Colosio; Luis Donaldo Colosio Murrieta

Políticos mexicanos. Liderazgo. Compromiso social. Investigaciones

  • Enviado por: Jaime Ballesteros
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 20 páginas

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INTRODUCCIÓN


Luis Donaldo Colosio Murrieta sonorense , malogrado político mexicano,
idealista, hombre de principios, buen hijo, buen padre y buen esposo.
Desafortunadamente la vida le jugó una mala pasada, ya que en la cima de su
carrera fué asesinado brutalmente por el que ahora sabemos se llama Mario
Aburto, que al contrario de él es un hombre gris, obscuro, sin ideales y que
poco o casi nada sabemos de él, y que muy seguramente pasará a la historia
como un ser despreciable que pocos querrán igualar.

En este trabajo conoceremos en dos grandes bloques su biografía y su
asesinato, en la primera parte comprenderemos el arraigo que tenía, su
formación, los integrantes de su familia, los diversos puestos que ocupó en
el servicio público, los factores de su liderazgo, su compromiso con la
sociedad y cómo llegó a ser candidato a la presidencia de la república por
su partido y desde luego su ideología. En el segundo capítulo conoceremos
los hechos de su asesinato, las investigaciones de los diversos fiscales y
procuradores que intervinieron en el caso hasta el subprocurador licenciado
José Pablo Chapa Bezanilla, bien este es un somero estudio dedicado a un
gran hombre como lo fue Luis Donaldo Colosio Murrieta.



JUSTIFICACIÓN


En marzo de 1994 se desperdició en México una brillante oportunidad de
cambiar la vida de los mexicanos, en virtud de que fue asesinado Luis
Donaldo Colosio Murrieta candidato en ese entonces para la presidencia de la
república del partido revolucionario institucional, que si bien pertenecía
al partido oficial no coincidía totalmente con las ideas de los anteriores
gobernantes, sino que planteaba un esquema en favor de los que menos poseían
y de hacer más grande este país, por consecuencia es prioritario conocer
desde su nacimiento como se fue desarrollando hasta ser ese gran líder que
pudo haber cambiado la vida de mucha gente, de mucha gente con esperanzas de
ver un nuevo país, un estado próspero con una sociedad de mejor economía.

Sus ideales son incuestionables y quedan resumidos en sus principios que dio
a conocer sobre todo en su corta campaña como candidato a la presidencia,
resume perfectamente beneficios en la sociedad, en la economía, en la
educación a favor de los jóvenes, de los niños y de las mujeres,
particulariza también beneficios a favor de clases sociales que
históricamente se encuentran desprotegidos, como son los obreros, los
campesinos, los indígenas, etcétera. En consecuencia es de suma importancia
conocer la vida y obra de este mexicano que pudo cambiar nuestro país.

CONCLUSIÓN


Luis Donaldo Colosio Murrieta fué un mexicano con raíces sonorenses nacido
precisamente en un pueblo llamado Magdalena de Kino, allí vivió de niño y
conoció sus primeros estudios, tal vez el tremendo clima de la zona y lo
árido del territorio le forjó su carácter y con ello dio origen al gran
hombre que fue gracias al gran liderazgo que siempre tuvo forjó su opinión y
sus ideas para ejercitarlas en el desarrollo de su carrera política, sin
embargo no pudo concluir esta debido a su asesinato en.

Colosio imprimió en todas sus actividades un sello muy particular, un sello
de un triunfador, el sello de un hombre justo, el sello de un político de
vocación, el sello de aquel que lucha por los demás aún y a costa de su
propia vida que sin lugar a dudas eso debió haber sido la causa de la
injusta forma de privarle la vida.

Colosio pudo haber sido de acuerdo con sus ideales un hombre que cambiara
las estructuras del país, convirtiendo en más equitativo las fuertes
diferencias de clases sociales y por ende de economía que ahí en nuestro
territorio, el pudo haber conciliado los intereses de los poderosos para
beneficio de los que menos tienen, concretamente en pudo haber sido el
presidente que tanto hemos esperado y que seguimos esperando.

Su asesinato nos deja un mal sabor de boca porque nos quitó al hombre que
bien pudo haber cambiado la historia de nuestro país, convertirlo en un país
en que la mayoría ya no sean pobres, convertir el estado en un territorio de
justicia social en el que se le otorgaré a cada quien lo que corresponda.

Al ver las investigaciones realizadas en el caso Colosio en el que
participaron diferentes autoridades llámense procuradores, subprocuradores,
etcétera, nos podemos dar cuenta de que ninguno de estos recurre a la
hipótesis de un autor intelectual del crimen, todos recurren a la hipótesis
del asesino solitario y en algunos casos como el tratado por el
subprocurador especial el licenciado Pablo Chapa Bezanilla en el que habla
de un segundo tirador (Othon Valdés), pero nunca se refieren al autor
intelectual del crimen cerrando este caso y dejándolo con una inmensa
laguna.














INDICE


CAPITULO I

BIOGRAFIA

1.- El arraigo .........................................................1

2.- La familia .........................................................1

3.- La formación .......................................................2

4.- El servicio público ................................................4

5.- El liderazgo .......................................................7

6.- El compromiso social ...............................................9

7.- El candidato ......................................................10

8.- La ideología ......................................................11


CAPITULO II

EL ASESINATO

1.- Los hechos ........................................................12

2.- Las investigaciones ...............................................13

3.- Las primeras investigaciones del caso: la gestión del licenciado Diego
Valadés Ríos ....................................................13

4.- El primer Subprocurador Especial: la gestión del licenciado Miguel
Montes García .........................................................14

5.- Las investigaciones del asesinato durante la gestión dela Doctora Olga
Islas de González Mariscal .......................................15

6.- El tercer Subprocurador Especial para el Caso Colosio: la gestión del
licenciado Jos{e Pablo Chapa Bezanilla ................................16






BIBLIOGRAFÍA


RUIBAL, Juan Antonio, LUIS DONALDO COLOSIO. PERFIL BIOGRAFICO, México, Ed.
Porrúa, 1997.

BLANCORNELAS, Jesús, etal., EL TIEMPO PAS DE LAS LOMAS TAURINAS A LOS PINOS,
México, Ed. Océano, 1997.

MARQUEZ, Ramón, ¿TE ACUERDAS DONALDO?, México, Ed. Agencia mexicana de
noticias, 1996.

HERNÁNDEZ, Edgar, OPERACION TUCAN, México, Ed. Planeta, 1995.

HIRALES, Gustavo, EL COMPLOT DE ABURTO, México, Ed. Diana, 1995.

EGUIA, Colilá, A QUEMAROPA, México, Ed. Grijalbo, 1995, segunda edición.

ROMERO, César, EL PODER TRAS EL CRIMEN, México, Ed. Planeta, 1994.

FERNÁNDEZ, Jorge, etal., DE CHIAPAS A COLOSIO, México, Ed. Rayuela, 1994.

MURIEL, Eduardo, CRONICA Y ANÁLISIS DE UN MAGNICIDIO, México, Ed. Diana,
1994.

ARRIAGA, Gisela, LA MUERTE DEL CORDERO, México, Ed. Fundación cultural y
educativa "José S. Healy, A.C.", 1994.


