Balcanes

Historia universal contemporánea. Eslovenia. Croacia. Macedonia. Yugoslavia. Bosnia

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  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 26 páginas
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Indice:

Eslovenia

Pág. 1

Croacia

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Macedonia

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Bosnia y Herzegovina

Pág. 8

Yugoslavia

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*Dayton

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Bibliografía

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Eslovenia:

Durante la II Guerra Mundial (1939-1945), Alemania, Hungría e Italia se repartieron el territorio. A pesar de traslados forzosos de población durante la guerra, desde 1945 la mayoría de los eslovenos ha vivido en la República Eslovenia, que en 1947 también adquirió de Italia los distritos de habla eslovena en el mar Adriático (en Istría).

El descontento con la Federación Yugoslava creció durante la década de 1980, demandando primero una mayor autonomía y luego la independencia. En abril de 1990, mientras el poder comunista se tambaleaba por toda la Europa del Este, Eslovenia (todavía integrada

en la Federación Yugoslava) celebró sus primeras elecciones multi-partidistas desde la II Guerra Mundial. La coalición vencedora solicitó la independencia y casi el 90% de la población eslovena votó a favor de la misma en el referéndum que tuvo lugar el 23 de diciembre de 1990. El 25 de junio de 1991, tras varios contratiempos políticos, con la negativa serbia a transferir la presidencia rotatoria del país al representante croata, Eslovenia y Croacia declararon su independencia de Yugoslavia. El Ejército Popular Yugoslavo (JNA), dominado por los serbios, envió fuerzas a ambas repúblicas en un intento de mantener la integridad yugoslava. En Eslovenia se produjo una guerra que sólo duró diez días, en la cual las fuerzas eslovenas derrotaron al JNA. Esta derrota junto al interés mostrado por el JNA en controlar Croacia, permitió a Eslovenia asegurarse con rapidez la independencia así como el reconocimiento internacional de la misma. El 5 de enero de 1992 la Unión Europea, encabezada por Alemania, reconoció la independencia de Eslovenia, Croacia y Bosnia-Herzegovina. Estados Unidos reconoció su independencia el 7 de abril.

Las primeras elecciones presidenciales y parlamentarias de la nueva República independiente tuvieron lugar el 6 de diciembre de 1992 resultando triunfador el candidato independiente Milan Kucan que fue proclamado Presidente de la República con el 64% de los votos. El Partido Liberal Democrático, de tendencia moderada y encabezado por el primer ministro Janez Drnovsek, obtuvo la mayoría de los 130 escaños en el Parlamento bicameral; los cristiano-demócratas obtuvieron el 14,9% de los votos.

Desde su reconocimiento en 1992, Eslovenia ha llevado adelante una serie de reformas económicas y se ha unido a varias organizaciones internacionales. El país se ha convertido también en un lugar seguro para los refugiados de las repúblicas vecinas destrozadas por la guerra; hacia mediados de 1993, unas 70.000 personas habían buscado refugio en Eslovenia. Las tensiones fronterizas con Italia y Croacia fueron las únicas complicaciones que entorpecían el establecimiento de la plena soberanía eslovena. En 1994 y comienzos de 1995 se realizaron progresos para resolver estas disputas; en enero de 1994 se llegó a un acuerdo con Croacia acerca del desmantelamiento de las centrales nucleares que compartían. La disputa con Italia se refiere a unas antiguas tierras italianas en la península de Istria, en Eslovenia occidental. Italia demanda reparaciones económicas para los ciudadanos italianos que anteriormente poseían tierras en el actual territorio de Eslovenia y amenaza incluso con bloquear la entrada de Eslovenia en la Unión Europea a causa de este tema. A comienzos de 1995 Italia reconsideró su postura mientras las dos partes se acercaban a un acuerdo.

Croacia:

Como consecuencia de la muerte de Tito en 1980, las tensiones entre Croacia y el gobierno yugoslavo, de dominio serbio, empeoraron. Hacia el final de la década de 1980 las demandas por la autonomía habían sido sustituidas por la petición de la independencia respecto de Yugoslavia. Los disidentes croatas, dirigidos por Franjo Tudjman, adquirieron cada vez más fuerza. Tudjman creó la nacionalista Comunidad Democrática Croata (HDZ) en 1990, después que, ante la debilidad del gobierno comunista, éste autorizara a los partidos políticos a participar en el proceso gubernamental. El HDZ rápidamente se convirtió en un partido de masas, y Tudjman empezó a hacer campaña para las elecciones multi-partidistas convocadas por el partido comunista (renombrado la Liga de Comunistas de Croacia-Partido de Reforma Democrática), durante abril y mayo de 1990. Sus llamadas a una Croacia más grande provocó las protestas de la etnia serbia en Croacia, pero el HDZ triunfó en las elecciones y obtuvo una mayoría de los escaños en la Asamblea. Tudjman fue elegido Presidente. Inicialmente intentó calmar los temores serbios al hacer ciertas concesiones como el nombramiento de un vicepresidente serbio. Sin embargo, frustró rápidamente a los serbocroatas a través de medidas como la adopción de una nueva bandera y uniformes policiales con connotaciones del odiado régimen ustaša.

Dirigido por los serbios dominantes del área de Krajina, se organizó y convocó un referéndum ese mismo año sobre la concesión de la autonomía para los serbocroatas. La inmensa mayoría de los serbios votaron por la autonomía, por lo que las áreas bajo dominio serbio empezaron a promulgar declaraciones de autonomía. En diciembre se habían constituido tres regiones autónomas serbias: Krajina, Eslovenia Oriental y Eslovenia Occidental (Eslovenia Oriental tenía una población predominantemente serbia, pero Eslovenia Occidental era principalmente de mayoría croata). El gobierno de Tudjman no reconoció estas entidades, y cuando el resto de Croacia votó por su independencia de Yugoslavia en junio de 1991, la minoría étnica serbia de unas 600.000 personas se opuso firmemente, optando por permanecer dentro del Estado Federal Yugoslavo o, en su defecto, por integrarse en un gran Estado serbio. Pronto comenzó una violenta guerra civil, interrumpida por frecuentes y breves treguas. Al final de 1991 cerca de un tercio del territorio croata había sido ocupado por los serbios, con el respaldo del Ejército Popular de Yugoslavia (JNA). En diciembre, la Unión Europea y las Naciones Unidas (ONU) intentaron la mediación entre Croacia y las tres repúblicas autónomas serbias, que se habían unido para auto-proclamar la República Serbia de Krajina, que fue declarada ilegal por las autoridades croatas.

