Comunicación: habilidad lingüística

Periodismo comunicativo. Proceso. Grand Robert. El infante. Uso de palabras y oraciones. Primeras vocalizaciones. Semántica. Orden. Evolución verbal

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INTRODUCCIÓN

Un gesto, un letrero, un tipo de timbre, una seña, una palabra, la comunicación se encuentra en todos lados y en muchas formas.

Comunicar, según Grand Robert es la acción de comunicar algo a alguien. Los humanos en particular se distinguen por su gran variedad de formas de comunicarse entre ellos; los ruidos, las palabras, el sentido que se le da a una oración, los gestos, movimientos corporales, la entonación de la voz, entre otros. Pero sin duda alguna, la forma de expresión más empleada por el hombre, además de ser una de las características que le distinguen de los demás seres capaces de comunicarse, es el habla.

Hay varias teorías sobre la forma en la que el lenguaje se va dando en un infante, algunas de ellas ya han sido probadas, otras simplemente fueron descartadas porque al intentar ponerlas en experimentación resultaron en intentos fallidos. Aun así, la mayoría de las teorías que proporcionaron resultados satisfactorios concuerdan en el proceso básico que sigue el desarrollo del lenguaje, en cualquier lengua, y ya sea el idioma nativo (primer idioma), o una segunda lengua.LA HABILIDAD LINGÜÍSTICA

El lenguaje es un sistema de representación que pertenece tanto a la cultura como al niño. Para el niño es un medio útil para comunicar sus estados interiores, para obtener información y para participar en las actividades sociales del grupo en el que se desenvuelve.

Para la cultura, el lenguaje es un sistema de comunicación aceptado. Los sonidos, las palabras y el orden en que éstas se colocan en cada idioma, une a grandes grupos humanos en la forma de comunicarse.

La forma en que la raza humana usa las palabras y las oraciones, así como los procesos de comunicación en general son de sobremanera complejos. Y el proceso que sigue su desarrollo es fascinante por varias razones, sobretodo que “es intuitivamente obvio que el lenguaje constituye un aspecto vital y exclusivo de la humanidad”.

El uso eficaz del lenguaje para poder comunicarse presupone la integración de tres habilidades; la comunicación verbal incluye la transferencia de imágenes mentales en símbolos verbales o palabras, la expresión de cada símbolo en un sistema fonético, y la organización de las palabras en frases que mantengan correctamente el sentido original del pensamiento. Siendo ésta última la más interesante al estudio.

El niño aprendiendo poco a poco debe ser capaz de transformar la imagen mental que tiene en una frase gramaticalmente correcta cuando él habla para que los demás le comprendan, y de formar conceptos apropiados cuando recibe los mensajes de los demás. Los niños producen el lenguaje y los comprenden.

PRIMERAS VOCALIZACIONES

El niño, desde que nace tiene la habilidad de producir sonidos haciendo pasar aire por medio de las cuerdas vocales, la nariz, entre otros. A los dos o tres meses de edad, el niño normal se arrulla y balbucea, posteriormente comenzará a pronunciar algunas sílabas involuntariamente, “ EL balbuceo es la materia prima sobre la cual se modela el lenguaje”. El tutor, por lo general la madre es quien da el primer paso para que el niño comience a utilizar el lenguaje de una forma voluntaria, ayudando a asignar significados a las sílabas que el niño utiliza, así como interpretándolas de una manera personal, por ejemplo si un niño dice el sonido “ba” y la mamá lo interpreta como su botella, después de un tiempo, el niño va a aprender que cada vez que tenga sed debe decir “ba” para que le den su biberón. Si la “palabra” del niño tiene sentido para la persona que lo cuida y satisface sus necesidades, lo más probable es que ésta se convierta en un símbolo significativo. “Ba” entonces no solamente va a ser la botella (de leche) sino cualquier otra cosa que el niño quiera tomar como jugo, agua o refresco.

Lo más importante de éstas primeras vocalizaciones es que tienen un significado compartido, que tanto el niño como quien lo cuida (en este caso la madre) saben lo que la sílaba “ba” significa, y aunque no es una palabra en su idioma significa un objeto o un grupo de objetos.

EL SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS

La primera parte del proceso de comunicación es el desarrollo de la semántica, o del significado de las palabras. Los niños comienzan a aprender palabras “reales”, ya existentes en el vocabulario de los adultos, así sean mínimas o morfemas. “El niño suele empezar a producir las primeras palabras reconocibles”. Nombran las cosas por lo que son porque conocen las cosas. Para poder reconocer el sentido de las palabras, los niños necesitan desarrollar un sistema de clasificación que le permita agrupar las palabras en categorías. Se entiende cada palabra comparándola con otras palabras de significado semejante. Para que el niño pueda diferenciar una palabra de otra necesita reconocer las características que los asemejan, y las que los distinguen.

No hay reglas que conecten el sonido de una palabra con su significado, así que para que el pequeño la comprenda debe oírla en el contexto correcto y entender suficientemente su definición para no confundirla con otras palabras.

