África y Asia

Geografía. Entorno. Flora. Fauna. Relieve. Rios. Lagos. Climas. Agricultura. Ganadería

  • Enviado por: Yo Misma Leon
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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ÁFRICA

África: mapa político

El continente africano se extiende entre los 37º norte, y 37º sur aproximadamente, con unas dimensiones máximas de 8.000 Km. de norte a sur, y 7.500 Km. de este a oeste. Con sus 30,200.000 Kms2. África es el tercer continente más extenso del mundo tras Asia y América; (en su superficie se integran las pequeñas islas que lo rodean, generalmente volcánicas, y la extensa superficie insular de Madagascar); es el tercero en cuanto a la altitud media (750 m.) tras la Antártida y Asia, y también el continente más cálido del planeta. A simple vista nos da un aspecto de relieve compacto y de escaso desarrollo costero.

RELIEVE

Cráter Ngorongoro, Tanzania

El continente africano, incluida Madagascar, está constituido en un 96% de su superficie, por elementos del Zócalo, bien esté aflorando o recubierto por una película sedimentaria o volcánica; un 2,5% corresponde a los pliegues hercinianos de la zona del El Cabo, en Sudáfrica, y el 1,5% restante pertenece a las estructuras alpinas del Magreb, en el norte de África. Se trata de un Zócalo Precámbrico, que a lo largo de su extensa historia geológica, se ha visto sometido a diversas presiones tectónicas que lo han desnivelado, así como a procesos erosivos que han originado la acumulación de extensos depósitos sedimentarios de origen continental sobre las áreas deprimidas. En conjunto, el relieve del zócalo, con la cobertera.

Sedimentaria que lo recubre, se configura como una vasta plataforma levantada, fundamentalmente llana, aunque interrumpida en algunos sectores por cadenas montañosas y macizos. El relieve africano es fundamentalmente llano, y en él se pueden distinguir diversas unidades:

La Gran Meseta Africana, que se extiende desde el sur de África hasta el Mar Rojo, y es de escasa altitud media.

En su sector occidental encontramos algunas cubetas que son zonas hundidas y surcadas por ríos como el Congo o el Níger... En la parte oriental se halla el llamado Rift Valley, que es una gran depresión tectónica producida por el contragolpe de la orogénesis terciaria. Está flanqueado en algunos sectores por montañas y por la mayoría de los volcanes africanos, como el Kilimanjaro, que con sus 5.895 m es la mayor altura del continente. El Rift Valley se extiende de manera discontinua desde Mozambique hasta la fosa sirio-Palestina, ya en Asia; a lo largo de él, se ubican la mayor parte de los grandes lagos de África como pueden ser: el Malawi, Tanganika, Victoria o Rodolfo.

Las llanuras, que forman una estrecha banda a lo largo de la costa que sólo se ensancha en algunos puntos como por ejemplo en zonas de Libia, Túnez, Mauritania o Senegal...

Los sistemas montañosos: las grandes cordilleras se sitúan en los extremos del continente: el Atlas de origen alpino en el noroeste (Marruecos y Argelia) con alturas superiores a los 4 mil m, y los Montes Drakensberg al Sureste (Sudáfrica), con alturas superiores a los 3 mil m. En el interior destacan algunos macizos como el de Ahaggar y Tibesti en el Sahara con alturas superiores a los 3 mil m.

Y que son de origen volcánico, o el Macizo de Abisinia en Etiopía y el Macizo de Camerún, con alturas superiores a los 4 mil m.

Los desiertos: El Sahara es el desierto más grande del mundo, con 9,100.000 Kms2 y ocupa todo el norte de África (El desierto de arena ocupa únicamente una quinta parte de su superficie, siendo el resto una vasta extensión pedregosa y rocosa recorrida por uadis. En África Meridional está el Kalahari (Bostwana y República Sudafricana) que es una gran meseta atravesada por ríos como el Orange. También encontramos el desierto costero de Namibia producido por la corriente fría de Benguela.

Las costas nos dan un aspecto de ser poco recortadas, pero no faltan accidentes geográficos del tipo de cabos, golfos... etc.

cabos: Cabo Bon en Túnez, Espartel en Marruecos, Cabo Verde en Senegal, Cabo López en Gabón, Cabo de Buena Esperanza en la República Sudafricana, y cabo de Guardafuí en la Península de Somalia, llamada también Cuerno de África

golfos: Golfo de Sidra en Libia, Golfo de Gabés en Túnez, el Gran Golfo de Guinea, que baña varios países, y el Golfo de Adén al norte de la Península de Somalia

canales y estrechos: como el de Suez que es artificial (realizado en el XIX) que pone en comunicación el Mediterráneo con el Mar Rojo, y pertenece a Egipto actualmente; el estrecho de Gibraltar, que separa la Península Ibérica de Marruecos, y el Canal de Mozambique que separa el continente de la Isla de Madagascar

Islas: aparte de Madagascar encontramos cerca del continente africano algunos archipiélagos como las Canarias, que aunque pertenecen a España están más cerca de Marruecos, las Islas de Cabo Verde, frente al Senegal, la Isla de Santo Tomé y Príncipe, en el Golfo de Guinea, y en el Índico Islas Mauricio, Isla Reunión, Islas Comores, Zanzíbar o las Seychelles.

RÍOS Y LAGOS:

Los ríos del continente africano presentan una característica muy acusada que es la amplitud de sus cuencas.

Imagen satélite del lago Chad

En África encontramos tres vertientes: la mediterránea al norte, la atlántica al oeste, y la índica al este:

  • los ríos de la vertiente mediterránea presentan un curso estrecho y corto exceptuando el Nilo que es el más largo de la Tierra con sus 6.671 Km. y discurre por Ruanda, Uganda, Etiopía, Sudán y Egipto. El Nilo tiene un doble origen: el Nilo propiamente dicho o Nilo Blanco que nace aguas arriba del lago Victoria, en el Río Kagera (Ruanda), y su afluente el Nilo Azul (nace en Etiopía), juntándose ambos en Jartum, capital del Sudán.