La situación de Croacia como Estado independiente y soberano fue reconocida por el canciller de Alemania Helmut Kohl el 23 de diciembre de 1991. Posteriormente, el resto de los países de la CE reconoció a Croacia el 5 de enero de 1992, lo que condujo al reconocimiento internacional generalizado. El 2 de enero, precedente al reconocimiento por la CE, se firmó un alto el fuego incondicional por el JNA y la Guardia Nacional Croata. La ONU mandó una fuerza de 14.000 miembros para mantener la paz (UNPROFOR) y asegurar la retirada de las fuerzas del JNA de Croacia y la desmilitarización de los tres enclaves serbios. Las tropas de la ONU, sin embargo, tuvieron un éxito muy limitado. Aunque las fuerzas del JNA se retiraron, las fuerzas serbocroatas se hicieron con el control del territorio que habían conseguido en 1991, forzando la salida de unos 300.000 croatas que vivían en Eslovenia Oriental. Una segunda fase de conflictos armados se inició en junio, a pesar de la presencia de las tropas de la ONU, cuando las fuerzas croatas intentaron retomar los territorios en poder de los serbios. Mientras, los problemas internos en Croacia llevaron a un restricción de las libertades democráticas; el gobierno suprimió ciertos periódicos y comenzó a arrestar a los opositores a Tudjman en junio de 1992. Las elecciones legislativas celebradas en agosto de 1992 dieron el triunfo a Tudjman, que resultó reelegido jefe del Estado. Igualmente, su partido, HDZ, resultó el más votado en las elecciones para la Cámara de Distritos (cámara alta) de febrero de 1993. Desde 1992 Croacia también había empezado a apoyar a la población croata de Bosnia-Herzegovina, que había tomado un tercio del territorio bosnio, creando la Unión de Herzeg-Bosna; algunos de sus miembros nacionalistas más extremistas abogaban por la unión con Croacia. La UE amenazó con aplicar sanciones a Croacia si ésta no finalizaba su participación militar en Bosnia-Herzegovina, con pocos resultados.

A mediados de 1993 se había puesto en claro que el plan de paz de Vance-Owen, propuesto por el político británico David Owen por la CE y el estadounidense Cyrus Vance por la ONU, había fracasado. En enero de 1993, una nueva ofensiva había sido lanzada por Croacia, cruzando las líneas de Unprofor, contra el enclave serbio de Krajina, a pesar de las amenazas de la República Federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro) en intervenir. Enfrentamientos intermitentes continuaron a lo largo de todo el año, y en octubre la presencia de Unprofor fue renovada por el Consejo de Seguridad de la ONU. Las negociaciones continuaron y el acuerdo bilateral entre Croacia y Serbia se firmó el 19 de enero de 1994, comprometiéndose ambas partes a la restauración de las enlaces de comunicaciones y transporte entre las dos Repúblicas. Sin embargo, los serbocroatas todavía ocupaban alrededor del 30% del territorio croata, por lo que el presidente de Serbia Slobodan Milosevic rehusó incluir una cláusula de reconocimiento mutuo en el acuerdo, el cual habría ayudado a los esfuerzos de Croacia para reintegrar Krajina y las otras repúblicas autónomas serbias. Las perspectivas de una solución pacífica se hicieron más lejanas por las elecciones, celebradas en enero, para la presidencia de la autoproclamada República Serbia de Krajina, que dio la victoria a Milan Martic, aliado de Milosevic, y totalmente opuesto a la reintegración en Croacia. En marzo de 1994 el gobierno bosnio, los bosnio-croatas y Croacia firmaron un acuerdo por el que concibieron la creación de una nueva federación de musulmanes bosnios y croatas, con un acuerdo confederal a largo plazo con Croacia. La tensión mantenida entre los croatas y los serbocroatas continuó a lo largo del año, a pesar de la presencia de las tropas de Unprofor que actuaban como una barrera entre las fuerzas croatas y las áreas de dominio serbio. El comentado plan de paz Z-4 de los embajadores de la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia en noviembre propuso que los serbios cedieran la mitad del territorio que ellos controlaban en Croacia al gobierno croata, a cambio de la extensa autonomía regional en las áreas de dominio serbio. Sin embargo, ambas partes rechazaron este plan. En diciembre, se negoció un acuerdo entre el gobierno croata y los dirigentes del territorio croata bajo dominio serbio consiguiéndose el restablecimiento de los servicios básicos y la reapertura de las carreteras estratégicas.

