Adopción

Ciencias sociales. Nacional. Internacional. Centros de menores. Procedimiento. Familia adoptiva. Entrevistas

  • Enviado por: Patry
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 185 páginas
publicidad
cursos destacados
Programa Superior Universitario en Gestión Empresarial
CEAC
Gracias a este programa superior aprenderás las acciones relacionadas con la gestión financiera de una empresa, la...
Solicita InformaciÓn

Gestión por competencias (Con tutorías)
Grupo Adams
¿Sabrías aplicar un modelo de gestión por competencias a tu negocio? En tan solo 60 horas, gracias a este curso...
Solicita InformaciÓn

publicidad

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA Y ESTADO DE LA CUESTIÓN.

El tema en el que se centra nuestro trabajo es el proceso de adopción y todo los componentes sociales y psicológicos que giran alrededor de él.

Con este trabajo pretendemos dejar claro todo lo que conlleva un proceso como este, dejando atrás los mitos que se han ido creando a lo largo del tiempo sobre él, así como dejar claramente reflejados los requisitos del proceso en lo que se refiere a aspectos administrativos. También nos gustaría plantear los principales problemas con los que se encuentran los padres adoptivos antes, durante y después de recibir al niño adoptado.

Además, aunque el trabajo está centrado principalmente en adopción nacional, dedicaremos una parte bastante extensa a la adopción internacional, debido al auge que está experimentando últimamente, ya que hasta ahora, el número de niños destinados a la adopción en España estaba siendo cada vez más bajo (y mucho más en el caso de los bebés), por lo que se llegaron a cerrar las listas, aunque ahora parece que el número está aumentando y se volverán a abrir esas mismas listas.

Nuestro objetivo es que tras finalizar este pequeño estudio sociológico, queden bien claro los principales puntos sobre los que se basa el tema que nos ocupa: la adopción.

Para centrar un poco más el trabajo en cuanto a cifras se refiere, a continuación expondremos un par de tablas que reflejan datos, tanto de adopción nacional como internacional, referidos al año 1998 en Galicia:

Adopción nacional. Resumen 1998.

CONCEPTO

La Coruña

Lugo

Orense

Ponteve-dra

TOTAL

Solicitudes

Abiertas

72

45

40

72

229

Solicitudes

Archivadas

56

24

2

43

125

Solicitudes idóneas.

265

82

86

253

686

Menores en acogimiento

Preadoptivo

62

13

3

47

125

Propuestas de adopción realizadas

15

9

14

48

86

Autos de adopción producidos

22

16

9

17

64

Solicitudes pendientes de estudio

72

47

8

92

219

Como se pude ver de la tabla anterior, y teniendo en cuenta el largo tiempo que dura un proceso de adopción sobre todo en el caso de adopción nacional, los datos numéricos que podemos observar son importantes, y superan en bastante a los de adopción internacional que pasaremos a reflejar a continuación.

ADOPCIÓN INTERNACIONAL. RESUMEN 1998.

PAÍSES

NÚMERO DE ADOPCIONES

El Salvador

2

Bolivia

2

Colombia

4

Venezuela

6

Perú

1

China

2

India

5

Rusia

2

Hungría

1

Brasil

2

R. Dominicana

1

TOTAL

28

Como se puede observar, el número de adopciones llevadas a cabo con éxito en países extranjeros es menor, aunque hay que tener en cuenta que los datos son de 1998, y que últimamente este tipo de adopción, por ser más sencilla y por durar menos tiempo, es más elegida por los padres que tiene pensado adoptar un hijo en el extranjero.

Pasando un poco de lo que es la parte estadística del tema, pasaremos ahora a comentar lo que hizo que eligiéramos el tema de la adopción para nuestro trabajo.

Antes de empezar, nosotras queríamos centrarnos en un tema que tuviera que ver con menores, y la verdad es que la adopción nos pareció un tema interesante, ya que nuestra otra opción eran los malos tratos a menores, pero nos parecía un tema demasiado difícil para tratar con nuestra preparación.

El problema fue que no nos paramos a pensar mucho en las dificultades que tendríamos a la hora de realizar el trabajo de campo, y la verdad es que fueron muchas, porque los centros son muy reacios a recibir a estudiantes, pero estas ya se plasmarán en el apartado correspondiente. Aquí nos centraremos en el interés que el trabajo suscitó en nosotras.

Teníamos muy claro que el tema de los niños abandonados que se tienen que incorporar a una nueva familia tras ser adoptados era interesante, dado que suponía en muchos casos una especie de socialización secundaria. Por eso, hacemos más hincapié en este sentido, aunque también dejamos espacio dentro del trabajo para aquellos niños que tras ser ingresados en centros de menores son de difícil adopción debido a su carácter y la mayoría de las veces a la edad; porque pasados los seis o siete años, es difícil que un niño salga en adopción, y como ya comentamos antes, el hecho de que en España no haya casi niños en condiciones de adoptar y de que los que hay ya no son especialmente pequeños, hace que las parejas se decanten por la adopción internacional que les puede proporcionar niños más pequeños y en un menor periodo de tiempo.

Como objetivos de nuestro trabajo presentamos los ya expuestos en el proyecto, que eran los siguientes:

  • Causas de la llegada a un centro de acogida.

  • Adaptación e inadaptación en el centro.

  • Proceso de adopción.

  • Adaptación familiar y escolar.

  • Información de la condición de adoptado.

Estos eran en un principio las metas que queríamos conseguir tratar dentro

del trabajo, pero a medida que fuimos adentrándonos más en el mundo de la adopción, nos dimos cuenta de que había muchísimos más factores destacados en el proceso, por lo que vimos necesario tratarlos también dentro de nuestro trabajo. Algunos de ellos son:

  • Principales razones que llevan a una persona a decidir adoptar un hijo.

  • Características de un centro de menores.

  • Vida de los niños en estos centros.

  • Aspectos destacados de la reinserción social o familiar de estos niños.

  • Dificultades del proceso.

  • Testimonios.

Con respecto a este último punto de los testimonios, queremos destacar que

dado la dificultad que nos supuso contactar con gente que hubiera adoptado algún niño, debido a que los padres que adoptan no lo van diciendo por ahí y tiene mucho miedo por el niño, y los organismos acreditados no pueden facilitar esta clase de información porque es confidencial, recurrimos a los testimonios que encontramos en las fuentes bibliográficas para que quedara plasmada la realidad que gira sobre este tema, ya que son muchos los itos y mentiras que sobre el se plantean.

1- INTRODUCCIÓN:

Adoptar un niño no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Los padres que soliciten la adopción deben haber reflexionado conociendo los pros y los contras de este proceso. Tienen que comprometerse para toda la vida. Por esta razón no debe tratarse de un acto impulsivo que los padres decidan porque, simplemente, de repente les apetece tener un niño. Si la decisión se toma de esta forma, podría traer consigo consecuencias negativas y tristes como devolver al niño a su país de origen, en el caso de la Adopción Internacional, o incluso que el menor solicite su vuelta a un centro de menores porque no quiere estar con esa familia.

Para evitar estas situaciones que, afortunadamente, se producen pocas veces, es necesario que los padres pasen un informe de idoneidad. Mediante éste se establece si los futuros adoptantes están capacitados para su labor y si son o no adecuados.

Uno de los fallos más comunes en la decisión y proceso de adopción es que los padres estén tan ansiosos que no quieran esperar la media de dos años que se tarda en adoptar un niño, y caigan en la adopción ilegal. En este caso se pagan unos seis millones de pesetas y se consigue un niño recién nacido en un país subdesarrollado, mediante el tráfico de menores o las madres de alquiler. Si se llega a esto, no sólo se estará fomentando el tráfico de niños, sino que, además, puede acarrear serios problemas pues el niño no podrá ser registrado legalmente como hijo suyo una vez que vuelvan a España. Al no estar registrado, el menor no disfruta de los derechos que tendría si lo estuviera y que, además, son iguales a los de un hijo biológico.

En España se están incrementando el número de adopciones. Pero se incrementan de tal forma que no todos los candidatos a padres conseguirán su propósito ya que hay más solicitudes que niños en situación de ser adoptados. Por poner un ejemplo, en la comunidad autónoma de Madrid las solicitudes que hay cubren el cupo de niños para adoptar hasta el año 2010.

Algo muy importante que los padres deben saber, es que el proceso de adopción es un proceso largo y, en muchas ocasiones, difícil de afrontar para los adoptantes. Los profesionales que se encargan de llevarlo a cabo deben profundizar en la forma de ser, trabajo, amistades, pareja... de los posibles adoptantes. A los solicitantes muchas veces les resultan excesivas las preguntas, entrevistas o indagaciones, pero también deben comprender que la Administración tiene bajo su tutela unos niños que, normalmente, han sido abandonados, y lo único que buscan es lo mejor para ellos.

Por otra parte, los solicitantes también deben saber que los requisitos que se piden para poder adoptar un menor, no están al alcance de cualquiera. En primer lugar, hace falta tener un nivel económico bueno que pueda asegurar el buen cuidado del niño. Pero un punto sin duda más importante que el anterior es asegurarse de que el niño recibirá afectividad y amor por parte de sus padres. Tampoco es bueno un excesivo interés, pues asistentes sociales han observado solicitantes demasiado ansiosos por conseguir un hijo, llegando casi a la obsesión.

Debemos tener en cuenta que las solicitudes para adoptar un niño son muchas, por lo que los padres no deben desesperarse al comprobar que el proceso lleva mucho tiempo, y que, en muchas ocasiones, los solicitantes puede que no consigan lo que esperaban. En Galicia, por ejemplo, “en 1998 se tramitaron 63 expedientes de adopción internacional, de los que 43 se resolvieron favorablemente para las familias solicitantes. Además, 622 parejas gallegas figuran en la lista de espera para adopciones nacionales.”(VER ANEXO).

A continuación expondremos nuestro trabajo, en el que explicaremos los aspectos sociológicos que puede desencadenar la adopción, así como los trámites y requisitos necesarios para poder adoptar un niño. Intentaremos explicar también los diferentes tipos de adopciones que puede haber, acompañando estas descripciones de entrevistas y cuadros estadísticos.

La parte teórica de nuestro trabajo, que expondremos a continuación, es una síntesis de una serie de libros y folletos informativos que enumeramos a continuación:

  • Audusseau - Pouchard, M. (1997): Adoptar un hijo hoy, Barcelona: Planeta.

  • Suárez Sandomingo, J. M.(199 ): Centros de menores de onte a hoxe, Xunta de Galicia.

  • Rodrigo, M. J. y palacios, J.(1998): Familia y desarrollo humano, Psicología y Educación: Alianza Editorial.

Estos son los principales libros que hemos utilizado para realizar la parte teórica, pero, a mayores, hemos consultado otras fuentes bibliográficas tales como folletos informativos, artículos de periódicos, revistas... La totalidad de las fuentes consultadas será expuesta en la bibliografía.

2. LA DECISIÓN DE ADOPTAR

Cuando una pareja desea adoptar a un niño tiene que contestar a una pregunta en principio sencilla: <<¿Por qué quieren ustedes adoptar?>>

Los adoptantes tienen un difícil camino por delante, ya que serán investigados con detalle por los asistentes sociales con el fin de averiguar si detrás de sus razones por adoptar un niño se esconden anomalías.

Por ello como dice Audusseau: “las razones que aduzcan los adoptantes deben ser claras, detalladas, reales y concretas, ya que sus motivaciones serán analizadas minuciosamente por los servicios de atención a la infancia, que actúan en interés exclusivo del niño.”

Muchas parejas deciden adoptar un niño por causas biológicas, porque uno de los dos miembros de la pareja es estéril, tras pasar por fallidos intentos como la fecundación in vitro, la pareja se resigna a la posibilidad de tener un hijo propio y por eso se animan a adoptar.

Otra parejas renuncian a tener un hijo biológico y prefieren adoptarlo. Sean cuales sean sus motivos, los adoptantes tienen que tener claro que es un proceso complejo y que hace falta mucha fuerza de voluntad para que los resultados sean satisfactorios. También es conveniente que sepan que para adoptar a un niño no se puede caer en el error de la compasión y adoptar por pena. Así pues, creemos que es digno de reflejar el comentario de Audusseau: “la adopción no puede ser una obra de caridad. El futuro de seres humanos frágiles y sometidos a situaciones precarias está en juego, y depende de los adoptantes. Sin duda, la caridad es un sentimiento noble y denota una actitud solidaria con el sufrimiento ajeno, pero en muy pocas ocasiones se muestra compatible con el hecho de adoptar, que supone un compromiso para toda la vida.”(1)

Cuando una pareja quiere adoptar tiene que pensar en múltiples preguntas antes de actuar, así la pareja deberá reflexionar sobre si será capaz de querer a un niño que no es suyo biológicamente, si aceptarían a un niño discapacitado etc. Por otro lado consideramos que para que los adoptantes logren con éxito su propósito, primordialmente tienen que saber que el niño que van a criar es diferente a ellos porque va a tener los rasgos físicos de sus padres biológicos. De acuerdo con lo que dice Audusseau: “Es indispensable que los adoptantes vivan el duelo por el niño natural que no tendrán, es decir, que renuncien a identificarse como padres biológicos.”

Es importante saber que la persona que dese adoptar no caiga en el fallo de adoptar para compensar una necesidad afectiva sino que deben asumir que van a dar una familia a un niño y a hacerlo feliz sin pensar solamente en llenar el vacío que sufren por no poder ser padres. Esto lo refleja muy bien el autor en el siguiente párrafo: “la pareja debe conocer sus límites y saber hasta donde esta dispuesta a llegar, los futuros padres deben entender que no son la única parte de ese asunto. La adopción compromete tanto el deseo de ser padre/madre como el deseo de ser hijo.”

3. CENTROS DE MENORES

En relación con los centros de menores vamos a ver las causas que llevan al menor a ser internado en un centro, las funciones de los centros, los tipos de centros que existen, y por último su nivel de adaptación al centro.

3.1 FACTORES INFLUYENTES EN EL INTERNAMIENTO DEL MENOR EN EL CENTRO.

Cuando una persona abandona a su hijo consideramos que es un hecho horrible y cruel; pero no nos paramos a pensar que tras la decisión de abandonar a un hijo puede haber innumerables razones. Hay mujeres que dan a su hijo en adopción o lo llevan a un centro de menores porque han sido víctimas de una violación y no quieren tener al hijo; otro caso es el de las prostitutas que dándose cuenta que su mundo no es bueno para el futuro de sus hijos también suelen darlos en adopción. Una de las razones más frecuentes de abandono es la miseria y la incapacidad, esta incapacidad puede darse por varias causas; por problemas de drogas y alcohol en los padres, por problemas físicos y enfermedades graves como el SIDA...

Otros motivos que hacen que un niño llegue a un centro de menores pueden ser por ejemplo el adulterio matrimonial ya que la mujer por miedo a represalias abandona al hijo; la extrema juventud de las mujeres cuando se quedan embarazadas; la desaparición del hombre ante el embarazo de la mujer que muchas veces por temor al entorno familiar y social deciden dar el niño en adopción...

A parte de las razones comentadas en otros apartados de este trabajo como el maltrato infantil; el niño que llega al centro se siente solo y lo que es peor, se siente culpable: “El hecho de ser abandonado es dramático para el niño que soporta la inmensa carga de vivir esa situación; se le amputa una parte de su historia y sobre todo se le obliga a aguantar la enorme incertidumbre sobre qué o quién es el culpable de las circunstancias que le han tocado en suerte. De hecho, la gran mayoría de niños confiesan que se torturan acusándose a si mismos de haber sido abandonados; suelen preguntarse: <<¿Qué hemos hecho de malo para que nos dejen así?>>.

Estos y otros motivos sean más o menos crueles llevan al niño a un desamparo total por eso es tan importante la figura de los centros de menores, con el fin de paliar la difícil situación que viven y conseguir así que salgan adelante y puedan llevar una vida sino igual por lo menos lo más parecida a los demás niños.

3.2. LAS FUNCIONES DE LOS CENTROS

Los centros de menores suelen atender principalmente a la situación particular en la que cada menor llega al centro; para así saber como debe ser tratado. De esta forma los centros de menores pueden servir como centros de acogida para los menores que han sufrido el abandono familiar, para los que sean huérfanos, víctimas de malos tratos o cualquier otra situación que necesite una medicación o atención urgente. Los centros de menores también se ocupan de intentar que los niños desamparados reciban una atención similar a la del hogar familiar; con el fin de que logren socializarse en comunidad y desarrollar completamente su vida. Por último cabe destacar que los centros atienden a menores con características personales, sociales, familiares... especiales, ya que al no poder ser amparados por medio de la adopción, acogimiento familiar etc. Debido a que fueron internados en el centro por orden judicial, necesitan de la atención específica de un personal altamente cualificado.

3.3. TIPOS DE CENTROS DE MENORES.

Debido a que esta información la hemos obtenido de un artículo de un Diario Oficial de Galicia que data del 20 de marzo de 1996 en el que la Conserjería de Familia, Mujer y Juventud habla sobre los derechos de los menores consideramos transcribir la siguiente documentación:

1.- Centros residenciales:

Los centros residenciales de menores se clasifican en los siguientes tipos: casas de acogida, casas de familia, minirresidencias, residencias, centros, centros de reeducación y viviendas tutueladas.

- Casas de acogida:

Son establecimientos de carácter residencial no permanente, destinados a acoger en situaciones de urgencia a menores de los dos sexos en los casos en que se vean privados de su domicilio debido a situaciones extremas causadas por problemas familiares, malos tratos, abandono y otros supuestos análogos.

- Casas de familia:

Son equipamientos residenciales destinados a menores, con unas dimensiones reducidas y instalados en viviendas normalizadas sin distinción de las de su entorno, y una capacidad máxima de 8 plazas para la atención de menores de ambos sexos. Están atendidas por educadores especializados y en ellas se intenta obtener un tipo de convivencia análoga a la de una familia natural.

- Minirresidencias:

Son minirresidencias de menores los equipamientos residenciales de dimensiones reducidas, instalados en viviendas normalizadas, con una capacidad máxima de 15 plazas para la atención de menores de ambos sexos, y que están al cuidado de un equipo de educadores especializados.

- Residencias:

Son residencias de menores los establecimientos de carácter asistencial y educativo destinados a la atención de menores de ambos sexos, con una capacidad de entre 15 y 25 plazas y que cuentan con un equipo de educadores especializados.

- Centros:

Son centros de menores los equipamientos residenciales de carácter educativo y asistencial destinados a la atención de menores de ambos sexos y distintas edades y que tienen una capacidad máxima de 40 plazas distribuidas en unidades de convivencia de dimensiones reducidas (10 plazas) con espacios y ritmos de vida autónomos dentro de la organización general. La atención de los menores estará a cargo de un equipo de educadores especializados.

- Centros de reproducción:

Son centros de reeducación de menores los equipamientos residenciales de carácter educativo destinados a menores de ambos sexos y de más de 12 años que presentan problemáticas de conducta o están sometidos a medidas judiciales de internamiento y requieren un apoyo especial.

El régimen de atención de estes centros puede ser:

  • Régimen abierto: la atención en régimen abierto supone la obligación del menor a residir en el centro, participando en la vida cotidiana de este y realizando las actividades escolares o laborales fuera de él. Los menores y jóvenes en régimen abierto podrán, además, salir todos los fines de semana y períodos vacacionales en la medida de lo posible.

  • Régimen semiabierto: la atención en régimen semiabierto supone la obligación del menor de residir en el centro, participando en la vida cotidiana de él y realizando las actividades escolares o prelaborales fuera de él, excepto en los casos que se considere que su realización fuera del centro no perjudica la aplicación de la medida.

Los menores en régimen semiabierto podrán disfrutar de permisos de fines de semana y vacaciones, excepto las limitaciones que se puedan establecer por resolución judicial o decisión del equipo educativo del centro en aplicación del reglamento de régimen interno.

  • Régimen cerrado: la atención en régimen cerrado supone la obligación del menor o joven de residir en el centro permanentemente, realizando todas las actividades en el interior de él.

Los menores en régimen cerrado solamente podrán salir del centro con autorización judicial y, en esos casos, lo harán acompañados de un educador.

  • Viviendas tuteladas los equipamientos residenciales instalados en viviendas normalizadas dirigidos a jóvenes de edades en torno a la mayoría de edad que debido a su situación socio-familiar necesitan apoyos para que alcancen su autonomía definitiva, funcionando en régimen de autogestión bajo supervisión técnica.

2. Centros diurnos:

- Centros de atención de día.

Son centros de atención de día los equipamientos que les proporcionan durante el día a menores que pertenecen a familias en situación de necesidad, una serie de servicios de apoyo socio-educativo y familiar, con el objetivo de favorecer su proceso de normalización. Pueden funcionar como centros específicos de atención de día o como unidades de atención de día integradas en centros residenciales de menores.

- Pretalleres:

Son pretalleres los equipamientos que ofrecen durante el día un servicio de actividades y diversos apoyos dirigidos a jóvenes, con el objetivo de prevenir situaciones de marginación derivadas del fracaso o absentismo escolar y proporcionarles una asistencia orientada al desenvolvimiento de la autonomía personal y a la adquisición de las habilidades necesarias para su incorporación en el mundo laboral, compensando sus déficits formativos a través del aprendizaje teórico-prática de un oficio que les facilite la dicha corporación

Estos equipamientos pueden ser autónomos o estar integrados en centros de atención de día o centros residenciales.

Cabe decir que todos los centros de menores deben contar con un personal que tenga la titulación mínima de grado medio en áreas de psicología, pedagogía.

3.4. ADAPTACIÓN DEL MENOR AL CENTRO.

Para que un niño pueda adaptarse al centro además de recibir los cuidados higiénicos y alimenticios necesarios debe recibir muestras de cariño u apoyo; ya que por unos motivos o otros no se le han dado. Cuando el menor llega al centro se comporta de forma reacia a sus nuevos cuidadores y el proceso de adaptación no le es fácil; el niño que normalmente se encuentra indefenso tanto física como psíquicamente necesita de una continua dedicación con el fin de conseguir que se integre en el centro y recobre las ganas de luchar y salir adelante.

Cabe decir que algunos niños no llegan adaptarse al centro, bien por la gravedad de su situación debido a las terribles experiencias a las que fueron sometidos, bien porque el centro no cumpla los requisitos apropiados y no esté en condiciones de darle a los niños la ayuda y protección que necesitan.

4- LA ADOPCIÓN NACIONAL:

Una de las principales quejas de las familias que desean adoptar un niño, es precisamente la falta de éstos. Es cierto que faltan recién nacidos en situación de ser más edad, enfermos o con algún tipo de minusvalía que pueden ser adoptados. El problema está en que casi ninguna familia se atreve a afrontar el reto de adoptar un niño que tenga alguna enfermedad, pues, en la mayoría de los casos, son niños con SIDA o alguna enfermedad terminal y los adoptantes no quieren correr el riesgo de perder al niño.

La adopción nacional está regulada por una serie de requisitos que son obligatorios en todas las comunidades autónomas sin posibilidad de cambio. Aún así, cada comunidad puede restringir o especificar un poco más estos requisitos, respetando siempre los estatales. La adopción siempre debe ser dictaminada por un juez un juez y crea entre los adoptantes y el niño los mismos derechos y deberes que entre unos padres y su hijo biológico.

Debemos tener en cuenta que no todos los menores que se encuentren en un centro de acogida, pueden ser adoptados. Antes de que una familia pueda acceder a adoptar un niño, se intenta por todos los medios que el niño permanezca con sus padres biológicos. En la mayoría de los casos, esto no es posible pues el niño puede haber sido abandonado y no se tienen noticias de sus padres, o éstos están en la cárcel. Aún así, en Galicia, por ejemplo, “se llevan a cabo numerosos programas de ayuda, entre los que destaca el dirigido a la integración del menor, mediante el cual se presta apoyo económico a los padres necesitados para que éstos puedan mantener a sus hijos. Una norma similar se aplica a las subvenciones que se otorgan a los ayuntamientos para que ofrezcan una atención directa a estos pequeños.”

El Ministerio de Asuntos Sociales promovió en 1994 una campaña “para fomentar la adopción de minusválidos y enfermos, pero ésta tuvo un efecto moderado: en La Coruña se registraron cuatro peticiones de este tipo.” Esto demuestra lo comentado anteriormente, y es que los solicitantes siguen prefiriendo bebés sanos a niños enfermos, sin tener en cuenta que el resto de los solicitantes piensan como ellos y, por lo tanto, los niños enfermos se quedarán en los centros de acogida.

4.1-REQUISITOS PARA LA ADOPCIÓN NACIONAL:

Cualquier persona o familia puede solicitar una adopción siempre y cuando reúna los siguientes requisitos regulados por el artículo 175.1 del Código civil:

  • No pueden tener expedientes penales y deben gozar de todos sus derechos civiles.

  • Tener como mínimo veinticinco años. En el caso de que se trate de una pareja, bastará con que uno de ellos tenga esta edad. En todo caso deben tener, por lo menos, catorce años más que el adoptado.

  • Para evitar que el niño tenga abuelos en vez de padres, los adoptantes no pueden tener más de cincuenta y cinco años, y el mayor, cuando son dos, no puede tener cuarenta años más que el adoptado.

Así mismo, también los adoptados deben cumplir una serie de requisitos para que su adopción se pueda llevar a cabo:

  • Sólo pueden ser adoptados los menores no emancipados y sólo en situaciones excepcionales es posible la adopción de un mayor de edad o de un menor emancipado.

  • Los menores no emancipados sólo pueden ser adoptados cuando se da alguna de las siguientes circunstancias:

  • Que los padres fueran privados de la patria potestad.

  • Que los padres dieran el consentimiento para la adopción. En el caso de recién nacidos deben haber transcurrido 30 días desde el nacimiento para que la madre pueda dar su consentimiento.

  • Que fueran abandonados desde el día que nacieron sin ser reconocidos por sus padres. En este caso, también deben haber transcurrido 30 días.

  • En caso de que el menor a adoptar tenga más de 12 años, éste debe dar su consentimiento para su adopción.

  • Documentación necesaria para el inicio del trámite:

    Después de cumplir todos los requisitos legales, los solicitantes deben mandar un escrito a la Dirección General de Atención a la Infancia de la comunidad en la que residan. Si, por ejemplo, se trata de Galicia, los padres deben enviar este impreso a la Consellería de Familia, Muller e Xuventude. En este escrito deben figurar los motivos por los cuales se quiere adoptar y las preferencias con respecto al niño. Así mismo, junto con la solicitud, deben adjuntarse los siguientes documentos:

    • Fotocopia compulsada del D. N. I de cada solicitante.

    • Dos fotografías tamaño carné de cada solicitante.

    • En el caso de parejas, certificado literal de matrimonio o certificado oficial de convivencia.

    • Certificado de empadronamiento.

    • Libro de familia de los solicitantes y páginas en las que figuran los hijos (si se tienen).

    • Actas judiciales de separación, divorcio o nulidad del matrimonio, si procede.

    • Certificado de antecedentes penales de cada solicitante.

    • Fotocopia de la última declaración del impuesto sobre la renta de las personas físicas.

    • Documentación acreditada de ingresos.

    • Informe médico sobre los antecedentes de los solicitantes y el estado actual de salud de cada uno y, si procede, tratamientos que reciben

    • En el caso de presentar una minusvalía, certificado del Centro de Atención a los Minusválidos (CAD) correspondiente al territorio.

    Los solicitantes no deben caer en el error de pensar que al enviar todos los documentos ya tiene todo resuelto. En realidad, el proceso es mucho más largo y complejo. Todavía transcurrirá bastante tiempo hasta que la Administración convoque a los solicitantes para comenzar con las entrevistas.

    4.2-EL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO:

    Mediante este proceso se va a evaluar a los posibles padres a través de entrevistas y expedientes psicológicos con el fin de saber si pueden o no obtener el certificado de idoneidad. Lo va a llevar a cabo un equipo de profesionales que valorará las solicitudes en orden cronológica según fueron recibidas. En este proceso de valoración se tienen en cuenta, entre otros, los siguientes aspectos:

    • Que la diferencia de edad entre el adoptante y el adoptado sea inferior a cuarenta años, excepto si los solicitantes deseen aceptar grupos de hermanos o menores con problemas, ya que en tal caso la diferencia de edad puede ser superior.

    • Que el medio familiar de los solicitantes reúna condiciones adecuadas para la integración de los niños en lo que se refiere a la vivienda, medios de subsistencia, capacidad educativa e integración social.

    • Que las motivaciones para conseguir la adopción sean positivas y adecuadas.

    • Que las condiciones de salud física y psíquica de los solicitantes permitan atender al niño correctamente.

    En cuanto al procedimiento administrativo, se llevarán a cabo una serie de pasos como son una primera entrevista, el inicio del expediente... Todos estos pasos tienen su razón de ser, pues en cada uno de ellos se evaluará una parte distinta de la familia y todas y cada una de ellas son indispensables para conseguir el certificado de idoneidad.

    La primera entrevista:

    Durante este primer encuentro se evaluarán, en términos generales, las razones por las cuales se quiere adoptar. Así mismo, los profesionales informan a los solicitantes de la pesadez y la larga duración del proceso, al mismo tiempo que insisten en que pocos niños son adoptables. Con “pocos niños” nos referimos a bebés, ya que también se debe informar a los solicitantes de que hay muchos niños mayores en centros de acogida esperando a que alguien los adopte. Durante esta entrevista, el representante de la Administración también debe comunicar a los solicitantes la gran cantidad de niños enfermos que se pueden adoptar mucho más fácilmente. Pero deben ser los propios solicitantes los que decidan si creen estar o no preparados para aceptar esa difícil tarea. En la mayoría de los casos ningún solicitante está preparado para acceder, de repente, a adoptar un niño enfermo, pero ellos mismos deberán reflexionar y pensar en la posibilidad que se les acaba de ofrecer. Deben tener en cuenta, también, que el proceso de adopción de un niño enfermo es mucho más largo que el de un niño sano.

    Este encuentro se denomina toma de contacto, y es el primero de una larga serie de entrevistas, un mínimo de seis, que los solicitantes realizarán con un psicólogo y un asistente social.

    El inicio del expediente: la información psicológica y sociofamiliar.

    Es obligatorio en todas las comunidades autónomas, que los solicitantes participen en reuniones informativas. Estas reuniones tiene como finalidad informar a los posibles adoptantes de los trámites necesarios para poder llevar a cabo una adopción.

    Una vez que se inicia el expediente de aceptación y ya se han presentado todos los documentos necesarios, se iniciará un proceso para conseguir todos los datos referentes al contexto sociofamiliar. Con esto se pretende conseguir que el menor se inserte en una familia con buena relación familiar. Esto se hará por medio de un cuestionario, en el que se indagará en la siguiente información:

    • Composición y estructura de la familia.

    • Salud.

    • Cultura.

    • Trabajo e ingresos económicos.

    • Relaciones sociales.

    • Motivos y condiciones de la adopción.

    Una vez evaluadas las encuestas, los solicitantes deberán hablar sobre si mismos y, nuevamente, explicar las razones que les han motivado para querer adoptar un niño. Después de esto, es cuando se inicia realmente el proceso de selección, en el cual los posibles adoptantes deberán entrevistarse repetidas veces con un asistente social y un psicólogo que evaluarán las capacidades que poseen los solicitantes para hacerse cargo de un niño. Una de estas entrevistas debe realizarse en casa de los posibles adoptantes para que se pueda evaluar el contexto familiar.

    El papel del asistente social:

    El asistente social será una de las personas que estará presente en las entrevistas realizadas a los solicitantes. Su trabajo es el de extraer conclusiones a partir de las entrevistas que realice con los posibles adoptantes y saber si pueden ser o no unos buenos padres. Por lo general, las preguntas que haga serán un poco más concretas, acerca del modo de vida o de la relación familiar. Como hemos dicho antes, una de las entrevistas se debe realizar en casa de los adoptantes, pues conocer la casa en la que viven puede ser clave ya que en ocasiones refleja el carácter y la manera de ser.

    Aparentemente, el encuentro con el asistente social se desarrolla como una simple conversación, sin preguntas redactadas con antelación. “Les pregunta acerca de sus gustos, sus relaciones, sus fines de semana; también, sobre sus ingresos, sus propiedades, su disponibilidad económica, y entre otras cuestiones, se interesa por la habitación que ocupará el futuro hijo, por la escuela a la que se le piensa llevar y por el pediatra. Sin embargo, para este profesional no se trata de una simple conversación: va tomando nota no sólo de lo que se dice, sino de cómo se le recibe, del grado de limpieza, del número de habitaciones... Su objetivo es hacerse una composición del lugar, formarse una idea de la posición social y del carácter convivencial de los solicitantes.”

    Así mismo, el asistente social hace hincapié en lo estricta que es la Administración y recuerda a los solicitantes que todavía pueden reflexionar sobre su decisión. Principalmente, aconseja a los solicitantes en lo que respecta a la edad del niño, avisándoles que a los servicios sociales no les gusta demasiado que las familias pidan niños con una edad determinada, especialmente recién nacidos. Consideran que si una familia quiere adoptar un niño es por que desean tener un hijo y, por lo tanto, debería darles igual la edad que éste tuviera.

    El estudio psicológico - social. Temor y rechazo.

    Uno de los principales problemas a la hora de querer adoptar un niño, son las entrevistas e investigaciones de la Administración. Los padres sólo desean tener a su hijo cuanto antes y no entienden el porqué de tantas entrevistas con profesionales. Los asistentes sociales y los psicólogos entienden que adoptar un niño es una de las decisiones más importantes en la vida de una persona, y saben que los adoptantes están sujetos a una fuerte carga emocional, pero opinan que si colaboraran un poco más a la hora de realizar las entrevistas, el trabajo de todos sería mucho más fácil. Muchos de los adoptantes se quejan de las pesadas entrevistas, que a veces les resultan exageradas e incomprensibles. Pero también es cierto que, en ocasiones, los solicitantes, ansiosos por tener lo más rápidamente posible a su hijo, no facilitan lo más mínimo la labor de la Administración. Lo que los solicitantes deben saber es que la Administración “no busca un niño para una familia, sino una familia ideal para cada niño”. Los criterios que sigue la Administración, por muy injustos y subjetivos que puedan parecer, se acogen a leyes establecidas por convenios internacionales, que si se miran en su conjunto tienen cierta lógica dentro del marco de incertidumbres que rodean el problema de las adopciones y de la infancia.

    Este estudio psicológico se considera imprescindible ya que, a menudo, “la demanda de la adopción implica en quién la solicita problemas psicológicos inconscientes que pueden afectar negativamente a la consolidación y al desarrollo de la relación adoptiva.” Para que los profesionales puedan evaluar convenientemente a los solicitantes, la Administración ha elaborado una lista de recomendaciones a tener en cuenta. En ésta se encuentran detallados diferentes aspectos que permiten comprobar la capacidad de las personas para afrontar la adopción. Entre otras cosas se habla de “las motivaciones manifiestas y latentes en la adopción. Se examina el estado de salud física y la estructura de la personalidad. Se indaga en las relaciones de pareja, en las etapas o la estructura de la relación.” Por último, también se debe averiguar cuáles son los deseos o expectativas sobre el futuro hijo y saber si piensan adoptar más niños.

