Aula sin libros

Didáctica de la Lengua y Literatura. Lenguaje y comunicación. Mass-Media. Sexismo en la lengua. Competencia linguística y comunicativa. Teoría de los Signos de Seassure

  • Enviado por: Osane
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 35 páginas
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EL AULA SIN LIBROS

ÍNDICE:

-Lenguaje, comunicación y competencia.

Pág. 2-11

-Los mass-media

Pág.12-16

-El sexismo en la lengua.

Pág.17-23

-Lengua y literatura: el aula sin libros

Pág. 24-27

-Fuera y dentro del aula: temas transversales

-Epilogo

Pág. 28-32

Pag. 33-35

El aula sin libros. Lenguaje, comunicación y competencia.

1.- Lenguaje, comunicación y competencia.

Cuando una teoría se impone ante un fenómeno lingüístico no sólo la encasilla, sino que la inmensa mayoría de las veces queda obsoleta o es únicamente en parte aplicable. En un área como el de Lengua y Literatura, en la que los contenidos evolucionan a causa del uso que de ellos haga la persona hablante, no existen ni deben existir formulas exactas como en las matemáticas. Ésto es debido principalmente a tres causas:

  • la lengua es un elemento vivo y del uso que se haga de ella dependerá la evolución de la misma.

  • El lenguaje está conformado por el pensamiento, por nuestra manera de aprehender y observar la realidad expuesta siempre a continuos cambios.

  • Con el devenir de los tiempos se va haciendo necesaria una nueva competencia comunicativa que no solo abarque aspectos sintácticos y gramaticales sino que también se acople a las nuevas tecnologías.

  • El aula sin libros. Lenguaje, comunicación y competencia.

    Antes de desarrollar estos tres puntos tendremos en cuenta que entendemos por competencia lingüística literaria y comunicativa.

    1.1. La competencia lingüística

    De todos es sabido que la comunicación se desarrolla en un ámbito social en el que intervienen varios factores de distinta índole. Nos comunicamos con nuestros semejantes de múltiples maneras, muchas de las cuales no están restringidas al ámbito oral: por escrito, de modo mimético, proxémico, por medio de la música e incluso a través del silencio.

    Es por ello que ya desde el mismo nacimiento estamos insertos en un universo de comunicación; el niño nace con unas condiciones innatas para poder protegerse, pedir ayuda, adaptarse al nuevo mundo al que ingresa, manipular según sus deseos y necesidades etc… es decir nace con una competencia lingüística de base. Dentro de ésta hay otras competencias que se engloban y se unen entre sí para dar lugar a la comunicación: sintáctica, léxica, semántica y morfológica las cuales no se adquieren de golpe sino que se van engarzando paulatinamente hasta llegar a una expresión correcta y a una comunicación

    El aula sin libros. Lenguaje, comunicación y competencia.

    adecuada con el resto de personas que conforman la sociedad.

    Esta idea propugnada por Chomsky se describe como “un innatismo lingüístico concordante con la idea de que el lenguaje se erige como conformador de toda sociedad con carácter humano”.

    Como vemos la competencia lingüística nos es inherente y poco a poco, a medida que evolucionamos y nos desarrollamos la adaptamos a las necesidades del entorno en el que vivimos convirtiéndola así en competencia comunicativa.

    1.2. La competencia comunicativa

    La competencia comunicativa no se superpone a la lingüística sino que conviven y se desarrollan paulatinamente. Puede decirse incluso que una no puede desplegarse sin la otra. Para que las personas se comuniquen y se entiendan mutuamente con el resto de seres que las rodean deben ser mínimamente competentes comunicativamente hablando; de este modo se adapta a la

    El aula sin libros. Lenguaje, comunicación y competencia.

    nueva sociedad enfocando su competencia comunicativa en función de la necesidades requeridas por ella.

    Es por ello que la competencia comunicativa que tenían nuestros antepasados en mucho difiere de la que usamos actualmente a causa de su dinamismo forjado por el uso. Con la incorporación de nuevas tecnologías con un nuevo lenguaje, neologismos, nuevas actitudes que el uso las convierte en lengua viva y demás formulas no es conveniente quedarse retrasado en cuanto a comunicación se refiere.

    Lo que implica la complejidad de este concepto porque no sólo está basado en la sociedad cambiante sino que se ve conformada por un conjunto de destrezas lingüísticas y semióticas de la persona, dentro de un núcleo muy amplio de comunicación con otros individuos, que abarca prácticamente todo el desarrollo de nuestra vida.