La inestable paz en Croacia estuvo amenazada cuando Tudjman anunció en junio de 1995 que Unprofor abandonaría el territorio en junio. El gobierno croata, bajo la presión de unos 300.000 croatas desplazados, temía que la presencia de Unprofor fuera a consolidar el dominio serbio en Krajina y en las repúblicas autónomas serbias. Tudjman finalmente acordó en marzo permitir que una fuerza mucho más reducida de la ONU permaneciera en Croacia seis meses más, pero insistió que el nombre de la fuerza se cambiaría para reflejar la condición de independencia de Croacia y que el número de tropas que ocupaban Croacia se redujera en casi dos terceras partes. Entonces, a comienzos de mayo 1995, las fuerzas croatas cruzaron las líneas de la ONU y atacaron un enclave de dominio serbio en Eslovenia Oriental; los serbios inmediatamente respondieron mediante el bombardeo de Zagreb. Los serbios finalmente se vieron forzados a evacuar la región, por la victoria del ejército croata. La extensión del territorio reconquistado fue pequeña (alrededor de 500 km2 de los 16.500 km2 de territorio bajo dominio serbio), pero supuso la ofensiva croata más importante desde 1991. También posibilitó a Croacia establecer el control de la autopista que une Zagreb y Belgrado. Sin embargo, la ofensiva, al producirse unos días después del final de un alto el fuego de cuatro meses en Bosnia-Herzegovina, amenazó con resucitar el conflicto en toda la región de la antigua Yugoslavia. Aquellos temores se incrementaron durante junio y julio cuando las fuerzas serbo-bosnias atacaron y finalmente tomaron los 'enclaves de seguridad' custodiados por la ONU para la población musulmana de Bosnia de Srebrenica y Zepa. El ataque también alcanzó a Bihac en el noreste de Bosnia-Herzegovina. Los serbocroatas se unieron al ataque, mientras Croacia, según sus acuerdos con el gobierno bosnio, acordó intervenir para proteger a los musulmanes bosnios. El 29 de julio Croacia entra en guerra rompiendo el cerco de Bihac, entrando en la Bosnia ocupada por los serbios. Fracasados los intentos pacificadores, en agosto el ejército croata acaba con la República de Krajina en prácticamente dos días. A finales de mes, unos aviones de la OTAN bombardean posiciones serbobosnias, mientras que la ofensiva conjunta de croatas y musulmanes recupera terreno en Bosnia-Herzegovina, obligando a los serbobosnios a aceptar negociaciones de paz. Las negociaciones se desarrollaron durante 21 días en Dayton (estado de Ohio, en Estados Unidos) bajo la presión estadounidense. El 21 de noviembre de 1995 se establece un acuerdo de paz que fue ratificado en París en el mes de diciembre. En él, Croacia establece una federación con el Estado de Bosnia-Herzegovina, ampliando notablemente el área de influencia en la zona occidental del territorio bosnio.

Macedonia:

La historia de la región que comprende la Actual República Yugoslava de Macedonia (denominación oficial con que ha sido reconocido el estado por Naciones Unidas en 1993) estuvo ligada a la de la región histórica de Macedonia desde tiempos de la Grecia arcaica, cuando se conocía con el nombre de Macedonia Varda (por ocupar el valle medio del río Vardar), hasta las Guerras Balcánicas (1912-1913), cuando Bulgaria, Grecia y Serbia se repartieron la región.

Macedonia, formó parte del Imperio Romano, y desde el siglo IX formó parte del Imperio Bizantino hasta su incorporación al Imperio otomano desde el siglo XIV. Durante el siglo XIX, el Imperio otomano sufrió graves pérdidas derivadas del resurgimiento de los nacionalismos que contribuyeron a la desintegración del Imperio. Tras el comienzo del proceso de independencia griega en 1821, varios grupos étnicos de los Balcanes bajo dominio turco comenzaron a reivindicar su independencia. Tras acceder a ella, surgieron las disputas entre griegos, búlgaros y serbios por el control de la región de Macedonia, y se incrementaron por la progresiva tensión existente entre musulmanes y cristianos. Durante la Primera Guerra Balcánica (1912-1913) los tres Estados arrebataron Macedonia al Imperio otomano. Pero la disputa entre ellos por el reparto de la región dio lugar a la Segunda Guerra Balcánica (1913), que finalizó con la división de Macedonia en el Tratado de Bucarest: la mayor parte pasó a manos de Serbia y Grecia, mientras que Bulgaria, vencida, sólo recibió el valle de Estrumitza.

Después de la I Guerra Mundial (1914-1918) los grupos eslavos del sur fueron unificados políticamente en el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, con la actual República de Macedonia incorporada al sur de Serbia. En 1929 pasó a denominarse Yugoslavia.

Durante la II Guerra Mundial (1939-1945) las potencias del Eje invadieron y desmembraron Yugoslavia. El ejército búlgaro ocupó la mayor parte de la Macedonia yugoslava, mientras que los alemanes, italianos y húngaros se repartieron el resto del país. Los yugoslavos lucharon entre ellos durante el resto de la guerra; en particular, la resistencia de los partidos comunistas dirigida por Josip Broz Tito, luchó contra el gobierno fascista de los croatas (Ustachi) que estaba respaldado por Italia. El Consejo Antifascista de la Liberación del Pueblo de Macedonia luchó del lado de Tito. En noviembre de 1944, en la reunión panyugoslava de los partidarios de Tito, se decidió que la Macedonia yugoslava constituiría una parte de la futura federación yugoslava. El gobierno de Tito fue el primero en reconocer a la Macedonia yugoslava como una entidad política con una etnia propia. Esto alentó la creación de una Iglesia ortodoxa macedonia independiente y la edición de una nueva gramática de la lengua macedonia. En 1946, cuando se proclamó la República Popular Federativa de Yugoslavia, la Macedonia yugoslava se convirtió oficialmente en una de las seis repúblicas constituyentes de la federación yugoslava.

El fallecimiento de Tito en 1980 originó un vacío de poder en Yugoslavia. Durante la década de 1980, el resurgimiento de los nacionalismos, (reprimidos bajo el mandato de Tito), exacerbó el crecimiento del descontento con la incómoda federación yugoslava tanto en Macedonia como en otras repúblicas yugoslavas. A mediados de 1989 el régimen comunista macedonio accedió a la introducción del multipartidismo. En 1990, cuando el partido comunista abandonó el poder federal, las repúblicas comenzaron a gozar de una mayor autonomía. En junio de 1991 Croacia y Eslovenia declararon formalmente sus independencias respecto de la federación y, como ya hemos comentado, recibieron el reconocimiento oficial por parte de la comunidad internacional. En Macedonia, bajo la presidencia del antiguo dirigente comunista Kivo Gligorov, se celebró un referéndum el 8 de septiembre de 1991, del que resultó un 95% de los votos favorables a la independencia. Tanto Serbia como Albania boicotearon el referéndum, lo que originó tensiones entre la Macedonia yugoslava y el gobierno serbio que controlaba el resto de la antigua federación yugoslava, pero el conflicto armado no se produjo. En octubre la Macedonia yugoslava declaró su independencia como República de Macedonia.