    Después de esto, la Administración hará una valoración de todos los solicitantes y de sus motivaciones. Pero la primera de las investigaciones de los

    psicólogos no será ésta, sino que será examinar el deseo de tener un niño. Los propios psicólogos explican que muchas veces, el deseo de tener un niño viene motivado por querer rememorar el propio mundo infantil. Por eso mismo lo primero en lo que se fijarán los profesionales, será examinar la historia familiar y el mundo infantil de los solicitantes.

    En este punto de la selección, se llevarán a cabo los tests y las entrevistas clínicas. Mediante éstas se pueden determinar los recursos y limitaciones de los adoptantes, al mismo tiempo que se estudian los lazos que existen entre los dos miembros de la familia. En el diálogo con los profesionales, los padres adoptivos dan indicios sobre cómo es su manera de relacionarse entre ellos o con los demás, lo cual es importante para conocer el contexto en el que se puede desarrollar el niño. También se evalúan las posibilidades de separación, en el caso de que se trate de una pareja, lo que resultaría muy negativo para el desarrollo del niño.

    Por otra parte, tanto si la pareja es estéril, como si prefiere adoptar un niño a tener un hijo biológico o si quiere darle un hermanito a un hijo que ya tienen, se deben estudiar las motivaciones que conducen a este camino y no a otro para evitar que los padres se arrepientan más adelante.

    Por todo lo dicho hasta ahora se puede pensar que se buscan parejas perfectas, pero no es así; se buscan parejas que sepan afrontar los problemas o que no se extrañen cuando no entiendan algo rápidamente. Por lo tanto, la Administración sólo intenta buscar lo mejor para los niños que están bajo su tutela.

    Los criterios de selección

    Después de realizarse las entrevistas pertinentes, los profesionales deberán elaborar un informe que será transmitido a la Comisión del Menor que es la encargada de decidir si los candidatos son idóneos o no. Esta comisión debe tener en cuenta los siguientes criterios:

    • Ser residente en la comunidad autónoma y tener por lo menos veinticinco años.

    • Tener medios de vida estables y suficientes.

    • Estado de salud física y psíquica que no dificulte el cuidado del menor.

    • Tendrán preferencia los matrimonios o el hombre y la mujer que formen una pareja.

    • Convivencia de tres años como mínimo de pareja.

    • En caso de esterilidad, que esta circunstancia no interfiera en la adopción.

    • Existencia de una vida familiar estable y activa.

    • Que el deseo de adopción de un menor sea compartido por todos los miembros que conviven en la familia.

    • Que exista un entorno de relaciones amplio y favorable a una integración del menor adoptado.

    • Capacidad de cubrir las necesidades de desarrollo de un niño.

    • Carencia, en las historias personales, de vivencias que impliquen riesgo para la acogida del menor.

    • Flexibilidad de actitudes y adaptabilidad a nuevas situaciones.

    • Comprensión de las dificultades que entraña la situación para el niño. Respeto a la historia personal del niño, con la aceptación de sus características particulares.

    • Actitud positiva para la formación y el seguimiento.

    La obtención del certificado de idoneidad

    Los datos que los profesionales han ido recogiendo a lo largo de todas las entrevistas y tests, son absolutamente confidenciales, y sólo serán analizados por el equipo de investigación. Éste, principalmente, tendrá en cuenta que los solicitantes puedan hacerse cargo de forma adecuada del cuidado del niño. Si el análisis resulta favorable, a los solicitantes se les concederá el certificado de idoneidad.

    La legalización

    En la última de las entrevistas, los profesionales informan a los solicitantes de si han sido considerados idóneos o no. Si resulta lo primero, el expediente se incluye en el registro de familias declaradas idóneas. Sin embargo, este hecho no garantiza que los padres puedan adoptar un niño ya que hay muy pocos niños que pueden ser adoptados, y, por el contrario, muchas familias que desean adoptar un niño.

    Cuando los adoptantes reciben una propuesta concreta de adopción, se les informa acerca de la edad, y otras características del niño. Los adoptantes pueden rechazar la propuesta, pero si no dan razones suficientes para justificar su negación, se les excluirá del registro. Si aceptan al niño, se llevará a cabo el proceso de preadopción que tendrá una duración mínima de tres meses. Hay muchos adoptantes que no quieren pasar por el riesgo que implica la situación de preadopción: si los niños no están completamente abandonados, o si los padres no han perdido la patria potestad, puede que en el último momento reclamen la custodia del niño. Hasta que el juez no dictamine acerca del porvenir del niño, siempre existe la posibilidad de que la familia de origen lo reclame.

    La adopción es irrevocable y deberá ser aceptada según la forma establecida en la ley de enjuiciamiento civil:

    • Por el cónyuge del adoptante.

    • Por los padres del adoptado que no estuviera emancipado.

    5- LA FAMILIA ADOPTIVA.

    El apartado de las familias adoptivas ocupa un lugar importante dentro de nuestro trabajo, ya que son ellas, junto con los niños, el eje central de nuestro estudio, y sin los cuales éste carecería de sentido. Por lo tanto, en nuestra pequeña investigación, también nos centraremos en los diferentes aspectos destacados dentro de este apartado.

    Comenzaremos pues, con la presentación de la diversidad de familias adoptivas, ya que como en todas las facetas de nuestra vida, también aquí nos encontramos con diferencias entre los distintos casos.

    Tras este primer apartado, pasaremos a presentar la adaptación o inadaptación del niño a su nueva familia y los problemas que puede acarrear esta nueva situación a unos y otros.

    Después de presentar la parte más o menos amarga, nos dispondremos a reflejar la dinámica familiar que se vive en una de estas familias, así como las características principales de la relación entre padre (adoptante)- hijo (adoptivo).

    Además de estos puntos, trataremos también los aspectos referentes a la educación de un niño adoptado, tanto en la familia como en el contexto social.

    También mencionaremos los problemas que pueden afectarle al niño, los principales motivos del fracaso de las adopciones, lo que hace que el niño sea devuelto al centro de donde procede; las críticas de los adoptantes con respecto al proceso de adopción; o el apoyo profesional que se le concede a las familias adoptivas.

    Estos son, a grandes rasgos, los principales puntos que incluiremos en este apartado, lo que no excluye que se vayan modificando algunos aspectos a medida que se va desarrollando el trabajo.

    Tras esta breve introducción a modo de presentación, pasaremos ahora a profundizar en cada uno de los puntos a tratar.

    5.1-DIVERSIDAD DE FAMILIAS ADOPTIVAS

    Dentro de las familias adoptivas hay una gran diversidad en lo que se refiere a los motivos que las llevan a adoptar, las características de los que adoptan y de los que son adoptados, el tipo de relaciones que se establecen dentro de ellas, etc. Se puede incluso dar el caso de encontrar dos familias adoptivas con más diferencias entre sí de las que puedan tener una familia biológica y otra adoptiva; ya que por ejemplo, una familia que adopta a una niña recién nacida vive circunstancias muy distintas a la que adopta un niño de 8 años que ya tiene experiencias vitales y cuya adaptación va a estar condicionada por la vida que llevó en esos 8 años.

    Otra diferencia notable dentro de las familias es la diferente opinión que ellas mismas puedan tener de sus circunstancias. Así, hay familias que se consideran “normales” con respecto a las demás familias, y la única diferencia que ven es, evidentemente, la del vínculo biológico.

    Otras familias, en cambio, se consideran “especiales” por el hecho de tener un hijo adoptado, y ven a las familias biológicas como algo totalmente ajeno a ellas; hecho que no siempre es positivo de cara a una buena adaptación del niño, tanto familiar como socialmente.

    Como ya decíamos antes, las diferencias no solo vienen marcadas por las características del niño que se adopta, sino también por las de los que adoptan. Por ejemplo, a la adopción se puede llegar por caminos muy diferentes, con niveles de apoyo tanto familiar como social o profesional muy distintos, y con actitudes educativas también muy diferenciadas.

    Por lo tanto, pasando por alto el vínculo biológico que existe en las familias no adoptivas, no hay tantas diferencias entre unas y otras en lo que se refiere al funcionamiento interno de ambas.

    5.2-ADAPTACIÓN E INADAPTACIÓN EN LAS FAMILIAS ADOPTIVAS.

    La transición de la vida sin hijos a la maternidad y paternidad, es el comienzo de una serie de avatares que también viven las familias no adoptivas, pero que en el caso de las adoptivas tiene características especiales.

    Los principales rasgos distintivos de estas familias se podrían resumir en tres:

    • La reestructuración de la familia una vez que llega el hijo adoptado, sobre todo el desarrollo de un sentimiento de pertenencia.

    • El informar al niño de su condición de adoptado.

    • Y por último, la opinión que de sí misma tenga la familia como igual o diferente a las demás.

    De todos estos puntos nos ocuparemos a continuación.

    La llegada del niño

    El encuentro con el niño es el momento más esperado por los adoptantes, y supone el final de un largo proceso que no siempre fue un camino de rosas y que estuvo marcado por momentos tanto de ilusión como de desesperación.

    Esta es una de las etapas más emocionantes del proceso ya que se llega al objetivo final que se ha estado buscando desde hace incluso años.

    Todos los que la han vivido señalan que es el paso más importante de sus vidas, ya que después de tantos años se van a reunir con el tan ansiado/a niño/a.

    La reunión puede tener lugar en diferentes lugares: aeropuertos (normalmente en adopción internacional), orfanatos, un hotel... pero la frialdad de estos lugares no es suficiente para impedir que este momento tenga gran carga emotiva para unos y otros.

    Los reportajes que vemos en la televisión sobre estos encuentros reflejan la diversidad de reacciones ante la situación, pero en todas ellas se ve perfectamente la intensa carga emotiva del momento y la conmoción de los padres al ver a sus hijos.

    La reacción de los niños, en cambio, es muy distinta, ya que los que son de corta edad se ven perdidos y no entienden la situación ni por qué motivo unas personas, que normalmente no conocen, o con las que han tenido algún encuentro esporádico, se abrazan a ellos llorando como locas por la emoción del momento.

    Los niños un poco más mayores, normalmente actúan con total pasividad e indiferencia, ya que son conscientes de su situación y tienen unas experiencias vividas que marcarán su vida a partir de ese momento.

    Lo que está claro, es que cada persona reacciona según su personalidad y perfil psicológico, y nada ni nadie puede determinar lo que sucederá en el momento del encuentro, aunque el nerviosismo y el llanto son la tónica general de estos momentos.

    En estos primeros momentos, únicos para ambas partes, ningún consejo o advertencia son válidos, porque los recién estrenados padres actuarán por instinto, si bien no biológico, y guiados por el corazón; por eso resulta casi imposible describir objetivamente este encuentro.

    Está claro que estos instantes pertenecen exclusivamente a quienes los viven, pero el compartir la experiencia con otros adoptantes o con personas interesadas en el proceso, es siempre una vivencia bonita. Algunos no quieren contarla por pudor, otros son más extravertidos, pero todos guardan un maravilloso recuerdo de ese momento.

    Ahora la búsqueda ya terminó, pero llega quizás la parte de sus vidas más difícil de afrontar: la convivencia diaria en el contexto familiar.

    Una de las primeras tareas que esperan a la familia, es la creación de un sentimiento de pertenencia. En el caso de las familias biológicas este sentimiento surge de forma innata en el momento del nacimiento, porque después de todo, existen esos vínculos creados entre madre e hijo durante el embarazo. Pero hablando de familias adoptivas las cosas son muy diferentes: una vez superado el tiempo de espera, padres e hijos ya están juntos, pero aún no se puede hablar de familia ni legalmente ( ya que se ven sometidos a un período de prueba o de acogimiento preadoptivo hasta que se arreglen los trámites jurídicos), ni emocionalmente. Afortunadamente, el aspecto emocional se suele solventar más rápidamente que el jurídico, y pronto se crean lazos afectivos entre las dos partes directamente implicadas en el proceso.

    Aunque no todo es tan bonito, y en los casos de adopciones de niños un poco más crecidos las cosas pueden empeorar notablemente, ya que normalmente estos niños ya habían establecido sentimientos de pertenencia a otra familia, quizás puedan desarrollar comportamientos difíciles de tratar para personas que no son precisamente profesionales en la materia, ya que a veces el amor no les basta a estos padres. ( Por esto se dedicará más adelante un capítulo al apoyo profesional que reciben los padres en estos casos “difíciles”.)

    Normalmente estos niños han aprendido, por sus propias vivencias, a temer a los adultos, por lo que pueden desconfiar de sus nuevos padres, resistirse a su nueva forma de socialización etc. En estos casos, la superación del problema solo se conseguirá si los padres mantienen claras sus ideas, actitudes y afectos, al mismo tiempo que entienden que las circunstancias que está viviendo el niño no son nada fáciles de sobrellevar, ya que supone el adaptarse a una realidad completamente nueva.

    Informar de la condición de adoptado

    El informar al niño de su condición de adoptado es un duro reto para los

    padres, aún así, es algo que todos van a tener que afrontar antes o después. Las principales cuestiones son cómo decírselo, en qué momento de su vida, qué decirle al respecto, consecuencias...

    El proceso de revelación presenta características muy diferentes según las condiciones en las que se haya adoptado al niño, así como la personalidad de éste, pues no es lo mismo una adopción en los primeros meses de vida, que una hecha unos cuantos años más tarde, ya que en estos casos el niño es consciente de su condición de adoptado.

    Sea como fuere el caso, los padres tienen que decidir y plantearse una estrategia a seguir para que las consecuencias sean lo menos traumáticas posibles para el niño y para ellos.

    La información que se vaya dando al niño, tiene que depender de su nivel de desarrollo, y suele recomendarse a los padres que empiecen el proceso de revelación entre los 2 y los 4 años, ya que es un período en el que los niños reciben la información con bastante tranquilidad y naturalidad. Además, los niños preescolares tienen ideas poco complejas sobre lo que es el concepto de familia, por lo que saber su condición no les planteará, en principio, ningún problema.

    Pero las cosas cambian a partir de los 7 u 8 años, ya que el niño vive un momento de su vida en el que sus capacidades intelectuales le van a permitir tener una representación más compleja de la familia, y es más consciente de lo que significa ser adoptado.

    Ahora va entendiendo muy bien lo que es una familia adoptiva y los lazos que los unen, pero al mismo tiempo, entiende también que si tiene una familia nueva es porque antes había tenido otra, por lo que surgen los primeros intereses por conocer sus orígenes, y en muchos casos a sus padres biológicos.

    Al llegar a la adolescencia, se volverán a producir cambios en el proceso de revelación, siendo esta quizás la etapa más difícil, ya que esta etapa de sus vidas supone la formación de una identidad y la construcción del “YO”.

    Esta etapa implica tanto reflexión sobre el pasado como sobre el presente y el futuro, y los chicos adoptados tendrán que incorporar a esa nueva identidad su condición de adoptados, lo que implica una referencia a sus familias de origen.

    Las dificultades específicas de la adolescencia respecto al status adoptivo varían según los casos, dependiendo, como ya se ha dicho anteriormente, de la edad en la fue adoptado, las experiencias previas etc.

    Tras la revelación, para algunos las cosas no serán muy diferentes a como eran antes, pero para otros esto supondrá un gran trauma, lo que puede desembocar en el fracaso de la adopción y su consiguiente vuelta a un centro.

    Además, el hecho de que el chico quiera conocer sus orígenes o a sus padres, supondrá un reto para los padres adoptivos por las consecuencias que ello les puede acarrear.

    Con respecto a la búsqueda de sus orígenes o de sus padres biológicos, hay que señalar que en España la ley protege la intimidad y la identidad de las mujeres que abandonan a sus hijos. Los niños que se interesen por sus orígenes tienen derecho a conocerlos, pero solo pueden tener acceso al expediente a partir de los 18 años. Los padres adoptivos no están autorizados para buscar esa información.

    La búsqueda suele ser muy difícil si la madre biológica no ha dejado huellas. En este caso, la recopilación de datos es imposible y el adoptado solo puede esperar que la madre natural se ponga en contacto con él.

    En 1996, el Defensor del Pueblo propuso la creación de un archivo de filiación, y en Madrid, unos adoptados fundaron una asociación para encontrar los orígenes de las personas abandonadas.

    Además, la Convención sobre los Derechos de los Niños estipula que “la filiación de un niño le pertenece tanto a él como a sus progenitores” (Audusseau- Pouchard, M. [1997] ). Todo ser humano tiene derecho a saber quién le ha concebido, y sería un crimen negárselo, ya que lo oculto puede impedir su desarrollo.

    Por diferentes razones, muchos padres adoptivos temen los efectos de la revelación. Tienen miedo a que el niño los rechace, o no se atreven a hablar sobre los orígenes del niño porque presentan dificultades para manifestar sus carencias, la esterilidad también tiene un gran peso a la hora de aceptar que el niño no ha nacido de un acto sexual. Para el pequeño, en cambio, la revelación es primordial, ya que ha de construir su propia historia aunque esta sea incompleta.

    Visión de la familia sobre sí misma

    Este apartado se refiere a la percepción que de sí misma tenga la familia

    como igual o diferente a las demás. Lo que debería de primar en estas familias sería, aunque parezca contradictorio, el rechazo de la diferencia y la aceptación de la diferencia.

    • El modelo de rechazo de la diferencia correspondería a las familias que tratan de actuar como si en ellas no hubiera nada de especial por el hecho de ser adoptivas: se hacen esfuerzos por ignorar la situación adoptiva tanto en la vida cotidiana y en la relación con el adoptado, como en las relaciones sociales; esta familia se supone que está poco abierta a la comunicación con el niño en lo que respecta al tema de la adopción.

    • El modelo de aceptación de la diferencias se relaciona con el reconocimiento del carácter espacial de algunas de las características de las familias adoptivas: los padres creen que su familia es en algunos aspectos diferente, y se sienten totalmente cómodos en un ambiente en el que la comunicación con el adoptado con respecto al tema de la adopción, es de lo más corriente.

    Algunos estudios recientes, han demostrado que cuanto más extremo es el rechazo de la diferencia de la familia adoptiva, peor va a ser su desarrollo y funcionamiento. Por el contrario, una familia que acepta la diferencia tendrá un mejor clima familiar.

    Como aspecto señalado dentro de este apartado, cabe destacar que los retos a los que diariamente se enfrentan las familias adoptivas son importantes, aunque la gran mayoría encuentra la forma de hacerles frente, y señalan que a pesar de todas las dificultades encontradas tanto en el proceso como en la adaptación, todo ha valido la pena al ver la felicidad que la adopción ha traído a sus vidas.

    5.3-DINÁMICA FAMILIAR EN LAS FAMILIAS ADOPTIVAS.

    Ya sean adoptivas o “normales”, todas las familias se caracterizan por tener un cierto estilo de relación dentro de ellas, y esto es lo que se denomina dinámica familiar.

    El hecho de que este punto sea importante dentro de la temática del trabajo que estamos realizando se debe a dos causas fundamentales:

    • La primera es que existe un cierto tópico de acuerdo con el cual las familias adoptivas tienden más a la “ blandura “ educativa.

    • La segunda, es que dados los retos específicos a los que se tienen que enfrentar por su condición de adoptivas, es interesante estudiar si a pesar de todo, su dinámica familiar dista mucho de la de las otras familias.

    Existen muchas formas de analizar esta dinámica, pero una de las más completas es aquella en la que los estilos de educación familiar se definen en función de la forma que cada hogar tiene para combinar las dimensiones de afecto y comunicación, y de disciplina y control.

    Uno de los obstáculos a la hora de analizar este aspecto, es la escasa información que sobre él se puede obtener, por lo que es muy difícil plantear ahora aquí, los procesos internos de las familias; aunque ello sería de gran importancia ya que influye notablemente en el desarrollo del adoptado y en la vida familiar cotidiana.

    Centrándonos ya en el tema en cuestión, comenzaremos diciendo que la literatura de investigación referida al tema, plantea la importancia determinante de las buenas relaciones padre-hijo en el proceso adoptivo.

    Los estudios realizados al respecto, reflejan que el grado de cohesión interna y adaptabilidad en las familias no adoptivas era semejante, o incluso mayor, que en las no adoptivas.

    Citando investigaciones realizadas en España en los últimos años, cabría decir que en las familias adoptivas hay una gran presencia de afecto, tanto de los padres a los hijos, como de los hijos a los padres.

    En relación con las normas, la mayoría de los padres adoptivos le da bastante importancia, y están de acuerdo en que se impongan ya desde edades tempranas. En lo que las estadísticas muestran un mayor desacuerdo, es en la aplicación de esas normas: algunos padres creen que en cuestiones de disciplina es mejor pasarse por exceso que por defecto, otros piensan lo contrario; algunos creen que castigar es mucho más eficaz que dar explicaciones, otros todo lo contrario; hay quienes piensan que un azote a tiempo resuelve muchos problemas, otros todo lo contrario. En general, los hijos adoptivos son obedientes y no muy reticentes a adaptarse al control.

    En lo referente a los padres, su edad en el momento de la adopción también es un factor importante ( menos comunicación, expresión de afecto, o más disciplina cuanto más mayores son), también merece mención el nivel educativo ( a mayor nivel de estudios más expresión de afecto, menos imposiciones, etc.).

    En los hijos también se observan diferencias relacionadas con la edad (cuanto mayores son, menos implicaciones tienen con los padres), cuantos más problemas presenten los niños, menor expresión de afecto tendrán, y mayor la tendencia a la disciplina estricta.

    La dinámica familiar en las familias adoptivas, parece ser satisfactoria en todos los aspectos, con una presencia generalizada de afecto, y con un acuerdo generalizado respecto a la importancia de las normas, aunque varía la forma de aplicación de éstas.

    Lo predominante en estas familias es, por lo tanto, un clima de afecto y de compromiso mutuo entre ellos.

    5.4-LA EDUCACIÓN DE UN NIÑO ADOPTADO

    Para comenzar este artículo, empezaremos citando una cita del doctor francés Michel Soulé, que dice así: “ Son los padres los que fantasean respecto a la educación de un hijo adoptado, por lo desconocido del origen, de la herencia probable o del porvenir incierto del niño. Los padres adoptivos se preguntan muchas cosas, pero son las respuestas adecuadas las que, en un sentido u otro, marcarán el psiquismo del niño adoptado. Son ellos los que le darán un sentimiento de seguridad o de angustia latente, y eso dependerá de lo que el niño perciba de la actitud de sus padres.” ( Audusseau-Pouchard, M. [1997] ).

    Lo que más importa en el desarrollo de un niño adoptado, es el comportamiento de los demás, que él observará y tomará como modelos.

    Algunas personas ajenas al tema de adopción y sin conocimientos para emitir juicios, achacan el fracaso de un niño al hecho de ser adoptado.

    Hoy en día, el ser adoptado, no plantea ningún problema ni para el niño ni para su familia, ya que la integración de los niños adoptados está cada vez más tolerada y es más fácil. Aunque como pasa siempre, aún hay quien considera a los adoptados como personas vergonzosas y poseedoras de una marca imborrable de por vida.

    El que el niño crezca en un ambiente como este, caracterizado por la intolerancia, puede dañarlo, y provocar en él una visión de él mismo como alguien diferente y excluído.

    Este argumento es totalmente falso, ya que aunque la herencia pueda influir en el progreso del niño, serán su educación y formación los que determinen su personalidad.

    Lo que los padres tienen que tener en cuenta, es que ningún padre, sea adoptivo o natural, puede ser un padre perfecto. Todos los padres cometen errores y tropiezan en cuestiones referentes a la educación de los niños, pero es algo totalmente normal, por lo que no deben culparse ni unos ni otros.

    En el caso de los padres adoptivos a lo mejor este caso está más acentuado, ya que los largos años de espera que dura el proceso, pueden crear en ellos una percepción exagerada de su función.

    El largo tiempo de espera, hace que en muchos casos los padres adoptivos se informen exhaustivamente de la educación de niños desamparados, lo que tiene carga positiva y negativa, ya que puede romper la espontaneidad de las relaciones y desencadenar exigencias difíciles de entender para el niño.

    Lo que está claro, es que todos los niños, adoptados o no, pueden preocupar, y de hecho preocupan, a sus padres un día u otro; pero esto se acentúa en los niños adoptados, ya que su personalidad ha sido truncada al inicio de la vida. Por eso un niño adoptado puede vivir momentos difíciles de afirmación de sí mismo, sobre todo en la adolescencia, cuando tiene la necesidad de identificarse con su pasado, y por ello, reclama información sobre sus orígenes.

    Un punto que los padres adoptivos tienen que tener en cuenta es que el niño adoptado sabe que ha sido deseado, incluso demasiado, y que siempre se puede apoyar en este amor. Esto se resume muy bien en la frase de Camille Olivier: “ Soy adoptado, lo que quiere decir que mis padres me quieren” ( Audusseau-Pouchard, M. [1997] ). La aceptación por parte del adoptado de su condición, es lo que lleva a que las dificultades desaparezcan y permite que se defienda ante las circunstancias adversas de la vida.

    Por otro lado, la sociedad también se tiene que dar cuenta y aceptar que un niño adoptado es igual a los demás, y evitar actitudes intolerantes y xenófobas, ya que un niño adoptado no puede ser feliz si ve que la sociedad lo trata como un ser diferente, y es víctima de piedad, lástima o rechazo.

    5.5-DIVERSIDAD DE PROBLEMAS EN LAS FAMILIAS ADOPTIVAS

    La adopción, y todo el proceso que esta conlleva tanto antes como después de la llegada del niño, es una prueba ardua para los padres, e incluso para el propio niño, que está llena tanto de tensiones como de satisfacciones; aunque si le preguntamos a los padres, todos los problemas se olvidan y minimizan cuando ven a sus hijos.

    Al pensar en el buen resultado de una adopción, se carga la responsabilidad de este a una de las dos partes, y no se para a pensar en que es un proceso en el que existen responsabilidades comunes por parte de unos y otros.

    Normalmente se tiende a pensar que el que las cosas vayan bien depende de los padres y de la educación que le van a dar al niño; o bien dependan de las condiciones en las que el niño fue adoptado, pero no se vislumbra la posibilidad de una interacción entre ellos en lo que respecta al buen funcionamiento de la familia. Para un correcto análisis hay que juntar características de los padres con las de los hijos.

    El análisis de riesgo de los posibles problemas de una familia adoptiva se podría basar en lo siguiente:

    Hay dos dimensiones: la de los padres adoptivos y la de los niños adoptados.

    En cada una de estas dimensiones hay dos polos: uno de alto riesgo y otro de bajo riesgo.

    En los padres el alto riesgo tiene que ver con expectativas inadecuadas (esperar del niño logros o capacidades que no coinciden con sus posibilidades reales), con la incapacidad para manejar la situación de conflicto y tensión ( la conducta oposicional del niño, su resistencia al control...), con actitudes poco favorables a su expresión de afecto y comunicación, y finalmente, con la escasez de apoyos sociales.

    En los hijos adoptivos, el alto riesgo está asociado a problemas graves de su experiencia anterior, con la institucionalización prolongada, con la presencia de conflictos graves, etc. En general, todos estos factores de riesgo tienden a estar relacionados con la edad en la que el niño ha sido adoptado, ya que cuanto mayor sea, más problemas y conflictos tendrá a sus espaldas.

    Los datos obtenidos de diferentes estudios sobre los factores de riesgo en familias adoptivas son muy favorables. Parece que los niños adoptados están desarrollándose de manera muy satisfactoria, y las relaciones familiares son, en la mayoría de los casos, muy positivas. Sin duda, hay que tener en cuenta también a una minoría que no está contenta con su situación pero que no dejan de ser los menos.

    Testimonio

    Como prueba de los problemas que trae consigo la no certeza del abandono si, por ejemplo, el abandono del niño aún no está del todo aclarado, plasmamos aquí un artículo de periódico en el que se plantea este problema, y aunque aquí se está viendo desde la perspectiva del padre biológico, sirve de ejemplo para lo que queremos reflejar (como testimonio que es lo transcribiremos textualmente tal y como lo sacamos del periódico para después analizarlo en la sección correspondiente del trabajo):

    D.R.M., de trece años, y su hermano F. de tres, llevaban dos años internados en el colegio de La Milagrosa de Carballo, desde que su madre abandonó el hogar y su cuidado a consecuencia de su dependencia de las drogas. Desde entonces, su padre, que trabaja como músico, los visitaba todos los fines de semana, hasta que recientemente le comunicaron que se los habían llevado a otro centro. Responsables de La Milagrosa dijeron que quienes deciden a dónde van los niños son los miembros del Servicio de Protección al Menor, y que ellos tampoco saben a dónde se los llevaron.

    El hombre ha interpuesto una denuncia en el Juzgado de Carballo, puesto que se dirigió a la consellería para pedir alguna explicación y aún no ha recibido respuesta alguna.

    Esta no es la primera vez que el cantautor coruñés envía un escrito a un organismo oficial. Al poco tiempo de ingresar sus hijos en el centro de Carballo, el padre se enteró de que los responsables de la consellería le habían retirado la custodia de sus hijos y no le habían mandado ningún documento al respecto. “ Me enteré por casualidad de que me habían retirado la custodia y envié un recurso a la asistente social y a la consellería, y nunca he recibido contestación alguna”, comenta el músico.

    Por su parte, responsables de la Consellería de Familia manifestaron que la decisión del traslado de los niños se realizó conforme a una decisión del juez y del fiscal del servicio de Protección al Menor.

    Al parecer fue la propia hija quien solicitó por escrito que fueran adoptados por una nueva familia. Una vez iniciados los trámites se trasladó a los niños a otro centro y se cortó el contacto con el padre natural, al que se le mandó una notificación explicando lo sucedido.

    El hombre desconoce todo este asunto que aduce al organismo oficial, y afirma que sus hijos nunca solicitarían irse con otra familia porque lo que querían era irse con él a su casa. Además, “ tengo muchos hermanos y familiares que estarían encantados de cuidarlos, y no es necesaria ninguna familia adoptiva”.

    Según el padre de los dos niños, “La consellería no tiene derecho a llevárselos sin mi autorización porque yo soy el tutor legal”. Además, acusa a los responsables del Servicio de Protección del Menor de realizar “ un acto criminal por llevarse sin permiso a mis hijos”. Por ello, afirma que este asunto es “ tan extraño que parece estar relacionado con la trata de niños”, y que esta no es la primera vez que escucha algo sobre menores ingresados en centros de acogida que desaparecen.

    En una carta enviada al presidente de la Xunta de Galicia, el padre de los niños explicaba a Manuel Fraga todo el asunto, además de informarle del trato recibido por los miembros del Servicio de Protección del Menor de la Consellería de Familia.

    El cantautor manifestó que, “ imaginándome que tal hecho pudo ser producido por las autoridades de la consellería, presenté un escrito en dichas oficinas exigiendo algún tipo de explicación acerca del paradero de mis hijos, de lo que como siempre han hecho caso omiso”.

    Por el momento, el músico ha interpuesto una denuncia y tiene todo el asunto en manos de abogados para que se utilicen todas las vías legales posibles y tratar de conseguir así que le devuelvan a sus hijos.

    ( Lorenzo, A. [1999]: “ Un coruñés denuncia a la Consellería de Familia por la “desaparición” de sus hijos”. La Voz de Galicia, 8/1/2000. )

    5.6-POSIBLES FRACASOS DE LA ADOPCIÓN

    Aunque hay cierta reserva a la hora de hablar de los fracasos de la adopción, hay que reflejar que existen y que pueden tener consecuencias dramáticas para los niños.

    La mayoría de estos fracasos se deben a un cúmulo de razones y su origen está normalmente en una adopción mal preparada.

    Hay diversas causas de los fracasos que podrían resumirse en: el error de vocación, la edad y los errores en la educación del niño.

    • El error de vocación: hay solicitantes que aunque bien preparados y asumiendo lo que van a hacer, se equivocan respecto a sus verdaderas motivaciones. En la mayoría de estos casos, estas personas son conscientes de su incapacidad, pero siguen el proceso y al final no aceptan al niño que se les confía. En este sentido, hay que machacar el hecho de que la adopción no va a ser la solución a un problema de esterilidad, ya que hay que trabajar el duelo del niño biológico que no se tendrá.

    Además, cada vez más gente renuncia a la posibilidad de tener un hijo por decisión propia, el peso de la sociedad disminuye, y se acepta que una pareja sin hijos pueda sentirse plenamente realizada.

    • La edad: una causa del fracaso puede ser la diferencia de edad entre padres e hijos. Algunos hijos adoptivos se quejan de que por su edad, sus padres habrían desempeñado mejor el papel de abuelos. Si a esto unimos la carencia de lazos de sangre, el problema se acentúa mucho más. Además, los adoptantes mayores, acostumbrados a la independencia, tienen más dificultades para aceptar que un tercero entre en sus vidas.

    La edad del adoptado también puede acarrear problemas, ya que los niños mayores pueden no aceptar su nueva condición y asirse a lo que han vivido anteriormente. Además, el hecho de haber cambiado varias veces de familia o de institución dificulta su equilibrio emocional en gran medida.

    • Los errores de educación: los padres adoptivos suelen poner muchas esperanzas en la educación de sus hijos, lo que puede llevar a errores.

    Otros adoptantes, al contrario, se vuelven pasivos dejando que el niño actúe con plena libertad.

    Muchos niños, en el momento de la escolarización, presentan retrasos o deficiencias intelectuales, por lo que necesitan de la ayuda de sus padres adoptivos para superar esta etapa.

    Cuando los padres se fijan demasiado en los posibles caracteres hereditarios del niño, muestran una clara tendencia a dramatizar cualquier tontería que haga el pequeño, e imponen normas estrictas de educación, y creen que todas las reacciones del niño que no entienden son debidas a sus padres biológicos. Hay que tener en cuenta que el niño normalmente no tiene una buena imagen de sus progenitores, lo que hace que se autodesestime.

    La ruptura demasiado brusca con la familia de acogida puede hacer que el niño lo vea como un abandono más en su vida.

    Para muchos adoptados puede ser difícil asimilar que han sido comprados como un objeto precioso, y consideran su adopción como una mera transacción financiera.

    Finalmente, ignorar su condición de adoptado puede ser una de las causas más importantes del fracaso para el niño. El adoptante debe conocer los orígenes y la procedencia del niño para que se pueda desarrollar con total normalidad. En caso contrario, el descubrimiento repentino podría provocar reacciones graves y totalmente opuestas a su felicidad y equilibrio.

    5.7-CRÍTICAS DE LOS ADOPTANTES CON RESPECTO AL PROCESO DE ADOPCIÓN

    En este apartado recogeremos las críticas más frecuentes que los adoptantes y profesionales hacen al proceso de adopción. Estas críticas se dividen en:

    • El tiempo de espera.

    • El trato recibido.

    • Los requisitos.

    • Las entrevistas con los profesionales.

    • La adopción internacional.

    • El tiempo de espera: los años de incertidumbre desmoralizan a los solicitantes, por lo que se debería hacer un esfuerzo para reducir el tiempo que dura el proceso y para simplificar los trámites administrativos.

    - El tiempo de espera es una de las pesadillas más frecuentes entre los solicitantes. La mayoría de ellos ya no son jóvenes cuando empiezan el proceso y después de decidir adoptar aún tardan muchos años más en conseguirlo, por lo que su edad a la hora de recibir al niño puede plantear algún problema como los ya mencionados antes. Muchas veces, debido a la lentitud administrativa han de renunciar.