    Para Hymes la competencia comunicativa son aquellos elementos que el ente hablante necesita para comunicarse con el resto de seres que conforman su entorno en contextos culturales de muy diversa índole.

    En este caso el docente es el encargado de formar personas con un discurso comunicativo enriquecedor que

    El aula sin libros. Lenguaje, comunicación y competencia

    pase de la constante oralidad al proceso escrito que tiene como último referente la creación de textos.

    Ahora bien nos encontramos ante muchos tipos de textos ante los cuales no siempre somos competentes, por lo que es necesaria también una formación general sobre los mismos. Como ejemplos tenemos los discursos políticos, textos generalmente vacíos que van dirigidos habitualmente a personas con una competencia comunicativa pobre y cuya finalidad es la mayoría de las veces la manipulación.

    Otro tipo de textos son también los periodísticos en los que la sinteticidad y la claridad de contenidos suelen ser la base, pese a que pecan de privatización y deformación del contenido real de la información.

    También se pueden destacar otro tipo de textos como los humanísticos, éticos o filosóficos, amen de textos técnicos de las distintas especialidades ante los que es necesario un conocimiento léxico y morfológico importante (leyes, impresos y documentación burocrática esencialmente).

    El aula sin libros. Lenguaje, comunicación y competencia.

    1.3. La competencia literaria

    Finalmente nos encontramos con textos literarios que ofrecen otra forma de ver la realidad, sin cambiarla ni modificarla, sino ofreciendo una visión distinta de la misma

    mediante una serie de recursos retóricos y estilísticos que configuran un texto en donde imaginación y realidad se ponen en contacto. Es un mundo aparte dentro del mundo de la comunicación, efectuándose así la comunicación de otra forma, no tan dirigida al intelecto como a la sensibilidad o al pensamiento. Es por ello que para que una persona sea competente literariamente hablando debe pasar antes por la competencia comunicativa y enriquecer ésta para dar lugar a textos que van más allá de lo puramente conceptual.

    Entendemos pues por competencia literaria aquel saber que permite producir y entender textos, encontrándonos de este modo ante un modelo de escritura más elaborado a partir de las bases gramaticales y no ante una gramática literaria de la frase.

    Introducir al alumno en este nuevo mundo, en este universo literario va a ser una de las tareas más complicadas del personal docente puesto que es algo que

    El aula sin libros. Lenguaje, comunicación y competencia.

    gusta o no gusta y la mayoría de las veces este hecho se manifiesta con una idea equivocada de la literatura al estar saturados de fechas y acontecimientos sin indagar en lo que es el mundo literario en su esencia; por ello no es una asignatura que se deba introducir de golpe sino paulatinamente fomentando una actitud de sorpresa y autodescubrimiento que facilite su motivación. Por tanto es fundamental que los textos literarios sean próximos a la realidad que vive el alumno tratando desde temas que les sean cercanos o les afecten personalmente ( téngase en cuenta que una de las funciones de la lectura es la catarsis) como el amor, el sexo, las drogas, las relaciones entre compañeros… hasta aquellos temas que desvíen su atención de lo que sucede en su alrededor y puedan dar rienda suelta a su imaginación introduciéndoles en mundos mágicos, de ciencia ficción o fantásticos en donde todo lo imaginable es posible.

    1.4. Lengua viva y pensamiento

    La lengua es un elemento vivo, en continuo cambio y evolución que de alguna manera va conformando la realidad que nos circunda; así mismo la lengua también tiene procesos de enfermedad y recuperación. Está claro que no hablamos como nuestro antecesores ni nuestras necesidades lingüísticas actuales se pueden equiparar con

    El aula sin libros. Lenguaje, comunicación y competencia.

    las de aquellos, vinculadas básicamente a las necesidades fundamentales del momento.

    La lengua se trasforma, evoluciona, se pierde muchas veces en un léxico que es necesario renovar continuamente. Pero es también un hecho que la nueva sociedad adaptando la filosofía del estrés facilita que nuestro léxico se empobrezca, nuestras frases se acorten, se hable por sobreentendidos, se usen cada vez más expresiones monosilábicas y frases cortas que si bien nos sirven para comunicarnos no consiguen llegar a formar un discurso elaborado. Al mismo tiempo perdemos riqueza léxica, morfológica y semántica por no insistir en el daño que le hace a las estructuras gramaticales. De este modo estamos transformando el lenguaje en un discurso pobre que nos ayuda a salir del paso.

