Biografías varias

Franz Schubert. Alex Haley. Louis Armstrong. Ildefonso Cerdà. Isaac Albéniz. Richard Wagner. Enrique Granados

  • Enviado por: Arnal Llaty
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Schubert, Franz (1797-1828), compositor austriaco cuyas canciones (Lieder) están entre las obras maestras de este género, y cuyos trabajos instrumentales son un puente entre el clasicismo y el romanticismo del siglo XIX.

Nació en Lichtenthal, cerca de Viena el 31 de enero de 1797. Hijo de un párroco maestro de escuela, entró en el coro de niños de la Capilla Imperial en 1808 y comenzó a estudiar en Konvikt, una escuela para cantantes de la corte, en cuya orquesta tocaba el violín.

Primeras obras

Sus primeras canciones, entre ellas Hagars Klage (1811) y Der Vatermöder (1811) impresionaron a sus maestros. Cuando cambió la voz en 1813, Schubert dejó el Konvikt y comenzó a dar clases en la escuela de su padre. Al año siguiente, escribió su primera ópera, Des Teufels Lustschloss, su primera misa (en fa mayor), y 17 canciones, entre las que se encuentran Margarita en la rueca.

En 1815 terminó sus segunda y tercera sinfonías, compuso dos misas, en sol y si bemol mayor, otras obras religiosas, música de cámara y 146 canciones, El rey de los elfos entre ellas, basada en una figura mitológica de la muerte. Ese año también trabajó en cinco óperas. En 1816 compuso la Sinfonía en do menor, conocida como la Sinfonía trágica (nº 4), la Sinfonía nº 5 en si bemol mayor, más música religiosa, una ópera y unas 100 nuevas canciones. Schubert dejó de dar clases y se dedicó exclusivamente a la composición. A pesar de que en vida el público no supo reconocer su inmenso talento, su música era considerada la obra de un genio por un pequeño grupo de amigos, entre los que se encontraban el poeta Franz Grillparzer y el cantante Johann Michael Vogl.

Obras posteriores

En 1820 Schubert escribió la música para el melodrama El arpa encantada, y Los hermanos gemelos (1820), un singspiel (tipo de ópera alemana con partes recitadas) que no tuvo demasiado éxito. También compuso música religiosa como los Veintitrés salmos y el oratorio incompleto Lazarus. Un grupo de sus canciones se publicaron en 1821. Al año siguiente compuso la Sinfonía nº 8 en si menor, conocida como la Sinfonía inacabada (Sinfonía inconclusa), y la Misa en la bemol. El ciclo de canciones La bella molinera lo compuso en 1823, y el Octeto y las Canciones de Sir Walter Scott en 1824. Durante los dos años siguientes Schubert compuso la Sinfonía nº 9 en do mayor, conocida como La grande (1825) y el ciclo de canciones El viaje de invierno (1827). De 1828 son la Misa en mi bemol mayor, el Quinteto para cuerda en do mayor, las tres últimas sonatas y el último grupo de canciones El canto del cisne, editadas tras su muerte. Murió en Viena el 19 de noviembre de 1828 de fiebres tifoideas.

Schubert y su música

Las primeras obras instrumentales, aunque siguen los patrones de Wolfgang Amadeus Mozart y Joseph Haydn, son consideradas románticas por las nuevas sonoridades y la riqueza armónica y melódica. En las primeras sonatas intentó conseguir un estilo propio, al huir de la influencia de Ludwig van Beethoven. Aunque en su estructura, las sinfonías y las sonatas toman la forma clásica, en su desarrollo, no recogen la tensión dramática que caracteriza la sonata clásica, sino que las armonías evocadoras y la amplitud de la melodía adquieren el papel principal.

Su escritura instrumental evolucionó a lo largo de su vida, pero algunas de sus mejores canciones las compuso antes de los veinte años. En ellas el texto y la música se encuentran perfectamente equilibradas en una armonía tanto intelectual como emocional. Aunque escribió canciones estróficas, no se limitó a unos patrones preestablecidos, sino que dio con nuevas e imaginativas formas de adecuar la música a los textos. Su reputación como padre del Lied alemán se basa en las más de seiscientas canciones que compuso.