    Algunos consideran que se tendría que especificar desde el principio la duración de los trámites para evitar muchos problemas actuales.

    • El trato recibido: Los adoptantes, aunque entienden la necesidad de averiguar y exigir garantías, denuncian el exceso de papeleo y trámites que hay que realizar. También se denuncia el trato recibido a la hora de realizar las entrevistas y el inmiscuirse demasiado en la vida íntima de los adoptantes.

    Se critica también la falta de humanidad de sus interlocutores, que analizan fríamente las cosas y no respetan en absoluto la intimidad.

    Consideran que la administración no solo no les ayuda, sino que les entorpece.

    - Los requisitos: las quejas se refieren a que estos requis¡tos son anticonstitucionales y restrictivos.

    Los adoptantes muy a menudo mencionan que el principal problema del diálogo con la Administración es de carácter político, ya que la adopción internacional de niños de otras razas, molesta a algunos políticos reacios a dar la nacionalidad española a estos niños. Esto se debe a actitudes xenófobas de carácter nacionalista.

    Otros requisitos criticados son el establecimiento de una edad límite para la adopción de recién nacidos, la negación de la adopción a parejas en proceso de reproducción asistida o que han perdido un hijo, impedimentos económicos, etc.

    - Las entrevistas con los profesionales: se critica la no especialización de los profesionales, por lo que desconocen las características particulares del proceso. Los tests no tienen una finalidad específica en lo que al tema de la adopción se refiere. También se demanda el poder recibir una copia del informe psicosocial, alegando falta de transparencia por parte de la Administración.

    - Las críticas de los profesionales: a veces concuerdan con las de los adoptantes, pero no siempre es así.

    Plantean la escasa o nula capacidad de los adoptantes para aceptar casos problemáticos, ya que el amor no es suficiente en estos casos;

    Los profesionales denuncian sobre todo la falta de recursos, ya que están saturados de trabajo y no tienen medios para atender todas las demandas.

    Otros se preocupan por el aumento de embarazos en mujeres jóvenes, lo que provocará más abandonos.

    Por otra parte, los jueces se quejan de las excesivas trabas para que el niño sea registrado en España.

    - La adopción internacional: la principal queja en este sentido es la falta de información al respecto, lo que fomenta el caer en las trampas de las redes ilegales.

    También se denuncia a la Administración por obligar a los solicitantes a actuar clandestinamente por mediación de las agencias, lo que les resta libertad de acción, y plantea el tener que pagar unos precios prohibitivos por los servicios realizados, cuando la tramitación personal de los expedientes es mucho más barata.

    Otro impedimento es la imprecisión de la duración del proceso, haciendo especial hincapié en la desesperación que les causan los cambios de requisitos que algunos países imponen unilateralmente en el curso de un trámite.

    5.8-APOYO PROFESIONAL A LAS FAMILIAS ADOPTIVAS

    El grado de apoyo social y profesional que reciben los padres adoptivos es uno de los factores de riesgo tratados anteriormente. Ahora nos vamos a centrar en ese apoyo profesional que las familias adoptivas tanto necesitan.

    La legislación actual española, confiere a la administración pública la responsabilidad de llevar ante las instancias judiciales las propuestas de adopción de menores. Para poder ejercer esa función, la entidad pública de la que se trate dispone de unos equipos técnicos que son los que reciben las solicitudes, hacen una valoración de los niños disponibles, etc. Estos profesionales son el nexo de unión entre los solicitantes y la entidad pública.

    El funcionamiento de los equipos técnicos, se ha basado casi exclusivamente en la valoración de niños y padres, y en la formulación posterior de la propuesta de adopción. Fuera del foco de acción quedaban todos los aspectos relacionados con el apoyo a los protagonistas del proceso. Este apoyo debería situarse antes y después de que el niño se incorpore a la familia. El apoyo será muy necesario, ya que algunos padres se encontrarán con retos específicos para los que no están preparados, y que solo podrán superar con ayuda profesional.

    El modelo de selección de familias imperante en España es el de selección-valoración: los equipos técnicos reciben las solicitudes de adopción, hacen el estudio de las familias, y si lo consideran oportuno llevan a cabo la propuesta de adopción. Aunque en general la valoración de estos equipos es positiva, cuando se profundiza en aspectos concretos, su actuación flaquea en algunas cuestiones. Por otra parte, los padres no ven a estos equipos como profesionales a los que recurrir en caso de tener alguna complicación, y es muy improbable que se pongan en contacto con ellos para pedirles ayuda o asesoramiento.

    Todo lo relacionado con el apoyo profesional en materia de adopción, necesita una revisión profunda, y especialmente si se tiene en cuenta que hasta no hace mucho, la mayor parte de las familias adoptaban hijos pequeños, de la edad que normalmente deseaban. Pero la situación ha cambiado drásticamente en los últimos años, a mayor demanda de niños pequeños, menor “oferta” hay. Cada vez más, los que deseen adoptar tendrán que inclinarse por las adopciones especiales o por la adopción internacional. En ambos casos se plantearán a la familia retos adicionales a los habituales, por lo que sería razonable que si aumentan las dificultades aumenten también los recursos.

    Cabe destacar también, que los padres con menos recursos personales (no económicos), son los que están recibiendo niños con más necesidades, debido a razones que ahora no importan. Esto nos lleva al hecho de que todo proceso de adopción debe de ser replanteado en profundidad, y no como un mero problema de selección, sino también de capacitación, formación e información a las familias. Dados los acelerados cambios que se están dando en el campo de la adopción, si estas transformaciones no se dan pronto, probablemente los problemas aumenten ya que se están aumentando los factores de riesgo.

    6. ADAPTACIÓN ESCOLAR DEL MENOR

    Muchos de los niños que están abandonados son como dice Henry Abuin: “fóbicos escolares, fobias que suelen estar justificadas por dificultades específicas de aprendizaje: dislexia, disortografía, bloqueamientos autocondicionados por la huella de recuerdos traumáticos...

    Cada niño suele tener unos problemas particulares de inadaptación escolar, pero todos coinciden en lo mismo; desmotivados y despreocupados acuden a clase cuando quieren.

    De esta manera, los educadores para combatir esta inadaptación y que los niños reanuden su aprendizaje, deben motivarlos con métodos vivos, concretos y activos pero sobre todo que les ayuden a reflexionar, a superar obstáculos, a hacer y comprobar hipótesis; de una forma libre, sin que se encuentren oprimidos para así lograr un resultado positivo.

    Esta visión la refleja el autor: “muchos de estos niños que habían sido relegados al fondo de la clase y cuyo profesor se había desinteresado de ellos, se dedican voluntariamente a trabajar en el nuevo medio que les ofrecemos por el sólo hecho del ambiente que allí encuentran: trabajo en pequeño grupo, ausencia de competición...”

    Cabe destacar que para ayudar a estos niños a adaptarse de nuevo a la adaptación escolar, los educadores realizan numerosas actividades prácticas como talleres, aula audiovisual, etc. Para que motiven a los niños a aprender contribuyendo así a su reeducación.

    7. TESTIMONIOS DE EXPERIENCIA ADOPTIVA

    Decidimos recoger cuatro testimonios de la experiencia adoptiva de personas cuya situación familiar es muy distinta. Todos los testimonios afirman que el esfuerzo que pasaron para llegar a adoptar ha sido recompensado con creces. Estos cuatro testimonios los hemos escrito tal cuál lo hizo el autor del libro, Audusseau. Pouchard. M, con el fin de reflejar la dura realidad del proceso de adopción.

    7.1.- EL TESTIMONIO DE SONIA:

    En el verano de 1996, Sonia adoptó una niña de quince meses en Guatemala. Sonia es soltera, de nacionalidad inglesa, tiene cuarenta y siete años, y hace veinte que vive en España. Pasó mucho tiempo desesperada a causa de las pesadas peripecias del proceso de adopción, ansiando el día del encuentro con su hija. Con mucha franqueza y ternura contó su aventura, en especial los primeros pasos, con la pequeña, una niña encantadora pero desconocida.

    “Al principio, fue una terrible mezcla de emociones; había aceptado adoptarle sin saber casi nada de ese bebé. Mi abogado me había dicho << Usted debe hacer el viaje para cerrar los últimos trámites con el Gobierno guatemalteco pero no es seguro que puede volver con la niña a España>>. Me fui a Guatemala con toda la ropa, los pañales, etcétera. Cuando llegué al país, me alojé en un hotel y al día siguiente, cuando aún no me lo esperaba, una pareja se presentó en mi habitación con la niña. La mujer que la llevaba en brazos lloraba porque se había ocupado durante quince meses y, por supuesto, habían nacido entre ellas lazos de cariño. Fue un momento de pánico para mí, porque no podía imaginar que esa niña fuese mía, sino una pequeña adorable, independiente, con su vida, sus gustos, sus deseos y que sobre todo no me conocía.

    La niña había pasado mucho tiempo con su familia de acogida y yo tenía miedo de no saber tratarla y respetar sus costumbres. El primer día fue espantoso porque estaba sola y, además, la niña no paraba de llorar y no quería comer porque no quería quedarse conmigo. Estaba perdida y llamé a mi hermana para que emprendiera el viaje a Guatemala para ayudarme. Así fue... La primera noche, finalmente, la niña se durmió pero de cansancio y de pena. Estaba muy angustiada porque la ruptura con la familia de acogida había sido brutal, terriblemente triste, y ahora, la niña se encontraba conmigo, una persona extraña y físicamente diferente a aquéllas con las que estaba acostumbrada a vivir. Además, le hablaba en un idioma, el inglés, que no entendía. Era un verdadero trauma para la niña.

    El segundo día, el bebé se encontró mejor, y empezó a comer, y los días siguientes, poco a poco, nos fuimos acostumbrando la una a la otra, El amor maternal no es un sentimiento automático, no se puede apretar un botón para activarlo, y durante dos o tres meses consideraba a la niña como una persona que me habían confiado, pero no la veía como mi hija. Durante meses aprendemos a conocernos y compenetrarnos antes de aceptarnos. Hasta dos o tres meses después de vivir conmigo, la niña no empezó a llamarme mamá. Entonces fue cuando la relación nació de verdad entre nosotras.”

    Sonia considera que conscientemente su hija no tendrá recuerdos de su primera infancia en Guatemala, pero dice: <<Son quince meses de su vida, que existen para siempre, que la han marcado, que tendrán influencia en su personalidad y que no se pueden borrar. Es la vida de mi hija y ese tiempo le pertenece>>.

    En este sentido, Sonia ha decidido que cuando su hija esté en la edad de comprender, le dirá que ha sido adoptada y le contará su pasado. Sonia explica: <<Hay dos evidencias en nuestro caso: primero, mi hija verá que soy diferente a ella porque soy rubia, grande, con ojos azules, y ella es pequeña, morena, y con los ojos oscuros, y segundo, en mí caso no hay un papá. Le diré que ha sido adoptada, pero sobre todo que su madre no quiere hacerle daño, que no la abandonó, sino que buscó a alguien que cuidase de ella.

    Más tarde haremos un viaje a Guatemala para que conozca sus orígenes>>. Y añade: << Mi hija tiene herencia, una historia cultural que quiero respetar. En casa, tengo libros, productos artesanales, vestidos de Guatemala. Mi hija tiene derecho a ese legado. Yo se lo debo todo a mi hija y ella no me debe nada>>.

    Sonia se preocupa tanto como todos los padres, sean biológicos o no, y tiene miedo de no ser una buena madre. Dice: <<Quiero darle todo para que sea una persona equilibrada, feliz, y que pueda realizarse plenamente>>. Como madre adoptante expresa el miedo que todos los adoptantes muestran: <<Tengo miedo de que mi hija me rechace el día que sepa que no soy su madre biológica, que me diga que no quiere vivir conmigo y que quiere volver con su madre de origen.

    7.2.- EL TESTIMONIO DE JORGE:

    Jorge y su esposa, María, adoptaron dos niños, uno en Nepal y otro en Nicaragua. Jorge considera que su experiencia resultó <<una joya, una cosa perfecta>>, aunque reconoce honestamente que al principio no estaba muy decidido a adoptar: <<Fue mi mujer la que se encargó de todo el proceso, porque yo trabajaba mucho, y, además, me lo miraba de lejos, diciéndome que si no tenía hijos no pasaba nada>>.

    Para Jorge, todo cambió cuando se fue con su pareja a Nepal a buscar a su primera hija: <<Mi vida cambió en los primeros momentos del encuentro con mi hija. La primera vez que la vimos estaba sucia, dormida, y su ropa, desecha. Me pregunté lo que realmente nos había caído; la lavamos, la cambiamos, pero aún no me daba cuenta de lo que pasaba. El amor paternal no e s un sentimiento innato, aunque inconscientemente una pequeña voz me decía: fíjate porque es tuya. La verdad es que no teníamos tiempo para reflexionar porque aún teníamos que acabar el proceso de adopción y nos faltaba un papel para cerrarlo. Me di cuenta de que era mi hija cuando volvimos a España y reanudamos una vida normal. En Nepal, eran circunstancias excepcionales, muy diferentes a nuestra vida, como soñar despierto>>.

    Los niños viven hoy en día totalmente felices, y Jorge explica que tiene los mismos temores que los padres biológicos y que quiere enseñar a sus hijos un cierto sentido de la vida. <<Tenemos un vínculo con los países de origen de los niños totalmente espontáneo y normal. Hablamos mucho de los dos países. Yo quiero que mis hijos sepan de sus orígenes. Tenemos contacto con otros padres adoptivos y con sus hijos, para que nuestros niños no se sientan diferentes. La multirracialidad esta ahora presente en España, y debo decir que la gente, en general, entiende mejor la adopción de lo que se puede imaginar>>.

    Después de la primera adopción, Jorge y otros adoptantes que se sentían en deuda con Nepal han fundado una asociación que difunde ayuda humanitaria en ese país asiático por mediación de algunas organizaciones no gubernamentales que trabajan allí. Así, la asociación Amics del Nepal apadrina niños y colabora con Maiti Nepal, una organización que se dedica principalmente a salvar niñas nepalesas robadas, vendidas o explotadas para divertimento del turismo sexual en el país vecino, la India. Además, Maiti Nepal gestiona programas de información, sobre todo rurales, para que las familias conozcan los riesgos del tráfico infantil.

    7.3.- EL TESTIMONIO DE ALICIA:

    Alicia y su marido tienen dos hijos biológicos, y en el verano de 1996, adoptaron un niño de año y medio procedente de la isla de Madagascar. Después de dos embarazos biológicos Alicia tuvo problemas para quedarse de nuevo embarazada, pero por propia decisión no quiso someterse a las técnicas de reproducción asistida. Finalmente, la pareja decidió adoptar; empezaron los trámites con los diferentes países -entre otros, Nepal, Bolivia y Colombia-, pero tuvieron que abandonar esa vía de adopción porque les pedían requisitos que no tenían como el certificado de esterilidad. Además, ambos querían adoptar legalmente y no estaban convencidos de la legalidad del proceso en algunos de los países.

    Después de cuatro años de desesperación, con la ayuda de buenos amigos, la pareja decidió adoptar en Madagascar. Las autoridades del país les propusieron un niño de un año y medio, que había sido recogido por un orfanato. Cuenta Alicia:

    “Aceptamos esta adopción, pero algunas semanas después recibimos la carta de una mujer, que nos preguntaba si podíamos ayudarla. Nos preguntamos cómo esa mujer tenía nuestra dirección. Finalmente, supimos que unas personas habían robado los expedientes del orfanato y se hacían pasar por los padres biológicos. Mandamos una carta al tribunal para desestimar la adopción porque desde hacía cuatro años teníamos la idea fija de dejar los trámites a la más mínima duda. Algunos meses después, algunos amigos que viajaron a Madagascar para adoptar nos llamaron desde allí para decirnos que había un niño de un año y medio que se iba a morir y que era urgente adoptarlo. Ese niño pesaba ocho kilos, sufría desnutrición, eczema y estaba infectado por una especie de tenia. En el hospital en donde había sido ingresado, no se recuperaba y decidimos pagar a la directora del orfanato para que lo cuidara en su propia casa. Mientras en España salieron las nuevas normas de enero de 1996, y tuvimos que pedir la devolución del certificado de idoneidad. Entonces el destino nos jugó una mala pasada, porque casi el mismo día que mi marido y yo teníamos la obligación que asistir a la última de las entrevistas de la Administración española para la expedición del certificado de idoneidad, uno de los dos debía viajar a Madagascar para el juicio de adopción. Nos costó encontrar un avión con plazas disponibles, pero al final me fui a Madagascar; lo peor fue que después de estar allí tuve que volver para asistir a la sesión devolutiva, y dejé a mi pequeño solo y enfermo. Fue muy duro”.

    Después de todas estas peripecias, Alicia volvió a Madagascar y recuerda lo siguiente del encuentro con su hijo adoptivo.

    “Me esperaba en los brazos de la directora en el aeropuerto; me puse a llorar, no era muy consciente de lo que pasaba. Él había sido mentalizado y sabía quién era yo; parecía enterarse de lo que pasaba. Los días siguientes. Por la noche, se despertaba cuatro o cinco veces, llamaba <<mamá >>, yo contestaba <<si, querido, estoy aquí>>, y se dormía de nuevo. Durante el día, me enseñaba a todo el mundo diciendo <<mamá, mamá>> mil veces. Una vez en España, el niño se acostumbró muy rápidamente y el acoplamiento entre nosotros se produjo fácilmente. Yo sabía de niños, tenía dos y por eso no me dejé impresionar; a las pocas semanas, empecé a educarle como a los demás hijos. Quienes por cierto lo han aceptado perfectamente. Es un niño encantador, muy abierto, con mucha capacidad. El hecho de haber sufrido le ha dado un carácter muy fuerte. En algunos meses, aprendió perfectamente nuestro idioma.

    Alicia asegura que el niño será educado respetando sus orígenes, y la pareja y sus hijos han decidido emprender cuando puedan un viaje a Madagascar. Alicia ha comprado muchos recuerdos de Madagascar, como libros, artesanía, cintas de música, juguetes. Con mucho cariño, explica: << Hace algunos días, le enseñamos un vídeo grabado allí, cuando lo recogimos, y curiosamente le ha sentado mal. Creo que le ha despertado cosas de su pasado. Se acuerda muy bien de Madagascar, y sobre todo de la gente que lo cuidaba. En familia, cantamos canciones típicas del país y todos los niños conocen los animales de la isla>>.

    Alicia y su marido han sufrido mil trabas, pero aseguran que ha valido la pena porque ven a su hijo adoptivo muy feliz. Las dificultades por las que han pasado les han llevado a una profunda reflexión sobre la adopción: << Nosotros teníamos experiencia con niños por tener hijos propios, pero se necesita una preparación especial para ser padres adoptivos, porque en la mayoría de los casos son personas que han aguantado cinco o diez años de tratamientos contra la esterilidad sin ningún tipo de ayuda y buscan más a un hijo que fantasean que a un hijo adoptivo. La Administración no debería cerrar la puerta a tantas personas que con una ayuda adecuada podrían adoptar>>.

    7.4.- EL TESTIMONIO DE ALBERTO Y PILAR:

    Alberto y su esposa Pilar tenían respectivamente cuarenta y siete y cuarenta y cinco años cuando adoptaron en Colombia a un niño de dos años. El pequeño, acogido en un hospital, había sufrido malos tratos, y las autoridades colombianas señalaron que tenía un expediente muy doloroso y que era un niño difícil con unas experiencias crueles. Alberto y Pilar aceptaron adoptarle y se fueron a Colombia en su búsqueda.

    Pilar explica con mucha ternura: <<Queríamos dar lo mejor de nosotros mismos a un niño. Juan, hoy en día nuestro hijo, nos ha educado a nosotros y hemos tenido que aprender. >> La historia de esta adopción es ejemplar porque ni la desventaja de la edad de los adoptantes ni las particularidades de Juan, un niño que ha sufrido mucho, ha impedido que se construyera el núcleo de amor que ese niño necesitaba. Pilar y Alberto tienen pocos medios económicos, pero han luchado porque estaban convencidos de que podían ayudar a un niño abandonado. Alberto con mucha emoción y descripción explica: <<es lo mejor que nos ha pasado en la vida.>>

    Los padres adoptivos de Juan recordarán siempre los sentimientos que experimentaron cuando vieron por primera vez a su hijo, aunque tienen dificultades para expresar lo que significó el momento más feliz de su vida:

    “ El primer encuentro duró apenas una hora en un local del Bienestar Social colombiano, antes de que pudiéramos llevárnoslo al hotel. Juan llevaba un jersey rojo demasiado largo para él. Era muy tímido y tenía una cara muy triste. Siempre nos habíamos preguntado si el niño nos aceptaría y en que momento nos llamaría papá y mamá. Le habíamos comprado en el aeropuerto un pequeño coche y un reloj con un personaje de Walt Disney. Queríamos abrazarlo y tocarlo, pero vimos que era un poco retraído. Les dimos los juguetes y se acercó poco a poco; nos arrodillamos y jugamos un momento con él. Después, cuando apenas nos habíamos acercado, la directora del centro le dijo a Juan: <<Ahora, vete con los papás al hotel>>. Nos encontramos los tres en la calle; Juan se precipitó en la panadería más próxima y pidió todos los postres que había. La señora de la panadería nos explicó, para nuestra sorpresa, que todos los niños recién adoptados hacían lo mismo. Nunca habíamos visto un niño tan hambriento, y nos pusimos a llorar. Pero el momento más maravilloso para nosotros fue cuando algunos minutos más tarde, al cruzar la calle, Juan cogió nuestra mano y nos llamó papá y mamá por primera vez.”

    Pilar añade: <<Una vez en el hotel, le dimos un baño aunque tenía verdadero pánico al agua, Por la noche, el niño había pasado tanta hambre que durante la cena se subió encima de la mesa y se lo comió todo, hasta lo que teníamos en nuestros platos. Tenía un auténtico miedo a que alguien le robase la comida, pero eso duró poco porque rápidamente se dio cuenta de que tendría toda la comida que quisiera.>> Y continua Alberto: <<Los primeros días, el niño solo quería estar conmigo, y rechazaba a Pilar. Sabíamos que su madre biológica le había torturado mucho, por lo que esperamos un tiempo, seguros de que poco a poco Pilar ganaría su confianza. Es lo que pasó.>>

    Hoy en día, Juan es un niño de cinco años, equilibrado y particularmente cariñoso. Pilar explica: <<Siempre te reclama caricias, abrazos, y pide que lo llames cariño>>. Pilar y Alberto, que son muy conscientes de lo que su hijo ha sufrido, cuidan en especial el modo de decirle algo; por ejemplo, cuando el niño hace una tontería que se corresponde con su edad, la pareja trata de encontrar las palabras que no puedan dañarle. Lógicamente, de que una expresión de rechazo podría herir a su hijo y recordarle malos momentos.Pilar y Alberto están decididos a revelar a Juan sus orígenes, pero saben que lo harán con mucho cuidado porque temen que la rememoración de un paso difícil pueda ocasionarle problemas. <<Una vez -explica Pilar-, le enseñamos su álbum de fotos y nos preguntó donde estaba su mamá, su papá y su nena (tiene una hermana más pequeña), y se fue llorando.>>

    8-LA ADOPCIÓN INTERNACIONAL

    La adopción internacional se desarrolló en los países europeos a partir de los años 60. A principios de la década de los 80, se producían anualmente en Europa occidental, alrededor de 10.000 y 15.000 adopciones de este tipo, y desde aquello, la cifra ha ido en aumento.

    En lo que se refiere a España, en 1995 se tramitaron 767 expedientes en distintos países, sobre todo latinoamericanos, y esta cifra supone el cuádruple de la de 1992.

    Antes de optar por la adopción internacional, hay que conocer los problemas que supone esta vía. El adoptar un niño extranjero implica que los padres adoptivos reconozcan sus señas de identidad, y acepten sus diferencias en cuanto a color, raza y cultura. A veces, las razones que llevan a los adoptantes a recurrir a la adopción internacional, no son más que acortar el interminable tiempo de espera que supone adoptar un niño en nuestro país; con lo que se olvidan los principios morales, las leyes del país donde se acude y los convenios internacionales. Todo vale para conseguir al niño deseado, y a veces, las personas tímidas y confiadas caen en la ilegalidad. Estas personas se creen que fuera de las fronteras europeas se pueden comportar de cualquier manera, pero están muy equivocadas. Para ellos lo único que importa es conseguir al niño deseado, sin pararse a pensar en los sentimientos de la criatura, su historia o su país. Aún por encima, suelen creer que le están haciendo un favor al niño sacándolo de la miseria y precariedad en la que vive, y aunque esto sea así, nunca se tiene que considerar como un favor, ya que después el niño creerá que está en deuda con sus padres, y nada más lejos de la realidad.

    En la adopción de un niño de origen extranjero intervienen dos legislaciones: la del país de los adoptantes, y la del país donde se quiera adoptar al niño. Para evitar posteriores problemas legales, hay que tener en cuenta los requisitos de una y otra. Las pautas que se deben seguir en una adopción internacional vienen dadas por los convenios, en especial el Convenio de La Haya.

    Sin embargo, la aplicación de las leyes del 96, ha hecho que muchos adoptantes que comenzaron el trámite antes de esa fecha se vean en un callejón sin salida, ya que carecen del certificado de idoneidad a pesar de haber conseguido la adopción en el país de origen del niño.

    Por desgracia, cada vez son más los casos de adoptantes que sufren circunstancias de irregularidades e ilegalidades en los procesos de este tipo de adopción; lo que acarrea consecuencias gravísimas para el niño que a veces, incluso es devuelto a su país.

    En España, actualmente, cada comunidad tiene competencias para arreglar estas situaciones irregulares; y pueden otorgar el certificado de idoneidad o determinar que lo conceda un juez.

    Para evitar esta clase de situaciones, el Ministerio de Asuntos Sociales explica: “ Por ello, conscientes de estos peligros [irregularidades o ilegalidades], los organismos responsables de la protección de menores, y las organizaciones internacionales que luchan por la defensa de los derechos del niño, abogan por la necesaria participación de los organismos de protección de menores, tanto del país de origen de los niños como de los países receptores. Solo así podrá garantizarse una adopción digna que respete sus derechos “. ( Audusseau-Pouchard, M. [1997] ).

    Intervención de los organismos de protección de menores

    La intervención de estos organismos en el proceso de adopción, nos

    asegura que el niño que se quiere adoptar es huérfano, ha sido abandonado, o está al cuidado de alguna institución; nos garantizan además que los padres biológicos no han sufrido ningún tipo de presión a la hora de abandonarlo, sino que estaban totalmente seguros de su decisión por unos u otros motivos.

    Estos organismos trabajan bajo el mando del gobierno del país receptor, y están totalmente autorizados para conseguir información sobre aspectos médicos y sociales del niño que se va a adoptar.

    El Ministerio de Asuntos Sociales, ya citado anteriormente, nos da unas pautas claras sobre la función de estos servicios: “ La actuación de estos servicios en las tareas de valoración de la capacidad de las personas interesadas en una adopción internacional contribuye a: que los solicitantes sean personas idóneas para adoptar en otro país; que hayan sido informados y hayan reflexionado sobre lo que conlleva la adopción internacional; que la asignación del niño o niña a una familia, en función de las características de ambos, sea adecuada; que dichos servicios se encarguen de realizar el seguimiento de la evolución del niño en su nueva familia y país, ello en los casos en que la propia legislación del país de origen del niño exija dicho seguimiento “.

    Trámites

    A pesar de que un trámite de este tipo conlleva muchas más complicaciones, estos son a grandes rasgos las pautas que se deben seguir:

    • Solicitud de información en la Embajada, consulado o organismo competente del país elegido. Consulta con las agencias acreditadas de cada país para comenzar los trámites.

    • Petición a la comunidad autónoma correspondiente de informes que valoren la idoneidad de la familia adoptante.

    • Presentación de la documentación legalizada de acuerdo con la normativa de cada país.

    • Traslado de los padres al país de origen para conocer al niño.

    • Inscripción del niño en el Registro Civil español.

    Tras la esquematización de estos pasos, nos dispondremos ahora a

    pormenorizar un poco más en los trámites que es necesario realizar:

    • El primer paso sería la demanda de una solicitud, por vía telefónica, de entrevista con los servicios sociales de la comunidad autónoma donde se resida.

    • En un plazo que ronda el mes, se pasaría a realizar la primera entrevista de información con los servicios de asuntos sociales de la comunidad.

    • Tras esto, vendría la solicitud del certificado de idoneidad. La autorización para adoptar es imprescindible y debe obtenerse con antelación a cualquier otra diligencia. Un certificado es válido únicamente para una adopción.

    El informe psicosocial para la obtención de dicho certificado es gratuito en todas las comunidades excepto en Cataluña, donde cuesta alrededor de las 108.000 ptas.

    El certificado de idoneidad nacional no es válido para la adopción internacional, por lo que los adoptantes que se encuentren en esta situación deberán consultar con la administración para tramitar un nuevo certificado que les sea válido para la adopción internacional.

    • El siguiente paso serán las entrevistas con un psicólogo y un asistente social que determinarán la idoneidad o no del adoptante. Pueden ser profesionales que están dentro del equipo oficial de la comunidad autónoma, o pueden ser miembros de colegios de profesionales. Las primeras entrevistas pueden tardar unos meses.

    El proceso de selección es el mismo que para la adopción nacional: se mantienen las entrevistas con estos profesionales, y estos valoran las posibilidades específicas de los adoptantes con relación a la adopción de un niño extranjero.

    • El informe psicosocial se remite a la comunidad autónoma para que emita el certificado de idoneidad si es que los adoptantes lo consiguieron.

    • Este certificado es enviado, junto con los documentos exigidos, al país elegido. Estos documentos deben ser totalmente legales y estar traducidos a la lengua del país de destino. Se presentarán a las embajadas o al consulado españoles de ese país.

    • Así llegamos ya al viaje para recoger al niño, que implica una estancia “obligatoria” de alrededor de un mes en el país.

    • Al regresar a España, y con el fin de que el niño obtenga la nacionalidad española, ha de ser inscrito en el registro civil.

    • Por último, la comunidad autónoma realiza un seguimiento de la situación del niño y de la familia en el país.

    La gente, sin embargo, está muy confundida con la rapidez que conlleva

    la adopción internacional, ya que también hay listas de espera en algunos países demandados. Por eso, la adopción internacional no puede ser la salida a un largo proceso como el que tendría lugar con la adopción nacional, sino que tiene que ser una decisión tomada con gran reflexión, y que supone unas exigencias en cuanto a adaptación se refiere, que no supondría la adopción nacional por tratarse de una cultura y forma de vida análoga a la nuestra.

    Con respecto a la elección del país de origen, cabe decir que quizá sea una de las decisiones más difíciles de tomar. En palabras del Ministerio de Asuntos Sociales destacaríamos lo siguiente: “ El hecho de pertenecer a otro país, a otro grupo étnico, tener tal vez otro idioma, otro color de piel, imprime a estas adopciones características propias que el adoptante debe conocer. No reconocerlas y no reflexionar sobre ello antes de la adopción supone asumir un riesgo importante cuando ya ha tenido lugar y el niño está en su nueva familia y en nuestro país.” ( Audusseau-Pouchard, M. [1997] ). Por lo tanto los solicitantes deben tener información: “ sobre los grupos étnicos, color de piel y rasgos físicos de la población de algunos países, y cuál es su actitud y la de su medio hacia ellos.” El Ministerio también añade: “ Es cierto que en nuestra sociedad hay actitudes de todo tipo ante los diferentes grupos étnicos, desde la aceptación y valoración, hasta actitudes de intolerancia. Sin embargo, para el niño, el joven, la actitud de usted/ustedes será la más determinante.” ( Audusseau-Pouchars, M. [1997] ).

    Está claro que el racismo es un problema que afecta a las sociedades occidentales, y en eso España, ya sea en mayor o menor medida, no iba a ser menos. Por eso es necesario que los adoptantes tengan en cuenta este hecho para evitar posibles problemas al que va a ser su hijo.

    Otro hecho a tener en cuenta en lo que se refiere a la elección del país, es que el niño va a llegar a una edad en la que la curiosidad le hará preocuparse y querer saber sobre sus orígenes y su cultura, y esto será algo que los padres adoptivos nunca le podrán negar, al contrario, tendrán que ayudarle en la medida de lo posible; por eso es importante que los adoptantes se interesen durante su estancia en el país del niño, de recopilar información que algún día su hijo les pedirá.

    Por último, la legislación del país elegido también influye en la selección, ya que tiene que reconocer oficialmente el abandono del niño y avalar la adopción plena.

    Para cambiar de tema, nos referiremos ahora, de forma breve, a los documentos necesarios para llevar a cabo el proceso:

    • Certificados literales de nacimiento y de matrimonio.

    • Certificado de empadronamiento.

    • Certificado de médico.

    • Certificado penal.

    • Certificado de trabajo.

    • Certificado de las declaraciones a Hacienda de los impuestos sobre la renta y el patrimonio.

    • Certificado bancario del patrimonio mobiliario.

    • Y certificado del patrimonio inmobiliario.

    No es necesario decir que todos estos documentos tienen que estar totalmente legalizados y regulados por los organismos pertinentes.

    Las agencias oficiales de adopción internacional

    Estas agencias están reguladas desde el mes de Enero de 1996. Actúan como mediadoras entre España y el país de origen del niño sin ánimo de lucro, y son designadas por las comunidades autónomas.

    Las agencias privadas deben reunir una serie de requisitos para su autorización, y la ley les exige no tener ánimo de lucro, defender los derechos de los menores, estar inscritas en el registro correspondiente, disponer de los medios materiales y técnicos necesarios, y que estén dirigidas por personas capacitadas por su formación y moralmente.

    La agencia catalana ADDIA tiene como objetivos: “ Ayudar a los padres que quieren realizar una adopción según los requisitos del Convenio Internacional de la Haya, es decir, cumpliendo las garantías establecidas en las leyes y siguiendo el proceso de acuerdo a los principios éticos en que se basan y donde prevalece el interés superior del menor. Ofrecer la información y el asesoramiento para la tramitación de una adopción internacional. Asesorar en los campos psicosocial, administrativo y jurídico. Formación de padres con seminarios dirigidos por profesionales especializados. Sensibilizar a los padres adoptantes sobre la importancia y el valor de los orígenes del menor adoptado. Investigar vías regulares para realizar adopciones y poder denunciar aquellas ilegales o irregulares. Fomentar el encuentro entre las familias para intercambiar inquietudes, motivaciones, experiencias, y ayuda mutua.” ( Audusseau-Pouchard, M. [1997] ).

    Se puede decir que ADDIA es como la pionera de su grupo, y a partir de ella se van formando las demás, pero digamos que siempre tomando como punto de referencia a ésta.