    Es entonces cuando surge la primera cuestión ¿decimos lo que pensamos o dejamos simplemente que los demás interpreten lo que decimos?

    Lenguaje y pensamiento no sólo van unidos sino que son prácticamente las dos caras de una misma moneda conformando una unidad. No podemos creer que alguno de estos elementos se superponga al otro, sino más bien que

    El aula sin libros. Lenguaje, comunicación y competencia.

    entre ambos se enriquecen y de esta manera logramos expresarnos formalmente. Al pensar vamos creando una

    idea del mundo, pero al mismo tiempo nuestro pensamiento construye un mundo diferente, tenemos un punto de vista una opinión critica de las cosas; es por ello que el pensamiento es la mayoría de las veces un elemento tanto conformador de la realidad como de la forma en que aprehendemos y comprendemos a la misma. Este hecho supone que el progreso de la lengua y el lenguaje impliquen una evolución del pensamiento, pero también provoque que el pensamiento movilice aspectos del lenguaje hasta metas insospechadas.

    ¿Dónde se encuentra entonces el punto de inflexión entre pensamiento, lenguaje y realidad? La línea es tan difusa que es prácticamente imposible que no se confunda con el devenir de los acontecimientos y el avance de la sociedad.

    Otra de las cuestiones que deberíamos formularnos es ¿Cómo influye el lenguaje en el pensamiento? Cuando la persona aprende un lenguaje, una manera de expresarse y aprehende paralelamente unos símbolos adquiere “un mundo de significados que van configurando su intelecto y lo van socializando en una cultura determinada con lo cual observa y analiza lo que le rodea desde un prisma tanto

    El aula sin libros. Lenguaje, comunicación y competencia.

    particular como universal”. De este modo puede influir en la conducta del resto de la sociedad.

    Así es un hecho que, en numerosas culturas, el pensamiento sea un arma de doble filo puesto que no es solamente un mecanismo conformador de la realidad sino un elemento revolucionario sobre todo cuando va dirigido a

    sectores cuya competencia comunicativa es más pobre o son personas más fácilmente influenciables.

    El aula sin libros. Los mass-media y las nuevas tecnologías de la información.

    2.- LOS MASS-MEDIA Y LAS NUEVAS TECNOLOGIAS DE LA INFORMACION

    Sociedad y tecnología, lengua y tecnología, tecnología y “filosofía del mínimo esfuerzo”… Cada día estamos más acostumbrados a utilizar un conjunto de soportes que nos hacen la vida más cómoda y nos facilitan la comunicación y la información estemos en un punto del planeta o en otro. El tema es si la facilitan o la entorpecen. Al recibir oleadas de información tendemos sistemáticamente a sintetizarla dando lugar a dos opciones:

    • por un lado positiva al fomentar nuestra actuación critica

    • pero de otro nos resta competencia para rastrillar y seleccionar aquello que simplemente es información vacía de la que realmente es formadora del individuo.

    En una palabra: estamos saturados de información y no siempre positiva. Desde otro enfoque las nuevas tecnologías van unidas a un cúmulo de cambios en la

    El aula sin libros. Los mass-media y las nuevas tecnologías de la información

    estructura del mensaje y en la transmisión de la información, dando casi siempre más prioridad a los grandes enunciados, a los gráficos o a las imágenes que al texto en si.

    Es un hecho que nos ayudan a intertextualizar cuando la información es rica y procede de fuentes fiables, no ocurre lo mismo cuando ésta es pobre o ha pasado por la depuración o la censura (en el caso de los textos periodísticos en los que nos encontramos la información que se debe saber y no la que hay que conocer). Se puede dar el caso de que la información nos llegue confundida, poco clara, incoherente y desordenada.

    No obstante, y aunque resulte irónico decirlo, estamos acostumbrados e incluso a veces hasta nos resulta cómodo y nos introduce en una espiral en la cual la opinión critica del individuo está por debajo de la del sistema.

    Pero en caso positivo supone un avance del que no podemos escapar fácilmente porque no hacer ésto supone quedarse obsoleto y marginado de la sociedad. De modo que sin dejar en el cajón la tradicional gramática lo que debemos hacer es desempolvarla y adaptarla a las nuevas tecnologías sin que ello suponga el triunfo de una técnica

    El aula sin libros. Los mass-media y las nuevas tecnologías de la información

    sobre la otra. El soporte técnico puede resultar incluso enriquecedor y suplir las fallas que se puedan producir en los textos impresos.