La mayor amenaza para la soberanía y viabilidad del nuevo estado independiente macedonio vino derivada de su tardío reconocimiento por parte de la comunidad internacional, debido a la disputa originada por el nombre que adoptó la República inmediatamente después de su declaración de independencia. Grecia se negó a reconocerla hasta que no adoptara otra denominación oficial para el Estado, ya que alegaba que Macedonia era ya el nombre de una provincia griega y que los artículos de la Constitución de la República instaurada presuponían reivindicaciones territoriales en la Macedonia griega. Grecia también objetó el uso que hacía la República de Macedonia desde agosto de 1992 de la estrella de 16 puntas o sol de Vergina de Alejandro III el Magno en su bandera. Como resultado de la presión internacional, la Asamblea Nacional del país reformó la Constitución para manifestar que no tenían aspiraciones territoriales en Grecia ni en ningún otro país. Las negociaciones con Grecia acerca de la denominación oficial del Estado fracasaron y el resto de los miembros de la Comunidad Europea (actual Unión Europea) apoyaron las quejas griegas no reconociendo el nuevo Estado macedonio hasta que no realizara reformas constitucionales. Con las negociaciones paralizadas, y bajo la presión de la Comunidad Europea, a principios de 1993 los dos países recurrieron a las Naciones Unidas (ONU) para la resolución del problema. Mientras tanto, incapaz de recurrir a las instituciones financieras internacionales o de conseguir créditos e inversiones extranjeras (debido a su falta de reconocimiento internacional), y con su comercio exterior bloqueado por Grecia, Macedonia pronto se encontró con una economía deteriorada; el bloqueo consiguió que Macedonia agotara sus reservas de combustible en septiembre de 1992, lo que obligó a muchas empresas a suspender su producción. Por otra parte, el cumplimiento por parte de Macedonia de las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas contra Serbia y Montenegro implicó la pérdida de dos importantes socios comerciales. Mientras tanto, la ausencia de reconocimiento de Macedonia permitió a Serbia presionar política y militarmente a la República.

Anteriormente al reconocimiento, la política interna y las tensiones étnicas dominaron el periodo. La minoría albanesa del país intensificó sus presiones para conseguir mayor reconocimiento, con la mitad de la comunidad pidiendo mayor representación política, y la otra mitad boicoteando dicha participación. Durante el otoño de 1992, tuvieron lugar varios levantamientos en la capital, Skopje. La afluencia de más de 50.000 refugiados procedentes de la guerra de Bosnia y Herzegovina fue otro foco de problemas para Macedonia.

Tras la caída del gobierno en el verano de 1992, el presidente Kiro Gligorov, propuso a Branco Crvenkovski como primer ministro y le encomendó la formación de un nuevo gobierno. Crvenkovski apoyó un gobierno de coalición, compuesto por el Partido de la Prosperidad Democrática (representante de la minoría albanesa), el Partido de la Alianza de las Fuerzas Reformistas de la Macedonia y la Alianza Socialdemócrata. El 8 de abril de 1993, Macedonia finalmente consiguió el reconocimiento internacional y fue admitida en la ONU con el nombre de Antigua República Yugoslava de Macedonia. El nombre se adoptó por compromiso mutuo hasta que se llegara a un acuerdo con Grecia sobre si podría usar tal denominación. El uso de la bandera también fue admitido. Debido a su pertenencia a la ONU, Macedonia también pudo ingresar en el Fondo Monetario Internacional y obtuvo la categoría de observador en la Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa (actual Organización de Seguridad y Cooperación en Europa). En la primera mitad de 1993 la ONU envió tropas de pacificación (1.000 soldados) a Macedonia con el objetivo de prevenir la extensión de la guerra desde Bosnia.

Durante 1993 las negociaciones con Grecia progresaron. Sin embargo, el regreso de Andreas Papandreu como primer ministro griego en octubre de 1993, estuvo seguido por un cese de las conversaciones y el retorno al bloqueo y al embargo comercial en febrero de 1994. La renovación del embargo comenzó justo después de que Estados Unidos reconociera formalmente a la Antigua República Yugoslava de Macedonia (la mayoría de los Estados de Europa occidental y Japón ya la habían reconocido a finales de 1993). A pesar de la resistencia de varios miembros de la Unión Europea, en junio, el Tribunal Europeo de Justicia determinó que Grecia tenía la libertad para mantener el embargo. En el otoño de 1994 otra coalición, entre la Alianza Socialdemócrata, el Partido Socialista de Macedonia y la Alianza de las Fuerzas Reformistas de Macedonia —el Partido Liberal accedió al poder. La coalición ganó 95 escaños en la Asamblea. Los nacionalistas macedonios de la Organización Revolucionaria de la Macedonia Interior, el principal partido de la oposición y antiguamente partido mayoritario de la Asamblea Nacional, no obtuvieron ningún escaño después de que boicotearan la segunda vuelta de las elecciones. Junto con el Partido Democrático de Macedonia, el grupo opositor pidió la impugnación de la primera vuelta de las elecciones. En esas mismas elecciones, Gligorov fue reelegido como presidente con un 52,4% de los votos.

En noviembre de 1994 Estados Unidos firmó un acuerdo militar con Macedonia y estableció planes para enviar 1.500 soldados estadounidenses más. Las tensiones entre la minoría étnica albanesa y el gobierno (y entre la minoría serbia y aquellos), simbolizadas por el boicoteo parlamentario realizado por los diputados albaneses, continuaron en la república. En febrero de 1995, los 18 diputados de la Asamblea Nacional abandonaron sus escaños en protesta por una ley provisional que prohibía la utilización albanés en las cédulas de identidad y en los pasaportes de Macedonia.