CAPÍTULO I

BIOGRAFÍA

1.- El arraigo
En el norte de Sonora está situado un pequeño pueblo: Magdalena de Kino. Al
igual que muchas otras localidades del estado, tiene tradiciones
comunitarias vigorosas y el temple de sus pobladores es ampliamente
reconocido; ambos aspectos son, al menos en parte, fundamentales para la
vida en una región en la que las adversas condiciones climáticas son tan
exigentes. Ahí nació Luis Donaldo Colosio Murrieta el 10 de febrero de 1950.
Y ahí mismo, el 1º de diciembre de 1993, tres días después de la ceremonia
de su nominación como candidato a la Presidencia de la República, expresó:
"he venido a afianzar mis raíces, a nutrirme de la fortaleza de nuestra
historia comunitaria. He venido al encuentro con los míos. Pero también he
venido a mi pueblo, Magdalena, para refrendar desde aquí mi amor por
México".
Al evocar recuerdos entrañables, Luis Donaldo Colosio daba cuenta ese día
principalmente de sus propósitos para con la Nación: "Muchas caras conocidas
he encontrado en el trayecto; he visto a mis amigos, a mis compañeros; los
he visto a todos ustedes que han creado esta maravillosa comunidad del norte
de México que se esfuerza por ser más justo, que habrá de dar siempre la
batalla por ser soberano y habrá de esforzarse por profundizar su
transformación democrática, con la ampliación de las libertades. He venido a
Magdalena a encontrarme con los míos, repito, pero también a iniciar, desde
aquí, una gran jornada a favor de México".
El pueblo de Magdalena ha sido reivindicado como la cuna y el mirador que
formó la visión nacional de Colosio: "Mi compromiso es con los valores
históricos del pueblo de México, con su soberanía, con sus libertades, con
el deseo de que haya mayor justicia, de apoyar incansablemente a los que
menos tienen, de ampliar y profundizar nuestra democracia. Y estos son los
valores que aprendí aquí, en Magdalena, en la Escuela Juan Fenochio, en la
Escuela Secundaria 3, en la Unidad Regional Norte de la Escuela Preparatoria
de Sonora y en el seno de mi familia".
2.- La familia
Los Colosio tienen gran arraigo en Sonora. Se trata de una familia sencilla
y trabajadora, cuyo principal atributo, generación tras generación, ha sido
la constante búsqueda por mejorar sus horizontes con esfuerzo y trabajo, sin
renunciar a la tradición ni a los valores comunitarios.
Luis Donaldo fue el primogénito de la familia creada por Luis Colosio
Fernández y Ofelia Murrieta García, quienes procrearon también a Martha
Ofelia, Laura Elena Dosolina, Víctor Manuel, Marcela Dolores y Claudia
María. La vida de los Colosio Murrieta transcurrió firmemente ligada a su
entorno familiar y comunitario. Durante los años cincuenta, en Magdalena,
todas las familias se conocían y se identificaban. Luis Colosio tuvo como
legado de sus antecesores -quienes desde un par de siglos atrás se habían
instalado en la antigua Provincia de Occidente- la tenacidad. Del primer
inmigrante Colosio que llegó a Sonora la familia heredó, como una suerte de
blasón, la constancia y el coraje por buscar mejores condiciones de vida
para ellos y su comunidad. Luis Colosio trabajó como contador privado de una
compañía y en sus ratos libres se dedicó a la minería.
En su niñez y juventud, Luis Donaldo siempre estuvo muy ligado a su padre y
desde pequeño fue un auxiliar responsable en los negocios de éste. Sus
padres siempre lo consideraron un estudiante ejemplar y un buen hijo. Una de
sus actividades favoritas durante su infancia, era acompañar a su padre en
expediciones sierra adentro. Recordaba que en alguna ocasión, cuando contaba
con poco menos de diez años de edad, recorrió solo, a lomo de caballo -
nutriendo así su carácter independiente y arrojado - el camino entre
Magdalena y Cucurpe, es decir, unos cincuenta kilómetros.
De niño Luis Donaldo Colosio aprendió que es en la familia donde el
individuo aprende los valores éticos y morales que fortalecen a una
sociedad. Por eso desde que constituyó con Diana Laura Riojas Reyes la
familia Colosio Riojas, supo mantener la unidad y la armonía familiar,
contando siempre con el apoyo invaluable de su esposa, con quien contrajo
matrimonio en 1984 y con quien procreó dos hijos: Luis Donaldo y Mariana.
Como jefe de familia trató de aprovechar al máximo su tiempo libre para
dedicárselo a sus seres queridos, de ahí que sostuviera: "en el hogar
evitamos en la medida de lo posible reproducir los problemas del trabajo. Me
gusta pasar el fin de semana con mi familia, salir con mi esposa a ver una
obra de teatro o un musical y trato de adaptarme al entorno en el que se
mueven mis hijos. En general me siento muy afortunado con mi vida familiar."
Diana Laura Riojas de Colosio fue originaria de Nueva Rosita, Coahuila, su
padre, Rodrigo Riojas Valdés nació en Sabinas y su mamá, Hilda Elisa Reyes
viuda de Riojas es de Nueva Rosita. Pasó su adolescencia en Monterrey, Nuevo
León, donde realizó sus estudios básicos y preuniversitarios. Después
decidió trasladarse a la ciudad de México a fin de iniciar sus estudios
profesionales. Al igual que su esposo era economista; egresada de la
Universidad Anáhuac, contó con un diplomado en Comercio Internacional del
Instituto Tecnológico Autónomo de México. Realizó estudios en la Universidad
de Cornell, en Estados Unidos, tomó un curso sobre Desarrollo Económico.
Igualmente, desarrolló una intensa actividad profesional en las esferas
académica, empresarial y pública.
3.- La formación
Luis Donaldo Colosio siempre destacó como estudiante. Durante la primaria,
en la escuela Juan Fenochio -en la que también había estudiado su padre- fue
distinguido como el mejor alumno de la zona número cinco en Sonora. Se
incorporó así al selecto grupo de los mejores estudiantes del país que
obtuvo como premio viajar a la ciudad de México para visitar al presidente
de la República, a la sazón, el Licenciado Adolfo López Mateos. Luis Donaldo
evocaba: "Recuerdo muy bien al presidente López Mateos. Tenía una gran
calidez en su trato. Con todos los niños tuvo una atención personal muy
especial. ¿Qué podíamos significar para él? Pues creo que mucho, ahora lo
veo en retrospectiva. La dedicación que puso a ese evento, por mínima que
hubiera sido, al menos a mí, se me quedó grabada para toda la vida. Estreché
su mano y escuché sus palabras. Era yo un niño de doce años; hoy, a los 44,
aún recuerdo ese momento como uno de los más emotivos de mi vida".
Aquella ceremonia marcó profundamente su vida, al grado de considerar que él
