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Sobre el tono muscular.
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El tono varía según la posición que se adopte y las actividades que se desarrollen.
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Realizar un movimiento activo y dirigido como es el ejercicio físico requiere una adecuación del tono muscular para que la función que se ha de desarrollar sea efectiva.
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En la fase posterior al ejercicio se debe favorecer la relajación.
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Se ha de tener en cuenta que las situaciones de estrés hacen variar el tono muscular.
Mejora la postura en la que se practica el deporte, tanto el monitor como el deportista han de buscar la capacidad para adoptar la postura más adecuada posible para realizar los ejercicios propuestos.
No siempre se puede conseguir que la postura sea la correcta, pero sí se pueden realizar mejoras y perfeccionamiento con la práctica, buscando siempre la funcionalidad.
- Sobre el movimiento.
El ejercicio físico ayuda a regular las alteraciones de movimiento propias de los diferentes tipos de déficit.
También influye en el movimiento espontáneo. Es muy frecuente que a personas no técnicas en la materia les cuesten dejar que un niño con problemas motores se mueva espontáneamente y dejarle el tiempo necesario para ejecutar una acción. El movimiento no correcto puede provocar angustia, pero la única manera de ayudar a realizarlo y perfeccionarlo es no provocar limitaciones.
- Sobre el equilibrio.
Mejora el equilibrio, tanto estático como dinámico.
Para que un movimiento sea efectivo o una postura sea mantenida, se ha de tener un tono muscular equilibrado. En el ejercicio físico se varía continuamente el tono muscular y el centro de gravedad de una forma refleja, por tanto implica una regulación constante del equilibrio, la consideración de la presencia de reflejos primarios, es un factor a tener en cuenta, por las influencias que ejercen en la actividad física.
Para desarrollar un ejercicio físico se han de utilizar diferentes tipos de habilidades motrices, algunas de las cuales se han de adquirir y otras perfeccionar. En la práctica del ejercicio físico se han de valorar las posibilidades y no sólo los defectos.
A nivel psicomotor.
Ayuda al conocimiento del propio cuerpo ya que como consecuencia de las dificultades motoras los paralíticos en muchos casos no tienen conocimiento vivencial correcto de su cuerpo ni de la relación con el medio.
Mejora la coordinación viso-motora, la orientación espacial, la orientación temporal y la habilidad.
Pensemos que es muy difícil realizar cualquier acción o gesto motor si la persona que ha de realizarlo no puede representarlo mentalmente por la necesidad de una buena orientación. El ejercicio físico ayudará a normalizar estos aspectos y, en esta medida, mejorará el rendimiento físico.
C. A nivel psicosocial.
El ejercicio físico y deportivo comporta beneficios para los sujetos con deficiencia motriz, ya que es una actividad que pueden practicar de una manera normalizada y, como toda persona, sentirse aceptada si sus actividades son reconocidas.
Muchos discapacitados motrices, han sufrido a lo largo de su vida una escasez de relaciones corporales, por ello, las posibilidades de experimentar positivamente con el cuerpo también están limitadas en muchos casos, o hay una falta de motivación, o entre el deseo de acción se pueden encontrar la imposibilidad o la dificultad por las alteraciones propias de la deficiencia motriz.
Aunque es cierto que en la mayoría de las ocasiones el movimiento o la acción no es correcta de acuerdo a unos patrones normales establecidos, esto no supone una imposibilidad de acción, sino actuar y vivir el cuerpo de otra manera, cada uno según sus posibilidades; cada cuerpo requiere favorecer situaciones en la que se pueden superar barreras personales, el fracaso y la discapacidad.
El ejercicio físico y la práctica deportiva pueden ser el medio para que muchos deficientes motrices, desarrollen aspectos personales y sociales que tienen bloqueados, además del propio valor recreativo.
A través de la ejercitación física pueden demostrarse a sí mismos que es posible disminuir las sensaciones bloqueantes y contribuir a la constancia en el esfuerzo; igualmente, desarrollar la tendencia social y favorece la relación con los demás tanto con el profesor o monitor como con los compañeros.
Pasando a hablar de los beneficios específicos de la práctica del baloncesto en silla de ruedas, podemos decir que básicamente, gracias a éste la independencia que obtienen los brazos desprovistos de muletas y bastones amplía la gama de movimientos que se pueden explotar concentrando la atención del participante en los brazos para otras acciones motoras como:
1. Técnicas de movimientos:
Desplazamientos (adelante-atrás).
Giros (90º/180º y 360º), zigzag.
Variantes de velocidad.
Pase y recepción.
Lanzamientos.
Tracción/transporte.
Técnicas de manejo de elementos.
Núcleos de movimiento:
Cintura escapular.
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Hombro-codo-muñeca-mano.
Columna (cervical-torácica-lumbar).
Coxofemoral-rodilla-tobillo.
Estructuración espacial.
Estructuración temporal.
Estructuración objetal.
Cualidades físicas (beneficios fisiológicos).
Resistencia.
Fuerza.
Flexibilidad. (Movilidad articular).
Velocidad.
Coordinación.
Agilidad.
Juegos-deporte:
Juego ejercicio.
Juego tarea.
Juego fundamentado.
Juego aplicativo.
Deporte reducido.
Deporte.
Gracias a la práctica del baloncesto adaptado, y la fuerza de brazos que se ejerce para ella, se tonifican músculos como bíceps, tríceps, deltoides y todos los de la cintura escapular, antebrazo, etc. Con esto conseguimos que el usuario que domine la mayor cantidad de destrezas sobre la silla de ruedas podrá resolver situaciones del entorno y manejar los objetos cotidianos con mayor autonomía personal mejorando así su calidad de vida.