Haley, Alex (1921-1992), escritor estadounidense que contribuyó a popularizar la historia de los negros promoviendo el entendimiento racial. Nació en Ithaca (Nueva York). Aunque no destacó académicamente, ni en la escuela ni en la universidad, su determinación por dedicarse a escribir le hizo practicar y perfeccionar su oficio mientras trabajó de guardacostas. A los 37 años se trasladó a Nueva York, donde sus entrevistas al trompetista de jazz Miles Davis y al político Malcolm X para la revista Playboy le hicieron famoso. El encuentro con Malcolm X le sirvió para coescribir con él La autobiografía de Malcolm X (1965), que se convirtió en un texto fundamental para los nacionalistas negros que luchaban por los derechos civiles en los años sesenta. El libro fue elogiado por la crítica y adoptado como lectura obligada por los estudiantes de literatura e historia.

Inmediatamente después del éxito de la Autobiografía, Haley empezó a trabajar en su saga familiar Raíces (1976), que posteriormente recibiría docenas de premios, incluyendo candidaturas al premio Pulitzer y al National Book Award. Se vendieron nueve millones de ejemplares y se tradujo a 26 idiomas. Su impacto en la cultura estadounidense se incrementó al adaptarse para la televisión en 1977. Raíces narra la historia de la investigación de Haley en busca de sus antepasados hasta un pueblo de África occidental. Utilizó su imaginación para completar los detalles de la historia de su familia y creó una serie de retratos que movió a muchos estadounidenses de todas las razas a interesarse por su genealogía.

Armstrong, Louis (1900-1971), músico de jazz estadounidense. Una de las figuras más influyentes de la historia del jazz.

Nació el 4 de julio de 1900 en Nueva Orleans, Louisiana, y durante mucho tiempo fue autodidacta. Aprendió a tocar el clarín, el clarinete y la corneta, y recibió clases de trompeta del músico de jazz King Oliver. En 1917 hizo su debut profesional como trompetista en la banda de Kid Ory, en Nueva Orleans. En 1922 comenzó a tocar con la Oliver´s Creole Jazz Band de King Oliver en Chicago, meca del jazz por aquel entonces. Permaneció en esa ciudad hasta 1929, excepto en el periodo transcurrido entre 1924 y 1925 en que tocó junto a Fletcher Henderson en Nueva York. Formó su propia banda en 1925 con lo que su carrera dio un gran paso adelante.

Hizo una serie de grabaciones de tal calidad y variedad que le convirtieron en el trompetista y cantante de jazz más importante de la historia. Actuó en más de 50 películas, entre ellas, Cabin in the Sky (1943), Jam Session (1944), High Society (1956) y The Five Pennies (1959). Ha realizado unas 1.500 grabaciones, entre las que sobresalen versiones de 'Ain´t Misbehavin', 'I Can´t Give You Anything but Love' y 'Tiger Rag'. Entre sus propias composiciones destacan, 'I´ve Got a Heart Full of Rhythm' y 'Wild Man Blues'. Su autobiografía se titula Satchmo, mi vida en Nueva Orleans (1954). Murió el 6 de julio de 1971 en Nueva York.

Cerdá, Ildefonso (1816-1876), urbanista español, junto con Arturo Soria, es una de las grandes figuras de esta disciplina dentro del panorama español contemporáneo.

Nació en San Martín de Centellas, Barcelona, y estudió arquitectura e ingeniería en Madrid. Es el artífice de uno de los más innovadores proyectos de ensanche, el llamado Plan Cerdá, desarrollado para Barcelona dentro del periodo de las grandes reordenaciones urbanas europeas de la segunda mitad del siglo XIX. Presentado el proyecto en 1859, aporta dos versiones. En la primera de ellas propone un esquema de calles semejante a las actuales más otras flanqueadas por jardines que alternan con los costados de los bloques. La segunda es más innovadora, pues suprime la calle interior (la rue corridor defendida por Le Corbusier y otros urbanistas contemporáneos). El esquema viario, común a ambas soluciones, es la base de todo el proyecto y se caracteriza por el trazado en cuadrícula con calles de veinte metros de anchura con amplios chaflanes en las intersecciones. Las tipologías edificatorias generan gran variedad de espacios urbanos y multitud de zonas ajardinadas. Las manzanas se estructuran como núcleos vecinales aglutinados alrededor de un pequeño centro cívico con iglesia y escuelas, al tiempo que huye de la centralización de edificios administrativos que genera zonas privilegiadas en la ciudad. Cerdá, que atacó duramente la especulación en favor del bienestar individual, adoptó como pilares generadores de la ciudad el movimiento y la comunicación. En 1867 publicó su anticipadora obra Teoría general de la urbanización. Ildefonso Cerdá falleció, empobrecido e ignorado, en Caldas de Besaya (Santander).