    Pese a ésto presentan algunos inconvenientes:

    • En primer lugar es necesaria una competencia lingüística y comunicativa que sea al mismo tiempo funcional con los nuevos avances lo que supone un cambio en el léxico y en la morfología de las palabras. Sin embargo la juventud de hoy día se ha adaptado perfectamente al uso de este nuevo lenguaje y son más competentes informativamente hablando. No es que se haya creado un nuevo lenguaje sino más bien que el avance ha necesitado un nuevo soporte con un vocabulario diferente en el que apoyarse.

    El docente en este caso ha de adaptar sus conocimientos académicos con los conocimientos informáticos para de este modo orientar al alumno en el caos de información que muchas veces suponen los nuevos avances y evitar en la medida de lo posible la mala influencia que éste pueda tener sobre el alumno .

    El aula sin libros. Los mass-media y las nuevas tecnologías de la información

    • Por otro lado el uso del lenguaje ha cambiado en medios como pueden ser Internet y dentro del mismo los chats. La necesidad de hablar con varias personas al mismo tiempo de distintas culturas o incluso de distinta formación académica ha dado lugar a la creación de un lenguaje universal.

    Ésto al mismo tiempo repercute en la calidad de la información y en la economía del lenguaje posibilitando al la deformación de la competencia comunicativa.

    Es por ello que en clase es a veces tanto o más importante el libro de texto como motivar la expresión oral del alumno y éste es un punto sobre el que el docente debe insistir. Sin quitar que le oriente en el mundo de la comunicación estableciendo de esta manera estructuras de comunicación enriquecedoras tanto para el alumno como para el profesor.

    Desde otro lado Internet y otros medios ayudan a crear una nueva didáctica de la lengua y la literatura, fomentando así la formación de talleres en los que el alumno es el único protagonista, pudiendo de este modo dar rienda suelta a su imaginación, a sus inquietudes e incluso a su opinión critica, creando textos donde no solo

    El aula sin libros. Los mass-media y las nuevas tecnologías de la información.

    prime el lenguaje sino también el sonido, la imagen y la intertextualidad. Dicho taller puede servir de trampolín a alumnos más tímidos o incluso a aquellos que les cuesta más expresarse oralmente. El profesor puede dar las claves e incluso facilitar el uso y la entrada a enlaces interesantes para el alumnado y de esta forma resultar una experiencia positiva en la que se dé cuenta de los modelos que se deben seguir si se quiere tener o llegar a desarrollar una competencia literaria y comunicativa. Aprenderá por otro lado la diferencia entre información y manipulación y le impulsara a ser el mismo el investigador, el diseñador, el creador y el corrector motivando de este modo su actitud ante la literatura y la lengua.

    El aula sin libros. El sexismo en la lengua.

    3.-EL SEXISMO EN LA LENGUA

    En primer lugar me gustaría aclarar un punto: la lengua en sí no es sexista es el buen o mal uso que hagamos de ella lo que la hace así. De hecho ésto ya se ampara desde la antigüedad y sin ir muy lejos con los primeros refranes. El refranero era el medio mayormente utilizado para seducir e instruir al oyente con normas morales con el inconveniente que en su gran mayoría era sexista, prevaleciendo el papel del hombre sobre el de la mujer y creando unos estereotipos que han calado hasta nuestros días. Si partimos de la base que era un medio para educar y que las tradiciones son muy complicadas de adaptar estamos en un punto en el que es difícil llevar a cabo una labor de reestructuración si antes no analizamos la base del problema.

    Cuando Simón de Beauvoire escribió su primer libro automáticamente lo encasillaron de feminista, etiqueta que aún en pleno siglo XXI se puede encontrar en manuales de filosofía y literatura, continuando el estudio de esta escritora como iniciadora del movimiento feminista en Francia. Aquí esta el segundo error: etiquetar.

    El aula sin libros. El sexismo en la lengua

    Ante esta barbarie que continua viéndose en los libros de texto no sólo nos quedamos perplejos sino que tampoco sabemos muy bien como actuar porque dentro de nosotros mismos en nuestras propias raíces llevamos ya impreso el sello que nos distingue a unos de otros, ya sea por unas características u otras, y quien osa salir de esa norma es tachado y señalado por el resto como un bicho raro. Es por eso que en nuestra cultura lingüística y literaria hay incontables lagunas y errores que no solo han hecho daño a las disciplinas de lengua y literatura sino que se han adecuado a la sociedad y en ocasiones es muy difícil descubrir donde esta el límite entre el uso, el pensamiento, la educación y la racionalización.