El entrenamiento de las actividades de la vida diaria abarca un espectro muy amplio de posibilidades, aunque tradicionalmente se refieren a las funciones más vinculadas con la alimentación, la vestimenta, la higiene, las manualidades y el desplazamiento.
El entrenamiento de las habilidades sobre silla de ruedas debe contemplar destrezas básicas de autocuidado y autoayuda en la casa, en la vía pública, en la escuela, en el transporte, etc.
Es importante dotar los entrenamientos de deporte adaptado de destrezas específicas como la elevación, el ascenso y el descenso puesto que los desplazamientos en la vía pública, edificios, etc. Suelen presentar al usuario de la silla una serie de dificultades para su autonomía de movimiento: peldaños, desniveles, escaleras, etc. Por lo tanto, estos ejercicios permitirán a la persona con silla de ruedas resolver situaciones concretas de la vida cotidiana.
Pero sin embargo, el aspecto más importante del deporte adaptado, y concretamente del basquet en silla de ruedas, es su gran agente socializador. El baloncesto adaptado, como el normal, es un deporte de equipo, esto permite a sus componentes interaccionar constantemente entre ellos, además permite a los que lo practican tener un régimen más amplio de salidas (gracias a los partidos, entrenamientos, competiciones, etc.), en definitiva, por medio de las diferentes propuestas de acción, la persona con minusvalía toma conciencia tanto de sus posibilidades como de sus limitaciones, lo que le permitirá conocerse y reconocerse como individuo activo evitando de esta forma el aislamiento social.
IV. INTEGRACIÓN, EN EL CENTRO ESCOLAR, DE UN ALUMNO CON DISCAPACIDAD.
La presente aportación no pretende sino defensar en el área de Educación Física, la necesidad de integrar a cualquier alumno, independientemente de sus diferencias, y no sólo por colaborar a la educación integral de la persona, sino también como parte vital de la experiencia del individuo. Participar activamente en las sesiones de Educación Física significa aceptar la propia realidad corporal, las limitaciones, las capacidades.
Gozar del juego quiere decir muchas más cosas que jugar.
Mercedes Ríos Hernández.
Profesora del departament de Didàctica de l'Expressió Musical i Corporal de la Universitat de Barcelona.
Concepto de integración.
En los últimos años se ha producido una mejora en la aceptación y la inclusión de las personas con discapacidad, en sus facetas de la vida en sociedad. Muchos países han aplicado nuevas leyes con el fin de ofrecer igualdad de oportunidades, y plena participación en la vida social. Sin embargo, aun queda mucho camino para recorrer.
En España, cabe destacar la Ley de Integración Social del Minusválido (1982), y la Ley Orgánica General Sistema Educativo (LOGSE, del 1992), la cual promueve adaptaciones curriculares individualizadas (ACI), facilitando la integración al sistema escolar. Este, deberá disponer de los recursos necesarios con el fin que los alumnos con necesidades educativas especiales (NEE), puedan adquirir los objetivos establecidos, y también se deben procurar de tener los maestros especialistas de acorde con las circunstancias, así como los materiales didácticos necesarios,..., para un buen proceso de enseñanza- aprendizaje. Según Ríos, Mercedes (AAVV; 1998), por alumnos con NEE entendemos aquellos que:
* Muestren problemas en el desarrollo y/o dificultades de aprendizaje respecto a los de su edad.
* Presenten limitaciones o incapacidades que les dificulten el uso de recursos más generales y ordinarios.
* Por determinadas condiciones de peligro personal, familiar o social, puedan ser incluidos en los grupos anteriores, si no se les ayuda.
* Talentos especiales (superdotados).
Esta formulación va más allá. Si hasta este momento se interpretaba por alumno con NEE, al alumno con discapacidad, actualmente nos encontramos con que este concepto amplia su definición a alumnos superdotados intelectualmente y/o físicamente, a un alumno con dificultades de aprendizaje,...
La escuela tiene un papel primordial en este cambio social. La escuela ha de preparar a los niños para vivir en un mundo de una gran complejidad, donde conviven personas con capacidades diferentes, en situaciones muy variadas y que actúan con gran variedad de criterios. Para educar a vivir en la diversidad, hay que procurar a los alumnos, experiencias de vida adecuadas, que les preparen para aceptar y valorar los otros.
La escuela integradora es muy educativa, porque relaciona alumnos con intereses, capacidades,..., distintos. Cuando los alumnos se relacionan y se comunican muestran sus potencialidades y también sus limitaciones y debilidades. Educar en la diversidad no resulta fácil en nuestra sociedad desigual, por eso existe un gran abismo entre lo que se quiere hacer, y lo que resulta de la práctica diaria.
Con esta situación, y centrándonos en la área de Educación Física, nos tenemos que plantear, si el profesional de la educación física a recibido una formación necesaria para poder aplicar con éxito la citada integración, y evitar la situación conocida como falsa integración, que se basa en:
Que interprete roles pasivos.
Que realice actividades individualizadas separado de sus compañeros.
Que se abuse del trabajo teórico.
Que no haga acto de presencia.
Es necesario reconocer que la realización de una sesión de actividad física en la cual se inscribe, `por ejemplo, un niño con discapacidad, será didácticamente diferente a una sesión dirigida exclusivamente a personas con características similares. Este es uno de los retos de la Educación Física.
Cabe destacar también que a este reto se le une la característica que impone el aumento de la edad, como es la implicación de juegos más complejos, y con un nivel de competitividad alto. Se trata de facilitar la participación, en condiciones iguales, en una cosa tan simple como el juego. Cuando se excluye a un alumno de un juego por su diferencia, lo estamos privando de una fuente de formación y de relación de la cual tiene el mismo derecho que los otros, y que puede influir en su desarrollo emocional y psicológico.