Las abundantes lluvias que recibe en sus fuentes, situadas en la zona ecuatorial, le dan agua suficiente para poder atravesar el desierto.

Su curso está interrumpido por cataratas hasta llegar a Asuán, y tras atravesar el Cairo, se divide en dos brazos que originan un vasto y pantanoso delta. El valle que forma el Nilo, es un oasis entre desiertos, con una longitud de más de 3 mil Km. desde el delta hasta Jartum

  • los ríos de la vertiente atlántica como el Congo que discurre por la República Democrática del Congo, antes llamada Zaire, y el Níger que discurre por Guinea, Mali, Níger y Nigeria, son ríos largos y de caudal abundante. El Congo es el más caudaloso de África y el segundo del mundo.

Vista aérea del lago Tana

El lago Tana, el más grande de Etiopía, está ubicado en la meseta norte de Amhara. La superficie lacustre constituye el principal embalse natural del Nilo Azul, que fluye desde el borde sureste del lago y discurre hacia el sur sobre un dique de lava hasta llegar a las cataratas Tisisat, para después seguir hacia el noroeste para unirse al Nilo Blanco y formar el Nilo. Unos 50 cursos fluviales desembocan en el lago Tana, de los cuales el más grande es el Pequeño Abbai (o Alto Nilo). En el lago hay una serie de pequeñas islas, y una gran cantidad de peces, que sirven de alimento a los habitantes de las escasas localidades situadas a lo largo de su orilla.

  • los ríos de la vertiente índica son más cortos que los del Atlántico. Sobresalen el Limpopo y el Zambeze, que desembocan ambos en Mozambique

  • las tierras desérticas que constituyen las dos terceras partes del continente, carecen de ríos permanentes. En el Sahara, se llaman uadis y son cursos de agua intermitentes que sólo discurren cuando se producen precipitaciones, pero que acaban filtrándose o evaporándose y nunca llegan a desembocar al mar. En algunas zonas existen corrientes subterráneas que en ocasiones emergen a la superficie en forma de manantial formando los oasis del Sahara, también denominados pozos

  • en aquellas zonas de abundantes lluvias, el agua se acumula en los terrenos hundidos y da lugar a lagos como el Malawi, Tanganika, Victoria, que es el más importante, el Alberto o el Rodolfo. Es de destacar el lago Chad, que se encuentra entre Chad, Níger, Nigeria y Camerún, que es un residuo de un antiguo mar, y actualmente sufre un proceso de desecación.

CLIMA:

En África, los climas y los paisajes a ellos asociados se distribuyen casi de forma zonal y simétrica al norte y al sur del Ecuador, que atraviesa el continente prácticamente por la mitad. Los paisajes naturales que forman el clima y la vegetación, así como el relieve, se denominan regiones o zonas bioclimáticas. Podemos encontrar climas cálidos y climas templados, pero no climas fríos propiamente dichos, exceptuando el clima de alta montaña localizado en las mayores cumbres como la del Kilimanjaro.

Futa Yallon, Guinea .La cima de la región de Futa Yallon, de piedra arenisca, se formó en el paleozoico. Por sus laderas desciende las aguas del río Gambia, que tiene aquí sus nacientes.

Climas Cálidos: las tres cuartas partes del continente se sitúan entre los trópicos; las temperaturas son elevadas durante todo el año y las precipitaciones disminuyen desde el Ecuador hacia los Trópicos, lo que explica la sucesión del clima ecuatorial, el tropical y el desértico.

  • Ecuatorial: se localiza a ambos lados del Ecuador, en la cubeta del Zaire, Gabón, sur de Camerún, litoral del Golfo de Guinea, sur de Costa de Marfil y Liberia. Es cálido y húmedo todo el año, sin presentar diferencias estacionales; las temperaturas son siempre muy altas; con temperatura media anual que oscila entre los 25º y los 27º; las precipitaciones son muy elevadas, superiores a los 2.000 Mm. anuales, y son regulares a lo largo del año. La vegetación típica es la selva, que es un bosque denso y siempre verde, caracterizado por la gran diversidad de especies, tanto vegetales como animales, destacando las aves, insectos, gorilas y chimpancés. Una característica es la gradación de la vegetación en pisos: el estrato superior lo forman aquellos árboles más altos, de 40 m por término medio, que están recubiertos por lianas y otras plantas, formando una verdadera maraña vegetal; en el piso medio se sitúan otros árboles, de entre 10 y 30 m. y plantas, adaptados a una menor luminosidad, y el piso inferior debido a la oscuridad y a la humedad permanente del suelo cuenta con helechos, lianas y epifitos, que son plantas que se fijan sobre otras; la falta de luz impide la aparición de un tapiz herbáceo. En la selva se dan árboles de maderas preciosas como la teca, palo santo o ébano. Sin embargo, esta gran diversidad y mezcla de especies, dificulta su aprovechamiento económico. A medida que nos alejamos de Ecuador, disminuyen las precipitaciones, y la selva se vuelve menos densa y presenta menos especies arbóreas.

  • Zona Tropical: se localiza a ambos lados del clima ecuatorial. Es cálido durante todo el año, aunque las temperaturas son menos elevadas que en el ecuatorial.

Las precipitaciones disminuyen según ascendemos en latitud, y se concentran en determinados meses del año, en la denominada estación húmeda. Podemos distinguir entre tres tipos:

  • Subecuatorial: es una degradación del dominio ecuatorial. Presenta una estación seca corta, de dos o tres meses, y una pluviosidad superior a los 1.500mm. Es una franja en torno al ecuatorial, que ocupa algunos países del Golfo de Guinea, norte de Camerún, República Centroafricana, sector suroccidental de Sudán, norte de Angola y sur de la República Democrática del Congo (Zaire), con la latitud máxima de 10º N y S en la fachada occidental, y 5º N y S en el África Oriental.

