesidad económica condiciona, el acceso a la educación. Tanto que un 51 por ciento de la población en edad escolar no asiste a la escuela porque está trabajando en el campo.

Problemática.

Según los lugareños, hay corrupción por parte de las autoridades, hay poca drogadicción, la mayor parte marihuana y cocaína, pero hay 7 cantinas para un pueblo tan pequeño, por lo que el problema del alcoholismo se ve en las calles principales. A esto se agregan 3 prostíbulos legales, por lo que las oportunidades para las drogas y la promiscuidad están al alcance.

Integrantes de maras hay pocos, y no están organizados como tales, pero si se dedican al robo y hostigamiento. Este fenómeno no ha disminuido con el Plan Mano Dura.