Castellano

Literatura y lengua española de la Edad Media. Orígenes del idioma. Cantar del Mío Cid

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ORIGENES DE LA LENGUA

Y LA LITERATURA CASTELLANA

Una forma de conocer y comprender el origen y el proceso de formación y consolidación de nuestra lengua es acercándonos al contexto histórico que rodeo su nacimiento y desarrollo.

ETAPAS EN LA EVOLUCIÓN DEL CASTELLANO

INVASIÓN ROMANA; se inicio hacia 208 a.c y se prolongo por dos siglos, a raíz de la lucha contra los cartagineses. Cuando estos últimos abandonaron la península, los romanos consolidaron su domino al imponer su lengua. La lengua de los romanos era el latín aunque lo que se impuso fu e una forma de este, el latín vulgar, que trajeron los colonizadores y soldados y no el latín culto que se utilizaba predominantemente en los escritos. Con base en el latín vulgar fueron modificándose los dialectos locales y dieron origen a las lenguas neolatinas, romanas o románicas (castellano, italiano, portugués, rumano, francés, catalán, provenzal). INVASIÓN VISIGÓTICA; se dio hacia el siglo V, sobre todo en el norte. A raíz de ella, se impusieron palabras de la lengua germánica o germanismos. La influencia en el visigótica en el idioma español no fue muy grande pues se adapto a l fonética latina. INVASIÓN ÁRABE; al decaer el poder visigodo los árabes fueron llamados en su ayuda, pero se volvieron en contra de aquellos. Su dominación se prolongo por un largo periodo de 8 siglos. El idioma árabe marco diferencias lingüísticas e introdujo gran cantidad de términos en el español. Después del latín es la lengua que más influyo en nuestro idioma. PREDOMINIO DE CASTILLA, en la región central dominada por castilla, comenzó a hablarse un dialecto que iría a predominar sobre los demás, llamado castellano. En le aspecto lingüístico, el castellano se convirtió en el idioma oficial de la corte. El lenguaje se hizo mas popular y hubo mas flexibilidad sintáctica.

Para efectos del estudio del origen y la evolución de una lengua debemos remontarnos no solamente al aspecto histórico sino también a sus manifestaciones literarias y otros documentos que dejan ver su carácter cambiante y evolutivo. -TEXTOS NO LITERARIOS; Constituyen el testimonio más antiguo en la historia del español, y datan del siglo X. Se les da el nombre de Glosas; se conocen dos clases de glosas. Glosas Emilianenses; datan de los siglos IX y X, tratan temas religiosos. Glosas Silenses; pertenecen al siglo X, fueron elaborados en el monasterio de Santo Domingo de Silos. Otra clase de documentos en que se puede observar los cambios del español son los Fueros, documentos jurídicos en donde los notarios escribían acotaciones marginales y vocablos derivados de las voces latinas ya en desuso. -TEXTOS LITERARIOS; con la consolidación política y lingüística nacieron las primeras manifestaciones literarias, que se valieron de la palabra para expresar hechos de diversa índole. Primero en su forma oral y cambiante, como el caso de los poemas épicos, para luego irse plasmando en forma escrita y dar lugar a géneros diversos tales como la lírica, dramática, prosa, etc.

EL CANTAR DEL MIO CID

La primera obra española fue El cantar del Mío Cid; poema épico castellano de autor anónimo. Su temática gira en torno a la figura legendaria de Rodrigo Díaz de Vivar Campeador. Compuesto hacia 1.140 por un juglar anónimo. El cantar es, pues, el primer monumento literario de España y además de esta importancia por su prioridad en la historia tiene valor por su gracia y forma poéticas. Durante mucho tiempo se creyó que El cantar del Mío Cid constituía un caso aislado, y se dudo que en España hubiera existido una épica medieval comparable a la francesa, lo que chocaba con la existencia de numerosas leyendas históricas de origen medieval. El Cantar del Mío Cid consta aproximadamente de 4.000 versos de métrica y regular. El tema principal del poema esta centrado en el honor del héroe, y la estructura de la obra queda definida con la alternativa de la pérdida y la recuperación de esta honra. La obra se divide en tres cantares. El primero de ellos, cantar del destierro, narra como el Cid, acusado por un noble, es desterrado por el Rey. Deja Vivar, pasa por Burgos, y se despide de su esposa y de sus hijas. Dejando al cuidado de los monjes de Cárdeña y parte del destierro en compañía de sus caballeros. Emprende luego una serie de campañas contra los Moros, a los que vence dando muestras de un alto sentido de fidelidad al monarca. En el Cantar de las bodas, el juglar nos narra la conquista de Valencia y la derrota a los reyes Moros de Sevilla. El Cid envía un presente al Rey, quien ante esta muestra de lealtad le perdona y permite que se instale con su corte en Valencia, donde se reúne con su familia. Sin embargo se ve obligado a aceptar a los infantes de Carrión, protegidos del Rey, como esposos de sus hijas. Los infantes son cobardes y recelosos, y envidian a don Rodrigo sus grandes riquezas. El último cantar, la afrenta de Corpes, nos habla del ridículo en que quedan los infantes ante los cortesanos del Cid por su cobardía en el campo de batalla y a causa del pánico que muestran a la vista de un león. Para vengarse, parten de Valencia con sus esposas, y al llegar al robledal de Corpes las abandonan después de azotarlas bárbaramente. El Cid pide justicia al Rey y, convocadas por éste las cortes de Toledo, los infantes se ven obligados a restituir las espadas que el Cid les había regalado; después, los guerreros del campeador los desafían y vencen.