  • Región Tropical propiamente dicha o sudanesa: es la de mayor extensión. Las precipitaciones anuales oscilan entre los 700 y los 1.500 Mm. Las dos estaciones: húmeda, y seca tienen una duración similar. Esta región natural alcanza una latitud de hasta 16º en el oeste, y unos 18º en el este. En el Hemisferio Sur, va desde los 10º hasta el Trópico de Capricornio, exceptuando en la zona desértica. También se extiende por Etiopía, y por la mitad occidental de Madagascar, salvo en el norte.

  • Región Saheliense: es una zona subárida, antesala del desierto. La degradación pluviométrica se manifiesta en el descenso global de las precipitaciones anuales, de entre 200 y 600 Mm., así como en una prolongación de la estación seca, que dura de 6 a 8 meses. Esta región circunda tanto por el norte como por el sur a la zona de clima tropical propiamente dicho. En el Hemisferio Norte llega hasta el litoral Sudanés del Mar Rojo, y parte de Etiopía y litoral de Somalia.

La alternancia de dos estaciones: una cálida y lluviosa, y otra menos cálida y seca, origina un paisaje natural denominado sabana, que es una gran extensión de hierbas que pueden alcanzar gran altura, y que se presenta de color verde en la época de lluvias y amarillenta en la estación seca. Esta superficie herbácea, está salpicada de algunos arbustos y árboles dispersos de hoja caduca, como el árbol del pan o el baobab. En la sabana viven muchos animales herbívoros como cebras, jirafa... y carnívoros como el león.

También encontramos bosques-galería a lo largo de los ríos. En las zonas próximas a los desiertos la estación seca se prolonga más de nueve meses y la sabana entonces es sustituida por la estepa, compuesta de hierbas y arbustos espinosos.

  • Desértico: la característica principal es su extrema aridez. Las lluvias recibidas no exceden los 250 Mm. anuales; en el 88% del territorio del Sahara son menores de los 100 Mm. e incluso en algunos lugares del Sahara no pasan de los 5mm; la distribución de las precipitaciones es además muy irregular; por lo general se concentran en dos meses, pero pueden pasar varios años sin llover. Las temperaturas diurnas son muy elevadas durante todo el año; en el Sahara pueden llegar a sobrepasar los 70º y por la noche descienden bruscamente, a veces por debajo de 0º lo que produce heladas. El Sahara es el desierto más cálido y en él la evaporación es más intensa que en otro desiertos, y, sopla un viento cálido, seco y denso denominado siroco, cargado de polvo y arena. El dominio árido predomina claramente en el Hemisferio Norte, llegando como máximo a los 30º.

Desierto del Sahara

El del Sahara es el desierto más extenso del mundo: situado en el norte de África, se adentra 1.610 Km. en el continente y tiene una anchura de 5.150 Km. desde el océano Atlántico hasta el mar Rojo. Su superficie total es superior a los 9 millones de kilómetros cuadrados, de los que sólo 207.200 son oasis parcialmente fértiles.

  • En el Hemisferio Sur, se reduce a una banda litoral en el Oeste hasta los 30º y al Kalahari, entre los 19º y los 27º. La ausencia de humedad hace que la vegetación desértica sea escasa limitándose a las palmeras de los oasis, que permiten la recolección de dátiles, y vegetación espinosa...; las plantas que se adaptan al ritmo de las lluvias, son capaces de acumular gran cantidad de agua y suelen tener largas raíces para buscar agua en zonas distantes. Encontramos un tipo de vegetación, denominado “Acheb” de plantas efímeras que en unos días, cumplen su ciclo vegetativo, permaneciendo luego en reposo meses, e incluso años. La fauna también es escasa, estando adaptada al calor y a la aridez; algunos animales permanecen escondidos durante el día, y otros, como los dromedarios, están perfectamente adaptados al calor y a la falta de agua, y permanecen activos durante el día.

CLIMAS TEMPLADOS: SE ENCUENTRAN EN LOS EXTREMOS DEL CONTINENTE.

  • Zona bioclimática Mediterránea: el dominio mediterráneo, tiene una gran variedad de paisajes vegetales, pudiendo distinguir entre dos regiones naturales diferenciadas:

  • la Estepa Mediterránea: no se alcanzan los 400 Mm. de lluvia anual, que caen con una cierta irregularidad interanual y una fuerte oscilación térmica con veranos muy calurosos frente a inviernos suaves. La formación predominante es escasa, dispersa y adaptada a la aridez, compuesta por arbustos, matorrales, palmito, y espartizales... En el Hemisferio Norte, encontramos esta Estepa en el sur del Atlas, litoral atlántico del NO y litoral mediterráneo de Túnez, Libia y Egipto. En África del Sur aparece en el extremo meridional del desierto de Namibia. Región Mediterránea Subhúmeda: se distingue de la anterior por las mayores y más regulares precipitaciones que caen en otoño e invierno, mientras que el verano es árido. El paisaje natural es de alcornocales sobre suelos silíceos con una cierta humedad; encinares sobre medios más secos y fríos; y pinos en suelos arenosos. Sin embargo, este paisaje natural se ha visto degradado debido a la intensa y prolongada ocupación humana, apareciendo así otras formaciones vegetales

Secundarias como los bosques de pino de alepo; la garriga de arbustos y herbáceas sobre suelos calcáreos, y la maquia, sobre suelos silíceos, a base de brezos, jaras y madroños. Encontramos también las plantaciones típicas del clima mediterráneo que son los cítricos, vid y olivo. La Región Subhúmeda se localiza a ambos extremos del continente: al Norte, en el Atlas, y zonas costeras de Túnez y Argelia y noreste de Libia. En el Sur, está en el extremo del continente, en torno al Cabo.

En el Sureste, hay una franja de Clima Subtropical de veranos cálidos y húmedos e inviernos templados.

