Cantar del Mío Cid

Literatura española de la Edad Media. Poesía épica medieval castellana. Argumento. Temas: Guerra, mujer, honor, lealtad. Personajes

  • Enviado por: Leticia
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 7 páginas
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Trabajo Práctico:

1)

Cantar número 1:

El Mio Cid es desterrado de Vivar (donde él vivía con su familia) por el rey Don Alfonso, que fue convencido por muchos que le tenían envidia por todo lo que el Cid conseguía.

La esposa del Cid, Doña Jimena y sus hijas, Doña Sol y Doña Elena, son alojadas en el monasterio de San Pedro. Mucha gente se le une al Cid luego de su destierro y éste va conquistando muchas ciudades y volviéndose muy rico. Manda regalos al Rey Don Alfonso y también reparte entre sus vasallos.

En una de sus batallas en Barcelona gana la espada Colada.

Cantar número 2:

El Cid conquiste Valencia. Don Jerónimo es nombrado primer Obispo de Valencia por el Cid. El Rey Don Alfonso perdona al Cid, gracias a su servidor Minaya Alvar Fañez y pide por él. Las hijas y la esposa llegan a Valencia. Los infantes de Carrión le piden al Rey Don Alfonso que los case con las hijas del Cid, y son entregadas en matrimonios por Minaya Alvar Fañez ya que el Cid se niega y pide un representante a nombre del Rey.

Cantar número 3:

Suceso del León. El Rey Búcar ataca Valencia y gana la espada de Tizón. Los infantes se acobardan y quieren llevar a sus esposas a Carrión. Ellos quieren matar a Abengalbón (amigo del Cid) pero un moro lo advierte, entonces les pega a las hijas del Cid en un bosque, llamado Robledo de Corpes. Felez Muñoz (primo de ellas) las rescata y las lleva a San Esteban para ser curadas. El Rey Don Alfonso convoca la Corte de Toledo para hacer justicia por la deshonra del Cid (es decir, cuando maltrataron a sus hijas).

Allí, los infantes les entregan las riquezas que el Cid les había dado y las espadas Tizón y Colada que habría ganado el Cid en batallas. El Cid entregó Tizón a Pedro Bermudez, su sobrino, y Colada a Martín Antolinez, el preclaro burgaléz.

En una lid, Pedro Bermudez lucha contra Fernando y vence; Martín Antolinez vence a Diego y Muño Gustioz, vasallo del Cid, vence a Asur Gonzalez.

Las hijas del Cid se casan con los infantes de Navarro y de Aragón y se convierten en reinas.

2) Se llevó a cabo en el siglo XI en varias ciudades de España.

3) Elementos Históricos:

  • El ambiente épico está dado por la persistente lucha de la reconquista del dominio musulmán, emprendida en todo el país durante ocho siglos.

Invención poética:

De los tres cantares, el que resultó totalmente cambiado fue el último.

Las variaciones pueden resumirse en las siguientes:

  • La escena cómica del león que asusta a los infantes.

  • El viaje por Molina y la invención de un personaje, el moro Abengalbón, y el ultraje en Corpes.

  • La transformación de una sencilla corte judicial de reparación civil, en unas solemnes cortes pregonadas de grandioso desarrollo, que rematan con los tres retos donde quedan deshonrados los infantes.

4)

Surgimiento de Castilla y su estratificación social:

Castilla era étnicamente un crisol de razas: cántabros, vascones y godos, famosos por su rebeldía y su espíritu batallador. Fue zona de pequeños propietarios libres reunidos en aldeas, que labraban la tierra, incluso en régimen semicolectivo de trabajo. Los propios vecinos construyeron sus Consejos. De Castilla surgió el primer grupo de Cartas municipales que regularon la vida comunal.

Las clases sociales que componían estas aldeas e incipientes ciudades, en el siglo XI, fueron las siguientes:

  • La nobleza linajuda de los ricohombres: su poder dependía de los cargos administrativos o explotación de rentas que podía conceder el rey, privilegios que siempre estaba en su poder retirar.

  • La baja nobleza, formada por escuderos, caballeros e infanzones. De todo modos estos nobles eran caballeros rurales, que dividían su tiempo entre el cuidado de sus tierras y el oficio de la guerra, siempre presente, por vivir en la frontera.

  • Los hombres libres, dueños de sus pequeñas propiedades y que pasaron a integrar, con el tiempo, los Consejos.

  • Los solariegos, es decir hombres que cultivaban tierras de algún monasterio o de algún señor, pero que gozaban del derecho de movilidad, es decir que podían retirarse de su servicio.