El urbanismo en el siglo XX

Las naciones anglosajonas respondieron de forma similar a la necesidad de mejorar las condiciones de vida de las ciudades. Empezaron por regular las condiciones sanitarias y la densidad de las casas de vecindad. Surgió entonces un movimiento a favor de una postura más global y a largo plazo, y de un proceso de urbanismo que examinara y controlara las muchas fuerzas que afectan a las ciudades modernas.

A principios del siglo XX se tomaron importantes medidas para formalizar leyes que siguieron principios urbanísticos. En 1909 Gran Bretaña aprobó una Ley de Urbanismo que autorizaba a las autoridades locales a preparar programas que controlaran el desarrollo urbano. También en 1909 se celebró en los Estados Unidos el Primer Congreso Nacional sobre Urbanismo, ejemplo que pronto siguieron la mayoría de países desarrollados.

Durante la depresión económica de la década de 1930 los gobiernos nacionales y regionales intervinieron de forma más enérgica en la planificación urbana. Para fomentar el desarrollo económico de las regiones más necesitadas, el Reino Unido autorizó el nombramiento de una serie de comisarios especiales con amplios poderes. Gran Bretaña, Francia, los Países Bajos, España y otros países europeos llevaron a cabo muchos e importantes proyectos de viviendas. En los Estados Unidos, el presidente Franklin Delano Roosevelt, en su programa del New Deal, estableció una Oficina de Obras Públicas para estudiar las inversiones, un Comité de Planificación Nacional para coordinar el desarrollo a largo plazo y un programa que dio como resultado tres ciudades de cinturón verde. En España, durante la II República, a partir de 1931, se alentaron planes de renovación urbanística, que transformaron el aspecto en numerosos barrios y distritos, especialmente en Madrid y Barcelona.


En el trazado urbanístico de Barcelona destaca el núcleo medieval encerrado por el puerto de mar y las rondas. El conjunto desordenado de la ciudad vieja aparece centrado por dos ejes casi perpendiculares al mar: las Ramblas y la Via Laietana (abierta en el siglo XX). Alrededor de este núcleo se extiende el ensanche del siglo XIX y principios del XX (Plan Cerdà). Dos ejes (la Diagonal y la Meridiana) que se cruzan en la plaza de las Glorias, tuvieron la vocación de organizar este nuevo espacio ciudadano que hoy queda algo excéntrico. Alrededor del ensanche aparecen los barrios que correspondieron en tiempos a otros municipios, anexionados a la ciudad como consecuencia de su expansión. De sur a norte las principales anexiones fueron Sants, Les Corts, Gràcia, Sarrià, Sant Gervasi de Cassoles, Horta, Sant Andreu del Palomar y Sant Martí de Provençals. A todos ellos hay que añadir, en las antiguas zonas del Poble Nou y del Camp de la Bota, la Villa Olímpica (1992). La ciudad presenta dos claros límites geográficos que hoy impiden su crecimiento: las fronteras naturales de la sierra de Collserola y del mar por una parte y, de otra, los municipios consolidados situados al norte (Sant Adrià del Besòs y Badalona) y al sur (L'Hospitalet de Llobregat). Por este motivo y, principalmente, por la especulación incontrolada de su crecimiento en la época franquista, Barcelona se caracteriza por su alta densidad de población (17.500 hab/km2) y por la carencia de zonas verdes. Sólo el ámbito de Montjuïc constituye un parque urbano medianamente importante. En la periferia de la ciudad se dan cita preferentemente los barrios populares (Can Tunis, Zona Franca —entre Montjuïc y el Llobregat— y Roquetas, así como La Trinitat Vella, Trinitat Nova, Torre Baró y la Verneda en el límite con el Besòs) y, en menor grado, los más burgueses (Bonanova y Pedralbes).