  • Zona Bioclimática de Montaña: el dominio de montaña presenta un paisaje que se halla en función del descenso de temperaturas, y aumento de precipitaciones en cuanto subimos en altitud, lo que origina un escalonamiento de las formaciones vegetales, y su distinta configuración según la posición de la ladera, pues varían las condiciones según se encuentre a barlovento o a sotavento o en la solana o en la umbría.

Así, según ascendemos, pasaríamos por diversos pisos: bosque mixto, arbustos como el brezo y el rododendro, la pradera con matorrales de grandes dimensiones hasta llegar al piso nival a partir de los 5.000 m.

Sin hacer un desarrollo exhaustivo de la vegetación en cada región climática destacamos a continuación lo que más caracteriza a cada una de estas regiones, teniendo en cuenta que en muchas zonas la acción del hombre ha transformado o eliminado la vegetación natural.

  • Regiones con clima ecuatorial.-  Lo más característico son las inmensas selvas de bosque denso, el denominado bosque pluvial, con árboles que sobrepasan los 40 m. de altura.

  • Regiones con clima tropical húmedo.- Continúan los bosques densos ecuatorianos, especialmente en el hemisferio sur, pero comienzan a predominar la sabana arbórea y los bosques de hoja caduca, con árboles que no suelen alcanzar los 25 m. de altura, y en menor medida, especialmente en el hemisferio norte, comienzan zonas de bosque claro (baobab, ciertos tipos de acacia, etc.) y sabana boscosa.

  • Regiones con clima tropical seco.- En el hemisferio norte, aunque hay una franja con bosque claro y sabana arbolada, predominan, a medida que ascendemos más al norte, la sabanas herbóreas con escaso arbolado. En cambio, en general, en el hemisferio sur es predominante  el bosque seco tropical e inmensas sabanas arboladas sobre la sabana herbórea con escaso arbolado.

  • Regiones con clima sahariano.- Salvo estrechas franjas de sabana herbórea, la vegetación es predominantemente la correspondiente a la de estepa desértica con zonas de hierba rala y matorrales espinosos, denominada vegetación arbustiva tropical. En el sur, en zonas del Kalahari predomina en bosque seco perenne.

  • Regiones con clima de tipo mediterráneo.- Se da una vegetación adaptada a la alternancia de inviernos húmedos y fríos con veranos calurosos y secos. Sedan los bosques de encinas, alcornoque pinos, etc. 

  • Regiones con clima desértico.- Lo que le caracteriza es la ausencia de vegetación, salvo aislados oasis recubiertos de palmerales.

  • Manglares.- Existe un tipo de vegetación costera que se desarrolla en diferentes partes del continente, independientemente de la región climática a que correspondan. Son los "manglares", formaciones arbóreas de algunos litorales, albuferas, ensenadas y desembocaduras de algunos ríos, adaptadas a la acción de las mareas. Pertenecen a la familia de las rizoforáceas y se encuentran en las costas del océano Atlántico (costas de Senegal, Gambia, Guinea Bissau, Sierra Leona, Liberia, Togo, Benín, Camerún, Guinea Ecuatorial, Gabón y desembocadura del rió Congo) como del Indico (costas del sur de Kenia, en gran parte de la costa de Tanzania y Mozambique y en algunas zonas costeras del oeste de Madagascar.

  • Vegetación de montaña.- Por encima de los 1.000 metros de altitud comienzan a clarearse los bosques de árboles de pequeña altura. En las altas montañas del África oriental, a alturas superiores a los 2.000 m. se encuentran las praderas alpinas, bosques de bambúes y lobelias, vegetación que comienza a escasear a medida que aumenta la altitud. La vegetación de montaña varía en función de su situación tropical o subtropical.

África: mapa climático

AGRICULTURA Y GANADERÍA:

La base de la economía es la agricultura, actividad que emplea a la mayor parte de la población a pesar de que el suelo fértil es escaso, sobre todo en África Septentrional, y sur del Sahara. En general se trata de una agricultura tradicional y de subsistencia, con técnicas arcaicas, entre las cuales, la azada conserva aún, un predominio como instrumento agrícola, incapaz de abastecer a una población en rápido crecimiento. En los trópicos, se cultiva en abundancia sorgo, maíz, arroz, batata o mandioca.

Por otro lado está la agricultura de las costas tropicales donde se localizan las plantaciones de café (Costa de Marfil, Uganda y Etiopía), cacao (África produce más de la mitad de la producción mundial en países como Ghana, Costa de Marfil y Nigeria), algodón (Egipto, Sudán y Nigeria), y otros productos dedicados a la exportación como el cacahuete (África Occidental, Uganda y Tanzania), o el aceite de palma. Sudán es el primer productor mundial de goma arábiga (que se extrae de distintas especies de acacias). En la zona mediterránea se producen cantidades importantes de trigo, cebada y patatas.

La vid y el naranjo se cultivan en Marruecos, Argelia y Sudáfrica. Existe en algunos países una floreciente industria de transformación de productos agrícolas.

En cuanto a la riqueza ganadera, está constituida por los ovinos en Sudáfrica, y bovinos en Sudáfrica, y Etiopía entre otros.

ÁFRICA SEPTENTRIONAL:

Llamada también África Árabe, o África Mediterránea. Esta región se extiende por la zona norte del continente y comprende los países situados entre el Mediterráneo y el Sahara. La mayoría de la población tanto autóctona (berebere) como la actual, de etnia árabe es de raza blanca; en general el idioma oficial es el árabe y la religión el Islam. La sociedad tradicional es de agricultores o “fellahs” (que son arrendatarios, al servicio de pastores y comerciantes “beduinos”, que se asientan fundamentalmente sobre estepas y desiertos, o sobre las pequeñas y fértiles llanuras, tanto costeras como interiores). Actualmente representa la parte africana más poblada y urbanizada. Dentro del África Septentrional se diferencian varios conjuntos:

  • el Magreb en el noroeste, entre el Atlas y el Sahara. (Vienen siendo Maruecos, Argelia y Túnez). Su economía está en proceso de modernización y proporciona la cuarta parte de la riqueza de África.

