Cocaina

Drogodependencia. Adicción a las drogas. Historia. Consumo. Usos. Efectos secundarios. Enfermedades

  • Enviado por: Daniel Urrutia Salvo (chile)
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 15 páginas

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Cocaina

Integrntes: Sebastián Cofré

Francisco Pastor

Cristóbal Rojas

Daniel Urrutia

Curso: III° C

¿QUÉ ES LA COCAINA?

La cocaína es un estimulante extremadamente adictivo que afecta directamente al cerebro. La cocaína ha sido llamada la droga de los ochenta y noventa por su gran popularidad y uso durante esas décadas. Sin embargo, la cocaína no es una droga nueva. En realidad, es una de las drogas más antiguas. La sustancia química pura, el clorhidrato de cocaína, se ha venido usando por más de 100 años, mientras que las hojas de la cocaína se han ingerido por miles de años.

A mediados del siglo diecinueve, se extrajo por primera vez la cocaína pura de la hoja de la planta "Eritroxilon", que crece principalmente en Perú y Bolivia. A principios del siglo veinte, la cocaína se convirtió en el ingrediente principal en la mayoría de los tónicos y elíxires que se crearon para tratar numerosas enfermedades. En la actualidad la cocaína es una droga clasificada bajo la Lista II ("Schedule II"), lo que significa que se considera que hay un gran potencial para su abuso, pero que puede ser administrada por un doctor para usos médicos legítimos, o sea, como anestesia local para ciertos tipos de cirugías de los ojos, oidos y garganta.

Básicamente hay dos formas químicas de la cocaína: el clorhidrato de sal y las cristales de cocaína ("freebase"). El clorhidrato de sal, o la forma en polvo de la cocaína, se disuelve en el agua, y cuando se abusa, puede ser usada en forma intravenosa (en la vena) o intranasal (por la nariz). El "freebase" se refiere a un compuesto que no ha sido neutralizado por ácido para producir clorhidrato de sal. La forma "freebase" de la cocaína se puede fumar.

La cocaína usualmente se vende en la calle en forma de un polvo blanco, fino y cristalino que se conoce como "coke" o coca, "C", "snow" (nieve), "flake" (copo) o "blow" (golpe). Los traficantes generalmente la mezclan con otras sustancias, tales como maicena, talco y/o azúcar; o con ciertas drogas como la procaína (una anestesia local de composición química parecida); o con otros estimulantes, como las anfetaminas.

¿QUÉ ES EL CRACK?

Crack es el nombre callejero que se le da a los cristales de cocaína ("freebase"), al procesar la cocaína en polvo para convertirla en una sustancia que se pueda fumar. El término "crack" se refiere al sonido crujiente que se escucha cuando se fuma esta mezcla. La cocaína "crack" se procesa con amonia o bicarbonato de sodio y agua, y se la calienta para eliminar el clorhidrato.

Dado que el "crack" se fuma, el usuario siente euforia en menos de diez segundos. Debido al efecto tan rápido, casi inmediato de euforia que produce esta droga, se hizo muy popular en los años ochenta. Otra razón para su popularidad es que no cuesta mucho procesarlo ni comprarlo.

Cocaina

LOS PELIGROS DE LA COCAINA.

La cocaína es un fuerte estimulante del sistema nervioso central que obstaculiza el proceso de reabsorción de dopamina, un mensajero químico que está relacionado con el placer y el movimiento. La dopamina se libera como parte del sistema de recompensa del cerebro y tiene que ver con el estímulo que caracteriza el consumo de cocaína.

Los efectos físicos del uso de cocaína incluyen constricción de los vasos sanguíneos periféricos, dilatación de las pupilas y aumento de la temperatura, la frecuencia cardíaca y la tensión arterial. La duración de los efectos eufóricos inmediatos de la cocaína, que incluyen hiperestímulo, reducción de la fatiga y claridad mental, depende de la forma de administración. Cuanto más rápida sea la

absorción, más intenso será el estímulo. Por otra parte, cuanto más rápida sea la absorción, más breve será la acción. El estímulo de la inhalación puede durar de 15 a 30 minutos y el de fumar, de 5 a 10 minutos. Aumentar el uso de cocaína puede reducir el período de estímulo.

Algunos usuarios de cocaína dicen que sienten desasosiego, irritabilidad y ansiedad. Se puede desarrollar una tolerancia notable del estímulo y muchos adictos dicen que tratan, en vano, de que la droga les produzca tanto placer como durante la primera exposición. Las pruebas científicas indican que la potente propiedad de refuerzo neurosicológico de la cocaína lleva a la persona al uso continuo, a pesar de las consecuencias físicas y sociales nocivas. En casos raros, puede ocurrir muerte repentina la primera vez que se usa cocaína o inesperada de ahí en adelante. Sin embargo, no hay forma de determinar quién tendría predisposición a la muerte repentina.