  • Los hombres de behetría, quienes encomendaban sus tierras a un señor para que las protegiera. Le pagaban con frutos de su trabajo. Pero si no se consideraban bien protegidos por su señor tenían el derecho de abandonarle y cambiar por otro, hasta siete veces en un día.

  • Los burgueses, escasos con relación a la población rural; y escasos porque escasas eran las villas que podían merecer el nombre de ciudades.

  • Los judíos, quienes empiezan a destacarse en el reinado de Alfonso VI a quien sirvieron de enlace y de embajadores ante los reinos de taifas. Con el tiempo se convertirían en los mayores prestamistas de los reyes cristianos y en sus agentes fiscales. Una de sus ocupaciones: el préstamo de dinero con altos intereses, creó no pocas dificultades a la economía provocando levantamientos del pueblo contra ellos.

Movilidad de las clases sociales:

Castilla se caracteriza por la fluidez de sus clases sociales; no existen barreras entre ellas. Se podía ascender desde el más ínfimo escalón social al más alto: el de los infanzones. Pero las posibilidades de enriquecerse y ascender rápidamente eran parejas con las de morir en la batalla o de caer prisionero y convertirse en esclavo de los árabes.

¿Cómo se ascendía de simple peón labrador a caballero? Bastaba con costearse un caballo y armas y marchar a la guerra con su señor. Se pasaba así a "caballero villano" quienes luego se convertían en infanzones (nobles de sangre, descendientes de la antigua nobleza goda). El conde Fernán González concede tal privilegio a doscientos o trescientos caballeros villanos. Los infanzones por casamientos de sus hijos con los de los ricohombres podían ascender un grado más en la escala social. El último peldaño de esta gradación la constituía el rey, pero hasta ahí llegó un oscuro infanzón de Vivar que reconquistando y repoblando tierras musulmanas se hizo tan famoso que mezcló su sangre con la de los reyes de Castilla.

La guerra: sus contradictorios sentidos

Aunque los cristianos se sentían obligados por su fe a luchar contra el infiel, no fue suya una "guerra santa". El guerrero cristiano no ganaba el cielo simplemente por contender con un enemigo de su fe, si antes no había recibido la absolución de sus pecados. Pero los castellanos eran realistas: la guerra no era sólo una contienda espiritual, era también un asunto político y una aventura económica y lucrativa. Se trataba de ir extendiendo las fronteras hacia el sur y al mismo tiempo de enriquecerse rápidamente con el botín y las repartijas de los bienes muebles que quedaban abandonados o que eran tomados de viva fuerza: caballos, armas, muebles, tiendas de campaña, vestiduras, telas preciosas, joyas, etc. Esto hacía que se apreciara y valorara muchas más todo aquello que podía transportarse. Un buen vasallo costaba cien sueldos y con cien sueldos se podían comprar entonces cien ovejas.

La mujer:

El honor de la mujer como doncella consistía en la guarda de su virginidad y como casada en la fidelidad absoluta a su marido. Los fueros (cartas municipales) castigaban con la muerte a quien ultrajara a una mujer y liberaban de responsabilidad penal al marido, padre o hermano que habiendo encontrado culpable de adulterio a su mujer, hija, o hermana matase a ambos culpables. Este extremo se daba solo entre los nobles.

El padre entregaba la novia a su futuro marido ( por ejemplo en el poema del Cid donde hay una ceremonia civil anterior a la ceremonia religiosa. Es Alvar Fañez quien en nombre del rey entrega las dos hijas del Cid a sus futuros maridos. )

La iglesia procuraba que la entrega de la novia se hiciera por mano del sacerdote, el cual la recibía de mano de los parientes.

En alguna situación límite, la novia podía elegir a su futuro marido. Ello ocurría cuando había sido raptada. Entonces era colocada entre sus padres o parientes y el raptor para que eligiera entre ambos. En algunos casos, esta elección podía ocasionar la misma venganza de la sangre mencionada anteriormente.

En este plano de las relaciones afectivas, la mujer aparece sumisa al varón padre, hermano o marido. Está unida al hombre por un lazo de respeto, agradecimiento y fidelidad más que por amor.

Sus bienes se administraban en común por el marido, pero permanecían jurídicamente separados. Unidos respondían de las obligaciones contraídas por la sociedad de gananciales.

El desarrollo de la vida burguesa, es decir la ampliación de las ciudades con su movimiento comercial, levantó en cierto modo la clausura de la mujer encerrada en su casa o en su corte. Le permitió tomar también parte activa en el juego amoroso. La "honrada" mujer infanzona ha dado paso a la inquietante mujer burguesa que tiene otros ideales y estímulos.

5) Hechos importantes:

  • Destierro del Cid.

