Sociología y Trabajo Social


Clonación


1 ¿ Qué es la clonación?

La Real Academia Española, define clonación como la acción y efecto de clonar. Esta definición no nos es suficiente y para ello nos referimos al ámbito de la ingeniería Genética, clonar es aislar y multiplicar en un tubo de ensayo un determinado gen o en general un trozo de ADN. También podemos definir clonación como una técnica de laboratorio, que crea un ser viviente genéticamente igual al que le dio su origen.

Clon: científicamente es un conjunto de seres vivientes creados en laboratorios por una tecnica asexual.

En los animales superiores, la única forma de reproducción es la sexual, por la que dos gametos se unen, formando un zigoto, que se desarrollará hasta dar el individuo adulto. La reproducción sexual fue un invento evolutivo, que garantiza la descendencia.

Las células somáticas, que constituyen los tejidos del animal adulto, han recorrido un largo camino "sin retorno", de modo que, a diferencia de las células de las primeras fases del embrión, han perdido la capacidad de generar nuevos individuos y cada tipo se ha especializado en una función distinta.

El primer experimento de clonación en vertebrados fue el de Briggs y King (1952), en ranas. En los años 70, Gurdon logró colecciones de sapos de espuelas.

Desde hace unos años se vienen obteniendo mamíferos clónicos, pero sólo a partir de células embrionarias muy tempranas, debido a que aún no han entrado en diferenciación. Pero el equipo de Ian Wilmut, comunicó que habían logrado una oveja por clonación a partir de una célula diferenciada de un adulto. Así pues, Dolly carece de padre y es el producto de tres "madres": la donadora del óvulo contribuye con el citoplasma, la donadora del núcleo (aporta la mayoría del ADN), y la que parió, que genéticamente no aporta nada.

Científicamente se trata de un logro muy interesante, ya que demuestra que, al menos bajo determinadas circunstancias es posible "reprogramar" el material genético nuclear de una célula diferenciada.

La famosa oveja Dolly, nacida en Edimburgo en 1997, provocó una revolución en la ciencia, pero también abrió un profundo debate sobre las implicancias éticas de su aplicación en animales y, eventualmente, en seres humanos. Los científicos se enfrentaban con un problema: Dolly era vieja antes de tiempo. En otras palabras, sus células tenían la misma edad de su progenitora.

TIPOS DE CLONACIÓN:

A_ GEMELACIÓN ARTIFICIAL:

Partición (fisión) de embriones tempranos: analogía con la gemelación natural. Los individuos son muy semejantes entre sí, pero diferentes a sus padres. No debe considerarse como clonación en sentido estricto. Partición de un embrión, o separación de blastómeros en embriones preimplantatorios (de 2-32 células).

Se viene aplicando desde hace años en ganadería.

El resultado son individuos prácticamente idénticos entre sí (salvo mutaciones somáticas), pero diferentes a sus padres.

B_ PARACLONACIÓN:

Transferencia de núcleos procedentes de blastómeros embrionarios o de células fetales en cultivo a óvulos no fecundados enucleados y a veces, a zigotos enucleados. El “progenitor” de los clones es el embrión o feto.

Los núcleos pueden proceder de:

  • Blastómeros de embrión preimplantatorio

  • Células embrionarias o fetales de un cultivo primario o de un cultivo celular.

  • El resultado: individuos casi idénticos entre sí, pero diferentes de los progenitores del embrión que aportó el núcleo transferido. Se pierde una generación, ya que el embrión donante del núcleo se destruye. Los individuos nacidos así se parecerían al individuo que hubiera surgido del embrión destruido.

    C_ CLONACIÓN VERDADERA:

    Transferencia de núcleos de células de individuos ya nacidos a óvulos o cigotos enucleados. Se originan individuos casi idénticos entre sí y muy parecidos al donante.

    El núcleo procede de individuo nacido. Se transfiere a óvulo enucleados, y el embrión se implanta en útero. El resultado: individuos casi idénticos entre sí y casi idénticos a su progenitor (donante del núcleo).

    Se ha logrado en varias especies: Oveja (Dolly). Ratones, con núcleos del cúmulo oóforo, etc.