    Lo principal que buscan estas agencias, y lo que buscan los adoptantes, además de la comodidad que supone que ellos se encarguen de todo, es la legalidad, ya que últimamente se están dando bastantes casos de fraudes en este campo. Por eso, tanto ADDIA como las demás agencias que entran dentro de este grupo, definen así sus principios, como se puede observar en los folletos informativos de los que se ha sacado la información:

    “Se velará para que las adopciones se realicen de acuerdo al Convenio de la Haya y, en consecuencia, se asegurará en todo caso que:

    • El niño ha sido declarado en situación previa legal de abandono.

    • Los trámites se efectúan a través de organismos estatales o entidades reconocidas por los estados.

    • La adopción se ha autorizado por las autoridades competentes.

    • Los consentimientos que son necesarios para la adopción se han otorgado libre e incondicionalmente, y sin mediar compensación o pago de ninguna clase, y que tales consentimientos sean irrevocables.

    • La adopción no produce beneficios materiales indebidos. Sólo podrán reclamarse y pagar los costes y los gastos, incluidos los honorarios profesionales razonables, de las personas que han intervenido en la adopción.

    • El consentimiento de la madre, cuando se exija, se ha dado después del consentimiento del niño.

    • Se han tomado en consideración el deseo y la opinión del niño, si tiene uso de razón, y que tal consentimiento ha sido libre e incondicional, y sin compensación económica.

    • Los futuros padres adoptivos son adecuados y aptos para adoptar.

    Al mismo tiempo se promoverá que:

    • Los futuros padres estén informados y formados para poder adoptar y educar al niño adecuadamente.

    • Los futuros padres conozcan en el caso de una adopción internacional, la cultura y las tradiciones del país de origen. Además, que realicen el traslado del niño al país de residencia de los padres en su compañía.

    • Los padres reciban en caso necesario asesoramiento y apoyo por parte de profesionales, posteriormente a la adopción.

    • Se informa al niño adoptado, conforme vaya adquiriendo uso de razón, si no lo tiene ya en el momento de la adopción, de su filiación por adopción”. ( Audusseau-Pouchard, M. [1997] ).

    Estos son a grandes rasgos las funciones principales de las agencias OFICIALES de adopción, se podría profundizar mucho más en el tema, pero su estudio pormenorizado carece de importancia en estos momentos.

    Un dato que a lo mejor no es tan irrelevante, puede ser la tarifa de esta clase de agencias, ya que sus servicios no son gratuitos.

    Normalmente este tipo de organizaciones son muy reacias a dar sus precios si no se es socio, incluso negándole esta información a personas interesadas en adoptar. Se sabe que el precio ronda las 700.000 ptas., aunque este dato puede variar algo de unas agencias a otras y puede haber gastos extra como la manutención del niño de 15.000 ptas. al mes en Ecuador por ejemplo.

    Con respecto a la decisión de adoptar con la mediación de una agencia de adopción, hay que decir que en algunos de los países de origen de los niños como Perú, Bolivia o Ecuador, la legislación obliga adoptar por medio de estas agencias. Pero no siempre ocurre así, y en otros incluso se prefiere el trato directo con los adoptantes.

    Todo es cuestión de informarse en la embajada o el consulado de los requisitos propios de cada país.

    Testimonios

    Los testimonios a los que nos referimos en este apartado de nuestro trabajo, aunque son testimonios reales, no son fruto de nuestro trabajo de campo, sino que están extraídos de una fuente bibliográfica ya citada a lo largo de la obra.

    Como testimonios que son, los expondremos textualmente para evitar errores en la transmisión de las historias.

    1º) Águeda Lafora.

    Águeda tiene 48 años y vive en Madrid, aunque es gallega. Ejerce de

    trabajadora social en programas infantiles de la Cruz Roja, pero en estos momentos está en excedencia para dedicarse a la Asociación Española de Adopción Internacional (ADAI).

    En 1992 decidió junto su marido, Juan Luís, Y sus hijas biológicas, Ágatha y Alejandra- que ahora tienen 22 y 24 años-, adoptar a dos niños indios.

    “ Nuestra intención era ampliar la familia por la vía de la adopción, que para mí es simplemente una maternidad diferente”, dice ella. Para ella este procedimiento no tiene nada que ver con la solidaridad, que, en su opinión, se puede practicar por otros caminos, como la cooperación, el apadrinamiento o la donación de dinero al tercer mundo. “Queríamos ser padres igual que cuando decides quedarte embarazada. Y eso no lo haces por solidaridad “.

    Sin embargo, es consciente de que hay gente que no opina como ella y sí recurre a la adopción para salvar a un niño de la pobreza de su país de origen, como la India. “ Considero que este criterio es totalmente respetable, pero para mí, India me ha regalado dos hijas, se ha fiado de mí para que cuide dos ciudadanas suyas “. En este país, los niños adoptables han de ser mayores de 4 meses para asegurar que los padres biológicos no se arrepienten de entregarlo en adopción.

    Toda la familia se decidió por la India como país de origen de los nuevos miembros. “ El consenso es importante porque vas a meter el país del adoptado en casa para toda la vida “. Tramitaron el certificado de idoneidad con la Comunidad de Madrid y tuvieron que pasar por dos procesos porque las niñas no eran hermanas. Primero llegó la pequeña, Meena, aunque no suele ser así, “ pero nos la entregaron antes porque estaba muy débil: con 18 meses tenía un desarrollo como de 3 meses”. Al año llegó Alka.

    Águeda está contenta de su experiencia en la India, aunque advierte: “ En algunos casos, se utiliza la misma palabra para hoy que para mañana, por eso yo aconsejo siempre: ¡mucha paciencia!”.

    ( Hernández, E. [1999]: “La otra forma de ser padres”. El Semanal de La Voz de Galicia. )

    2º) JOSEFA POVEDA Y EDUARDO GARRIDO.

    Josefa y Eduardo, de 36 y 41 años respectivamente, decidieron adoptar un niño después de intentar por varios métodos tener un hijo biológico. Viven en Fuenlabrada, por lo que acudieron a la Comunidad de Madrid. Allí supieron que el plazo para solicitudes de niños nacionales se cerró en 1992.

    “ Nos hablaron de la adopción internacional y nos pareció una buena idea porque nos daba igual el país y la raza del niño” dice ella.

    Comenzaron los trámites burocráticos: sacar la partida de nacimiento, la declaración de la renta, obtener certificados de médico de cabecera, de matrimonio... y todo por duplicado. Lo pasaron mal esperando el certificado de idoneidad: transcurrieron ocho meses hasta que les entrevistaron la psicóloga y la asistente social de la Comunidad de Madrid, y después otro mes más hasta que se lo concedieron.

    Mientras, empezaron a buscar una Entidad Colaboradora de la Adopción Internacional, según el listado de la Administración. El país escogido fue China. “ Eliges el país que ves más fácil o al que te puedes permitir viajar”, dice Josefa, que al final contactó con la Asociación para el Cuidado de la Infancia. Durante nueve meses asistieron a cinco reuniones informativas sobre China y recibieron información pediátrica.

    Cuando llegó la fotografía de la niña, y una vez obtenido el visto bueno de la Comunidad Madrid, empezaron a tramitar la invitación para visitar el país. Por entonces “ la niña tenía nueve meses y estaba bien cuidada en un orfanato. Se llamaba Quo ( prenombre de todos los niños abandonados) Wen ( nombre de la zona) Ying ( nombre que le puso la directora y que quiere decir heroicidad). Hoy se llama Alma Wen Ying y tiene 14 meses “.

    Todos los trámites y viajes les han costado casi dos millones de pesetas, incluido el donativo de tres mil dólares que hay que dar al orfanato.

    Josefina es limpiadora, y Eduardo carnicero, y quizá aprovechen que se ha vuelto a abrir el plazo de solicitudes en Madrid para adoptar otro niño.

    ( Hernández, E. [1999]: “ La otra forma de ser padres”. El Semanal de La voz de Galicia. )

    3º) JUAN RAMÓN MARTÍNEZ.

    Juan Ramón tiene 34 años, es empresario y está casado con Rosa María Azcona, educadora de niños deficientes. “ Queríamos tener familia por nuestros medios, pero, como no llegaba, pensamos en adoptar” dice ella. Hace tres años acudieron al Gobierno de Navarra para iniciar los trámites y, aunque comenzaron a tramitar el papeleo por su cuenta, después de un año acudieron a la Asociación de Nuevo Futuro. “ Era la forma más rápida y segura de hacerlo” según Juan Ramón. “ Decidimos adoptar un niño peruano por los lazos que tiene Perú con España”, añade.

    El niño que les asignaron se llamaba Noé, y cuando les avisaron en solo 24 horas prepararon el viaje “ porque debíamos ir a por él”. Allí les recibió una abogada que trabaja para la asociación y resolvieron todo en 12 días. Cuando llegaron a Pamplona, los familiares les recibieron con una pancarta con el nuevo nombre del niño.

    Según Rosa, “no sé que es estar embarazada, pero la adopción también es una experiencia bonita. Me siento realizada como madre”.

    Los gastos administrativos alcanzaron un millón y medio de pesetas, pero saben que nadie se benefició de ello. Ahora están pensando en adoptar otro niño.

    ( Hernández, E. [1999]: “ La otra forma de ser padres”. El Semanal de La voz de Galicia ).

    4º) SARA.

    Cuando salió del orfanato de la mano de Sara, Daniel lloraba. Estaba dejando atrás cuatro años de su vida, los únicos, y un mundo pequeño y frío, pero conocido. En el avión entonaba canciones rumanas en alto con la poca vergüenza que dan los cuatro años y le decía a todo el mundo en español “ Me voy a España”. A los cinco días de aterrizar en Alvedro cantaba una pandeirada que su madre le había enseñado.

    Sara vio por primera vez la foto de Daniel- el primer niño rumano llegado a Coruña mediante adopción, gracias a las gestiones de la organización ADECOP- el pasado verano, cuando le fue asignado por la administración. A los cuatro meses, el 14 de diciembre, recibió el aviso de que ya podía ir a recoger a su hijo a Rumanía, y a los dos días volaba hacia allí cargada de miedos y con la imagen de Daniel dándole vueltas.

    “ Pensaba en el rechazo, en la situación del país y del orfanato, y tenía miedo sobre todo a que me comparase con las parejas, porque yo soy soltera y falta la figura del padre, pero al llegar al orfanato estaba tan aturdida que se me olvidó todo”, relata Sara.

    Su caso, además de ser el primero de la ciudad, se sale también de la norma pos su condición de soltera, que le llevó a desistir de adoptar en España, ya que las parejas tienen prioridad. Sin embargo, ser madre de un niño rumano y haber recibido la respuesta afirmativa a su caso el pasado año, le ha permitido acogerse a la baja por maternidad, ya que desde noviembre las adopciones internacionales de menores de seis años cuentan con las mismas ventajas que los casos de hijos biológicos.

    “ Yo quería una niña y que fuera más pequeña que Dani, porque pienso que así tendría manos vivencias negativas, aunque me dicen que eso no tiene que ver”, cuenta Sara.

    Sin embargo, en el historial de Daniel facilitado por las autoridades rumanas, no aparece, más que el abandono al nacer y su vida en el orfanato, que debió de caracterizarse por una disciplina de cuartel.

    “ Ahora ya empieza a ralajarse un poco, pero al principio no dejaba a nadie poner los codos sobre la mesa en la comida y ahora se sigue vistiendo solo, a pesar de sus cuatro años, y se calza y recoge todos sus juguetes después de usarlos; no quiso que le comprase unos zapatos de cordones, porque no sabía ponérselos”, explica su madre.

    Pero a pesar de las carencias higiénicas, alimenticias y afectivas de la mayor parte de las residencias de huérfanos de Rumanía, Daniel es un niño sano, muy inteligente, despierto y cariñoso, que canta y baila sin necesidad de excusa y recita versos. Las secuelas están, sin embargo, ahí, porque las tallas de ropa para niños de su edad todavía le quedan demasiado holgadas.

    Ha dejado de dormir con la botella de agua y los juguetes que le regalan; ya sabe que seguirán en casa al día siguiente, pero después del espejismo de las tres primeras semanas, en las que la adaptación ha sido asombrosa, las situacionnes dejarán de ser nuevas y empezará la integración real. “ Tenemos que ir poco a poco y acostumbrarnos los dos al cambio, los problemas los iremos resolviendo sobre la marcha”, concluye Sara.

    ( Pena, Mª. B. [1999]: “ El primer niño rumano adoptado en la ciudad llegó el día de Nochebuena”. El Ideal Gallego, 15/1/2000. )

    Pues estos eran nuestros cuatro testimonios, iguales pero diferentes, con semejanzas y distinciones, pero todos ellos marcados por un profundo creer en la causa.

    9-EL ACOGIMIENTO FAMILIAR

    Otra alternativa a la adopción, es el acogimiento familiar. Hay personas que no se encuentran preparadas para adoptar un niño, pues consideran que supone demasiada responsabilidad o que, simplemente, no están preparados para ser padres. La posibilidad que existe para estas personas, es la acogida.

    Mediante la acogida, una persona o una familia se ocupa del cuidado de un menor durante un tiempo determinado. Los cuidados que debe darle una familia de acogida a un menor, son exactamente que los mismos que los que le da una familia biológica: deben cuidarlo, educarlo, alimentarlo... Los niños en situación de ser acogidos suelen ser menores que están a cargo de la Administración pero que no pueden ser adoptados por diferentes motivos ( como el hecho de que los padres biológicos sólo hayan sido privados de la patria potestad por un tiempo y no para siempre ).

    Requisitos para el acogimiento:

    Se podría pensar que los requisitos para acoger un menor son prácticamente los mismos que para adoptarlo, pero no es así. Para la Administración, lo fundamental es que la familia quiera acoger a ese niño y que el contexto familiar de ésta sea adecuado para ofrecer cuidados y educación al menor.

    Uno de los principales problemas en este tema, es el hecho de que la familia biológica no acepte que otras personas cuiden a su hijo. Tenemos que tener en cuenta que los padres naturales no han sido privados de la patria potestad, y, por lo tanto, les cuesta trabajo entender que su hijo sea entregado momentáneamente a otras personas ajenas a ellos. Como siempre, no son las familias, sino el niño, el que sufrirá las peores consecuencias.

    Las dos familias lo pondrán entre la espada y la pared obligándolo a decidir a cual de las dos quiere más. Y por si esto no fuera suficiente, lo más probable es que surjan lazos afectivos con la familia acogedora, por lo que el niño puede sentirse culpable al querer a otra familia que no es la suya natural.

    El acogimiento simple:

    El acogimiento simple no debe confundirse con la adopción. Mediante éste, el menor convive temporalmente con una familia que no es la suya pero que debe cuidarlo y educarlo. La tutela no pertenece a la familia acogedora, sino a la Administración, que puede reclamarlo en cualquier momento para devolverlo a un centro de menores o a su familia natural. Las familias que están decididas a acoger un niño, “reciben la ayuda, el asesoramiento y la formación necesarios por parte de los técnicos de la Administración. Ésta establece anualmente unas ayudas económicas para las familias y contrata un seguro para cubrir los daños o incidentes que puedan producirse.”

    El tiempo que dura el periodo de acogimiento es relativo, pues depende de cada caso; en algunos casos puede durar unos meses y en otros puede llegar a años.

    De todas formas, cualquiera que sea el tipo de acogida que se lleve a cabo, los padres acogedores deben ser conscientes de que deben tratar y cuidar a ese niño como si fuera un hijo biológico suyo.

    10. ARGUMENTOS EN CONTRA DE LA ADOPCIÓN.

    Algunas personas están en contra de la adopción argumentando que las personas que quieren adoptar realmente no entienden lo que significa porque según ellos “la adopción no es más que un nuevo paso para curar una esterilidad o cualquier otra carencia no asumida” Con esto se quiere decir que los adoptantes solo quieren al niño para sustituir el hijo propio que no han podido tener.

    Por otra parte los disconformes con la adopción mantienen que esta en vez de solventar los problemas del Tercer Mundo aún los agrava más porque la moda de la adopción internacional empeora el tráfico de niños. Además, también critican la falsa generosidad y labor humanitaria que tienen muchos adoptantes; los cuales no se dan cuenta de lo duro que puede llegar a ser abandonar a un hijo si la miseria te rodea por todas partes como sucede en los países del Tercer Mundo.

    Cabe destacar que algunas religiones como la judía que no están en contra de la adopción suelen mostrarse reacios a este asunto debido a que como la religión se transmite por mediación de las madres, se considera dificultosa la integración de un niño que no sea de origen judío.

    11. CONCLUSIÓN

    Como conclusión decir que en la actualidad debido a las adopciones ilegales, al tráfico de niños..., existe un duelo entre la Administración y los adoptantes, estos se sienten humillados por el excesivo control al que son sometidos, y la Administración pretende defender los derechos de los niños a cualquier precio, de ahí las intensivas investigaciones que realizan. En relación con esto Audusseau dice: “la dura realidad a la que se enfrenta la infancia en la mayor parte del mundo obliga a la Administración a establecer controles escritos en materia de adopción.”

    Sin embargo, es importante decir que a pesar del enorme esfuerzo de tolerancia y sensatez, cuando la pareja logra resistir y vencer todos los obstáculos que conlleva el proceso de adopción que puede durar varios años se verá reconfortada con la felicidad de poder criar a un niño abandonado como un hijo propio; como dice Audusseau: “al final, la obstinación, la necesidad de compartir amor y el altruismo son los ingredientes principales para conseguir una adopción.”

    METODOLOGÍA.

    A pesar de nuestro deseo por utilizar las mayores técnicas posibles a la hora de plantear el trabajo, las dificultades ya comentadas que nos supuso el tema en cuestión y también la complejidad a la hora de tratar el tema, hicieron que no fuera posible utilizar más que la documentación que se escribió sobre el tema y la entrevista semi-dirigida como única técnica cualitativa.

    Pero empezaremos por el principio. Como ya se nos había explicado en la asignatura, el primer paso para comenzar un estudio, o en nuestro caso un trabajo, consiste en hacer un compendio de la bibliografía encontrada sobre el tema, a continuación se procede a estudiarla centrándose más en los puntos más importantes, y después se hace una síntesis que en nuestro caso se haya plasmada dentro del primer apartado del trabajo. Y eso fue lo que hicimos, visitamos distintas bibliotecas con la finalidad de obtener obras relacionadas con el tema que estábamos tratando, aunque hay que decir que no toda la información bibliográfica la sacamos de estas bibliotecas, sino que algunos de los profesionales que nos atendieron y a los que entrevistamos, nos proporcionaron obras específicas sobre el tema que no están al alcance de personas que no trabajen en centros como lo hacen ellos, ya que son estudios proporcionados por la Xunta de Galicia y por la Consellería de Familia, Muller e Xuventude, por lo cual le agradecemos a estas personas su colaboración, ya que esas obras nos proporcionaron datos desconocidos hasta el momento por nosotras.

    Está claro que este primer paso correspondiente a la documentación, está totalmente justificado por la necesidad que teníamos nosotras de documentarnos acerca del tema y de adquirir conocimientos relacionados con él para centrar el trabajo y estar preparadas a la hora del trabajo de campo.

    Con respecto a las técnicas de carácter cuantitativo, tenemos que decir que los datos numéricos y estadísticas que aparecen reflejados en el trabajo están extraídos en su totalidad de fuentes bibliográficas, ya que nos fue imposible conseguir alguna otra que no tuviera esta procedencia.

    Nos sorprendió mucho el hecho de que en el Instituto Nacional de Estadística (INE), no nos pudieran dar ningún tipo de datos sobre este tema ya que carecían de ellos, o por lo menos eso es lo que nos dijeron, y en relación con el tema lo más parecido que nos podían ofrecer eran números de nacimientos, pero nada relacionado con la adopción o la acogida de menores.

    Ahora pasaremos a comentar nuestra experiencia con respecto a las técnicas cualitativas.

    Como técnica cualitativa nos centramos preferentemente en la entrevista en profundidad, ya que el tema de la adopción no nos permitió utilizar la historia de vida, porque los pocos niños adoptados de los que pudimos saber eran demasiado pequeños y sus padres fueron reacios a contarnos el pasado vivido por el niño; con respecto a los profesionales y a las instituciones a las que acudimos, tampoco nos podían facilitar esta información ya que los expedientes son confidenciales.

    Con respecto a la observación participante cabe decir que si ya fue difícil conseguir que algún profesional nos dedicara un poco de su tiempo, entrar dentro del centro para llevar a cabo esta técnica iba a ser prácticamente imposible.

    Lo mismo nos pasó con la técnica de los grupos de discusión, ya que la única manera de realizarlo sería con personas ajenas al tema para que dieran su opinión acerca de él, pero al realizar las entrevistas de opinión, sería redundante expresar la opinión de estas personas otra vez aunque fuera conseguida de diferente forma. Lo interesante para los grupos de discusión sería poder juntar a diferentes profesionales relacionados con el tema, pero era una tarea prácticamente imposible.

    Por eso, la técnica que usamos para realizar el trabajo de campo fue la entrevista en profundidad, más que nada porque era lo que más se podía adaptar a nuestras posibilidades.

    La entrevista en profundidad nos resultó una técnica muy provechosa, ya que realizamos entrevistas semidirigidas en las que además de obtener información sobre los temas que a nosotros nos interesaban, el entrevistado podía perfectamente tocar temas paralelos de menor importancia pero que no dejaban de ser interesantes, así como alguna anécdota o casos especiales con los que se toparon los distintos profesionales.

    Esta técnica además nos permitió en algunas ocasiones reorientar la entrevista hacia lo que veíamos más interesante, resultando mucho más fructífera en cuanto a la información obtenida.

    Hay que señalar que en todas las entrevistas excepto en la primera usamos grabadora, lo que nos permitió realizar las transcripciones que se encuentran en el anexo del trabajo.

    Un dato que queremos destacar en este apartado y que nos resultó interesante, es el hecho de que se produjo el “efecto bola de nieve” que ya se nos había comentado en clase, y con el que nosotras no contábamos, pero que fue una anécdota curiosa que queríamos plasmar en este apartado de metodología.

    PERFIL SOCIOLÓGICO DE LOS ENTREVISTADOS

    A continuación expondremos brevemente las características sobresalientes del perfil sociológico de cada uno de los entrevistados con el fin de contextualizar un poco más las entrevistas.

    • E.1:

    • Interés: es el director de un centro de menores.

    • Sexo: Hombre.

    • Estado civil: Casado.

    • Edad aproximada: Entre 35- 40 años.

    • Ocupación: Director del Centro Educativo de Palavea.

    • Clase: Media.

    • Fecha de la entrevista: 14/01/2000.

    • Hora: 10:00 h.

    • Duración: 45 minutos.

    • Lugar: su despacho en el centro.

    • Método utilizado: Entrevista semi-dirigida. A la entrevista fuimos las tres; una de nosotras se encargó de realizar las preguntas y de llevar el hilo de la entrevista, mientras que otra se ocupó de tomar las notas, apoyada por la tercera compañera que apuntaba las ideas claves con el fin de que sirvieran de apoyo a la hora de intentar transcribir la entrevista.

    • Comentarios: El problema de esta entrevista fue la falta de grabadora, lo que nos proporcionaría más riqueza de información. El hecho de que fuera la primera, también hizo que se notara nuestro nerviosismo y que no pudiéramos ir improvisando con el fin de plantearle preguntas que en un principio quizás no surgieron.

    • E.2:

    • Interés: es educadora en un centro de menores.

    • Sexo: Mujer.

    • Estado civil: Casada.

    • Edad aproximada: entre 40-45 años.

    • Ocupación: Educadora en el Centro Educativo de Palavea.

    • Clase: Media.

    • Fecha de la entrevista: 21/01/2000.

    • Hora: 11:30 h.

    • Duración: 1 hora aproximadamente.

    • Lugar: su despacho en la Facultad de Filología de la Universidad de La Coruña.

    • Método utilizado: Entrevista semi-dirigida. Llevamos una grabadora, aunque tomamos nota de las palabras clave que nos parecían relevantes.

    • Comentarios: aquí se dio el “efecto bola de nieve”, ya que fue el director del centro quien nos informó acerca de esta persona.

    • E.3:

    • Interés: es padre de un niño adoptado.

    • Sexo: Hombre.

    • Estado civil: Soltero.

    • Edad aproximada: 40 aproximadamente.

    • Ocupación: trabaja en una casa de acogida como educador.

    • Clase: Media- alta.

    • Fecha de la entrevista: 15/01/2000.

    • Hora: 12:00 h.

    • Duración: 45 minutos.

    • Lugar: un aula de la Facultad de Filología de la Universidad de La Coruña.

    • Método utilizado: Entrevista semi-dirigida. Fue una de nosotras y recopiló la información mediante notas que fue haciendo en el transcurso de la entrevista.

    • Comentarios: en esta entrevista hay que destacar que la entrevistada propiamente fue una tercera persona allegada al "protagonista" que nos contó la historia.

    • E.4:

    • Interés: es madre de un niño adoptado en el extranjero.

    • Sexo: Mujer.

    • Estado civil: Casada.

    • Edad aproximada: entre 35- 40 años.

    • Ocupación: profesora de la Universidad de La Coruña.

    • Clase: Media- alta.

    • Fecha de la entrevista: 24/01/2000.

    • Hora: 16:30 h.

    • Duración: 2 horas y media.

    • Lugar: su despacho en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de La Coruña.

    • Método utilizado: Entrevista semi-dirigida. Fuimos las tres. Utilizamos la grabadora y tomamos notas de los aspectos más destacados.

    • Comentarios: Descubrimos que esta profesora tenía un niño adoptado por medio de una compañera de clase que tenía una amiga que trabaja con ella en un centro social como voluntaria (“efecto bola de nieve”).

    • E.5:

    • Interés: es directora y educadora de un centro de menores.

    • Sexo: Mujer.

    • Estado civil: Monja.

    • Edad aproximada: entre 30-35 años.

    • Ocupación: directora y educadora de la Mini-residencia Infanil Raiola de Betanzos.

    • Clase: Media.

    • Fecha de la entrevista: 23/01/2000.

    • Hora: 17:30 h.

    • Duración: 1 hora.

    • Lugar: en el propio centro en Betanzos.

    • Método utilizado: Entrevista semi-dirigida. Fuimos las tres. Utilizamos la grabadora y tomamos nota de los aspectos relevantes.

    • Comentarios: Llegamos a contactar con este centro por medio de una compañera de clase que vive en Betanzos y que nos comunicó su existencia y ubicación (“efecto bola de nieve”).

    • E.6:

    • Interés: trabaja en una fundación mediadora en trámites de adopción internacional y nacional.

    • Sexo: Mujer.

    • Estado civil:

    • Edad aproximada: 30 - 35 años

    • Ocupación:

    • Clase:

    • Fecha de la entrevista: 2/02/2000.

    • Hora: 12:30 h.

    • Duración: 45 minutos.

    • Lugar: en su despacho de la Fundación Meniños en La Coruña.

    • Método utilizado: Entrevista semi-dirigida. Fuimos las tres y utilizamos la grabadora, además de tomar alguna nota que nos parecía importante.

    • Comentarios: Tuvimos conocimiento de este centro por una profesora que nos dijo que contactáramos con esta fundación ya que no creía que tuvieran problemas en atendernos (“efecto bola de nieve”).

    • E.7:

    • Interés: es madre de un niño adoptado.

    • Sexo: Mujer.

    • Estado civil: Casada.

    • Edad aproximada: 46 años.

    • Ocupación: Ama de casa.

    • Clase: Media- alta.

    • Fecha de la entrevista: 29/01/2000.

    • Hora: 18:00 h.

    • Duración: 45 minutos.

    • Lugar: casa de una sobrina de la entrevistada en Araño (Rianxo, La Coruña).

    • Método utilizado: Entrevista semi-dirigida. Fue sólo una de nosotras y se utilizó grabadora.

    • Comentarios: también estuvo presente una sobrina de la entrevistada, suponemos que para estar más tranquila. Se consiguió contactar con esta persona porque era la tía de una cuñada de la cuñada de nuestra compañera (“efecto bola de nieve”).

    Como detalle de esta entrevista cabe decir que la madre sin ningún tipo de pega le presentó al niño a nuestra compañera.

    • E.8:

    • Interés: Trabaja en un centro de menores.

    • Sexo: Mujer.

    • Estado civil: Soltera.

    • Edad aproximada: 28 años.

    • Ocupación: Educadora social.

    • Clase: Media.

    • Fecha de la entrevista: 30/01/2000.

    • Hora: 12:00 h.

    • Duración: 20 minutos.

    • Lugar: casa de la entrevistadora en Araño (Rianxo, La Coruña).

    • Método utilizado: Entrevista semi-dirigida. Se utilizó la grabadora.

    • Comentarios: la entrevistada era amiga de una hermana de nuestra compañera (“efecto bola de nieve”).

    ANÁLISIS E1

    A continuación, pasaremos a comentar y analizar una de las entrevistas del anexo. Este análisis en concreto, se corresponde con la entrevista realizada al director del Centro Educativo de Palavea. Dicho centro, aunque no es propiamente una casa de acogida, nos permite saber cuál es la estructura general de estas instituciones, su funcionamiento interno, las actitudes de los niños al entrar en ellas... etc.

    Realizaremos un análisis temático, resaltando aquellos puntos que nos parecieron de mayor interés.

    Antes de empezar, conviene que expliquemos que los chicos que están internos en el centro no se adoptan; primero porque sus edades van de los 15 a los 18 años, como ya dijimos; y segundo que la mayoría de ellos son chicos en conflicto, por lo que su adopción aún sería más complicada.

    A pesar de esto, la información nos servirá para analizar algunos puntos que se semejan a los de cualquier casa de acogida y a las características de los niños en adopción, que después de todo no distan tanto de estos a los que nos referimos en esta entrevista, ya que aunque no sean ellos mismos, específicamente, chicos en conflicto, si lo serán algunas de las circunstancias que les tocaron vivir.

    ANÁLISIS:

    Pues comenzaremos entonces analizando las causas de la llegada a los centros.

    Una de ellas, como ya mencionamos en la entrevista, son los malos tratos y los abandonos.

    Está claro que estos dos temas -malos tratos y abandono- están a la orden del día en periódicos e informativos. Muy a nuestro pesar, cada vez son más los casos de padres que pegan a sus hijos, les obligan a mendigar e incluso a prostituirse, aunque parezca mentira, les “alquilan” a pederastas, etc., sin que nadie pueda evitarlo, ya que el problema de estos casos es que no se previenen sino que se actúa a posteriori, después de que se llega al extremo de presentar una denuncia.

    Los datos son escalofriantes: entre los 0 y los 17 años, 10 de cada 100 niñas, y 5 de cada 100 niños son víctimas de palizas, secuestros, abusos sexuales, prostitución..., si tenemos en cuenta que estos datos no son reales, porque no están contabilizados los casos no detectados o no denunciados, el asombro y la impotencia aún es mayor.

    Con esto, lo único que pretendemos decir, intentando no evadirnos de lo que nos interesa, es que los niños que están en casas de acogida, llegan allí por estas razones, aunque no son las únicas.

    Otra razón muy frecuente es que a los padres se les quite la custodia de los niños, por decidir un juez, que no están capacitados para cuidarlos todo lo bien que un niño necesita, o porque no poseen un soporte económico con el que mantenerlos mínimamente bien, o porque se encuentran, caso muy frecuente también, en clínicas de desintoxicación...

    Aquí hay que hacer, sin embargo, una aclaración: no es lo mismo un niño que llega a un centro temporalmente porque sus padres no se pueden ocupar de él durante un tiempo, por los motivos que sean, (por ejemplo el estar desintoxicándose), que un niño que se declara en situación de abandono total, por lo que ya está legalmente en condiciones de ser adoptado, a no ser que durante el primer año de internamiento reciba cualquier contacto familiar, ya sean visitas, cartas, llamadas, etc. lo cual lo haría inmediatamente no válido para adoptar.

    La más infrecuente de las razones, lo que no significa que no se de, es la “devolución” del niño al centro tras una adopción fallida.

    Lo que pretendemos decir con esto, es que a los centros llegan niños por causas muy diversas, lo que hace que los profesionales se encuentren con una gran diversidad de necesidades que cubrir, debido a que los niños víctimas de malos tratos son totalmente diferentes y tiene demandas muy distintas a los que son abandonados, que por ejemplo no necesitarían un apoyo psicológico tan fuerte, o a los que están huérfanos, o los que han sido devueltos tras una adopción, etc., y esto plantea un gran problema.

    Además, la vida anterior a la llegada al centro, está marcada por vivencias muy distintas dependiendo de cada niño, lo que dificultará la convivencia entre ellos y la adaptación al centro, tema del que nos ocuparemos ahora.

    Está claro que un niño víctima de malos tratos va a tener un rechazo generalizado por los adultos, porque la vida le enseñó que los adultos que supuestamente más le querían, son los que le hacían más daño; estos niños por norma general son chicos tímidos que no se relacionan con los demás y que intentan apoyarse en lo que ellos ven como más fácil, al no relacionarse con los demás, los demás no le harán daño, o eso creen ellos; esto supone un problema para al centro porque este niño necesitará una atención profesional específica y será un punto que los demás niños verán como vulnerable, por lo que se puede convertir en el centro de sus bromas o incluso también convertirse en su saco de boxeo personal, ya que muchos de los niños que nos encontramos en estos centros son muy violentos, sobre todo, con aquellos a los que ven débiles indefensos y sin capacidad de réplica.

    La situación de los menores abandonados, en cambio, es distinta. En edades tempranas normalmente no son conscientes de lo que significa el abandono, pero a medida que van creciendo se dan cuenta de que sus padres, que teóricamente les tendrían que querer y mimar, los rechazaron sin el menor escrúpulo, sin pensar en lo que los niños tendrían que pasar a raíz de eso, y lo peor es que estos niños se ven a ellos mismos como la causa del abandono, es decir, que creen que si sus padres les abandonaron fue porque ellos hicieron algo malo y por eso se merecen que no les quieran; por eso las principales necesidades que presentan no son tanto el cuidado y la educación, como el cariño y el amor que sus padres les negaron. Con esto no pretendemos decir, ni mucho menos, que el cuidado y la educación no sean importantes, nada más lejos de la realidad, sino que dadas las circunstancias en las que se encuentran los niños al llegar al centro, lo que más necesitan es eso que se le ha estado negando desde que nacieron, ya que a nuestro parecer, la educación aquí sería algo secundario, aunque repetimos que no le restamos importancia en la vida de un niño abandonado, porque de hecho ellos más que otros, van a necesitar una gran preparación para poder salir adelante el día que tengan que abandonar estos centros. Y por eso, teniendo en cuenta que el éxito escolar depende en gran medida de una buena motivación, un niño que no se siente querido, no se sentirá con ganas para nada, y mucho menos para recibir una educación.

    Pasando ahora al tema de la educación, en el que se centra bastante la entrevista, cabe decir que como centro de reeducación, tiene una finalidad clara, y es que todos los chicos que se encuentran en él sean útiles de una manera u otra, y ya no sólo para el centro, sino para fomentar en ellos mismos una sensación de que están haciendo algo, en algunos casos por primera vez en su vida, que les está ayudando a formarse como personas; porque nos comentaba el director, (aunque no aparezca destacado en la entrevista), que estos son chicos que en muchos casos nunca tuvieron una educación propiamente dicha, que no supieron lo que es trabajar y la confortación de saber que eres algo en la vida que por primera vez no te echan en cara y no tienes que ocultar. Por eso, a veces ponen más interés en el desarrollo del chico como persona orgullosa de sí misma, que como persona útil a la sociedad, porque creen que fomentando lo primero, lo segundo ya llega por sí solo.