Así las cosas, nos encontramos que en la actualidad, todavía sólo un porcentaje muy reducido de la población discapacitada está en activo físicamente. Esto afecta sobretodo a la gente joven con alguna discapacidad. Según Torralba, Miguel Ángel (AAVV; 1998), el abismo entre la participación deportiva de los discapacitados frente a los no discapacitados, podría ser subsanado ofreciendo educación física y deportes adaptados en todos los programas cursados en escuelas, y desarrollando programas de iniciación deportiva, de tiempo libre, y de competición deportiva en comunidades- asociaciones, y clubes.
Iniciación deportiva adaptada.
Por iniciación deportiva entendemos el proceso de enseñanza- aprendizaje, mediante el cual se aprenden y se desarrollan las técnicas y tácticas básicas del deporte, yendo vinculado a este aprendizaje, el desarrollo de las capacidades perceptivas, condicionales, y sociales de los niños/as. No comporta competición, pero sí actividades jugadas adaptadas a las posibilidades del alumno.
Centrándonos en la adaptación de la iniciación deportiva, esta debería dar soluciones a las diferencias individuales, promoviendo la innovación y la adaptación de normativas, y en consecuencia, garantizar que en el proceso de formación se den los siguientes aspectos:
* La no selección de niños/as en base a las capacidades psico-físicas.
* La enseñanza deportiva como parte de la formación integral del individuo.
* Unir el desarrollo de las capacidades perceptivas, condicionales, y sociales, al del deporte.
* Seguir una iniciación gradual a su desarrollo y sus necesidades adaptativas.
* Respetar el desarrollo del niño mediante una pedagogía apropiada a su formación y en los procesos de competición.
* Utilizar el deporte como medio de integración social y de trabajo en equipo.
Modalidades deportivas.
Las actividades que podemos propoener en esta iniciación deportiva, las podemos dividir en dos gupos:
Deportes convencionales que mediante un conjunto de modificaciones en el reglamento, la técnica,..., permiten su práctica a las personas con algún tipo de discapacidad, tales como atletismo, baloncesto en silla de ruedas,...
Modalidades deportivas específicas para personas con algún tipo de discapacidad, que potencian las capacidades de estas personas, tales como el goallball, boccia,...
Etapas de iniciación deportiva.
En relación con el desarrollo psico-físico del alumno, podemos distinguir dos etapas:
Iniciación. Es la etapa del descubrimiento deportivo a través del desarrollo de las habilidades básicas y específicas del deporte, así como experimentación motriz, creando los patrones motores adaptados a su discapacidad y/o deporte. Este colectivo alcanzaría hasta los 12 años o más.
Tecnificación. Supuestos unos fundamentos motrices y sus adaptaciones deportivas, el niño/a se enfrenta a los elementos técnicos específicos y la utilización de su capacidad en el desarrollo deportivo.
Escuelas de iniciación deportiva adaptada.
Estas escuelas, como su própio nombre indica, son centros de iniciación deportiva adaptada de actividad físico- deportiva, que quieren educar deportivamente a los niños/as en un periodo fundamental de su desarrollo psicomotor. Son un complemento de la actividad escolar, con una finalidad eminentemente formativa y social, de acuerdo con el crecimiento sano, a través de la actividad física adaptada, lúdica, y polivalente. Así , y tal como expone Ríos, Mercedes, citada por Torralba, Miguel Ángel (AAVV; 1998), nos encontramos con un doble planteamiento:
Escuelas de iniciación deportiva de grupos específicos, con discapacidades similares, que facilitan una mejora y refuerzo en su desarrollo sense-motor, facilitando la participación en las competiciones de sus federaciones.
Escuelas de iniciación deportivas con niños/as integrados, participando con el resto de compañeros, lo que facilita su integración social y el respeto a la diversidad.
Estructura del deporte adaptado. Por Miguel Angel Torralba.
| Estructura social | Forma de relación | Objetivos | Nivel requerido | Normas de conducta | Afiliación |
| Deporte paralímpico | Tiempo libre | Agonístico/ Espectáculo | Alto/ medio | Rígidas | Obligada |
| Deporte adaptado federado | Tiempo libre | Agonístico/ Participativo | Indistinto | Adaptadas | Obligada |
| Deporte integrado | Tiempo libre | Agonístico/ Integrador | Alto/ Igual grupo | Rígidas | Obligada |
| Deporte para todos | Tiempo libre | Recreativo, higienico, integrador y/o agonístico. | Indistinto | Flexible | Optativa |
| Deporte adaptado escolar. | Tiempo libre | Agonístico/ educativo. | Indistinto | Adaptadas | Obligada |
| Deporte en el currículum escolar (NEE) | Escolar | Educativo | Indistinto | Flexible | Obligada/ escolar |
Un exponente de deporte adaptado: el baloncesto en silla de ruedas.
Introducción del baloncesto en silla de ruedas a la escuela primaria
Si se nos plantea la opción de trabajar el baloncesto, y tenemos, entre los alumnos de la clase, algún niño con discapacidad física debemos trabajar, de la misma manera, pero introduciendo matices y pequeñas adaptaciones, No hay que olvidar que (Corpas Rivera, Francisco J. y otros autores. (1991) “El Deporte se caracteriza por la realización del ejercicio físico, su componente lúdico, la presencia de una competición con uno mismo o con los demás y la existencia de reglas para su desarrollo, se convierte en un excelente medio educativo para el sujeto en su periodo formativo, ya que desarrolla la capacidad de movimiento, habitúa a la relación con los demás y a la aceptación de reglas, ala vez que estimula la superación.