    FINES DE LOS DISTINTOS TIPOS DE CLONACIÓN

    De la gemelación artificial

    En animales: Investigación básica, Mejora de FIV y

    mejora de fertilidad de las especies empleadas.

    En humanos: En FIV, para mejorar resultados en mujeres con pobre estimulación ovárica y gemelos idénticos separados en el tiempo

    De la paraclonación

    En animales: Individuos idénticos para investigación,

    producción ganadera, granjas farmacéuticas

    Fuentes de tejidos, para xenotrasplantes

    En humanos:

    Investigación y terapia. Para enfermedades mitocondriales que producen ceguera o epilepsia.

    De la clonación verdadera

    Animales: Mejora de conocimientos en biomedicina (modelos de enfermedades, producción de medicamentos, órganos para xenotransplantes).Obtención de animales transgénicos. Intentos de salvar a especies de la extinción.

    Humanos: Clonación reproductiva para crear un individuo clónico, como técnica de reproducción asistida excepcional, no convencional. Clonación no reproductiva, manipulación celular como la anterior, pero el embrión no se implanta en el útero, puede servir principalmente de investigación, sobre fertilidad, anticoncepción, etc., desarrollo embrionario, obtención de células madre e inducción de diferenciación a diferentes tejidos.

    2 ASPECTOS ÉTICOS Y SOCIALES

    Ha surgido la necesidad de abordar una reflexión interdisciplinar sobre los previsibles impactos de esta Nueva Genética y el modo en que la sociedad deberia gestionar y controlar sus resultados.

    Antes del Proyecto Genoma Humano (PGH) (programa internacional de colaboración científica cuyo objetivo es obtener un conocimiento básico de la dotación genética humana completa y de la función de cada uno de los genes que conforman el genoma humano) y coincidiendo cronológicamente con la primera generación de Ingeniería Genética, se sucedieron varias iniciativas institucionales para evaluar y en su caso regular la nueva tecnología.

    Desde el inicio del PGH los científicos plantearon la conveniencia de emprender, en paralelo a la parte técnica del proyecto, estudios y debates interdisciplinarios sobre los posibles impactos éticos, sociales y legales derivados de la avalancha de datos genéticos que suministrara esta magna empresa.

    Algunos centros privados y comerciales de investigación genomita han formado sus propios comités de ética y grupos de estudio sobre esas cuestiones. En el caso de empresas que mantienen su propio comité de bioética, cabe preguntarse por el tipo de estudios y grado de libertad e independencia de su funcionamiento, y si no será otro recurso cosmético y publicitario de cara a ganarse la opinión publica en un ámbito con tantas implicaciones comerciales.

    Esta ha sido una iniciativa sin precedentes por parte de la comunidad científica: por primera vez un gran proyecto tecnocientifico cuenta entre sus objetivos explícitos el analizar las cuestiones y dilemas sociales que una nueva tecnología pueda suscitar, con amplia participación de filósofos, juristas, responsables sociales, lideres religiosos, etc.

    La clonación reproductiva:

    En animales:

    Como suele ocurrir con muchos avances científicos de vanguardia, aquí puede que también se hayan exagerado las posibles derivaciones prácticas inmediatas, cuando la técnica se vaya perfeccionando, podría encontrar numerosos campos de aplicación.

    Uno de los objetivos buscados por el grupo de Wilmut es unir la técnica de la clonación con la de Ingeniería genética de mamíferos con objeto de producir medicamentos o sustancias útiles comercialmente. La idea es que una vez que se haya obtenido un animal transgénico interesante, ese individuo serviría de "molde" para generar varios ejemplares clónicos.

    Otra aplicación sería asegurar copias de un ejemplar que haya mostrado buenos rendimientos. La clonación evitaría que su buena combinación de genes se "diluyera" al cruzarlo sexualmente con otro. Sin embargo, mientras el coste de la técnica sea elevado, no estará al alcance de las explotaciones ganaderas convencionales. Pero además habría que tener mucha precaución con la amenaza de pérdida de diversidad genética. Recordemos que la biodiversidad es un recurso valioso también en los "ecosistemas agropecuarios", ya que supone una reserva de recursos genéticos adaptados a diversas condiciones ambientales y a diversos contextos socioeconómicos.