Las dosis elevadas o el uso prolongado de cocaína o ambas cosas pueden desencadenar paranoia. El fumar cocaína crack puede producir una conducta paranoide particularmente agresiva en los usuarios. Cuando los adictos dejan de usar cocaína, a menudo se deprimen. Eso también puede llevar a un mayor uso de cocaína para aliviar la depresión. La inhalación prolongada de cocaína puede resultar en ulceración de la membrana mucosa de la nariz y puede lesionar tanto el tabique nasal como para provocar su colapso. Las muertes relacionadas con el uso de cocaína se producen a menudo como consecuencia de paro cardíaco o ataques, seguidos de paro respiratorio.

Cuando la gente mezcla el consumo de cocaína con el de alcohol, agrava el peligro que presenta cada droga y, sin saberlo, hace un complejo experimento químico en su propio cuerpo. Varios investigadores patrocinados por el NIDA han descubierto que el hígado humano combina la cocaína con el alcohol y fabrica una tercera sustancia, el etileno de cocaína, que intensifica los efectos eufóricos de la cocaína y, al mismo tiempo, tal vez aumenta el riesgo de muerte repentina.

ALCANCE DEL USO DE LA COCAINA

EN LOS ESTADOS UNIDOS.

El estudio de la Encuesta Domiciliaria Nacional sobre el Abuso de las Drogas (NHSDA) en el año 1997, estima que alrededor de 1.5 millones de americanos (0.7 por ciento de la población de 12 años de edad en adelante) usaban cocaína en ese año. Estas cifras no han cambiado mucho desde 1992, a pesar de que sí han bajado dramáticamente si se les compara con los 5.7 millones de adictos (3 por ciento de la población) que existían en 1985. Basándose en una información adicional que incluye a los adictos que no se consideraron en el reporte de la NHSDA, la Oficina de Política Nacional sobre el Control de Drogas estima que el número de consumidores habituales es de 3.6 millones.

Los mayores consumidores de cocaína se encuentran en la población entre los 18 a 25 años de edad. En general, los hombres usan la cocaína más que las mujeres. También, de acuerdo con el estudio de 1997 de la NHSDA, la proporción del uso es de 1.4 por ciento de afroamericanos, 0.8 por ciento de hispanos, y 0.6 por ciento anglosajones.

En la actualidad, el "crack" continúa siendo un serio problema en los Estados Unidos. El estudio de la NHSDA de 1997 estima que habían unos 604,000 adictos a la cocaína, lo que no refleja un cambio significante de los que existían en 1988.

El reporte de 1998 del Estudio de Observación del Futuro, entidad que anualmente encuesta las actitudes de los adolescentes y el uso reciente de drogas, informa que el uso de "crack" tanto el del año anterior como el de por vida, aumentó en el grupo de niños de octavo grado, llegando a la cifra más alta desde 1991, que fue el primer año para el cual se tiene cifras para este grupo. El porcentaje de alumnos del octavo grado que reportan haber probado el "crack" por lo menos una vez en su vida, aumentó de un 2.7 por ciento en 1997 a un 3.2 por ciento en 1998. El uso de "crack" durante el año anterior también aumentó ligeramente en este grupo, a pesar de que no hubo cambios en los demás grados.

La información de la Red de Alerta sobre Abuso de Drogas (DAWN) indica que, después de haber aumentado 78 por ciento entre 1990 y 1994, las visitas a las salas de emergencia, que fueron relacionadas a la cocaína, se mantuvieron al mismo nivel entre 1994 y 1996, con 152,433 episodios ligados a la cocaína reportados en 1996.

Cocaina
Consumo de cocaina en los Estados Unidos (que es donde se obtiene mas información abierta para este tipo de encuentas).

CONSUMO DE COCAINA EN CHILE.

Según la encuesta nacional de consumo de drogas realizada por el CONACE (Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes) en 1998, se puede concluir que en Chile el 4% de la población entre 12 y 64 años, ha probado cocaína alguna vez en su vida. Dicho porcentaje corresponde aproximadamente a 279.200 personas, de las cuales 217.750 (78%) son hombres y 61.400 (22%) son mujeres. Se estima que 1 de cada 15 hombres y 1 de cada 61 mujeres, ha consumido alguna vez cocaína.

Se estima que durante 1998 probaron por primera vez cocaína aproximadamente 46.600 personas. Ello representa un aumento del 19% respecto de 1994. Se puede agregar que varió la composición de quienes prueban, ya que las mujeres pasaron de representar desde un 20% a un 24% del total de los consumidores. La mitad de las personas que inician el consumo de cocaína lo hacen entre los 17 y los 22 años, rango en el cual la edad promedio de prueba es de 19 años (ver gráfico N°1). Un 32% prueba entre los 23 y los 34 años, el 7% prueba en edades superiores a 34 años y un 10% cuando tienen menos de 17 años.