Hay que tener muy en cuenta, el medir el espíritu competitivo, y adaptarlo a las medidas de la clase, para que este afán de ganar no interfiera en el espíritu de equipo que los deportes colectivos deben tener. Es muy importante hacer ver a la clase que un niño en silla de ruedas, puede jugar al baloncesto tan bien como cualquier otro, es evidente que modificaremos las reglas pero eso no debe interferir en la buena marcha de la clase, además esto nos puede ayudar a dar a conocer toda clase de deportes adaptados.
A la hora de plantear la Unidad de Programación, podemos dedicar una o varias sesiones al Baloncesto en silla de ruedas, pedimos las sillas a algún centro de recursos, y hacemos que todos vayan sentados. Se explican las reglas nuevas (aunque posiblemente ya las conocerán de haberlas oído antes, al explicarlas al alumno con NEE).
Al trabajar en BSR trabajamos las cualidades físicas, que son (en este caso): la fuerza, la velocidad, la resistencia, la flexibilidad, la elasticidad y la coordinación, además de los fundamentos técnicos de este deporte, lo que obliga, en este caso, al desarrollo general y específico de la zona del tronco, el cinturón escapular, región cervical y extremidades superiores. Pero teniendo en cuenta que no vamos a entrenarlos, para trabajar el BSR realizaremos ejercicios de: pase, botes, dribbling, y de tiro.
No hace falta que todos vayan sentados a la vez, los ejercicios se pueden realizar entre grupos mixtos, unos en pie y otros sentados, o bien, todos sentados. Desde el punto de vista de la vivenciación, es mejor empezare con ejercicios con grupos mixtos para controlar mejor el balón, para notar más la diferencia de una posición a otra y para hacer una introducción suave con la silla.
Para empezar, hacer ejercicios de:
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Control de la silla, que unos lleven a otros y luego los que están sentados que lo hagan solos, montar un circuito (con cambios de ritmo, diferentes sentidos, obstáculos).
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Luego se introduciría el control de balón de manera estática, pases entre dos o más, en grupos mixtos para controlar mejor ir cambiando los participantes y luego introducir en todos la silla.
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Posteriormente los pases dinámicos.
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Lanzamientos, sentados y de pie para diferenciar la fuerza requerida.
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Hacer circuitos, en los que intervengan , dominio de silla, pases
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y lanzamientos.
Todos estos ejercicios pueden concluir con un partido, con las reglas de juego del BSR o bien, un equipo sentado y el otro de pie, o ambos sentados, en ambos casos las cestas se adaptarán a la altura de los alumnos (mini-basket o basket normal).
Propuesta alternativa para la aplicación del baloncesto en silla de ruedas en la escuela.
Contenidos: Los contenidos de esta propuesta, se fundamentan en los referidos a los juegos y deportes, así como a las habilidades motrices; a través de ellos se introducen también contenidos de condición física y expresión corporal.
1.- Contenidos procedimentales:
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Cualidades o habilidades motrices.
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Aplicación de los desplazamientos, pases, recepciones, lanzamientos,... , en tareas y actividades de dificultad y complejidad creciente.
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Realización de habilidades básicas y elementales del baloncesto en silla de ruedas.
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Manipulación de balones.
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Adecuación de pases, giros, desplazamientos,..., a los deportes de cooperación y oposición.
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Juegos y deportes.
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Desarrollo de los gestos técnicos básicos del baloncesto.
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Utilización de las habilidades específicas en la resolución de problemas originados por situaciones reales de juego.
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Adaptación de las acciones técnicas y tácticas a los aspectos reglamentarios del juego o deporte.
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Practica técnico-práctica del baloncesto en silla de ruedas.
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Condición física.
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Desarrollo de actividades y ejercicios que mejoren la resistencia aeróbica.
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Desarrollo de actividades y ejercicios que mejoren la velocidad de reacción, segmentaria y de desplazamiento
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Expresión corporal.
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Experimentación de acciones motrices que faciliten la comunicación.
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Hechos, conceptos, y sistemas conceptuales.
-
Cualidades o habilidades motrices.
-
Los desplazamientos, pases, giros,..., aplicados a los deportes de equipo.
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Juegos y deportes.
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Diferentes gestos técnicos básicos del baloncesto en silla de ruedas.
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Reglas más importantes del baloncesto en silla de ruedas.
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Condición física.
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Principales adaptaciones de los sistemas corporales en la practica de actividades físicas.
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Valores, actitudes y normas.
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Cualidades o habilidades motrices.
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Aceptación de la existencia de diferentes niveles de habilidad motriz, tanto propios como de los compañeros.
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Juegos y deportes.
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Preocupación por conseguir metas comunes mediante la renuncia al individualismo y fomento del trabajo en equipo.
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Aceptación de las normas y del reglamento.
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Condición física.
Adquisición de hábitos higiénicos en relación con la práctica de actividades físicas.
Objetivos didácticos: Cada comunidad autónoma con competencias en materia de educación a elaborado unos objetivos generales del área en función de sus propios criterios. A estos se les unen los objetivos terminales que propone el M.E.C. A partir de aquí podemos establecer unos objetivos didácticos:
Responder motrizmente a problemas que hagan referencia a la estrategia en los juegos y en los deportes de oposición,...
Mejorar y combinar las habilidades motrices como base de utilización de las técnicas y destrezas específicas a cualquier situación motriz.
Ejecutar las acciones adecuadas para la resolución de situaciones ofensivas o defensivas.
Distinguir los elementos técnicos básicos, y las reglas de juego del baloncesto en silla de ruedas.