    Podemos encontrar otro ejemplo de error en los métodos didácticos antiguos e incluso en algunos actuales como podría consistir en determinar quien escribió tal poema o novela únicamente por el estilo utilizado: hombre o mujer.

    Hubo un tiempo en el que la mujer no tenía acceso a la educación y era instruida en las labores domésticas. El problema es que aquello no solamente era una cuestión de estado: también intervenía la religión. A continuación pondré un ejemplo de cómo la iglesia a través de la educación influía en el procedimiento de desligar a la mujer

    El aula sin libros. El sexismo en la lengua

    a un segundo plano. El texto que reseño es del año 1949 (asombroso verdad) de la colección “Muchacha Cristiana” escrito por un canónigo:

    LOS EXTREMOS SE TOCAN. Desengáñate de ello; es así los extremos se tocan. Hoy no se usa la mujer del harén, ni la mujer esclava del hombre (sip). La civilización moderna se revuelve contra esos tipos femeninos y los anatematiza como una lacra vergonzosa del pasado.

    Hoy la mujer que muchos consideran como el ideal al que debe llegarse (¿?), es la mujer ultramoderna, de perfil amuchachado y proceder hombruno, que se esfuerza en todos sus actos por igualarse con el hombre, ocupar los mismos puestos, tener las mismas aficiones, las mismas costumbres y hasta los mismos vicios.

    Esta mujer está colocada en el extremo opuesto a la esclava. A primera vista entre una y otra media un abismo, y sin embargo, si se las estudia detenidamente, entre ambas hay muchos puntos de contacto.

    Un detalle resulta muy sintomático. En las poblaciones donde abunda más el tipo de mujer ultramoderna es donde existen más centros de corrupción, en los que las victimas de las pasiones mas brutales del hombre se encuentran en una situación peor aun que las del harén.”

    Después de leer el texto queda poco mas que añadir a lo dicho anteriormente. Si así se instruía a la mujer ¿cómo educarían a los hombres? Es por tanto más una cuestión de educación que de distinción de géneros y de lenguaje. Únicamente que para atacar a la bestia hay que hacerlo con sus mismas armas: el uso de la lengua. En este ejemplo está claro el afán discriminatorio, sexista y manipulador.

    El aula sin libros. El sexismo en la lengua

    Pero mayor delito tiene encontrar manuales donde encuadran como debe ser la mujer, como debe ser el hombre y otros libros donde la supuesta objetividad del autor se encuentra filtrada por sus pensamientos. Es más, nos encontramos hoy día con profesores que no solamente hacen uso de un lenguaje sexista sino que su comportamiento y sus modos de impartir la asignatura dejan ver claramente su inclinación hacia un sexo u otro. (Aquí esta clara la hipocresía del sistema que prefiere a docentes con buen historial académico pero no se fija en su historial psicológico).

    Automáticamente asignamos a la mujer roles como

    • Sencillez

    • Educación

    • Sensibilidad

    • Simpleza

    • Delicadeza…

    Y al hombre como:

    • Protector

    • Vigoroso

    El aula sin libros. El sexismo en la lengua

    • Fuerte

    • Ordenado

    • Patriarca…

    Sin tener en cuenta que ambos sexos tienen características muy parecidas y que rozar el límite en algunos casos no sólo no es peligroso sino aconsejable.

    Es posible que los medios de comunicación a veces de la misma manera se encarguen de hacer ver claramente esta diferenciación, pero últimamente estamos llegando a unos limites en los que no solo se empiezan a intercambiar los papeles sino que resultan incluso denigrantes.

    Pero volviendo al tema que nos ocupa: ¿cómo influye el lenguaje en el comportamiento de las personas en su forma de entender la sociedad y de relacionarse con ella?

    Partamos de la base de que hombres y mujeres no son iguales ni se expresan igual ni actúan de la misma manera. Pero intentar enarbolar la bandera del lenguaje hacia un sexo u otro es aun más significativo si cabe. No se trata de una competición ni de demostrar que sexo es el mejor hay mujeres que hablan como autenticas camioneras pero en su forma de vestir o de actuar son completamente femeninas y hombres que son más amanerados en sus

    El aula sin libros. El sexismo en la lengua

    formas pero tienen un comportamiento totalmente acorde con su condición. Sensibilidad no es signo de género masculino o femenino. Hay grandes novelas escritas por hombres de una sensibilidad escandalosa y novelas o poemas escritos por mujeres que rozan lo escabroso… ¿dónde esta entonces la diferencia?

