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Arte universal del siglo IX al XIII


Otomano. Carolingio. Románico. Gótico. Islámico


Apuntes completos de 12 temas



Historia del Arte
 
Arte universal del siglo IX al XIII

Arte universal del siglo IX al XIII

Arte universal del siglo IX al XIII
 



ÍNDICE

TEMA 1.- ARTE CAROLINGIO Y OTONIANO


TEMA 1.- ARTE CAROLINGIO Y OTONIANO

  • La arquitectura carolingia

  • Este arte se presenta en alguna ocasión como una continuación del merovingio, de este último nacieron las innovaciones arquitectónicas que apuntaban ya decididamente al estilo románico. Roma y Oriente son los dos focos culturales que impulsan este arte carolingio. Se puede hablar del renacimiento del clasicismo pues Carlomagno puso de modelo a Roma en todo. En aquella época se identificaba lo romano y lo bizantino, el romanismo produjo en definitiva una avalancha de elementos bizantinos.

    Con Carlomagno asistimos al resurgir de Occidente. Bajo sus dominios se congregan Francia y Alemania. En una fase ulterior los Otones, aunque actúan según bases carolingias, crearán la nacionalidad y el arte en Alemania.

    En la arquitectura carolingia se ofrecen características que anuncian el estilo románico. El crucero (nacido en las basílicas paleocristianas) se acusa ahora claramente. Proliferan los ábsides contiguos, precedentes de la cabecera cluniacense. Aparece el arco perpiaño, semejante al fajón, y el crucero se alumbra con torre-linterna. Se crea el deambulatorio: pasillo detrás del altar mayor prolongando las naves laterales. Al principio iba por el exterior del templo acabó penetrando dentro del recinto. Las cubiertas eran de madera, también se emplea el pilar compuesto. Las mismas torres son de madera.

    Han desaparecido muchos monumentos, en ella se dan planes basilicales, como centrales, predominando los primeros. El más famoso monumento, la capilla del palacio de Carlomagno en Aquisgrán constituye un trasplante de la arquitectura bizantina en tierra francesa; el modelo fue San Vital de Rávena. De aquí cómo Carlomagno ansioso por romanizarse fue a Italia y se bizantinizó.

    La capilla dibuja un polígono de 16 lados por fuera, al paso que los 8 pilares que sostienen la cúpula determinan un octógono. Es un modelo perfecto de equilibrio, ya que la cúpula central aparece apoyada sobre 8 grandes arquerías y contrapesada por elementos con categoría de contrafuertes.

    Otro hecho importante es que la tribuna deja de ser lugar de reunión de mujeres, ya que en ella tienen asiento preferente el propio monarca. Tenemos la tribuna en sentido jerárquico.

    El templo fue construido por Odón de Metz inaugurado en 805. A ejemplo de San Vital el espacio toma impulso vertical, cosa peculiar de la arquitectura medieval europea.

    Por iniciativa del obispo Teodulfo -español- se construyó cerca de Orleans la iglesia se S. Germigny-des-Pres: Los arcos de herradura se deberán a la recomendación del obispo habituado a la arquitectura gótica. La planta es bizantina. Una cruz griega queda inscrita en un cuadro, quedando contrarrestada la cúpula central por medio de las bóvedas de cañón de los brazos.

    Era natural que Carlomagno buscase el apoyo del monasterio para llevar a cabo su peculiar manera de entender el imperio. El monaquismo de este tiempo no corresponde propiamente al propugnado por San Benito de Nursia sino a San Benito de Aniano. Se llega a veces a verdaderas ciudades-monasterios como Tours.

    Otro importante monasterio es el de San Riquiario o Céntula. Poseía doble crucero. Ofrece el prototipo de fachada monumental antecesor del románico con dos torres a los lados. Esta poseía fachada pórtico: westwerk, típica disposición del arte carolingio. Era una síntesis de fachada torreada siria, plan central y tribuna regia a la manera de Bizancio. Consiste en un cuerpo añadido a los pies del templo, provistos de dos torres a los extremos en donde se alojan las escaleras para subir a la tribuna. Esta tribuna montada sobre el pórtico que conduce a la iglesia, se abre con arcos hacia el exterior y el interior. Encima de la tribuna se elevaba otra torre, al conjunto se le llamaba triturrium.

    El westwerk o macizo occidental: es un elemento particular de esta arquitectura carolingia. Parece que el primer bloque de este tipo fue añadido a Céntula para que sirviera de enterramiento a Angilberto fundador y arquitecto del templo. El ejemplar mejor conservado de macizo occidental es el de la abadía de Corvey.

    Otro monumento interesante es el pórtico o torhalle de la abadía de Lorsch. Se piensa que haya sido un arco de triunfo que da la bienvenida a Carlomagno al llegar al monasterio.

    Se construyen muchas iglesias catedrales, cuya disposición era similar a los monasterios. Esto determinó la erección de grandes catedrales en las ciudades antecesoras de las románicas y góticas que se construyeron sobre sus solares.

    Al desplomarse el imperio carolingio surge el Sacro Imperio Romano Germánico que se erige en continuador de las tareas restauradoras de Carlomagno. Reflejo de aquella arquitectura otónica son las iglesias de Reichenau, San Pedro de Wimpfen y San Ciriaco de Gernrode.

    Fueron extraordinariamente hábiles en la construcción de bóvedas. El empleo frecuente de la bóveda de aristas determinó la utilización del pilar compuesto. Formado por un núcleo central y columnillas adosadas. Otra características es la alternancia de columnas y pilares en la nave mayor. En el exterior son muy usadas las fajas decorativas de arquillos ciegos, es decir la decoración es a base de motivos arquitectónicos.

    Las principales aportaciones orientales a la arquitectura prerrománica vienen de Armenia y Georgia donde las novedades van más lejos, aparecen las nervaduras, es decir los arcos de refuerzos que se colocan para el sostenimiento de las bóvedas. Tales arcos que se usan en la iglesia de Anie tienen ya una función constructiva a diferencia de los arcos decorativos en los edificios de los musulmanes. En fechas tan tempranas aparecen en Oriente la bóveda de ojivas, base de estilo gótico que sigue al románico.

  • ESCULTURA: CAROLINGIA Y OTONIANA

  • La escultura carolingia

  • Sigue apegada a la técnica plana del período merovingio, es casi un grabado.

    Los temas son geométricos y de gran sencillez, algunos se usaran más tarde en el románico de Normandía.

    La pequeña estatuita de bronce que se supone representa a Carlomagno tiene singular valor, pues no se conocen otras figuras de bulto completo.

    En los marfiles vemos un fuerte clasicismo pero acabara por imponerse la estilización representada por los pueblos bárbaros. Se trata de placas, algunas para cubierta de preciados manuscritos. No faltan influjos bizantinos y hasta musulmanes, ni temas mitológicos clásicos.

    En el siglo X este arte del marfil está en decadencia.

    La orfebrería fue suntuosa. Los objetos de culto tenían que estar a la altura de la divinidad. El brillo áureo era considerado como manifestación visible del resplandor sobrenatural.

    La palabra divina se guarda en códices de hermosísimas tapas de orfebrería, cuajadas de repujados de oro y pedrería.

    La pieza singular es el altar de San Ambrosio de Milán. Se trata de una decoración de orfebrería que envolvía la mesa del altar por sus cuatro lados. La cara posterior esta fechada en el año 835 y firmado por Wolvinio; la obra es carolingia si bien ejecutada en un taller de Rin.

    Entre las obras de orfebrería ornamentadas con labores plásticas se hallan las de la iglesia de Santa Fe en Conques. La imagen de Santa Fe es la principal. Se cubre con corona de tipo bizantino y todo el cuerpo está envuelto de pedrería. Su posición sedente sigue las de Cristo y la Virgen. Hoy día su fecha se ha retrasado al 960.

  • La escultura otoniana

  • Aunque derivada de la anterior el arte otoniano adquiere independencia en la 2º 1/2 del s. X.

    El influjo bizantino prendió en la corte otoniana, ya que ésta quería rodearse de un boato digno del que había distinguido al Imperio romano. Las figuras se hacen mayestáticas.

    Aparte del instrumental litúrgico, se desarrollan las imágenes de culto, tales como crucifijos, vírgenes sedentes con el niño y relicarios. Las esculturas se fabrican en madera, se enriquecen con alguna reliquia y se forraban de láminas de oro enriquecidas con pedrería.

    Comienza la boga de estos relicarios que tienen las formas más variadas. Los hay que copian la forma de un templo, pero lo frecuente es que el receptáculo acuse la de la reliquia: un brazo, un pie, el corazón. De esta manera la reliquia se evidencia y presenta bajo forma esplendente.

  • La pintura

  • Francia

  • Durante los siglos IX y X se producen una evolución tanto en arquitectura como en artes decorativas que culminará en el románico.

    Sobre este arte pesará la tradición clásica y el influjo bizantino. En el mosaico de Saint Germigny-des-Pres del siglo IX se echa de menos este último.

    Carlomagno impuso la escritura carolina que se distingue por su claridad hasta el extremo de que constituye un alfabeto en letras minúsculas. Con ello pretendía extender la cultura, dándole un sentido universal. Esto influyó en el arte miniaturístico, el libro adquiere una gran importancia siendo el Evangelio el más importante.

    Predomina la ornamentación a página completa, disponiéndose las escenas en fajas pero también ofrecen rica ornamentación las iniciales. La página queda envuelta en una gran orla donde es patente el influjo irlandés. Las tintas son planas y se logran efectos de modelado. Aunque cada scriptorium monacal tiene su estilo, en la practica predominan los de unos cuantos talleres principales que adquirieron una elevada producción para abastecer de libros a tantos centros religiosos como había.

    El taller de Aquisgrán o escuela palatina se desarrolla bajo la supervisión del sabio Alcuino. Es tan intenso el influjo bizantino es esta escuela que sin duda hay que pensar en la presencia de artistas orientales. El estilo se distingue por los trazos rápidos y nerviosos en el ropaje. A esta escuela pertenecen los evangeliarios de las Bibliotecas de Bruselas Berlín, Viena y Aquisgrán.

    También el influjo bizantino es apreciable en la escuela de Tréveris o de Ada, llamada así porque el más valiosos manuscrito pertenecido a la princesa Ada (Codex Aureus de la Biblioteca de Tréveris).

    Las miniaturas de la escuela de Reims representadas por el Evangeliario del obispo Ebo tienen relación con las de la escuela de Aquisgrán y se distinguen por la extraña agitación de las escenas. Figuras, casas, paisajes, se estremecen como sobrecogidos por furiosos vendavales. El dibujo está hecho con trazos enérgicos, el color está desamparado en esta escuela.

  • España

  • La pintura mural: En tierras de Asturias se han encontrado importantes restos de pinturas del siglo IX.

    El yacimiento más importante es el de la iglesia de San Julián de los Prados, sus pinturas están deficientemente conservadas.

    Se observan dos clases de temas, por un lado los motivos geométricos, piedras y rosas que tratan de imitar los materiales auténticos e imitan al estilo pompeyano de las incrustaciones.

    Pero lo más notable es el conjunto de pintura arquitectónica de carácter ilusionista, ya que todos los elementos están vistos en perspectiva para que parezcan reales. La inspiración es romana.

    La iglesia de San Miguel de Lillo ofrece algunos restos en los que se advierte la figura humana. Es un estilo muy próximo al de los Beatos del Siglo X. las tres cruces que hay pintadas en la iglesia de San Salvador de Valdediós representarán el Gólgota, la cruz central es muy similar a la de los Angeles.

    (Historia del Arte 16, I.G.Bango)

  • ARTE CAROLINGIO

  • Cuando nos referimos al arte carolingio entendido como efecto de una renovación y un período de esplendor. Abarca desde mediados del siglo VIII a mediados del IX. Se consideró a los artistas como imitadores y reproductores de lo romano. Los especialistas tienen muchas veces serias dudas a la hora de distinguir entre una creación o una copia carolingia.

    El arte carolingio surgió y se desarrolló en función de una sociedad que ideológicamente exigía una supeditación a los modelos romanos.

  • El conjunto palatino de Aquisgrán: una segunda Roma

  • Por una carta de Alcuino, sabemos que Carlomagno en el siglo IX hacia transportar columnas antiguas de Italia a Aquisgrán.

    Aquisgrán había sido utilizada desde siempre por los hombres por la salubridad de sus aguas. Las viejas termas construidas por los romanos se siguieron utilizando por monarcas merovingios. Carlomagno disfrutó de sus aguas y por ello se decidió a renovar las antiguas construcciones. De todo el conjunto sólo se conserva la capilla palatina, la actual catedral y pequeños indicios del salón del trono.

    La totalidad del conjunto se ordenaba siguiendo un plan geométrico que denuncia claramente la influencia de modelos urbanísticos antiguos: las dependencias palatinas se disponían en un gran espacio organizado con la forma de un cuadrado y un triángulo isósceles. La ciudad poseía dos calles cardo y decumano, su orientación correspondía a los puntos cardinales. Las edificaciones fueron realizadas con pretensiones monumentales, construidas en piedra las más importantes.

    La capilla fue construida por Metz, sobre la cronología se sabe que debió comenzar por el año 790 y que en 797 se estaba culminando la cubierta del octógono central. El templo fue dedicado a Santa María. No sólo fue oratorio sino también como sagrado contenedor de las reliquias que atesoraba el monarca entre ellas un fragmento de la famosa capa de San Martín.

    El deambulatorio se cubría con una alternancia de bóvedas de aristas de tres y cuatro plementos.

    El edificio recibió interiormente una riquísima decoración. Las balaustradas de la tribuna se fundieron en bronce por expreso deseo del monarca, mientras la decoración exterior era muy simple: los muros de mampostería con refuerzos de sillares en los vanos se cubrían de un enfoscado de color rosáceo.

    El espacio central de Aquisgrán nos recuerda San Vital de Rávena.