  • Comienzo de las andanzas del Cid.

  • Conquista de Valencia.

  • El Cid es perdonado por el Rey.

  • Los infantes de Carrión piden al Rey que arregle el matrimonio con las hijas del Cid.

  • Las hijas del Cid se casan con los infantes de Carrión y el Cid les entrega dinero y las espadas Tizón y Colada.

  • Se escapa el león de la jaula y los infantes se asustan y se esconden. El Cid amanza al león y los hace pasar un papelón.

  • Los infantes van a las guerras con el Cid y se acobardan.

  • Los infantes se vengan del papelón que les hizo pasar el Cid y maltratan, golpean y dejan desnudas al intemperie a sus hijas.

  • Las hijas son rescatadas y el Cid le pide al Rey que enjuicie a los infantes de Carrión.

  • Los infantes van a la Corte de Toledo y son enjuiciados. El Cid reclama las espadas, los dineros y por la honra de sus hijas.

  • Las hijas del Cid se casan nuevamente pero con los infantes de Aragón.

  • Los infantes son retados a duelo y vencidos por Pedro Bermúdez y Martín Antolinez . Muño Gustioz reta a Asur Gonzalez y lo mata.

6) Narrar ante un público de hombres rudos y analfabetos significaba para el juglar emplear un lenguaje sencillo, de una sintaxis simple, que permitiera a los versos andar uno detrás del otro, como unidades fácilmente separables, sin nexos subordinantes o partículas que crearan relaciones complejas. De ahí que la técnica clave de la narración épica es la repetición, tanto de sentido como de estructura. Abundan así las repeticiones semánticas y los paralelismos, que se dan tanto en el hemistiquio, como en el verso, dentro de una misma tirada, en tiradas distintas y en la estructura interna del Poema que puede bimembrarse en dos figuras temáticas:

a) el problema del honor del Cid en el plano político

b) el problema del honor del Cid en el plano doméstico

a) Este se resuelve con el perdón del rey Don Alfonso y las primeras bodas de las hijas del Cid.

b) Este se resuelve con la victoria de la Corte de Toledo y las segundas bodas.

7) Se desconoce al autor. Ramón Menéndez Pidal que hizo la edición crítica del Poema supone que hubo dos autores provenientes de dos poblaciones entonces fronterizas: san Esteban de Gormaz y Medinaceli, pues el poema abunda en detalles de estos dos insignificantes lugares frente a la pobreza de datos que suministra de ciudades y pueblos mucho más importantes. Además en el Poema se habla de Medinaceli, como si estuviese en poder Alfonso, hecho que sólo ocurrió después de la muerte del Cid; el realidad no fue conquistada sino en 1124. Esto ha inducido a Menéndez Pidal a considerar que un segundo juglar, ahora oriundo de Medinaceli, tomó un primer Poema, compuesto por el juglar de San Esteban de Gormaz y lo refundió hacia 1140, agregándole elementos ficticios.

El juglar de San Esteban de Gormaz debió componerlo hacia 1109, pues por ese tiempo se escribió la HISTORIA RODERICI cuando aún vivían Alfonso VI, Jimena y la mayor parte de los personajes. Se atuvo fielmente a los hechos y habría concluido el Poema con el abandono de las hijas del Cid (pero sin maltrato alguno) y la exigencia por parte del Cid de una reparación civil, sin acusación criminal, ni reto judicial.

8) Poema del Mio Cid (Editorial Losada)

  • Oralidad: Página 61: Dijo entonces: "No lo hagáis (...)"

  • Página 149: Dijo el rey: "Hacerlo (...)

  • Metáforas: Página 197: "Miradas le clavaron"

  • Comparaciones: Página 185: "como la uña (...) arrancó"

  • Imágenes:

Auditivas: Página 179: "Con risas (...) escarmentado"

Página 167: "Los tambores van sonando"

Gustativas: Página 89: "Mar salada"

Táctiles: Página 191: "Cinchas duras"

Visuales: Página 191: "Las telas limpias"

Cinéticas: Página 189: "Rondaban"

  • Retrospecciones: Página 221: " Al marcharos de Valencia yo os entregué mis dos hijas con buenas riquezas y con el debido honor."

  • Anticipación: Página 187: "Si no fuera por respeto a Mio Cid de Vivar, haría yo con vosotros algo que diese que hablar."

  • Pausa Descriptiva: Página 191: "Empezaron a azotarlas (...) la sangre asomó"

  • Escena: Página 169: "Yo os digo (...) tengamos tranquilidad"

  • Sumario: Página 195: "Allí se quedaron ellas hasta encontrarse mejor"

  • Elipsis: Página 207: "Al quinto día..."