La agricultura se limita a la costa y a los valles; la extracción de minerales, petróleo y gas natural originó el desarrollo de la industria y de las ciudades. La población urbana representa más del 50 % de la población total.

  • el Valle del Nilo, que atraviesa Egipto y Sudán; son dos países desérticos con una economía débil y tradicional; aproximadamente la mitad de sus habitantes viven de la agricultura y de la ganadería nómada. En Egipto, por ejemplo, las tierras cultivadas apenas representan el 3% de la superficie total, limitándose a la costa, a los oasis y sobre todo al valle y al delta del Nilo.

Sin embargo, la actividad agraria ocupa al 42% de la población activa, y a pesar de que la agricultura alcanzó un gran rendimiento debido al regadío, la producción es insuficiente para satisfacer la demanda de la población y Egipto, debe comprar alimentos al exterior.

  • la zona conocida como Cuerno de África, que encuadra Etiopía, Somalia, Eritrea y Djibuti, en el noreste del continente, constituye un caso singular. Estos países estuvieron vinculados históricamente al norte de África, pero sus habitantes son de piel oscura. Tales estados son unos de los más pobres del mundo. Alrededor de las tres cuartas partes de la población se dedica a la agricultura y habita en aldeas.

ÁFRICA SUBSAHARIANA:

Presenta un medio natural rico y una baja densidad de población pero, el subdesarrollo se pone de manifiesto al coexistir una agricultura de subsistencia, con productos como la mandioca, el ñame, maíz, mijo... con la agricultura exportadora de origen colonial, que presenta las grandes plantaciones de cacao, cacahuete, café, plátanos... etc, a todo lo cual se suma la exportación de minerales. Es la parte de África más atrasada y dependiente. La mayor parte de esta región subsahariana está habitada por población de raza negra. Al sur del Sahara existe una gran diversidad de pueblos y paisajes, pero se pueden distinguir tres grandes conjuntos: el sur del Sahara, el África Central, y el África Oriental y Meridional.

  • El sur del Sahara: en la parte meridional del Sahara, se extienden varios países con escasos recursos; alrededor de las tres cuartas partes de la población práctica la agricultura de subsistencia y vive en aldeas; la mayoría son musulmanes. Esta área vive bajo la amenaza del desierto, que avanza casi un metro por año. La carencia de agua provoca la ausencia de vegetación; sin ésta, el agua se evapora y las arenas lo invaden todo; los animales mueren de hambre y sed lo que ocasiona hambrunas entre la población.

  • África Central: en torno al Golfo de Guinea, existe un gran número de Estados de tamaños variables, aunque predominan los pequeños, como Togo, Benin..., con abundantes recursos naturales. Su economía se basa sobre todo en la exportación de cultivos tropicales, maderas preciosas, minerales y petróleo, lo que permitió un tímido desarrollo industrial en algunos países como Nigeria, y el crecimiento de algunas ciudades, aunque más del 60% de la población continúa habitando en el rural. En estos países existe una gran diversidad étnica; aquí subsisten algunos pueblos primitivos como los pigmeos. En esta zona podemos destacar a Nigeria: con más de 100 millones de habitantes y abundantes recursos petrolíferos que lo convierten en el mayor productor de petróleo de África, y uno de los principales del mundo.

  • África Oriental y Meridional: en el este y sur del continente predomina la etnia bantú. Aún sobreviven algunos pueblos primitivos como los bosquimanos. En estos países los recursos naturales están poco explotados. En África Oriental la principal actividad económica es la agricultura que se destina sobre todo a la exportación. En el sur del continente, los recursos mineros son abundantes y la mayor parte de la superficie se dedica a prados y pastos.

La República Sudafricana, constituye un caso singular dentro del África Subsahariana. Este país, posee enormes recursos minerales, y proporciona un 27% de la riqueza del continente. Sin embargo, debido al régimen de segregación racial (denominado apartheid) existente hasta 1994, la beneficiaria de la riqueza era una minoría blanca descendiente de europeos. En la actualidad, la población negra sigue viviendo en condiciones de extrema pobreza.

ASIA

INTRODUCCIÓN

El país de las siete mil islas

Asia, el más grande de los seis continentes que constituyen la Tierra. Incluidas las regiones insulares, abarca un área de unos 44.936.000 km2: aproximadamente, una tercera parte de la superficie terrestre. Sus habitantes representan tres quintas partes de la población total del mundo. A finales de la década de 1990, Asia tenía más de 3.400 millones de habitantes. Situada casi en su totalidad en el hemisferio norte, Asia limita al norte con el océano Glacial Ártico; al este, con el estrecho de Bering y el océano Pacífico; al sur, con el océano Índico, y al suroeste, con el mar Rojo y el mar Mediterráneo. Al oeste, la frontera convencional entre Europa y Asia, marcada por los Urales, se prolonga hacia el sur por el río Ural hasta el mar Caspio, continuando después hacia el oeste por el Cáucáso hasta el mar Negro. Muchos geógrafos prefieren considerar la masa continental formada por Europa y Asia un solo continente, denominado Eurasia. La tierra firme del continente asiático se extiende desde el extremo meridional de Malaca hasta el cabo Chelyuskin, en Siberia. Su punto más occidental es el cabo Baba, al noroeste de Turquía, y su punto más oriental es el cabo Dezhneva, al noroeste de Siberia. El mayor ensanchamiento del continente de este a oeste, su mayor amplitud longitudinal, alcanza los 8.500 Km. aproximadamente. En Asia se hallan el punto más bajo de la superficie terrestre, la costa del mar Muerto (395 m por debajo del nivel del mar) y el punto más alto, el monte Everest (a 8.848 m sobre el nivel del mar).Al sureste de la masa continental hay un conjunto impresionante de archipiélagos e islas, que se extiende, hacia el este, hasta Oceanía. Este conjunto está formado por las islas de Filipinas e Indonesia, que, a su vez, incluye las islas de Sumatra, Java, Célebes (Sulawesi), Borneo y Nueva Guinea. Al norte se extienden Taiwán, las islas que constituyen Japón y Sajalín. Por su parte, Sri Lanka y grupos de islas menores, como Maldivas y las islas Andamán y Nicobar están situadas en el océano Índico.

