Bordado en el Barroco del siglo XVII

Industria textil barroca. Imaginería religiosa. Capa pluvial. Terno de Sotomayor. Dalmáticas

  • Enviado por: Iria Rodríguez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Terno de Sotomayor. Hacia 1632

Terciopelo negro con bordado de imaginería.

Conservan: capa pluvial, casulla y dos dalmáticas con sus respectivos collarines, una estola y tres manípulos.

Capa pluvial: 1'44 cm x 4'72 cm; casulla: 1'33cm x 68 cm; dalmática: 1'23 cm x 93 cm.

Estado de conservación: bueno

Ubicación: Museo del Convento de San Esteban de Salamanca

Terno de imaginería bordada que corresponde al primer tercio del siglo XVII. Atribuido a Fray Antonio Sotomayor (1548-1648) como consta en su testamento de 1646. Siendo muy joven ingresó en el convento de San Estaban de Salamanca distinguiéndose desde época muy temprana por su inteligencia y brillantez. Elegido provincial de España en 1617 y en 1623 era confesor de los reyes. A su muerte dejó muchas y valiosas alhajas y ornamentos preciosos a su oratorio del convento de San Esteban.

En el barroco el bordado de imaginería religiosa no se abandona por completo, a mediados del siglo, cuando los temas de carácter naturalista sustituyen a las de representaciones de imágenes religiosas. En la primera mitad del siglo XVII, el repertorio iconográfico de la imaginería bordada sigue tres modalidades; evolucionadas de los repertorios renacentistas.

Las cenefas de la capa pluvial de terciopelocarmesí corresponden a la primera de las modalidades antes citadas, pero las hornacinas en vez de enmarcar las figuras historiadas se bordan con escudos en oro y sedas.

El arco hachaflanado se cubre en la zona de la clave con un jarrón de gran tamaño del que surge decoración floral que cubre casi por completo los casetones.

El orfres(escudo) de la casulla- vestidura que se pone el sacerdote sobre las demás para celebrar misa, consiste en una pieza alargada con una abertura para sacar la cabeza- representa a los santos padres sé la orden de la orden Dominicana en medallones ovalados que se suceden con arreglo al siguiente orden: en el anverso encontramos en primer lugar a San Pedro mártir, Santo Tomás y el escudo en blanco y negro de la orden de los dominicos. En el reverso, en el medallón superior la representación de la Virgen con el Niño, le sigue Santo Domingo, volviéndose a repetir el escudo de la Orden en la parte inferior.

Las imágenes de cuerpo entero, esbeltas y bien centradas con los atributos que las distinguen. Enmarcadas por medallones apergaminados de forma ovalada con roleos simétricos que se combinan con diminutas formas vegetales, que a su vez ocupan el espacio libre entre los fondos. El motivo del fondo ha cambiado con relación a los fondos neutros bordados en oro matizados del siglo XVI. Ahora se trata de un paisaje naturalista de montañas y cielos azules con nubes que se repite al fondo neutro bordado en oro y sedas; posiblemente debido a que el bordador copia de un cartón antiguo, hecho que fue común en la primera mitad del siglo. El estilo de esta cenefa de imaginería sigue, sin lugar a duda, la tercera de las modalidades mencionadas. Las técnicas utilizadas en el bordado de las escenas son el matizado de sedas para el paisaje naturalista del fondo y para las imágenes, con tonos suaves y ligeros toques dorados que crean efectos de contraluces. Además de la técnica de aplicación en algunas partes de la indumentaria de las imágenes.

Las dálmaticas con un repertorio de bordado ornamental diferente que la capa de la casulla decoración de roleos en forma de s y hojarascas bordadas en oro enmarcan el escudo de la orden Dominica. El bordado

Heráldico matizado de sedas blancas y negras . Y todo ello enmarcado por una banda bordada con roleos engarzados en forma de espiral que también se repiten en los jabastros. Se trata de un bordado muy bello y elegante.

La dálmatica fue restaurada en su paño, en torno al año 1745-46,posiblemente por Francisco Melchor, el cual sí consta que intervino con toda seguridad en la restauración de una capa de lentejuelas de este mismo museo.

Este terno es uno de los ejemplos más sobresaliente de bordado artístico de la colección de San Esteban de Salamanca.

BIBLIOGRFÍA

BONET CORREA, ANTONIO. Historia de las artes aplicadas e industriales en España, Manuales de arte Cátedra, Madrid 1994, capit. 4.

ESPINEL, JOSE LUIS. Los ornamentos sagrados de la Universidad de Salamanca y San Esteban de Salamanca, Salamanca Centro de estudios Salmantinos, 1995.

GOMEZ MORENO, MANUEL, Catálogo monumental de la provincia e Salamanca, Valencia 1967, p. p 249-264.

Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española,Vigésima tercera edición, Espasa Calpe, Madrid 1992.

Información facilitada en algunos aspectos por: José Luis Espinel y El prior del convento de San Esteban.

Conjunto del oficiante y dos ministros, diácono, que celebran una misa mayor o asisten a una función eclesiástica. Vestuario exterior del terno eclesiástico el cual consta de casulla y capa pluvial para el oficiante y de dalmáticas para sus dos ministros.

Instituto Dominicano: Libro nuevo de memoria 1736. Salamanca. Sig. A / A sala 3. Alhajas que dejó el Señor Sotomayor, p. 73. V.

Más dos ternos muy ricos bordados de oro, uno blanco y otro negro “

En el barroco se generaliza para la indumentaria los terciopelos y brocados con pequeños motivos florales dispuestos en sembrado, con simetría a izquierda y derecha, destacando sobre el fondo a ramitos de hojas, o algún elemento geométrico, que cuando se hacían de terciopelo se dejaban los contornos sin cortar, formando un borde rizado, sobre el fondo de distinto color.

En la época renacentista, van desapareciendo paulatinamente las formas asimétricas del gótico, ordenándose los motivos en los que abundan los finos roleos en redes o composiciones lanceoladas más de acuerdo con las disposiciones simétricas del Renacimiento.

Lista sobrepuesta o tejida en los bordes de las cortinas, desollasen las casullas, lista de un medio, la cual suele ser de tela o color diferente de la de los lados.

Capa que utilizan principalmente los prelados y los prestes en actos de culto divino. Lleva una cenefa ancha en los bordes delanteros y capillo o escudo por la espalda.

Tela de seda tupida y velluda, formados por dos urdimbres -conjunto de hilos que se colocan en el telar paralelamente unos a otros para formar una tela - y una trama -conjunto de hilos que, cruzados y entrelazados con los de la urdimbre forman una tela -. Es por tanto un tejido compuesto: son aquellos compuestos de mas de una trama o urdimbre.

El empleo del terciopelo se generalizó en el gótico y se seguirá utilizando en el renacimiento y el barroco. Es importante en el barroco español los talleres de Valencia a los cuales el rey Carlos II concede el título de COLEGIO DEL AARTE MAYOR DE LA SEDA.

Para el bordado de los escudos se utiliza la técnica del matizado de sedas de colores y el bordado de oro para los motivos de roleos vegetales.

Las representaciones de santos padres de las órdenes Jesuítica y dominica y temas marianos son favoritos de los repertorios iconográficos de los ornamentos sagrados del siglo XVII.

Matizado de sedas: Juntas, casan con hermosa proporción sedas de diferentes colores, de suerte que sean agradables a la vista.

Túnica con mangas anchas y cortas adornada de púrpura que tomaron de los dálmatas los antiguos romanos.