Bosnia y Herzegovina:

En 1990, el partido comunista renunció finalmente al poder en Yugoslavia. Una panoplia de partidos políticos se formaron rápidamente por todo el país, cada uno defendiendo una causa diferente. La mayor parte de estos nuevos partidos representaba a distintos grupos étnicos. En las tres elecciones separadas que se celebraron para elegir a los miembros de la asamblea de Bosnia-Herzegovina en noviembre y diciembre de 1990, el musulmán Partido de Acción Democrática (PAD), que se había enfrentado en varias ocasiones con los serbios, obtuvo 86 escaños. El Partido Democrático Serbio (PDS) alcanzó 72 escaños y la Comunidad Democrática Croata de Bosnia-Herzegovina (CDC-BH), 44 escaños ese mismo año. Estos tres partidos juntos ocuparon también la totalidad de los siete puestos de la presidencia colectiva rotatoria. Alija Izetbegovic se convirtió en el presidente de la nueva coalición de gobierno.

Durante 1991, las tensiones étnicas por toda Yugoslavia contribuyeron a debilitar la precaria presidencia bosnia. Cuando Croacia y Eslovenia declararon su independencia de Yugoslavia en junio de 1991, muchos serbios del resto de las repúblicas empezaron a proclamar su lealtad a la Yugoslavia bajo dominio serbio. En Bosnia-Herzegovina, como en Croacia, formaron las Regiones Autónomas Serbias (RAS). El rechazo de la RAS por el gobierno bosnio llevó a serbios y no serbios a conflictos armados. Estos conflictos se agravaron después de que Macedonia declarara su independencia de Yugoslavia en septiembre de 1991. El Ejército Popular Yugoslavo demostró su oposición a la secesión de las tres repúblicas cuando tomó el poder en Mostar, en el noroeste de Bosnia-Herzegovina, y sitió desde allí Dubrovnik, el centro turístico más famoso de Croacia. La deteriorada situación nacional se reflejaba en el gobierno de Bosnia. El partido Democrático Serbio rechazó las propuestas de declarar la independencia, promovidas por la presidencia de la república y por el PAD. Las negociaciones entre los diversos partidos concluyeron en un punto muerto. Los disidentes serbios formaron una Asamblea de la Nación Serbia y celebraron un referéndum para que los serbios decidieran si formarían parte de Yugoslavia. Mientras casi todos los participantes en este referéndum votaban a favor de permanecer en Yugoslavia, en otro plebiscito similar, celebrado en febrero y marzo de 1992 y abierto a todos los grupos étnicos (pero boicoteado por la mayor parte de los serbios), los votantes optaron por separarse. Ese mismo mes, Bosnia y Herzegovina declararon su independencia.

A pesar del reconocimiento internacional de la independencia de Bosnia y Herzegovina, primero por los Estados Unidos en abril de 1992 y después por las Naciones Unidas (ONU) en mayo de 1992, el conflicto dentro del país fue en aumento. Hacia mayo de 1992, cuando Serbia y Montenegro acordaron constituirse como una República Federal de Yugoslavia (RFY), las fuerzas serbias habían ganado el control de más de dos tercios de Bosnia-Herzegovina y sitiaron a Sarajevo. Los primeros esfuerzos de mediación de la Comunidad Europea (CEE), ahora denominada Unión Europea (UE), y de la ONU fracasaron; y el 30 de mayo de 1992, esta última impuso sanciones económicas a la nueva Yugoslavia, que no había obtenido el reconocimiento internacional a mediados de 1994. La guerra tomó una nueva dirección en julio, cuando un grupo de croatas, bajo el liderazgo de Mate Bobas, logró el control de un tercio del territorio del país y formó la denominada Herceg-Bosna, una unión a la que la república de Croacia proporcionaba apoyo. Esto motivó la suspensión de la alianza croata y musulmana contra los serbios y convenció a los mediadores de la UE y la ONU de la conveniencia de su primer propósito, en marzo de 1992, de dividir el país en tres unidades autónomas como medio para poner fin a las hostilidades. Del mismo modo que en anteriores ocasiones, esta propuesta fue rechazada.

El gobierno bosnio continuó requiriendo la intervención de la ONU en el desarrollo de la guerra. También solicitó a la comunidad internacional el reconocimiento de que la imposición de sanciones contra Yugoslavia realmente era más perjudicial para Bosnia que, a causa del embargo, no podía recibir armas o suministros. Los oficiales bosnios también intentaron granjearse el apoyo del mundo islámico. Durante la segunda mitad de 1992, la comunidad internacional se concienció de las numerosas violaciones de los derechos humanos en el país. En particular, la violación sistemática de 20.000 musulmanas por los soldados serbios, en el nombre de la tan conocida limpieza étnica, fue reconocida como una atrocidad sin precedentes en tiempos de guerra. La mediación internacional, sin embargo, pudo lograr muy poco y el plan de paz de Vance-Owen fracasó a mediados de 1993. En junio de 1993, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución mediante la que se creaban seis “áreas de seguridad” para los bosnios musulmanes: Bihac, Tuzla, Srebrenica, Zepa, Gorazde y Sarajevo. La resolución exigió el despliegue de más de 25.000 soldados adicionales de la ONU, a los que se dio la orden de usar la fuerza para defender aquellas áreas. Aunque las áreas seguras servían de refugio a muchos desplazados de sus hogares, la comunidad internacional reconoció la ineficacia general de esta resolución. Algunas de las zonas seguras sufrieron los ataques de las fuerzas serbias: Sarajevo estuvo constantemente sitiada desde abril de 1992 y Gorazde fue duramente bombardeada por los serbios desde primeros de abril de 1994. En septiembre de 1993, el parlamento bosnio rechazó una propuesta de dividir Bosnia-Herzegovina en tres regiones étnicas, aduciendo que el plan concedía a los serbios demasiado territorio (51% frente al 31% para los musulmanes bosnios y un 18% para los croatas bosnios).

