Antiguo Egipto

Historia de las civilizaciones antiguas. Organización social de los egipcios. Escritura y cultura

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Antiguo Egipto

Egipto antes de los Faraones:

La época que llamamos “Antiguo Egipto” es cuando Egipto, fue gobernada por faraones, a partir del año 3000 a. De C. Aprox. ¿Quiénes vivían en Egipto antes de los faraones? A comienzos de la edad de piedra, Egipto estaba poblado a ambas orillas del Nilo, desde el Delta hasta Asúan. Desde el 5000 a. De C. Se establecieron allí gentes de Palestina y Siria. Poco después del 3000 a. de C. También llegaron mercaderes desde el sur de Irak. Luego de un tiempo empezaron a cultivar cebada y domesticar ganado, y construir aldeas de chozas.

Evolución de Egipto:

Los pobladores del valle del Nilo que se habían organizado en clanes, y luego en comunidades llamadas nomos, fueron aumentando paulatinamente el grado de complejidad de su organización social, para poder controlar a toda la población.

Probablemente después de muchas guerras, las tribus se unieron en dos grupos más grandes y formaron así dos reinos, el del Bajo Egipto, en el Delta y el del Alto Egipto en el Valle. Entre ambos estados, hubo muchas y largas luchas, hasta que uno de los reyes del alto Egipto, llamado Menes, logró dominar a sus rivales, y establecer un solo imperio. Tiempo mas tarde, fue fundada, en un punto cercano al Delta, la ciudad de Menfis, que se convirtió en cede de los reyes y capital del imperio egipcio.

El imperio de Menfis, duró aprox. 700 años. Durante esta época de la civilización egipcia, los reyes realizaron numerosas obras de canalización, que aumentaron la utilidad del Nilo, para luchar contra la sequedad del desierto, y asegurar la riqueza del país.

A partir del 2300, el prestigio de Menfis comenzó a decaer. Los nobles que gobernaban las provincias, empezaron a independizarse y se convirtieron en soberanos de pequeños reinos.

La autoridad faraónica fue restaurada por los príncipes de una ciudad del Alto Egipto, llamada Tebas, que derrotaron a sus rivales y reestablecieron la unidad del imperio. Pero la prosperidad de Tebas, fue interrumpida por la invasión de los hicsos, cuya ventaja era que tenían carros de guerra, arrastrados por caballos. Luego de vencer a los egipcios, se establecieron como dominadores en el país.

En el año 1600, príncipes de Tebas, hasta entonces tributarios de los Hicsos, lograron expulsarlos del país. A partir de esta guerra de independencia, se inicio para Egipto una época de expansión y poderío militar, pues la larga lucha contra los hicsos, desarrolló el espíritu bélico en la nación.

Los faraones tibianos iniciaron una serie de guerras de conquista, que habían de transformar el pequeño Estado egipcio, en un poderoso imperio.

Organización político-social:

El gobierno egipcio era una monarquía, es decir, que estaba desempeñada por una sola persona, cuya voluntad era omnipotente. El faraón era considerado como hijo de los Dioses, era el amo absoluto de todos los hombres, y dueño de todas las tierras.

Todos los labradores trabajaban para el faraón. Vivían en pequeñas granjas concebidas por aquel, que explotaban bajo la vigilancia severa del capitán real. Del producto obtenido, se dividía en dos partes: una quedaba para el paisano, y la otra iba a los depósitos reales. Los artesanos y comerciantes, debían entregarle al faraón, una porción de sus ganancias.

La sociedad egipcia tuvo una estructura piramidal en la que existían grupos con una marcada desigualdad social. En el grupo inferior estaban los esclavos, que comúnmente hacían grandes obras públicas, y que eran considerados pertenencia del Estado y de los Templos; le seguían los artesanos, los pequeños comerciantes y la gran masa de campesinos, que eran la base del desarrollo económico y que debían tributar con trabajo y especies al faraón, a los grandes señores y a los sacerdotes para el sostenimiento del culto y los grandes templos. Un tercer grupo, estaba formado por los ricos comerciantes, los artistas, los médicos y los escribas, funcionarios estatales, que gozaban de una especial consideración social por dominar el arte de leer y escribir, conocimientos que le permitían atender el cobro de impuestos y asumir importantes tareas administrativas. En la cima de la pirámide, estaba la clase dirigente, formada por el faraón y su familia, los nobles, sacerdotes y guerreros. El faraón encarnaba el Estado y era la figura central de todo el sistema.

La religión:

Para un hombre egipcio de la antigüedad, la religión estaba vinculada a su vida eterna, social política y económica. Cada detalle de su existencia, desde las inundaciones de Nilo, hasta la muerte de un gato, eran asuntos que estaban sujetos a al decisión de los Dioses.

La religión de los egipcios era politeístas, es decir adoraban a infinidad de dioses. Entre los más importantes era Amón, dios tebano que se puede representar en forma humana y dos grandes plumas en la cabeza, y como se identificaba con el Sol, se le llamó Amón Ra. Su animal sagrado era el carnero.

Los dioses egipcios eran figurados como animales, y los propios animales, cocodrilos, gatos, ibis, eran considerados cada uno en distintas regiones del valle como sagrados, castigándose con la muerte a quien los matar.

Los egipcios no creían en la muerte significara el aniquilamiento del ser. Suponían que cada hombre tenía un doble, especie de segundo ejemplar impalpable de su cuerpo, que substituía si el cuerpo del difunto era salvado de la destrucción. Para asegurar esa supervivencia del doble, embalsamaban los cadáveres y los convertían en momias.