    Una de las cosas que más me llamaban la atención hace unos años era el uso de dos palabras que tanto hombres como mujeres utilizábamos automáticamente sin darnos cuenta de las connotaciones que tenían. Cuando algo era tremendamente aburrido o pesado decíamos “es un coñazo” y cuando algo estaba perfecto y era divertido decíamos “es cojonudo” incluso para referirnos a la misma actitud de las personas los seguimos haciendo.

    Desde un punto de vista educativo y didáctico tenemos que tener en cuenta que estamos tratando con alumnos en pleno proceso de formación y maduración de caracteres. Al mandarle una lectura o textos para analizar debemos procurar en la medida de lo posible que sean lo más neutrales que podamos encontrar y dejar que su pensamiento critico les guíe apoyados siempre por un docente que los regule y les oriente encaminándoles si es posible hacia la igualdad de géneros y a la tolerancia. Este es un trabajo del día a día que por supuesto va a tener

    El aula sin libros. El sexismo en la lengua

    muchos obstáculos ya que no hay que olvidar que cuando salen del aula cambian radicalmente de ambiente y puede confundirles. Dejar que se expresen ellos mismos es la guía más segura para el profesor para ver en que modo puede encaminar sus objetivos didáctico-constructivos.

    El aula sin libros. Lengua y literatura: el aula sin libros.

    4.- LENGUA Y LITERATURA: EL AULA SIN LIBROS.

    Lengua y literatura son dos disciplinas complementarias. Resulta curioso observar como ambas se dan por separado cuando en realidad la una no se despliega sin la otra.

    Las primeras transmisiones de literatura se generaron de forma oral; ya estábamos haciendo uso de la lengua en ese momento. Es cierto que este sistema favorecía no sólo el cambio estructural de los textos sino también sus contenidos lo cual los enriquecía y llenaba de variantes en las que podían apreciarse las distintas culturas que las diferentes regiones añadían a las mismas. Posteriormente aparecieron los primeros escribanos y a continuación la imprenta. Sin embargo ya había evidencias de escritura primitiva que se remontan muchos siglos atrás en la historia.

    De cualquier modo no pretendo hacer un recorrido por la tradición sino dejar más o menos claro que pese a no constar un esclarecimiento de los limites entre ambas disciplinas lo que si es cierto es que una se sostenía en la otra y viceversa.

    ¿Por qué entonces se imparten como dos asignaturas distintas? Si en algunos momentos se apoyan, como en el

    El aula sin libros. Lengua y literatura: el aula sin libros.

    comentario de texto, estas no se integran en la clase. Debemos tener en cuenta el hecho que no solo es factible sino recomendable y en ocasiones la lengua seria mucho mas asequible a los alumnos si se explicaran, por poner un ejemplo, la Teoría de los Signos de Seassure con ejemplos literarios en vez de con palabras tan usuales como silla o mesa aún tratándose de objetos concretos puesto que no se asimilan correctamente por el alumno y es muchas veces causa de la mala asimilación de posteriores contenidos.

    Desde otro punto de vista se enriquecerían las clases al tratar un tema abstracto con otra abstracción (en literatura es fácil conseguir ejemplos de ese tipo) y a continuación con algo concreto de modo que la teoría seria mas completa y el universo intelectual del alumnado se vería enriquecido.

    Hay varios métodos didácticos:

    • Elaboración de un texto literario en un texto lingüístico, científico, humanista, ético …

    • La elaboración de un texto de los citados anteriormente en uno literario.

    • El análisis conjunto de texto con características lingüísticas y literarias.

    • Desarrollo de un poema en un fragmento de texto.

    • Ejemplificar contenidos lingüísticos con textos literarios.

    • Analizar lingüísticamente un texto literario …

    Como se observa las posibilidades son infinitas y pocas veces se aplican, no sólo por falta de tiempo ni porque lo ponga el currículo sino por mayor comodidad para el docente. Téngase en cuenta que para desarrollar ambas asignaturas seria preciso elaborar un plan de estudio del curso nuevo y seria doble trabajo para el profesor documentar la clase de lengua con textos literarios y viceversa. En ese caso el libro de texto solo serviría de guía y no de apoyo académico.