    Con respecto a la adaptación a unas normas predeterminadas, tanto los chicos en conflicto social como los que han sido víctimas de malos tratos o de abandonos, pertenecen a una clase baja marginal, por lo que el llegar al centro y tener que atenerse a unas normas, que por otro lado tampoco son muy estrictas sino que buscan la convivencia entre todos, es algo nuevo y que la mayoría en principio no acepta. Por eso, esta es una labor ardua para los educadores, que tiene que poner todo su empeño en conseguir que se llegue a un acuerdo entre todos que facilite el día a día juntos. Podríamos decir que esta fase de sus vidas responde a una socialización secundaria, ya que la integración en este nuevo grupo supone la aceptación y adquisición de unos valores y normas sociales ligados a estos grupos a los que se unen. En casos muy extremos, incluso podríamos llegar a hablar de una resocialización, que implicaría la pérdida de los valores originales por la incorporación a otro grupo. Pero ya decimos que estos serían casos extremos, ya que serían chicos que tuvieran una socialización primaria totalmente opuesta a los valores del centro, por lo que sí tendrían que abandonar los valores primeros.

    Para acabar con este apartado, cabe decir, que el fin último de esta educación que el centro fomenta sería con vistas a una posible reinserción social, familiar y laboral, por lo que desde el principio se buscan, para todo este tipo de actividades educativas, el contacto con niños de fuera, digamos “normales” por no vivir estas penosas circunstancias que a ellos sí les tocaron, para que se vayan integrando con eso que no es ni la vida del centro, ni la vida que tuvieron anteriormente a su ingreso.

    Otro tema dentro de lo que esta entrevista dio de sí, es el de las instalaciones y actividades destinadas a estos chicos.

    Las instalaciones deportivas del centro, que posee campo de fútbol, de baloncesto, etc., busca o tiene como fin el que los chicos cultiven también el cuerpo, ya que la cultura del deporte, a veces inconscientemente, les enseña aspectos quizás más importantes que los que se puedan dar en cualquier clase: la ayuda mutua ante una caída por ejemplo, la no competitividad, la solidaridad, el trabajo en equipo para obtener mejores resultados..., son algunos de los aspectos que se quieren fomentar en los chicos, no todos los aceptan del mismo grado, pero con el tiempo es algo que todos aprenden a tener en cuenta.

    Con respecto a las actividades formativas, también tienen un papel importante en el centro, ya que fomentan el desarrollo personal del chico que ya antes se comentó. Son ellos mismos los que arreglan sus habitaciones, recogen el centro, se forman en talleres de jardinería, marquetería, carpintería, pintura.... y todo esto para que adquieran la responsabilidad que brilló por su ausencia a lo largo de su vida y que tan necesaria es para su futura reinserción.

    Con respecto al programa de actividades, cabe señalar que en él viene, pormenorizadamente, todo el proceso que se lleva a cabo tras la llegada de un niño al centro, con los correspondientes análisis de cada niño en lo que a salud, familia, educación, etc. se refiere; para plasmar a continuación, todo lo que tiene que ver con la organización, estructuración, preparación y puesta en práctica de talleres y actividades, de una forma detallada.

    Y hasta aquí llegaría el análisis de nuestra primera entrevista, en el que intentamos, y esperemos que lo hayamos conseguido, estudiar los aspectos más destacados de la vida en el centro-->[Author:PIV].

    ANÁLISIS E2

    Ahora, nos dispondremos a analizar la que, a nuestro parecer, ha sido una de las entrevistas más interesantes en cuanto a contenido se refiere, porque aunque el centro en el que trabaja la entrevistada no esté destinado a la adopción específicamente, sus vivencias, actitudes y experiencias no distan mucho de las que se tienen en un centro de adopción, ya que encontramos muchas coincidencias entre uno y otro, además de en los comportamientos de los internos en dichos centros.

    El contenido de la entrevista toca muchos puntos interesantes, y por ello, creemos que el análisis será interesante y que sacaremos de él bastante juego a la hora de analizarlo.

    ANÁLISIS:

    Como ya decíamos en nuestra pequeña introducción, para realizar este análisis, vamos a seguir una especie de guión en el que se resaltarán los puntos más importantes que, a nuestro entender, vieron la luz en la entrevista.

    A continuación, expondremos dichos puntos y pasaremos a analizarlos detalladamente.

    • Lo primero en lo que nos centraremos, será la falta de instituciones

    específicas para tratar casos concretos, sin tener que mezclar distintos tipos de problemas sociales en un mismo centro, entre otras cosas.

    La entrevistada, recalcó que el no tener un centro específico para niños víctimas de malos tratos, o abandonados, o delincuentes...etc., supone un gran problema, tanto para los centros y los profesionales que en ellos trabajan, como para los niños que tienen que convivir en ambientes a los que no están acostumbrados, y cuyas difíciles situaciones podrían perjudicar e influir en su vida, de por sí ya no muy satisfactoria. Es decir, que un niño abandonado normalmente no es capaz de asumir su situación sin que le afecte a su personalidad y comportamiento, y quizás la visión diaria de niños con problemas diferentes al suyo, ya sean más graves o no, podría afectarle todavía más y sumirle en una situación mayor de desconfianza, miedo y temor al mundo adulto.

    Con respecto a los profesionales, cabe decir que una persona no puede saber todo de todo, con lo cual si en un centro se mezclan estos diferentes tipos de problemas mencionados, quizá el profesional está muy preparado para tratar a las víctimas de malos tratos y todo lo que se refiere al apoyo que necesitan, pero quizás su preparación tenga grandes lagunas en otros campos como los abandonos o la delincuencia juvenil, por lo que el crear centros específicos para cada problema, los solucionaría en mayor medida y haría que cada profesional se especializara en un área determinada para poder mejorar su tratamiento.

    • El siguiente aspecto que destacaremos será el del interés de los

    profesionales por fomentar la autonomía del chico mediante pequeños detalles.

    En este sentido, lo que tomaríamos de ejemplo de la entrevista sería el tema del despertador. Y aunque parezca una tontería son en cosas como esas en las que se pueden adquirir un alto grado de formación.

    Como ya dijimos, lo del despertador suena a tontería, pero no lo es, ya que el hecho planteado es que una de las primeras tareas de la educadora es ir habitación por habitación comprobando que los chicos están despiertos para que lleguen a tiempo a clase o sus trabajos. Lo que esto motiva, es que al saber ellos que alguien va a ir a despertarlos, el despertador se hace un instrumento inútil en sus vidas, ya que sería una tontería levantarse al toque del aparato cuando sabes que alguien va a mirar que no te quedes dormido, y en caso de que lo hagas te va a despertar siempre con más delicadeza que una máquina. Por eso, las decisiones que están tomando últimamente, se basan en arriesgarse a que los chicos pierdan uno o dos días de trabajo, como ella misma dice, para ver si al saber que tienen sobre ellos la responsabilidad de levantarse, bajo castigo o represión si no lo hacen, logran adquirir ese mínimo grado de autonomía, ya que empezando por pequeños detalles como ese, puedes motivar en ellos un interés importante que se va a ir acrecentando a medida que vayan evolucionando.

    • Pasaremos ahora a tratar el tema de su inferior nivel cultural y

    educativo. Lo que está claro, es que las situaciones que vivieron estos chicos a lo largo de la vida no fueron nada fáciles, y que por ello el desarrollo intelectual de los mismos, va a dejar mucho que desear. Todo este atraso se verá de forma muy clara en la escuela, pero ya se puede sospechar acerca de esta situación considerando el entorno en el que vivió el niño durante los últimos años, sobre todo si ya no es un niño pequeño y está entrando en la etapa adolescente.

    Se tiene que tener en cuenta a la hora de tratar con un niño de este tipo, que pudo haber sufrido muchos tipos de complicaciones en su primera infancia, que pasaremos a comentar:

    • Un niño víctima de malos tratos, normalmente es una persona que se cierra en rotundo a los demás, ya que al ver durante toda su vida que unos adultos que se hacían llamar padres, le estuvieron maltratando, va a tener un concepto erróneo de todas las personas que ve como adultas, ya que va a identificarlas con personas que solo quieren hacerle daño, por lo tanto este será un niño que no estará capacitado para ser adoptado, que en la escuela no rendirá en absoluto por el miedo y rechazo a los profesores, y que se sentirá rechazado por sus compañeros porque estos verán en él un comportamiento inusual y que no son capaces de entender, lo que hará que su situación empeore, y con ello su rendimiento escolar, teniendo en cuenta también otro detalle como es el que en estas situaciones es raro que los padres se preocuparan por su escolarización,

    • Un caso semejante al anterior, sería el de los niños que bien dedicándose a la delincuencia por haber sido abandonados, o bien mendigando en las calles explotados por sus padres, carecen de una escolarización básica, es decir, que en muchos casos no saben ni siquiera leer y escribir. Son niños que desde pequeños han vivido en las calles y no saben lo que es tener una familia, unas normas, una higiene, y mucho menos, una educación mínimamente decente.

    Estos dos casos serían a grandes rasgos los que fomentarían estas situaciones de desigualdad en la educación de los niños, por eso, nuestra entrevistada propone como solución la diversificación curricular, para fomentar las carencias de cada niño centrándose en su individualidad, y no tratando a un colectivo con necesidades muy diferentes de la misma manera. Pero decimos que aunque solución, la diversificación curricular no sería viable, porque el tiempo que llevaría proponerla, que se aprobara, prepararla, y llevarla a la práctica, se acabaría el curso, con lo que el trabajo sería inútil porque para el siguiente curso las necesidades del mismo chico serían ya distintas.

    Por eso algo que queremos reflejar y que quede muy patente, son los diferentes grados de cultura que tiene los distintos chicos, y la necesidad de pararse con cada uno para evaluar su situación, porque como nos explicaba es difícil para un chico de 16 años estar en 2º de ESO con niños de 12 años.

    • Relacionado con el punto anterior, nos encontramos con que estos

    chicos debido a su vida anterior y a su falta de disciplina y de hábitos de estudio, entre otros, son normalmente incapaces de terminar de una vez una escuela-taller que puede tener 500 horas, porque lo que para nosotros sería de lo más normal, es decir, levantarse a una hora, generalmente temprano, tener que presentarse ante alguien que te va a pedir cuentas si te retrasas, y hacer un trabajo de forma eficiente durante algunas horas, pues esto que sería lógico en nuestra vida cotidiana, para ellos es un suplicio, ya que están acostumbrados a tener una vida libre de horarios, de preocupaciones, de normas y exigencias...y el toparse de pronto con ellas hace que les resulte tan extraño que no sean capaces de adaptarse en un primer momento, por lo que suelen acabar un curso después de haber empezado dos o tres. Aunque tampoco hay que olvidar que otra posibilidad de fracaso de estos cursos, sea que aún no tiene muy claro lo que les gustaría hacer exactamente, por lo que van probando hasta encontrar algo que realmente les guste y les motive.

    • Otro punto destacado sería el interés por el tratamiento de la prensa para su

    integración posterior. Este es un tema sobre el que se insistió bastante. Tenemos claro que estos chicos están descolgados de todo tipo de información actual de relevancia, como temas de política, de economía, sociedad... con lo cual, para empezar a tratar estos temas con ellos sin que se muestren indiferentes ante ello, no se puede pretender que de buenas a primeras se pongan a analizar un artículo de la constitución, o un tratado sobre la situación económica de Europa occidental; por eso, con la “excusa” de mirar las secciones de empleo, que normalmente les interesan, siempre se van tocando algunos temas importantes pero de una manera sutil, es decir, para que ellos no lo vean como un ejercicio intelectual, sino que surja de manera espontánea un comentario o un pequeño debate, con el único fin de que empiece a brotar en ellos un espíritu crítico que tanto les va a hacer falta en un futuro no tan lejano, y es con esto, con los pequeños detalles con lo que se puede fomentar este aspecto de sus vidas.

    • Además de fomentar su capacidad crítica, se busca también, y quizás esto

    en un plano anterior, ya que a nuestro parecer es la base sobre lo que se asienta y se fundamenta lo demás, pues se busca fomentar su autoestima y el amor propio. Nos comentaban que no es extraño oirles decir que hubiera sido mejor que no nacieran porque para estar en su situación no merece la pena vivir, o que la vida ya no les aporta nada, o que si están así es porque algo harían ..., es decir, que el sentimiento de autoculparse por su situación y el subestimarse, es algo que caracteriza sus vidas, por eso se intenta en la medida de lo posible, hacerles entender que su situación se debe a un cúmulo de circunstancias ajenas a ellos, y que si fueron abandonados no fue porque hubieran hecho algo malo, sino que sus padres simplemente renunciaron al hecho de ejercer como tales. Pero lo que siempre se machaca es que ellos son las víctimas y no las causas de su situación. Tras esto, se intenta por todos los medios que pongan interés por salir de su situación, y que piensen que las cosas pueden cambiar, pero que si hasta ahora no le dieron nada hecho, a partir de ahora no va a ser diferente, y que todo es cuestión de trabajar e intentar superarse día a día.

    • Todos estos problemas no están causados por la sociedad, pero se puede

    decir que sí están sostenidos y, a veces, empeorados por ella. Y aquí no pretendemos hablar de todo lo que la sociedad puede hacer para intentar mejorar la situación, porque con más ayuda de ella se podrían arreglar muchas cosas, pero ya no se pide tanto, simplemente se reivindica comprensión, tolerancia y sensibilidad, porque con estas tres cosas que a simple vista se ven tan sencillas, se podrían cambiar muchas situaciones actuales. ¿ Por qué es tan difícil la integración de uno de estos chicos tras salir de los centros?, porque la sociedad se niega a aceptarlo como uno más dentro de ella, porque lo ve y lo seguirá viendo como alguien al que deben temer y que toda la vida estará condicionado por ese pasado que probablemente haya dejado atrás totalmente, pero que lo acompañará siempre, vaya donde vaya, como si fuera su sombra. Estará condicionado por él a la hora de conseguir un trabajo, porque un pasado en un centro de este tipo ya no es buena referencia para nadie, estará condicionado a la hora de elegir sus amistades, porque seguramente no se le considerará una buena influencia..., y todo esto por el simple hacho de haber vivido en unas circunstancias difíciles, de las que nosotros quizás no hubiéramos podido salir o incluso nos dejarían en peores situaciones,

    • Pues ahí es donde entra el papel de la sociedad, para fomentar el que se los

    trate como personas que vivieron una etapa de sus vidas que tampoco ellos consideran grata, pero que como etapa ya pasó y se superó, y por ello no deben de llevar toda su vida una marca imborrable como personas “no deseadas socialmente”.

    • Tras estos comentarios previos, creemos que está quedando claro que la

    labor de una educadora no es tan fácil como se puede pensar a simple vista.

    Hay que tener muy claro tus limitaciones como se nos comentaba en la entrevista, ya que como profesional, y sobre todo al principio, tus metas y objetivos pueden ser muy claros, pero también pueden que están lejos de tu alcance por motivos diversos. Y muchas veces, a pesare de toda la buena intención que se ponga en una tarea, el resultado de esta no solo depende de ti, y tienes que saber aceptar una derrota pero sin sumirte en la idea del fracaso y de pensar que estás incapacitada para seguir con el trabajo. Lo que se tiene que buscar siempre es el afán de superación tras las experiencias frustradas, y el saber que de los errores se aprende y a veces incluso más de lo que se podría aprender de una victoria.

    Con todo esto no pretendemos decir otra cosa que la siguiente: todos somos persoans, y como tales no siempre actuamos de la forma más correcta, aunque a nosotros nos parezca que sí, y a pesar de todas nuestras ganas y de las buenas intenciones, hay que tener claro que siempre nos vamos a topar con personas que intentarán interponerse en nuestro camino, pero en estos casos hay que echar mano de un gran afán de superación y de unas grandes ansias de conseguir buenos resultados.

    Además otro factor negativo con el que se puede encontrar cualquier educadora, es la imprevisibilidad que caracteriza su trabajo, porque como comentaba en la entrevista, normalmente los recursos que ponen a tu disposición, además de escasos, normalmente se caracterizan por ser totalmente imprevisibles, es decir, que es imposible contar con ellos a largo plazo, lo que hace que la labor tenga que ser muy de día a día, hecho que supone otra dificultad añadida.

    • Una queja frecuente de los profesionales en este campo, es que ante el

    hecho de un caso fracasado, como puede ser una reinserción fallida en la familia, por ejemplo, la culpa siempre se le echa o al profesional porque no supo cumplir bien su trabajo, o al chico porque ya era un caso perdido y por mucho que se intentara estaba visto que no se podía hacer nada con él. Y nada más lejos de la realidad, los buenos o malos resultados de cualquier trabajo de este tipo, dependen de un cúmulo de circunstancias, y dentro de ellas también entra la sociedad que tanta prisa se da en buscar culpables, porque si una cosa está clara es que como comunidad que deberíamos ser, no nos preocupamos del problema hasta que nos damos cuenta de quizá nos puede afectar. Y aquí entra el tema que tratamos anteriormente, es decir, que aunque no toda la culpa se va a echar a la sociedad, esta lleva un peso importante en cuanto al éxito o fracaso de estos programas de reinserción, por ejemplo, ya que entra en juego su grado de tolerancia, de respeto por lo distinto y diferente, y esto es algo de los que no nos damos cuneta, sino que nos limitamos a decir que tal o cual profesional es un inepto por no saber tratar el tema con acierto, o que no está lo suficientemente preparado para hacerlo y debería dejar su puesto a alguien que sí lo estuviera; y esto, aunque asombroso, es algo que estamos oyendo cotidianamente referido a este y otros temas, por lo que se debería de empezar por concienciar a la sociedad antes de tratar con las personas “problemáticas” en cuestión.

    • Otro punto que no salta tanto a la vista, pero que sorprende una vez que te

    paras a pensar y recapacitas, es el hecho de que estos chicos “diferentes”, al final no tiene tantas diferencias con respecto a los demás, y que la mayoría de sus características coinciden totalmente con las de los demás chicos, pero ¿qué pasa?, que mientras en los demás se resalta únicamente lo bueno y lo malo que puedan desarrollar queda en un segundo plano; en estos chicos se resalta solo lo malo, y normalmente exagerándolo.

    En los “buenos” cualquier aspecto negativo que se pueda sonsacar, queda relegado a un segundo plano, a la sombra de sus magníficas calificaciones, o sus buenos resultados en el equipo de fútbol..., siempre menospreciando esos “pequeños” detalles; pero en los “otros”, aunque tengan todos estos rasgos positivos y aún más, siempre se va a destacar lo malo, y aquí volvemos a tocar el tema mencionado anteriormente, es decir, que siempre van a estar marcados por su pasado, por lo que fueron y por lo que hicieron, lo que les va a perjudicar cada vez en más aspectos de su vida, y que les cerrará muchas puertas, pero que ellos no pueden controlar.

    Porque ¿en verdad creemos que un chico problemático de 16 años se va a distinguir mucho de otro chico “modelo” de 16 años también?, pues no, quizás les guste la misma música, el mismo equipo de fútbol, las mismas chicas..., y que cambia su pasado y sus circunstancias, que la mayoría de las veces fueron ajenas a cualquiera de los dos.

    • Volviendo atrás, otro de los objetivos de estos profesionales pero que

    creemos que merece mención aparte, es la adaptación de los muchachos.

    Porque aquí se hace una clara diferencia entre la adaptación como mimetismo y la adaptación como integración, que es la verdaderamente complicada.

    Todos sabemos, o por lo menos suponemos, que el conseguir que un niño de estos imite tus hábitos es una tarea relativamente fácil. Normalmente estos son niños que carecieron de toda clase de manifestación de cariño hacia ellos, y sin mencionar el cariño, que sería más complejo, nunca tuvieron a nadie que de verdad se preocupar por ellos. Por eso, cuando llegan al centro se ven colmados de cariño, atención y amor, y esto hace que la mayoría de ellos se creen fuertes lazos con algún profesional que los trata. Tras esto, rápidamente lo toman como su ídolo o su modelo a seguir y esto supone una imitación de diferentes aspectos de su personalidad, maneras, etc.

    Pero lo que aquí se busca, aunque en un primer momento la imitación sea un primer paso, es la integración, es decir, que el niño se cree a sí mismo como un ser independiente y autónomo capaz de tomar decisiones por su cuenta y con una capacidad crítica desarrollada, lo cual le permitiría, a su vez, incorporarse a un mundo que hasta ahora los rechazó, pero que parece que está empezando a aceptarlos en esta nueva faceta de su vida. Esto sería lo verdaderamente difícil, el conseguir su plena integración social, laboral, escolar, familiar...

    Y otro objetivo dentro de este punto, sería que también aprendieran a demandar necesidades hasta ahora desconocidas por ellos debido a su falta de capacidad crítica, pero que si se paran a pensar les serían de gran utilidad en un futuro.

    • Otro aspecto destacado de la entrevista, pero que tendría que ver más con

    centros de reeducación como este que con centros de menores, sería la existencia de violencia o conflictos entre ellos debido a la fuerte socialización masculina a la que estamos sometidos, y más en un centro como este.

    Ya se sabe, que entre hombres hay que dejar bien claro la superioridad de uno sobre los otros. Esto se puede hacer de diferentes maneras, pero unos adolescentes que llevan toda la vida viviendo en la calle donde impera la ley del más fuerte, está claro que lo solucionarán mediante la violencia.

    Para subir su status, lo que normalmente hacen es que entre ellos, a la hora de presentar su vida pasada, se encuentran un gran número de cambios con respecto a la versión real; estos cambios no se refieren tanto a invenciones como a exageraciones. Así, el que haya tenido un pasado digamos más crudo, será el que se proclame líder de la comunidad que forman entre ellos, hasta que venga otro con afán de superación, en estos casos se suele solucionar todo con unas peleas al más puro estilo callejero incluso en el centro; aunque esto pasa también a diario en situaciones aparentemente normales.

    Lo que les anima a seguir “exagerando”, es quizá el hecho de que por primera vez en sus vidas, alguien ve como positivo lo que los demás siempre consideraron negativo, ya que pertenecen todos a un mismo nivel. Por eso se fomentan más estas prácticas.

    Aunque parezca un poco fuerte, estas situaciones no distan mucho de las que podemos vivir día a día con chicos que no son en absoluto de este tipo, o que por lo menos la sociedad no catalogó como tales. El caso es que en estos centros el problema se multiplica por tres, por el carácter de los chicos, y sobre todo, porque se juntan muchos chicos con este carácter, lo que puede empeorar la situación, pero en ningún caso se podrá exagerar o decir que hay que mantenerlos aparte por el peligro que suponen, ya que así lo único que se conseguirá será el seguir perpetuando esta situación hasta que alguien deje bien clara la realidad de las cosas.

    ANÁLISIS E3

    A continuación realizaremos el análisis del correspondiente testimonio recalcando los temas que nos parecen de mayor importancia y que, además, están claramente reflejados en la parte teórica de nuestro trabajo.

    Antes de empezar, nos parece conveniente destacar que, aunque ya teníamos otros testimonios de adopción, éstos eran fruto de fuentes bibliográficas, y no de nuestro propio trabajo; pero éste nos lo ha relatado una tercera persona, por lo que nos parece un poco más importante.

    ANÁLISIS:

    Nos parece importante comenzar analizando uno de los principales problemas con los que se encontró el padre, que fue la inadaptación de su hijo. Ésta se dio en dos niveles:

    • Falta de adaptación del niño en el centro, con los compañeros y profesionales.

    • Falta de adaptación con su padre por el tema de los celos, la agresividad,...

    En el primer caso de inadaptación, lo primero que debemos tener en cuenta es que el niño había sido abandonado y había sido víctima de malos tratos. Normalmente los niños que han sido abandonados se creen peores que los otros o inferiores en muchos sentidos. ¿ Cómo un niño que ha sufrido el abandono de sus padres no va a sentir que es diferente o que nadie le quiere ¿ Otro problema muchas veces muy grave son las malas condiciones y las faltas de medios que sufren las instituciones. En muchos casos, los niños que están a cargo de las instituciones reciben pocos o ningún cuidado; en algunas ocasiones porque las instituciones se ven desbordadas de niños que tienen que cuidar cuando tienen poco personal, y en otras porque, simplemente, no les apetece hacerse cargo de los niños. Nosotras, personalmente, creemos que no es justo que un menor tenga que permanecer en un centro y no pueda ser dado en adopción a una familia que se ocuparía bien de él, por el hecho de recibir en todo un año una sola carta de sus padres. Si la Administración insiste tanto en encontrar los padres ideales para cada niño, también debería tener en cuenta que no todas las instituciones son adecuadas para todos los niños.

    Con lo que acabamos de exponer, no queremos decir que todos los problemas que sufra un niño en un centro sean por falta de cuidados. Si un menor ha sufrido el abandono de sus padres, probablemente se sentirá mal aunque en la institución lo traten de maravilla.

    Otro problema también muy grave que influye en la falta de adaptación del menor, son los malos tratos. El niño de nuestro testimonio había sufrido también malos tratos. Diversos estudios han confirmado que los padres que pegan a sus hijos suele estar relacionados con el alcoholismo, las drogas, o padecen algún tipo de trastorno psíquico. Las consecuencias más comunes en los niños que sufren malos tratos son las mismas que las que sufría el niño del testimonio: padecen miedo, angustia, agresividad... En algunos casos pueden sufrir retrasos escolares, trastornos psicológicos, minusvalías...

    Por lo tanto, como acabamos de ver, los problemas que sufrió el niño de nuestro testimonio son muy comunes, y más teniendo en cuenta que al haber sufrido el abandono y los malos tratos, es muy común su posterior falta de adaptación.

    Otro punto importante que debemos tratar es la relación que empieza a surgir entre el padre y el hijo adoptivo. Como ya dijimos, el niño no se relacionaba con nadie en el centro en el que estaba, lo que puede ser debido a que nadie le hiciera demasiado caso dándole por imposible. El futuro padre comenzó a prestarle atención y a interesarse por él, por lo que el niño también comenzó a encariñarse con el joven. Esta reacción es absolutamente comprensible si tenemos en cuenta que el niño nunca había sido querido por nadie, ni por sus padres ni por nadie de las instituciones. Al encontrar a alguien que de verdad se interesa por él y le hace caso, es comprensible que el niño también muestre afecto hacia esa persona. También es bastante previsible el hecho de que después de pasar un cierto tiempo llevándose al niño a su casa los fines de semana, el joven quiera adoptarlo para poder formar una familia.

    Ahora trataremos uno de los temas más tristes y más injustos de este testimonio, que son los problemas con los que se encontró el padre al querer tramitar la adopción. Al padre se le impusieron muchas trabas e impedimentos para poder llevar a cabo la adopción porque, simplemente, era un chico soltero, y la Administración opina que la figura, en este caso materna, es imprescindible. Queremos resaltar que el joven cumplía todos los requisitos exigidos para adoptar un niño: buena posición económica, trabajo fijo, residía en la misma comunidad autónoma,... y lo que nos parece de mayor importancia, y es que conocía al niño y lo quería. Nosotras opinamos que está bien que se pidan requisitos para adoptar un niño, pues no todo el mundo está capacitado para ser padre o madre adoptivo. También estamos de acuerdo en que, para todo niño, es mejor tener un padre y una madre que el carecer de una de estas dos figuras. Sin embargo no nos parecen razonables los impedimentos que la Administración impuso al joven. El menor sufría problemas de adaptación, y la única persona con la que se llevaba bien era el joven solicitante. Por otra parte el joven quería adoptar a ese niño. No entendemos que la Administración no quisiera tramitar la adopción y prefiriera que el menor siguiera en un centro de acogida en vez de dejar que forme una familia con el joven que lo quería adoptar. Si, por ejemplo, este joven no existiera y una familia y una persona soltera quisieran adoptar a este niño, sería más comprensible que los adoptantes fueran la familia; pero en este caso nos parece ridículo crearle al niño el trauma de separarlo de la persona que quiere para continuar en el centro y esperar a que alguien lo adopte.

    Por último queremos resaltar la pequeña anécdota contada en el testimonio y que nos parece de cierta relevancia, ya que, después de haber adoptado al niño, el padre todavía siguió encontrándose con los impedimentos de las instituciones. El hecho de que, al no tener madre, le quisieran poner en el carné de identidad María, puede parecer un hecho aislado o ridículo, pero a nosotras nos parece que tiene bastante importancia: refleja la mentalidad conservadora de las instituciones y la no aceptación, después de tanto tiempo, de los padres solteros.

    Ya para terminar queremos añadir que este testimonio nos parece de una gran importancia en lo que a contenido se refiere porque se pueden observar los prejuicios que todavía mantiene la Administración hacia los padres solteros, o la gran cantidad de requisitos y entrevistas que se exigen para poder adoptar. A nuestro parecer, en algunos casos estos requisitos son exagerados y el tiempo de espera extremadamente largo.

    ANÁLISIS E4

    El caso que nos ocupa, a pesar de ser muy interesante, es anómalo, ya que esta familia, como muy bien dijo la madre a lo largo de la entrevista, no se ajusta al modelo prototípico de familia adoptiva, por eso algunos rasgos o partes del proceso se observan de muy diferente manera desde su perspectiva.

    El hecho principal de que esta familia sea “rara”, es que ya tienen una hija biológica que, en el momento de tomar la decisión de adoptar un niño, contaba con cuatro años.

    Debido a esto, este caso es diferente, pero no por ello menos complicado.

    A lo largo del análisis que realizaremos, nos fijaremos especialmente en varios puntos que pasamos a comentar.

    ANÁLISIS:

    El primer punto a comentar es el de las razones que los llevaron a adoptar, y este es también el primer rasgo distintivo de esta familia. Después de habernos informado sobre el tema, llegamos a la conclusión de que los principales motivos que llevan a las parejas a adoptar, es la esterilidad de uno de sus miembros o las dificultades que puede suponer un embarazo para la mujer. Pero en el caso que tratamos no, la pareja ya había concebido una hija anteriormente, que aunque nació con problemas coronarios, no fueron debidos al proceso de gestación, con lo cual, una problema de salud después del parto, es algo que le puede pasar a cualquiera, tanto si el hijo es natural como si es adoptado.

    Por lo cual, la única razón que los llevó a adoptar fue el deseo de tener otro hijo y de considerar la adopción como un recurso tan válido como cualquier método natural, para nada lo consideraron como un acto solidario, ya que un hijo es mucho más que eso, y por solidaridad puedes dar una limosna pero no adoptar un hijo.

    Tras tomar la decisión de adoptar, el hecho que los hizo decantarse por la adopción internacional, fue principalmente el tiempo de espera, y esto es algo que se recalca mucho, porque mientras la adopción nacional tiene un tiempo medio de espera de 4 o 5 años, la internacional normalmente tarda 2 o tres como mucho. Esto favorece a los padres que deciden adoptar a una edad ya bastante madura, ya que la adopción nacional les daría al niño en un periodo medio de 5 años, con lo cual la pareja más que de padres sería de abuelos.

    A la hora de elegir un país extranjero hay dos principales vías. Una, que es la que eligió la entrevistada, es la de seleccionar el país teniendo en cuenta si la cultura del niño es parecida a la de los padres adoptivos. Y en este caso la cultura de Ecuador, aunque no es igual, tiene bastantes semejanzas con la nuestra, principalmente y quizás lo más importante, en lo que se refiere a la lengua natal.

    La otra forma de elección se basa en elegir un país que no se diferencie mucho del de los padres adoptivos en lo que se refiere a los aspectos físicos del niño que se va a adoptar, quizás en un intento por facilitarle al niño su posterior integración o para obtener una mejor aceptación de la sociedad.

    A nuestro parecer, esta no es la mejor elección, porque después de todo tú tienes que ser el único que en principio acepte al niño, y después vendría el que los demás lo aceptaran, y aunque es muy duro verse rechazado por tu aspecto físico, es quizá más duro verte privado de tu cultura de origen o de ver que tus propios padres no entienden la cultura del país que te vio nacer, casos estos que son más frecuentes que se den cuando solo se busca el parecido físico.

    Por lo tanto, creemos que aunque el niño no tenga tanto parecido físico con los padres adoptivos, es mejor que sean de una cultura semejante para evitar problemas posteriores, que seguramente serán más graves que los que se puedan crear por el color de piel, ya que la sociedad lo irá aceptando progresivamente.

    Otro de los temas que destacamos dentro de la entrevista es la importancia de la estancia en el país cuando se va a recoger al niño.

    El tiempo que se suele estar allí varía dependiendo de los casos, pero normalmente es una estancia media de un mes más o menos.

    Todo depende de la rapidez con la que los juzgados tramiten los últimos permisos y los papeles que quedan para hacer del todo oficial la adopción.

    En el caso que nos ocupa, otro factor importante fue la situación social y política que atravesaba el país en aquellos momentos. Ya se sabe que los países latinoamericanos normalmente viven situaciones conflictivas en cuanto a golpes de estado y esas cosas se refiere, y en aquel momento la situación era difícil, por lo que todo se retrasó más de lo esperado.

    El tiempo de espera es, por lo tanto, una etapa del proceso dedicada a resolver los últimos puntos, y también para los primeros contactos entre los padres y el niño. De todo lo que pudimos leer y oír sobre esta estancia, sacamos en conclusión que es un periodo sumamente emotivo, cargado de afectividad y cariño para con el niño, y que todos los adoptantes recuerdan como el momento más feliz de sus vidas. Viene a ser como el momento del parto en los casos de hijos biológicos, y todo el proceso sería como el embarazo. Con lo cual, la ilusión con la que se espera y se recibe a un hijo adoptado, es igual o incluso mayor que la que se tiene a la hora del nacimiento de un hijo natural; porque de lo que todo el mundo está seguro es que un niño biológico puede ser más o menos deseado, pero el hacho de que los padres adoptivos tengan normalmente problemas para tener hijos, hace que los niños adoptados sean deseados con gran vehemencia, de lo cual también se da cuenta el niño, que ve que se tiene hacia él un gran amor.

    Un punto importante sobre el que la gente está confundida, es que se creen que a la hora de adoptar puedes tener preferencias en cuanto a las características y aspecto del niño. Y nada más lejos de la verdad, lo único que te preguntan es si estarías dispuesto a aceptar un niño con algún tipo de enfermedad, dentro de esto, hay enfermedades leves que aquí se podrían curar sin problemas, y que es la que estaría dispuesta a aceptar nuestra entrevistada; y hay enfermedades de carácter más graves que no todo el mundo es capaz de aceptar, y ya no por egoísmo, sino porque hay que tener una preparación más especializada y el tiempo que va a necesitar ese niño es mayor, por lo que no todo el mundo está dispuesto.

    Pero a la hora de concederte un niño, salvando los casos de enfermedades, tiene que aceptarlo sea como sea, sin importarte el color de piel o los rasgos físicos, porque en caso de rechazarlo por cualquiera de estos motivos la adopción queda totalmente invalidada, ya que entienden que tú no quieres un hijo sino que quieres un tipo de hijo, y eso no lo aceptan.