y muchos otros estudiantes de su generación se formaron inspirados en la
figura y el talento de don Adolfo López Mateos.
En aquella ocasión también conoció a don Jaime Torres Bodet, entonces
Secretario de Educación Pública, y a Ernesto Uruchurtu, Regente de la Ciudad
de México. De es pasaje decía: "Torres Bodet se sorprendió cuando le dije
que me sabía de memoria su poema El reloj. A partir de entonces y sobre todo
a partir del mejor conocimiento de su obra, admiro al maestro Torres Bodet".
Desde aquellos años, Luis Donaldo mostró interés y gusto por la poesía, que
era especialmente fomentada en la escuela por dos de sus maestros más
apreciados, Mercedes Grijalba y Eduardo Bojórquez, quienes lo animaron a
leer, a estudiar y a practicar el antiguo arte de la declamación.
Durante los años en los que estudió la secundaria y la preparatoria, Luis
Donaldo Colosio manifestó ya inquietudes por la actividad en grupo,
mostrando su capacidad de liderazgo, así como talento para conciliar
voluntades en torno a un fin compartido. También demostró muy temprano su
facilidad para comunicar con claridad propósitos e ideas. Así ganó el primer
lugar en el concurso de oratoria organizado por el Partido Revolucionario
Institucional. Sus compañeros le recuerdan como un dirigente nato.
La historia y la geografía de su comunidad influyeron intensamente desde su
niñez, alimentando en él un profundo sentido de pertenencia y compromiso con
su región y su país, pero también en la formación de una vocación. Al
respecto, el propio Luis Donaldo Colosio dijo: "Mi inclinación por el
trabajo público siempre fue muy clara. Fueron muchos los factores que me
motivaron: la escuela, las amistades, la familia por supuesto, pero sobre
todo, las diferencias sociales dentro de la región, así como el que sus
posibles soluciones incidieran en el bienestar familiar y comunitario".
Por todo esto, cuando Luis Donaldo se planteó la elección de la formación
profesional que seguiría, optó por Economía.
En la Universidad de Sonora no existía esa disciplina y en Guadalajara los
cursos ya habían iniciado. Estas circunstancias lo llevaron a Nuevo León, al
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, institución
educativa privada. Su padre sólo podía sufragar los gastos durante el primer
semestre, por lo que, gracias a su notable desempeño académico, buscó y
obtuvo una beca que combinó con otras actividades como la de prefecto en el
internado del propio Tecnológico.
Como estudiante universitario, Luis Donaldo ratificó su buen rendimiento y
se convirtió, así, en el mejor alumno de la generación 1968-1972, recibiendo
al graduarse mención honorífica. No obstante que la mayoría de sus
compañeros de generación se inclinó por desempeñarse en el sector privado,
él siempre se encaminó por el sector público para ejercer su profesión. Al
terminar sus estudios universitarios, en 1972, realizó trabajos de análisis,
estimación y proyección de oferta y demanda de productos agropecuarios en
varios distritos de riego en el país. Esa experiencia, le permitió apreciar
que la estructura productiva y comercial reflejada en el bienestar de las
familias difería mucho de una región a otra. Esta conclusión influyó
notablemente en su decisión de estudiar un posgrado en una rama de la
economía urbana. Es así que, entusiasmado con la idea de realizar estudios
de maestría, se matricula en la Universidad de Pennsylvania.
En esa universidad uno de sus profesores, Walter Isard, ha relatado que fue
no sólo un estudiante eficiente, sino también creativo y brillante. "Para
analizar -recuerda Isard- era excepcional, podía manejar problemas difíciles
y los análisis que hacía eran mucho más avanzados que los del resto de los
estudiantes de su generación". Comenta también que Colosio presentó una
importante y erudita ponencia para una reunión internacional, lo cual era
poco común.
El consejero de Colosio en aquella universidad era el profesor Thomas
Rainer, quien lo recuerda como "una persona muy cálida y amistosa. Creo que
estaba emocionado de estar aquí. Ser un buen estudiante en este medio es ser
excepcional, por el alto grado de competencia".
A los 26 años Luis Donaldo Colosio terminó la maestría y decidió profundizar
conocimientos en el Instituto de Análisis y Sistemas Aplicados con sede en
Viena, Austria. Durante dos años compartió experiencias con especialistas de
todo el mundo, afirmaba que su residencia en Austria había sido una
experiencia invaluable.
Su formación académica le permitió hacer de la política un ejercicio con
amplio sentido crítico, basado en la tolerancia y alejado, en consecuencia,
de la retórica de la intransigencia. Su compromiso político no lo desvió del
rigor que hoy resulta fundamental en la actividad de un servidor público.
Persuadido de que las épocas de la improvisación habían quedado atrás, y de
que un mundo complejo e interrelacionado exige no sólo oficio, sino también
sensibilidad y preparación, desde sus años en el Tecnológico de Monterrey
Luis Donaldo Colosio se preparó arduamente para tener herramientas de
análisis propias de un economista. Más tarde, con sus estudios de posgrado
en los Estados Unidos, adquirió grandes facultades y destrezas, gracias a
una especialidad en desarrollo regional, área que representa uno de los
grandes retos de un país como México.
4.- El servicio público
Una vez concluida su preparación académica, al regresar a su país se
incorporó de inmediato al servicio público, y también destinó tiempo al
desarrollo de actividades académicas en universidades y centros de
investigación superior. Su proyección, su sentido de la política y la
articulación a un proyecto más amplio, le permitieron un desempeño notable
desde una dirección general de la Secretaría de Programación y Presupuesto,
instancia fundamental en el diseño de la estrategia económica y de
desarrollo seguida por el país.
La generación a la que pertenece Luis Donaldo Colosio transitó de una época
de crecientes oportunidades a una época compleja en la que, sin embargo, el
país mantuvo firme su unidad y su integridad como nación. En efecto, la
visión del México de los cincuenta era de suyo distinta a la contemporánea,
plena de retos y transformaciones vertiginosas; entonces las perspectivas
eran de amplias oportunidades, se vislumbraba una época en la que México
alcanzaría un alto crecimiento económico, con estabilidad de precios.
"Pertenezco a una generación -señalaba Luis Donaldo Colosio- que está