  • Arquitectura templaria: ritual romano y experimentación

  • En numerosas iglesias carolingias se han denunciado la existencia del westwerk pero a nosotros nos ha llegado integro sólo la abadía de Corvey:

    La iglesia se construyó entre el 822 y el 844, antes del 873 se iniciaron las obras del cuerpo torreado occidental. Tiene una fachada torreada, en su centro encontramos la puerta que comunica con el vestíbulo en la planta baja, llamada cripta; sobre ésta un piso llamado quadrum sirve de tribuna a la iglesia, también tiene en su centro un altar y un piso de palcos en su entorno. Tardíamente se colocará un cuerpo de campanas.

    El westwerk es la materialización de un símbolo. Este contribuyó en la cristalización de un conjunto de nártex y fachada torreada, que terminó por convertirse en un estereotipado anagrama del templo cristiano.

    La cripta era el espacio destinado a albergar los cuerpos de los mártires cristianos, había surgido en las basílicas romanas, durante el pontificado de Gregorio el Grande.

    La cripta anular: bajo el santuario, teniendo el piso de la nave a un nivel intermedio entre éste y la cripta, se desarrollaba un pasillo semicircular que contorneaba todo el interior del ábside, abriéndose en el centro una cámara donde se depositaba el sarcófago con las reliquias.

    Existía otro tipo de cripta, denominada mina; surge debido a la necesidad de liberar parte del suelo para crear varias cámaras para las numerosas reliquias.

  • Sankt-Gallen: En el origen del arquetipo monasterial

  • El monasterio de Centula se terminó en el 799. Tres templos conformaban una amplia superficie casi triangular, existían, contra los muros de cierre, corredores porticados.

    El plano de Sankt-Gallen es uno de los documentos históricos más importantes del medievo. Fue dibujado con tinta roja sobre cinco hojas de pergamino, con una superficie de 77 x 112 cm. Los investigadores consideran que este plano debe reflejar la normativa acordada en varios concilios celebrados en Aquisgrán para tratar de la reforma de los grandes monasterios.

    En el plano podemos apreciar las estructuras de un palacete, de una enfermería, hospederías, escritorios, almacenes, tahonas, cuadras, letrinas, graneros e incluso la ordenación de huertas y jardines. El mayor interés radica en la presencia de un claustro ordenado y construido en el s. IX, tal como lo podríamos ver en los siglos del románico y del gótico.

    En un lado de la iglesia se construye un patio cuadrangular rodeado de pórticos; en los tres lados que no se corresponden con el templo se levantan las típicas dependencias claustrales. En un lado la sala de los monjes y el dormitorio, frente a la iglesia el refectorio y la cocina y cerrando la cuadrícula la cilla o almacén.

    En el dibujo no solo se ha tenido en cuenta los detalles de las edificaciones, sino que también se ha cuidado de hacer indicaciones de los jardines y del mobiliario de estas dependencias.

  • EL MENSAJE DIVINO

  • Uno de los problemas más graves que se le presentan a los padres de la iglesia carolingia es el tema de la imagen religiosa y su significación. Eran conscientes de la aguda crisis que había surgido en el mundo bizantino, bajo el pretexto de un exceso de adoración de las imágenes. El tema se agravaba con la actuación de protagonistas importantes que se mostraban muy radicales contra el uso de imágenes sagradas. Entre éstos destaca la figura de Claudio: nombrado obispo de Turín. Este cuando llegó a su diócesis destruyó las imágenes que se guardaban en su catedral. Este hecho produjo un gran tumulto, lo que obligó al emperador a convocar concilios que tratasen el asunto y dispusiesen de una teoría que ordenase el empleo y culto de las imágenes sagradas. Todos estos criterios están recogidos en el libri carolini de imaginibus.

    La elite de la iglesia carolingia reaccionaba ante este planteamiento iconográfico, adoptando dos posturas contrapuestas:

    La radical, por una parte, que era la de Claudio.

    Y, por otra, otros personajes defendían la teoría oficial, pero en su intimidad se mostraban partidarios de una iconografía no comprometida en lo referente a la representación de la divinidad. El obispo Teodulfo decoró la bóveda de horno de Sant-Germigny con la representación del Arca de la Alianza y sobre ella la mano de Dios, de esta manera Teodulfo mostraba su acuerdo con aquellos que consideraban que los hombres de iglesia no debían representar el verbo divino

  • LA TEORIA DEL ESTADO Y SU IMAGEN

  • Como todo Estado medieval el carolingio se confundía con la propia persona del monarca.

    La imagen más tópica y difundida de Carlomagno nos la dan las monedas. Los monarcas carolingios sintieron fascinación por la imagen ecuestre de los emperadores romanos, era una representación mayestática y triunfante que no dudaron en utilizar. Un pequeño bronce, conservado en el Louvre, nos muestra la imagen ideal de un emperador carolingio con vestiduras y símbolos de gala.

    El emperador se convierte en el brazo militar de la iglesia, se encarga de proteger a los misioneros en su evangelización de la Europa pagana. Esto se puede observar en la imagen del aula leonina. Le consideraban el soldado de Dios y como tal recibía una iconografía muy característica: Aparecía como un general del bajo imperio, llevaba un escudo y en lugar de lanza, una cruz. Podemos observarlo en la ilustración de una obra de Rábano Mauro en la que se representa a Ludovico Pío, siguiendo la formula de los carmina figurata donde una figura se superpone sobre un complejo damero de letras: en la aureola se puede leer Cristo, corona a Luis mientras que en la lanza se escribe La victoria y salvación verdaderas del rey se encuentran en tu cruz, Cristo.

    La idea de la monarquía protegida por la divinidad es una constante de la iconografía imperial. Como ilustración de libros podemos encontrar muchas imágenes mayestáticas, donde el monarca se representa acompañado de símbolos de su realeza, todo ello sacados de los repertorios tardorromanos: El trono, la clámide regia, soldados en guardia de honor, dignatarios palatinos, el homenaje de las provincias imperiales personificadas y sobre todo el trono del imperio bajo el símbolo áulico, que es por excelencia el baldaquino cupulado. Una de las representaciones más suntuosas de este tipo es el Codex Aureus de S. Emerano de Ratisbona: abundan las púrpuras y los oros, la figura entronizada de Carlos el Calvo. A veces en los grandes mensajes iconográficos se combinaron imágenes pintadas y arquitectónicas con personajes vivientes, se trata de composiciones escenográficas.

  • UN OBJETO DE LUJO: EL CÓDICE

  • La política imperial de restauración del pasado puso un énfasis especial en la reproducción de cuantos textos románicos se pudiesen encontrar. Se inicia un importante desarrollo de todas las artes relacionadas con el libro.

    La situación de la caligrafía de la época no era adecuada para la difusión de obras literarias, se necesitaba una reforma de la escritura. Los modelos antiguos contribuyeron a la creación de una escritura clara, limpia y de hermosos caracteres: letra carolina, ésta fue adoptada por los europeos durante siglos, hasta su sustitución por la gótica.

    Una parte pequeña de esta producción libraria recibía un tratamiento de lujo, que convertía la obra en un verdadero objeto artístico. Las hojas de pergamino, coloreadas con riquísimas tintas en las que no faltaban ni las púrpuras ni los oros, las encuadernaciones de metales preciosos, pedrería y marfiles hacían de estos libros un verdadero tesoro, al que solo tenía acceso la minoría selecta y aristocrática.

    Muchas obras fueron realizadas por encargo de los emperadores Carlomagno y Carlos el Calvo.

    Las decoraciones más sencillas se limitaban a pequeños motivos florales o zoomórficos entre las letras. La gran aportación será el tratamiento ornamental que se dará a las grandes iniciales. Siguiendo modelos tardorromanos estas letras capitales se convierten en curiosos marcos para escenas que ilustran los párrafos a los que dan inicio. El sentido de la composición de los iluminadores hace que la letra pierda sus formas caligráficas para mutarse en la figura que representan. A partir de estos modelos la creatividad de los iluminadores románicos y góticos llenarán los libros de hermosas, alucinantes y desbordantes fantasías iconográficas.

  • EL TESORO SAGRADO

  • El altar dorado de S. Ambrosio de Milán, realizado por Volvino por encargo del arzobispo Angilberto, puede considerarse como una síntesis de las tradiciones del reino franco y de la Italia septentrional.

  • EL ARTE OTONIANO

  • Otón el Grande conseguía ser coronado emperador de romanos por el papa en Roma (962). Por el origen de la nueva dinastía se denominará Sacro Imperio Romano Germánico.

    Los imperios carolingio y bizantino serán los modelos a imitar.

    Otón funda la catedral de Magdeburgo el más importante monumento sajón del X y verdadero símbolo del ideal otoniano. Poco subsiste de este edificio pero viejas descripciones y las prospecciones arqueológicas denuncian la intención de sus constructores de seguir perpetuando los ya clásicos arquetipos arquitectónicos de los emperadores francos.

    La celebre escuela de miniatura de Ratisbona tiene su origen en la restauración del famoso Codex Aureus de San Emerano. Esta obra había sufrido importantes destrozos, fue restaurada por los pintores Aripo y Adalpertus. Por mandato de Ramwod, que hizo reproducir su retrato al principio del manuscrito lleno de orgullo de unir su imagen a una obra del esplendor carolingio.

  • LA CAPILLA PALATINA DE AQUISGRÁN COMO FASCINACIÓN DE UNA EPOCA

  • Aquisgrán fue para las gentes del período otoniano un fascinante edificio, mito de una época, que no sólo debía ser imitado sino que era todo un paradigma arquitectónico.

    La iglesia de Ottmarsheim, en Alsacia, era un monasterio de monjas fundado por Rodolfo de Altenburg. Es una construcción compuesta por un octógono central envuelto por otro; sobre el ambulatorio se dispone un piso de tribunas que se abría hacia el espacio central. Un ábside cuadrado y una torre-pórtico se colocaban en el eje del conjunto. Con respecto al modelo, se ha perdido la esbelta proporción, su longitud es casi igual a la altura; su decoración monumental queda reducida a los capiteles otonianos, cúbicos y lisos.

    En la iglesia de la Santísima Trinidad se combina parte de un edificio centralizado con una planta basilical.

  • S. MIGUEL DE HILDESHEIM. (Bernwad, 996)

  • Lo que convierte a S. Miguel como arquetipo por antonomasia es la organización de su conjunto templario, con un nítido sentido bipolar llevado a sus más extremas consecuencias. Los dos ábsides contrapuestos, el occidental sobre una gran cripta con deambulatorio y los transeptos, que además de ser una gran nave transversal, comunican a igual altura con los cuatro brazos de la cruz, poseía una gran torre cargando sobre su intersección.

  • HACIA EL MURO ROMÁNICO

  • Una gran constante en la mayoría de los edificios otonianos son los muros de grandes superficies lisas, en las que apenas son perceptibles los vanos. En estos momentos vemos como se inicia una experimentación arquitectónica preocupada por dinamizar los paramentos de los muros. En él se observa el deseo de ruptura con el tradicional muro inarticulado.

    La restaurada fachada de S. Pantaleón de Colonia nos muestra el interés de su constructor por evitar las superficies paramentales lisas y pesadas. Bandas verticales, líneas de impostas y series de arquillos dinamizan la superficie de un muro, que sin ellos se vería pesado y monótono. Se observa una rica disposición escalonada de los volúmenes. Así las torres laterales, que arrancan del suelo con sección cuadrada a media altura, se convierten en octogonales, para terminar circulares.

    S. Ciriaco de Genrode se funda en el 959. Los muros laterales se organizan en tres niveles horizontales:

    • Abajo la arcada del intercolumnio;

    • Sobre éste una arquería corrida como una loggia;

    • Por último el orden de ventanas que iluminan el templo (nave central).

    • La principal diferencia con las basílicas de tradición carolingia era la introducción de ese nivel intermedio con los vanos de la tribuna. La incorporación de este elemento rompe la monotonía de un muro que antes era liso desde las ventanas superiores al intercolumnio de abajo.

    • La arcada de la tribuna hizo ver a los arquitectos que era una bella forma de articulación muraria.

    • EL WESTWERK CAROLINGIO Y SU TRANSFORMACION

    • Aunque pervivió durante el s. X un westwerk de gran pórtico torreado dividido su interior en pisos, la innovación otoniana transformó totalmente el interior en busca de espacios de funcionalidad radicalmente distinta: Simplemente un pórtico de espacio único, de arriba a abajo, o el contenedor de un verdadero santuario occidental.

      En S. Pantaleón de Colonia el cuerpo torreado enmarca una puerta y un hall solemne. La división en plantas ha desaparecido, parece como si el quadrum y la cripta carolingia se hubieran fundido en un solo piso bajo que sirve de vestíbulo, rodeado de palcos.

      La iglesia de S. Salvador de Werden fue ampliada con un westwerk, llamado Torre de Sta. María.

      Si el westwerk carolingio termina generando la fachada torreada característica de los templos románicos y góticos, en el área germana se codificó, durante el periodo otoniano e interpretando modelos carolinos, un tipo de fachada de tres torres -triturrium-, una central voluminosa y dos laterales, que se convertirá en una más de las constantes arquitectónicas del románico alemán.

    • LA IMAGEN DEL EMPERADOR

    • La imagen pública del Emperador nos llega gracias a los retratos de los miniaturistas. El arte del retrato ha perdido los indicios de un cierto naturalismo antiguo, superviviente en el período carolingio y se ha convertido en una convencional iconografía al servicio de la propaganda del Emperador.

      La exaltación imperial sobre todas las naciones de la Tierra es el tema de una ilustración del Evangeliario de Enrique II, elaborado en Reichenau entre 1007 y 1012: Se representa en lo alto a Cristo coronando a Enrique y a su esposa, presentados por S. Pedro y S. Pablo, abajo todas las naciones de la Tierra aclaman la ceremonia. La composición transmite la idea jerarquizada del orden imperial.

      Enrique II participó activamente de los asuntos de la Iglesia, tenía un gran interés por las reliquias.

      Observamos una ceremonia feudal en el acto de la entrega de los poderes de Enrique II por Cristo: El monarca, cuyos brazos sostienen los patronos de Ratisbona, Emerano y Ulrich, recibe la lanza y la espada de los ángeles, a la vez que el mismo Cristo le corona. Esta obra esta inspirada en otra del Emperador bizantino Basilio II.