    Ya dijimos que esta familia no era la familia prototípica, y esto también se nota en un problema que ellos tuvieron a mayores, el de decirle a su otra hija, una niña que por aquel entonces tenía 4 años, que iba a tener un hermanito, pero que ese niño no iba a salir de la barriga de la mamá sino que lo iban a ir a buscar a un país de fuera y muy lejano.

    A nuestro entender, quizás este fuera uno de los pasos más duros que tuvo que pasar esta pareja, ya que una niña de esa edad aún no tiene un concepto de lo que es la adopción, y junto a los problemas normales de celos y envidias que puede traer el nacimiento de un hermano biológico, aquí se unía el hecho de que era un niño que ya había nacido, que era de otro país, y que no era el típico bebecito, sino que era un bebé bastante crecidito.

    Por eso, la decisión que tomaron los padres de llevar a la niña con ellos, creemos que fue muy acertada por los motivos que nos comentaba la madre. Primero porque el niño se iba a quedar con lo que viera allí a primera vista, y si los llega a ver a ellos dos solos, pensaría que iba a ser el único, y al llegar a España el shock iba a ser considerable. Por otro lado, la niña también tenía que ver lo que su hermano había vivido hasta aquel momento, el lugar, sus “madres” transitorias,...

    Por eso, a pesar de los peligros que el viaje conllevaba por la situación del país y por la salud de ella, ya que al estar a tanta altura el oxígeno podía fallar, el viaje mereció la pena para todos.

    Otro de los aspectos fundamentales de la adopción internacional es la forma de decírselo al niño, y aunque está claro que ya se ve aparentemente porque el aspecto físico y los rasgos de la cara son normalmente muy diferentes, el niño puede estar tan plenamente integrado que no se pare a pensar en esas diferencias;, y ahí es donde entra la sociedad, ya que seguramente le va a desvelar al niño su condición de la manera menos apropiada.

    Por eso, los padres tienen que tener mucho cuidado en este tema, y empezar ya desde que son pequeños a informarles de su situación poco a poco, para que a medida que el niño vaya creciendo se le pueda ir aumentando la información, y así evitar confundirlo en el caso de que alguien externo a la familia se adelante a los padres.

    ANALISIS (E5)

    Esta entrevista nos pareció de una gran importancia al mismo tiempo que nos aclaró muchos aspectos con relación a nuestro trabajo. Es cierto que ya habíamos estado en el centro de Palavea, y esta entrevista también nos aportó mucha información, pero el centro de Raiola es más específico para niños pequeños y, por lo tanto, en edad de ser adoptados. A continuación realizaremos el análisis de esta entrevista centrándonos en los aspectos que nos han parecido de mayor relevancia.

    Un primer hecho que nos gustaría comentar es el funcionamiento del centro. Este centro tiene la categoría de residencia infantil, por lo que todos los niños deben ser menores de edad. Según la información que hemos recogido, las causas de la llegada de un menor al centro pueden ser muy diversas: abandono de los padres; enfermedades físicas o mentales de los padres; alcoholismo o drogadicción... Desgraciadamente, en muchas ocasiones, los niños llegan al centro porque a los padres se les quita la patria potestad debido a los malos tratos. El problema que tienen los malos tratos, además del daño físico, es el daño psicológico: en la mayoría de las ocasiones, la falta de adaptación de los niños al llegar a un centro es por causa de los malos tratos. Los niños se sienten culpables y tienen miedo a relacionarse con el resto de la gente; en muchos casos, este miedo puede conducir al niño a la agresividad. Según nos contaron en el centro, allí los niños no tenían problemas de adaptación, principalmente porque llegan muy pequeños y no son conscientes de lo que les está pasando. Sin embargo, si los padres vienen alguna vez a visitar a sus hijos, estos se desconciertan porque ya no saben muy bien dónde viven y quienes son sus padres.

    Otro problema que suelen sufrir estos niños, es la falta de rendimiento escolar. Unos niños que son un poco mayores y que han sido maltratados o quemados, tienen graves secuelas que les van a impedir desarrollarse normalmente, en un principio. Pero precisamente por esto, en el centro tienen apoyo escolar de las educadoras y de las propias monjas, para poder conseguir que se desarrollen con normalidad. A esto también hay que añadirle que en el colegio los rechazaban y se burlaban de ellos porque no tenían padres, y por este motivo, muchos de los niños se negaban a ir a clase.

    La directora del centro nos insistió bastante a la hora de comentar el apoyo psicológico que reciben los niños. En un centro de estas características, este tipo de apoyo es imprescindible por los problemas de adaptación que comentamos anteriormente. El primer apoyo que reciben los niños es cuando llegan al centro si han sufrido malos tratos, algún tipo de abuso o abandono. Los psicólogos hablan con ellos para explicarles que ellos no han tenido la culpa de nada y para intentar que, en la medida de lo posible, olviden lo que les ha pasado. Además intentan que se relacionen con todos los niños y con las monjas, y en la mayoría de los casos, lo consiguen.

    Otro tipo de apoyo que reciben, es para prepararlos cuando van a ser adoptados. Nos gustó y nos extrañó el hecho de que le pregunten al niño si quiere ser adoptado. Nosotras pensábamos que esto sólo se hacía cuando el menor tenía doce años o más, pero aquí nos dijeron que se lo preguntan en cuanto el niño puede entenderlo, y si no quiere irse, no se va.

    Quizá lo que más nos asombró de toda la entrevista, fueron los objetivos que se pretenden conseguir con los niños. Lo primero en lo que nos insistió, es que lo que se busca es una estabilidad emocional y afectiva; esto tiene bastante lógica, pues en niños pequeños, esto es mucho más importante que el rendimiento escolar. Después de esto lo que se quiere es que el niño conozca su realidad, que sepa porque está en ese centro y no en su casa, y que aprenda a aceptarlo.

    ANÁLISIS (E6)

    Lo primero que queremos comentar respecto a esta entrevista, es que la Fundación Meniños es una ECAI(Entidad Colaboradora de Adopción Internacional), y por lo tanto tan sólo trabajan con adopciones internacionales. Aún así, nos pareció muy interesante pues era una forma de conocer a fondo todo el proceso necesario para llevar a cabo una adopción internacional.

    Cuando unos padres deciden adoptar un niño, lo normal es que deseen tenerlo cuanto antes. El problema está en que en la adopción nacional la espera es de unos 4 o 5 años, y muchos padres no se creen lo suficientemente fuertes como para esperar tanto tiempo. La solución para todas estas personas es la adopción internacional. Según nos comentaba la directora de Meniños, un grupo bastante numeroso de las personas que se deciden a adoptar un niño mediante internacional, provienen de nacional; se dan cuenta de que ahí casi no avanzan y encuentran una vía mucho más rápida. El problema está en que la adopción internacional también presenta sus inconvenientes: uno de ellos sería el coste, pues ronda los dos millones de pesetas; otro sería el que, según nos comentaba la entrevistada, más temen los solicitantes: el niño que adoptes no va a ser de tu misma raza, y, probablemente, tendrá muchos rasgos que lo diferencien de ti. Esto preocupa a muchos padres por el miedo al rechazo y por el hecho de que el niño se entere de que es adoptado por otras personas. Precisamente por lo que acabamos de comentar, se empezaron a organizar en Meniños sesiones de preparación para los padres. Esto nos pareció una idea muy acertada, pues , según la información que teníamos, muchas veces los padres no saben cómo reaccionar cuando ven a su hijo y, en muchas ocasiones, temen el rechazo.

    Al preguntar por el perfil tipo de los adoptantes, la entrevistada nos los dividió en tres grupos: uno de ellos sería el ya comentado de la gente que viene de adopción nacional; otro grupo sería las personas que no pueden tener hijos biológicos. Este grupo entraña dificultades porque, en la mayoría de los casos, han probado la inseminación artificial o algún tratamiento de esterilidad, sin éxito. La Administración, en algunos casos, considera que los padres pueden haber sufrido algún trastorno psicológico por el hecho de no poder tener hijos y no concede el certificado de idoneidad. Además, hasta hace poco, mucha gente seguía creyendo viejos mitos acerca de la esterilidad, que perjudican al que la padece. Estos trastornos psicológicos pueden estar, en un principio, ocultos, es decir, que la persona que lo sufre no es consciente de ello. Pero, de todas formas, podría considerarse una reacción lógica. Esta desesperación crea diferentes tipos de reacciones según la persona: depresiones agudas, crisis de llanto, ...

    Nos llamó bastante la atención que haya gente que en internacional adopte niños con alguna enfermedad. La entrevistada recalcó que las enfermedades suelen ser pequeñas y que, normalmente, en cuanto llegan a España se recuperan, pero que allí no tienen los medios para hacerlo. Esto nos pareció muy bien pues la gente que se decide por internacional, sabe que puede adoptar un niño sano, y el hecho de que decidan adoptar uno enfermo nos parece que es una buena idea.

    La entrevistada nos comentó que las parejas reaccionan de formas muy diferentes cuando ven por primera vez al niño, y que por eso siempre hay un representante de Meniños con ellos. Hay gente que se bloquea o que se pone demasiado nerviosa, pero esto es una situación muy normal: los padres llevan esperando ese niño mucho tiempo, en algunas ocasiones años, y por lo tanto es lógico que no sepan muy bien como reaccionar. Muchos temen que los niños los rechacen, pero esto se puede dar en un principio pero después tanto los niños como los padres, ya se consideran y se quieren como una familia biológica.

    ANÁLISIS E7

    En primer lugar nos gustaría destacar la idea de que casi todas las parejas agotan todos los recursos posibles antes de adoptar un niño. Esto hace que en muchos casos la pareja prefiera un niño sano, sin ningún tipo de complicaciones, ya que argumentan lo mismo que nuestra entrevistada: “Nosotros pusimos la condición de que estuviera sano porque ya lo habíamos pasado muy mal anteriormente y adoptar un niño enfermo sería una situación que nos desbordaría”, es decir, que prefieren no tener problemas ni sufrir más de lo que ya han sufrido hasta el momento.

    Consideramos que si las parejas no se empeñaran tanto en probar todo tipo de posibilidades y se percataran de su verdadera situación, podrían hacer frente a enfermedades como el Síndrome de Down o el SIDA, y muchos niños que permanecen en los centros sin el calor y el cariño de unos padres podrían ser adoptados. Con esto no queremos decir que no haya personas “especiales” como dice nuestra entrevistada que lleven a cabo la gran labor de adoptar niños con estas difíciles características.

    Por otra parte, al igual que dice la entrevistada, creemos que es necesario decirle al niño desde su más tierna infancia cuál es su realidad, para que en el futuro no le coja por sorpresa. Además, antes o después, el niño se acabará enterando, y es mejor que lo sepa por sus padres adoptivos que por otra persona, ya que el choque emocional puede ser demasiado fuerte, y muchas veces lleva al adoptado a sentirse engañado y a encontrarse de repente privado de su identidad.

    La madre nos comentaba que además de habérselo tomado muy bien, su hijo habla de ello y de su condición de adoptado como algo natural, e incluso se enorgullece de ello. Con este comentario pretendemos mostrar un ejemplo de cómo el decirle al niño que es adoptado a una edad en la que ya lo entiende, puede evitar muchos problemas en el futuro. Pero esta decisión debe ser tomada con mucha cautela y los padres adoptivos tienen que saber cual es el momento idóneo para decirle la verdad a su hijo.

    Otro rasgo que queremos salientar, es que en este caso concreto, la pareja no se ha encontrado demasiado agobiada por las investigaciones llevadas a cabo por el equipo de adopción; este punto lo consideramos importante, porque en la mayoría de los casos las parejas se encuentran estresadas e incluso intimidadas por los pesados y agobiantes “interrogatorios” sobre sus vidas.

    En este entrevista, también hamos detectado un gran cariño y devoción de la madre por su hijo. Por lo que nos ha contado, ella mantiene que no hay diferencias entre la madre biológica y la adoptiva, como ella comenta, aunque no lo haya parido, lo quiere y lo cuida como si lo hubiera llevado nueve meses en sus entrañas.

    Además, hace referencia a que en algunos casos la madre o el padre biológico no se preocupan lo que debieran por el niño, e incluso llegan a maltratarle. Repetidas veces nos comenta que un hijo no se tiene por tener, sino que se tiene por cariño, por deseo y por amor, sentimientos que fallan en algunos padres biológicos.

    También queremos hacer mención a la reacción de las parejas a las que se le propone adoptar niños mayores de 8 o 9 años. La mayoría prefieren adoptar a niños pequeños y si pueden ser bebés mejor. Lo que se hace con esta visión es dejar a niños que tienen de diez años en adelante, crecer con sin el apoyo que necesitan, sin darles la oportunidad de saber lo que es una familia y todo lo que esta conlleva.

    Por lo tanto, estos niños también necesitan ser adoptados, necesitan sentir calor y cariño, y no es bueno dejarlos crecer en soledad, pasando de centro a centro, para dejarlos cuando alcancen la mayoría de edad a su suerte o viviendo en pisos tutelados.

    Analizamos ahora un comentario de la entrevista: “Tiene de todo, creo que su padre a veces se pasa demasiado trayéndole cosas”. En varias ocasiones nos dijo que Joaquín tenía ordenador, video-consola, futbolín, billar, bicicleta... con todo esto nos dio la impresión de que se esforzaba en recalcar que su hijo tenía todo lo que necesitaba y que no le faltaba de nada. Esto suele pasar mucho en las familias adoptivas, que llenan al niño de regalos para ganarse su confianza y cariño, olvidándose así de lo realmente importante, que no se basa en lo material, sino en demostrar día a día su amor hacia él con gestos y palabras, sin quedarse solo en atiborrarle de juguetes.

    Cuando finalizamos la entrevista nos presentó al niño, y fue en ese momento donde nos mostró su decisión llena de orgullo y con total naturalidad, al contrario de muchas madres adoptivas que intentan pasar desapercibidas e incluso ocultar al niño adoptado.

    ANÁLISIS (E8)

    Primeramente, queremos comentar que aunque la Aldea Infantil de Redondela tenga en este momento solo seis chicas viviendo allí, creemos que sus componentes hacen una gran labor sobre todo en el tema de la inserción laboral.

    Con los diversos programas que tienen, como el PEI, las clases de cocina, de diseño, los talleres, además de otros ya mencionados en la entrevista, se pretende fomentar la ilusión y la motivación de las adolescentes por aprender y lograr de este modo que se interesen por conseguir una salida laboral para asi poder desenvolverse en el mundo profesional. Además de los programas de apoyo laboral, el centro cuenta con programas como el PEI, ya citado anteriormente, para hacer frente a los posibles problemas escolares y educativos con los que las chicas suelen llegar al centro.

    Algo que nos interesa resaltar, es la buena situación en la que viven en el centro, ya que como nuestra entrevistada dice: “Se muestran encantadas al llegar a la residencia, porque aquí se encuentran con que hay más libertad y mayores ayudas económicas que en otros centros”.

    Al igual que cualquier otra adolescente, las chicas del centro se interesan por su libertad y tiempo libre, así como por los horarios de llegada (10 de la noche por la semana y 12:30 los fines de semana).

    Así mismo, al disponer de una ayuda económica lo bastante aceptable como para cubrir sus necesidades mínimas, las chicas encuentran en este centro ventajas que no poseían en los anteriores.

    Cabe destacar el gran interés que tiene este centro por mantener las relaciones familiares, ya que además de ver a sus familias los fines de semana y en periodos vacacionales, se intenta establecer contacto entre los educadores y la familia, con el fin de determinar la evolución o deterioro de las relaciones entre el joven y la familia.

    Según nos cuenta la entrevistada, en el centro no llevan el tema de la adopción, sino que de eso se encarga Menores, además como bien nos dice ella: “Estas chicas son adolescentes, por lo que es muy difícil que sean adoptadas”. A lo largo de este trabajo y tras las diferentes entrevistas, hemos visto que las parejas que quieren adoptar o acoger durante una temporada, prefieren que el niño sea de corta edad o bebé, y en la mayoría de los casos, la idea de adoptar un niño que tenga una edad en la que ya sea consciente de su situación, es descartada.

    De este modo, muchos de los niños que pasan su infancia y adolescencia en estos centro sin una familia que quiera hacerse cargo de ellos, tienen muchas probabilidades de tener problemas en su desarrollo vital.

    Abandonados en centro durante muchos años (algunos alcanzan su mayoría de edad en ellos), estos niños que después pasan a ser adolescentes, y luego ya son, al menos teóricamente, mayores de edad, se encontraron todo este periodo de tiempo sin el cariño de una madre, de un padre o incluso de un hermano que le ayudara a superar la desdicha que le ha tocado vivir.

    Por eso en nuestro análisis creemos que debemos reivindicar la adopción de niños mayores, porque también necesitan amor y comprensión. No por adoptar un niño pequeño se va a evitar el problema de decirle quién es y cuáles son sus raíces, ya que en la mayoría de los casos, el adoptado por unos motivos o por otros acaba descubriendo la verdad.

    Para finalizar, insistir en la idea ya comentada en otros análisis, que los profesionales deben ver objetivamente los problemas que afectan a los niños, o a los no tan niños, que han sido abandonados, e intentar, en la medida de lo posible, que estos seres humanos que se encuentran desvalidos, vean algo por lo que seguir adelante.

    Como ya hemos dicho en otras ocasiones, esta tarea no es nada fácil, y el profesional tiene que ir con mucho cuidado a la hora de realizar su trabajo, y también debe saber cuáles son sus límites y no meterse excesivamente en casos que desgraciadamente no tiene remedio, porque sería un error con consecuencias graves tanto para el afectado como para el que intenta ayudar.

    ANÁLISIS DE LAS ENTREVISTAS

    A continuación realizaremos el análisis conjunto de nuestras entrevistas, dividiéndolas por temas para mayor comodidad.

    Lo primero que queremos comentar son las diferentes causas por las que llegan los niños a un centro y las influencias que esto puede causar en ellos. En la mayoría de las ocasiones, el niño ha sufrido malos tratos, abuso y abandono. Esto suele crear un trauma en el niño, que se encierra en sí mismo y no quiere relacionarse con nadie. “Allí conoce a un niño pequeño que había sido abandonado por sus padres y que , además, fuera víctima de malos tratos. A mayores de todo esto, el niño padecía graves problemas de adaptación en el centro, tanto con los profesionales como con sus propios compañeros; no se relacionaba con nadie ni jugaba con los demás niños.” (E3). Esto es un hecho bastante razonable pues el niño, después de haber sufrido con sus padres, tiene miedo a encariñarse con otra persona. Además de influír en la llegada al centro, también repercute en el colegio y en la familia que lo pueda adoptar: si se trata de chicos un poco mayores, probablemente llevarán un tiempo sin ir al colegio, por lo que su rendimiento será menor y no se adaptarán tan bien. En los niños pequeños también se puede dar esto, pues nadie se ha preocupado de ellos y no tienen el rendimiento adecuado. “Normalmente los niños hacen una vida bastante normal: van al colegio, estudian, juegan... Pero tienen una problemática normal en estos casos, y es que no tienen el rendimiento de un niño normal en su casa, pero aquí tenemos educadoras que están siempre con ellos y los ayudan”. (E5). Por otra parte, los niños que han sufrido esto, en muchas ocasiones tienen sentimiento de culpabilidad pues piensan que lo que les han hecho sus padres biológicos fue culpa de ellos, y que tenían que haber sido mejores hijos.

    En lo que se refiere a la adaptación familiar, en algunos casos puede haber problemas por diferentes motivos: a veces los padres tienen demasiadas expectativas sobre el niño, y no se dan cuenta de que no va a ser perfecto y de que va a tener defectos y cualidades como todo el mundo. Otro problema puede ser debido al deseo de superación del niño por el “favor” que le han hecho sus padres. El niño intentará ser mejor y hacerlo todo bien para que los padres no se arrepientan de haberlo adoptado. Un último problema sería el de los celos entre hermanos en caso de que la familia ya tenga otro hijo. Los celos son muy lógicos, pues un hijo biológico pasa de ser hijo único a que, de repente, le aparezca un hermano. “Ahora se ve que se quieren muchísimo mutuamente, y a la hora de preguntar por los celos siempre preguntan por la mayor, pero él es mucho más celoso que ella.” (E4)

    Hemos hablado de la inadaptación en el centro de acogida debida a los problemas que ha sufrido el niño. Pero también se puede dar esta inadaptación por otros motivos. Por muy triste y cruel que nos pueda parecer, en algunos centros los niños no están bien tratados: en ocasiones puede ser por falta de personal, pero en otros casos es por los malos tratos. También se puede dar esta falta de adaptación por problemas entre los niños: celos, envidias...

    Otro tema que nos parece interesante analizar es la búsqueda de autonomía por parte de los centros y de normalizar la vida de los jóvenes que están allí. En el caso de niños pequeños, lo que se intenta es que lleven una vida normal al mismo tiempo que sean conscientes de su situación. “También pretendemos que el niño conozca su realidad, que se de cuenta de lo que le pasa y que lo asuma”. (E5). Cuando los niños son un poco mayores, se intenta que se adapten bien al mismo tiempo que se les concede cierta libertad para que puedan vivir un poco su vida. “Convivimos con las chicas procurando que adquieran la máxima autonomía posible en la realización de las tareas de la vida cotidiana y sirviendo de mediadores en los posibles conflictos que surgen durante la convivencia.” (E8). “En general la adaptación es buena y se muestran encantadas al llegar a la residencia, porque en este centro se encuentran con que tienen más libertad, ya que tenemos horarios de llegada amplios, y una ayuda económica mayor que en otros centros por los que han pasado."”(E8). Respecto a este punto, queremos decir que este hecho nos parece una socialización secundaria: los menores que lleguen a un centro de acogida, deben adaptarse a las nuevas normas y valores que imperen en ese centro, pero esto no significa que deban perder sus propios valores.

    Centrándonos ya propiamente en la adopción, el primer punto que queremos tratar son las razones que tienen los padres para adoptar un niño. Lo que está claro es que la principal razón es el deseo de tener un hijo, y esta puede parecer una sencilla razón, pero no es así. Tras ese deseo de tener un hijo, se esconden otros motivos: en muchos casos la pareja no puede tener hijos biológicos, por problemas de esterilidad, y por eso recurren a una adopción. “Nosotros queríamos tener hijos, pero como teníamos problemas para ello decidimos adoptar. Además pensábamos que a pesar de haber comenzado un trámite de adopción, si al final lográbamos tener algún hijo de forma natural, seguiríamos igual con el proceso de adopción”. (E7). Las parejas que adoptan no tienen por qué ser estériles; pueden querer adoptar, simplemente , por tener un hijo. “Pensábamos que hay michos niños en el mundo y que los vas a querer igual y muy rápidamente, y creo que te pueden aportar lo mismo que un hijo natural, ahí no veo ninguna diferencia. La única diferencia que noto sería en el caso de que no lo desearas, pero por ejemplo los niños adoptados son siempre deseados, y uno biológico no siempre es deseado”(E4).

    Otro tema importante que queremos tratar, son las dificultades que entraña el proceso. La primera crítica que hacen todos los adoptantes, es por el excesivo número de papeles que hay que entregar y por el posterior tiempo de espera. También se quejan del trato recibido durante las entrevistas, porque consideran que se meten demasiado en la vida privada, pero a esto responden los profesionales criticando que si los solicitantes colaboraran más y no fueran tan reacios a contestar, el procedimiento sería más fácil para todos. También hay gente que se queja porque la Administración prefiere parejas a personas solteras. “A pesar de reunir todas las características exigidas para poder adoptarlo, se encontró con la oposición de la administración pues era un chico soltero”. (E3). El problema se hace mayor si nos referimos a adopción internacional, pues aquí los solicitantes presentan más quejas: falta de información; obligación de hacer las tramitaciones mediante agencias; cambios en los requisitos de unos países a otros e incluso en el mismo país. “En Ecuador, sin embargo, al principio presentas poca documentación, pero es un país muy inestable políticamente, por lo que no tiene un equipo de adopciones tan estabilizado como Perú”. (E6).

    Ahora hablaremos de un tema que nos asombró mucho por los comentarios que hicieron algunas entrevistadas al respeto. Nos referimos a la reacción que causa en el entorno de una familia el hecho de adoptar a un niño. Sabemos que hay gente que puede reaccionar mal, principalmente si se trata de una adopción internacional, porque el niño sea de otro país y de otra raza, pero nunca nos esperábamos que ocurriera lo que nos contó una de las entrevistadas. “La gente del pueblo se portó muy mal, aunque supongo que por envidia, incluso me llamaban por teléfono de madrugada burlándose de nosotros, ¿acaso esa gente iba a cuidar a mi hijo?, ¿qué les importaba lo que yo hiciera con mi vida? A mí nunca me dijeron nada a la cara, pero no hace mucho, a mi sobrina cuando iba paseando con Joaquín se le acercó una mujer y le dijo que si el hijo era nuestro, y después de eso le preguntó si lo queríamos como si fuera de la familia, y ella le respondió que por qué no lo íbamos a querer igual, y que de hecho lo queríamos mucho.” (E7). A pesar de esto, también descubrimos que no todo el mundo reacciona mal, incluso aunque se trate de una adopción internacional. “Pero en general la gente reacciona bien, más con curiosidad que con otra cosa. Hay gente que le fastidia, pero estás tan preocupada cuidándole que no te paras a pensar que la gente te mira o te critíca, porque después de todo no tengo nada que ocultar. Lo bueno que tiene es que a pesar de ser diferente en cuanto al aspecto, es un niño guapo y tiene una cara muy afable y amable, con lo cual a la gente le gusta, y como además es muy cariñoso, pues se hace querer. (E4). Este punto nos parece importante pues opinamos que nadie debe inmiscuirse en la vida de los demás ni juzgar a nadie por lo que haga; y por otra parte creemos que se puede querer igual a un hijo adoptado que a uno biológico, incluso en algunos casos más pues el largo tiempo de espera hace que lo desees todavía más.

    Hay otro tema que se ha tratado en bastantes entrevistas, y es el informar al niño de su condición de adoptado. Lo primero que queremos decir es que es imprescindible revelárselo, pues tarde o temprano el niño se enterará y lo mejor es que se entere por sus padres y no por terceras personas. El problema que plantea este tema es el cómo decírselo, a que edad, ... Lo aconsejable es esperar a que el niño sea capaz de comprender lo que le están diciendo, y no que se lo digan de muy pequeño y que el niño no se entere de nada. No es bueno esperar mucho tiempo pues alguien podría decírselo antes o el niño podría empezar a preguntar y desconfiar de sus padres. El mayor miedo que tienen los padres en este tema es que el niño quiera conocer sus orígenes y a sus padres biológicos, pero deben entender que es lógico que muchas veces el niño quiera saber estas cosas. El problema se presenta cuando el niño siente rechazo por sus padres adoptivos y considera que quizás no lo quieren demasiado. Los profesionales aconsejan que se revele en torno a los cuatro años, diciéndoselo con naturalidad y tranquilidad para evitar el posible rechazo. Las entrevistadas que nos hablaron de este tema lo hicieron con total tranquilidad y con la plena afirmación de que se lo contarían a sus hijos. “Pues queremos decírselo cuanto antes, porque además es lo más conveniente; principalmente porque tiene derecho a saberlo, y después porque si no se lo decimos nosotros siempre va a haber alguien que se lo suelte, porque es evidente, y quizás no se lo diga de la mejor de las maneras”. (E4). “Él ya lo sabe( que es adoptado), lo tomó de maravilla. Yo se lo dije, porque cuando empezó en el colegio con tres años, un día me dijo: “Mamá, ¿yo tengo dos madres?” Supongo que algún niño en el colegio al oír a sus padres se lo dijo. Entonces yo pensé: “Alto ahí, antes de que alguien te diga algo te vas a enterar por mí”, y de la manera en que creía que podía entenderme, se lo expliqué: le dije que había nacido de la barriga de otra mamá, y que por diversas circunstancias que él aún no podía entender, su verdadera madre no pudo hacerse cargo de él; así que nos habían llamado por teléfono para que lo fuéramos a buscar... Joaquín tomó la noticia muy bien. Él me dice a menudo que le hable de su vida, e insiste en que no le cambie de tema y yo no lo hago, es más, contesto a sus preguntas con toda naturalidad. ... En nuestro caso no hay problemas, de hecho, si el día de mañana quiere saber quién es su madre biológica, no va a tener ningún impedimento, al contrario, le ayudaremos en lo que sea.” (E7). Como vemos, el niño no tiene por qué reaccionar mal, sino todo lo contrario, debe entender que si lo adoptaron fue porque lo querían. Y, como ya dijimos, los padres deben saber que es absolutamente imprescindible revelárselo, pues de lo contrario le estarían ocultando una parte importante de su vida.

    Por último queremos analizar el tema de los niños enfermos. Adoptar un niño con una enfermedad terminal, con alguna minusvalía, Síndrome de Down,... puede ser un hecho maravilloso por parte de los adoptantes, pero siempre y cuando estén convencidos de lo que van a hacer. Los padres deben haber recapacitado mucho esta idea, y no pensar nunca en hacerlo como una ayuda humanitaria, sino por el deseo de tener un hijo. También deben saber que en muchas ocasiones tendrán que pasar por situaciones difíciles; precisamente por esto, no cualquier persona puede hacerse cargo de un niño de este tipo. “Lo único que te dicen es si aceptarías un niño con problemas de salud, y ahí si que teníamos una condición indispensable, y era que estuviera sano, porque ya lo pasamos bastante mal con la enfermedad de la mayor y no queríamos volver a pasar por eso otra vez. Hay gente que está dispuesta a adoptar en esta situación de enfermedad, pero cada uno tiene que saber dónde están sus límites, y nosotros no estábamos dispuestos a empezar otra vez un proceso como el que tuvimos, ya que fue bastante grave y muy duro.” (E4). “ Yo creo que hay personas maravillosas dignas de admirar, porque para hacerse cargo de un niño con problemas graves hay que ser muy especial. Nosotros pusimos la condición de que estuviera sano porque ya lo pasáramos muy mal anteriormente y seguramente el adoptar un niño enfermo fuera una situación que nos desbordase.” (E7). Como vemos, hay que saber las posibilidades de cada uno y no todo el mundo puede ser capaz de cuidar un niño enfermo.

    Queremos decir que nosotras pensábamos que el análisis se hacía de cada entrevista individualmente, por eso mismo algunos temas están más explicados y desarrollados en los análisis individuales.

    CONCLUSIONES

    • RESUMEN DE LOS PRINCIPALES RESULTADOS.

    Tras haber concluido el trabajo, coincidimos en destacar que, a pesar de

    las dificultades encontradas a la hora de contactar con los centros y otras que ya están especificadas en el apartado correspondiente, el tema del trabajo nos pareció sumamente interesante, ya no solo porque el tema de menores suele ser así, sino porque además al profundizar más mediante la bibliografía y las entrevistas, descubres aspectos ocultos tanto del proceso como del funcionamiento de los centros y actitudes de los menores, que antes no hubiéramos podido imaginar, pero de las que ahora somos conscientes y tendremos en cuenta al analizar cualquier tipo de noticia o comentario relacionado con el tema; porque si de algo estamos seguras, y afirmamos esto después de hacer un estudio de las entrevistas de opinión, es que la gente tiene un concepto erróneo y equivocado acerca del tema, debido quizás a la falta de información que se da sobre él, y de la que nosotras también éramos víctimas al comienzo del trabajo. Y esta es una de las conclusiones a las que llegamos, que la gente no habla con propiedad al tratar este tema y que debería informarse antes de hacer cualquier comentario que incluso pueda llegar a herir a personas directamente implicadas.

    Otra de las conclusiones que sacamos tras haber finalizado el trabajo es que la gente de “afuera” considera la adopción como un acto solidario, y a la hora de responder si adoptarían un niño contestan que sí porque los pobres están solos en casas de acogida sin nadie que los quiera, e incluso llegan a decir que viven en malas condiciones porque tienen una mala alimentación o porque son víctimas de malos tratos por los propios profesionales del centro.

    Lo que está claro es que la gente carece de concienciación, y lo único que hace es practicar una falsa generosidad, todo esto hablando en términos generales, ya que el hecho de adoptar un niño tiene que estar incitado por el deseo de tener un hijo, y este deseo está muy por encima de preferencias tales como la edad del pequeño. Porque si hay tanta palabrería en nuestra sociedad sobre los pobres niños de los orfanatos que malviven en unas condiciones pésimas, lo que debería importar es el hecha de sacar a estos niños de esas condiciones, que van a ser vividas tanto por el de 2 años como por el de 12 por poner un ejemplo, y lo que se demandan ahora son preferentemente bebés, por lo que el futuro de estos niños de edades mayores, queda dependiendo de una institución, y aún gracias, ya que al llegar a una edad de 7 u 8 años más o menos, las posibilidades de que un niño sea adoptado se minimizan al máximo, y la única salida de estos niños será esperar que alguien con el verdadero deseo de adoptar los quiera, o tendrán que ir de institución en institución hasta cumplir la mayoría de edad o hasta que puedan sobrevivir independientemente del centro que los cuidó hasta ese momento.

    Y lo mismo pasa con los niños con necesidades especiales o con enfermedades graves. Estos niños tienen aún menos futuro que los otros, porque además de ser niños “sin padres”, por lo que la sociedad con toda su intolerancia los discriminará, son niños enfermos de SIDA, o con algún tipo de minusvalía física o psíquica, que quizás sea la causa de su abandono, y que a no ser que encuentren alguien que los acepte como hijos, caso muy raro, tendrán un futuro muy negro.

    A la hora de buscar culpables no nos podemos limitar a presentar una serie de nombres de políticos o grandes cargos, porque los culpables somos todos, todos los que vivimos en esta sociedad que no acepta lo diferente y lo desigual, y que es más, no solo no lo acepta sino que lo discrimina y lo tacha de distinto, profundizándose aun más esta marca en los afectados. Y ya no solo hay que mirar a la gente intolerante que no respeta, sino que todos los que apoyamos, o más bien no condenamos, estos actos, somos aún casi más culpables que ellos, ya que nosotros seríamos la mayoría que con concienciación lograríamos, sino acabar, reducir esta situación, pero este tiene que ser un propósito de todos y no de unos cuantos, y a pesar de vivir en sociedades en las que se proclama la igualdad, los derechos y el respeto, esto está muy lejos de conseguirse.

    Quizá estas palabras sean muy duras, pero bien por testimonios personales, bien por alusiones, es algo de loo que nos dimos cuenta al ir realizando este trabajo, y lo peor es que es la cruda realidad.

    Después de haber criticado a la sociedad por esta intolerancia y por esta falsa generosidad que practica, aún hay algo más que decir.

    Si la mayoría de nosotros queremos que estos niños abandonados sean adoptados lo antes posible para librarles de esta situación, ¿por qué a pesar de toda la tolerancia de la que hablamos que tenemos, no vemos bien, e incluso llegamos a rechazar, las adopciones de niños por parte de personas solteras o parejas homosexuales?, ¿es que ellos no van a poder proporcionarle al niño el mismo amor que una pareja heterosexual?, ¿es que se cree que el niño va a vivir mejor en una familia formada por una pareja después de oír continuamente las consecuencias y traumas que se crean en los niños a raíz de vivir en la familia casos de malos tratos o violencia verbal?.