marcada por grandes cambios y movimientos sociales, no sólo en México sino
en el mundo. Hubo una renovación de las ideas. La guerra fría, de cierta
manera, influenció las posturas teóricas e ideológicas de la juventud de los
sesenta y setenta que se esforzaron por tener su propia participación. Esto
se demostró no sólo en las áreas de mi profesión, sino también en la
cultura, las artes, la música".
Poco después del nombramiento de Miguel de la Madrid como Secretario de
Programación y Presupuesto, en 1980, Colosio regresa de Europa y se
encuentra con antiguos compañeros del Tecnológico de Monterrey. Uno de
ellos, Rogelio Montemayor, entonces funcionario de la propia Secretaría de
Programación y Presupuesto, fungía como colaborador de Carlos Salinas de
Gortari, quien era Director General de Política Económica y Social.
Luis Donaldo Colosio fue invitado a colaborar en esa Secretaría como Asesor
de la Dirección de Política Macroeconómica y Social. Posteriormente fue
nombrado Subdirector de Política Regional y Urbana y más adelante,
Coordinador de la Subcomisión de Gasto y Financiamiento. Esta trayectoria en
el servicio público la combinó impartiendo cátedra en la Escuela Nacional de
Estudios Profesionales de Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de
México, en la Universidad Anáhuac y en El Colegio de México. Fue
precisamente en El Colegio donde se le ofreció impartir clases de tiempo
completo, lo cual le planteó una disyuntiva que habría de ser decisiva en su
trayectoria futura: tenía que elegir entre seguir una carrera académica, lo
cual le atraía mucho, o permanecer definitivamente en el sector público. "La
oferta -recordaba él- era tentadora, pero consciente de las condiciones en
que se encontraba el país y de los esfuerzos que realizaba un equipo tan
capaz, con Salinas de Gortari como líder, decidí permanecer en el sector
público". "El servicio público es mi verdadera vocación", concluyó Luis
Donaldo Colosio.
Durante su desempeño en la Secretaría de Programación y Presupuesto realizó
estudios sobre las finanzas públicas de la zona metropolitana de la ciudad
de México; asimismo analizó los requerimientos crecientes y complejos de la
capital, desde la perspectiva financiera y de planeación, tales como empleo,
vivienda, transporte público, agua potable y drenaje, entre muchos otros
aspectos.
Cuando Miguel de la Madrid es nominado candidato a la Presidencia de la
República por el PRI, decide utilizar en su campaña el estudio metropolitano
realizado por Colosio, a fin de que el análisis de problemas en la ciudad de
México se llevara a cabo de acuerdo a la estructura y la metodología de ese
trabajo. Esto le valió a Luis Donaldo Colosio ser invitado a colaborar,
durante 1981, en el Centro de Estudios Políticos, Económicos y Sociales del
PRI en el Distrito Federal.
Al iniciarse el período constitucional de gobierno de De la Madrid, Carlos
Salinas de Gortari, nombrado Secretario de Programación y Presupuesto,
designa a Luis Donaldo Colosio como Director General de Programación y
Presupuesto Regional quien opera, entre otros, los programas de desarrollo
regional que llevaron adelante proyectos como PIDER y COPLAMAR, diseñados
precisamente para aplicar recursos en zonas económicamente deprimidas. En
los hechos, Colosio mostraba día con día su convicción de que para avanzar
en el desarrollo nacional era imprescindible atender criterios regionales,
impulsando las distintas zonas del país con una estrategia apropiada. Para
tal propósito se había preparado a conciencia. En la función pública,
Colosio desarrollaba con rigor académico, pero también con un profundo
sentido político, los programas a favor de las regiones más necesitadas del
país, en beneficio de un desarrollo más armónico para la nación.
1985 fue para Luis Donaldo Colosio un año político. A la vista la renovación
del Poder Legislativo Federal, Luis Donaldo Colosio buscó la candidatura
para ser diputado federal por Sonora, su estado natal. Obtuvo la postulación
por el primer Distrito Electoral de Sonora, que tiene como cabecera
precisamente Magdalena de Kino, su lugar de nacimiento. "Se avecinaban las
elecciones de 1985 y quise ser diputado -comentaba Colosio- ya que sería una
experiencia nueva que podría complementar mi experiencia académica y
administrativa. Pero más que nada quise ser diputado para retribuirle a mi
comunidad lo mucho que esta me ha dado y lo conseguí siendo diputado por
Magdalena, Primer Distrito Electoral de Sonora y el más grande en extensión
de la República".
Colosio realizó una intensa y memorable campaña electoral en su Distrito;
una campaña de constante contacto y acercamiento con sus coterráneos. No le
fue difícil entrar en comunicación con los sonorenses, pues sabía
escucharlos, conocía su realidad y sus problemas. Contaba con la ventaja de
ser ampliamente reconocido en la región y un gran prestigio personal y
familiar. No fue por ello extraño que triunfara arrolladoramente; su triunfo
electoral fue resultado de un trabajo muy comprometido, de intensas jornadas
de convocatoria al voto, de incorporar las ideas y los reclamos locales para
obtener el apoyo de la ciudadanía. En la Cámara de Diputados Luis Donaldo
Colosio ocupó la Presidencia de la Comisión de Programación y Cuenta
Pública, lo que le exigía una relación más estrecha y sistemática con el
Secretario de Programación y Presupuesto, Carlos Salinas de Gortari. El
trabajo que realizaba era delicado y sumamente importante; la conformación
plural de la Legislatura le permitió tener contacto con representantes de
diversos partidos, entre quienes destacaban como miembros de la Comisión que
le tocó presidir: Heberto Castillo, José Angel Conchello, Eugenio Ortiz
Gallegos, Eduardo Valle y Jorge Alcocer. Como legislador, Colosio demostró
que no sólo era un economista bien formado, sino un verdadero político,
atento a los reclamos ciudadanos, buen negociador, consciente del elevado
rango republicano del poder legislativo; en suma, demostró tener oficio
político.
El debate en la Cámara, en un contexto nacional de dificultades económicas,
de ajuste, con el peso de la deuda externa y con las desventajas que trajo
aparejadas la reducción de los precios internacionales del petróleo, así
como la caída de los precios internacionales de gran parte de las materias
primas que México exportaba, exigía madurez política y un manejo eficaz de
los problemas que enfrentaba el país.
En esas circunstancias, defender un presupuesto no era fácil. Colosio, sin