      De las imágenes imperiales la más enigmática es la Apoteosis de Otón III, representada en los Evangelios de Liuthar: El monarca aparece dentro de una mandorla soportada por la figura mitológica de la Tierra, recibiendo la corona de Dios, sobre el Emperador se desenvuelve un rollo, que sostienen los símbolos de los evangelistas.

    • EL LIBRO, SUS CREADORES Y SUS COMITENTES

    • El arte relacionado con la creación del libro nos es muy bien conocido, mientras que la pintura mural prácticamente ha desaparecido. El Códice sigue siendo el objeto de lujo. En este período nos encontramos con talleres propios del monarca que realizan grandes trabajos de ilustración. El papel de la mujer es decisivo, su protagonismo es excepcional.

      Egberto de Tréveris se hizo retratar según la fórmula clásica de los oferentes, teniendo el códice en una mano, piadosamente velada. En este tiempo no se realizan grandes biblias, deja de producirse el libro profano, pierde importancia el salterio. Los libros que alcanzaron una gran difusión fueron los evangelios, los sacramentarios, pericopas, graduales y hagiografías.

      El Monasterio de Reichenau en el lago Constanza, es uno de los pilares fundamentales de la miniatura otoniana.

      La obra producida en Colonia se cree que procede de S. Pantaleón. Su culminación tendrá lugar con el Arzobispo Heriberto. Las miniaturas colonesas se caracterizan por su estilo expresionista, en el que la materia cromática constituye la esencia misma de la composición figurativa. Estos recursos pictóricos denuncian influjos bizantinos.

      La producción magistral de la escuela son los Evangelios de la Abadesa Hitda de Meschede: Se acusan hasta en los rasgos fisionómicos de los personajes formas griegas. En la escena de Jesús calmando la tempestad se aprecia un estilo pictórico muy expresivo con el que se realiza una composición narrativa que denota una cierta espontaneidad, en el que un movido juego de líneas dota a la imagen de la debida credibilidad del fenómeno atmosférico.

    • IMAGINERÍA CRISTIANA

    • Serán los otonianos los que darán el impulso definitivo a los principales prototipos, vírgenes madre y Cristos crucificados.

      La crisis de los iconoclastas orientales condicionó el culto de las imágenes en la Europa carolingia. Esto se solucionó promocionando el culto a las reliquias, nadie podía poner en duda que en estos restos de los santos eran ellos realmente. Las cajas relicario fueron adquiriendo formas más elaboradas, intentando recrear una iconografía acorde con su contenido. En la obra Los Milagros de Saint-Denis se habla de un relicario con forma de mano para conservar el dedo de la mano del santo.

      Los Hubert han demostrado que el origen de estas figuras, estatuas relicario está relacionado con la aristocracia, tanto laica como eclesiástica, pronto trascendería a un ámbito popular. Estas imágenes con reliquia reciben el nombre de majestades. La más famosa es Sta. Fe de Conques creada en la novena centuria, adquiriendo su forma fetichista un siglo después.

      Cada vez iba adquiría un desarrollo mayor la figura mientras que el espacio destinado a relicario iba disminuyendo.

      La Virgen dorada de Essen, la primera de las imágenes, realizada en torno al año 1000. Era un autentico relicario, se llevaba en las procesiones. Tiene 74 cm de altura, con un alma de madera. La virgen ofrece una manzana al niño, representa una nueva Eva, esta vez la mujer redimió a su especie. Existe en esta figura algunas formas que la dotan de un cierto dinamismo emocional, si embargo esto se pierde al contemplar los ojos saltones e inexpresivos que le conceden un aire de ídolo totémico.

      La serie de crucifijos otonianos constituye la mejor aportación conservada a la configuración de la iconografía románica. El más antiguo es el Crucifijo del arzobispo Gero actualmente en la catedral de Colonia. Es una escultura exenta, de tamaño natural, representando a un Cristo de gran expresividad emocional. Las formas anatómicas son amplias y acentuadas con un suave modelado algo más acusado en la definición de los músculos y nervios de las rodillas y brazos. Se subraya una iconografía dramático-pasional. Fue creada esta obra en 976 ejercerá una gran influencia en otros crucifijos

      Era tal valor expresivo de estas imágenes que una vez más los padres de la iglesia se vieron obligados a llamar la atención de sus fieles advirtiéndoles que aquellos conmovedores crucifijos no eran el mismo Jesucristo. Estos habían sido hechos para suscitar una emoción interior. Incitan a la piedad.

    • LOS BRONCES MONUMENTALES EN HILDESHEIM

    • El Hildesheim de Bernward se convierte en uno de los centros creadores más importantes de la plástica otoniana. Destacaremos los bronces monumentales de San Miguel: las puertas y una columna triunfal.

      Las puertas fueron trasladadas a la catedral. Formadas por dos grandes hojas de 4,72 m. de altura se fundieron en una sola pieza en 1015.

      Cada una de las hojas se divide en ocho registros rectangulares. En una se narran ocho escenas del Génesis desde la creación al fratricidio de Abel;

      En 1020 la Columna, es una obra de una pieza de 3,79 m. y un diámetro de 0,38, sus precedentes: Trajano y Aurelio. Subyace en esta creación la vieja ideología imperial. Son unas 28 escenas representadas a lo larga de una banda de 45 cm de altura que se extiende en espiral sobre el fuste.

    • EL ANTEPENDIUM DE LA CATEDRAL DE BASILEA

    • El Antependium de Basilea este frontal de altar recuerda por su composición el que donó Carlos el Calvo a Saint-Denis. Es una obra de oro, realizada en 1020 entregada por Enrique II a la catedral de Basilea. Bajo cinco arcadas, la central más ancha y alta, se representa a Cristo entre tres arcángeles y San Benito. A los pies de Cristo la pareja imperial insignificante en su tamaño ante la grandeza de Dios.

      Junto con la Pala de oro y Cubierta de evangeliario de Aquisgrán constituyen un grupo de obras afines de las que se tienen serias dudas sobre su lugar de fabricación.

    • LOS MARFILES

    • Las formas carolingias aprendidas a través del estilo del Maestro de Tréveris se manifiestan en una serie de marfiles realizados en el entorno del obispo Notger de Lieja. Es muy conocida la crucifixión de Tongres con característicos conceptos de volumen y serenidad de las figuras a la antigua. De la misma tendencia es la Virgen de Maguncia tallada en alto relieve en un bloque de marfil, con la madre sentada de frente, y el niño rígidamente dispuesto en el centro de su regazo.

      Por mandato de Otón III se engasta un marfil de origen bizantino en las tapas de un evangelio. A veces se llega al mismo pastiche. En un marfil que representa a Otón II y su esposa toda la iconografía y técnica corresponde al arte griego, sin embargo los letreros son latinos aunque realizados con caracteres helenos.

      Los 16 paneles de Magdeburgo-Sforza entre los que se encuentra el famoso relieve con la inscripción Otto imperator formarían parte de un antependium.


      TEMA 2 EL ARTE PRERROMÁNICO ASTURIANO

    • Arquitectura asturiana de siglos VIII y IX, y la mozárabe del siglo X

    • En los orígenes, la arquitectura asturiana cuenta con una tradición romana que va a producir edificios de poca altura. Algunos motivos decorativos como el de la soga subsisten de la época posthallstáttica.

      Con Ramiro I se producen contactos con el mundo carolingio, esto hará pensar a algunos autores en englobar lo asturiano dentro del círculo de Carlomagno pero esto no es así. Pues existían diversas soluciones arquitectónicas que superaban los avances de la época carolingia. La tendencia verticalista que se desarrolla en este período ramirense hay que buscarla en un arquitecto oriental.

      En esta arquitectura prevalece el tipo basilical. Los edificios son muy altos, construidos de mampostería y sillares. El arco de herradura se utiliza excepcionalmente y no con fines constructivos. Se olvidan los trazados curvos en planta y alzado extrayendo de la línea recta todo el efecto estético. Aunque no faltan las cubiertas de madera, son los edificios ordinariamente abovedados. Es frecuente que las bóvedas de medio cañón, generalmente peraltadas apoyen en arcos perpiaños o fajones que a su vez descargan el peso sobre columnas adosadas a las paredes. Al exterior estos apoyos se contrarrestan mediante contrafuertes. Las columnas sostienen arcos de medio punto por lo común peraltados. El fuste presenta ordinariamente estrías verticales ya helicoidales. Además del capitel corintio, hay otro de doble tronco de pirámide invertida, seguramente de tradición bizantina. El collarino se diferencia por el motivo de cuerda, utilizándolo en otras partes del capitel.

      Durante el reinado de Alfonso II (1ª etapa), se edificaron la antigua catedral -perdida-, la capilla de Santa Leocadia o Cámara Santa, la iglesia de San Tirso y la se San Julián de los Prados, todas en Oviedo.

      La Cámara Santa: Consta de 2 naves superpuestas, de las cuales la superior fue reformada en época románica. La inferior es un panteón o cripta que tiene su antecedente en la de San Antolín en Palencia.

      De la iglesia de San Tirso sólo queda en testero (cabeza de un templo), en el cual se advierte una ventana con tres arcos abarcados por un recuadro (alfiz). Existe la duda de si es influjo musulmán o español.

      San Julián de los Prados: constituye el mayor templo prerrománico de España, es atípico en Asturias. Las formas amplias de los arcos requieren el uso de robustos pilares que prestan un cierto aire romano. Tiene cubierta de madera. Su decoración pictórica es otro de los indicios de romanidad.

      Sobre el altar mayor hay una habitación con una ventana al exterior es el triforio probablemente la celda de un monje. En el extremo del crucero, al lado del evangelio hay una habitación alta que debió de ser tribuna.

      Durante el breve reinado de Ramiro I (842-850) (2ª etapa), se construyeron los más bellos monumentos asturianos, hablándose de un arte ramirense. La decoración escultórica se nos revela en íntima conexión con la arquitectura:

      Santa María del Naranco: En las proximidades de Oviedo fue sin duda el palacio real. Tenía un mirador, salas de fiestas, baño, capilla. El arquitecto se inspiró en la cámara santa pues tiene la misma disposición de pisos superpuestos. La gran sala se cubre con una bóveda de cañón apoyada en perpiaños. Estos descargan en columnas correspondiéndose al exterior con contrafuertes. A su vez las columnas se unen entre sí por medio de arcos.

      San Miguel de Lillo, en las inmediaciones de S. María, constituyó seguramente la iglesia correspondiente al palacio. Lo mejor conservado es la fachada monumental. Otra novedad es el empleo de tribuna detrás de la fachada.

      Santa Cristina de Lena: Ofrece la particularidad de tener el tramo anterior al altar en alto y separado por una cancela o iconostasio, reservándose este lugar al clero y la parte baja a los fieles (presbiterio). A los pies hay una tribuna. Es un edificio alto y abovedado.

      La iglesia de San Salvador de Valdediós, es probable fundación de Alfonso III (3ª etapa). El modelo fue la iglesia de san Miguel de Lillo pero adaptándose a planta basilical. Tiene influencia mozárabe, apreciable en algunos arcos de herradura decorativos. Detalle importante es la existencia de un pórtico lateral cubierto con perpiaños que apoyan en columnas. Tales pórticos longitudinales serán de uso corriente en el románico. Tienen la cabecera de tres ábsides rectangulares.

      En la última época la arquitectura asturiana sale de tan reducido marco geográfico extendiéndose por León y Galicia. Sobre el sepulcro de Santiago en Compostela Alfonso III (3ª etapa), mandó edificar una iglesia que luego sería demolida. Esta iglesia era de tres naves con pórtico, bautisterio y capilla mayor rectangular, dentro de la cual quedaba encerrado el mausoleo romano que contenía los restos del apóstol Santiago.

      También se sabe que para construir el templo de San Isidoro de León fue necesario derribar la iglesia de San Juan de tipo asturiano y que constituía una copia de la de Valdediós.

      La ampliación de la cripta de la catedral de Palencia en época románica se hace copiando la disposición de la planta baja de Santa María del Naranco.

    • LA ESCULTURA ASTURIANA

    • Sólo quedan unos pequeños relieves muy planos del palacio de S. María del Naranco y de la de San Miguel de Lillo (s. IX) En este aparecen unos discos decorados con pájaros, cisnes y cuadrúpedos fantásticos. Tales motivos son orientales. Las pilastras que se encuentran en la puerta de S. Miguel están decoradas con unas escenas tomadas del díptico del cónsul Areobindo.

      La técnica de los marfiles fue transmitida a los cristianos por los árabes. Existió un taller marfilista en el monasterio de San Juan de la Cogolla.

      En cuanto a orfebrería: La cruz de los ángeles está fechada en el año 808 siendo donación de Alfonso II. Su ornamentación está hecha a base de filigranas y se enriquece con camafeos y piedras preciosas. En el año de 908 se fecha la cruz de la Victoria, ofrecida por Alfonso III. Responde a técnica carolingia con adornos de filigrana hechos con hilo granulado.

      Desde el punto de vista escultórico hay que citar asimismo la arqueta de la catedral de Astorga y la caja de las Ágatas de la catedral de Oviedo pues aparte de los adornos vegetales presentan figuras repujadas de ángeles y los signos de los Evangelistas.

    • ARTE ASTURIANO (Historia del arte: historia 16)

    • El reino de Asturias fue importante durante los siglos VIII y IX, con Alfonso II se fija la capital del reino en Oviedo. Alcanzará su plenitud con Alfonso III y se inicia la expansión territorial hacia el valle del Duero, también será su fin pues el último rey astur con este la capital se traslada a León entonces la dinastía será astur-leonesa.

      Se considero a esta arquitectura como románica, pues muchas de sus características eran coincidentes. Según Gómez Moreno los edificios construidos por Ramiro I en Naranco eran las primeras manifestaciones del románico en España adelantándose en casi dos siglos a lo que se consideraba el origen del estilo. Muros articulados con arcos, que favorecen el apeo de abovedamientos de cañón, edificios totalmente abovedados y una escultura realizada ex novo en función de la arquitectura son las principales formas que definen este supuesto románico astur.