Edad

Hombre

Mujer

Total

Hasta 13 años

1%

3%

1%

14 a 18 años

30%

41%

33%

19 a 25 años

43%

36%

41%

26 a 34 años

18%

16%

17%

Más de 35 años

8%

5%

7%

Fuente: Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, realizada por CONACE el año 1998.

¿CÓMO SE USA LA COCAINA?

Las principales maneras de usar la cocaína son por via oral, nasal, intravenosa y fumándola. Los términos callejeros en los Estados Unidos para estos usos respectivamente son "chewing" (mascando), "snorting" (inhalando o resoplando), "mainlining" (intravenosamente), "injecting" (inyectando), y "smoking" (fumando) (incluyendo el "freebase" y el "crack"). "Snorting" o inhalando es el proceso de inhalar el polvo de cocaína a través de la nariz, donde pasa directamente a la sangre a través de las membranas nasales. La inyección lleva la droga directamente a la sangre aumentando así su efecto. Cuando se fuma se inhala el vapor o el humo a los pulmones, donde la sangre lo absorbe a la misma velocidad que cuando se inyecta. También se puede aplicar a las membranas mucosas. Algunos usuarios combinan el polvo de la cocaína o "crack" con heroína para crear un "speedball."

Cocaina
Cocaina
El uso de la cocaína fluctúa entre uso casual o uso repetitivo o compulsivo, con una gran variedad de estilos entre estos dos extremos. No existe una forma segura para usar la cocaína. Cualquier tipo de uso puede llevar a absorber cantidades tóxicas de cocaína, lo que puede causar severas emergencias cardiovasculares o cerebrales que pueden resultar en una muerte súbita. El uso continuo de la cocaína, en cualquier forma, puede causar adicción y otras consecuencias negativas a la salud.

¿CÓMO LA COCAINA PRODUCE SUS EFECTOS?

Muchos estudios se han realizado para entender la forma en que la cocaína produce los efectos placenteros y la razón por la que crea la adicción. Un mecanismo es a través de su efecto sobre las estructuras profundas del cerebro. Los científicos han descubierto que cuando se estimulan ciertas regiones del cerebro se produce una sensación de placer. Uno de los sistemas neurales que parece ser más afectado por la cocaína se origina en una región muy profunda del cerebro llamada el área ventral del tegmento (AVT). Las células nerviosas que se originan en la AVT se extienden a la región del cerebro conocida como "nucleus accumbens", una de las áreas claves del cerebro relacionada con el placer. Por ejemplo, en estudios con animales, todo lo que produce placer, como el agua, la comida, el sexo, y muchas drogas adictivas, aumenta la actividad en el "nucleus accumbens".

Los investigadores han descubierto que cuando se está realizando un acto de placer, las neuronas en el AVT aumentan la cantidad de secreción de la dopamina en el "nucleus accumbens". En el proceso normal de comunicación, una neurona segrega dopamina dentro de la sinapsis (pequeña abertura entre dos neuronas), donde se liga con proteínas específicas (llamadas receptores de dopamina) en la neurona adyacente y por lo tanto envía una señal a esa neurona. Las drogas de abuso pueden interferir con este proceso normal de comunicación. Por ejemplo, los científicos han descubierto que la cocaína bloquea la eliminación de la dopamina de la sinapsis lo que causa una acumulación de la misma. Esta acumulación de dopamina causa una estimulación continua de las neuronas receptoras, lo que probablemente produce la euforia que reportan los usuarios de la cocaína.

El abuso continuo de la cocaína a menudo crea la tolerancia. Esto significa que el cerebro va a necesitar una dosis cada vez mayor y más frecuente para obtener el mismo placer que cuando comenzó el uso de la droga. De acuerdo con estudios recientes, durante períodos de abstinencia del uso de la cocaína, el recuerdo de la euforia asociado con su uso o solamente referencias a la droga, puede causar el deseo incontrolable de usarla y la reincidencia en el uso de la misma aún después de largos períodos de abstinencia.

EFECTOS DE LA COCAINA A CORTO PLAZO.

Los efectos de la cocaína se presentan casi inmediatamente después de su uso y desaparecen en cuestión de minutos u horas. Los que usan la cocaína en pequeñas cantidades (hasta 100 mg.) generalmente se sienten eufóricos, energéticos, conversadores y más alertos mentalmente, particularmente con relación a las sensaciones de la vista, el oído y el tacto. La cocaína también puede disminuir temporalmente los deseos de comer y dormir. Algunos usuarios sienten que la droga los ayuda a realizar algunas tareas físicas e intelectuales más rápido; sin embargo, a otros les produce el efecto opuesto.