Según los egipcios, después de la muerte los esperaba otra vida. Pero había que hacer méritos para alcanzarla. Estos consistían en ser honrados y adorar a los dioses.

Como es lógico, sus funerales eran formidables. Junto al rey se sepultaban estatuas, objetos que le pertenecían y muchas riquezas.

La arquitectura:

La arquitectura egipcia, tuvo como carácter principalmente religioso. Sus grandes obras fueron tumbas y templos.

Dos tipos de tumbas sobresalientes ejecutaron los egipcios; Las pirámides, en la época del imperio de Menfis y los hipogeos, durante el imperio de Tebas.

Las primitivas tumbas egipcias fueron simples fosas revestidas de ladrillos. Mas tarde, las tumbas de los personajes importantes, reyes y nobles, fueron coronadas por una construcción de base rectangular y de paredes ligeramente inclinadas, que servían de capilla para el culto funerario. A estas tumbas, llamadas mastabas, se les agregaron pisos escalonados, y así, por lenta evolución, se llegó a dar forma piramidal a las grandes tumbas.

Las tumbas reales con forma de pirámide corresponden a la época de los faraones de Menfis, cuyos súbditos trabajaron por millares durante años, para levantar sobre las arenas del desierto esas montañas piramidales de piedra, destinadas a guardar las momias de sus reyes.

Los Hipogeos. En la época tebana apareció un nuevo tipo de sepulcro real: el hipogeo, tumba subterránea, excavada en largos corredores abiertos en los flancos de las montañas del este de Tebas.

Cada faraón comenzaba la preparación de su tumba desde la infancia del reinado y la continuaba y seguía embelleciendo durante todo el transcurso del mismo. De ese modo, los hipogeos iban aumentando en profundidad. Los corredores penetraban más y más en el corazón de la montaña, a la par que sus paredes cubiertas de grabados y pinturas se convertían en gigantescos libros ilustrados en los que aparecen relatadas las hazañas de los reyes y las escenas de su vida cotidiana.

El templo egipcio era la morada del Dios, del mismo modo que la residencia era la morada del rey. Lo integraban dos partes fundamentales; El santuario, donde se hallaba la estatua de la divinidad y al que sólo tenían acceso los sacerdotes y el faraón, y la gran sala, donde se realizaban los actos del culto en las festividades religiosas, y al que podían penetrar solamente los nobles y personajes privilegiados de la corte. Sólo en grandes festividades el pueblo podía reunirse al rededor del templo, en un amplio patio abierto, circundado por murallas, que constituía una zona de transición entre el templo propiamente tal y el mundo exterior.

Agricultura y comercio:

El sistema económico egipcio, se basó en la agricultura, para lo cual fue necesario conocer y controlar las crecidas del Nilo a través de un complejo sistema de canales, diques y esclusas. Cultivaban trigo, algodón, lino, olivos y vid. Completaban sus actividades económicas con la ganadería, la minería de metales preciosos, la artesanía y la elaboración de papiro.

El sistema económico se caracterizaba por la redistribución de los excedentes de la producción agrícola, que el Estado recaudaba a través de impuestos, cobrados en especies y que se almacenaban en los graneros estatales.

Los contactos que habían establecido con los pueblos del mediterráneo, especialmente con los fenicios, les permitieron mejorar sus medios de navegación, haciendo posible la ampliación de las rutas de comercio que antes se realizaban por medio de caravanas. De esta manera pudieron mantener un comercio permanente con Fenicia, Siria y Creta, además de las regiones del sur, obtenido por el trueque, productos como madera, pieles, incienso, oro, marfil, esclavos, caballos y carros de combate.

El sistema comercial egipcio de carácter monopólico, estaba controlado únicamente por el Estado, quien además se encargaba de otorgar la protección necesaria a las caravanas y expediciones que surcaban tierras y mares, para lograr su objetivo.

Escritura:

Los escribas tenían que ser muy diestros en escribir jeroglíficos, una forma complicada de pintura-escritura que posee unos 700 signos diferentes. Se mantenía deliberadamente tan complicada para que sólo unas pocas personas pudieran utilizarla, y así los escribas conserven su elevada posición social. Se empleaban jeroglíficos en los monumentos regios u oficiales, en los templos, las tumbas y los papiros religiosos. Podían escribirse de izquierda a derecha, de derecha a izquierda o de arriba a abajo. Para los contratos comerciales, las cartas y los relatos, los escribas utilizaban otra forma diferente de escritura, llamada hierática, que es una versión abreviada de los jeroglíficos, y se escribía siempre de derecha a izquierda. Mas adelante, se creó otra escritura todavía más rápida, llamada demótica, y se empleó mucho para documentos legales. Los escribas que vivieron al final de la civilización egipcia también supieron escribir en griego.

Ciencias

Los egipcios se destacaron en el campo de diversas ciencias: una de ellas fue la astronomía, que les permitió establecer un calendario de 365 días, repartidos en 12 meses de 30 días cada uno, además de 5 adicionales. El conocimiento matemático se refleja en sus obras hidráulicas y arquitectónicas, en el desarrollo de la trigonometría y la agrimensura, en la determinación del valor de pi y la creación de una ingeniosa tabla de multiplicar. Por otra parte la práctica de ensalzamiento generó conocimientos en química, anatomía, y medicina.

Bibliografía

  • Enciclopedia Visual Icarito, Tomo II, La Tercera, pág. 1-57, 1994

  • Icarito, Nº 10, 11, 12, 13. Suplemento “La Tercera”

  • Historia Universal, Secco Ellauri, pág 33-48, 1990

  • Historia Universal, Editorial Santillana, pág. 28-31, 1996

  • Enciclopedia Británica, Tomo VI, pág. 117-128, 1968

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