A causa de sus enormes dimensiones y carácter diverso, Asia se divide por comodidad en cinco regiones principales. Éstas son: la región asiática de la antigua Unión Soviética (conocida como Asia central soviética), que incluye Siberia , Asia centro-occidental y la vertiente meridional del Caucáso; Asia oriental, que comprende China, Tíbet, Mongolia, Corea del Norte y Corea del Sur y Japón; el Sureste asiático, que comprende Myanmar (antigua Birmania), Tailandia, Camboya, Laos, Vietnam, Malaysia, Singapur, Indonesia, Brunei y Filipinas; Asia meridional, que abarca India, Bangla Desh, Pakistán, Sri Lanka, Nepal y Bután; y el Suroeste asiático, que comprende Afganistán y los países integrantes de la región que normalmente se denomina Oriente Próximo—Irán, Irak, Turquía, Siria, Líbano, Israel, Jordania, Kuwait, Arabia Saudita y el resto de los estados de la península Arábiga. El continente, no obstante, también se puede dividir en dos grandes áreas culturales, entendiendo por tal aspectos étnicos, lingüísticos y religiosos: una gran área que se podría denominar espacio cultural sur oriental (el Este y el Sureste asiático), en el que primarían los pueblos mongoloides (xantodermos), las lenguas chino tibetanas y malayo-polinesias y las religiones budista y sintoísta; y otra llamada espacio cultural centro-sur occidental (la región asiática de la antigua Unión Soviética, el Suroeste asiático y Asia meridional), caracterizado por la presencia de pequeñas poblaciones mongoloides en la primera de ellas junto a grupos leucodermas (caucasoides), mayoritarios en las otras dos regiones, y en donde las lenguas más habladas son las semíticas, las indoeuropeas y las altaicas, y las religiones predominantes el Islam, el hinduismo y, en menor medida, el cristianismo.

ENTORNO NATURAL

Curso alto del río Indo

Al contrario que en otros continentes, el interior de Asia está formado por montañas, mesetas y depresiones estructurales intermedias. El núcleo montañoso, localizado al sur del centro geométrico del continente, está integrado por el Himalaya y sus cordilleras asociadas, y por la meseta del Tíbet. Alrededor de este núcleo central hay cuatro importantes regiones mesetarias (Siberia, China occidental, India meridional y la península Arábiga) y varias grandes depresiones estructurales y llanuras fluviales (como es el caso de Arabia).De acuerdo con la teoría de la tectónica de placas, la superficie de la corteza terrestre consta de enormes placas continentales y oceánicas, que en su mayoría están en continuo movimiento. De ellas, la más grande es la placa continental euroasiática. Partes de esta placa están compuestas por algunas de las rocas más antiguas encontradas en la Tierra, las de la era precámbrica (desde hace 4.650 millones de años hasta hace 570 millones), que actualmente se hallan en el escudo de Angará, en Siberia oriental, en gran parte de la península Arábiga, y al sur de la India, en la placa indo-gangeática.

Típico paisaje de tundra

El sistema fisiográfico asiático se centra en el Pamir Knot, una elevada región mesetaria, conocida como `el techo del mundo', situada en el área fronteriza de India, China, Tayikistán, Pakistán y Afganistán; aquí, varios picos superan los 6.100 m. Desde el Pamir hacia el oeste, avanzando en espiral, se encuentra el Hindú Kush y su prolongación a través del norte de Irán, los montes Elburz. Más allá de este último están las cordilleras del Caucáso, entre el mar Caspio y el mar Negro, y los montes Pónticos, a lo largo del mar Negro, en Turquía. Al sureste se encuentra el Gran Himalaya, que se prolonga paralelo a las menores, pero aún grandes, cordilleras situadas al norte y sur. Juntas, estas cordilleras forman un impresionante arco de este a oeste, de unos 2.500 Km. de longitud, que alberga numerosos picos que superan los 6.100 m, incluido el monte Everest. La alta cordillera Karakorum, que se extiende desde el este y el noroeste del Pamir, conduce a una de las secciones de los montes Kunlun, conocida como montes Altun (o Altun Shan). Esta línea de montañas continúa hacia el este a menor altura, como en el Nan Ling (Nan Shan), que se convierte en la cordillera Qin Ling (Ch'in Ling) al norte de China, y marca la gran división climática entre China septentrional y meridional. Entre el Himalaya y las cordilleras Karakorum-Kunlun se halla la meseta Tibetana, que tiene una altitud media entre los 3.660 m y los 4.570 m aproximadamente. Desde el Pamir, extendiéndose hacia el noroeste, está situado el gran Tian Shan, también con cumbres que superan los 6.100 m, que disminuye en altitud al aproximarse a las fronteras de Mongolia. Al noreste, la cordillera de Altái se extiende hacia el interior de la República de Mongolia. Más allá se hallan las cordilleras Sayan, Yablonovi y Stanovói, en Siberia oriental; estas dos últimas, en cambio, no son parte del núcleo montañoso.