    Nosotras pensamos que igual que una pareja le da al niño adoptado todo lo mejor, una persona soltera o una pareja de homosexuales, se lo van a dar también, porque después de todo el niño adoptado es el niño más deseado de todos los que puedan existir, y para cualquiera de estos casos aún más, por las dificultades añadidas que el proceso tiene para ellos, lo que les hace anhelar mucho más al niño.

    Creemos que en estos dos aspectos comentados a la sociedad le queda mucho por trabajar aún.

    El último punto que vamos a tratar dentro de este apartado de los resultados, es el tratamiento que se le da a este tema en los medios de comunicación.

    La verdad es que un proceso de adopción conlleva muchas dificultades en cuanto a requisitos, trámites, papeleo... pero en la sociedad en la que vivimos para todo nos demandan este tipo de cosas, por lo que la adopción sería un proceso más en el que se piden demasiados trámites. Pero hay que tener en cuenta que un niño abandonado ya pasó por una difícil situación cuando sus padres lo abandonaron, por lo cual no se le podrá dar al primero que pase sin asegurarse bien antes de a quién se le da, por lo que hay que decir que, aunque sean demasiados, los trámites son necesarios.

    Cabe destacar también dentro de este punto, el trato que se le da en los medios de comunicación, ya que en la mayoría de los casos, solo se refleja la parte negativa del proceso. ¡ Claro que hay casos que no prosperan!, pero son una minoría en comparación con los que salen bien, y paradójicamente son los que siempre se presentan en los medios de comunicación. Por lo que desde aquí hacemos una crítica severa a estos medios, ya que al presentar solo estos casos, están desanimando a personas que quizás tenían el deseo de adoptar, pero que al oír esto ya pasan del tema, y aunque tratar lo escabroso, los fraudes y lo negativo quizás proporcione más audiencia, hay que pararse un poco más a pensar en las consecuencias directas de eso.

    • REFLEXIONES CON VISTAS AL FUTURO.

    Al pensar en redactar este tema, la verdad es que al principio estábamos un

    poco perdidas, ya que nos parecía un tema bastante complicado dada nuestra poca preparación y además un tanto extraño. Pero después de pensar durante un rato llegamos a unas ideas concretas.

    Con respeto a los posibles trabajos futuros y a las posibles aplicaciones de los resultados, podemos decir que en un primer momento estábamos en blanco, pero después se nos ocurrió pensar que en un futuro, nosotras como educadoras sociales, podríamos trabajar con menores en centros de acogida o de reeducación al igual que alguno de los entrevistados, y dado que en nuestra formación, que nosotras sepamos, de momento no hay asignaturas específicas sobre el trabajo en centros de menores y mucho menos ya sobre la adopción, por lo cual, a la hora de trabajar en este tipo de centros, toda la información que cada una hemos ido sacando de la documentación encontrada sobre el tema, nos servirá para la práctica que estemos realizando, y probablemente si nos encontramos en estas situaciones tengamos que echar mano de ella en muchas ocasiones.

    Además, el hecho de haber tratado personalmente con profesionales de la materia que nos han transmitido conocimientos teóricos acompañados de ejemplos prácticos, nos ayuda a ver el tema más allá del marco teórico que en principio teníamos presente.

    Ya no relacionado con el tema del trabajo sino con el trabajo en sí, destacamos que a pesar de las dificultades encontradas para realizarlo, al ser el primero de la carrera, empezamos desde cero sin ningún conocimiento a priori sobre como llevar a cabo el trabajo de campo, cómo analizar las entrevistas, el modo de estudiar los documentos, etc. lo que nos permite ir adquiriendo experiencia de cara a trabajos futuros, tanto en esta como en otra asignatura. Por eso, nosotras denominaríamos este trabajo como “trabajo piloto” ya que al ser el primero, algunos aspectos de su contenido no gozarán de una perfecta calidad.

    DIFICULTADES ENCONTRADAS.

    Lo primero que queremos decir al respecto, es que al principio estábamos bastante perdidas; no sabíamos por dónde empezar, no encontrábamos información, y lo cierto es que encontramos algunas dificultades.

    El primer sitio al que decidimos ir fue a la Delegación provincial de la Consellería de Familia e Promoción do Emprego, Muller e Xuventude, pues pretendíamos hablar con el responsable de Menores. Cuando llegamos nos dijeron que teníamos que esperar a Jesús Flores, pues era el que se encargaba de todo lo relacionado con Menores. Cuando llegó hablamos con él y le contamos sobre qué iba nuestro trabajo y si nos podía dar algún tipo de información o contactarnos con alguien del equipo de adopciones. Pero él lo único que nos dijo fue que no tenían tiempo para atender a gente que tuviera que hacer trabajos para clase, que ése no era su trabajo y que tenían muchas cosas que hacer. Al final nos dio un montón de leyes que ni siquiera tenían nada que ver con nuestro tema.

    Después decidimos ir a la Dirección Xeral de Xuventude dónde nos dieron una lista con centros de Menores de Coruña. El primero al que llamamos fueron las Adoratrices, dónde nos dijeron que no habría ningún problema en que fuéramos por allí y nos explicaban cómo funcionaba el centro. Fuimos dos de nosotras, pero cuando llegamos nos atendió la directora y nos dijo que no nos podían decir nada acerca del centre porque era privado y no nos podían dar información acerca de las chicas. Le explicamos que lo único que queríamos era saber cómo funcionaba el centro, mediante qué vías llegan las chicas,... pero nos dijo que no nos podían decir nada.

    Después de esto pensamos que sería mejor probar por otro camino y fuimos al Fórum Metropolitano. Allí nos atendieron muy bien y nos dieron alguna información y nos orientaron un poco más acerca del trabajo.

    Un último problema que tuvimos, fue en el centro San José de Calasanz, pues después de haber llamado muchas veces por teléfono, nos dijeron que la directora no nos podía atender.

    Estos fueron los problemas con los que nos encontramos, pero fueron más bien al principio del trabajo, por lo que después de esto todo fue bastante bien, aunque para una de las entrevistas tuvimos que ir a Betanzos pero no nos importó demasiado pues fue uno de los sitios en los que mejor nos trataron.

    TAREAS INDIVIDUALIZADAS.

    En principio, lo que nosotras pretendíamos era hacer las tareas conjuntamente, pero, evidentemente, esto es imposible, por lo que tuvimos que repartirnos tanto la parte teórica, como todo lo referente al trabajo de campo. Expondremos las tareas que realizó cada una por separado para mayor comodidad:

    Patricia:

    • Visita a la Delegación provincial de la Consellería de Familia e promoción do Emprego, Muller e Xuventude.

    • Visita a la Dirección Xeral de Xuventude.

    • Visita a las Adoratrices.

    • Visita al Fórum y a la biblioteca.

    • Parte de teoría: La familia adoptiva; Adopción internacional.

    • Revisión bibliográfica y estado de la cuestión.

    • Metodología.

    • Conclusiones.

    • Estuvo presente en todas las entrevistas excepto E7 y E8.

    • Transcripción y análisis de las entrevistas E1, E2 y E4.

    • Análisis conjunto de las entrevistas.

    Nuria:

    • Visita a la Delegación provincial de la Consellería de Familia e promoción do Emprego, Muller e Xuventude.

    • Visita a la Dirección Xeral de Xuventude.

    • Visita a las Adoratrices.

    • Dos visitas al Fórum y a la biblioteca.

    • Parte de teoría: Introducción; Adopción nacional; Acogimiento familiar.

    • Dificultades encontradas.

    • Tareas individualizadas.

    • Bibliografía.

    • Estuvo presente en todas las entrevistas excepto E7 y E8.

    • Transcripción y análisis de E3, E5 y E6.

    • Análisis conjunto de las entrevistas.

    Dolores:

    • Visita a la Delegación provincial de la Consellería de Familia e promoción do Emprego, Muller e Xuventude.

    • Visita a la dirección Xeral de Xuventude.

    • Parte de teoría: Razones para adoptar; Centros de menores; Adaptación escolar; Testimonios; Argumentos en contra; Conclusión.

    • Estuvo presente en todas las entrevistas.

    • Transcripción y análisis de E7 y E8.

    • Análisis conjunto de las entrevistas.

    BIBLIOGRAFÍA

  • LIBROS UTILIZADOS:

    • Aubin, H.(1979): La psicoterapia institucional en el niño, Barcelona: Paideia.

    • Amorós Martí, P.(1987): La adopción y el acogimiento familiar, Madrid: Narcea.

    • Arana, J. y Carrasco, J. C.(1980): Niños desasistidos, Madrid: Karpos.

    • Audusseau - Pouchard, M.(1997): Adoptar un hijo hoy, Barcelona: Planeta.

    • Burlingham, D. y Freud, A.(1977): Niños sin familia, Barcelona: Planeta.

    • Callabed, J., Comellas, M. J. y Mardomingo, M. J.(1998): El entorno social, niño y adolescente. Familia, adolescencia, adopción e inmigración, Barcelona: Laertes.

    • Rodrigo, M. J. y Palacios J.(1998): Familia y desarrollo humano, Psicología y Educación: Alianza Editorial.

    • Rutter, M.(1990): La deprivación materna, Madrid: Morata.

    • Suárez Sandomingo, J. M.(199 ): Centros de menores de onte a hoxe, Xunta de Galicia.

  • ARTÍCULOS DE PRENSA Y REVISTAS.

    • Carneiro, M. (1995): “ Setenta parejas coruñesas pidieron adoptar niños durante el año pasado”. La Voz de Galicia.

    • Hernández, E. (1999): “La otra forma de ser padres”. El Puente( Mapfre Vida).

    • I. B. (1994): “ En busca del entorno ideal”. Urbe de La Coruña

    • I. B. (1994): “Ofrecer hogar a un pequeño”. Urbe de La Coruña.

    • López Besteiro, Manuela(1996): “ Consellería de Familia e Promoción de Emprego, Muller e Xuventude”. Diario Oficial de Galicia, nº 57.

    • Lorenzo, A.(1999): “Un coruñés denuncia a la Consellería de Familia por la “desaparición” de sus hijos”. La Voz de Galicia.

    • Pena, Mª. B.(1999): “El primer niño rumano adoptado en la ciudad llegó el día de Nochebuena”. El Ideal Gallego.

    • Redacción (1993): “Más de mil menores gallegos viven en centros de acogida”. La Voz de Galicia.

  • FOLLETOS INFORMATIVOS.

    • (1999): “Estatística de adopcións e acollementos”. Plan galego de estatística, nº 74, Xunta de Galicia.

  • INTERNET.

    • www.meninos.org.

    ANEXO

    ENTREVISTA (E1)

    JOSE IGNACIO PRIETO REIS

    (DIRECTOR DEL CENTRO EDUCATIVO DE PALAVEA)

  • CAUSAS MÁS USUALES DE LA LLEGADA AL CENTRO.

  • Los niños llegan mediante dos vías de acceso:

    -Una es la Delegación Provincial: los niños acceden principalmente porque son víctimas de malos tratos, abandonos, etc. Y tras llamar al Teléfono del Menor, la Delegación se ocupa de ellos y los manda a centros de este tipo.

    -La segunda vía de acceso es el Juzgado de Menores: los niños llegan tras haber cometido alguna falta, y por su condición de menores de edad los mandan a estos centros.

    En estos momentos, en el centro también hay un par de casos de inmigración de un niño nigeriano que espera sus papeles, y un palestino.

    Tanto unos como otros son varones menores de edad, aunque los que actualmente se encuentran internados tiene edades comprendidas entre los 15 y los 18 años.

    Además de por estas dos vías, los niños pueden proceder de otras instituciones que, por su carácter conflictivo y difícil personalidad, no se pueden ocupar plenamente de ellos, o su preocupación por ellos es inútil porque quizás no tienen la preparación adecuada para poder tratar estos casos. También acuden jóvenes que tras una adopción fracasada son devueltos a las instituciones de las que procedían.

  • FUNCIONAMIENTO DEL CENTRO.

  • Es un centro abierto y semi-abierto.

    Hay dos secciones independientes entre sí: una sección de acogida y otra sección estable, aunque actualmente no se hace esta distinción.

    El centro posee 16 habitaciones individuales, además de salas de estudio, comedor, sala de ocio, talleres para la realización de actividades diversas, despachos y campos de deporte.

    Actualmente, hay 18 chicos admitidos, aunque las plazas son 16, pero solo 14 son reales.

    Sus edades van de los 15 a los 18 años, y son muchachos que están en acogida para su posterior reinserción social y a veces, familiar.

    Normalmente los niños destinados a la adopción, solo están allí esporádicamente durante 3 o 4 días, son “ niños de tránsito “.

  • ADAPTACIÓN AL CENTRO.

  • Normalmente la llegada al centro es un poco conflictiva, ya que la mayoría

    de los chicos están acostumbrados a hacer lo que les da la gana, y en el centro tienen que atenerse a unas normas, bajo el peligro de sanción si no las cumplen.

    Como la mayoría son chicos conflictivos, suelen creer que las normas las ponen ellos, pero esto no es así, ya que las normas se establecen entre ellos y el centro para procurar una buena convivencia.

    Tras los primeros días o semanas, normalmente el muchacho está completamente adaptado, y los conflictos entre ellos o con alguien de la plantilla son casi inexistentes.

  • PAPEL QUE DESEMPEÑA EL CENTRO.

  • Es un centro de reeducación con vistas a una posible reinserción en la sociedad o en la familia de origen una vez cumplida la estancia.

    Como centro de reeducación que es, se encarga de la escolarización de los chicos. Los que están en edad escolar van a centros públicos, en lo que se busca también la integración social; y a los que tienen más de 16 años, se les busca algún tipo de actividad formacional, en colaboración con ayuntamientos como el de Culleredo, Oleiros, Arteixo..., y también con alguna asociación como Agarimo.

    También se les suele apuntar a escuelas-talleres.

    Ahora mismo hay casos especiales como los de un nigeriano que está en espera de sus papeles y que está recibiendo clases de lecto-escritura en el centro; hay un palestino que tampoco está escolarizado; y está Alberto, un chico que el lunes ( 17/1/00) empezará a trabajar en un taller de fontanería.

    Los chicos llegan al mediodía entre las 3 y las 4, y tienen dos turnos de comida. Después son ellos los que recogen todo, y tras esto, están obligados a una hora de estudio individual en sus habitaciones, en la que pueden realizar cualquier actividad educativa.

    Por la tarde hay actividades en el centro, aunque se procura también que algunas las realicen fuera para que contacten con la sociedad.

    Por ejemplo, los lunes y los miércoles, tienen dos horas de actividades deportivas con profesor ( baloncesto, futbito, gimnasia...).

    En el centro también hay actividades de mantenimiento, y son ellos los que se encargan, tras una preparación adecuada, de este trabajo.

    También hay talleres de vídeo, marquetería, pintura..., todo dependiendo del chico y de la época del año.

    Ahora mismo hay tres chicos trabajando y alguno pendiente de contrato, debido sobre todo a la demanda de graduado escolar que hacen las empresas. Por eso, estos chicos trabajan por la mañana y por la tarde tiene un horario adaptado a sus ocupaciones para conseguir este título. Se está en contacto con Radio ECCA, pero la enseñanza se imparte en el centro.

    Según el nivel de cultura de cada uno se le aplica un programa determinado. En cada caso se hace un estudio y una intervención.

    Para determinar la marcha del centro y su organización, todos los jueves se hace una reunión en la que participan los chicos y toda la plantilla del personal, y en ella se exponen los avatares de la semana para poder ir mejorando.

    La plantilla del centro está compuesta por psicólogos, educadores, celadores y psicopedagogos en su mayoría. En estos momentos hay una psicóloga temporal que está haciendo una investigación para la Universidad de la Coruña.

    5-CONDICIONES DE LOS ACOGIDOS.

    Los chicos están en régimen abierto o semi-abierto. Normalmente los fines de semana se van a sus casas porque el contacto con la familia no se corta. ( También hay salidas reguladas por la Delegación).

    Tienen un tiempo de ocio y pueden estar fuera hasta las 20:30 h. de la tarde, hora en la que se duchan (obligatoriamente ), cenan, y dependiendo de cada caso, se acuestan, ven la tele, charlan, etc.

    Pero también hay sanciones por mal comportamiento o por incumplimiento de las normas.

    Suelen tener una paga semanal de 1000 ptas.; pero para las visitas de los fines de semana se les dan alrededor de 4000 ptas.

    Tienen una relación directa con el personal, lo que a veces acarrea problemas por la mezcla de lo afectivo con lo estrictamente profesional.

  • PROGRAMA DE ACTIVIDADES

  • ( VER ANEXO).

  • OTRAS OBSERVACIONES

  • El trabajo se hace en tres dimensiones:

    • Preventiva.

    • Familia: por su posterior integración en ella.

    • Trabajo con ellos: buscando favorecer el desarrollo personal y la convivencia; para ello se intentan solventar los posibles problemas que puedan surgir.

    Para abarcar todas las necesidades del centro, seguir el contacto de los

    chicos con las familias, las medidas judiciales, etc. se necesita una amplia plantilla y la necesidad de coordinación entre las diferentes instituciones.

    Existe un grupo de control de las libertades familiares, que se encarga del contacto con las familias, formado por educadores y psicólogos.

    Al llegar a los 18 años hay dos salidas:

    • La reinserción en las familias.

    • El traslado a un piso de reinserción vigilados por educadores, pero con más independencia, para intentar que mejoren su capacidad de supervivencia fuera del centro.

    ENTREVISTA (E2)

    ANA IGLESIAS

    (EDUCADORA DEL CENTRO EDUCATIVO DE PALAVEA)

  • FUNCIÓN QUE DESEMPEÑA EN EL CENTRO.

  • -¿Trabajas con los chicos no?

    Sí, mi contrato es un contrato laboral de educadora; llevo 14 años trabajando como educadora en el campo de la inadaptación social. Estuve trabajando en Rábade durante 8 años en un centro que en aquel momento era centro de menores sin más, no se especificaba si era un centro de reeducación o no; ahora desde hace 5 estoy en Palavea, y ya está catalogado como centro de reeducación, es decir, que los chicos que vienen al centro están en una situación de conflicto social, no tenemos chicos de protección.

    -Nosotras creíamos que aunque era principalmente de reeducación también teníais casa de acogida.

    No, lo que pasa es que si hay algún chico al que detienen de noche o a última hora del día por ejemplo, pues ese chico viene para el centro por proximidad, porque en Galicia todavía no hay Casa de Valoración y Acogida. Aunque hay una propuesta que se dio a conocer esta última semana y que se está debatiendo, en la que se propone que pase a ser Casa de Acogida y Valoración un centro de Pontevedra. Entonces, una vez que se creara este centro, los chicos ya irían para allí para ser valorados por el equipo y luego tomar la alternativa que crean más oportuna. Pero ahora mismo, si se coge a un chico por la calle, primero se intenta saber si es una escapada ocasional, pero si el chico se niega en rotundo a ir para casa, o se le lleva a casa pero la familia se niega en rotundo a acogerlo, se trae al centro. A la mañana siguiente se le da parte a la Delegación Provincial, y esta ya hace lo que crea oportuno.

    -En la Delegación provincial es donde está el equipo de adopción ¿no?.

    Sí, está el equipo de adopción y el equipo del menor.

    -Y ¿entra dentro de la Consellería de Familia?.

    Sí, está dentro de la “Consellería de Familia, Promoción e Emprego, e Muller e Xuventude”. Cada provincia tiene una delegación, por eso es Delegación Provincial, y después estan los servicios administrativos centrales, que estarían en Santiago.

    Con respecto a mi trabajo, trabajo como educadora, cada centro, aunque tenga muchos denominadores comunes con otros centros de las mismas características, tiene cierta autonomía para bien y para no tan bien.

    En este centro en concreto trabajamos por turnos fijos, es deci, que no rotamos por turnos, y ahora mismo mi horario de trabajo es de 7:30 de la mañana a 13:30 h., y también trabajo los jueves de 4 a 6, que tenemos junta educativa (la reunión de educadores y educadoras), y trabajamos un fin de semana sí, tres no, y un festivo sí, tres no. Luego tenemos vacaciones más o menos escolares, aunque habría que distinguir entre la gente que estamos desde el convenio único del 85, y la gente que se incorporó después y que tiene un convenio distinto, y esta gente tiene más horas de trabajo. Es realmente un tema complicado para alguien que viene de fuera, porque digamos que cada profesional casi casi tiene un horario en función de cuándo se fue incorporando; ahora hay un convenio único y ya entra todo el mundo con el mismo número de horas, pero los que estamos desde el 85, que fuimos asimilados pero que procedíamos de la enseñanza privada tenemos un horario distinto.

    Entonces, a las 7:30 de la mañana hay chicos que ya se fueron, como son los que están en la escuela-taller de Arteixo, pero hay otros que se empiezan a levantar a esa hora. Por ejemplo, hay unos que están ahora mismo trabajando, y que se levantan a las 7:45 h. Entonces los voy a llamar; son chicos de 17 años, y os podéis preguntar que con esa edad con un despertador ya tendrían que ser ellos capaces de levantarse, pero el objetivo con ellos es que se levanten con un despertador, se aseen y tengan sus cosas y su habitación en un estado medianamente decente y visible sin que se les mande, pero estos objetivos tienen tiempos distintos para cada uno de ellos, y eso es importante tenerlo en cuenta. Y bien es cierto que, en principio, yo no les despierto y les digo que ellos tienen que tener el despertador, entonces yo voy a comprobar que estan levantados, aunque es la pescadillla que se muerde la cola, porque “como sé que me van a venir a despertar, ya no me preocupo”. Es complicado, entonces nos estamos cuestionando que se pierdan el trabajo un par de días y no despertarlos, para ver que pasa, incluso para romper la rutina esa de que ya saben que vas a ir.

    Una vez que los despertamos, hacemos un seguimiento de las habitaciones para que las dejen recogidas antes de marchar. El seguimiento de los hábitos de aseo, limpieza y demás, va a depender de cada chico, en ese sentido somos bastantes flexibles: hay veces que queda la habitación hecha un cisco, pero la recogen al venir, es decir, que aunque son unas normas para todos, ellos las van construyendo; son unas normas distintas , y no es el “hazlo porque sí”, porque entonces no se obtienen resultados y ellos no van a sentir la necesidad, sino que intentamos crear la necesidad, digo que lo intentamos.Y luego, pues sigo incorporando a aquellos que se vayan despertando, y tras esto, pues desde elaborar informes que tenemos pendientes, propuestas alternativas, leer algun documento de carácter legal, porque es una hora que te lo permite porque los chicos no estan todos juntos, algún documento que nos interesa como es el de las propuestas de la Consellería de esta última semana o la propuesta de nueva ley de responsabilidad penal del menor, es decir, que son tiempos y espacios incluso para analizar documentos, si la práctica nos lo permite, es decir, que hay veces que no se puede hacer esto y se hace otra cosa, o tenemos que salir al Juzgado con un chico, o hay que acompañarlo al médico, o sea, que las actividades socioeducativas son múltiples y amplias. Y todo depende de la finalidad socioeducativa que uno le de. Ahora mismo, en el centro hay 4 chicos por la mañana, y el resto estan todos fuera, integrados en escuelas-taller, programas de garantía social, y dos en ESO; y chicos que sigan la escolaridad con un ritmo considerado normal, pues en tanto por ciento será el 1 % , pues con 16 años, tenemos a uno que esta en 2º de ESO, y que desde luego no sigue el ritmo considerado normal de la clase, ya que necesitaría diversificación curricular, aunque el problema de la diversificación curricular es que entre proponerla, hacerla, y demás, ya se te pasa el curso, entonces él se queda sin diversificación curricular. La gran mayoría están en escuelas-taller y en programas de garantía social.

    En escuela taller, es raro que uno de ellos consiga hacerla de primera vez toda, ya que son mas de 500 horas, sino que para que consigan acabar un curso de escuelas-taller, generalmente empiezan dos o tres. Es rarísimo que de entrada lo consigan, ya que son horarios de levantarse a las 6:30 o 7 de la mañana, horarios en los que tienen que estar toda la mañana, y no están habituados a este tipo de ritmos; y les cuesta muchísimo incluso por formas y actitudes, ya no son solo disciplinas y normas.

    Entonces, por la mañana, ahora mismo, para los chicos que están en el centro, siempre tenemos un aula abierta, a la que llamamos aula sin más, aunque no es una aula para estudiar escolarmente, sino que en ella se imparte algun tipo de educación, entonces le llamo aula. Esa aula, desde que yo estoy, sirvió para casi todo, pues cuando empecé, empecé a dar graduado escolar a través de ECCA, para aquellos que eran mayores de 14 años, ya que en aquel momento la escolaridad obligatoria era sólo hasta los 14 años; y la verdad es que fue una experiencia muy bonita, y eso lo hice durante 4 años. Ahora mismo, con la ESO, al haber programas de garantía social para mayores de 16, y al ser obligatoria hasta los 16, desde hace dos o tres años no hacemos eso.

    Entonces, en esta aula, trabajamos primero y desde luego, siempre prensa, porque todos los que están a esa hora, están, evidentemente, descolgados tanto del sistema escolar como del sistema laboral , por lo tanto están en paro , son chicos mayores de 16 con tarjeta del INEM, y entonces antes de nada trabajamos prensa a primera hora, que no solo es buscar los trabajos sino también que se vayan habituando por lo menos a leer los titulares, y en la medida en que podamos, a veces cuestionamos algo de lo que ponen los titulares o intentamos entender algo de la política y de eso de que no es toda igual. Dentro de lo que cabe intentamos desenvolver cierta capacidad crítica, más que nada para que sean conscientes de su situación, es deci, que no les vino porque sean unos vagos o unos aburridos que no saben nada, sino que unido a unas condiciones que todos tenemos, tuvieron unas condiciones generales muy difíciles que no favorecieron nada su igualdad de oprtunidades, eso para mí es un trabajo fundamental, que se den cuenta realmente de sus circunstancias, primero para que no se culpabilicen, para que no se sientan escoria, sino que se den cuenta de que realmente la vida que tuvieron fue muy complicada, y sería raro que no salieran así, también para que vean las contradicciones sociales, siempre en la medida en la que ellos entienden, es decir, cuando hablo de esto con vosotras, no es lo mismo a cuando lo hablo con ellos.

    Después de esa aula, que para mí es un momento importante por el nivel de discusión que supone y es muy variado, dependiendo de los chicos que haya en ese momento en el centro , porque la mañana si por algo se caracteriza es por su imprevisibilidad, al contrario de la tarde, porque los que se quedan por las mañanas son chicos no constantes, igual tienes ocho como tienes uno, aunque siempre hay alguno, pero hay mañanas que tenemos dos y otras que tenemos siete, entonces eso rompe cualquier tipo de actividad que puedas programar, y tienen que ser actividades como muy puntuales, y la aula nos permite eso, nos permite coger a uno que está sacando el graduado pero también a Mohayed que está empezando a hablar, o a Iván cuando es castigado y expulsado, es decir, que es como muy variopinto, así como por la tarde hay actividades muy estructuradas, con un horario determinado y con grupos de chicos determinados a cada actividad.

    Luego por la mañana también me encargo de actividades, de tramitar algo que parece una chorrada; por ejemplo me llevó 5 días tramitar la tarjeta sanitaria de Mohayed, algo que se dice en la prensa de que si estás en una institución como ilegal vas al médico y te dan una tarjeta inmediatamente, pues mentira, pues nos mandan de un sitio para otro con papeleo... entonces, como educadora, no solo pretendo conseguir la tarjeta sanitaria para Mohayed, sino que también intento que en la medida en la que se pueda, el resto de la gente se sensibilice y se cuestione que esto no es tan fácil, y que aquí hay un chico que se llama Mohayed y que tiene 15 años, que acaba de llegar y que ni siquiera tiene tarjeta sanitaria, porque también es un papel importante transmitir que esta situación existe y que no es algo excepcional, y que es así porque también hay algo que está favoreciendo el que sea así, y esto lo considero ¡mportante dentro de la función de la educadora.

    También hago entrevistas a algún chico determinado porque tiene algún premio o castigo, o porque acaba de llegar o se va a ir, elaboro proyectos educativos individualizados, informes, contactamos con las familias y con las Delegaciones Provinciales, sobre todo telefónicamente, para hacer seguimientos etc.

    -Suponiendo que al salir del centro no se reinserten en las familias y vayan a un piso de reinserción, ¿tienes algún papel en el seguimiento de su evolución?.

    Sí claro, ahora mismo en Galicia está el programa MENTOR, en el que Cáritas tiene una parte importante y también la Consellería, aunque su problema es que nunca se sabe si va a continuar el año que viene, y eso crea mucha imprevisibilidad por no poder contar con estos recursos, ni poder programar algo de una manera constante; por ejemplo, no puedes pensar si un chico podrá entrar dentro de ese programa, porque si lo piensas meter al cabo de 5 meses cuando acabe algún curso, no puedes saber si el programa continuará. En el caso de que sí puedas contar con ello, por ejemplo ahora tenemos un chico que sí está en el programa MENTOR, y que aún no llegó a los 18 años, pero hay un momento en la vida del chico, que en el centro toca techo, es decir, que como educadora te das cuenta de que el centro ya no le aporta absolutamente nada, y todo lo contrario, porque se enganchó de tal manera a la dinámica del centro, que este está por encima del bien y del mal, es decir, que ya no hay nada con lo que le puedas llamar la atención, ofertarle algo; y valorando mucho su situación, no sólo por lo familiar, el equipo consideró que una buena salida para él, era el programa piso aquí en Coruña, más que nada para que se acostumbrara a responsabilizarse de sus historias, que tuviera que salir todas las mañanas al INEM y demás, que se hiciera su comida... y todo esto lo tiene más fácil desde un piso en Coruña que desde Palavea, aunque desde allí también lo hacen a base de autobuses. Por eso vimos que se favorecería su autonomía siempre y cuando fuerabien llevada. De por sí, un piso no es mejor o peor que un centro o que un barrio, sino que va a depender del chico , es un recurso y depende de cómo se use. Y con este chico mantenemos cada 15 días conversaciones telefónicas porque sigue dependiendo del centro, es decir, que si da muchos problemas en el piso vuelve al centro, por eso mantenemos contacto con el educador del piso.

    -¿CUÁL ES EL GRADO DE ÉXITO QUE SE TIENE CON ESTOS CHICOS EN LO QUE RESPECTA A SU REINSERCIÓN?.

    Ellos no están determinados, y el éxito depende mucho de lo que entendamos por éxito, una pregunta muy típica es: ¿a cuántos conseguís cambiar? Entonces yo ahí digo que primero, nosotros no conseguimos nada, y segundo, que como educadora tengo que saber muy bien mis funciones y mis limitaciones, y yo como profesional, aunque diferente a otros, sé lo que quiero conseguir, pero también sé que no soy maga y que tengo limitaciones, y entonces también tengo claro qué puedo hacer como educadora, por lo que cambiar su vida va a depender de un montón de circunstancias de ellos, no sólo que yo lo haga bien o mal, porque durante mucho tiempo se hizo sinónimo de fracaso de reinserción social con fracaso del educador, y no, por ahí no paso; hay que cuestionarse antes por qué a la sociedad le preocupa tanto que con 18 años no se integre, y no le preocupa nada que con 14 lleve cuatro sin ir al colegio. O no le preocupa nada que no tenga donde vivir. ¿Qué pasa?, ¿que con 18 años ya puede hacer más daño? ¿que me puede atacar?. ¡Pero es que hasta los 17 le estuvieron atacando a él muchísimas veces y nadie hizo nada, entonces el éxito depende de la sociedad, depende del nivel de tolerancia que haya, depende de la sensibilidad que lo social tenga ante chicos que están en conflicto social, y que no sólo por verlos ya les escapen, depende de los organismos oficiales y policiales, a ver si lo detiene sólo por las malas pintas, depende de si buscamos responsabilidades un poco mas amplias y no sólo en la familia. El nivel de integración de los chicos va a depender de un montón de factores, y a veces consiguen buscarse la vida y otras no, y la pregunta es “¿está lo social preparado para querer admitir a estos chicos?. ¿Podemos ir a una entrevista de trabajo igual que vamos a otro sitio, o hay que cambiar?, ¿y quien no puede cambiar?. Ahí la tolerancia de la sociedad ante lo diverso, lo distinto, y también ante lo desigual, tiene mucho peso, y las instituciones que se proclaman obligatorias, tienen mucho que hacer, porque si son obligatorias tienen que intentar por todos los medios responder a todas las personas, aunque esas personas no respondan, porque es obligatoria, y hay chicos que sí que cambian, pero no todos, y nosotros ya solemos saber de antemano quien tiene mas posibilidades de que sí, y quien de que no, y eso lo sabemos cuando entran, por las formas, actitudes... pero aunque veas una causa perdida, luchas igual y lo tomas en serio igual; pero también hay que saber las limitaciones, porque si no, acabas confundiendo lo que haces, con lo que puedes hacer, con lo que te dejan hacer, y ahí hay que distinguir muy bien, porque si no acabas quemada y con una gran sensación de impotencia. Entonces los años lo que te dan es el saber situarte un poco.

    -¿CUÁL ES LA ACTITUD DE LOS CHICOS AL LLEGAR AL CENTRO?

    Son jóvenes en conflicto social de entre 12 y 18 años, si buscamos diferencias y similitudes con el resto de los jóvenes de su edad, encontramos muchas más similitudes que diferencias, porque cuando pensamos en ellos, pensamos que son distintos, y no es cierto, y en las cosas que son distintas hay que tener en cuenta que son jóvenes que llevan una cierta temporada en la que no siguen las normas, y por eso cada centro tiene unas normas que son mínimas pero que hay que cumplir. Podemos pensar que para que las normas tuvieran más sentido habría que negociarlas y consensuarlas, eso lo hacemos con algunas, con otras no, porque ya se dan por supuestas, y se da por supuesto que ellos también las aceptan, luego hay normas que se negocian incluso informalmente como el tabaco.

    La capacidad de adaptación como mimetismo, en el sentido de pasividad, esa es fácil, lo difícil es la verdadera integración, la participación, porque eso ya conlleva que ellos se posicionen.

    Creo que lo más difícil del trabajo como educadora, es generar necesidades, no es tanto darle respuesta a las que tienen, como plantearles unas nuevas que ellos desconocen pero que están ahí, y esa es para mí la clave de mi trabajo, porque las necesidades que demandan, muchas veces las tienen cubiertas, y no pueden pedir más que aquello que conocen.

    En este sentido responden bien, y un indicador en el sistema de evaluación, serían las fugas, aunque eso sólo mide el perfil, y si hablamos de calidad socioeducativa y de eficacia, no lo puedes resumir sólo al número de fugas que, después de todo, entran dentro de lo previsible, ya que es un centro abierto y hay que admitirlo como una respuesta más dentro de las que tienen, y tal como está la estructura social, los centros están siendo una alternativa, lo cual no dice que tuvieran que existir, como tampoco tendrían que existir otra serie de instituciones sociales.

    -RELACIONES ENTRE ELLOS DENTRO DEL CENTRO.