Albéniz, Isaac (1860-1909), uno de los compositores españoles más importantes del siglo XIX, especialmente por sus obras para piano, de inspiración nacionalista y lenguaje musical moderno.

Nació en Camprodón, Girona, y fue un niño prodigio al piano. Su padre, Ángel Albéniz, preparó el primer concierto público de su hijo cuando sólo tenía 4 años y lo presentó en el teatro Romea (Barcelona). En 1868 ingresó en el Conservatorio de Madrid. A los 9 años huyó de su casa y se embarcó en la fragata España con destino a Puerto Rico. Durante la travesía entretuvo a los pasajeros tocando el piano para pagar el pasaje. Ya en Latinoamérica trabajó como pianista en varios países; hay constancia de que estuvo en Argentina, Uruguay, Brasil y Cuba. En el otoño de 1873 regresó a Madrid. Entre 1875 y 1878 estudió en el Conservatorio de Bruselas y, más tarde, se trasladó a Budapest para conocer al compositor y pianista húngaro Franz Liszt (1878) y al compositor nacionalista español Felipe Pedrell (1883). En 1893 se estableció en París, donde recibió clases de Vincent d'Indy y entró en contacto con un grupo de compositores de la vanguardia europea entre los que se encontraban Claude Debussy y Gabriel Fauré, que influyeron de forma decisiva en su moderna técnica compositiva.

Su obra maestra son las cuatro suites para piano Iberia (1906-1908), composición virtuosística y musicalmente compleja, compuesta en Niza durante algo más de dos años. Del resto de su producción destacan las piezas para piano Rapsodia española y Suite española, las óperas El Ópalo mágico (1893) y Pepita Jiménez (1896). También fue autor de zarzuela y de lieder. Dentro de este último género destaca la obra Cuatro melodías, dedicada al compositor francés Fauré, en donde se aleja de su primer estilo. En 1899 compuso la suite orquestal de carácter nacionalista Catalonia. Murió el 18 de mayo de 1909 en Cambo-les-Bains (Francia). Es, junto a Enrique Granados, uno de los máximos exponentes del piano romántico español.

Wagner, Richard (1813-1883), teórico y compositor alemán, una de las figuras más importantes del siglo XIX.

Nació el 22 de mayo de 1813 en Leipzig y estudió en la universidad de esta ciudad. Entre 1833 y 1839 trabajó en los teatros de ópera de Würzburg, Magdeburgo, Königsberg y Riga. En estos años escribió sus óperas Las hadas (1833) y La prohibición de amar (1836), y varias obras orquestales, entre ellas una sinfonía compuesta a los 19 años. En 1836 residiendo en Königsberg contrajo matrimonio con la actriz Minna Planer. En Riga finalizó el libreto y los dos primeros actos de su primera ópera importante, Rienzi.

En 1839 Wagner se trasladó en barco a Londres. Durante el tempestuoso viaje por el Mar del Norte concibió su segunda ópera importante, El holandés errante (1841). A la semana de estar en Londres se trasladó a Francia y se instaló en París, donde entró en contacto con la música de Hector Berlioz. Permaneció en París, a veces sumido en la mayor pobreza, hasta abril de 1842. El 20 de octubre de 1842 se representó su ópera Rienzi en el Hoftheater de Dresde, Alemania. Su éxito propició que se representase en la misma ciudad su ópera El holandés errante el 2 de enero del siguiente año y que fuera nombrado director del Hoftheater.

Arte innovador

La ópera romántica Tannhäuser se estrenó en Dresde el 19 de octubre de 1845. Esta obra, innovadora desde el punto de vista técnico y estructural, asombró a una audiencia acostumbrada a la ópera convencional del momento y produjo una gran avalancha de críticas. Sin embargo, el compositor húngaro Franz Liszt, gran admirador de la música de Wagner y unido a él por una amistad que duró toda la vida, decidió representar la ópera Tannhäuser en Weimar, Alemania, tres años después. Este mismo año Wagner finalizó su ópera romántica Lohengrin, pero la dirección del Hoftheater de Dresde, presionada por la reacción crítica del público, rechazó la obra. De nuevo llegó Liszt en su ayuda y estrenó esta ópera el 28 de agosto de 1850 en Weimar.