    Se ha hablado igualmente de que la clonación podría representar la salvación “in extremis” de ciertas especies silvestres amenazadas de extinción y difíciles de criar en cautividad.

    Clonación reproductiva:

    En humanos

    Esta perspectiva es la que, obviamente, ha despertado esa mezcla de fascinación, ansiedad y temor en la opinión pública. El ciudadano actual percibe los adelantos científicos con cierta ambivalencia: si bien reconoce como positivos el avance del conocimiento y del bienestar, es igualmente consciente de que pueden acarrear problemas ambientales, y amenazar valores y creencias importantes para la cohesión social.

    La mayoría de los medios de comunicación han perdido una nueva oportunidad de demostrar que pueden estar al servicio del debate social y del diálogo sobre bases racionales, primando la difusión de estereotipos trasnochados e ideas peregrinas.

    Evidentemente, un individuo clónico (aparte de no ser totalmente idéntico al original, por las razones ya apuntadas) tendría su propia individualidad, y es absurdo hablar en este sentido de “fotocopias humanas”. El cogollo de la cuestión ya quedó brillantemente apuntado hace casi 20 años por Hans Jonas, cuando analizó lo que significaría existencialmente ser un clónico para el propio individuo afectado.

    Independientemente de la influencia real que tengan los genes en la conducta humana, el clónico se sentiría como individuo diseñado ex-profeso por terceras personas, y su situación, a diferencia de lo que se ha dicho, no es en absoluto equivalente a la de los gemelos idénticos. La clave de la crítica estriba en que esto crearía una situación asimétrica del clónico respecto del original. Una vez más: no se trata de determinismo genético, sino de la intromisión de un conocimiento perturbador en lo más central de lo que constituye la búsqueda que cada individuo hace de su propia personalidad. Por estas razones, y al igual a lo que se ha propuesto para los avances en las técnicas de sondeo de propensiones genéticas, la bioética y el bioderecho están articulando y reclamando la proclamación de un “derecho a ser fruto del azar” y de un “derecho a la ignorancia”, a no saber (o creer saber) demasiado de uno mismo por adelantado.

    El filósofo Fernando Savater, aludiendo a la clonación, declaró la gravedad de “obligar a un individuo a ser como otro quiera”, añadiendo que “si de lo que se trata es de la libertad del individuo, es mejor que su origen se deba a la casualidad genética que al diseño”.

    El Informe del Comité Español de Expertos sobre la Clonación lo ha expresado de la siguiente manera: “La cuestión no es tanto qué rasgos nos gustaría a nosotros que tuviera un ser determinado, sino cuáles son los que pudieran resultar compatibles con la dignidad del ser humano. Y si no sabemos contestar a esta pregunta de modo razonable, lo mejor que podemos hacer es respetar el actual estado de cosas.

    Adicionalmente, la clonación plantea otro problema, el de privar al individuo clónico del derecho a una filiación capaz, como dice Savater de “inscribirlo en el orden simbólico del doble origen masculino y femenino”, tan importante en el desarrollo psicológico del individuo.

    Y, por supuesto, paralelamente a estos argumentos, no deja de resonar un viejo principio ético básico de nuestra cultura: los seres humanos son fines en sí mismos, y no pueden ser solo medios para otros fines. El debate de la clonación, va a ser un buen campo para poner a prueba la capacidad de nuestras sociedades para discutir racional ydemocráti- camente sobre la posibilidad de encauzar la tecnología.

    Para los expertos que asesoraban al Gobierno alemán en relación a la clonación, ésta plantea problemas éticos novedosos que afectan a la ordenación básica de la vida y a la dignidad del ser humano. Habría que establecer de novo diques éticos derivados de fundamentos morales y jurídicos, debido a que hasta ahora, la propia Naturaleza imponía sus propios límites fácticos a ciertas intervenciones humanas.