      Nos encontramos con recursos de una gran sofisticación como es la forma de dinamizar los muros mediante el empleo de vanos que producen un brillante juego de luces y sombras. Los testeros de estas iglesias muestran ventanas biforas o triples. Las desproporciones en altura entre las naves y los ábsides se compensa elevando los muros de estos últimos.

      Al analizar la técnica y la forma de la decoración de los frescos asturianos nos encontramos con unas calidades desconocidas por la pintura románica, es algo que sólo tiene paralelos con el fresco romano. La capa de pintura con un grosor de casi un centímetro, con calidad de estucado, denuncia la larga experiencia de una técnica y un arte que sólo se perpetúa con la práctica transmitida generación tras generación.

      Existía una teoría: el reino astur había sido concebido como heredero y restaurador del reino de Toledo, obligaba a la necesaria creación de todo un aparato escénico que recordase el pasado inmediato de la España goda.

    • El Oviedo de Alfonso II

    • El papel decisivo que Alfonso II tuvo en la formación del reino asturiano se acusa también en su brillante actividad como promotor de obras de arte.

      La iglesia de San Salvador se añade doce altares con doce reliquias de los apóstoles; edificó también la iglesia de Santa María siempre Virgen hacia la parte del norte pegada a la anterior.

      Sobre la catedral de San Salvador con sus doce altares creará serios problemas a la hora de adaptar a una estructura basilical una cabecera capaz de contenerlos. La iglesia adjunta Santa María respondía al modelo clásico de iglesia asturiana: edificio basilical de tres naves separadas por intercolumnios de pilares prismáticos, y cabecera triple de testeros rectos. A los pies de este templo se colocó el panteón real, se trataba de una habitación cuadrangular todo a lo ancho de la nave central.

      Donde mejor podemos apreciar la calidad de la arquitectura de la época de Alfonso II es en la iglesia de San Julián de los Prados: destacamos el crucero y la cabecera tripartita. En el interior, la nave central es cortada al fondo por un iconostasio que nos recuerda el arco triunfal de Medinacelli; aísla la zona sagrada del crucero. Se completa el edificio con una decoración al fresco de excelente fractura. Una primera visión de estas pinturas nos hacen clasificarlas como composiciones arquitectónicas pompeyanas pero una mayor observación nos permite comprender que se trata de motivos romanos ordenados en una composición ideológica cristiana. La imágenes se jerarquizan en tres o cuatro registros según zonas: El inferior decorado con motivos geométricos, en los siguientes una serie de escenarios nos muestra diferentes arquitecturas. La arquitectura del registro superior están presididas por una representación de la cruz.

      Parece ser que durante mucho tiempo se pensó que podía ser una capilla palatina sin embargo es evidente que los mismos cronistas dicen claramente que el conjunto se encuentra lejos del palacio, que el desarrollo del crucero corresponde a una iglesia monástica y la advocación principal del templo Julián y Basilia son los patronos de los monjes altomedievales.

      Con Alfonso II se había definido la monarquía y el Estado astur como los herederos legítimos de la Hispania goda.

    • LA VILLA REGIA DE NARANCO

    • La brevedad del reinado de Ramiro I no le impidió levantar en el monte Naranco edificios que perpetuarían su memoria.

      Levantó una villa real, en la actualidad conservamos la capilla y una de las dependencias palatinas. Edificó con piedra y mármol, sin vigas de madera construida solamente con cal y piedra o con admirable obra de bóveda.

      El oratorio real era la iglesia de San Miguel, antiguo edificio reconstruido y trasformado por Ramiro. Tan sólo subsiste la zona de los pies, el pórtico de entrada y el primer tramo de las tres naves. Sobre el portal se disponía la tribuna real a la que se ascendía por escaleras laterales.

      Todo estaba abovedado incluso la nave central que disponía un cañón. La luz penetraba en el templo por numerosas ventanas y pequeños rosetones, de hermosas celosías de piedra con motivos geométricos. La puerta principal recibía un tratamiento decorativo monumental teniendo en cuenta en las jambas relieves.

      La iglesia de Santa María originalmente debió ser una dependencia de carácter lúdico del templo. Dónde la composición alcanza su máximo equilibrio es en la fachadas estrechas centradas por la triple arcada del mirador y los tres arquillos decorativos superiores. La planta baja abovedada compartimentada en tres ámbitos. Al piso superior se llegaba por una escalera exterior de doble derrame. El salón del trono era rectangular con bóveda de cañón sobre arcos fajones.

      La decoración escultórica de los edificios del Naranco: Tratamiento monumental en puertas y ventanas. Las jambas de la iglesia de Lillo son un verdadero hito en la historia de la portada con motivos narrativos del medievo.

    • LA TRADICIÓN COMO INNOVACIÓN EN EL ARTE DE ALFONSO III

    • El valle del Duero se anexiona a la Corona y se inicia su repoblación. Se encuentran con edificios abandonados. La importancia de estos edificios para los repobladores no sólo residía en las características materiales que les habían permitido subsistir sino que eran verdaderos símbolos, creación de aquella de la que se sentían legítimos herederos. De esta manera las peculiaridades propias del arte hispanogodo de la zona del Duero se fusionaron con el arte asturiano que en el fondo tenían el mismo origen.

      La actividad constructora de Alfonso III fue considerable, replanteó la vieja sede regia, con un ampliación. De estas obras urbanas sólo se conserva la FONCALADA, fuente realizada en piedra con un pequeño tramo de bóveda de cañón y cubierta a dos aguas.

      El templo de San Salvador de Valdediós tiene forma basilical de tres naves separadas por intercolumnios apeados en pilares de sección cuadrangular. A los pies un pórtico con cámaras a los lados, esta dependencia del pórtico debía estar destinada a espacios penitenciales. Existían otras dos habitaciones destinadas a la sacristía a los lados de las naves laterales en el tramo anterior a los ábsides. En el flanco meridional del templo se adosó una galería abovedada tenía su precedente en el s. VI en la arquitectura eclesial. Terminará por convertirse en una constante del románico castellano-leonés. La influencia de la arquitectura islámica se hace patente en la decoración de morlones que coronan los tejados.

    • UN ESPACIO PARA EL CULTO DE SANTIAGO EL MAYOR

    • Poco importa si Santiago predicó en España o no. El hallazgo de un mausoleo romano en Compostela, durante el reinado de Alfonso II fue interpretado como el descubrimiento del enterramiento de Santiago.

      La importancia del suceso movió a Teodomiro, obispo de Iria a enterrarse junto al que consideraba el cuerpo del apóstol.

      Los reyes asturianos depararon su protección a aquellos lugares santos: Alfonso II construiría una basílica que después sufriría una reconstrucción por Alfonso III. Siguiendo los usos y costumbres de la vieja liturgia hispana que recomendaba la visita a los lugares donde reposaban las reliquias convirtiéndose en un centro de peregrinación.

      La basílica compostelana prerrománica de principios del XII correspondía básicamente a lo construido por Alfonso III. Excavaciones realizadas en el subsuelo de la actual catedral románica nos han trasmitido las formas esenciales de su planta: un edificio rectangular con un ábside rectangular y a los pies un profundo pórtico de dos tramos en la parte septentrional se abría una capilla de lados rectos destinada a baptisterio. Este edificio responde en todas sus partes a una manera de concebir el espacio sagrado según la tradición hispanogoda.

    • ORFEBRERIA SAGRADA

    • En el 808 Alfonso II hacía ofrenda de una hermosa cruz de oro, dejando constancia de hecho en un epígrafe.

      Se trataba de la conocida Cruz de los Ángeles: tiene forma de cruz griega, con un disco circular central del que salen los cuatro brazos casi de la misma longitud y que se ensanchan ligeramente hacia los extremos. El alma de madera se enchapa con láminas de oro: el anverso con filigrana de hilo con engastes de piedras preciosas y camafeos; el reverso con los caracteres del letrero y un solo engaste en los extremos y en el centro.

      Era un cruz de relicario según sus cajitas con tapas correderas que se disponen en los extremos laterales y superiores. Las cuarenta y ocho piezas engastadas en su anverso no responden a la casualidad.

      Con unos procedimientos técnicos muy similares debió realizarse la cruz en el año 874 regaló Alfonso III a la sede de Compostela. Por desgracia esta obra sólo nos es conocida por fotografía, ha desaparecido en este siglo.

      Más suerte tenemos con la Cruz de la Victoria que se conserva en la Cámara Santa de Oviedo. Realizada en 908 en un taller ubicado en el castillo de Gozón. Es grande hecha de roble, recubierta con piedras preciosas y la aplicación de plaquitas de esmalte. Era un cruz procesional que tenía en su centro un pequeño depósito de reliquias.

      Las formas y significación de estas cruces están relacionadas con la cultura hispanovisigoda

      Otras obras como las arquetas-relicarios. Excepcional resulta la de Astorga, ofrecida por Alfonso III y su esposa. Destinada a reserva eucarística, es de madera con chapa de plata dorada con incrustaciones de vidrio azul rojo y verde con técnica parecida a la de la Cruz de la Victoria. Se completa la decoración con anheles, cordero y el tetramorfos y vegetales. Una segunda caja-relicario se conserva en la catedral ovetense regalo de Fruela hijo de Alfonso III es la conocida caja de las Ágatas.


      TEMA 3: EL LLAMADO ARTE MOZÁRABE O DE REPOBLACIÓN

    • Arquitectura mozárabe

    • La arquitectura española del siglo X se halla sometida al fuerte influjo musulmán, que actúa desde la misma península. El arte español se arabiza intensamente era una cosa natural dada la vecindad de la cultura musulmana, que se distinguía por su refinamiento y al mismo tiempo no repugnaba al cristiano.

      Esto sucedía cuando Córdoba era la perla de Oriente en Occidente. La España cristiana había ensanchado sus dominios, la región del Duero ya liberada se estaba repoblando con cristianos, muchos de ellos procedentes del territorio árabe a los que se les llamo mozárabes.

      Estas circunstancias determinan la islamización de una arquitectura que ha merecido el nombre de mozárabe en atención a que probablemente sus autores serían cristianos huidos de la zona árabe, pero no se define por esto sólo sino por la pervivencia de la tradición visigoda que equilibra el elemento musulmán.

      La arquitectura mozárabe se extiende al norte del Duero, y comprende Galicia, el norte de Portugal, León, parte de Castilla la Vieja, Aragón, Cataluña, sur de Francia y esporádicamente el territorio árabe.

      No existe una correlación entre los monumentos, existía un gran desbarajuste político.

      El elemento más distintivo es el arco de herradura, que unas veces sigue el modelo visigótico y otras el musulmán. En general el arco se cierra más que el visigótico, y frecuentemente se encuadra con alfiz a imitación musulmana. Con frecuencia se usan los arcos gemelos. Se emplean diversos materiales: mampostería, ladrillo, sillares. Las columnas son monolíticas de capitel corintio muy semejante al visigodo con talla bizantinizante y collarino doblemente sogueado o en forma de espiga. Hay bóvedas de cañón y cúpulas de gallones, de cascos, de nervios capialzadas y baídas.

      El pilar compuesto se usa bastante como resultado de la complicación de las cubiertas. Como contrarresto se emplean los contrafuertes. En general aquellos edificios tenían estructuras sumamente complicadas buscándose los espacios breves, forzando a la vista hacia arriba. También hay que citar los aleros y cornisas en los que se distinguen los canes, perfilados generalmente a usanza musulmana (modillones de rollos)

      En el interior, las cámaras son de planta cuadrada o rectangular con abovedamientos propios, favoreciendo la sensación de aislamiento. Influencia visigoda.

      En cuanto a los exteriores se distinguen por su rotunda forma cerrada. Aunque no se conservan torres, estaban separadas del conjunto templario. El volumen del templo forma un bloque orgánico.

      Elemento dominante es el cimborrio. No hay fachada principal, una sencilla puerta nos facilita el acceso, la entrada al presbiterio se efectúa por una reducida abertura que nada tiene que ver con el arco de triunfo de las basílicas.

      Los restos principales de este arte datan del siglo X. Los musulmanes permitían el culto pero no levantar iglesias en sus territorios por eso hay tan pocos restos de arquitectura mozárabe.

      En la zona leonesa el monumento principal es San Miguel de la Escalada, es una basílica de tres naves, con sendos ábsides de planta de herradura y crucero marcado sólo por un desnivel, iconostasio y pórtico lateral. Esta cubierto con madera.

      Del monasterio de Santiago de Peñalba se conserva la iglesia que tiene a los pies un contraábside cuyo destino era el panteón, aquí se enterraron los restos de San Genadio y San Urbano.

      De los carolingio proviene la preocupación por las proporciones: la nave está constituida por dos cuadrados perfectos.

      La iglesia de San Cebrián de Mazote (Valladolid), crucero bien señalado al exterior, no conserva ábside pero sí contraábside. Triple cabecera de testeros, bóveda en cascos, en la parte occidental planta de herradura interna.

      La iglesia de San Juan de la Peña es el único resto del antiguo monasterio, ofrece la particularidad de hallarse alojada dentro de una gran oquedad. Tiene dos naves.

      Santa María de Lebeña, planta dividida en retícula. La nave central longitudinal atravesada por las laterales, tiene una gran cuadriculado probablemente a imitación de S. María de Wamba. Sus pilares compuestos son sin duda lo más perfecto de la arquitectura mozárabe. Es notable el concepto espacial, los tramos forman compartimientos independientes por el desarrollo de los arcos-diafragma de forma de herradura. Típicos aleros sobre modillones.

      San Millán de la Cogolla tiene dos naves tal vez porque haya sido monasterio dúplice es decir de comunidad mixta. Se conservan dos capillas gemelas, adornadas con bóvedas nervadas de inspiración cordobesa lo mismo que lo son los modillones de la cornisa.

    • LOS EDIFICIOS DE LA MARCA HISPANICA

    • Características: continuidad de tradiciones locales. Templo pequeño, nave única + ábside. Testero recto de forma irregular, construcción más grosera que la de los reinos occidentales. Ejem. S. Julián de Buada. La obra de más novedad es San Miguel de Cuixá, tutelada por el abad Guari. Tiene un gran crucero y 7 ábsides en batería, siguiendo el modelo de Cluny. De este tiempo se ha conservado decoración al fresco.