En marzo de 1994, las hostilidades entre bosnios musulmanes y croatas finalizaron, al acordar ambos grupos la creación de una federación conjunta, aliada con la república de Croacia. Esta federación se constituía sobre el 28% del territorio de Bosnia-Herzegovina, muy inferior al ocupado por los serbios (que todavía controlaban un 72% de Bosnia-Herzegovina). Ocho cantones formarían la federación, cuatro de ellos bajo dominio musulmán, dos controlados por los croatas y los otros dos, por una mezcla étnica. A inicios de junio, la federación había elegido un presidente y un vicepresidente y había programado elecciones generales para el final de 1994. La nueva federación coexistió con el gobierno establecido de la república de Bosnia y Herzegovina, que permaneció bajo la dirección del presidente Alija Izetbegovic.

La creación de la alianza alentó la esperanza de que pudiera alcanzarse la paz en Bosnia-Herzegovina. Sin embargo, la alianza se enfrentó a la resistencia no sólo de los serbios bosnios, sino también de un grupo separatista de musulmanes bosnios en Bihac, al noroeste de Bosnia. En junio de 1994 se declaró un breve cese del fuego, pero la guerra continuó de forma esporádica. A finales de julio se propuso otro plan de paz internacional que fue rechazado de nuevo por los serbios bosnios. L4a comunidad internacional respondió con el anuncio de más sanciones económicas contra Serbia y Montenegro.

Yugoslavia:

Uno de los fenómenos más significativos de los últimos tiempos ha sido la eclosión de los nacionalismos, especialmente violentos en la Europa del Este. Algunas de las antiguas repúblicas soviéticas, Checoslovaquia y, sobre todo, Yugoslavia, han sido escenarios del surgimiento de este fenómeno que comenzó a aparecer tras la desintegración del bloque socialista. El caso más grave lo constituye el antiguo país de los eslavos del Aur, es decir, Yugoslavia. Fue creado tras la paz de Versalles (1919).

Desde el final de la II Guerra Mundial Yugoslavia fue un Estado comunista que rompió sus lazos con la Unión Soviética en la década de 1950 gobernado por Josip Tito, el cual supo mantener unidos a serbios, croatas, bosnios, eslovenos, macedonios y montenegrinos. Sin embargo, las tensiones entre los pueblos nunca desaparecieron y tras la muerte del dictador afloraron con toda su crudeza. Yugoslavia se convirtió en un importante miembro de la Organización de Países No Alineados. En enero de 1990 la Liga de los Comunistas de Yugoslavia acordó ceder su monopolio del poder político. Los grupos nacionalistas y conservadores recibieron un gran apoyo en las elecciones de 1990, las primeras elecciones libres desde la II Guerra Mundial. En diciembre de 1990, el antiguo dirigente comunista y nacionalista declarado Slobodan Milosevic fue elegido presidente de Serbia, el cual tendría un papel importante en las guerras que estallaron posteriormente en los Balcanes; comenzó su mandato estableciendo la ley marcial en 1990 en Kosovo, que había luchado por su independencia durante gran parte de la década de los años ochenta, suspendiendo su legislatura y restringiendo severamente el antiguo autogobierno de la provincia. Ese mismo año Voivodina también perdió su autonomía. En mayo de 1991 estalló una crisis constitucional cuando Serbia y Montenegro bloquearon la llegada de un croata a la presidencia colectiva de Yugoslavia. Después de que los parlamentos de Croacia y Eslovenia aprobaran declaraciones de independencia el 25 de junio, el gobierno ordenó al ejército federal, dominado por oficiales serbios, que eliminaran a los secesionistas. Hubo una guerra de diez días en Eslovenia, pero acabó con la derrota serbia. La guerra en Croacia, que enfrentó a las tropas federales y a milicias serbias formadas espontáneamente contra las fuerzas croatas, duró siete meses y finalizó en enero de 1992 con un alto el fuego; Croacia perdió el control de más de un tercio de su territorio, y ciudades antiguas y famosas como Dubrokni fueron dañadas.

La república de Macedonia se separó pacíficamente en noviembre de 1991. En marzo de 1992 Bosnia-Herzegovina también declaró su independencia de Yugoslavia, aunque los serbios de esta república habían boicoteado con anterioridad el referéndum sobre la independencia, no reconociendo por tanto la validez de su resultado. Un mes más tarde, sólo tres meses después del alto al fuego en Croacia, estalló la guerra en Bosnia. Los croatas, musulmanes y serbios que vivían en Bosnia formaron diferentes facciones; croatas y musulmanes lucharon juntos algunas veces. El 27 de abril de 1992, Serbia y Montenegro, las repúblicas restantes de la antigua federación yugoslava, acordaron unirse y establecieron la República Federal de Yugoslavia (RFY). Esta acción reconocía tácitamente la independencia de las cuatro repúblicas separatistas, aunque Serbia continuó apoyando a las fuerzas serbias en Bosnia.

Aunque en septiembre la ONU no permitió que la RFY asumiera automáticamente el lugar de la antigua República Socialista Federal de Yugoslavia, la autoproclamada federación recibió la opción de volver a solicitar el acceso por derecho propio; no obstante, el intento del entonces primer ministro federal Milan Panic de seguir esta opción provocó una crisis política en la federación y su posterior caída política en octubre. La República Federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro) no ha vuelto a intentar obtener formalmente el reconocimiento de la ONU. La comunidad internacional ha sido casi unánime al seguir la decisión de la ONU; la República Federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro) no ha podido recobrar el antiguo lugar de Yugoslavia en otras organizaciones internacionales, como en la Organización de Países No-Alineados, y no ha sido reconocida casi por ningún país. La principal excepción ha sido China, aunque Rusia ha mantenido lazos de amistad con la federación y le ha proporcionado un considerable reconocimiento de facto, si bien no de iure.