    Estamos ante un punto clave de las discrepancias con otras propuestas, que precisamente se centran en las “ofensas sociales y éticas”, que reflejan la complejidad de dimensiones simbólicas y culturales que contribuyen al bien común, y que no se pueden obviar precipitadamente. De todos modos, hay que reconocer que la argumentación sobre supuestos daños a las ideas sobre familia y sociedad no terminan de funcionar, al menos desde el punto de vista de cierta filosofía jurídica, ya que conceden supuestos “derechos de intangibilidad” a meras figuras jurídicas, no a personas. Quizá debamos buscar razones al menos prudenciales en los intereses y derechos del niño, que llegado el caso deberían predominar sobre la libertad reproductiva paterna.

    Al menos en algunos países queda abierta la posibilidad de la ingeniería genética y la clonación de humanos, o al menos su no penalización. Si queremos avanzar en el progreso moral de nuestras sociedades, hemos de tener claro que las prohibiciones no son las únicas ni más adecuadas herramientas. Nuestras comunidades basadas en el pluralismo de ideas y valores no pueden aspirar a que determinados ideales del bien queden siempre respaldados por sistemas legales. La ley puede ser la expresión de un mínimo común denominador moral que garantice la paz social y los derechos individuales. Pero el objetivo de la ética va más allá, proponiendo e invitando a la “autorrealización personal y colectiva”, en una búsqueda de lo mejor. Queda por delante la tarea más fascinante y enriquecedora: reflexionar individual y colectivamente, formar el sentido de la responsabilidad, ejercer una crítica adulta de los valores sociales dominantes, y buscar la manera de promover los valores auténticamente humanizantes.

    Clonación no reproductiva

    Lo que se pretende hacer con la técnica de clonación no reproductiva. Es por tanto, de transferir el núcleo de una célula somática diferenciada al citoplasma de un ovocito previamente enucleado, convirtiéndolo así en el equivalente a un cigoto que puede iniciar un proceso de desarrollo embrionario normal. Sin embargo el destino de este embrión no es el de ser transferido al útero de una mujer para dar lugar tras la gestación al nacimiento de un individuo clónico de la persona a quien perteneciera la célula somática donadora del núcleo, sino el de mantenerlo en el laboratorio durante un tiempo máximo de catorce días a partir del momento de la transferencia del núcleo y utilizar sus células troncales pluripotentes para tratar de establecer en el laboratorio determinados cultivos de tejidos u órganos (esto ultimo parece, hoy por hoy, mas difícil de conseguir).

    Dentro de la clonación no reproductiva, parece claro que no podría ponerse reparo ético alguno a la utilización de la técnica de transferencia de núcleos en cultivos celulares humanos en un intento de establecer un cultivo de tejidos y -si fuera posible- de órganos. Sin embargo, la obtención de un embrión artificial por transferencia de núcleo plantea el problema ético de haber creado un embrión humano que ha de ser destruido para poder establecer los cultivos celulares deseados.

    Desde el punto de vista ético habría que plantearse algunas cuestiones. En la relación con la técnica de clonación no reproductiva cabria preguntarse si el núcleo de la célula diferenciada que se transfiere es totipotente o pluripotente. La diferencia es importante porque en el segundo caso el embrión somático producido no podría originar el trofoblasto y, en consecuencia, no podría decirse que el embrión somático es totalmente equivalente al embrión gamético al no poder desarrollar un proceso de gestación normal. Utilizando este argumento, algunos autores concluyen que el embrión somático no debe ser considerado como un embrión. No obstante, los experimentos de clonación por transferencia de núcleos de células diferenciadas realizados con éxito en la oveja Dolly, por ejemplo, parece indicar que lo mismo sucedería en la especie humana, por lo que habría que aceptar que los embriones somáticos son de la misma naturaleza que los embriones gaméticos y, por tanto, comparten el mismo estatuto.

    Desde el punto de vista legal la situación es diferente según los países.

    España es uno de los países que posee una legislación más avanzada respecto a la clonación. Nuevo código penal cuatro artículos que hacen referencia a este tema.

    (Art. 159) dice: ”Los que con finalidad distinta a la disminución o eliminación de taras o enfermedades graves, manipulen genes humanos de manera que se altere el genotipo serán castigados con penas de dos a seis años de prisión”.