    • Escultura

    • Hay una gran escasez de restos en este período S. X. En la plástica monumental tan sólo cabe enumerar los relieves hechos con arreglo al patrón bárbaro de bisel y dos planos. Además de la del iconostasio de San Miguel de la Escalada formada por tallos recurvados conteniendo frutos y pájaros afrontados es preciso recordar un relieve muy rudo de S. Cebrián de Mazote donde aparecen con rigidez bizantina los bustos de dos personajes.

      La técnica de los marfiles fue trasmitida a los cristianos por los árabes. Parece que existió un taller marfilista en el monasterio de S. Millán de donde salieron obras como la Cruz del Museo del Louvre y el Ara portátil de dicho monasterio, ambos de motivos musulmanes.

    • La pintura

    • La Miniatura mozárabe

    • Desde finales del s. IX, en esta miniatura los rasgos artísticos musulmanes son evidentes en la indumentaria, en los arcos de herradura y en motivos ornamentarles. Menos frecuentes son los elementos norteños entre los que destacan el entrelazado laberíntico, anticlásico, a veces con terminaciones zoomórficas, de origen carolingio e irlandés.

      El perfeccionamiento de la caligrafía se acompaña de un gran esplendor miniaturístico. En medio todavía de las aceifas musulmanas los cristianos trataban de reconstruir la cultura, tarea particularmente incumbente a los monasterios para los que se hacen libros miniados. Son biblias, comentarios al Apocalipsis de San Juan. Fueron escritos estos comentarios en el s. VIII por S. Beato, monje del monasterio de Liébana, para combatir la herejía adopcionista. Adquirieron una importancia mayor al ser miniados, en el s. X, coincidiendo con las ideas de un fin del mundo.

      Esta miniatura fue ejecutada al aguazo, con tonos brillantes, convencionales, planos encajados en un dibujo firme y redondeado, con pinceladas blancas, se acusa tibiamente el claroscuro. Falta la perspectiva aunque las figuras se sitúan sobre fajas superpuestas de diversos colores. La expresión es intensa y en ella se sacrifica lo real. En los rostros sobresalta los ojos de exorbitada mirada. La composición muestra gran simplicidad las caras, se colocan de frente los pies separados, todo expresado con la mayor claridad.

      Los primeros ejemplares poseen ya la plenitud del estilo. Esto hace suponer que han desaparecido los restos de una miniatura precedente. Texto y miniatura se equilibran. Los textos vienen a coincidir con antecedentes visigóticos, lo que hace pensar en un mismo vínculo para la miniatura. Nos hallamos en una época espléndida de la miniatura española, destacando el gran colorido como nota española frente a la belleza de la línea peculiar de lo anglosajón.

      La colocación de las miniaturas responde a diversos principios, cuando se intercala en el texto aclaran su significado inmediato; otras veces se introducen a página llena, en este caso puede ser que respondan a un programa general que se suele repetir en las series, pero también puede suceder que estas miniaturas no guarden relación con el texto sino que hagan alusión a la cultura de la época.

      Se hace mucho empleo de la arquitectura, que indica una ciudad, aunque se trate de un solo elemento. Así una torre es indicio de Babilonia. Figuran también retratos de reyes para expresar el principio de autoridad.

      Cabe dividir la miniatura mozárabe en dos grupos: la hecha bajo el dominio musulmán, y la realizada en zona liberada.

      Al primer grupo pertenecen los códices andaluces y toledanos. El arabismo es intenso en los libros andaluces, en tipos raciales, indumentaria, arcos de herradura y decoración. El ejemplar más preciado es la Biblia Hispalense. Los códices toledanos siguen de cerca a los andaluces, en el estilo y en los temas de suerte que el influjo musulmán es en ellos dominante.

      En la zona liberada: La miniatura castellana se distingue por la incomparable serie de BEATOS, de los que existen 28 ejemplares o fragmentos. De ellos tan sólo interesa consignar ahora los mozárabes. Contienen más de cien escenas cuya composición se suele repetir, generalmente a página llena. Pese al carácter abstracto de esta miniatura castellana, se copian fielmente los elementos del mundo real, el mobiliario, los vestidos.

      Los temas proceden en su mayoría del Apocalipsis de San Juan. Entre los más notables figuran los del Anticristo, los Cuatro Jinetes del Apocalipsis y el monstruo de las siete cabezas ante la Virgen.

      Yarza Luaces ha señalado la importancia que cobran el Diablo y el infierno en estos beatos. Revela el interés que ofrece lo demoníaco como contraposición del Bien. El gran desarrollo que estos temas alcanzarán en el arte románico hace que los precedentes mozárabes deban ser especialmente tenidos en cuenta.

      Los Beatos son una creación en todo el sentido español mozárabe. Ellos nos traen la imagen de un mundo inquietante y pavoroso con lo cual se trata de levantar el espíritu cristiano del relajamiento moral en que se hallaban. Esta expresividad gráfica pasa más tarde al arte románico.

      Los Beatos representan la actividad de los monasterios. Ofrecen el mayor repertorio temático de la miniatura medieval. El color sobrepuja a la línea el encanto principal de la obra es el cromatismo. Por eso se habla de un expresionismo del color. A la planitud de las tintas y la rigidez de las líneas se opone el dinamismo cromático.

      Como manifestación de este personalismo de la obra en el colofón de cada Beato se coloca referencia indicativa de lugar, año y autor de los manuscritos y de las miniaturas. A. Magio se considera como el verdadero definidor del estilo y de los caracteres iconográficos de los Beatos. Él firma el Beato Morgan (Nueva York) fechado en el año 952 y que hizo para el monasterio de S. Miguel, créese que el de Escalada. A esta escuela de Magio pertenece también el Beato de Valcavado, pintado por Oveco en el año 907 y el de Gerona firmado por Emeterio, el de la pintora Ende la 1ª conocida de nuestra pintura nacional.

      Emeterio terminara el Beato de Távara iniciado por Magio, una miniatura del cual contiene el scriptorium del monasterio. El Beato de Burgo de Osma contiene unos bellos jinetes montados en blancos caballos. El de la Biblioteca de Turín es el mismo estilo que el de Gerona y nos ofrece el repertorio temático más completo de la serie de los Beatos.

      La escuela miniaturística de León está representada por las Biblias de la catedral y de S. Isidoro. Esta ultima va firmada por Sancho y Florencia en 960 a los que se cree discípulos de Magio y que figuran retratados en el códice. La Biblia de la catedral de León pintada por el diácono Juan en el año 920 responde a un estilo sin conexión con el de los Beatos, propio de un artista no sometido a ninguna escuela.

      Los códices Vigilano y Emilianenses, en los que están recopiladas actas de los concilios cristianos pertenecen a un arte distinto caracterizado por el alargamiento de las proporciones, la tendencia a robustecer el modelado, la exquisitez, el gusto de la forma y un colorido independiente de las demás miniaturas. Sin embargo, este arte no tuvo consecuencias como los Beatos. El Vigilano fue acabado en el 976 por Vigila, contiene escenas diversas de la vida civil, religiosa y una curiosa galería de retratos reales. El emilianense pintado por Velasco en 992 copia ilustraciones de otros códices.

      El mozarabismo alcanzó también en Cataluña como acreditan las riquísimas Biblias Farfa y Roda, hechas al filo del año 1000 en ellas se nota la influencia europea que nos indica la causa principal de la decadencia de la miniatura mozárabe que da paso en seguida a la románica. Sin embargo nuestra pintura románica conserva muchos elementos de procedencia mozárabe.


      TEMA 4: ARTE ISLAMICO EN ESPAÑA: DEL EMIRATO DE CÓRDOBA A LOS REINOS TAIFAS

      Tres períodos:

      • Emirato dependiente,

      • Emirato independiente

      • y Califato.

    • ARQUITECTURA religiosa

    • La Mezquita De Córdoba

    • Es la mezquita el centro de la vida religiosa del Islam, siempre orientada hacia la Meca, centro sagrado donde se encuentra el santuario de la Kaba, para ello el muro sagrado o quibla se orienta en esta dirección. La exigencia de que la comunidad se reúna para la oración de los viernes al mediodía da lugar a la mezquita mayor o Aljama cuyo haram o parte cubierta es la sala de oraciones donde se aloja a la comunidad.

      La arquitectura musulmana podemos decir que comienza en España con Abderramán I, al instaurar el Emirato Independiente de Damasco que dura desde la ½ VIII- IX (756-912), es cuando se construye la parte más antigua de la mezquita mayor o Algima de Córdoba.

      El edificio fue construido en el solar de la catedral visigótica de San Vicente aprovechando parte de sus viejos muros. Se utilizaron columnas y capiteles romanos y visigodos. El aprovechamiento de estas columnas tenía un gran problema: su poca altura. Para subsanarlo se colocan sobre los altos cimacios del tronco de pirámide invertida unos pilares sobre los que cabalgan arcos de medio punto entibándose mediante arcos de herradura. Aumenta su lucimiento con el empleo alternado de piedra, ladrillo y policromía. Estos arcos de herradura tienen la función de tirantes para evitar los desplomes en la conjunción del pilar sobre la columna, los arcos superiores de medio punto tienen la misión de soportar los muros en los que apean las cubiertas.

      Tienen las columnas basas que se ocultaron en la época de Abderramán II, así tras las restauraciones del piso han quedado visible las basas. Los fustes son de mármol y granito, y los de la nave central de pudingas rosada, algunos presentan estrías verticales o en espiral. Los capitales son de mármol blanco, corintio y compuestos. El cimacio se ensancha hacia abajo de tipo troncopiramidal, entre la columna y el pilar.

      Sobre los cimacios cargan unas piezas, de piedra sillar y de sección cruciforme, en las que apean sobre sus brazos longitudinales los arcos de herradura mientras que sobre los transversales, volados mediante modillones de rollos, cabalgan los pilares de planta rectangular.

      El pilar superpuesto lleva en su parte alta una imposta volada. De aquí arrancan los arcos de medio punto que son más gruesos que los de herradura.

      Esta mezquita contaba con 11 naves, la central conducía al mihrab. Cada nave constaba de doce tramos. Las naves eran perpendiculares a la quibla. Esta mezquita fue creciendo conservándose su estilo. Con Abderramán I aparecen los modillones de rizos. Consisten en unos cilindros en serie que forman el vuelo del modillón sobre el que se asienta la pilastra que hay encima de las columnas.

      Las paredes de la mezquita presentan sillares bien escuadrados con la disposición romana, a soga y tizón. Los tejados de las naves cubiertos a dos aguas.

      Característica de esta mezquita y de todas las españolas es que el mihrab y el muro de quibla miran al sur y no al oriente(SE), ya que para marchar a La Meca los musulmanes habían de seguir una dirección meridional.

      En líneas generales puede decirse que el arte hispanomusulmán nace de dos aportes:

      • Del arte primitivo musulmán árabe.

      • Tradición romana y visigoda hispánica.

      • La ampliación de Abd- Al-Rahman II y la intervención de Muhammad I

      • Los sucesores de éste siguieron agrandando la mezquita; con Abderramán II la sala de oraciones la amplió hacia el río, en dirección sur; destruyendo el mihrab y perforando el muro de la quibla. En total la superficie ampliada del haram significa algo menos de dos terceras partes. Se hacen capiteles nuevos pero copiados de los romanos. Destacamos los cuatro capiteles iguales dos a dos que soportaban el arco del mihrab de Abd al-Rahman II y que Al-Hakam II trasladará en su ampliación a su emplazamiento definitivo en el actual arco del mihrab. En general, se profundiza en las raíces romanas.

        En el 885 bajo el emirato de Mohamend I se construye la Puerta de San Esteban o puerta de los ministros. El arco ofrece una nueva disposición: arco de herradura peraltado y enjarjado. Es decir lleva las dovelas de arranque en disposición horizontal por lo que funciona como un arco rebajado. El trasdós del arco va con arquivolta, con la que se recuadra el alfiz o arrabá. El arco cobija a su vez una puerta cubierta con dintel adovelado, envuelto por un recuadro o alfiz.

        El exterior de la mezquita presenta unos sólidos muros robustecidos con contrafuertes. Se remata con un almenado de formas escalonadas de origen sirio. Esta fachada tiene sus precedentes en la arquitectura romana.

        Abdala mandó hacer un corredor sabat que iba desde su palacio hasta el mirahb de la mezquita.

      • El Califato: Abd De-Raham III

      • El s. X representa el máximo esplendor de la España musulmana. Mucho de esto se debe a la excelsa personalidad de Abd de-Raham III que llegó a proclamarse califa.

        Se produce la tercera ampliación en la mezquita, se construye el actual minarete, formado por dos cuerpos de planta cuadrada. Tenía dos escaleras dispuestas en sentido opuesto las cuales acababan en la plataforma del muecín. Las proporciones del cuerpo principal eran de 3 a 1 y una unidad más suponían el cuerpo terminal. Estas proporciones quedaron como rituales en los demás minaretes.

        Amplió el patio, dotó de pórticos y levanto el alminar hoy escondido dentro de la torre cristiana. La parte de arriba fue demolida. Realizó un refuerzo de la fachada de la sala de oraciones de Abd- al Raham I.

        La reforma de mayor suntuosidad de la mezquita de Córdoba fue llevada a cabo bajo Alhaquem II.

        Para ello fue preciso derribar parte de la obra anterior. Alargándose más el templo en el sentido longitudinal de las naves de Abderramán III. Se hace el mihrab actual quedando frente a él una especie de nave transversal o crucero con cúpulas en el centro y las extremidades.

        Delante del mihrab queda la macsura, espacio reservado al soberano. Lo que más distingue a la obra de Alaham II son las cúpulas del mihrab, macsura y del lucernario o capilla de Villaviciosa. Todas ellas son nervadas dejando cupulitas gallonadas en los distintos espacios.

        La novedad son estas cuatro linternas o cimborrios que van cubierta por cúpulas de arcos entrecruzados. De estas cúpulas dos se sitúan al principio y al final de la nave central enfrente del mihrab, y dos transversales a esta última, formando una especie de crucero.