    No obstante seria interesante para ambos (alumno y profesor) no ceñirse a un libro de texto que limite el conocimiento a unos cuantos conceptos y ejercicios sino crear una asignatura más dinámica y cercana en la que la participación (como vengo insistiendo desde puntos anteriores) fuera la base didáctica de la clase. Crear en este caso el aula sin libros.

    Un aula sin libros vendría a significar un espacio libre donde no solo estuvieran presentes los apoyos académicos sino la creación de un espacio dinámico en el cual el papel

    El aula sin libros. Lengua y literatura: el aula sin libros.

    fundamental seria la integración de contenidos con textos, trabajos, talleres, unidades didácticas y la participación en clase charlas, coloquios o debates donde estuvieran presente el espíritu crítico del alumno, una zona de investigación y conocimientos académicos.

    El aula sin libros. Fuera del aula: los temas transversales.

    5.-FUERA DEL AULA: LOS TEMAS TRANSVERSALES.

    Los temas transversales más frecuentes que se dan en el currículo académico son los siguientes

    • Ahorro de energía

    • Integración

    • Enfermedades provocadas por la contaminación

    • Derechos humanos

    • Discriminación

    • Drogodependencia

    • Educación para el consumo

    • Educación para la paz

    • Educación para la salud

    • Educación vial

    • Solidaridad social

    • Material didáctico especifico para el Docente y el Alumno

    Por tanto los temas transversales tienen una funcionalidad dentro del aula, tanto si los introducimos como elementos funcionales dentro de unidades didácticas como si desarrollamos talleres exclusivos para el desarrollo de los mismos:

    El aula sin libros. Fuera del aula: los temas transversales.

  • Contenidos que hacen una referencia directa a problemas y conflictos que acontecen en la sociedad actual ante los cuales es preciso tomar posturas tanto en lo que afecta al ámbito personal como al colectivo.

  • Fundamentalmente los temas que se abordan corresponden a valores y actitudes ante los que al alumno debe tomar una posición critica y activa.

  • 3. Éstos contenidos han de desarrollarse dentro de las áreas curriculares, acercándose y contextualizando ámbitos relacionados con la realidad más inmediata y los problemas contemporáneos adquiriendo de este modo valores funcionales y de aplicación inmediata que posibilite la comprensión y transformación positiva de esa realidad y sus problemas.

    De este modo podemos afrontar estos temas como nuevos retos a conseguir o simplemente como una actividad lúdica ante la que no se tome una postura específica. Por lo tanto no debe quedarse en una actitud promovida por un profesorado comprometido socialmente sino que implicaría un reforzamiento de los valores morales y éticos del alumno fomentando de este modo una actitud crítica y reflexiva ante temas trascendentales que acontecen en su entorno más inmediato. Es frecuente

    El aula sin libros. Fuera del aula: los temas transversales.

    encontrarnos en las aulas con alumnos que se tienen que enfrentar a diario a problemas como el sexo la relaciones humanas o el comportamiento cívico y que debido a las zonas en las que habitan esta educación o no llega o está desviada.

    Estos temas no sólo son aplicables en tutorías sino en cualquier asignatura tanto de ciencias como de letras lo que implica un reforzamiento de la misma y una nueva dinámica de enseñanza y educación. Por tanto es necesario la aplicación de una nueva metodología que contribuya a una formación integral del alumno con la finalidad de abarcar tanto su desarrollo cognitivo y afectivo como de educarlos en valores como el respeto, la solidaridad, la cooperación o la tolerancia fomentando la participación del alumnado en una dinámica de grupo que colaboren conjuntamente con el personal docente.

    Por lo tanto no es tan importante la búsqueda de espacios didácticos fuera del aula donde impartir estos conocimientos y actitudes sino la selección y clasificación de un material educativo adecuado para tal fin haciendo un análisis detallado de los mismos para comprobar que cumplen los requisitos y la finalidad adoptada detectando si los valores sobre los que versan son los adecuados para

    El aula sin libros. Fuera del aula: los temas transversales.

    que el alumno aprehenda y reflexione al tiempo que se educa lúdicamente.