Un extremista político

Wagner era un entusiasta político. Participó en el conato de revolución de 1848 en Alemania, a causa de lo cual tuvo que huir a París y después a Zurich. Allí amplió la estructura de su famosa tetralogía de dramas musicales conocida como El anillo del nibelungo basada en Das Nibelungenlied, poema épico alemán del siglo XIII. Los textos de este drama fueron escritos en orden inverso. Pensando que algunos episodios narrativos de El crepúsculo de los dioses, la obra final de la tetralogía, requerían una mayor elaboración y exposición dramática para hacer comprensible al público el conjunto de la historia, Wagner decidió escribir otra parte, Sigfrido, que la precedería. Pero aún no se sentía satisfecho y escribió La Valquiria y después, y a manera de otro preludio aclaratorio El oro del Rin. Wagner comenzó a trabajar en este último en noviembre de 1853, completándolo en mayo del año siguiente. A finales de diciembre de 1856 quedó finalizada la La Valquiria.

Entretanto, en 1852, Wagner había conocido al rico mercader Otto Wesendock y a su esposa Mathilde, quienes pusieron a disposición de los esposos Wagner el Asylum, una pequeña casa de campo en Wesendock cerca de Zurich, estancia que inspiró al compositor algunas de sus mejores obras. La relación entre Wagner y Mathilde pronto se convirtió en amor imposible, al que se vieron obligados a renunciar. Su romance quedó plasmado en la apasionada obra Tristán e Isolda (1857-1859), uno de los dramas musicales wagnerianos más largos y difíciles de representar. Su estreno se produjo el 10 de junio de 1865 en Munich bajo los auspicios de Luis II de Baviera, que había decidido proteger a Wagner. De este periodo también datan las Wesendock Lieder, obras para voz y orquesta o piano (1857-1858) sobre cinco poemas de Mathilde Wesendock, que presentan la génesis armónica de Tristán e Isolda.

En 1861 Wagner fue amnistiado en Prusia. A su vuelta el compositor se estableció en Biebrich, donde comenzó a trabajar en su única ópera cómica Los maestros cantores de Nuremberg, que finalizó en 1867. La obra se estrenó el 21 de junio de 1868 en Munich, ciudad donde más tarde, en 1869 y 1870, se estrenaron por deseo del rey El oro del Rin y la La Valquiria.

Inmediatamente después del estreno de Los maestros cantores, Wagner volvió a trabajar en Sigfrido hasta finalizarla en febrero de 1871. Al mismo tiempo había comenzado a componer El crepúsculo de los dioses. Entretanto, el 25 de agosto de 1870, el compositor, que llevaba separado de su primera mujer nueve años, contrajo matrimonio con Cósima von Bülow, exmujer de Hans Guido von Bülow e hija de Liszt y de la condesa d'Augoult. La obra orquestal El idilio de Sigfrido (1870) fue escrita por Wagner para Cósima cuando nació su hijo Siegfried. En el verano de 1872 Wagner compuso la última parte de El anillo del nibelungo y en noviembre de 1874 finalizó la orquestación de El crepúsculo de los dioses. Entre el 13 y el 17 de agosto de 1876 se estrenó la tetralogía completa en la Festspielhaus de Bayreuth, teatro diseñado y construido especialmente para representar las obras wagnerianas. En 1877 Wagner comenzó a trabajar en Parsifal, drama basado en las leyendas del santo Grial. Este drama musical, el último que escribió Wagner, se estrenó el 26 de julio de 1882.

En 1882 la salud del compositor se debilitó. Pensando que podría favorecerle un cambio de clima, Wagner alquiló el Palazzo Vendramin en el Gran Canal de Venecia. Allí falleció repentinamente el 13 de febrero del año siguiente. Cinco días después su cuerpo fue enterrado en el mausoleo de su villa de Bayreuth.