        A excepción de la capilla de Villaviciosa que tiene forma rectangular las demás son cuadradas. La macsura: el tramo ante el mihrab en la nave central y sus dos adyacentes, todo cubierto con cúpulas forman la maqsura. Son arcos lobulados entrecruzados en aspa en la parte inferior y sobremontado por arcos de herradura.

        Estas cuatro cúpulas tienen en común: están formadas por arcos de medio punto de sillería que se entrecruzan dejando un polígono central, cerrando la plementería con mampuestos. Estas cúpulas tienen precedentes orientales tanto en Bizancio como en el mundo islámico.

        Se emplean en esta ampliación materiales nuevos, los capiteles son corintios pero formados por hojas simples, cactiformes. Se usa un nuevo tipo de arco que tiene como característica la desviación de la línea del trasdós, las dovelas bajas son más cortas que las altas. Además se despiezan al centro de la base.

        También es novedad que en la macsura y capilla de Villaviciosa se usen cruzamientos de arcos generalmente de herradura y lobulados que también se emplean desde ahora.

        La última ampliación de la mezquita es la realizada por Almanzor. Este aumentó el numero de naves (8+) por el lado de oriente, así el mihrab que se encontraba en medio de las doce naves ahora queda descentrado. Por primera vez se usan arcos de herraduras apuntados.

      • LA MEZQUITA DE MADINAT AL-ZAHRA

      • Prototipo cordobés con naves perpendiculares está orientada al S.E. y el haram está formado por cinco naves perpendiculares al muro de la quibla con ocho tramos o intercolumnios. Techumbre plana y tejado a dos aguas.

        Este tipo de planta se repetirá en la mezquita mayor de Almería y en la sinagoga de S. María la Blanca de Toledo.

      • LA MEZQUITA DEL CRISTO DE LA LUZ DE TOLEDO

      • Recibió el nombre cristiano en el 1187. Se ha datado entre el 999-1000. Es un oratorio de pequeñas dimensiones de planta cuadrada de 8m. En el interior se divide por medio de cuatro columnas.

        En su construcción se ha utilizado la piedra granítica, el ladrillo y el aparejo de cajas de mampostería.

        En la fachada sudoeste que da a la calle abre tres arcos de los que el central es de medio punto y los laterales de herradura y lobulados respectivamente, encima hay un friso de arcos de herradura entrecruzados otro friso de rombos y dos cintas de esquinillas. En la fachada que da al patio se abren tres arcos de herradura que en altura van doblados por arcos de medio punto.

        Es una mezquita de barrio.

      • ARQUITECTURA CIVIL CORDOBESA: MADINAT AL-ZAHRA (MEDINA-ZAHARA)

      • Constituye el taller artístico del arte califal cordobés.

        La ciudad emplazada en la ladera de la sierra se estructura en tres niveles o terrazas decrecientes; dependencias palatinas en la terraza alta, jardines en la media, ciudad en la baja. La dependencia palatina llegaba a la intermedia.

        Se diferencian las casas, los salones de despacho o recepción, las calles o corredores y los jardines.

        Hay que hacer un inciso en los salones para despacho o recepción de planta basilical con pórtico orientados en dirección N-S, se les llamó: el salón grande y el salón rico.

        El más antiguo es el salón rico llamado así por su abundante decoración de revestimiento mural, mandado construir por Abderramán III. Tiene un pórtico de planta rectangular poco profundo y muy ancho. Dicho pórtico da acceso a las tres naves longitudinales del salón central. Son arcos de herradura, los fustes en mármol azul de Córdoba y mármol rosado de Cabra. Para entrar a la nave central esta el sistema de triples arcos de herradura y para las laterales el arco doble mientras que el pórtico al exterior abre en una serie de cinco arcos de herradura.

        El salón grande: de similar tipología, en al año 1912 se denominó salón de embajadores.

        Además de la planta y disposición de los edificios hay que incluir la cerámica con sus diversos procedimientos técnicos de cerámica decorada en verde y morado.

        De Bizancio vino la famosa fuente de mármol verde con doce caños en oro. Se trajeron columnas para Madinat al Zahra. Los pavimentos se combinan con piedra caliza e incrustaciones de ladrillo rojo. En suma, tanto elementos de tradición local desde el clasicismo romano a la rudeza visigoda, como elementos de tradición oriental, bizantinos y omeyas y abbasies

      • ARQUITECTURA MILITAR Y OBRAS DE INGENIERÍA EN ÉPOCA CORDOBESA

      • De la época del emirato sobresale la Alcazaba llamada el Conventual de Mérida, era un refugio y casa del gobernador. Destacamos el arco de la puerta que es de herradura peraltado en menos de 1/3 del radio. Está construida con sillares a soga y tizón, aparejados irregularmente. Desde el punto de vista de la estrategia militar es más una fortificación para el sometimiento del territorio que para prevenir ataques exteriores.

        En la época califal se organiza un sistema de fortalezas que unido a las cercas de las ciudades aseguran el interior de Al-Andalus tanto contra los ataques cristianos del N. como contra las posibles invasiones marítimas del S. Si el terreno donde se levanta el castillo es llano, la planta sigue la tradición romana, si es por el contrario escarpado el recinto se adapta a las formas del relieve.

      • ARTES INDUSTRIALES CORDOBESAS

      • Los marfiles: Botes y arquetas, estas últimas son mayores. Eran de uso femenino destinadas a guardar joyas, ungüentos y perfumes. La más antigua corresponde al califato de Al-Hakam II (964).

        El Bote de la catedral de Zamora (964) desarrolla el estilo ornamental de la mezquita de Córdoba. Aparece también un estilo nuevo realizado por Halaf como la arqueta de Fitero (966) o como el bote de la Hispanic Society de Nueva York.

        Halaf es un artista extranjero, procedente de oriente, su talla es profunda, rica de modelado y carnosa, introduce un nuevo tipo de ataurique, de hojas simétricas y asimétricas, en cuyos bordes aparecen unos anillos u ojetes circulares. Constituyen un precedente de la decoración de ataurique en las yeserías almorávides.

        También hay temas figurados, animales, escenas cortesanas, de lucha: El bote de Al-Mughira en el museo del Louvre (968), la arqueta de Leyre (1005) museo de Pamplona.

        En metales: arqueta de la catedral de Gerona, 970. Piezas de bronce de procedencia cordobesa: Dos ciervos uno en el Arqueológico de Córdoba y otro en el de Madrid que servían como surtidores en las fuentes, son obras fundidas en bronce y decoradas con grabado a buril formando círculos tangentes que encierran hojas esquemáticas.

        En cuanto a los tejidos, destacamos la fabrica que se llama tiraz, entre sus tejidos destacamos el almaizar o velo, se conserva un fragmento del almaizar de Hisam II.

        En cuanto a la producción de cerámica está la vidriada o loza de influencia oriental abbassí.

      • ARTE DE TAIFAS

      • Destacamos la Aljafería de Zaragoza, fundado por la dinastía hudí.

        La historia de este monumento ha sido muy azarosa pasando tras la reconquista de Zaragoza en 1118 a alcázar cristiano de los reyes aragoneses, con importantes ampliaciones en época de Pedro IV.

        El monumento tal y como se ve ahora es el resultado de una larga campaña de reconstrucción llevada a cabo por Francisco Iñíguez.

        Nos interesa aquí el palacio taifal del s. XI, es de planta rectangular con murallas y torreones ultrasemicirculares (16) y una torre rectangular en el lienzo N. la llamada torre del Trovador.

        Entre las novedades formales destacamos en la Aljafería los capiteles. Hay dos series, los más pequeños son de hojas lisas, responden a la tradición cordobesa de la mezquita aljama en su época califal, la serie de mayor tamaño y más vistosa esta llena de decoración de ataurique las hojas de acanto. Van labrados en alabastro material característico del valle del Ebro.

      • LOS BAÑOS

      • Tienen una disposición romana. Encontramos baños en Mallorca, Toledo, Baza pero uno de los más conocidos es el Bañuelo, junto al río Darro (Granada).

        Estaban formados por varias cámaras de planta rectangular: vestuario, sala fría, sala central y una sala caliente, esta tenía alcobas laterales. El sistema para calentar por debajo el suelo de la sala (hipocausto o gloria), era de tradición romana.

        Alcazabas: Málaga, Granada y Almería.

      • ARTES DECORATIVAS

      • La fuente de los leones: en la Alhambra de Granada. Formada esta fuente por doce leones en pie, en rueda, que sostenían la taza original que ahora se halla sustituida por otra nazarí. Toda ella está labrada en mármol.

        Esta escultura animalística es continuación de la tradición califal.

        La pila de Xátiva: decoración en bajo relieve en los cuatro frentes, es de este mismo momento. Tiene escenas de torneos, danzas, músicos flora, mujer amamantando y luchas de animales.

        El taller de marfiles taifales es una continuación de lo califal: taller de Cuenca.

        La arqueta de Silos tiene decoración en fajas o bandas paralelas con abundancia de figuras en especial arqueros disparando flechas a las fieras...

        La arqueta de la catedral de Palencia disminuye la decoración figurada y aumentando el ataurique.

      • BIBLIOGRAFIA

      • El Islam: De Córdoba al Mudéjar. Gonzalo M. Borrás Gualis. Silex.

        Historia del Arte. J.J. Martín González. Gredos.


        TEMA 5: ARQUITECTURA ROMÁNICA

        Es un arte de base romana con otras aportaciones orientales (georgiano, armenio, bizantino).

        Diversas circunstancias facilitaron la eclosión del arte románico. El debilitamiento de las invasiones orientales, siendo Roma la base para sentar una nueva cultura.

        El vínculo del período románico fue el cristianismo. Podemos hablar de un imperio espiritual románico. Los lazos de unión son las órdenes religiosas de cluniacenses y cistercienses y las peregrinaciones a Roma y a Santiago de Compostela. Tales peregrinaciones fueron el vehículo de tendencias culturales, planes arquitectónicos y programas decorativos.

        La arquitectura románica es más simple que la romana, todo se hace con materiales del país. Casi todo se labra en piedra, utilizando el sillarejo y el sillar. Se evita la mampostería. El muro llega a adquirir un sentido decorativo especialmente cuando se emplea el mármol.

        • La arquitectura románica se constituye en las postrimerías del s. X.

        • El s. XI es el período puro o clásico.

        • En el s. XII adquiere una gran difusión.

        • En la 2ª mitad de este siglo convive con el gótico incluso en algunas zonas pervive hasta el s. XIII.

        • Francia y España son los países más ricos en monumentos.

        • La mayor parte de los monumentos son religiosos. Son sombríos, macizos aptos para la meditación recogida.

        Todo el problema de la arquitectura románica radica en la solución al problema de la bóveda. Se intentan evitar los numerosos incendios, pues una cubierta abovedada resulta incombustible, pero multiplicaba el costo y aparecían otros riesgos.

        Primeramente se pensó en abovedar la cabecera y así se hizo en el primer arte románico. El resto del templo se cubría con madera. El templo recibió una bóveda de cañón. Obligando a cegar ventanas y a aumentar la resistencia y grosor de las paredes. Para reforzar la bóveda de cañón se utilizó los arcos perpiaños o fajones que descargan su peso en columnas, mientras que fuera se contrarresta el empuje por medio de contrafuertes.

        Otro perfeccionamiento supuso el contrarrestar la nave principal con otras laterales que suben casi tanto como aquélla. Permaneciendo la nave central sin luz siendo las laterales las que permiten la iluminación del templo.

        Otra solución fue la utilización de la tribuna. La función social consiste en aumentar la capacidad del templo. El triforio supone un reforzamiento de la pared aligerándola y decorándola (es una especie de galería abierta en la nave central por encima de las arcadas de las naves laterales).

        La característica más general de la arquitectura románica es la construcción de edificios abovedados. En la nave mayor suele haber bóveda de medio cañón y aristas en las laterales. En la intersección de la nave mayor y el crucero se construyen cúpulas y linternas que contribuyen a iluminar el altar. A imitación de Bizancio a veces se disponen cúpulas en todo el ámbito de la iglesia. Las cúpulas se acomodan a espacios cuadrados haciéndose el paso por medio de trompas y pechinas.

        La bóveda carga sobre los muros, pero al mismo tiempo parte de su peso se descarga por medio de los arcos fajones. Estos arcos precisan un sistema de apoyos donde descargar a la vez su peso. A veces lo hacen sobre grandes columnas pero el principal elemento de sostén en el románico es el pilar, cuadrado, cruciforme con columnas o medias columnas adosadas en sus frentes. De esta forma a cada arco corresponde una columna.

        Los muros constituyen a causa del elevado peso de las bóvedas, masas espesas con pocos huecos, generalmente estrechos y de forma abocinada con derrame hacia dentro para extender mejor la luz. Son el muro y los pilares el verdadero elemento de sustentación.

        Las columnas poseen el fuste liso, presentando base ática, decorada con cuatro garras de animales o bolas. Los capiteles obedecen a varios tipos, los hay de forma cúbica, lisa, con decoración de tallos entrelazados. El corintio tiene muchas modalidades. El más característico el iconográfico o historiado, en ellos se crean monstruos, narrando sucesos. Este capitel es una variación del corintio pues las hojas se han cambiado por motivos animales o seres humanos.

        Los vanos suelen encuadrarse por finas arquerías y columnas. Sobre las naves laterales asomando a la central se disponen las tribunas con sus ventanas y huecos. Cuando este espacio se abre en el muro y no constituye sino un estrecho paso se denomina triforio. Al final del período comenzó a usarse el rosetón.

        La decoración se centra en las portadas. Los edificios presentan fachadas a los pies y en los brazos del crucero. En estas fachadas se abren portadas con forma abocinada constituyéndose por diversos arcos concéntricos apoyados en respectivas columnas.

        Entre los motivos decorativos destacan las medias bolas, las puntas de diamantes los dientes de sierra y el ajedrezado.

        En el exterior los edificios presentan contrafuertes y responsiones (finas columnas que se corresponden con los apoyos que tiene el muro por dentro).