    ¿Como incorporar estos contenidos transversales al trabajo en el aula con la expresa finalidad de que sean objetos de aprendizaje? Introduciendo en la programación del aula contenidos concretos que aborden la transversalidad. Hay varios modos de hacerlo:

    • la organización de unidades didácticas que giren en torno a un tema general que obedezca a contenidos que se han tratado siempre como el cuerpo humano, la naturaleza, las relaciones humanas…

    • unidades didácticas centradas exclusivamente en un tema transversal

    • programar los contenidos de la propia asignatura en torno a un tema transversal

    • transformar cualquier acontecimiento cotidiano en contenido transversal que de lugar a debate y opinión critica…

    Por tanto el tratamiento de la transversalidad constituye una nueva manera de entender la escuela que adquiere valores democráticos tolerantes, participativos y

    El aula sin libros. Fuera del aula: los temas transversales.

    abiertos al entorno más inmediato. De esta forma también se activan mecanismos intelectuales y socioafectivos que fomentan la cooperación entre profesorado y alumno eliminando el encorsetamiento de la educación tradicional y fomentando una relación más flexible y horizontal entre las distintas partes que engloban el proceso educativo.

    Es por tanto una de las propuestas mas innovadoras y al tiempo un reto apasionante al abordar la acción educativa como humanizadora favoreciendo y potencializando en el alumno la asimilación libre y dinámica de valores humanos que les sirvan de referencia y les ayuden a conjugar dos realidades como el aprender por aprender y aprender a vivir. Ética y educación se convierten de este modo en dos disciplinas inseparables.

    EPILOGO

    A lo largo de estos cinco puntos he intentado desarrollar al mismo tiempo un examen conceptual básico y unas líneas o directrices de pensamiento personales que podrían adaptarse en cualquiera de sus vertientes para la aplicación en el aula.

    El hecho del aula sin libros es un tema que desde siempre me ha preocupado y al mismo tiempo va ligado a una inquietud: ¿como desarrollar un material educativo que no se salga del currículo pero que al mismo tiempo sea de libre adaptación a las clases fomentando de esta manera el entusiasmo y la motivación del alumnado? Con ello se pretende una mayor participación en el espacio didáctico ya que seria hipócrita negar que los alumnos tengan mucho aun que enseñarnos y que dentro de cada uno se encuentra todo un universo aún por desarrollar que puede hacer de las clases puntos de encuentros donde conocimiento, diversión y dimensión crítica se den la mano.

    La evaluación de los alumnos no resultaría tan compleja si día a día y con actividades complementarias que, no saliéndose del modelo curricular o adaptándose adecuadamente a él, ellos mismos se autoevaluaran interiormente y así mismo se motivaran. Esta evaluación después se vería contrastada con los resultados académicos obtenidos en cada caso en las diferentes áreas que se tratan dentro de un mismo espacio didáctico.

    La lectura de los libros a ayudado a desarrollar estas ideas y a ampliar otras que creo merecen un momento de reflexión. El libro Didáctica de la literatura me ha resultado, con creces, el más interesante de los tres aunque el contenido pedagógico sea más escaso ya que lo veo más orientado a estudio de la crítica literaria aplicada a un modelo educativo que a la aplicación didáctica de la literatura en si.

    Sin embargo Introducción a la didáctica de la lengua y la literatura me ha servido para desarrollar teorías interesantes que, en mi humilde opinión, deberían estar siempre presentes en todas las materias educativas y no sólo en las de lengua y literatura ya que en cualquier asignatura el uso y la utilización de la lengua están presentes y son el eslabón de la formación integral del alumno. Es por ello que me resulta aberrante que en asignaturas de ciencias el sistema de los exámenes tipo test estén aplicados de una manera tan definida ya que tanto es importante la aprehensión de unos contenidos conceptuales como el desarrollo de estos contenidos de forma no sistemática.

    En cuanto a Comunicación y diferencias de género es un tema que debería abarcar más de 100 páginas y no estancarse tanto en la propuesta de teorías como en la solución a las mismas. No obstante es un libro en suma interesante que promueve a lo que he apuntado antes, a la investigación y búsqueda de resultados óptimos para la solución de un tema que no sólo es actual sino que se remonta al pasado y cuyas raíces están muy clavadas en la educación y la cultura tanto individual como colectiva de las personas.

    En general ha sido un recorrido interesante desde aspectos de la didáctica hasta puntos conceptuales y ha resultado una experiencia positiva intelectualmente hablando y formativa para el nuevo “ejercito” de docentes, en muchos casos un tanto desorientados, que se van a ver envueltos en el mundo de la educación.