Tian Shan, Asia central

Al norte del núcleo montañoso central existen varias depresiones estructurales importantes. Más al norte, entre el Tien Shan y los montes Altái, se halla la cuenca de Dzungaria, perteneciente a China. Al sur, entre el Tien Shan y las cordilleras Karakorum y Kunlun, se extiende la vasta cuenca de Tarim, en la que se encuentra uno de los desiertos más grandes de la latitud media, el Takla Makan. Finalmente, rodeada por el Kunlun y el Altun, está la profunda cuenca Qaidam (Tsaidam).Los tipos de suelo varían enormemente. Siberia está cubierta por los suelos de bosque ácido, típicos de la tundra y la taiga; además, el permafrost es frecuente, y el drenaje, por lo común, pobre. Estos suelos se funden con suelos de tierra oscura de pradera, estepa y desierto a lo largo de una enorme franja que se extiende desde China meridional hasta el mar Negro, por un lado, y hasta el Sureste asiático, por otro. Los suelos oscuros de estepa, los más fértiles de Asia, se hallan al norte de China central y al sur de Siberia occidental. En Asia oriental y meridional, los suelos más valiosos para la agricultura son los aluviales, situados en los valles inferiores de los grandes ríos, especialmente el Indo y el Ganges. Estos suelos constituyen la mayor parte del terreno agrícola de uso intensivo en Asia. En regiones situadas en latitudes más bajas hay suelos tropicales, que en general son poco fértiles. Estos suelos se transforman paulatinamente, hacia el norte, en suelos con mayor contenido de humus, algo más feraces.

El núcleo montañoso de Asia podría compararse con el eje de una rueda colosal, cuyos radios son grandes ríos que fluyen en todas las direcciones. Siete de estos ríos están entre los doce más largos del mundo. Los ríos Lena, Yeniséi y Obi fluyen hacia el norte, desde el margen septentrional y las estribaciones localizadas al noreste del núcleo montañoso hasta los límites del hielo del océano Ártico. Estos ríos fluyen a lo largo de vastas llanuras aluviales, con una capa de permafrost subyacente. Al este, desde las vertientes del Tien Shan y el Pamir, se hallan ríos como el Ili, el Sir Daria y el Amu Daria, que desembocan en mares interiores: el río Ili desagua en el lago Baljash, mientras que los otros dos lo hacen en el mar de Aral. Estos ríos, junto al río Zeravshan y otros menores del norte del Tíbet, China occidental y Mongolia meridional, constituyen la gran cuenca fluvial de Asia, con 10 millones de km2 de superficie. Al sur, sureste y este los grandes ríos fluyen a través de enormes llanuras. De suroeste a noreste, estos ríos son el Indo, el Ganges, el Brahmaputra, el Saluén, el Mekong, el Yangzi Jiang, el Huang He (o río Amarillo) y el Amur. Todos ellos, alimentados por glaciares o nieve, nacen en el interior o en los márgenes del núcleo montañoso.

Clima

El clima del continente es tan variado como la configuración de su superficie abarca desde el bosque ecuatorial a la tundra ártica—. En su mayor parte, la zona septentrional de Asia está dominada por el movimiento de las masas de aire polar continentales, que se desplazan desde Siberia occidental hasta el norte del Pacífico. Los inviernos son largos y rigurosos, los veranos cortos y fríos y las precipitaciones anuales leves. Un clima similar es típico de la meseta del Tíbet y otras zonas altas. Las regiones interiores tienen clima desértico de latitud media o semiárido, con inviernos severos y veranos entre templados y cálidos; las precipitaciones medias anuales son inferiores a los 230 milímetros. Sin embargo, los extremos meridionales y orientales del continente se caracterizan por los vientos monzónicos (véase Monzón), que en invierno soplan desde el frío interior hacia el sur y el este, y en verano desde los océanos, en dirección norte, hacia las tierras más cálidas. La mayoría de los extremos de Asia tienen un invierno seco, que varía de helado a frío, y un verano caluroso y húmedo, con fuertes concentraciones de precipitaciones en los meses de verano. Aunque el término monzónico se aplica a todos los climas de Asia oriental y meridional, el verdadero monzón sólo es típico de una parte del subcontinente indio y Myanmar; en estas áreas, la media de precipitaciones anuales supera los 2.000 Mm. En otras regiones de Asia meridional y oriental, las precipitaciones están, o bien menos concentradas en el verano, o bien distribuidas de manera uniforme a lo largo del año. Gran parte del Sureste asiático recibe corrientes de aire marítimo desde el océano Pacífico occidental en forma de efecto monzón. En los lugares donde intervienen los factores orográficos (es decir, la existencia de montañas), es probable que el invierno sea húmedo, como ocurre en las áreas costeras de Filipinas, Vietnam, Malaysia y parte de la India meridional. Las áreas costeras del Sureste asiático también soportan destructivos tifones, que se originan en el Pacífico occidental y la parte septentrional del mar de la China Meridional. El suroeste de Asia tiene un régimen climático diferente, característico de la zona mediterránea. Está dominado por una franja de altas presiones con masas de aire seco, relativamente estables, que se mueven lentamente de oeste a este llevando lluvias invernales y después se trasladan al norte de la India. El promedio de precipitaciones anuales es leve y prevalece el clima de estepa y desierto semiárido. Este régimen climático se extiende hasta el noroeste de la India.

FLORA

La flora en Asia es extraordinariamente variada y mantiene una íntima relación con los cambios en el suelo y el clima. En las lejanas extensiones septentrionales del continente, como Siberia, predomina la vegetación de tundra y taiga. La primera está compuesta por musgo y líquenes, principalmente; la segunda está formada en gran parte por bosques de alerce, pino, abeto y picea. Al sur de la taiga existen grandes zonas de praderas en dirección este-oeste. Al sur, éstas ceden su lugar a un desierto de matorral en el que la aridez se incrementa, al igual que en las cuencas situadas entre el núcleo montañoso y su periferia y en gran parte del suroeste de Asia. Al sur, sureste y este de Asia, en las latitudes más bajas, predomina el bosque tropical y ecuatorial, donde con frecuencia hay precipitaciones abundantes durante todo el año. La exuberante selva tropical de árboles de hoja perenne abunda en especies como la teca, el eucalipto, el roble y variedades de bambú y palmera. Al norte del ecuador existe un bosque tropical más abierto llamado monzónico. A su vez, éste se confunde al norte con un bosque subtropical perenne, como en China y el sur de Japón. En latitudes medias predominan los bosques en los que se mezclan árboles caducifolios y coníferas; éstos se funden con una región de bosques de coníferas al norte.