La forma en que se administra la cocaína determina el tiempo que dura el efecto inmediato de euforia. Mientras más rápida es la absorción, más intenso es el "high". Pero también, cuanto más rápida sea la absorción, menor es el tiempo que dura el efecto de la droga. El "high" que produce la inhalación se demora en presentarse y puede durar de 15 a 30 minutos, mientras que el que se obtiene fumando, puede durar de 5 a 10 minutos.

Los efectos fisiológicos de corto plazo que produce la cocaína son: contracción de los vasos sanguíneos, dilatación de las pupilas, y aumento en la temperatura corporal, en el ritmo cardíaco y en la tensión arterial. Si se usan cantidades mayores (varios cientos de miligramos o más) se intensifica el "high" del usuario, pero también puede llevar a un comportamiento más extravagante, errático y violento. Estos usuarios pueden experimentar tremores, vértigos, espasmos musculares, paranoia y, con dosis consecutivas, una reacción tóxica muy similar al envenenamiento por anfetamina. Algunos usuarios reportan que se sienten intranquilos, irritables y sufren de ansiedad. En algunas ocasiones raras, la muerte súbita puede ocurrir cuando se usa la cocaína por primera vez o subsecuentemente sin avisar. Las muertes ocasionadas por la cocaína suelen ser ocasionadas por paros cardiacos o por convulsiones seguidas por un paro respiratorio.

Efectos a corto plazo de la cocaína

Aumento de energía

Disminución de apetito

Agudeza mental

Aumento en las palpitaciones del corazón y la tensión arterial

Contracción de los vasos sanguíneos

Aumento de la temperatura

Dilatación de las pupilas

EFECTOS DE LA COCAINA A LARGO PLAZO.

La cocaína es una droga extremadamente adictiva. Una vez que un individuo prueba la cocaína le es muy difícil predecir o controlar a que extremo continuará usándola. Se cree que los efectos adictivos y estimulantes de la cocaína son principalmente el resultado de su habilidad para impedir la reabsorción de la dopamina por las células nerviosas. El cerebro emite la dopamina como un sistema de gratificación, y la misma es directa o indirectamente relacionada a las propiedades de adicción de todas las principales drogas de abuso.

Se puede desarrollar una tolerancia considerable al "high" de la droga y muchos adictos reportan que, aunque traten, no obtienen el mismo placer como cuando la usaron por primera vez. Algunos de los que la usan a menudo aumentan la dosis para intensificar y prolongar la euforia. Aunque puede ocurrir una tolerancia al "high," también los que la usan pueden desarrollar más sensibilidad ("sensitización") a los efectos anestésicos y convulsivos, sin tener que haber aumentado la dosis. Este aumento en la sensibilidad puede explicar por qué algunas muertes ocurren después del uso de dosis de cocaína relativamente pequeñas.

Cocaina

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Cuando la cocaína se usa de corrido ("binge"), o sea repetidamente y en dosis cada vez más grandes, puede conducir a un estado de irritabilidad, inquietud y paranoia. Esto puede causar un episodio total de sicosis paranoide en que el individuo pierde el sentido de la realidad y sufre de alucinaciones auditivas.

Efectos de la cocaína a largo plazo Adicción

Irritabilidad y cambios de temperamento
Intranquilidad
Paranoia
Alucinaciones auditivas

PELIGRO DE CONTRAER

ENFERMEDADES INFECCIOSAS.

Los adictos a la cocaína, particularmente los que se inyectan, tienen un riesgo mayor de contraer enfermedades infecciosas, como la del virus de la inmunodeficiencia humana (SIDA/VIH) y la hepatitis. La realidad es que el uso de drogas ilícitas, incluyendo el "crack", es uno de los principales contribuyentes a los nuevos casos de VIH. La propagación del VIH debido al uso de drogas, se origina debido a la transmisión del virus al compartir agujas y otros objetos ("parafernalia") que usan los adictos que se inyectan. También se transmite indirectamente, por ejemplo, cuando una madre infectada con el VIH le transmite el virus a su hijo durante el embarazo. Esto es particularmente alarmante si se considera que las mujeres constituyen un 60 por ciento de los nuevos casos de SIDA. Las investigaciones demuestran que el uso de drogas también interfiere con el buen juicio para determinar los riesgos que se corre y, por lo tanto, los usuarios tienden a no tomar precauciones cuando tienen relaciones sexuales, a compartir agujas y otros instrumentos para inyectarse y al intercambio de sexo por drogas, tanto entre hombres como mujeres.

También se está viendo un aumento en la diseminación de la hepatitis C entre los adictos que se inyectan. Los estimados actuales indican que el porcentaje de infección en este segmento de la población es alrededor de un 65 al 90 por ciento. Por el momento no existe una vacuna para el virus de la hepatitis C, y el único tratamiento disponible es muy costoso, tiene muy poco éxito y, en muchos casos, tiene efectos secundarios muy serios.

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