embargo, desarrolló una labor ejemplar mediante un intenso diálogo con los
partidos de oposición y, al mismo tiempo, articulando diversos esfuerzos
entre los propios diputados del PRI. Gracias a su notable capacidad de
concertación, la Comisión de Programación y Presupuesto alcanzó importantes
éxitos en su tarea y el reconocimiento entre sus compañeros legisladores, no
sólo, por cierto, entre los de su partido.
Para Luis Donaldo Colosio, la función de quienes participan en la política
era, por un lado reconocer lo que está en el sentir de la mayoría, pero, por
el otro, asumir responsabilidades de conducción y decisión. Sostenía que "la
solución de los problemas que vive nuestra sociedad tiene que hacerse
tomando en cuenta la perspectiva de la propia comunidad que los afronta. Por
otra parte, hoy en día tratar de solucionar los problemas de manera
centralizada es apostarle al fracaso; por más buena fe que se empeñe, si los
retos se abordan de una forma burocrática, nunca se tendrá éxito. Por eso
creo en la descentralización y en las grandes posibilidades de la
organización social".
Cuando en 1987 Carlos Salinas de Gortari fue postulado como candidato del
PRI a la Presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio fue nombrado
Oficial Mayor del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario
Institucional, y días después le sería encomendada la Coordinación General
de la Campaña Electoral. Colosio habría de reunir y coordinar a un grupo
importante de priístas, mostrando así una gran capacidad de convocatoria y
un auténtico liderazgo.
Fueron sin duda tiempos de gran actividad. Llegó un momento -a principios de
1988- en que Colosio, además obtuvo la postulación priísta para contender
por la senaduría del Estado de Sonora, misma que ganó en julio de ese año.
Los meses en los que se desempeñó como Oficial Mayor del PRI y como
Coordinador de la Campaña, registraron una de las labores más intensas de la
historia en el Partido Revolucionario Institucional.
5.- El liderazgo
En sus tareas entregó buenas cuentas y demostró gran talento político. Se
perfilaba desde entonces como uno de los dirigentes priístas más
consistentes, cuya labor descansaba siempre en sólidos principios y en una
gran capacidad para la organización del trabajo partidista, atributos que
habrían de ratificarse el 3 de diciembre de 1988, al asumir la Presidencia
del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional,
apenas iniciando el Gobierno del Presidente Salinas de Gortari. La nueva
responsabilidad que asumió representaba, sin duda, un gran desafío de cara
al fortalecimiento de ese partido político. El PRI vivía uno de los momentos
más intensos y complejos de su historia; por extensión, el propio sistema de
partidos en el país entraba en un periodo de cambios. Las organizaciones
políticas de oposición mostraban otro impulso y una nueva capacidad de
convocatoria.
Una de las primeras pruebas que enfrentó Luis Donaldo Colosio como
Presidente del PRI fue el proceso electoral en Baja California, a mediados
de 1989, estado de la Federación especialmente estratégico por su vecindad
con los Estados Unidos. Es ya histórica la conferencia de prensa en la que
Colosio anunció que los resultados eran adversos al PRI. Esa escena,
impensable para muchos, mostraba un partido en vías de renovación y demostró
que Colosio era un político honesto y con carácter, de convicciones
auténticamente democráticas y decidido a modernizar a su partido.
"La presidencia del Partido fue apasionante; una época de grandes retos y
mucho estímulo. Se requería cohesionar y proponer ideas que fueran
congruentes con el proyecto de modernización nacional del Presidente
Salinas. El PRI necesitaba de una nueva mística partidista y de nuevos
métodos de trabajo, requería ser menos burocrático y orientar sus decisiones
mas cerca de la gente y no desde el centro o detrás de un escritorio",
afirmó Colosio.
Su propuesta de reforma del PRI animó la XIV Asamblea en 1990. Ahí acudió un
nuevo PRI. Con más de diez mil delegados, dicha Asamblea fue sumamente
importante pues había un nuevo impulso, una nueva propuesta encabezada por
Luis Donaldo Colosio, quien había recorrido todo el país, explicando los
cuatro grandes retos del Partido Revolucionario Institucional en ese
momento: el de la posición política, el de la capacidad para agregar y
representar intereses, el de la organización y el de la nueva comunicación
con la sociedad. La propuesta y el discurso de Colosio en la Asamblea renovó
la capacidad de convocatoria al interpretar el sentir de los militantes y de
la sociedad en su conjunto. La Asamblea, en gran medida gracias al liderazgo
de Colosio, resultó un éxito para el partido, fijándose en ella las bases de
territorialización.
La gran movilización política que representó la XIV Asamblea Nacional del
PRI preparó a esta institución política para participar con una presencia
ampliada, producto de intensos meses de trabajo, en las elecciones federales
de 1991. Los nuevos liderazgos estaban plenamente identificados y en torno a
ellos se lanzó la convocatoria por el voto.
Desde luego, se contó con el activo de las expectativas generadas por los
avances alcanzados por el gobierno del Presidente Carlos Salinas de Gortari.
Pero también se contó significativamente con buenos candidatos, con un
amplio y constante trabajo de proselitismo, con organización de partido, con
liderazgo desde la Presidencia del PRI.
Los resultados electorales mostraron los aciertos de la estrategia de
Colosio: se alcanzó el 62% del porcentaje total de los votos y se ganaron
290 de 300 distritos electorales federales. Se triunfó igual en los centros
urbanos y en las zonas rurales. Se ganó en distritos competidos, en un
entorno caracterizado por una amplia participación electoral. Se recuperaron
algunos distritos que estaban en manos de la oposición y se planteó, así,
una nueva manera de enfrentar los retos del momento.
"Otra satisfacción -señalaría Colosio- es haber conseguido la victoria en
las elecciones intermedias de 1991, en las que recuperamos buena parte del
Congreso Federal. Esta victoria hizo posible que el proyecto de
modernización nacional continuara con reformas legislativas tan importantes
como las de los artículos 27 y 130, apoyadas por la mayoría en el Congreso
que logramos constituir en las elecciones de 1991". Colosio realizó en el
Poder Legislativo y al frente de su partido una labor brillante,
comprometida, leal.