En mayo de 1992 Bosnia-Herzegovina fue reconocida por la ONU como Estado independiente; no obstante, la guerra continuó y los serbo-bosnios formalizaron la creación de las Regiones Serbias Autónomas (RSA) en toda la república donde llevaron a cabo un programa de limpieza étnica. En 1993 los serbios controlaban casi las dos terceras partes de Bosnia-Herzegovina, mientras que los croatas exigían casi un 20% del territorio ocupado por los serbios y por lo cual más de tres millones de personas perdieron su hogar como resultado del conflicto.

La economía y el nivel de vida en la RFY se deterioraron como resultado de la guerra en Bosnia y de las sanciones comerciales y económicas de la ONU. En mayo de 1992 la Comunidad Europea (CE, actual Unión Europea) había establecido el embargo comercial a Serbia y Montenegro en un intento de interrumpir la guerra al presionar a los dirigentes serbios para que cortasen el suministro militar a los combatientes serbo-bosnios. El presidente serbio Slobodan Milosevic, criticado por la comunidad internacional por el papel de su gobierno en la instigación de la guerra al ser uno de los principales promotores de la creación de la Gran Serbia (que englobaría a todos los serbios en un mismo Estado, con la consiguiente desaparición política de Bosnia-Herzegovina), comenzó a presionar a los dirigentes serbo-bosnios para que aceptaran los planes de paz de la ONU y la CE y así conseguir que la ONU levantara las sanciones y que la situación de la federación se aliviara. Pero la guerra no se interrumpió. En diciembre de 1992 fue reelegido.

Tras la reelección, el líder serbio contrarrestó los desafíos a su autoridad: destituyó al primer ministro Milan Panic, más moderado, y al presidente federal Dobrica Cosic. Amenazado por la posibilidad de una moción de censura, Milosevic disolvió el Parlamento y convocó elecciones en diciembre de 1993, en las que el Partido Socialista de Serbia de Milosevic obtuvo 123 de los 250 escaños con que cuenta el parlamento serbio, por lo que pudo formar un gobierno monocolor. En enero de 1994 Serbia y Montenegro firmaron un pacto con Croacia para mejorar las relaciones económicas entre los dos países, pero el acuerdo se interrumpió poco después del reconocimiento oficial de la independencia de la autoproclamada República Autónoma de Krajina por los serbios en Croacia. En este momento se estimaba que más de 750.000 habitantes de Serbia y Montenegro habían perdido sus trabajos desde que se impusieron las sanciones de la ONU lo que hacía que prácticamente la mitad de la población serbia estuviese sin empleo. Igualmente, la inflación alcanzaba niveles astronómicos, aunque pudo reducirse tras la puesta en circulación de un nuevo dinar como moneda oficial. Durante 1994 las luchas esporádicas continuaron en Bosnia. En un intento de cortar el flujo de armas de la RFY a Bosnia, la ONU rebajó en octubre las sanciones económicas a la federación, sujetas a revisión periódica. La acción se tomó en parte debido a los problemas para llevar a cabo las sanciones y bajo la condición de que la RFY suspendiera su ayuda a los combatientes serbios en Bosnia-Herzegovina y Croacia. En marzo de 1995 el gobierno ruso, que era el principal proveedor de armas, petróleo y otros abastecimientos a la RFY, firmó un acuerdo de cooperación militar con la federación, aunque no debía entrar en vigor hasta el final de las sanciones. Grecia y Albania también han mantenido contactos diplomáticos informales con la RFY; se cree que gran parte del petróleo transportado en contra de las sanciones a la federación por mar desde 1992 ha sido transportado a través de Albania. Sin embargo, los efectos de las presiones económicas por parte de la comunidad internacional obligaron a Milosevic a ser más receptivo a las propuestas del Grupo de Contacto, formado por Estados Unidos, Alemania, Francia, Gran Bretaña y Rusia.En el verano de 1995 la idea de la formación de la Gran Serbia se derrumbó cuando el ejército croata acabó con la República Autónoma de Krajina; al mismo tiempo, la ocupación por parte de los serbo-bosnios de ciudades consideradas protegidas por la ONU en Bosnia, provocó la primera respuesta armada de la OTAN, doblegando la actitud de los serbios de Bosnia. La participación de Milosevic como único interlocutor de los serbo-bosnios resultó decisiva para alcanzar los acuerdos de paz de Dayton, con lo que se aseguró el levantamiento de las sanciones.

Actualmente la OTAN ha considerado ese uso de las fuerzas aéreas por la invasión yugoslava de la región separatista de Kosovo. Seguido a estas líneas se encuentra un texto periodístico extraído de la página web del canal estadounidense CNN correspondiente al 10 de Octubre de 1998 a las 12:15 de la tarde, hora de Nueva York:

La OTAN dice que se le agota el tiempo a Yugoslavia

BRUSELAS -- El secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Javier Solana, declaró el sábado que Yugoslavia ha hecho caso omiso de los pedidos internacionales de que retire sus fuerzas de la provincia separatista de Kosovo y advirtió que la alianza estaba preparada para lanzar ataques aéreos.

“Todavía no hay acatamiento (de tales pedidos) sobre el terreno”, dijo el español Solana a la prensa tras reunirse con los embajadores de los 16 aliados de la alianza occidental.

Si el presidente yugoslavo Slobodan Milosevic “no los acata, puedo decirles que la OTAN está lista para entrar en acción.... El tiempo se agota”. Funcionarios de la Alianza Atlántica dijeron que “un alto porcentaje” de las unidades policiales especiales serbias en Kosovo no habían regresado a sus cuarteles y parecían estar atrincherándose para pasar allí el invierno. Solana dijo que los embajadores “tomaron todas las decisiones necesarias” para emitir la orden que autorizaría al comando militar de la alianza a lanzar ataques aéreos contra Serbia.

Los funcionarios de la OTAN dijeron que tales decisiones incluyen acuerdos sobre combates, objetivos, enlace con las organizaciones humanitarias de Kosovo y la seguridad de las tropas de la alianza en Bosnia. La aprobación final de los bombardeos está pendiente de aprobación por parte de los gobiernos de Italia y Alemania. En Italia, el gobierno cayó el viernes al perder un voto de confianza. En Alemania, el nuevo gobierno ha de estudiar el asunto la semana entrante.