Fundamentos de la metodología: El enfoque para el siguiente trabajo metodológico de educación física parte de considerar al usuario y a la silla de ruedas como una unidad de movimientos; de desarrollar las capacidades, las destrezas, y las habilidades de movimiento sobre la silla, y de que la persona y la silla de ruedas sean uno, como lo son, por ejemplo, el patinador y los patines.
Actividades de aprendizaje:
1ª sesión: Familiarización con la silla de ruedas y con su aplicación al baloncesto.
Fase inicial.
1º.- Organización inicial.
Los alumnos se desplazan dispersos por el espacio.
Desarrollo.
El monitor/a les va mencionando, de forma sucesiva, distintos colores o objetos. Los alumnos deben desplazarse lo más rápido posible hacia dicho objeto o zonas donde se encuentre el color nombrado.
Fase central.
2º.- Organización inicial.
Los alumnos se sitúan formando dos hileras de forma horizontal (uno al lado del otro), y situados de cara a la otra hilera, dejando un espacio importante en el medio. El monitor/a se coloca en el centro de dicho espacio con un pañuelo, y determina un número para cada alumno de la hilera.
Desarrollo.
El monitor/a nombra un número, y el niño/a de cada hilera que tenga ese número tendrá que desplazarse lo más rápido posible para coger el pañuelo, darse la vuelta y conseguir volver sin que su contrario consiga cogerlo.
3º.- Organización inicial.
Los participantes, se distribuyen uno detrás de otro, haciendo distintas filas, y con suficiente espacio entre estos para que pueda pasar una silla de ruedas.
Desarrollo.
Cuando el monitor/a da la señal, el último participante de la fila, debe ir hacia delante haciendo eslalom entre sus compañeros asta colocarse en primera posición, y así sucesivamente hasta llegar al final del espacio. Cuando se llega al final, se realiza lo mismo pero ahora de espaldas. Los primeros se desplazan de espaldas haciendo eslalom entre sus compañeros asta colocarse los últimos. Ganará la hilera que vaya asta el final y vuelva con más rapidez.
Vuelta a la calma.
4º.- Organización inicial
Los participantes se distribuyen en una hilera uno detrás de otro.
Desarrollo.
El primero de la fila se va desplazando y realizando movimientos diversos que los otros deben imitar. Al cabo de un rato, el primero pasa a ser el último y así sucesivamente.
2ª sesión: control de la silla en movimiento; aproximación al bote, y al pase tanto en movimiento como estáticamente, con silla de ruedas.
La silla de ruedas nos proporciona independencia en los miembros superiores, lo que nos permite desarrollar una serie de conductas motoras, pase, recepción, lanzamientos, golpe,... Muchos de los alumnos que tenemos en nuestra clase de educación física sobre silla de ruedas, suelen presentar problemas de presión y de coordinación, y además no olvidemos el ajuste motor que están realizando sobre la silla, así pues el pase y recepción, se nos presenta como un aspecto importante a trabajar.
Variedad de pases:

Podemos encontrar, entre otros, pases con dos manos, con una, con bote, con parábola, directo, por detrás de la cabeza, de gancho, estáticos, con desplazamientos y giro después del pase,... Debemos tener cuidado con el pase que se recepciona por detrás de la cabeza, ya que puede generar pérdida de equilibrio al recargar todo el peso del cuerpo por detrás del eje del centro de gravedad.
La habilidad de botar el balón con todas las variantes, nos permite incluir dicha destreza en los juegos, junto con las nociones reglamentarias, lo cual permitirá a los participantes concebir las estructuras básicas del baloncesto en silla de ruedas.
Nos podemos encontrar con alumnos que no poseen un buen control del tronco, y para realizar los botes del balón pueden cogerse con la mano libre del aro de la silla del mismo lado, para así mantener el equilibrio. Por otro lado conviene indicar que el bote debe realizarse alejado del cuerpo, o extendiendo el brazo hacia el costado de la silla.

Balón en movimiento. Levantada.
En esta etapa se incluye la habilidad para levantar la pelota del suelo con continuidad de movimiento, porque el alumno ya posee mayor control de la silla, de su cuerpo, y del elemento.
Cuando el balón esta en el suelo, se puede levantar utilizando el movimiento de las ruedas: al colocar la rueda grande paralela a la pelota, y sin interrumpir el movimiento de la misma y, presionar con una mano el balón ascenderá de adelante hacia atrás, por la acción de rodar.
Esta mecánica de movimiento permite acciones más dinámicas. El dominio depende de una serie de factores que conviene tener en cuenta:
Control total de la silla de ruedas.
Dominio del control del tronco.
Dominio de la flexión total o parcial.

Ajuste isiomotor entre silla y pelota.
Fase inicial.
1º.- Organización inicial.
Los alumnos se ubican en circulo. Cada alumno/a tiene un número, y se empieza la actividad con una pelota en el número uno, y otra en el número dos
Desarrollo.
Cuando el monitor/a da la señal, el número uno debe pasar la pelota al número tres, este al cinco, y así sucesivamente con los números impares. Por otro lado el número dos pasará la pelota al cuatro y así sucesivamente con los números pares. El profesor/a debe ir cambiando el sentido de pase, para que no se haga tan monótono.
Fase central.
2º.- Organización inicial.
Los participantes se distribuirán en hileras, uno detrás de otro. Al primero se le da una pelota de baloncesto.
Desarrollo.
Cada alumno debe ir hasta el final del campo y volver, pero esta vez debe ir botando la pelota, es decir, como máximo dos impulsos y un bote. Una vez acaba le pasa la pelota a su compañero. Es bueno hacer competición entre equipos, ya que así los alumnos pueden estar más motivados.