        El edificio se remata por una cornisa. La fisonomía externa de los templos se completa con torres y campanarios, normalmente llevan dos torres franqueando la fachada, los campanarios se forman por un cuerpo de planta cuadrada u octagonal. Sobre el crucero a veces se sitúan linternas de forma cuadrada u octagonal las cuales se llaman en España cimborrios.

        El interés principal se concentra en la cabecera, si el templo guarda reliquias se arbitra una cripta bajo el altar mayor, esto lleva aparejado el uso de girola o deambulatorio a fin de que los fieles desfilen por detrás de la cripta.

        El monasterio fue uno de los más poderosos auxiliares de la cultura románica. La Reforma cluniacense es uno de los acontecimientos básicos de este período.

      • EL DESARROLLO DE LA ARQUITECTURA ROMÁNICA

      • EL PRIMER ARTE ROMÁNICO

      • Se ha llamado primer arte Románico al desarrollado desde finales del s. X y primera mitad del XI por los maestros lombardos.

        Esta arquitectura se distingue por el empleo de un aparejo pequeño. Las iglesias suelen contar con tres ábsides, cubiertos con cascarón y precedidos de un pequeño tramo de bóveda de cañón. El resto del templo acostumbra a estar cubierto de madera. Apenas plantean problemas de contrarresto.

        En el interior las tres naves presentan alternadamente pilares y columnas. Los ábsides están aligerados con nichos. Por el exterior y principalmente en los ábsides presentan bajo el saliente del tejado una cornisa de arquillos de labor plana que se completa con unas pilastras planas que reciben el nombre de bandas lombardas.

      • FRANCIA

      • La arquitectura francesa del siglo XI

        En las cabeceras los ábsides se pueden disponer radialmente a la girola. La planta trebolada se forma al cerrar en semicírculo el ábside principal y los extremos del crucero. La cabecera benedictina se constituye con ábsides seriados, dispuestos escalonadamente. Como ejemplo de influencia española puede citarse las bóvedas nervadas. Las hay con cruce central y sin él

        Monumento singular es la linterna de los muertos. Las criptas adquieren un gran desarrollo, se ensanchan ocupando todo el espacio bajo la girola.

        Los edificios normandos poseen formas geométricas puras con escasa decoración. Presentan en altura tres pisos: arquerías, tribunas o triforios y ventanas. Constituyen construcciones compactas de muro espeso. Suelen tener dos torres en la fachada y linterna en medio del crucero.

        En la Borgoña se construye durante el s. XI, el monasterio de Cluny, característica de lo cluniacense será la gran altura y longitud de las naves y el lujo de los materiales y del ornamento. San Bernardo promotor de la reforma cisterciense condenó estas peculiaridades del arte de Cluny. De los conservados San Filiberto de Tournus.

        La Turena: En esta región se acometió arduamente la tarea de los abovedamientos, ofreciéndonos en San Gilderico de Lavardin a mediados del s. XI el primer templo francés enteramente abovedado con piedra. San Martín de Tours fue uno de los primeros en disponer de deambulatorio y capillas absidales.

        En el centro de Francia nació una iglesia, la de peregrinación en el último tercio del s. XI, se caracteriza por el gran tamaño de la fábrica, crucero muy sobresaliente, tribunas, girola, capillas absidales. Santa Fe de Conques es tenida por prototipo de serie. San Esteban de Nevers y San Marcial de Limoges responden a los mismos modelos y época.

      • La arquitectura francesa del siglo XII

      • Presenta un desarrollo tan rico como complicado. Para estudiarla se hacen tres grupos:

        • Iglesias con tribunas: Pertenece a él, la iglesia de peregrinación. La iglesia está acondicionada para que los peregrinos puedan desenvolverse holgadamente por su interior recorriendo en procesión todo el ámbito del templo a lo largo de las ininterrumpidas naves laterales y contemplando desde la girola las reliquias de los santos. Incluso las tribunas han servido de alojamiento en las grandes aglomeraciones: S. Saturnino de Toulouse, este templo tiene dimensiones extraordinarias lo cual se debe al empleo de dobles naves laterales. En el deambulatorio se abren cinco capillas.

        • Iglesias sin tribunas: Es el grupo más numeroso, el núcleo mayor se encuentra en la Borgoña, caracterizados por la riqueza de su escultura. Se dan subgrupos: Cluny, Vézelay, iglesias ciegas. El subgrupo de Cluny se caracteriza por tener la nave central con bóveda de medio cañón apuntada, elevada sobre las laterales de forma que se pueden abrir ventanas para iluminación directa de la nave central. En altura presentan 3 pisos, el central es el triforio. Modelo de este tipo es Cluny III que poseía dobles naves laterales y dos cruceros con desahogado deambulatorio. La catedral de Langres responde al mismo tipo.

        • Iglesias con varias cúpulas: Las cúpulas no siempre van a responder al ideal bizantino. Estos monumentos tienen ciertas características propias, unos poseen planta de cruz latina y naves laterales, montándose las cúpulas sobre trompas. Otros sólo tienen una nave apoyando las cúpulas en pechinas careciendo de columnas y pilares: Catedral Angulema, San Esteban en Peregueux.

        El mayor número de cúpulas -6- lo tiene la catedral de Puy. Su rico colorido denota una clara influencia oriental.

      • ALEMANIA

      • La arquitectura románica alemana no se comprende sin los precedentes del s. X. Los emperadores de la Casa de Sajonia han sido grandes impulsores de la arquitectura. Se constituye un tipo de iglesia basilical con tres naves, dos cruceros, dos coros, cubierta de madera y unas proporciones fijas.

        En Alemania perdura el tipo de planta central poligonal a imitación de la de Aquisgrán.

        Con la Casa de Franconia comienza el período propiamente románico.

        El monumento más grandioso es la Catedral de Worms.

      • BÉLGICA

      • La Catedral de Tournai data de la segunda mitad del s. XII. Es un templo casi gótico ofrece cuatro pisos, arcadas, tribuna, triforio y ventanas, cinco campanarios y la cubierta es de madera.

      • INGLATERRA

      • Hasta la conquista normanda en 1066 no empieza el románico inglés. Se constituye el llamado estilo anglo-normando que establece los caracteres de la arquitectura inglesas medieval. Se distinguen por su gran tamaño. Las catedrales han tenido régimen de abadías y de ahí ciertas dependencias como el refectorio. Por influjos del cisterciense las cabeceras tienen testeros planos. La cabecera es profunda pues aquí se sitúa al coro. El crucero sobresale mucho y en su centro se eleva gran torre-linterna de forma cúbica. Por influjo monástico el cuerpo hasta los pies resulta largo. La fachada se ampara por dos torres a los lados.

      • ITALIA

      • El románico italiano tiene separado la iglesia, baptisterio y torre. También es peculiar el sentido clásico de las formas con predominio de la horizontal sobre la vertical y el uso de la cubierta de madera.

        En Toscana sobresale el grupo de monumentos de Pisa, con la catedral, campanile y baptisterio.

        En el centro de Italia s. XI encontramos la abadía de Montecasino.

      • PORTUGAL

      • La penetración del románico en Portugal se efectúa a través de España y a impulso de dos circunstancias: el camino de Santiago y la Orden de Cluny. Ello determina que junto a la influencia francesa se ofrezca la española especialmente la de Galicia.

      • LA ARQUITECTURA ROMÁNICA EN ESPAÑA

      • El románico francés es superior al español por el número y calidad de los monumentos. El románico español cuenta con el influjo del arte musulmán.

        Fuera del grupo catalán perteneciente al primer arte románico, la arquitectura románica de la Península es tardía. Los monumentos se fechan en la segunda mitad del s. XI, pero en el s. XII hay una cantidad de obras. Los edificios románicos se sitúan en la zona cristiana, al norte del río Tajo.

        Mucho se le debe a Sancho el Mayor de Navarra que abrió las fronteras de España a la europeización. Por otra parte la muerte de Almanzor en 1002 fue el signo de levantamiento de los reinos peninsulares empujando a los musulmanes hacia el sur.

        Consecuencia inmediata: el afianzamiento del Camino de Santiago, ruta de peregrinación y de trasiego de elementos culturales.

      • El siglo XI

      • Cataluña ofrece los edificios del primer arte románico. Era un territorio independiente y fronterizo asentado en la Península pero con los tentáculos extendidos por el sur de Francia.

        San Pedro de Roda tiene precedentes mozárabes, consta de tres ábsides parabólicos, el central provisto de girola. Este edificio se mantiene al margen de la corriente lombarda.

        Santa María de Tahull (Lleida), cubierta de madera.

        Monasterio de Ripoll: se elevó sobre los restos de un edificio mozárabe. Es gigantesco, de cinco naves, crucero en forma de tau y siete ábsides alineados.

        En Cataluña se fechan los monumentos románicos más antiguos de España. En su estilo predomina la austeridad.

        En Castilla y Aragón el desarrollo se efectúa de un modo simultáneo.

        La iglesia de San Isidoro en León (1504-1067): en sustitución de un antiguo templo de estilo asturiano. Se trata de una fundación real de Fernando I y su mujer Sancha, con objeto de depositar allí el cuerpo de san Isidoro. No se conservan más que unos restos de muro de la iglesia y un pórtico que estaba situado a los pies de ésta. Dicho pórtico estaba destinado al enterramiento de personas reales pues no se permitía enterrar dentro del templo, de ahí vino el nombre panteón. Encima se encontraba la tribuna real, rematada con torre. Los capiteles constituyen el punto de arranque de la gran serie iconográfica española.

        En el reino aragonés nos encontramos con la Catedral de Jaca, es una basílica con tres ábsides (central no conservado), separándose las naves por medio de columnas exentas y pilares con columnas adosadas. En el crucero cuatro arcos torales levantan por medio de trompas la cúpula nervada inspirada en S. Millán de la Cogolla. La decoración de tacos en forma ajedrezada se introduce en el románico por medio de este edificio jaqués e igualmente las columnas reforzando el ábside.

        Las relaciones con Jaca se perciben en Castilla en la iglesia de S. Martín de Frómista (Palencia) fundada por doña Mayor, viuda del rey Sancho III el Mayor de Navarra. Consta de tres naves de igual altura. La planta es similar a la de la catedral de Jaca. Sobresale el gran cimborrio octogonal. La fachada se define claramente por medio de torrecillas cilíndricas en las esquinas. Impostas, cornisas y tejaroces contribuyen a aislar nítidamente ceda sector volumétrico del exterior. Destacamos también San Isidro de Dueñas.

        Hacia 1090 se efectuó en San Isidoro de León otra nueva reconstrucción. Hecha a iniciativa de doña Urraca, hija de Fernando I, con la intención de que el Panteón tuviera una iglesia en proporción a su tamaño e importancia. La principal novedad será el crucero, se acusa al exterior, prolongándose más allá del muro y marcándose la forma de cruz por fuera. Algunos arcos tienen una tímida tendencia a la herradura de influencia musulmana. Carece de Cimborrio.

        La arquitectura románica española culmina en Galicia con la catedral de Santiago de Compostela. Era natural que el peregrino encontrara al final del camino un monumento que hiciera los honores a las venerables reliquias que habían solicitado una tan costosa peregrinación. Los comienzos de su construcción se remontan a 1075 según se deduce de una inscripción situada en el ábside central de la catedral que naturalmente constituye la parte más vieja de la construcción.

        El plano de la iglesia debió de ser concebido en la forma actual desde el principio. Comenzaron los trabajos por la cabecera, de forma que mientras que se construye esta parte sigue en uso la iglesia de Alfonso III que va paulatinamente desapareciendo a medida que se construye el nuevo templo.

        Hay un momento de paralización de las obras que coinciden con el destierro de Diego Peláez, obispo en 1088, y se reanudarán bajo el nuevo arzobispo Diego Gelmírez (1093). Desde esta fecha interviene el maestro y arquitecto Esteban, termina la girola, capillas y todo el crucero. En 1101 se va a Pamplona y en 1109 interviene Bernardo el Joven. Entre 1122-1128 finalizan las obras del templo incluidas las torres.

        Iglesia de peregrinación, modelo francés, los críticos reconocen que esta iglesia es la más perfecta del tipo de iglesia de peregrinación.

        Tiene una gran cabecera debido a las necesidades de la peregrinación. El sepulcro del apóstol se sitúa en la cripta, en el núcleo de la capilla mayor. La girola se cubre con bóvedas de arista. Posee un profundo crucero provisto de tres naves. En el centro tuvo linterna románica pero la actual es gótica. Los arcos peraltados contribuyen a dar esa esbeltez. Algunos modillones de rollos y arcos lobulados testimonian el influjo mozárabe o musulmán.

        La tribuna constituye otro elemento importante. Se extiende por todo el templo, incluso por la girola. Su finalidad consiste en equilibrar el templo contrarrestando el empuje de la nave principal, igualar la luz en el interior, es decir evitar una mayor iluminación en la parte alta, aumentar la capacidad del templo.

      • El siglo XII

      • Cataluña

      • Catedral De la Seo de Urgel: descuella por su valor militar. El crucero se traza recto como muralla, situándose torres a los extremos entre las que se tiende una teoría de absidiolos que sirven de asientos a una galería a modo de camino de ronda. Es notable la serie de claustros, tienen doble columna para ofrecer mejor resistencia y se rematan con hermosos capiteles: San Cugat del Vallés.

        Se caracteriza este siglo por la erección de iglesias rurales, prueba de la popularidad y desarrollo alcanzados por el arte románico y del nacimiento de infinidad de municipios españoles. Esta popularidad va unida a un signo de pobreza constructiva caracterizada por el uso del ladrillo, madera, tapial, poca piedra. Otra peculiaridad el la creación de ricos y numerosos claustros en los monasterios, y de pequeños pórticos laterales en las iglesias no conventuales; estos últimos se sitúan al sur.

      • Los grupos abulenses y segoviano

      • Parecen inspirarse en S. Isidoro de León. El primero está representado por la iglesia de San Andrés y culmina con la de San Pedro y S. Vicente. Ávila conserva el resto militar mas importante del período: sus murallas, miden dos Km y medio. Segovia cuenta con muchas iglesias románicas: S. Martín, S. Millán, S. Lorenzo, S. Esteban, todas ellas con pórticos con arquerías.