Holbrooke dice que no hay cambios en Kosovo

Por su parte, el enviado de Estados Unidos a los Balcanes, Richard Holbrooke, dijo el sábado que “no hay cambios” en la crisis de Kosovo, tras sostener conversaciones con los líderes de origen albanés de la región. “Estamos en el mismo punto en que estuvimos al inicio del día (sábado), en el mismo punto que estuvimos ayer (viernes)”, dijo Holbrooke a los periodistas. “Esta es una situación extremadamente grave y se mantiene invariable”, agregó el diplomático estadounidense. Holbrooke lleva a cabo cruciales conversaciones con Milosevic y con otros dirigentes políticos de los Balcanes y para ese efecto viajó a Pristina, capital de Kosovo, después de sostener dos rondas de conversaciones con Milosevic. Holbrooke estuvo viendo al autonombrado presidente de Kosovo, Ibrahim Rugova, cuyos colaboradores insisten en que la independencia es lo único que interesa a la población de Kosovo, donde el 90 por ciento del 1,8 millones de habitantes es de la etnia albanesa. La comunidad internacional rechaza en forma unánime la independencia de Kosovo, por considerar que podría provocar que otras minorías nacionales pretendan delimitar de nuevo las fronteras por el sureste de los Balcanes.

La diplomacia estadounidense pretende que Rugova y Milosevic acepten un plan interino de paz de tres años, según el cual Kosovo obtendría un cierto grado de autonomía, mientras que su futuro estatus político se negocia. El sábado en la tarde, Holbrooke tiene previsto reanudar las negociaciones con el líder yugoslavo.

Milosevic ha mantenido silencio sobre las negociaciones. Las gestiones de paz de Holbrooke son, probablemente, las últimas antes de que la OTAN lance sus ataques contra objetivos del ejército yugoslavo.

“No voy a calificar las conversaciones en ningún sentido, excepto para decir que son serias y que la situación es seria”, declaró Holbrooke a la prensa después de su última reunión con Milosevic. Holbrooke siente la presión de repetir en Kosovo el éxito que tuvo en Bosnia, donde su firmeza diplomática con los líderes de la región de los Balcanes, incluyendo a Milosevic, concretó el acuerdo de paz de Dayton* que puso fin a la guerra desarrollada entre 1992 y 1995.

*Dayton:

La paz de Dayton son unos acuerdos de paz firmados el noviembre de 1995 en la ciudad norrteamericana de Dayton en los cuales se racrtifica la paz para el conflicto de la anigua Yugoslavia.

Esta cimera empezó el miercoles 1 de noviembre de 1995 en Dayton (Ohio, E.U.A.), el amfitrión, Bill Clinton, presidente de los E.U.A., recibía en la base militar a Franjo Tudjman, presidente croata, a Slobodan Milosevic, presidente serbio i a Alia Izetbegovic, presidente de Bosnia-Herzegovina. De esta cimera se veían excluídos Radovan Karadzic, líder de los serbo-bosnios i Radko Mladic, jefe militar del ejército serbio, además caía sobre ellos una condena de busca y captura interncional, la cual les impedía salir de los territorios bosnios ocupados por sus tropas.

Finalmente y después de muchas y fuertes presiones de la administración americana, se consiguió la firma de la paz entre las repúblicas formantes de la ex-Yugoslavia. Terminando así con casi cuatro años de guerra en los balcanes i con la guerra más sangrienta en Europa después de la II Guerra Mundial.

Los puntos más importantes fueron:

-Bosnia-Herzegovina se mantenía como un estado pero dividido en la federación Bosnio-croata i la República Serbobosnia.

-La estructurtación del país entorno a un gobierno central, una presidencia rotatoria, un Parlamento nacional, un tribunal constitucional y un banco central.

-El desplegamiento de una fuerza intarnacional (la YFORCE) de 600.000 hombres para velar por el cumplimiento de la paz firmada.

-La vuielta de los refugiados a sus casas.

-La celebración de elecciones libres.

-El levantamiento de las sanciones económicas a Serbia.

-El paulatino levantamiento del embargamiento de armas.

-La exclusión de la vida política de los condemnados por crímenes de guerra.

Esta acuerdo, aún y comportando la paz en los balcanes, también levantó mucho escepticismo por todo el mundo, ya que resultaba tan esperanzador como frágil, únicamente el agotamiento de casi cuatro años de guerra i de fuerte presión de los E.U.A. lo habían conseguido. Parecía más fuerte el odio inculcado que no la alegría de la paz tan esperada.

No podemos pasar por alto que esta cimera de Dyton no se habría podido llevar a término si el mediador por los balcanes de los E.U.A. Richrd Holbrooke no hubiese estado tan astuto, insistente y tenaz en su punto de mira, hacia la paz, él mantuvo reuniones con los líderes de los tres países en discordia, mientras Washington i Moscú (tradicional aliada de Serbia por su estratégica situación en el mar mediterráneo) mantenían sus constantes negociaciones.

Bibliografía:

-Libros:

-Enciclopedia Microsoft Encarta 97. Microsoft Corporation

-Historia Visual del Mundo. Unidad Editorial.

-Crónica del siglo XX. Plaza & Janes Editores.

-Anuario El Mundo 1995. Unidad Editorial.

-Anuario El Mundo 1997. Unidad Editorial.

-Nueva Enciclopedia Universal “Carroggio”, Ed. Carroggio S.A.

-Gran Atlas Universal y de España “Carroggio”, Ed. Carrogio S.A.

-1995 Anuario de los Hechos (Difusora Internacional), Ed. Planeta-De Agostini S.A.

-Atlas Histórico, Ed. Librairie Larousse

-Internet:

CNN Interactive: http://cnn.com

OTAN: http://www.nato.net

ONU: http://www.onu.com

Las dos últimas décadas en los

Balcanes

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