6.- El compromiso social
Cuando en abril de 1992 el titular de la que era todavía la Secretaria de
Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE), Patricio Chirinos, es postulado como
candidato a la gubernatura de Veracruz, el Presidente Carlos Salinas de
Gortari nombra a Luis Donaldo Colosio nuevo responsable de esa dependencia.
El día 22 de ese mismo mes, se envía a la Cámara de Diputados la iniciativa
presidencial que crea la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL),
secretaría que asume las funciones de la recién extinta SEDUE y de otras de
vital importancia, relacionadas con la vivienda y el desarrollo de las
regiones y las ciudades, así como la administración y desarrollo del
Programa Nacional de Solidaridad.
La labor desarrollada por el secretario Colosio en materia de política
social, fue muy importante. Vino a ser expresión de la Reforma del Estado
que había venido impulsando el Gobierno de la República. La estructura del
Programa Nacional de Solidaridad que se había diseñado y promovido desde
1989, amplió sus dimensiones hacia otros campos, y consolidó programas
prioritarios: ecología, desarrollo urbano y vivienda. No cabe duda de que
Solidaridad era ya un programa importante y prioritario, pero con Colosio en
la SEDESOL alcanzó una nueva dimensión más integral y con mejores
resultados. Al inicio de su gestión había alrededor de cien mil Comités de
Solidaridad: después de un año de trabajo se contaba ya con alrededor de
ciento cincuenta mil comités. Al mismo tiempo se impulsaban programas como
el de ecología productiva, Empresas en Solidaridad y vivienda rural.
Una de las áreas en las que México tuvo un crecimiento notable y un mayor
reconocimiento internacional, no obstante los retos que enfrentaba, es la de
ecología. En este campo, de vital importancia para las futuras generaciones.
Luis Donaldo Colosio puso en marcha un diseño institucional moderno, que
llevaría a la creación del Instituto Nacional de Ecología y de la
Procuraduría Federal de Protección al Ambiente. Durante el año y medio que
Colosio estuvo al frente de SEDESOL se avanzó -abatiendo un rezago de
decenio- en la ampliación del marco jurídico, en la aplicación rigurosa de
las normas y en la conservación de la rica biodiversidad de México. Se
ampliaron las zonas de reserva y las protegidas, hasta llegar a un cuatro
por ciento del territorio nacional.
Con Colosio se inició, además, una nueva etapa en la relación entre el
gobierno y las organizaciones ciudadanas, fincada en los principios de
corresponsabilidad y participación.
En materia de vivienda, en su gestión al frente de SEDESOL, inauguró
claramente una nueva etapa: la antigua función del gobierno como constructor
y de los constructores como contratistas, se evolucionó rápidamente a un
nuevo papel del gobierno como promotor y de los constructores como
verdaderos empresarios. Esto hizo posible llevar a cabo un ambicioso
programa de fomento y desregulación de la vivienda que sólo en 1993 permitió
que se rebasara la meta de construcción de 320,000 viviendas.
Siendo un especialista en desarrollo regional, Colosio diseñó -incorporando
los avances previos, así como numerosos y calificados puntos de vista- un
programa de SEDESOL que tiene como propósito preparar a las ciudades medias
para crecer ordenadamente, captar los nuevos flujos migratorios y
convertirse en nuevos centros de atracción de la inversión y de desarrollo
en el país. Así se creó y se puso en marcha el Programa de 100 Ciudades.
En SEDESOL, también mostró su gran capacidad de trabajo, de concreción y
concertación; sus proyectos de largo plazo confirmaron que su horizonte de
planeación apuntaba a dar certidumbre al futuro de México. Así, refrendó su
liderazgo y su capacidad para el diseño y ejecución de políticas públicas
innovadoras.
Por ello argumentaba: "representa un gran reto darle congruencia e
integridad a las diferentes políticas que antes estaban presentes en varias
áreas de la administración pública federal. Yo veo a la SEDESOL como un paso
más hacia delante en la reforma del Estado. Pensar en el desarrollo social
de las comunidades en México es pensar necesariamente en elevar
productivamente el bienestar de los mexicanos con pleno respeto a nuestros
recursos naturales. Haber integrado desarrollo social y ecología en una
misma dependencia tiene la virtud de adelantarse a lo que en el mundo se
está conociendo como desarrollo sustentable.
Crear empleos a costa de nuestros recursos naturales es algo que ya no está
acorde con la conciencia social que priva actualmente entre los mexicanos.
La agenda de SEDESOL ha sido la agenda de la sociedad. En México veo una
sociedad valiente y emprendedora segura de sí misma y en busca de horizontes
más promisorios, los mexicanos hemos dado pruebas fehacientes de que tenemos
la capacidad para generar las alternativas y aprovechar las oportunidades
para progresar. El fin de siglo mexicano se presenta promisorio. La clave
está en que nos mantengamos unidos".
7.- El candidato
El 28 de noviembre de 1993, en el auditorio Plutarco Elías Calles del CEN
del PRI, Luis Donaldo Colosio acepta la precandidatura de ese partido a la
Presidencia de la República. Aceptaba, afirmó en su mensaje de ese día, "con
profunda fidelidad a mi vocación política, vocación que hoy reafirmo y que
está sujeta a grandes exigencias, entre ellas, la de cumplir con nuestros
principios y con nuestros valores, la de honrar y enaltecer la trayectoria
de nuestro partido, la de presentar una propuesta y realizar una campaña que
esté a la altura de las aspiraciones de los mexicanos. Lo hago también
atendiendo a mi conciencia, que es la de un hombre que cree en la política
como ejercicio responsable para sumar voluntades en torno a un propósito."
El 8 de diciembre toma la protesta como candidato. El 10 de enero de 1994,
inicia oficialmente su campaña proselitista en la comunidad de Huejutla, en
el Estado de Hidalgo. La Plataforma Electoral de su partido tenía como
compromisos estratégicos:
· Garantizar la soberanía y los intereses de México
· La Transformación democrática de México
· Fortalecer una economía de la certidumbre
· Emprender un desarrollo regional equilibrado
· Promover una reforma social
· Propiciar una educación para el desarrollo y la competencia
· Establecer un nuevo equilibrio en la vida de la República.
El 23 de marzo de 1994, en la colonia popular denominada Lomas Taurinas, de
la ciudad de Tijuana, en Baja California, se suspende abruptamente la
campaña proselitista de Luis Donaldo Colosio. El candidato del PRI recibe un
balazo en la cabeza y otro en el abdomen. Fallece en Tijuana y es trasladado
esa misma noche a la Ciudad de México; el 24 es velado en las instalaciones
del CEN del PRI y en la agencia funeraria Gayosso; el día 25 su cuerpo es
trasladado a su ciudad natal, Magdalena de Kino, Sonora, para ser sepultado.
Ocho meses después, el 18 de noviembre, muere en la Ciudad de México, su
viuda, Diana Laura Riojas de Colosio, quien también es sepultada en
Magdalena de Kino, al lado de su esposo.
A Luis Donaldo Colosio le sobreviven: sus hijos Luis Donaldo y Mariana
Colosio Riojas; sus padres: Luis y Ofelia; sus hermanos: Martha Ofelia,
Laura Elena Dosolina, Víctor Manuel, Marcela Dolores y Claudia María.
8.- La ideología
Los mexicanos deben trabajar, deben progresar, hacerlo en armonía, hacerlo
en paz, la violencia no es el camino, la violencia solo genera más
violencia, el odio engendra mas odio y más rencor, la violencia no supera
los rezagos sociales, por el contrario, los retrasa, retrasa las soluciones
a los problemas que con el trabajo, la perseverancia y el tesón, debemos de
enfrentar los mexicanos. La justicia, la civilidad, la legalidad, la
seguridad en el aprovechamiento de lo propio y el respeto de lo ajeno, son
valores que debemos de sumar a nuestra cotidianeidad. Estoy convencido en
que el mejor gobierno es el que se finca en el imperio de la ley y reconozco
en el derecho el instrumento privilegiado para la resolución de las
controversias.
Estaba a favor de una política constructiva y no la que destruye; una
política que construye consensos a base del diálogo, a base de la
comunicación civilizada. Estamos a favor de la política que resuelve
diferencias que impulsa hacia delante.
Nuestra economía habrá de calificarse por su capacidad de generar
inversiones, de generar más empleos de elevar los salarios. No olvidemos que
sólo una economía fuerte y sana puede hacer justicia. Más empleos y mejores
salarios es mi compromiso.
Como integrante de la generación del cambio, creía en una profunda y amplia
reforma social que finque la nueva esperanza de los mexicanos; que dé
certidumbre a nuestro futuro. No proponía ni una reforma burocrática ni una
reforma centralizada. Proponía una auténtica reforma que nazca desde las
regiones, desde el sentimiento de cada comunidad y que tenga como centro de
todos nuestros afanes el bienestar y la dignidad del hombre.
Reformar el poder significa llevar el Gobierno a las comunidades, a través
de un nuevo federalismo. Significa también nuevos métodos de administración
para que cada ciudadano obtenga respuestas eficientes y oportunas cuando
requiere servicios, cuando plantea problemas, o cuando sueña con horizontes
más cercanos a las manos de sus hijos.