3º.- Organización inicial.
Los alumnos se mantienen en la misma organización que en el ejercicio anterior. Esta vez delante de él se distribuyen unos conos, y al final de estos una pelota.
Desarrollo.
Los participantes deben pasar los conos haciendo eslalom, y una vez al final coger la pelota y volver al principio botando. Ganará el equipo más rápido.
4º.- Organización inicial.
Los alumnos se distribuyen en dos grupos, y se mantienen mezclados y dispersos por el espacio.
Desarrollo.
Empieza un equipo con una pelota, y deben realizar diez pases sin que el equipo contrario les quite el balón, pero un jugador solo puede recibir y/o pasar una vez. Si se consiguen los diez pases, suman un punto. Ganará el equipo que más puntos obtengan al final de la actividad.
5º.- Organización inicial.
Los jugadores se distribuyen en grupos de cuatro, ubicados construyendo un cuadrado, y cada grupo tiene una pelota de baloncesto.
Desarrollo.
El jugador que tiene la pelota debe ir botando hasta la situación de otro compañero. Una vez allí le dará la pelota, y este, la pasará a otro compañero, e irá rápidamente al sitio que a dejado vacío el primero.
Vuelta a la calma.
6º.- Organización inicial.
Los alumnos se ubican en circulo y cada alumno/a tiene un número. Un miembro del grupo de números pares tendrá una pelota, mientras que otro miembro del grupo de los números impares tendrá otra pelota de baloncesto.
Desarrollo.
El monitor/a empieza dando consignas a cada grupo, por ejemplo: pares pase botado, e impares pase recto. Los jugadores deben ir pasándose el balón cada vez más rápido, a la vez que el monitor/a va cambiando las consignas referentes a cada grupo.
3ª sesión: Aproximación al tiro y a la entrada a canasta.
Podemos distinguir infinidad de tipos de lanzamientos: de altura y precisión, con una o con dos manos, sobre la cabeza, de gancho,...
La libertad de movimientos superiores que nos brinda la silla de ruedas no modifica los gestos técnicos en los lanzamientos a la hora del análisis y de la enseñanza de los mismos, pero su ejecución estará condicionada por los valores funcionales permanentes del ejecutante, como pueden ser:
Control del tronco.
Movilidad articular
Capacidad de presión.
Fuerza.
Coordinación.
Lanzamientos de precisión con altura intermedia.
Tras colocar un aro de pie, de 1'80m de alto, aproximadamente a una distancia de 2 ó 2'50m ya podemos lanzar. Es importante en esta etapa observar una serie de detalles técnicos en la ejecución del lanzamiento para incorporarlos al movimiento:
La mano hábil es la que lanza y la otra contribuye manteniendo el balón a la altura de la frente.
Con la vista debemos buscar puntos de referencia para dirigir el lanzamiento (vista- balón- aro).
La altura intermedia del aro permite incorporar la parábola.
El lanzamiento finaliza con el brazo hábil extendido y el dedo es el último en tomar contacto con la pelota antes de la flexión de muñeca que completa el movimiento.
La silla de ruedas se encuentra de frente, en dirección al lanzamiento.

Lanzamiento lateral.
Cuando los lanzamos están afianzados desde el gesto técnico, y podemos introducir una nueva variante: lanzar desde la posición lateral (cuerpo y silla de ruedas).
Tanto tiro frontal como lateral:
Los ángulos formados por el hombro, codo, y muñeca, son los mismos.
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Trío: vista- balón- aro. Todo en una misma línea.
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Finalizar el movimiento con el brazo extendido en dirección al aro y evitar los movimientos laterales y bruscos.
El impulso generado al balón provoca un efecto inverso a la dirección de este.

Lanzar con la silla detenida en las primeras etapas del análisis o perfeccionamiento técnico del lanzamiento.
Lanzamiento con tablero.
La efectividad de los lanzamientos radica en el dominio de la técnica y en la destreza del lanzador, la fuerza y la utilización del tablero.
La técnica varia de acuerdo a la posición y a la distancia entre el lanzador y el tablero.
Lanzamiento frente al tablero. Considerando que el jugador posee la fuerza y la técnica necesaria para completar el lanzamiento con efectividad, conocer los diferentes puntos de rebote que brinda el tablero en relación con la distancia entre este y el aro, elevará sus posibilidades de rendimiento a la hora de realizar el lanzamiento a canasta. Si utilizamos como referencia el rectángulo pequeño como guía del lanzamiento:
El lanzamiento recto tiene mayor parábola. Toma como referencia el borde superior del rectángulo pequeño.
El lanzamiento recto tiene menor parábola, pero toma una mayor intensidad. Toma como referencia el borde inferior del rectángulo pequeño.

Lanzador al costado del tablero. El lanzamiento desde un costado del tablero presenta un nivel de dificultad mayor para el ejecutante, ya que la utilización del tablero se convierte en un elemento de referencia muy importante en la ejecución.
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Cuando el ángulo de tiro es muy cerrado, utilizaremos del rectángulo pequeño como referencia la línea vertical próxima al lanzador.
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Lanzamiento debajo del tablero. En determinadas situaciones del juego, la posibilidad de concretar un lanzamiento debajo del aro, o muy próximo a él, con ángulo muy cerrado constituye un nivel de dificultad alto para resolver.
Las posibilidades son:

Con brazo extendido: lanzador alto.
Con un gancho: lanzador de baja altura.
Lanzamiento a distancia (línea de tres puntos).
El lanzamiento a distancia requiere la utilización de los dos brazos para su ejecución, aumentando la potencia del mismo y disminuyendo sensiblemente el nivel de precisión.
