Arte barroco del siglo XVII

Historia del Arte en la Edad Moderna. Arquitectura, escultura y pintura. Estilos artísticos. Características artísticas y musicales. Artistas y obras

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El Arte Barroco

Se denomina “Barroco” al periodo que transcurre entre 1600 a 1750. Se refiere en sentido restringido, a lo referente al arte nacido en Italia a finales del siglo XVI y comienzos del XVII, y que durante todo este siglo se propagaría a toda Europa. En sentido amplio, se designa “Barroco” a todos los aspectos pertenecientes a la civilización y a la cultura europea de la primera mitad del siglo XVII (la ciencia, la política, la sensibilidad, la religiosidad, etc.).

El arte barroco jugó un papel importante en los conflictos religiosos de este periodo. Frente a la tendencia protestante a construir los edificios para el culto de una manera sobria y sin decoración, la iglesia católica usará para sus fines litúrgicos la grandiosidad y la complejidad barrocas. En este sentido, se puede afirmar que el barroco es la expresión estética de la Contrarreforma.

Fue un arte esplendoroso que la Contrarreforma empleó como vehículo para difundir su ideología.

Es el arte del adorno, del desequilibrio, el movimiento, el dramatismo y la luz.

La especial actitud estilista que caracteriza al arte barroco alcanzó su momento de madurez en Italia hacia 1630 y se desarrolló en los cuarenta años siguientes. A partir de este momento se difundió por todas las naciones de Europa, adquiriendo particular importancia en España y en las ciudades hispanoamericanas

CARACTERÍSTICAS ARTÍSTICAS

El aspecto artístico reflejó fielmente las características sociales de la época. Algunos aspectos detallados de las características en el arte, fueron:

  • Abundancia (en cierto término exagerada) de elementos decorativos.

  • Explotación y agudización de los contrastes.

  • Propensión a lo trascendental, a lo solemne y a lo magnífico.

  • un abandono de las reglas de la estética clásica,

  • una búsqueda de originalidad a toda costa,

  • un predominio de la fantasía sobre la fiel representación de la realidad,

  • una exploración minuciosa de la psicología humana

  • un gusto desmesurado por la ampulosidad.

Estas características fueron comunes a casi todas las naciones, pero a pesar de ello, cada una de ellas desarrolló su aspecto artístico dependiendo de su estructura social y su organización política y religiosa, instituciones que ejercieron gran influencia en el desarrollo del arte.

La arquitectura

Se caracteriza por el rompimiento de los frontones; se encurvan los entablamentos; hay una utilización de las columnas salomónicas (fuste retorcido), utilización del estípite; los planos se encurvan; hay una intención de provocar juegos de perspectiva y efectos de luz. Las bóvedas se cubren con telares repletos de personajes para conseguir la ilusión del espacio. Hay lo que llamaríamos una decoración vegetal.

Como características especiales, el Barroco español tiende hacia los Exteriores; el Barroco europeo, lo hace hacia los Interiores y a las artes aplicadas.

Escultura

Se caracterizó por palparse un deseo de movimiento, al igual que en la arquitectura. A diferencia de los manieristas cuyo movimiento se contenía en planos, para los escultores barrocos los miembros y los ropajes de las figuras se desplazan hacia fuera vaporosos, hinchados, no exentos de aparatosidad.

Expresan más la apariencia que la realidad en aras de esa aparatosidad.

Se hace escultura con gran sentido decorativo. No es una escultura para ser contemplada aislada sino para formar parte de un retablo.

Es, además, naturalista. Interpreta expresiones exaltadas.

Escultura que calza muy bien con el momento que vive la cristiandad; época de místicos, de santos. Éxtasis: ojos entornados, boca abierta.

Escultura efectista. Intenta sorprender a quien la contempla, sobre todo el género funerario: reloj, muerto se levanta, esqueleto tras cortina, reflejo de una sociedad en que los santos tienen una gran importancia

Pintura

El pintor barroco plasma la realidad tal y como es, con sus limites imprecisos, sus formas que salen y entran, los objetos de primer plano intrascendentes, los escorzos y las posturas violentas, las composiciones diagonales que dan a la obra gran dinamismo.

Se acude a los temas religiosas, escenas de santos, mitológicos, el retrato (tanto individual como el de grupo), y surge como tema muevo e bodegón.

No se entiende la pintura barroca sin hacer referencia a dos estéticas diferentes: el tenebrismo y el eclecticismo. El primero consiste en el choque violento de luz contra sombra. El fondo queda en penumbra, o desaparece, mientras que la escena queda en primer plano. El eclecticismo trata de salvar el gusto clásico dentro de la nueva norma. Se trata de una estética decorativa efectista y teatral.

Personajes y sus principales obras.

Italia

Arquitectura

     En Roma trabajan los más grandes arquitectos del Barroco. En el período de transición se distingue a Carlo Maderna: Santa María de la Victoria, y Giacomo della Porta: la fachada del Gesú.