CAPÍTULO II
EL ASESINATO

1.- Los Hechos
Como parte del Itinerario de su programa de giras de campaña, el candidato
del PRI a la Presidencia de la República, Lic. Luis Donaldo Colosio
Murrieta, arribó el miércoles 23 de marzo de 1994 alrededor de las 16:05
hrs. al aeropuerto "Abelardo L. Rodríguez" de la ciudad de Tijuana Baja
California .
El primer punto agendado; la popular colonia Lomas Taurinas, ubicada a unos
metros de la línea que divide la frontera con los Estados Unidos.
El sitio de reunión fue en una explanada con un parque en pendiente sobre la
calle "La Punta" donde se colocó un improvisado templete, montado sobre una
camioneta. Había un único punto de acceso,, se trataba de un puente de
madera, de tres o cuatro metros de largo, que conectaba la explanada a un
camino sin pavimentar cuya entrada era una pendiente por la cual llegó el
vehículo del candidato.
Durante el denominado "Acto de Unidad", con un aforo de aproximadamente
4,000 personas, participaron cuatro oradores locales, antes de que el propio
Luis Donaldo Colosio pronunciara su emotivo discurso con el cual dió fin el
evento.
Alrededor de las 17:00hrs. tiempo local, el candidato bajó del templete
rodeado por las personas encargadas de su seguridad personal, con la
intención de atravesar la gran explanada entre la multitud para dirigirse al
puente de salida tras el cual le esperaba el vehículo que lo conduciría al
Club Campestre de Tijuana. Pudo apenas caminar poco menos de 10 metros,
cuando dos disparos que penetraron en el cráneo y el abdomen del Lic.
Colosio, le hicieron desvanecerse y caer al piso en forma instantánea. El
candidato gravemente herido, fue trasladado de manera inmediata al Hospital
General de Tijuana en donde tras recibir todo tipo de atención médica,
alrededor de las 20:00 hrs. fue oficialmente declarado muerto.
El autor de los disparos, fue inmediatamente detenido por quienes en el
momento del atentado rodeaban al candidato y posteriormente puesto a
disposición de las autoridades, siendo identificado como Mario Aburto
Martínez de 23 años de edad, oriundo del Estado mexicano de Michoacán y
radicado desde hacia ocho años en la Ciudad de Tijuana.
2.- Las Investigaciones
Durante el curso de la indagatoria, se han sucedido cuatro Procuradores
Generales de la República y cuatro Subprocuradores Especiales. Con excepción
del último Subprocurador, cuya investigación se encuentra en curso, los
anteriores encargados de la investigación informaron públicamente los
resultados y fundamentos de las indagaciones que realizaron.
Particularmente, los Subprocuradores Miguel Montes y Olga Islas, publicaron
amplios y detallados informes. Bajo esta consideración, el apuntamiento que
sobre cada gestión se hace en el presente documento, no implica una
exposición amplia de las mismas y sólo destaca aquello que, en
retrospectiva, aparece como lo más representativo.
3.- Las primeras investigaciones del caso: la gestión del licenciado Diego
Valadés Ríos.
Históricamente, la gestión del licenciado Diego Valadés Ríos al frente de
las investigaciones del homicidio del licenciado Luis Donaldo Colosio
Murrieta, se sitúa como la más breve pero también como la más trascendente,
en cuanto ocurre recién sucedidos los hechos.
Metodológicamente, esta investigación, que abarca un periodo de cuatro días
(23 al 27 de marzo de 1994), se desarrolla en medio de la confusión y sin
sujeción estricta a los principios básicos de la investigación
criminalística. A ello contribuyen factores tanto internos como externos.
La Delegación Estatal de la Procuraduría General de la República en Baja
California es prontamente rebasada por la magnitud del crimen y no acierta a
tomar control inmediato de las circunstancias. En esos momentos, la atención
se centra en la salud del candidato, lo que da pié a la intervención de
diversas autoridades de manera inconexa: el Estado Mayor Presidencial, quien
habiendo asegurado y puesto a disposición al autor material del crimen Mario
Aburto, conserva durante algunas horas el arma homicida y la ojiva
encontrada en el lugar de los hechos; la Policía Municipal, quien asegura y
revisa el baúl del autor del homicidio; la Policía Judicial del Estado,
quien practica la detención de Jorge Antonio Sánchez Ortega en calidad de
sospechoso y el Subdelegado de la policía Judicial Federal, Raúl Loza Parra,
quien encabeza el primer interrogatorio de Mario Aburto. En ese momento, no
se toman medidas para preservar adecuadamente el lugar de los hechos.
Durante las horas siguientes, se sucede el arribo de diversos funcionarios a
la Ciudad de Tijuana. Mario Aburto ya había declarado ante el Ministerio
Público y comienza un acelerado ritmo de trabajo en la Delegación. Diversas
personas practican diligencias sin un hilo conductor adecuado, pues la
presencia del Procurador Valadés y de los principales funcionarios de la
Procuraduría General de la República, provoca pluralidad de mandos y
directrices. La apresurada venida del personal pericial y la intensa presión
a que son sometidos, impide que se desarrolle un adecuado trabajo
criminalístico. Por ejemplo, se carece de brújula y cintas métricas en el
lugar de los hechos; no existe coordinación entre el personal ministerial y
pericial que practica la reconstrucción de hechos; la necropsia se realiza
ante un grupo numeroso de personas que impide la adecuada fijación de
fotografías del cadáver y los peritos no establecen el plano de
sustentación, indispensable para determinar la trayectoria de los disparos.
Finalmente, se pierden importantes indicios, al ser lavada la ojiva
encontrada en el lugar de los hechos, con el propósito de realizar lo que en
ese momento parecía mas urgente: la realización de los dictámenes de
balística.
Con todo, durante esta gestión es consignado el autor material del homicidio
y se dejan sentadas las bases para su posterior condena.
Asimismo, el Procurador Valadés deja preparado lo que sería el primer acto
procesal de su sucesor, el Subprocurador Montes: la consignación de
Tranquilino Sánchez Venegas, como presunto cómplice del homicidio. También y
pese a las carencias técnicas y metodológicas con que se realiza, es en esta
gestión cuando de emite el dictamen en criminalística sobre la posición
víctima-victimario, que a la postre ha resultado ser el que más cercano
estuvo de explicar adecuadamente la mecánica de los hechos.
Es también en esta gestión cuando ocurre la polémica liberación de Jorge
Antonio Sánchez Ortega a quien le había resultado positiva la prueba del
radizonato de sodio y presentaba en su chamarra una gota de sangre del
candidato.
En un estricto sentido, de lo actuado durante la gestión del licenciado
Valadés, se desprende que si bien se establece la hipótesis de un solo autor
del homicidio, basándose para ello, entre otras probanzas, en la propia
confesión del inculpado, los testigos que señalaban haberlo visto disparar,
el video que capta el momento del atentado, el dictamen sobre la posición
víctima-victimario y la pericial que establecía que la ojiva encontrada en
el lugar del suceso había sido percutida por el arma asegurada al infractor,
también queda apuntada la tesis de que éste contó con el presunto auxilio de
cómplices presentes en el lugar de los hechos, ya que al efecto se dio la
consignación de Tranquilino Sánchez Venegas.
En el aspecto estadístico, durante esta gestión se recabaron 25
declaraciones ministeriales y 2 ampliaciones; se efectuaron 2
reconstrucciones de hechos y 2 inspecciones oculares; 17 investigaciones
policiales y 13 dictámenes periciales.
4.- El primer Subprocurador Especial: la gestión del licenciado Miguel
Montes García.
A las pocas horas de ocurrido el homicidio del licenciado Luis Donaldo
Colosio Murrieta, el entonces Presidente de la República decide nombrar un
Fiscal Especial para que se encargue de las investigaciones del asesinato.
La propuesta presidencial recae en el licenciado Santiago Oñate Laborde.
Consultada la señora Diana Laura Riojas viuda de Colosio, manifiesta su
oposición. Argumenta dos razones: la cercanía afectiva del licenciado Oñate
con su esposo y su no-experiencia en investigaciones criminales. Menciona a
su vez a un jurista y político destacado: el licenciado Miguel Montes
García. El Presidente Salinas acepta y el 26 de marzo de 1994 se publica en
el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se crea una
Subprocuraduría Especial con el objeto de llevar a cabo las investigaciones
que conduzcan al esclarecimiento de los hechos relacionados con el homicidio
del señor Luis Donaldo Colosio Murrieta.
Al inicio de su gestión, el licenciado Miguel Montes sostiene la tesis de la
acción concertada. Su primer acto procesal relevante, el mismo día de su
designación el 28 de marzo, consiste en la consignación de Tranquilino
Sánchez Venegas, como presunto copartícipe en el homicidio. El 4 de abril,