La técnica del lanzamiento con dos brazos (desde el pecho), es:
La toma del balón se realiza con las manos colocadas de forma simétrica y los dedos pulgares próximos entre sí. El movimiento se inicia con el balón apoyado sobre las piernas o a la altura del pecho, previa observación del tablero o aro.
El gesto finaliza de forma explosiva y simultánea con los brazos hacia el frente lanzando el balón en parábola.

La posición de la silla de ruedas debe ser de frente a la canasta para mejorar el nivel de precisión y evitar movimientos alternos de los brazos en el momento de su extensión.
Lanzamiento directo (sin tablero). A medida que el jugador va dominando las técnicas de lanzamiento con tablero, se puede presentar dentro de las practicas el tiro directo.
El gesto técnico del lanzamiento no presenta grandes modificaciones para su ejecución, solo cambian los referentes visuales de dirección de la pelota en relación con la canasta. La perspectiva que se tiene de la canasta desde una silla de ruedas es muy diferente a la que se tiene desde una posición de pie: siempre se aprecia la canasta en su circunferencia total a diferencia del baloncesto convencional.
En todo lanzamiento el punto de referencia para dirigir el lanzamiento está dado por el borde posterior de la circunferencia en relación con la posición del lanzador.
Fase inicial.
1º.- Organización inicial.
Los alumnos se distribuyen en parejas, dispersos por el espacio y con un balón de baloncesto cada pareja.
Desarrollo.
El monitor/a les enseña a los alumnos la mecánica correcta de tiro, es decir, ángulo de noventa grados entre el antebrazo y el brazo, el otro brazo sujeta el balón por el lado. El balón se impulsa con un movimiento de muñeca, seguido de la extensión del brazo. Cuando el balón este en el aire debe rodar hacia nosotros.
Los alumnos lo irán practicando substituyendo la canasta por el compañero de delante.
Fase central.
2º.- Organización inicial.
Los alumnos se mantienen en parejas, pero ahora uno se situará debajo de la canasta o aro, y el otro se ubicará en posición de tiro.
Desarrollo.
Uno de la pareja tira a canasta, y su compañero va a coger el rebote. Cuando lo tiene, le pasa la pelota al que ha tirado, y se va a buscar una posición de tiro a canasta, cuando ya esta preparado su compañero le pasa la pelota y se intercambian los papeles, el que antes reboteaba ahora tira, y el que tiraba ahora rebotea.
3º.- Organización inicial.
Se mantienen las mismas parejas de antes, pero esta vez cada uno a un lado de la pista, y uno de ellos con una pelota.
Desarrollo.
EL alumno/a que tiene la pelota se la pasa a su compañero, y se dirige a la posición de tiros libres. Una vez allí su compañero le pasa la pelota y se va al rebote mientras él ejecuta un tiro desde la línea de tiros libres.
4º.- Organización inicial.
El grupo clase se divide en dos, uno por cada mitad de campo, y en cada mitad el sub-grupo se vuelve a dividir en dos, y se distribuyen en dos hileras, una a cada lado del campo.
Desarrollo.
Los que están en la hilera de la derecha realizan una entrada a canasta, es decir van botando y a la altura de la canasta realizan un tiro en movimiento. Los que están a la otra fila, recogen el rebote y se colocan a la hilera de la derecha dispuestos a realizar una entrada a canasta. Los que ya la han realizado se colocan a la hilera de los que recogen el rebote.
Al finalizar se cambia el lado por el que se realiza la entrada, es decir por la izquierda.
Vuelta a la calma.
5º.- Organización inicial.
El grupo clase se distribuye en dos, uno para cada canasta. En cada una de estas se hace una hilera a la altura de la línea de tiros libres, y los dos primeros con balón.
Desarrollo.
La actividad consiste en que el alumno debe lanzar y anotar lo antes posible, ya que si anota antes el de detrás de él queda eliminado. Si falla debe ir a buscar el rebote y anotar antes de que el de detrás de él enceste. Por eliminación sólo queda un ganador.
4ª sesión: Perfeccionamiento del bote pase entrada y tiro.
Fase inicial.
1º.- Organización inicial.
Los alumnos se organizan en hileras, y cada hilera tiene una pelota a una cierta distancia, aproximadamente a la mitad del campo.
Desarrollo.
Los alumnos deberán desplazarse hasta la ubicación del balón, y sin detenerse coger el balón del suelo, empleando la técnica correcta que es apoyándolo a la rueda y aprovechar el rumbo giratorio de esta. Una vez realizado los alumnos deben dar la vuelta i volver a situar el balón donde estaba.
2º.- Organización inicial.
El grupo clase se divide en dos, es decir un grupo por cada mitad de pista. Cada subgrupo se sitúa en la línea que divide en dos el campo.
Desarrollo.
Los alumnos salen de dos en dos, y se desplazan paralelamente realizando pases entre sí, hasta llegar a la línea de tiros libres, donde el que va más bien situado realiza una entrada. Al repetirlo deben cambiarse los papeles i que haga la entrada el otro compañero/a.
3º.- Organización inicial.
El grupo clase se divide en dos, es decir un grupo por cada mitad de pista. Cada subgrupo se sitúa en la línea que divide en dos el campo.
Desarrollo.
Los alumnos salen de dos en dos, y se desplazan paralelamente botando la pelota y realizando pases entre sí, hasta llegar a la línea de tiros libres, donde el que va más bien situado realiza una entrada. Al repetirlo deben cambiarse los papeles i que haga la entrada el otro compañero.
4º.- Organización inicial.
Los alumnos se dividen en parejas, las cuales se ubican en un lateral de la pista.
Desarrollo.