Obra teórica

Wagner ejerció una importante influencia en el pensamiento de finales del siglo XIX no sólo en las artes, sino también en temas políticos como el nacionalismo o el idealismo social. En su obra Oper und Drama (Opera y drama, 1850-1851) presenta su concepción de una obra escénica de tipo revolucionario que integra elementos dramáticos, visuales y musicales hasta formar una obra de arte global o Gesamtkunstwerk. Esta idea la puso en práctica en los libretos de todas sus óperas y, cuando después de la construcción de la Festspielhaus las condiciones lo permitían, supervisaba personalmente todos los aspectos de la realización. Otras de sus obras teóricas son Über deutsches Musikwesen (Sobre la música alemana, 1840), Das Kunstwerk der Zukunft (La obra de arte del porvenir, 1849), Religion und Kunst (Religión y arte, 1880), Über das Dirigieren (Sobre la dirección, 1869), Über die Anwendung der Musik auf das Drama (Sobre la aplicación de la música al drama, 1879) y Eine Mitteilung an meine Freunde (Una comunicación a mis amigos, 1851). Wagner también escribió la autobiografía Mein Leben (Mi vida, 1865-1880).

Los aspectos más oscuros de la personalidad de Wagner se refieren a la ruda explotación emocional de su familia y de sus seguidores (y a la explotación económica de sus patrones) y especialmente a su antisemitismo, expresado en el panfleto El judaísmo en la música (1850), que, junto con la fuerte identidad germánica de los temas de sus óperas y la grandiosidad de su música, lo convirtieron en un compositor de atractivo único para los nazis en la década de 1930, factor que por asociación de ideas ha empañado su música y ha dificultado seriamente su aceptación durante mucho tiempo.

Capacidad crítica

La fama de Wagner se basa tanto en sus creaciones musicales (que representan la máxima expresión del romanticismo en la música europea) como en sus ideas revolucionarias sobre la teoría y la práctica de la composición operística. Comenzó su carrera como compositor de ópera convencional, pero cuando comenzó a trabajar en El anillo del nibelungo ya estaba creando una forma dramática musical totalmente nueva. La música dramática wagneriana se apoya en el drama griego (que Wagner modelaba para sus textos), en la obra de William Shakespeare y en los versos del poeta alemán Friedrich von Schiller. En su tratamiento de la armonía Wagner llevó el sistema tradicional de tonalidades hasta sus límites, rompiendo las convenciones que imperaban en las relaciones de tonos y acordes y que, tras el exacerbado cromatismo de obras como el Tristán, inevitablemente conducirían a la atonalidad del siglo XX.

En el siglo anterior la ópera era una sucesión de números independientes: arias, recitativos, dúos, interludios y finales. Para Wagner en el drama musical un principio fundamental era la subordinación de todas las artes, incluida la música, a las necesidades dramáticas de la historia (al menos en teoría, ya que en la práctica Wagner, como cualquier compositor, tendía a dar prioridad a la música). El leitmotiv (motivo principal) permite un desarrollo temático continuado y las complejas evoluciones de los diferentes leitmotivs aumentan la emoción del drama. En la ópera postwagneriana se aprecia una mayor unidad dramática, consecuencia de la tremenda influencia que el arte de Wagner ejerció sobre todas las formas musicales.

Granados, Enrique (1867-1916), pianista y compositor español conocido especialmente por sus obras para piano. Nació en Lleida, Cataluña, estudió en Barcelona con Felipe Pedrell, figura clave del nacionalismo musical español y, más tarde, en Francia con Charles Wilfrid de Bériot. Desde 1889 vivió en Barcelona y trabajó como concertista de piano y profesor. Su reputación como intérprete fue muy grande. Su obra maestra como compositor es la suite para piano Goyescas (dos volúmenes, 1912 y 1914), inspiradas en obras del pintor español Francisco de Goya fruto de la conjunción del piano romántico, intimista y de gran virtuosismo, y la recreación de la tonadilla, convertida en un lied romántico español. Varios temas de la suite los utilizó más tarde en una ópera también titulada Goyescas (1916), que contiene su famoso Intermezzo para orquesta. Goyescas iba a estrenarse en París pero la guerra lo impidió. Se representó por primera vez en el Metropolitan Opera House de Nueva York. Del resto de su producción destacan las Doce danzas españolas para piano y las canciones amatorias. Murió el 24 de marzo de 1916 a bordo del SS Sussex, hundido durante la I Guerra Mundial en el canal de la Mancha por un submarino alemán. Granados regresaba a España después del estreno de Goyescas en Estados Unidos.