     En el barroco pleno: Gian Lorenzo Bernini, es uno de los formuladores del lenguaje barroco: la columnata de San Pedro del Vaticano, y el baldaquino donde sitúan las columnas salomónicas. Utiliza multitud de puntos de vista, la planta central. Construye San Andrés del Quirinal. Francesco Borromini rompe todas las reglas del clasicismo. Concibe toda la obra como una gran escultura, ondula los entablamentos y las cornisas, e inventa nuevas formas para los capiteles: San Ivo, La sapiencia. Guarino Guarini, trabaja en Turín: San Lorenzo y la capilla del Santo Sudario.

     En el siglo XVIII el barroco evoluciona en dos direcciones. Por un lado existe un retorno a la simplicidad del siglo XVI, y por otro hacia la exuberancia decorativa del rococó. Bernardo Vittone, iglesia de las Clarisas de Bra. Ferdinando Fuga, en Nápoles, de estilo rococó, factoría de porcelana de Capodimonte. Fillippo Juvara: palacio Madama, en Turín.

Francia

     Jacques Lemercier es el arquitecto francés más representativo: iglesia de la Sorbona, y el palacio de Richelieu .François Mansart, inventor de las guardillas: mansión Laffitte. Pero destacaron dos proyectos reales monumentales, el Louvre, Claude Perrault, y Versalles, Louis le Vau y Charles le Brun.

     En el siglo XVIII se abandona la severidad y estalla la exuberancia decorativa del rococó. Germain Boffrand: decoración del hotel Soubisse.

España

     Destacan, Alonso Carbonell: El Buen Retiro, Juan Gómez de Mora: plaza Mayor, la cárcel de la Corte y Alonso Cano, fachada de la catedral de Granada.

    En el siglo XVIII se desarrolla el estilo churrigueresco. Se trata de un estilo muy decorativo, sobre todo en el exterior. José Benito de Churriguera es el auténtico creador del estilo: San Cayetano, Santo Tomás, y la ciudad de Nuevo Baztán, Joaquín de Churriguera: colegio de Calatrava en Salamanca y Alberto de Churriguera: plaza Mayor de Salamanca. Pedro de Ribera, puente de Toledo. Narciso Tomé: transparente de la catedral de Toledo, y Fernando de Casas Novoa, la fachada del Obradoiro en Compostela.

     Los dos grandes proyectos de la Corte borbónica son la granja de San Ildefonso, Teodoro Ardemáns, y Aranjuez, Santiago Bonavía. Se construyó el Palacio Real, Fillippo Juvara y Giovanni Battista Sacchetti.

Hispanoamérica

     En la catedral de México, trabajan Claudio Arciniega y Juan Miguel Agüero. Se convertirá en el paradigma de la arquitectura colonial. Francisco Becerra levantará la catedral de Puebla. Francisco Antonio Guerrero y Torres: capilla del Pocito, en Puebla. En Puebla aparece una escuela barroca muy activa. Santuarios de Ocotlán en Tlaxcala, y de San Francisco de Acatepec, dos magníficos ejemplos del rococó.

     El barroco en el virreinato del Perú está marcado por el terremoto de Lima de 1746. Francisco Antonio Guerrero y Torres: catedrales de Lima, Cuzco y Quito. Constantino de Vasconcellos: convento de San Francisco. Este es el monumento arquetípico de la arquitectura limeña. En Arequipa aparecerá una escuela de fuertes reminiscencias indígenas: iglesia de los jesuitas de Diego Felipe. Muchas obras americanas son de autor anónimo: palacio de los marqueses de Torre-Tagle.

Escultura

Italia

     Gian Lorenzo Bernini es el intérprete de la Contrarreforma católica. Pone la escultura al servicio de la arquitectura. Busca efectos emotivos con el fin de conmover, para lo que emplea el escorzo y las posiciones violentas y desequilibradas: Apolo y Dafne, baldaquino de San Pedro.

     Pietro Bracci: fontana de Trevi, y René Michel Slodtz: San Bruno.

Francia

     Versalles será el centro del arte. François Girardon: Apolo y las Ninfas, y el sepulcro del cardenal Richelieu. Pierre Puget es el más barroco por su dramatismo, tensión y la violencia formal. Andrómeda liberada por Perseo.

España

     En Castilla encontramos dos centros Madrid y Valladolid. Gregorio Fernández es uno de los imagineros más representativos tanto por su expresionismo, como por su patetismo y su carga dramática, en el que refleja un hondo sentimiento religioso y un profundo naturalismo. Cristo yacente, paso del Descendimiento y la Piedad. En Madrid trabajan Manuel Pereira: crucifijo del oratorio del Olivar, Juan de Bolonia: estatua ecuestre de Felipe IV, y Felipe de Espinabete.