    (Art. 160) dice:”Entre tres y seis años de prisión es la pena para aquellos que utilicen la ingeniería genética para producir armas biológicas o exterminadoras de la especie humana”.

    (Art.161) dice:”Seran castigados con la pena de prisión de uno a cinco años quienes fecunden óvulos humanos con cualquier fin distinto a la procreación humana”.

    (Art.162) Castiga con la pena de prisión de dos a seis años a quien practique reproducción asistida a una mujer sin su consentimiento”

    La pena máxima que se puede imponer por un delito de manipulación genética es de seis años según estos cuatro artículos.

  • CONCLUSIONES

  • Es fundamental en el desarrollo de la clonación la "comprensión de la ciencia por el público" ,atribuye al grado de conocimiento o familiaridad con la ciencia.

    En general, los avances científico-técnicos se abren paso, y llegan a integrarse a un modo de vida, sin que medie debate o controversia significativa. Sin embargo, algunas áreas de la práctica científica, y su proyección social a través del cambio tecnológico, presentan una gran problemática, bien por afectar al modo de vida material o por modificar valores centrales, característicos de un determinado marco cultural. En estos casos, el avance científico puede dar origen al debate, cuando no a fenómenos de resistencia.

    La clonación suscita percepciones diferenciadas en los casos de su aplicación en animales y su posible extensión a seres humanos, con variabilidad significativa en el primero y práctica uniformidad actitudinal en el segundo. posibles efectos indeseados.

    Las actitudes más favorables ante la clonación en animales se presentan en los segmentos más jóvenes, los varones, la clase social alta y los niveles educativos superiores.

    Las actitudes ante la clonación en animales se ven matizadas en presencia de situaciones específicas en las que pueden darse conflictos o, por contra, refuerzos de valores

    Pocos son quienes albergan dudas acerca de la consecución de los conocimientos necesarios para hacer posible la clonación de humanos. Ese escenario futuro despierta, a la altura de 1999, un rechazo prácticamente general. Un rechazo que ocurre al tiempo que se observa una flexibilidad y posición a favor de otras cuestiones abiertas en principio a la controversia moral, como los trasplantes de órganos, la fecundación in vitro …

    La clonación representa un caso típico de desfase cultural de un avance científico al que las distintas esferas e instituciones sociales se van re-ajustando con mayor o menor retraso.

    las agencias reguladoras.

    La deliberación colectiva sobre los problemas morales no debe verse como el resultado de la fragmentación y el pluralismo de nuestras sociedades en materias de valores y creencias. La deliberación colectiva no es un mal menor que se hace imprescindible en la práctica, pero que es a todas luces insuficiente desde el punto de vista teórico.

    Es notable el desarrollo del derecho internacional en relación con los nuevos dilemas que plantean las ciencias biomédicas, en especial el de los instrumentos de protección de los derechos humanos que podrían verse involucrados con las aplicaciones de aquéllas. Se aprecia un desarrollo semejante de los derechos internos y es previsible que incluso el derecho constitucional se impregne de esta evolución. Estos fenómenos no son sino el reflejo de la necesidad de crear instrumentos jurídicos específicos en relación con los avances de las ciencias biomédicas.

  • Libros recomendados

    • Clonación ( Mclaren Anne). Ed: editorial complutense 2003

    • El bebe perfecto: Tener hijos en el nuevo mundo de la clonación y la genética ( Mcgee Glein) Ed: editorial gedisa 2003

    • De clain a la clonación: ensayos sobre el limite, lo prohibido y lo posible (V.V.A.A)

    • Clones y clones: hechos y fantasia sobre la clonación humana. (V.V.A.A) Ed: editorial catedra S.A 2000

    • Informe sobre la clonación en las fronteras de la vida (V.V.A.A) Ed: Doce Calles 1999

    • Genética clonación y bioética ¿cómo afecta a la ciencia a nuestras vidas? (Sommer Susana) Ed: editorial Biblos 1999

  • Bibliografía

  • www.urg.es

    enciplopedia Larousse

    la gran enciplopedia “El Pais”

    enciplopedia encarta

    www.casalibro.es




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    Enviado por:Cheto Ruiz Gomez
    Idioma: castellano
    País: España

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