Uno de los alumnos se desplaza botando la pelota hasta el otro extremo del campo, mientras su compañero se desplaza hacia la canasta. Cuando el primero observa a su compañero en una buena posición para realizar un tiro, le pasa el balón y este último tira. Posteriormente se intercambian los papeles.
5º.-Organización inicial.
Los participantes siguen con las parejas establecidas con anterioridad, y cada uno de la pareja se ubica en un lado de la cancha. Uno de ellos tiene un balón de baloncesto.
Desarrollo.
El alumno que tiene el balón, se lo pasa a su compañero y sin parar se cruzará hacia el otro lado de la botella. El compañero que recibe el balón, irá botando hasta la línea de tiros libres, donde le pasará la pelota a su compañero, que sin parar deberá realizar una entrada.
Posteriormente se intercambian los roles.
Vuelta a la calma.
6º.- Organización inicial.
Los alumnos se distribuyen en parejas.
Desarrollo.
Los alumnos se han de pasar el balón y luego tirar, pero el número de pases irá aumentando progresivamente hasta que el monitor/a lo crea conveniente
5ª sesión: Aplicación de dichos aspectos a la situación de juego real.
Fase inicial.
1º.- Organización inicial.
Los alumnos se distribuyen libremente por la zona de dos y tres puntos.
Desarrollo.
Los alumnos van realizando tiros y entradas de forma libre, y hasta calentar.
Fase central.
2º.- Organización inicial.
Realizaremos equipos lo más equivalentes posibles y nos dispondremos a disputar una liguilla de baloncesto en silla de ruedas.
Desarrollo.
Los alumnos deberán aplicar y demostrar los aprendizajes realizados, así como adaptarlos a la situación de juego.
Actividades de evaluación:
Los diferentes elementos que han conformado el proceso de enseñanza- aprendizaje serán valorados a partir de una evaluación de los alumnos y del propio funcionamiento de la unidad didáctica.
La evaluación de los alumnos se realizará a partir de las informaciones obtenidas mediante los documentos de evaluación y según una referencia de tipo criterial establecida por el propio profesor. Este proceso de evaluación será un proceso continuo, y las informaciones se basarán en la observación directa.
En concreto, para evaluar a los alumnos se utilizarán dos documentos: la escala gráfica y una lista de control.
La escala gráfica se refiere a toda una serie de conductas que pueden aparecer siempre, habitualmente, sólo en ocasiones, alguna vez, o nunca. El profesor marcará con una cruz la casilla correspondiente. Existe una sexta casilla para anotar cualquier otra información. En la parte izquierda se especifica la sesión.
Unidad didáctica: Baloncesto en silla de ruedas.
Nivel
Curso escolar
Fecha
ALUMNO/A
Sesión Conductas a observar siempre habitualmente ocasional alguna vez nunca . Dominio manipulación balón
El otro documento para la evaluación de los alumnos es una lista de control. En ella sólo se específica si aparece o no el comportamiento. No se establece una escala de niveles. El funcionamiento de la misma es similar al documento anterior.
Unidad didáctica: Baloncesto en silla de ruedas.
Nivel
Curso escolar
Fecha
ALUMNO/A
Sesión Variables Si No
Material y espacio: El desarrollo de esta propuesta no requiere mucho material, ni la infraestructura de grandes instalaciones deportivas, sin embargo, si es necesario disponer de una cancha de baloncesto, cubierta, al descubierto, de parquet,..., y claro está el material indispensable como son las sillas de ruedas, balones de baloncesto, y conos de señalización..
Temporalización: 1 mes.
V. CONCLUSIONES.
Pese a que al iniciar este trabajo, nuestros objetivos estaban centrados en ver cómo era la vida la vida de una persona en silla de ruedas, nos hemos dado cuenta, que lo mejor para nuestros intereses, y para los de la asignatura donde se enmarca, era plantear, exponer la situación de una persona en silla de ruedas, y a partir de ella ver cómo se podría adaptar la situación dentro del sistema escolar, cómo poder ejercer la palabra mágica: INTEGRACIÓN. A través de este chico hemos podido comprobar cómo el baloncesto en silla de ruedas es un muy buen exponente del deporte adaptado, y posible canal de socialización e integración.
Cabe destacar que con este trabajo, los componentes del grupo hemos aprendido un poco más a conocer la situación de las personas discapacitadas, y la importancia que tiene para ellos, pero también para nosotros el hecho de que se integren en la escuela ordinaria, y en definitiva, que se integren en la sociedad selectiva en la que estamos inmersos.
Para finalizar, agradecer muy sinceramente por apoyo prestado, a Quique, Joaquina, y al equipo de baloncesto en silla de ruedas del Club San Rafael de Barcelona.
VI. BIBLIOGRAFÍA.
* A.A.V.V. (1998): Actes del seminari d'esport adaptat. Nobrembre 1998. Barcelona.
* CORPAS RIVERA, FRANCISCO J, Y OTROS. (1991): La Educación Física, manual para el profesor. Editorial Aljibe. Málaga.
* BOTELLA AMENGUAL, E. (1992): El deporte y la parálisis cerebral. Generalitat de Catalunya. Departament de benestar social. Barcelona.
* HERNÁNDEZ, R. (1992): El ejercicio físico, el deporte y la salud en el minusválido. En “Archivos de medicina del deporte”. Barcelona.
* HUGO CAMPAGNOLLE, SERGIO. (¿?): La silla de ruedas y la actividad física. Editorial Paidotribo. Barcelona.
* TORO BUENO, Salvador y ZARCO RESA, Juan A. (1995): Educación física para niños y niñas con necesidades educativas especiales. Ediciones ALJIBE. Málaga.