FAUNA

La fauna de Asia es tan diversa como los climas, suelos y vegetación del continente. Las regiones septentrionales son ricas en especies con pelaje espeso como el oso pardo, la nutria, la marta cibelina, el armiño y el lobo, además de una impresionante variedad de aves. Las estepas y las regiones semiáridas son el hogar del antílope y numerosos roedores, como la liebre y el ratón de campo. Hay peces de agua dulce en todo el continente; el lago Baikal es notable por su fauna característica, aunque la fuerte polución industrial amenaza la supervivencia de muchas especies. Hay ovejas y cabras salvajes en las montañas, en tanto que el yak salvaje habita en el Tíbet. La fauna está más dispersa en las regiones de desierto cálido del sureste y el sur de Asia, donde el animal nativo más famoso, el león asiático, casi se ha extinguido. Sin embargo, hienas y chacales son frecuentes en esta zona. La fauna nativa de las regiones más húmedas del este y sureste de Asia ha sido diezmada por los efectos de siglos de ocupación humana, sobre todo a causa de la pérdida de su hábitat y sus zonas de caza. Los monos, en cambio, son muy abundantes en las áreas meridionales, mientras que aún existen ejemplares de tigre indio, aunque en un número alarmantemente escaso, en partes del sur y sureste de Asia. Abundan las aves, serpientes y lagartos, y distintos tipos de cocodrilos están ampliamente distribuidos. Simios salvajes como el gibón y el orangután, muy disperso, son propios del Sureste asiático. Muchos tipos de ciervos y antílopes habitan también las áreas menos pobladas, como Borneo, donde abundan las ardillas voladoras y las ratas arborícolas. Entre los animales insólitos se hallan los poco comunes rinocerontes del Sureste asiático, el elefante asiático, el tapir, el pangolín y el búfalo salvaje de la India y del Sureste asiático.

AGRICULTURA

La mayor parte del suelo asiático resulta inadecuado para la agricultura: menos de la tercera parte es de uso productivo. En general, la unidad básica de producción es la aldea, no la granja. Al sur, sureste y este de Asia, la agricultura se caracteriza por tener pequeñas parcelas en llanuras aluviales, demasiados habitantes en muy poco terreno, producción dedicada en su mayor parte a la subsistencia, altas tasas de arrendamiento (excepto en los países comunistas), fuerte dependencia de los cereales y otros productos alimenticios y tecnologías anticuadas. El arroz es el alimento básico del sur, sureste y este de Asia. Normalmente crece en condiciones de humedad. En el sur y sureste de Asia las cosechas son relativamente bajas, las instalaciones de regadío controlado están desigualmente desarrolladas y se practica el doble cultivo. Sin embargo, en India y Pakistán los sistemas de regadío y la introducción de variedades de semillas de alto rendimiento desde la década de 1970 han ayudado a estabilizar las cosechas anuales y a incrementar significativamente la producción total. En la actualidad, Pakistán exporta arroz, mientras que Japón ha demostrado cómo se puede conseguir un gran incremento en las cosechas y la producción de arroz mediante la introducción de variedades de alto rendimiento, la cuidadosa administración del agua, la aplicación de fertilizantes y la eliminación del latifundio en un sistema agrícola todavía basado en las pequeñas granjas.

Las nuevas variedades de arroz, altamente productivas, se han distribuido extensamente en muchas partes del Sureste asiático, así como en India y Pakistán, desde finales de la década de 1960 (la llamada `revolución verde'), y la producción se ha elevado, aunque no tanto como se esperaba. La media de las cosechas arroceras de India, Tailandia y Myanmar sólo alcanza la tercera parte de las cosechas de Japón. En el primero de estos países, la introducción de variedades de trigo de alto rendimiento, desarrolladas en México, ha tenido un impresionante impacto en las cosechas de ciertas áreas: el trigo es ahora el segundo cultivo más importante del país. Las plantaciones agrícolas a gran escala situadas en latitudes más bajas contrastan de manera muy acusada con la predominante producción de subsistencia que las rodea. En las plantaciones se produce caucho, aceite de palma, derivados del coco, té, piña, fibra de abacá y otros cultivos comerciales destinados a la exportación. La producción en plantaciones se inició durante el periodo colonial en el sur y sureste de Asia; muchas fincas permanecieron bajo control y propiedad extranjera. La mayoría de estos cultivos comerciales también se producen en los minifundios en cantidades considerables. La agricultura de Asia oriental está basada en los cultivos de arroz en las zonas situadas en torno a los 35° de latitud N en China y alrededor de los 40° de latitud N en el resto de la región. En comparación con el Sureste asiático, las cosechas son abundantes, el doble cultivo es frecuente, el regadío está muy controlado y la introducción de fertilizantes es extremadamente alta, especialmente en Japón. Al norte del río Huai, en China, el trigo sustituye al arroz y a los cereales de secano, en especial sorgo y maíz, todos cultivados en la forma intensiva característica de la agricultura china. Aunque la población rural de China estaba organizada hasta hace poco en grandes entidades administrativas conocidas como comunas, el cultivo de bajo rendimiento se ha realizado básicamente en las pequeñas aldeas dentro de éstas. Se crían cerdos, aves de corral y peces (en estanques) allí donde es posible, en el norte y el sur de la región; la industria lechera y de carne de vacuno sólo se desarrolla en Japón y Corea. En las regiones más áridas del interior de Asia se cultivan cereales de secano, pero predomina el pastoreo: vacas, ovejas y caballos son los animales más importantes. La agricultura de regadío, típica de los oasis, se halla en lugares favorecidos de Asia central. Los cultivos de cereales de secano, el pastoreo nómada y los cultivos de regadío en los oasis son también característicos del suroeste de Asia. En su inmensa mayoría, sin embargo, los niveles de producción son bajos.