     En Andalucía encontramos dos centros, Sevilla y Granada. Su imaginería tiene un carácter más íntimo, de recogimiento interior, y un lenguaje más clásico. En Sevilla trabajó Juan Martínez Montañés: Inmaculada de santa Clara y Jesús de la pasión, Juan de Mesa: Jesús del Gran Poder. En Granada trabajan Alonso Cano: inmaculada, San Antonio de Padua, y Pedro Mena: La Dolorosa, Magdalena.

     En el siglo XVIII podemos considerar otra escuela en Murcia. Francisco Salzillo, caracterizado por sus figuras delicadas y su gusto rococó. Crea pasos en grupo: La Virgen de la leche, el paso de La oración del huerto.

Pintura

Italia

     Caravaggio, es el creador y divulgador del tenebrismo. Es un pintor independiente y rebelde que influye en todos los grandes pintores de su tiempo: Martirio de san Mateo, San Jerónimo, Cesto de Frutas.

     La escuela de los Carracci es la representante del eclecticismo más aceptado por el poder. Creará la Academia de Bolonia, la primera Escuela de Bellas Artes. El paisaje es el gran protagonista. Ludovico Carracci, el fundador de la escuela, Agostino Carracci: Última comunión de san Jerónimo, y Aníbal Carracci: galería del palacio Farnesio.

     En casi todas las repúblicas italianas encontramos grandes pintores. Lucas Jordán trabaja España: Cristo expulsando del templo a los mercaderes.

     En Venecia está Gian Battista Tiépolo: Abraham y los tres ángeles, salón del trono del Palacio Real en Madrid.

Francia

     La pintura francesa tiene un carácter más clásico y cortesano. George de la Tour: San Jorge carpintero. Entre los retratistas destaca: Felipe de Campaña: Luis XIII, Mazarino, Richelieu. La Corte también demanda pintura decorativa para sus palacios.

     El siglo XVIII es el del rococó. Jean Antoine Watteau: los Campos Elíseos, Fiestas de amor.

Flandes

    Peter Paul Rubens, sus formas son complicadas y opulentas y poseen un gran dinamismo. Tiene obras que glorifican a la Iglesia triunfante: Descendimiento, o El levantamiento de la cruz, y escenas profanas: Las tres gracias, y retratos: Duque de Lerma.

     Anton van Dyck: La coronación de espinas. En 1632 es pintor de cámara de Carlos I de Inglaterra. Fija las características del retrato inglés. Jacobo Jordanes, el más humorístico de todos, El rey bebe.

Holanda

         Frans Hasl es el gran especialista, y creador de los retratos colectivos, Los arcabuceros de san Adrián, el Banquete de los oficiales de san Jorge.

     Rembrandt es un pintor lleno de personalidad y uno de los grandes genios del Arte. Sus obras respiran espiritualidad. Utiliza el claroscuro tenebrista de una manera muy acusada: La lección de anatomía, La negación de san Pedro, Autorretrato, Betsabé y La ronda de noche.

España

         La escuela valenciana está muy influida por el tenebrismo de Caravaggio, Francisco de Ribalta: La Sagrada Familia. José de Ribera, el Spagnoletto: El sueño de Jacob.

     En la escuela andaluza destacan Francisco Zurbarán que trabaja para la Iglesia, por lo que su tema más recurrente son los frailes y las monjas: La Inmaculada Concepción, Bodegón, Santa Catalina. Alonso Cano: Virgen con el Niño. Bartolomé Esteban Murillo impone el modelo de Virgen con el Niño y de Inmaculada: Niños comiendo sandía, La Inmaculada Concepción. Juan de Valdés Leal se caracterizan por el predominio de lo macabro: Las postrimerías.

     En la escuela de madrileña trabaja Velázquez. Hace grandes avances técnicos. Pinta temas mitológicos, La fragua de Vulcano, históricos, La rendición de Breda, y retrata a la familia real y a su Corte. Retratos del Papa Inocencio X, Felipe IV Cazador, Pablo de Valladolid, La vieja friendo huevos, El aguador de Sevilla, El triunfo de Baco, La Venus del espejo, Las hilanderas y Las meninas.

CARACTERÍSTICAS MUSICALES:

Una característica importante fue que los detalles del arte en el barroco no se aplicaron a la música. Se buscó en un principio desechar las complicadas líneas melódicas de la polifonía renacentista para dar lugar a la homofonía (la polifonía recuperará más tarde con Bach todo el esplendor que la ha caracterizado), dando de ésta manera más fortaleza y protagonismo al texto, pues la música giraba en torno a una sola melodía bien formada y acompañada por acordes, para que fuera "entendible" el texto. Esto debido en gran parte a la corriente humanista.

Se ideó un sistema de anotación conocido como el bajo continuo. Era una parte para bajo, usualmente escrita para teclado (dado que casi todo acompañamiento en la música barroca era con órgano o clavecín), con unas cifras que señalaban las armonías exigidas.

Otros hechos importantes del barroco musical fue el nacimiento del género operístico, la improvisación y las primeras formas instrumentales.

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