      • En el grupo soriano

      • Citamos la iglesia de S. Esteban de Gormaz. Pero más interés tiene el monasterio de San Juan de Duero en Soria, por sus marcados orientalismos. El claustro posee arcos de herradura de tipo ordinario y cruzado. Santo Domingo posee una fachada-telón al modo italiano.

        En la segunda mitad del siglo XII hacen su aparición los primeros elementos que anuncian el gótico: arco ojival, bóveda de ojivas, pero sustancialmente los edificios siguen siendo románicos.

      • Un grupo muy importante se constituye en Zamora y Salamanca

      • Caracterizado por la presencia de hermosas cúpulas en el crucero. El prototipo de aquel románico castellano nos lo ofrece la catedral de Zamora, edificio levantado todo de una vez lo que explica la igualdad de su estructura. Lo más notable del edificio es su cúpula, la llamada torre del Gallo, es una cúpula gallonada, separándose al exterior las distintas piezas por medio de cresterías, apoyándose en cuatro torrecillas angulares, coronadas por cúpulas bulbosas de tipo persa islámico. Este sistema arquitectónico responde al modelo tradicional bizantino de la primera edad de oro.

        La catedral vieja de Salamanca se cubre también con cúpula, que resulta ser una imitación de la zamorana.

        Zamora era el punto de concentración de los peregrinos procedentes de tierra musulmana, lo que explica el orientalismo de la catedral. De la misma manera que por el Camino Francés penetraban elementos galos. Aparte de estas dos influencias queda la de Córdoba, la musulmana. De esta última se imita las cúpulas de arcos cruzados sobre trompas, con cupulín central gallonado.

      • Del grupo de Galicia

      • La catedral de Santiago recibe en el último tercio del S. XII el Pórtico de la Gloria, del maestro Mateo. Dos partes hay que considerar en él: la arquitectónica y la escultórica y aún podría decirse que la pictórica, pues conserva restos de pintura en sus esculturas. La idea del pórtico es francesa, como vemos en la Magdalena de Vezelay y en S. Gil del Gard. Constituye una portada interior, protegida por el pórtico comunicándose directamente con la iglesia cerrando el circuito de las procesiones interiores de los peregrinos.

        El plano de la catedral de Orense ofrece una gran relación con el compostelano, en su pórtico del Paraíso fue plagiado el maestro Mateo.

        La catedral de Lugo imita a la de Santiago adoptando su tribuna.


        TEMA 6: LA ESCULTURA ROMÁNICA

      • Caracteres de la escultura románica

      • Los siglos XI y XII conocen el renacimiento de la plástica. Triunfa la escultura monumental, hay una sabia armonía entre el edificio y la ornamentación escultórica. Siendo en el exterior donde se acumula, con objeto de atraer la atención de los fieles. Esta decoración tiene un fin didáctico. Siendo muy sencillo, la iglesia empleó este método plasmando catecismos y tratados religiosos en piedra que entraban por los ojos quedándose grabados en la mente de aquellos hombres.

        Las columnas y el mainel (elemento vertical que divide la portada o parteluz) de la portada se decoran, a veces con estatuas adosadas (estatuas columnas). A las arquivoltas se ciñen figuras humanas, animales y de toda índole. Los tímpanos semicirculares situados sobre las portadas son el lugar predilecto del escultor románico. Allí se dispone el Pantocrátor (Dios Todopoderoso) rodeado del Tetramorfos o símbolo de los cuatro evangelistas. También se nos muestra el dios justiciero, en el juicio final encerrado en una mandorla, distribuyendo benditos y réprobos a derecha e izquierda respectivamente. El muro queda desnudo por lo común.

        Los capiteles se convierten en algo lleno de vida. Son capiteles instructivos, historiados, que encierran temas a veces de un complicado desarrollo. La decoración alcanza en ocasiones a las mismas basas de columnas.

        El ábside es otro sitio acondicionado para la ornamentación, ciñéndose los motivos a la forma de las ventanas. Por el interior la escultura escasea, tan sólo se ve en los capiteles y en las enjutas de algunos arcos.

        El estilo de las figuras románicas responde a un ideal abstracto. Son fórmulas ideales, geométricas. Se halla en el lado opuesto del naturalismo. Los autores siente una gran repugnancia a representar imágenes y temas cristianos conforme a la naturaleza; la religión se nos ofrece a distancia, abstracta e intocable.

        En las representaciones se procura destacar la conciencia viva del pecado, el temor a la condenación y la necesidad del arrepentimiento. El gran desarrollo que alcanza el tema del juicio final testimonia el horror a la condenación que se pretende inculcar. El pecado adopta una forma repelente. La lujuria aparece representada generalmente por una figura de mujer a la que serpientes y sapos roen sus vergüenzas. Estas esculturas constituyen verdaderos discursos pétreos más operantes que las propias palabras del predicador.

        Para representar al demonio se acude a formas animales. Se desarrolla una auténtica demoniología. Y los demonios aparecen bajo un aspecto ridículo para que los fieles se convenzan de que es una estupidez servirles. A la risible figura de Satanás se opone la mayestática figura del Señor o la Virgen. Lo feo se pone al servicio de lo malo, de igual suerte que la belleza sublime es atributo de Dios.

        Al llegar aquí surge el problema del simbolismo del arte románico.

        Los historiadores del arte se dividen en dos: Para unos la ornamentación del arte es un capricho, para otros es un simbolismo.

        Temas: de diablerías, juegos, con intención humorística. Otros de abierto matiz obsceno, intenta sacar a la superficie las lacras de la sociedad para que cada cual se formara idea de la monstruosidad del hecho y lo condenara. Es preciso reconocer que hubo una gran sinceridad pues se sacan a pública subasta los pecados y delitos de todas las clases sociales, incluyendo los de los propios religiosos. Cuando se representa el infierno desde estos tiempos será frecuente ver precipitarse en él, entre hombres de distinta condición, a los eclesiásticos.

        El ideal abstracto de las figuras románicas está sometido a los elementos condicionantes: adaptación al marco y la adaptación a la función.

        La adaptación al marco es normativa de todo estilo observándose con mayor rigor en el arte griego y románico. Según ésta es el marco el que impone condiciones: a él se han de adaptar las figuras.

        En virtud de la adaptación a la función, los elementos de la ornamentación románica se supeditan a la tectónica de la arquitectura. En los capiteles, las finas volutas del capitel corintio se sustituyen por figuras, que fingen sostener o apuntalar los extremos o salientes de aquél. También en las estatuas-columnas, las primeras se adaptan al marco de las segundas, tomando una forma alargada.

        La escultura románica se nos ofrece como una reproducción en gran escala de los marfiles y miniaturas.

        En el románico se constituyen una serie de tipos de los cuales los principales son el de Cristo crucificado y el de la Virgen:

        Cristo se halla sujeto a la cruz con cuatro clavos, estando separados por tanto los pies; los brazos se disponen rígidos ciñéndose al marco, a la cruz sin sentir el peso físico. En la cabeza lleva una corona real y no de espinas como corresponde a su condición de Rey de reyes. No sufre, no experimenta dolor, es un Cristo hermético, unas veces se encuentra vestido con larga túnica, otras con un faldón que va desde la cintura a la rodilla, en el gótico el Cristo cambiará, se doblan los brazos, acusa el peso y las piernas se cruzan sujetas con un sólo clavo.

        El tipo de Virgen deriva del arte bizantino. Es imagen sedente, ostentando corona. El Niño está sentado en el regazo y menos comúnmente sobre la pierna izquierda, bendiciendo o con el libro en la mano. Ambas figuras están rígidas sin que exista comunicación de madre e hijo. Sólo excepcionalmente y ya en las postrimerías del románico aparece la Virgen amamantando al Niño. El Niño Gesteáis en el románico no es niño sino Dios.

        El Dios románico inspira terror.

      • DESARROLLO DE LA ESCULTURA ROMÁNICA

      • Siglo XI

      • El desarrollo de la escultura románica marcha retrasado con relación a la arquitectura. Hasta fines del s. XI no empieza a haber programas importantes. Se observa el paso de obras de pequeña a gran escala, esta es la razón que justifica que el estudio de la escultura románica empiece por las artes menores, haciendo la salvedad España que es el único país que posee ya en el s. XI una escultura propia.

        Alemania es el país que ofrece más copiosa serie de artes menores escultóricas. Heredan los alemanes del imperio carolingio la tradición de los marfiles. Por influjo bizantino Alemania inicia ahora una gran escuela de fundidores de bronce, que será tradicional de este país. Como muestra nos quedan las puertas de la iglesia y una columna de bronce de la iglesia de San Miguel de Hildesheim. Las puertas fechadas en 1015, están divididas en espacios rectangulares decorados con relieves alusivos a la creación del hombre y a la Redención.

        Otra obra de comienzos del s. XI hay que añadir: el gran altar de oro de la catedral de Basilea. Es una de las obras cumbres de la orfebrería mundial

      • Siglo XII: Francia

      • Fue el tímido despertar de la escultura monumental. La escultura sigue dócilmente el dictado de la arquitectura acoplándose a las líneas y la función. En el s. XII el bulto se hace más voluminoso. Francia durante la primera mitad de la centuria conoce un desarrollo brillante del arte plástico y a mediados de ella empieza a evolucionar hacia el gótico.

        Los focos principales se encuentran en Borgoña y Languedoc. Cluny alienta la escultura borgoñona, de la parte antigua quedan ocho capiteles tallados como si fueran marfilistas. Las figuras se encierran en mandorlas y deambulan entre las hojas de acanto.

        Seguramente un maestro formado en Cluny labraría la portada de la Magdalena de Vezelay uno de los grandes centros de peregrinación de Francia. El tímpano es una de las obras maestras. Se discute su iconografía para algunos de Pentecostés, para otros la missio apostolorum, poniendo S. Pedro y S. Pablo a los discípulos a los pies de Cristo. En la parte central se halla el Señor henchido de poder y majestad. Las figuras poseen un canon esbeltísimo y los pliegues forman finísimas líneas concéntricas y paralelas. Esto indica claramente el influjo de la miniatura. El pórtico de esta iglesia protege al conjunto escultórico. Se imitará en la catedral de Santiago en Galicia.

        Unos paños finos y ceñidos ofrecen las esculturas de S. Lázaro de Autun, cuyo tímpano lleva la firma de Gislebertus. El maestro procede de Cluny. En el tímpano se representa el Juicio Final: el Todopoderoso irradia majestad y estremece, DOMINA en su expresión y mayor tamaño a las demás figuras. La manera de representar superior dignidad mediante unas dimensiones mayores, tal como lo concibiera el Oriente, la vemos repercutir en esta plástica románica. Benditos y réprobos se agrupan a ambos lados disponiéndose las figuras de condenados donde el artista ha puesto mayor poder imaginativo. Los elegidos se repiten monótonamente no expresándose otro gozo en ellos que el de la contemplación divina. Gislebertus debió de tener un taller o muchos seguidores pues los capiteles de la iglesia son también de su estilo.

        La escultura languedociana es la más próxima geográfica y artísticamente a España. Moissac y Toulouse se reparten las principales esculturas. El claustro de San Pedro de Moissac 1100 está ilustrado con cuatro capiteles y ocho relieves en los pilares angulares. Se ha expresado la posibilidad de que sus autores estuvieran en relación con los que trabajaron en el claustro español de S. Domingo de Silos.

        El tímpano de la iglesia 1110-1115 fue respetado en la reconstrucción gótica del templo. El todopoderoso rodeado por el Tetramorfos, está contemplado por los veinticuatro ancianos. Este tímpano produce un efecto monumental por las grandes dimensiones de las figuras. El saliente de las esculturas se acrecienta, separándose las cabezas del fondo. El movimiento es muy expresivo, alcanzando gran tensión en los veinticuatro ancianos.

        La escultura más antigua de San Saturnino de Tolosa son los relieves de la antigua portada. Se acusa en las esculturas que componen la llamada puerta de Miégeville situada en el crucero cuyo tímpano representa la Ascensión. En esta puerta de Miégeville debió de trabajar el maestro de Platerías de la catedral de Santiago de Compostela, o un maestro afín ya que aquí se aprecian los caracteres de su estilo, tales como los ojos prominentes, la duplicación de las líneas y las bandas concéntricas.

        Se arguye la posibilidad de que artistas languedocianos hayan iniciado al mediar el siglo XII la gran escuela del norte de Francia del Dominio Real que algunos consideran ya gótica. Es cierto que a los rostros de las figuras afluyen un sentimiento nuevo, lleno de naturalismo pero las composiciones y los ropajes siguen siendo padrón románico. Cesa la agitación y el convulsionismo, iniciándose una calma clásica. La obra más relevante es el Pórtico Real de Chartres. En las jambas aparecen el tipo estatua-columna, las estatuas se alargan los pliegues son rígidos y verticales como las estrías de una columna clásica. El bulto se ha hecho considerable quedando la efigie meramente adherida al fondo. El nicho se ve sustituido por el baldaquino. El tímpano central contiene el Pantocrátor y el tetramorfos con las figuras de los ancianos en las arquivoltas. Las puertas laterales presentan temas de la Ascensión y de la Virgen con el Niño. Esta escultura de Chartres tiene una evidente relación con la borgoña de la abadía de la Charité-sur-loire.

      • Siglo XII: Italia, Alemania y otros países

      • La escultura italiana destaca especialmente por las bellas portadas de los edificios del norte. En cambio en un conjunto de catedrales del Po (Piacencia, Cremona, Verona, Ferrara) son las escenas y figuras humanas las que sobrepujan al follaje ornamental. Al modo clásico la decoración se dispone en fajas y en nichos al amparo a veces de pórticos. El maestro Guillermo es autor de la fachada de la catedral de Verona, en la que colabora su discípulo el maestro Nicolás.

      • LA ESCULTURA ROMÁNICA EN ESPAÑA

      • Siglo XI

      • España y Francia son los yacimientos más importantes de escultura románica. España se anticipa y es el único país que posee escultura románica del siglo XI. Los antecedentes escultóricos de los templos visigóticos y mozárabes al