El proceso de expansión semántica continúa incluso en la adultez, cuando aparecen palabras nuevas es necesario reajustar el sistema de categorización como el de significados.

EL ORDEN DE LAS PALABRAS

Ahora que el niño ya conoce la etiqueta verbal de su pensamiento y sabe pronunciar correctamente los sonidos, debe aprender a pronunciar las palabras en el orden y forma necesarios para que expresen lo que quiere decir. Aquí es donde el niño comienza a aprender gramática, es decir, las leyes según las cuales es necesario combinar las palabras para que tengan un sentido. La gramática se da alrededor de los 18 meses, y comienza cuando los pequeños empiezan a combinar frases de dos palabras.

Primero los niños comienzan combinando dos sustantivos, por lo general, nombres de objetos.

Aquí es importante señalar la peculiar manera que tienen los infantes de utilizar los sustantivos como verdaderas frases con sujeto y predicado, para ello, “acompañan el sustantivo con una acción que parece proporcionar la segunda parte de la oración” Por ejemplo

Es obvio que los niños no van a conocer las categorías gramaticales como verbo, sustantivo, adjetivo, etc. Sino que la agrupación de palabras se hace de acuerdo con el sentido que quieren expresar y en conexión con los objetos, las gentes y las interacciones del medio ambiente inmediato. Brown sugiere que hay dos tipos de significado en esta etapa:

1.- Todas las combinaciones que se refieren a la presencia, ausencia o reparación de cualquier objeto.

2.- Las combinaciones que expresan acción o relación.

Cuando los niños están usando ya en forma regular las combinaciones de palabras, añaden otro elemento gramatical: las reglas que expresan tiempo, número, posición o persona. Por lo general aprenden estos aspectos por imitación del lenguaje adulto, sin embargo Berko por medio de un experimento demostró que aún cuando aprenden por imitación, los niños pueden aplicar terminaciones correctas por sí mismos, esto significa que los infantes estaban empleando un sistema de reglas que les guía a modificar palabras en base a las que ellos conocen y entienden.

La evolución de las expresiones del niño sigue un orden: van de lo concreto a lo abstracto y de lo particular a lo general. Mejorando con el paso del tiempo, ampliando el vocabulario y construyendo expresiones más complejas. Y de cualquier manera éste proceso continúa en la adultez, es decir, no finaliza nunca.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

    • MC CANDLESS, B.R. y TROTTER, R.J. (1981), Conducta y desarrollo del niño, México, D.F.: Editorial interamericana.

    • NEWMAN, Barbara M. y Philip R. (1983), Desarrollo del niño, México, D.F.: Editorial Limusa.

    • MUSINGER, Harry (1984), desarrollo del niño, México, D.F.: Editorial interamericana.

    • LIPSITT, Lewis P. y REESE, Hayne W. (1990), Desarrollo infantil, México, D.F.: Editorial Trillas.

    • SIGUÁN, Miguel (1984), Estudios sobre psicología del lenguaje infantil, Madrid, España: Ediciones Pirámide.

    • BAUDIER-DELAY, A., BERGÈS, J. et al (1986), Introducción a la psicología del niño, Barcelona, España: Editorial Herder.

    • BROWN, Roger (1981), Psicolingüística, algunos aspectos de la adquisición del lenguaje, México, D.F.: Editorial Trillas.

    • BERKO, J. (1958), Word, Estados Unidos: University of Chicago press.

CONCLUSIONES

Hemos visto que el proceso del desarrollo del lenguaje en los niños es algo muy complejo, pues en él participan varios elementos: la memoria, la cognición, la lógica tanto inductiva como deductiva, y el condicionamiento con recompensas y refuerzos entre otros.

Pero aún así se han estudiado los procesos básicos que éste sigue, de acuerdo a varios autores, llegando casi todos a concordar en las “etapas” que sigue el lenguaje en los niños.

Mucho de lo que se ha dicho del lenguaje indica que el progreso en la habilidad para hablar, está íntimamente ligado a la maduración. La regularidad con la que se dan los patrones fonéticos y gramaticales entre los pequeños puede inducir a subestimar la importancia del medio para el desarrollo del lenguaje. Por lo que también sería importante un estudio sobre la influencia e importancia del medio ambiente en el proceso de desarrollo del lenguaje.

Otro punto que sería importante tocar es que, durante todo el ensayo se habla de niños sanos, pero por ejemplo ¿Qué pasa con los niños que sufren de afasia? ¿O de sordera, o de deficiencias mentales?

Para todos estos problemas hay terapias y programas que pretenden que el infante desarrolle un lenguaje semejante al de una persona sana, es evidente que al ser distintas las situaciones, el proceso va a variar, al igual que los resultados. Punto que sería interesante tratar en alguna investigación.

LIPSITT y REESE; Desarrollo infantil; p. 153

MUSINGER; Desarrollo del niño; p.152

MCCANDLESS y TROTTER; Conducta y desarrollo del niño; p. 317

LIPSITT y REESE; Desarrollo infantil; p. 160