Árbol del bien y del mal; José Manuel Esteve

Historia de la educación. Los frutos Amargos. Castigo. Memorización. Humillación. Reforma educativa

  • Enviado por: Koala
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
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FECHA: 14/11/01

ASIGNATURA: Teoría e Historia de la educación

JOSÉ M. ESTEVE; “El árbol del bien y del mal” 1998 Zarazaga

TESIS:

  • El castigo físico como solución y corrección de errores, y como sentimiento de autoridad y poder del maestro.

  • La memorización como sistema de enseñanza. El niño sin pensamiento propio.

  • La humillación y ridiculización. La puesta en evidencia del niño bueno y el niño malo. El niño que hace las cosas mal es ridiculizado delante de los compañeros.

  • DESARROLLO DE LA TESIS 1:

    El castigo físico como solución y corrección de errores, y como sentimiento de autoridad y poder del maestro.

    En este libro el castigo físico desenvuelve un papel importante en la educación del niño. Situamos el libro en la época franquista hecho que garantiza que la agresión y el sentimiento de poder del profesor, están realmente presentes. El niño es víctima de multitudinarias agresiones por parte de un ser sumamente superior, el profesor.

    El niño recibe este tipo de agresiones por parte del maestro cada vez que éste lo cree oportuno, ya sea por un error cometido por el alumno o por una descarga de ira del profesor.

    El castigo, siempre parece ser justificado, el razonamiento, que el maestro da ha entender mediante sus palabras, es la corrección de algo que, a su parecer, está mal, por parte del alumno, así como interrumpir una clase de estudio con un pequeño ruido de silla, o por un mínimo ruido de chasqueo de lápiz.

    Al paso de los capítulos, se describen distintos “educadores” y cada uno de ellos tiene su forma peculiar de enfadarse y hasta algunos la característica de no agredir nunca al alumnado, hecho que, evidentemente, les sorprende.

    El alumnado observa al profesor recién llegado, investiga su actitud ante un error, averigua que considera como error, al igual que identifica los gestos que no agradan a éste, para poder sobrevivir al curso que se les avecina.

    Así nos muestran las agresiones:

    “...-¡Pues, por no hacer nada!- Le cruzó la cara con dos bofetones, el primero del derecho y el segundo con el dorso de la mano, ambos con un ingrediente nuevo: aquel hombre pegaba con fuerza, con rabia, buscando el dolor físico, más que el ingrediente moral del castigo...”1

    La agresión del profesor era permitida por los alumnos, que no podían hacer nada al respeto, y al parecer por los padres, que en ningún momento de la lectura se nombran en contra del castigo. El alumnado crece con miedo al profesor, miedo a que le pegue, pudor a mover un solo centímetro de su cuerpo en clase, crece con miedo a que su actitud no agrade al maestro.

    El profesor utiliza la agresión para sentirse superior a los alumnos, para humillarlos y para poseer poder hacia ellos.

    1. El árbol del bien y del mal. Capítulo IV: Los frutos amargos. Pag. 48

    DEARROLLO DE LA TESIS 2:

    La memorización como sistema de enseñanza. El niño sin pensamiento propio.

    La escuela que se describe en el libro, se basa en la enseñanza a través de la memorización exacta de textos. El niño ha de aprender de carrendilla lo que el profesor indica, con puntos y comas, sin dejar una palabra insignificante sin memorizar.

    Los alumnos se pasan, prácticamente todas las horas de clase, en silencio, enfrente a un libro, abierto por una lección que evidentemente han de saber para el temido cuestionario de la lección.

    El profesor, dedica las horas lectivas a sus quehaceres o a una estricta vigilancia de los alumnos, a los cuales no les es permitido ni tan sólo un simple movimiento en falso. El maestro no da ni una mísera explicación de la lección.

    “...Don Juan jamás explicó una lección: al llegar a clase cada uno de nosotros abría el libro y estudiaba el capítulo designado para ese día...Al acabar la hora, lo único que le oíamos decir en voz alta era: ¡Para mañana la lección siguiente!... Prácticamente todos los días había que recitar la lección... ”2

    De esta forma se expresa el autor, para mostrarnos la importancia de la memorización y la tarea desinteresada del profesor en el aula. Es decir, la poca creencia de la educación de entonces, en la enseñanza basada en el propio pensamiento del niño, para esta escuela, el niño no tiene pensamiento propio, simplemente se ha de dedicar a memorizar los conceptos.

    Es cierto, que en algunas ocasiones se describen profesores que realizan la tarea de educadores entendida como la tarea de explicar la lección, pero también es cierto que la reacción de los alumnos ante este sistema es diferente, se extrañan al comprobar que no han de memorizar la lección y toman una actitud de escapatoria en esa asignatura.

    “...De Geografía lo sabía casi todo, y además se esforzaba en enseñárnoslo. Pero en un colegio donde imperaba la ley del garrotazo y tentetieso, la bondad de Don Anselmo y su imperturbable decisión de no castigarnos le convertían en la válvula de escape de la tensión a la que estábamos sometidos...

    Nos miramos todos extrañados, sin acabar de asimilar el sentido de aquella revelación innovadora: ¡Iba a dedicar las clases a explicar!...”3

    El niño va creando su pensamiento propio cuando se da cuenta que la escuela lo está dominando. Es a partir de entonces cuando empieza a pensar por si sólo.