consigna a Vicente Mayoral Valenzuela, Rodolfo Mayoral Esquer y Rodolfo
Rivapalacio Tinajero por la misma coparticipación. La responsabilidad del
autor material se sustenta, básicamente, en las pruebas preexistentes y la
de los copartícipes, salvo el caso de Rodolfo Rivapalacio, en los
movimientos observados en los videos, que se interpretan como de auxilio o
favorecimiento.
A partir de ese momento, el licenciado Montes centra particularmente su
investigación en la persona de Mario Aburto. Para el 2 de junio de 1994 y
basado primordialmente en la ausencia de pruebas en contra de los presuntos
copartícipes, en los estudios de personalidad del autor material y de los
documentos que le fueron asegurados, comienza a abandonar la tesis de la
concertación y hace público que las investigaciones no habían aportado
nuevos elementos de prueba y que, por el contrario, se fortalecía la tesis
de que el homicidio había sido cometido por un hombre solo, sin que
necesariamente la conducta de los demás inculpados hubiese sido determinante
en el hecho. El 14 de julio, renuncia a su cargo y considera agotada la
investigación: para él y su equipo Mario Aburto era el autor material e
intelectual del homicidio del licenciado Luis Donaldo Colosio y actuó solo,
de acuerdo con las características de su personalidad, sin que hubiese datos
que hiciesen pensar la autoría intelectual de terceros.
En el aspecto criminalístico y relativo a la posición víctima-victimario,
esa Subprocuraduría sostuvo la hipótesis del giro a la izquierda de 90° del
candidato, luego del primer disparo y un concomitante desplazamiento del
agresor hacia su izquierda, quien hace el segundo disparo al descubierto
costado izquierdo del licenciado Colosio. Este dictamen, realizado sin la
premura y presión que el anterior, resultó, sin embargo, ser el más
inconsistente y con menor viabilidad técnica, al introducir elementos
subjetivos y poco probables de realizar en el mundo fáctico.
La gestión del licenciado Montes se desarrolló durante tres meses y medio
(28 de marzo a 14 de julio de 1994). Durante ella se recabaron 276
declaraciones ministeriales y 42 ampliaciones. Se efectuaron 4 inspecciones
oculares, 47 investigaciones de la Policía Judicial Federal y 48 dictámenes
periciales.
5.- Las investigaciones del asesinato durante la gestión de la Doctora Olga
Islas de González Mariscal.
El corte abrupto de las investigaciones durante la gestión del licenciado
Miguel Montes y sobre todo el cambio brusco de posición en lo concerniente a
la hipótesis de la concertación, dejó una secuela de insatisfacción
colectiva respecto al curso de las investigaciones. Muchas eran ya, para ese
momento, las inquietudes e interrogantes sociales respecto del asesinato.
En este contexto, el entonces Presidente de la República designa como
segunda titular de la Subprocuraduría Especial, a una distinguida académica
y jurista, la doctora Olga Islas de González Mariscal, quien hasta ese
momento se desempeñaba como Subprocuradora de Averiguaciones Previas de la
Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal. Al anunciar su
nombramiento, el licenciado Carlos Salinas de Gortari señaló que había dado
instrucciones a la nueva titular de profundizar en la investigación, para
determinar si alguien o algunos habían influido en Mario Aburto para la
comisión del crimen.
La doctora Olga Islas asumió el cargo el 18 de julio de 1994 y en consenso
con el grupo asesor de juristas designado por el Presidente de la República,
del que formaron parte el doctor Jesús Zamora Pierce, el licenciado Agustín
Santamarina y el licenciado Francisco Acuña Griego, con la excusa del doctor
Raúl Carrancá y Rivas, anunció el establecimiento de 31 líneas o hipótesis
de investigación a desarrollar durante su administración.
Al concluir su gestión, el 30 de noviembre de 1994, la doctora Islas informó
que 22 de las líneas anunciadas se habían considerado resueltas y no habían
aportado nuevos elementos a la indagatoria, dejando abiertas 9 de ellas para
la continuación de las investigaciones.
La doctora Islas no asume durante su administración una postura específica
respecto de la existencia o no de otros probables autores o partícipes en el
evento delictivo, ni tampoco cuestiona o somete a análisis crítico los
dictámenes periciales realizados por sus antecesores. Amplía en cambio el
espectro de la investigación, dando de esa manera entrada a diversas
inquietudes que públicamente se venían manifestando respecto del crimen, o
que se estimaba, no habían quedado lo suficientemente explicadas durante el
periodo del licenciado Montes.
Como aspecto relevante de esta gestión, durante la misma ocurre la condena
del autor material, quien fue sentenciado en primera instancia a la pena de
42 años de prisión.
Durante la administración de la doctora Olga Islas, que en términos formales
abarcó 5 meses (18 de julio al 15 de diciembre de 1994). Se recabaron 103
declaraciones ministeriales y 49 ampliaciones. Se efectuaron 10 inspecciones
oculares, 75 investigaciones de la Policía Judicial Federal y 49 dictámenes
periciales.
6.- El tercer Subprocurador Especial para el Caso Colosio: la gestión del
licenciado José Pablo Chapa Bezanilla.
El 16 de diciembre de 1994, el doctor Ernesto Zedillo Ponce de León designa
como nuevo Subprocurador Especial al licenciado José Pablo Chapa Bezanilla,
a quien concomitantemente se encarga la investigación de los homicidios del
licenciado José Francisco Ruiz Massieu y del Cardenal Juan Jesús Posadas
Ocampo.
A poco más de dos meses de iniciada su gestión, el 24 de febrero de 1995, el
licenciado Chapa Bezanilla da un vuelco a las investigaciones y apuntala la
tesis de la concertación, por la vía de un segundo tirador que, situado a la
izquierda del candidato, habría realizado el disparo al abdomen. Afirma,
además, que la ojiva encontrada en el lugar de los hechos había sido
sembrada. Como autor del segundo disparo, es consignado y sujeto a proceso
penal Othón Cortés Vázquez.
La hipótesis del segundo tirador, descansa en tres testigos que señalaron
haber visto a Othón Cortés con un arma de fuego apuntando al costado
izquierdo del candidato, afirmando uno de ellos que incluso lo vió disparar,
en un dictamen de criminalística que descarta la existencia de los giros que
se mencionan en los dictámenes anteriores y establece que en relación a la
segunda herida que presentó el candidato, el agresor se encontraba atrás, a
la izquierda y en un plano ligeramente superior con relación a la zona de
impacto; en las declaraciones de cuatro testigos quienes dicen dudar que la
ojiva que observaron en fotografías al momento de la diligencia, sea la
misma que vieron sobre la tierra en el lugar de los hechos: en un informe de
balística, en el que se establece que habiendo realizado disparos de prueba
sobre una piel de cerdo. Con un arma similar a la utilizada por Mario Aburto
y en un terreno con características similares al del lugar de los hechos,
los disparos penetraron once y diecinueve centímetros en el piso,
respectivamente , lo que dio pauta para afirmar que la ojiva fue sembrada; y
en un dictamen pericial en materia de neurología, según el cual, una persona
con las características de la lesión cerebral que presentó el licenciado
Colosio, era imposible que realizara un movimiento corporal voluntario
alguno.
La inconsistencia y poco sustento científico de esta teoría, habría de
verse, con mediana claridad, a la vuelta del tiempo. En principio, el 7 de
agosto de 1996, el C. Juez de la Causa dictó sentencia absolutoria a favor
de Othón Cortés Vázquez, fundándose para ello en la falta de confiabilidad
de los testimonios de cargo y en la imposibilidad de que el inculpado
hubiese realizado el segundo disparo, pues se había determinado
pericialmente y fedatado judicialmente, que al momento del primer disparo,
Othón Cortés posa su mano derecha sobre el hombro del General Domiro García
reyes, lo que hace improbable que en menos de dos segundos hubiese disparado
con esa mano, según lo refieren los testigos.
Durante la gestión del licenciado Chapa Bezanilla se resuelve el recurso de
apelación interpuesto en contra de la sentencia dictada en contra de Mario
Aburto, con el resultado de que le fue aumentada la pena a 45 años de
prisión y, asimismo, ocurre la absolución de Vicente y Rodolfo Mayoral y
Tranquilino Sánchez Venegas, por insuficiencia de pruebas.
A mediados de agosto de 1996, el C. Presidente de la República dispone la
remoción del tercer Subprocurador Espacial para el caso Colosio.
Durante la gestión del licenciado Chapa Bezanilla, que abarcó más de 20
meses (16 de diciembre de 1994 al 30 de agosto de 1996), se recabaron 146
declaraciones ministeriales y 89 ampliaciones. Se efectuaron 8 inspecciones
oculares, 52 investigaciones de la Policía Judicial Federal y 58 dictámenes
periciales.