    2. El árbol del bien y del mal. Capítulo VII: Los primeros brotes. Pag. 117

    3. El árbol del bien y del mal. Capítulo VIII: Los frutos de la venganza. Pag. 153

    DESARROLLO DE LA TESIS 3:

    La humillación y ridiculización. La puesta en evidencia del niño bueno y el niño malo. El niño que hace las cosas mal es ridiculizado delante de los compañeros.

    Una de los comportamientos básicos del profesor era la humillación y ridiculización del niño ante un error. Ya en los primeros capítulos el autor nos lo muestra con estas palabras:

    “...El cartel tenía arriba una cuerda, listo para ser colgado. A la derecha exhibía mi plana de caligrafía, emborronada y agujereada, bellamente enmarcada por cuatro trazos de tinta china. A la izquierda, con buena caligrafía, un enorme letrero en mayúsculas con la leyenda: SOY UN GUARRO. Me lo colgó del cuello y me sacó al patio, llevándome de la mano casi a rastras...”

    La idea es que el niño que comete un error y es humillado ante sus compañeros velará para que no vuelva ocurrir. La justificación, en este caso se basa en castigar a los que cometen errores para así rectificarlos en una nueva ocasión.

    De esta forma el profesor consigue una mayor autoridad, ya que el niño teme ser ridiculizado y ante ese temor a cometer errores hay un temor al profesor, que tratará con mayor respeto.

    En muchas ocasiones, el profesor humilla al alumno porque se siente amenazado, ya sea por la contestación y menosprecio del alumno, como por orgullo del ser superior.

    “-¿No tiene el señoriíto, ninguna disculpa que ofrecernos?¡Son las nueve y cinco! ¡Y además, su aspecto es deplorable!... -No vengo de descargar un barco; pero tampoco soy un señoriíto: me he levantado a las cuatro de la mañana... El fraile no esperaba que un alumno se atreviera a contestarle, y enderezó el cuerpo, dejando rígida la cabeza, hasta que una sonrisa maliciosa añadió un nuevo matiz a su mueca de desprecio. -¿Está llamando señoriítos a sus compañeros?...”

    Aquí, el autor identifica la humillación con la contestación del niño saliendo a su defensa. La reacción del profesor es la de protección de su ego y de su autoridad, haciendo que el niño se sienta mal por lo hecho, tanto por la causa de la ridiculización ante los compañeros, como por la contestación dada.

    El profesor dejará en evidencia cada vez que vea que el alumno incumple las normas de la escuela o clase, sin esperar, evidentemente que el alumno le responda.

    4 El árbol del bien y del mal. Capítulo II: Las raíces ocultas. Pag. 25

    5.El árbol del bien y del mal. Capítulo XI: Las ramas tiernas. Pag. 236

    VALORACIÓN PERSONAL

    En primer lugar, he de decir que el libro me ha gustado mucho, supongo que mis preferencias a las lecturas que tratan del sistema franquista, me han ayudado a que fuese amena e interesante, desde un principio. Creo que el franquismo, a marcado mucho la sociedad en la que vivían nuestros antecesores, los abuelos, y que deja entrever unas ideas muy claras y fijas.

    He de decir que, aunque la elección de tesis ya está terminada, no he estado muy segura de exponer esas, ya que en la educación en los años que “El caudillo” gobernaba, eran múltiples las diferencias en relación con la educación que actualmente se imparte en las escuelas. O al menos, eso quiero creer.

    Por tanto, debemos señalar algunas de las ideas que se implantaban en esa época, como puede ser el peso de la religión cristiana en la educación del niño, y el poco conocimiento del sexo entre los jóvenes, que por entonces se consideraba un tema tabú y pecaminoso. También cabe destacar, la rebeldía del niño en la adolescencia, debida al recuerdo de una dura infancia, marcada por agresiones, humillaciones y perversas acciones del profesor, la autoridad.

    En segundo lugar, y en referencia a las tesis escogidas. Aunque las tres traten de diferentes conceptos, hay uno que está presente en trío desarrollado. Esta idea es la de autoridad. Cuando se habla de una escuela basada en el franquismo, debemos destacar la importancia que se le da al maestro. Si más no la jerarquía que se implanta él mismo. El profesor, se considera a él mismo como un ser sumamente superior al alumno, intocable, y que ante todo, ha de ser respetado, para ello utiliza la ironía, la agresión y la ridiculización.

    Es por ello, que el sistema de aprendizaje está basado en la memorización, de esta forma se evita que el educador se evidencie por la incultura en la materia, ante el alumno, y que éste, sepa mucho más.

    Por último, certificar mi negativa al sistema educativo reflejado en la lectura, que a mi parecer jamás debió existir. Basándome, en el maltrato del niño y la poca creencia en el propio pensamiento del niño, así como en la poca posibilidad del niño a defender sus derechos como ser humano, que ciertamente los fascistas debieron olvidar.

    Negativa al trato de un ser humano, al sistema de aprendizaje, a las ideas que se exponen, al tabú del sexo y a la importancia que se le da a Dios, buscando que el niño tenga miedo a la vida en pecado, tomando por pecado cualquier hecho fuera de las normas escolares.

    “El árbol del bien y del mal”de José M. Esteve THE