    Claramente violencia y género van muy unidos, y Palavea es un centro masculino, por lo que la socialización masculina va unida a la violencia, y si eres un chico como Dios manda, tienes que saber enfrentarte; y hablando de chicos en conflicto social que no tuvieron oportunidad de coger “eso” que es realmente de todos, como dice la sociedad, eso crea actitudes muy violentas, si a eso unes que tienen que demostrar que son hombres, el conflicto es fuerte, porque lo harán por medio de la violencia. Aunque no son especialmente violentos y saben focalizar bien su violencia, las actitudes xenófobas o racistas siempre están muy presentes, porque la educación ahí tiene mucho peso, y ellos no la tuvieron ni a nivel escolar ni educativo. Por eso, cuando se habla de programas para prevenir la violencia con respecto a chicos en conflicto social, sin ánimo de criticarlos ni desprestigiarlos, hay que ser realistas.

    -¿ELLOS SUELEN HABLAR DE LAS CAUSAS QUE LOS LLEVARON ALLÍ, SON ABIERTOS EN ESE SENTIDO?

    Pues muchas veces la mayoría inventa su vida, su curriculum, porque es lo único que tienen suyo, su vida, y entonces, una vez que estás en un centro, no vas a ser un “pringao”. Ante eso tienen dos posturas: la de la entravista con nosotros, y la que tienen entre ellos, en la que empiezas a escuchar otras cosas muy distintas. Primero se sitúan, y lo hacen muy bien, y una vez que están situados, en general, porque hay chicos tímidos, tienden a inventarse mucho su vida, para ganar curriculum, y hay que pensar que ellos saben que no tienen otra forma de ganarlo, porque ¿de que van a hablar?, las faltas a la escuela u otras cosas negativas, siempre las positivizan, porque es lo único que pueden hacer para mantener su status de chicos duros, y en general, más que inventarlo, lo exageran bastante; es la manera de narrarlo y de descubrir que lo que hacen también es importante para otras personas, ya que alguien valora como positivo lo que todo el mundo considera negativo, y la opinión del grupo de pares es muy importante. Por ejemplo, ahora tenemos un problema muy fuerte con un chico que es surfista y que no tiene nada que ver con los otros, y lo machacan por eso. Hay chicos que lo pasan muy mal, aunque eso depende de su vulnerabilidad, y los demás se aprovechan, por eso a veces tenemos problemas fuertes entre ellos, que son los que se tienen normalmente con chicos normales, pero multiplicados por tres.

    ENTREVISTA (E3)

    CASO REAL DE ADOPCIÓN CONTADO POR UNA TERCERA PERSONA.

    Un hombre joven, de nivel cultural y económico bueno, colabora en un hogar infantil como educador. Allí conoce a un niño pequeño que había sido abandonado por sus padres y que, además, fuera víctima de malos tratos. A mayores de todo esto, el niño padecía graves problemas de adaptación en el centro, tanto con los profesionales como con sus propios compañeros; no se relacionaba con nadie ni jugaba con los demás niños.

    Poco a poco, el educador se va dando cuenta de la falta de adaptación del niño e intenta acercarse a él, y el mismo niño también se fue abriendo al chico. El educador comienza a llevárselo a casa los fines de semana, ya que ningún familiar lo sacaba del centro ni lo visitaba. La relación entre los dos se fue haciendo cada vez más afectuosa, por lo que el joven se decidió a adoptarlo. Al intentar tramitar la adopción, fue cuando empezaron todos sus problemas con las instituciones. A pesar de reunir todas las características exigidas para poder adoptarlo, se encontró con la oposición de la Administración pues era un chico soltero.

    Tuvo que esperar todavía mucho y tiempo y hacer muchas reclamaciones para, al final, poder adoptar el niño que tanto deseaba y con el que ya le unían tantos vínculos.

    Más adelante, ya como una familia, el padre tuvo algunos problemas para ejercer de padre él sólo, pues debía compaginar el cuidar a su hijo con su trabajo o su tiempo de ocio.

    Al principio, el niño sufrió algunos problemas de adaptación antes de llegar a integrarse totalmente en su nueva familia, como celos, agresividad, miedo, o incluso rechazo a cualquier amigo que se acercara a su padre.

    Pero, hoy, por fin, el niño ha superado todos estos problemas y se ha adaptado perfectamente a su nueva vida, recibiendo el cariño de su padre y toda su familia y amigos.

    Como anécdota de esta historia nos parece conveniente destacar un pequeño problema que tuvo el padre una vez que ya había adoptado a su hijo: cuando fue con su hijo a hacerle el carné de identidad, le preguntaron el nombre de la madre. Él les dijo que no tenía, y entonces le dijeron que se le ponía María. El padre, evidentemente, se negó, y, al final, no le pusieron nada.

    Esta anécdota puede parecer que no tiene ninguna importancia, o resultar simple, pero a nosotras nos pareció que podía tener relevancia a la hora de analizar el papel de las instituciones con relación al tema de la adopción.

    ENTREVISTA (E4)

    CASO REAL DE ADOPCIÓN

    1-RAZONES QUE TE LLEVARON A ADOPTAR, Y A ELEGIR LA ADOPCIÓN INTERNACIONAL.

    La razón principal para elegir la adopción internacional, fue principalmente el tiempo de espera, porque tras informarnos del tiempo que solía tardar la adopción nacional, descubrimos que normalmente se tardaban 4 o 5 años, y pensamos que un niño en adopción tiene los mismos problemas aquí que en el extranjero, e incluso puede que tenga más fuera, por eso nos daba igual.

    Además, tenemos una hija biológica que en el momento en el que decidimos adoptar tenía 4 años, y no queríamos que se llevaran mucho entre ellos, por lo que la adopción nacional nos daría el niño cuando nuestra hija tuviera 10 u 11 años y queríamos evitar tanta diferencia de edad.

    -¿Recapacitasteis mucho en el hecho de que el niño tuviera otra cultura que tendríais que aceptar?

    Sí, porque antes de decidirlo totalmente leímos bastante sobre el tema, sobre todo de un libro de María Mateo que es un estudio de casos de adopciones en el extranjero, pero sobre todo de países de Latinoamérica, y algo de los asiáticos. En este libro se contaban algunos casos en los que realmente te das cuenta de las dificultades, porque incluso aunque pienses que tienes una mentalidad abierta y que por ello puedes aceptar cualquier tipo de situación resulta que los niños se ven diferentes; por ejemplo hablaba de un niño negro que se había hecho heridas de tanto lavarse para intentar ser blanco; aunque los padres e incluso el entorno también lo aceptaran tal y como era, pero el problema era que él no se aceptaba a sí mismo. Por eso, tras las primeras noticias, le ves más dificultades de las que en principio piensas.

    A lo que si estábamos bastante dispuestos era a aceptar su cultura, por eso elegimos un país que no nos fuera del todo extraño, más que nada porque sabíamos cosas de ese país, porque tiene que ver más con nuestra cultura que un país del este como Rusia o Rumanía; y por otro lado porque los procesos de adopción están como más algunos en otros países que en otros, y eso lo sabíamos a partir de la Fundación Meniños y de la propia Consellería; ya que las adopciones en muchos países del este, por no tener la legislación bien regulada, fueron fraudulentas en muchos casos. Por otro lado hay gente que prefiere este tipo de países porque les importa más el parecido físico que las semejanzas culturales, ya que tiene más miedo a cómo se pueda integrar o a cómo lo vayan a aceptar en la sociedad si tiene otro color de piel.

    -¿Trajisteis algún tipo de artesanía o folklore del país para que el niño viera desde pequeño cómo es aquello y que conociera su cultura?.

    Sí, nosotros trajimos mucha música y mucha historia de Ecuador, lo que pasa es que el niño tenía un año cuando lo adoptamos, y con esa edad él no era consciente de que vivía en un país determinado obviamente, realmente él donde vivía era en un edificio del que no salió en un año; estaba bien cuidado, su orfanato no era del tipo en los que suele haber problemas de desnutrición, malos tratos..., era un niño sano. El problema de allí es que hay carencia de medios, ya que tiene problemas de pobreza muy gordos, pero era simplemente eso, falta de medios y de personal para atender a tantos niños, por lo tanto los problemas son los que se derivan de esto. No había problemas de enfermedad ni de nada que hubiera que remontar especialmente. Tampoco había una falta de estimulación muy grave, lo que pasa es que no se les daba una atención tan personalizada e individual como la que le puede dar una familia tras ser adoptado. Una de las cosas que más nos sorprendió ya allí, es que Alex era un niño cariñoso y risueño, lo que era algo que no esperábamos, sino que fuera más distante, pero no solo por nosotros sino en general, y más que nada por sus vivencias, si el niño no está bien estimulado y no estás muy pendiente de él, parece que va a ser de carácter más difícil, pero de los niños que había allí, salvo los que tenían alguna patología, no presentaban este tipo de problema.

    Él niño no notaba para nada que estaba en aquel país tan complicado, ya que solo salió del orfanato con nosotros, ya que debido al clima de Quito, a lo largo de un día pasan por todas las estaciones, las monjas que lo cuidaban tenían miedo a que enfermara o a que pasasen frío, y a pesar de tener un jardín donde los niños podían jugar, no les dejaban estar mucho, sobre todo a partir de las 5 de la tarde que era cuando empezaba a refrescar. Los únicos niños que se veían allí, además de los mayores, eran los que eran visitados por sus posibles padres adoptivos en el periodo previo a regularizar los últimos papeles y permisos de adopción.

    Entonces, sabes que es de otra cultura y que de algún modo se debe de mantener algún tipo de vínculo, y por lo tanto traes música, sigues en contacto, tienes la idea de que, cuando llegue a una edad en la que perciba mejor las cosas, pueda visitar su país para conocerlo; pero al ser un niño tan pequeño cuando lo adoptamos la situación es distinta a la de un niño de 5 años que ya tiene experiencias previas. Por lo tanto, al ser pequeño, todo fue más fácil.

    -A la hora de considerar la posibilidad de la adopción, ¿fuisteis animados por alguien que ya conocía el proceso, o surgió de vosotros la decisión?

    Un poco igual sí, pero yo pienso que nosotros no tenemos el perfil que suelen tener las familias adoptivas. De entrada las familias que adoptan no suelen tener niños, es muy raro. Incluso hay una especie de baremo de preferencia en los países, y en él se prefieren primero parejas sin hijos, después con hijos, luego la mujer sola, hasta llegar al varón solo. Aunque también se tiene en cuenta las edades.

    Al principio nosotros quedamos como sorprendidos, porque parece que la mejor situación, a pesar de las particularidades de cada caso, sería una familia con hijos en la que tuviera hermanos, ya que supondría más cariño, etc., porque digamos que así sería la familia completa, y más en nuestros tiempos, en los que tener hermanos es casi una novedad. Por eso nosotros lo vivimos de un modo diferente, porque creo que las otras familias se angustian más, llevan todo con más inseguridad que lo que podemos vivir nosotros, una porque la inmensa mayoría de las dudas que se tiene son sobre el cuidado del niño, y al tener un hijo, eso ya se desaparece; por otro lado al no tener ninguna de esas circunstancias que te llevan a adoptar y que las familias cuentan que son tan desagradables (esterilidad), ese proceso previo que sería bastante angustioso, en nuestro caso no se dio. En ese sentido nos apartamos un poco de la familia prototípica.

    Por lo tanto, no nos animó nadie, más bien se quedaron sorprendidos, aunque no fue mucho, sino que inicialmente la familia ponía algunos reparos, por el miedo a que no se acostumbrara, por el lío que supone la adopción... pero luego enseguida se hicieron a la idea. Entonces era una idea nuestra que teníamos ya desde hace muchos años, incluso antes de tener a la hija mayor; lo que pasa es que ella nació con problemas de corazón que necesitaban de cirugía, y estás tan enfrascado en esa recuperación, que no te planteas ni tener otro, hijo ni adoptarlo, ni nada. Pero cuando empiezas a salir de esa situación retomas un poco la idea anterior, y por otro lado, por los problemas que tuvimos con ella, casi nos hacía más ilusión un proceso de adopción, porque los resultados eran como más seguros y esta parte tiene otro atractivo, que yo creo que es la motivación fundamental y la preferible, porque tener un hijo no es una causa solidaria, eso puede ser una razón entre otras, pero lo importante y fundamental es desear tenerlo, además de tener un espacio no físico, sino en la vida, porque los niños ocupan tiempo, preocupación, y a veces es muy difícil compaginar trabajo e hijos, lo que se está reflejando ahora en las bajas tasas de natalidad, porque la gente se ve superada por combinar ambas cosas, y si a eso le unes que puedes tener otro tipo de dificultades pues te paras a pensarlo dos veces. Pero no nos asustaba especialmente la situación, porque después de los problemas de salud de la mayor piensas que no puede haber otra cosa que sea mucho más dura que la enfermedad, ya que es algo que te da un sufrimiento muy fuerte, ya que además de enfrentarte a ella tienes que superarla, y que depende tan poco de ti. A nosotros nos parecía que si lo tomabas de determinada forma y trabajabas en un determinado sentido, lo superaríamos, y después de todo, un niño adoptado es tanta incógnita como un niño biológico, porque pueden pasar muchas cosas y luego salir bien, mal o regular, pero eso es lo mismo en uno adoptado que en uno natural; hay gente que cree que sí, pero yo no soy partidaria de esa idea.

    Entonces esa fue la motivación, el querer tener un hijo, y al mismo tiempo retomar aquella idea que teníamos, y probablemente entre la posibilidad de tenerlo adoptado o biológico, nos ilusionaba más la idea de la adopción.

    Pensábamos que hay mucho niños en el mundo y que los vas a querer igual y muy rápidamente, y creo que te pueden aportar lo mismo que un hijo natural, ahí no veo ninguna diferencia. La única diferencia que noto sería en el caso de que no lo desearas, pero por ejemplo los niños adoptados son siempre deseados, y uno biológico no siempre es deseado. Y eso es una característica importante, que a lo mejor puede salir mal porque uno no sabe como educar, pero el ser deseado es un buen punto de partida.

    -¿Cómo fue la estancia en el país antes de acabar con los trámites?.

    Fue muy bien. Allí estuvimos un mes menos un día.

    En todos los países dependiendo de la legislación, hay unos marcos más o menos amplios; podía ser que nos tocara estar más tiempo, pero dentro de los que fueron a adoptar a Ecuador, estuvimos en una en la mitad entre los que estuvieron más y los que menos.

    En nuestro caso todo fue muy bien; es un país muy agradable, y lo que pasa es que tiene que tomar precauciones en cuanto a vacunas y agua, ya que hay muchos problemas de parasitismo derivados del consumo de agua.

    Y no es solo lo que nosotros podíamos coger sino que llevábamos a la niña, y andábamos muy pendiente de ella para que no le pasara nada, sobre todo algún síntoma por el mal de altura debido a sus problemas de corazón.

    El único problema es que son muchos trámites y que hay un alto nivel de incertidumbre, a pesar de que ya tenías asignado al niño, e íbamos con una información, no exhaustiva, pero suficiente del caso. Y también íbamos informados de los tipos de trámites que íbamos a tener que llevar a cabo, aunque luego depende de los tribunales que te toquen, aunque en lo referente al trato de la gente de allí, nosotros estuvimos muy bien. Teníamos algo de miedo por la inseguridad que podía surgir pero al final resultó todo muy tranquilo.

    El período tiene un doble sentido, ya que además de arreglar los papeles, tiene la intención de que los padres y el niño se vayan familiarizando y adaptándose los unos a los otros, pero con un niño de un año es más fácil que en otros casos, aunque son raros los casos en los que no se adaptaran.

    En nuestro caso, nosotros estuvimos yendo de visita durante 5 días mañana y tarde; a la vez que íbamos arreglando algún papel. Hay sitios que el primer día ya te lo dejan llevar contigo aunque no esté formalizada del todo la adopción, pero nosotros decidimos esperar porque aquello nos parecía sorprendente, y las monjas preferían esperar a que estuviera todo resuelto.

    En las visitas la adaptación es muy difícil porque hay muchos ojos mirándote, y puedes hacer cosas muy limitadas, ya que básicamente estabas en un corredor porque en el jardín hacía demasiado frío. El resto de los días en los que ya está contigo, lo tiene que llevar a todos los trámites que faltan, y también tienes días libres para hacer un poco de turismo.

    Digamos que a pesar de toda la burocracia es un momento muy emotivo, y estás más pendiente de ello que de cualquier otra cosa, aunque lo que impera allí, sobre todo en las parejas sin hijos, es un gran nerviosismo. Es un proceso muy intenso, en el que estás deseando venir para asentar ya tu vida y al niño en lo que va a ser su nueva vida a partir de ese momento.

    Es un viaje agotador pero inolvidable, sobre todo en lo emocional.

    Nosotros, al contrario que otras familias, estábamos muy pendientes de la mayor por el hecho de que con años no sabíamos como encajaría el ir a buscar a su hermano a un orfanato, porque eso no deja de ser duro, a parte de lo que la niña vio allí, que aunque no era muy dramático le hizo sacar sus propias conclusiones; porque había muchos niños y todos se acercaban, lo que es quizás la parte más dura, sobre todo cuando empiezas a pensar en el futuro de estos niños al quedar allí. El problema es que hay muchos niños, y algunos están sin registrar, lo que hacen que sean dianas fáciles de las redes de tráfico de niños o de órganos.

    -¿Cómo es el proceso de selección del niño que os adjudican? ¿ pedisteis algún tipo de condición especial?.

    Nosotros de entrada fuimos a una reunión informativa porque tampoco teníamos nada claro el país en el que queríamos adoptar, de hecho, yo nací en Colombia, y el niño hubiera sido colombiano si hubieran tenido convenio con Colombia, y por ello, teniendo en cuenta que el país más próximo era Ecuador y que yo también viví en Ecuador, pues elegimos ese, porque al no conocer te da igual uno u otro, ya que son del mismo estilo. También se tenía convenio con Chile, Bolivia y Perú, pero la lista en Perú era muy larga, lo que extendería el proceso, por lo que elegimos Ecuador que era un país en el que estaba empezando a darse la adopción internacional.

    Después también cubrimos un cuestionario que era más para saber que para elegir, porque tú no puedes elegir al niño que quieres, ni el sexo, ni nada porque si rechazas lo que te proponen ya te invalidarían para adoptar; lo único que te dicen es si aceptarías un niño con problemas de salud, y ahí si que teníamos una condición indispensable, y era que estuviera sano, porque ya lo pasamos bastante mal con la enfermedad de la mayor y no queríamos volver a pasar por eso otra vez. Hay gente que está dispuesta a adoptar en esta situación de enfermedad, pero cada uno tiene que saber donde están sus límites, y nosotros no estábamos dispuestos a empezar otra vez un proceso como el que tuvimos, ya que fue bastante grave y muy duro.

    Por eso, en principio no queríamos nada añadido; nos dijeron si aceptaríamos un problema leve, y yo, si llega a ser lo mismo que la hija mayor y sé que va a tener un final igual lo hubiera aceptado, porque hay cosas que allá no tienen solución y aquí sí. Pero eso tampoco está garantizado. Entonces preferimos esperar antes de aceptar una proposición complicada de salud.

    Lo que sí tienen en cuenta es el baremo de edades, según la edad de la pareja le corresponderá un hijo de mayor o menor edad; pero lo que sí respetan es que si ya tiene un hijo, ese siga siendo el mayor, que es lo que ellos llaman el derecho de primogenitura, a no ser que tú quieras prescindir de eso y aceptar uno más mayor que el que ya tenías.

    La idea que teníamos es que si Sabela tenía cinco, el otro tuviera dos o tres años, y nuestra sorpresa fue cuando nos dijeron que había un bebé de seis meses que estaba casi oficialmente abandonado, porque estos niños salen en la prensa con foto, para ver si alguien los reclama y esperan unos cuatro meses antes de declararlos aptos para la adopción por si después aparece alguien reclamándolos.

    A pesar de tener pensado adoptar uno más mayor, ya en el momento en el que nos lo dijeron me alegré, porque la niña ya es bastante terremoto y tener otro en casa que de repente invadiera su espacio, podría ser más complicado. Por otro lado, también eran menores las vivencias que el niño iba a tener siendo tan pequeño, aunque a la hora de adoptar ya sabes a lo que te arriesgas.

    A nosotros por nuestra edad y la de la niña, nos correspondería uno de dos o tres años, pero también a otras parejas que había allí les dieron bebés, por lo que debe de depender de lo que haya en cada momento.

    -¿Tuvisteis problemas a la hora de explicárselo a vuestra hija mayor?.

    La verdad es que ya la teníamos muy preparada, porque ya le dijimos con mucha antelación que estábamos pensando en adoptar, y ya le preguntamos qué opinaba y todo eso. El caso es que tardamos tanto en conseguirlo, que al principio se lo decíamos todos los días para que lo asimilara porque en cualquier momento nos podían llamar para ir a recogerlo, pero como al final tardó más de lo que esperábamos, pasamos de decírselo todos los días, a decírselo muy esporádicamente, lo que la confundía, porque al fin y al cabo un embarazo lo ves, y ves crecer la barriguita de la mamá, pero esto es muy abstracto para una niña de cinco años, y el proceso le resultaba mucho más largo y pesado que un embarazo. Ella estaba informada, lo que pasa es que hasta que tuvimos la foto y el expediente, no le pudimos decir cosas concretas. También vivió momentos de inseguridad, sobre todo cuando le cambiamos la habitación, y nos preguntaba que qué iba a pasar con ella, si la seguiríamos queriendo igual..., es decir, que tuvo momentos de cierto miedo pero eso pasa también con los hermanos biológicos, por lo que no nos preocupó demasiado, sencillamente tuvimos que hacer que ella se sintiera segura. Pero no nos trajo problemas en abundancia. Lo que nos benefició es que es una niña muy autónoma y tiene muchas amistades, y al ver ella que eso no cambiaba, que podía seguir trayendo las amigas a casa y ella ir a sus casas, se sintió más aliviada. Notó una modificación en su vida, pero en positivo.

    Algo muy significativo, fue que cuando llegamos aquí, hubo algún conflicto por los juguetes con un primo que le llevaba ocho meses a Alex, y ella a pesar de haberlo conocido hacía un mes escaso, y de conocer a su primo desde que naciera, defendía a su hermano; lo cual nos pareció una reacción muy positiva, porque podía haberse mostrado indiferente, o defender a su primo, que después de todo era más “antiguo” en la familia, pero se vio que ella tenía claro que era su hermano y que ella como hermana mayor estaba allí para defenderlo.

    Ahora se ve que se quieren muchísimo mutuamente, y a la hora de preguntar por los celos siempre preguntan por la mayor, pero él es mucho más celoso que ella. Por ejemplo si estás sentada con ella, ya viene él enseguida a quitarla y a que le des mimos.

    Cuando decidimos llevarla a Quito, la gente decía que era una locura y que podía ser peligroso por la situación que estaban viviendo allí en aquel momento, pero nosotros teníamos claro que debía ver todo el proceso; una porque nunca había estado tanto tiempo separada de nosotros, y otra porque lo que no iba a ver, lo iba a imaginar, y a saber lo que podía pensar, y luego que ya la situación es artificial de por sí, como para llegar aquí y decir. “Hola este es tu hermano”. Entonces preferimos que lo viera todo y ya le iríamos explicando todo a lo largo del viaje para que lo percibiera bien, y no que estuviera al margen de esto. Ahora pensamos que fue acertado también por él, porque pensamos que si él se hace a la idea al vernos a los dos allí que vamos a ser para él, y luego al llegar aquí se encuentra con otra, iba a ser más duro.

    Fue una decisión acertada en todos los niveles, por lo menos de momento, ya que no hay ningún tipo de problema de convivencia.

    -¿Cómo fue la reacción del entorno?.

    Está claro que es muy diferente, yo siempre dije que parecíamos la familia Adams por el impacto que provocábamos, pero ahora ya ni me entero, pero los primeros días ibas paseando con él en la sillita y lo miraban, porque además tiene unos rasgos muy marcados: ojos achinados, piel canela..., y yo soy muy blanquita y de ojos azules, entonces primero miraban al niño y ya les extrañaba, y después a mí, y parecía que llevábamos un cartel que pusiera “FAMILIA ADOPTIVA”. Pero en general la gente reacciona muy bien, más con curiosidad que con otra cosa. Hay gente que le fastidia, pero estás tan preocupada cuidándole que no te paras a pensar que la gente te mira o te critica, porque después de todo no tengo nada que ocultar. Lo bueno que tiene es que a pesar de ser diferente en cuanto al aspecto, es un niño guapo y tiene una cara muy afable y amable, con lo cual a la gente le gusta, y como además es muy cariñoso, pues se hace querer.

    Suponemos que cuando crezca se dará cuenta de que es diferente, pero tal y como es de carácter no creemos que eso le afecte mucho. Además, en Meniños nos dieron un curso intensivo de formación, y lo que sí queda claro es que tanto en adopción nacional como en internacional, hay que decírselo.

    -¿ Cómo tenéis pensado decírselo?.

    Pues queremos decírselo cuanto antes, porque además es lo más conveniente; principalmente porque tiene derecho a saberlo, y después porque en nuestro caso si no se lo decimos nosotros siempre va a haber alguien que se lo suelte, porque es evidente, y quizás no se lo diga de la mejor de las maneras.

    Afortunadamente él es aún pequeño, pero en el verano, le pusieron nacionalidades para dar y tomar, desde marroquí hasta saharaui, pasando por asiático. Entonces la gente te pregunta, e incluso es muy imprudente, porque en el verano una señora le dijo que era una pena que ya se fuera porque pensaba que era un niño saharaui de los que vienen a pasar el verano a España, y esto si el niño fuera más mayor podría confundirle, porque si acaba de llegar y ya le dicen que se va a marchar, se crearía en él una gran inseguridad. Estas situaciones se dieron mucho, pero lo bueno fue que ocurrieron en una etapa en la que él no entendía mucho y no le pudieron afectar.

    Entonces lo que está claro es que en cualquier momento alguien se lo puede decir, por eso, en el momento en que empiece a entender algo se lo tendremos que decir para evitar malos entendidos.

    Algunos decían que es tan evidente que es diferente que ya casi no había necesidad de decírselo, pero un niño que se cría contigo desde pequeño, quizás no repare en eso, y piensa que es distinto simplemente porque salió así.

    Pero hay que decírselo, porque después, probablemente en la adolescencia quiera buscar sus raíces y a sus padres biológicos, y aunque te de miedo, no puedes negárselo, aún sabiendo que quizás la búsqueda no de resultados. Ahora salió una ley por la que las madres tienen que dejar la afiliación, pero no creo que eso sea una gran idea porque las madres que no quieran los dejarán abandonados para que no puedan sobrevivir, y serán niños que caigan en las redes del tráfico de niños o de órganos.

    -¿ Qué críticas le harías al proceso en sí, en cuanto a medidas y profesionales?.

    Casi todos los libros sobre el tema sacan críticas, pero yo creo que eso es porque casi todas las familias vivieron un proceso de angustia previo.

    Lo que sí que es, es un poco pesado, por la cantidad de veces que te preguntan las mismas cosas y por lo que significan algunas preguntas. Pero yo creo que eso depende también del profesional que te toque, porque los hay muy correctos en lo que se refiere a las preguntas que te hacen, a la forma de hacerlas, que eso también es muy importante, al examen de la casa... pero hay otros que no tienen ninguna consideración, y esos son normalmente los casos que salen a la luz.

    Yo comprendo que se tomen muchas garantías, porque al fin y al cabo estos niños ya fueron abandonados una vez y no es plan de dárselos al primero que pase, porque el estado tiene una responsabilidad como tutor legal de alguna manera, que esta sea o no la mejor no lo podemos decir (después de todo tú puedes mentir en una entrevista), porque no se puede saber lo que le agradaría a todos los adoptantes.

    En nuestro caso la trabajadora social fue muy correcta, y lo que me extrañó fue que no nos hicieran más preguntas de tipo económico, que yo consideraba bastante importante. En eso influye también el tipo de profesiones que se tenga, por ejemplo en nuestro caso, mi marido es empresario y yo soy profesora de Universidad y eso fue un factor positivo, aunque a nivel económico otros tengan más, pero en principio al saber esto ya pusieron buena cara.

    Con respecto0 a la entrevista con la psicóloga también fue bien porque las preguntas más incómodas que suelen ser el por qué no pudiste tener hijos naturales, nosotros la saltamos.

    Otra cosa que preguntan es si aceptarías un niño negro o mulato... Y nosotros salvo que tuviera alguna enfermedad grave, aceptaríamos a cualquier niño.

    Cuando nos abrimos más fue cuando nos preguntaron si creían que todas las parejas deberían tener hijos, ya que ahí hablamos más abiertamente, y en resumen yo creo que quedó una entrevista bastante sincera y fluida. En ese sentido no tenemos quejas ni una mala impresión, pero quizás sea porque nosotros nos apartamos bastante del modelo típico de padres adoptivos que no suelen tener hijos.

    ENTREVISTA (E5)

    DIRECTORA Y EDUCADORA DEL CENTRO INFANTIL RAIOLA.

  • FUNCIONAMIENTO DEL CENTRO.

  • Se trata de un centro privado que tiene un pequeño convenio con la Xunta, por lo que los niños nos llegan a través del tribunal de Menores. El proceso se realiza mediante las asistentes de base que notifican un anuario con los casos más graves como abandono, maltrato,... entonces las asistentes de base deben ponerse en contacto con Menores que son los que determinan si ese niño necesita un acogimiento, ingresar en un centro, o el tipo de ayuda que se vea que necesita. Hay que tener en cuenta que son niños con bastantes problemas como padres alcohólicos, drogadictos, maltrato físico, maltrato psicológico, abandonos,...

    El procedimiento empezaría, propiamente, con un seguimiento del caso del menor, en el que el primer punto a tratar sería descartar a la familia extensa, por lo que antes de nada le dan una oportunidad a la familia, y no sólo los padres, sino cualquier familiar, aunque, en la mayoría de los casos, los padres no son recuperables. Puede haber algún caso en el que si lo sean y entonces se trabaja con ellos durante un año, más o menos, para ver si se interesan por el niño, o se rehabilitan, y si no, se les descarta. Si se ha descartado toda la familia extensa, ya se puede empezar con el procedimiento de adopción, el cual es bastante largo, principalmente si el niño ya no es un bebé, y porque también hay que estar muy seguros de haber descartado toda la familia para que no aparezca algún familiar reclamando al niño una vez que éste esté adoptado, porque, de cara a la ley, tendría derecho a llevárselo.

    Cuando se inicia ya realmente el proceso de adopción, si el niño es pequeño se tramita todo a nivel anónimo, no se sabe ni a dónde va, ni quiénes son los padres... pero si el niño ya es mayor, hay que contar con él, se le hace una entrevista, preguntándole si le gustan sus padres o no , si quiere ir con ellos... Después ya depende de cada caso porque unos se quedan en la provincia, otros se van...

  • EDADES DE LOS NIÑOS DEL CENTRO.

  • Nuestro convenio es de 0 a 18 años, porque es cuando ya son adultos y no pueden permanecer aquí. Pero estamos catalogados como dentro infantil, por lo que so niños de 0 a 6 años, aunque en estos momentos tenemos niños que ya rebasan los 6 porque son niños que han crecido aquí y que al cumplir siete u ocho años la adopción ya es más complicada. Ahora mismo el mayor de todos tiene once años, aunque el número de niños y las edades varía mucho porque tanto se llenan los centros como se vacían. El año pasado, entre julio y septiembre salieron nueve niños en adopción, y quedamos casi sin niños, pero al empezar el curso volvieron a entrar y ahora tenemos catorce. Tenemos plazas para acoger hasta veinte, pero lo normal es que tengamos entre doce y catorce. El centro es pequeño y lo que intentamos es no tener masificación; y la modalidad que se intenta es que sea todo tipo hogar para que el niño esté como en una casa.

  • QUÉ TAL ES LA ADAPTACIÓN DE LOS NIÑOS AL LLEGAR AL CENTRO.

  • Yo en la experiencia que tengo con los pequeños se adaptan muy bien. Ellos solo quieren cariño y estabilidad que es lo que les faltaba en su familia biológica. Y en algún caso de algún niño mayor pues también muy bien ; tuvimos hace poco un niño de siete años que andaba vagabundeando y pidiendo por las calles y estuvo aquí poco tiempo pero se integró muy bien y al final volvió con su familia biológica. Cuando este niño llegó no sabía ni lo que era sentarse a una mesa a comer o hacerlo con cubiertos, pero poco a poco fue aprendiendo y fue una experiencia muy buena para el niño. Con el resto de los niños es muy fácil porque entran pequeños y ven que hay muy buen ambiente, y se llevan muy bien, se arropan entre ellos... El problema está cuando se le da una oportunidad a la familia biológica y vienen a verlos, entonces el niño se desestabiliza un poco porque ya no sabe quién es, si es su padre o no, y nos toman como referencia, se agarran a nosotras como si fuéramos sus madres, entonces el niño pierde un poco la estabilidad.

    Normalmente los niños hacen una vida bastante normal: van al colegio, estudian, juegan... Pero tienen una problemática normal en estos casos, y es que no tienen el rendimiento de un niño normal en su casa, pero aquí tenemos educadoras que están siempre con ellos y los ayudan. A los pequeños también hay que estimularlos porque tienen carencias de todo tipo, la mayoría los mandan directamente desde el hospital, pero ya tienen esa carencia afectiva por la falta de contacto con la madre. Pero también hay que tener en cuenta que los bebés son los que más rápido se van porque tardan como mucho seis meses, aunque a veces consideramos que esto es demasiado tiempo porque seis meses en la vida de un bebé es mucho.

  • EXISTE ALGÚN TIPO DE SEGUIMIENTO DE LA FAMILIA UNA VEZ QUE ADOPTA AL NIÑO.

  • Ahora no, pero antes sí. Ahora se eliminó porque entrañaba problemas para el niño, porque éste recordaba cosas del centro y no llegaba a adaptarse del todo a la familia. En casos muy puntuales si el niño ya no es tan pequeño y lleva mucho tiempo en el centro, normalmente los primeros días quieren ver a su educadora y eso no se lo podemos negar. Los niños piden el seguir en contacto con el centro durante un tiempo y nosotros intentamos que sea así.

  • CÓMO SE TOMAN LOS NIÑOS MÁS MAYORES EL HECHO DE SER ADOPTADOS Y ABANDONAR EL CENTRO.

  • Tenemos que prepararlos. Lo primero que se suele hacer es que el equipo de menores( una psicóloga, una asistente social...) viene y le plantea el caso al niño; se le explica que con su familia biológica ya no se puede contar y se le plantea la adopción, se le pregunta si quiere que lo adopte una familia y le intentamos explicar su situación, aunque hay que tener en cuenta que los niños a partir de seis o siete años, ya se dan cuenta de que no tienen padres, porque constantemente oyen en el colegio papá o mamá y les explicamos lo que pasa. Entonces comienza ya el trabajo de las educadoras del centro, que lo apoyan afectivamente, lo estimulan para que se ilusione y lo van preparando para que no sea tan violento, porque es un cambio muy radical para los niños, que se cuestionan todo y no saben muy bien lo que hacer. También hay que tener en cuenta que los niños mayores tienen las vivencias de sus propias familias, que, en la mayoría de los casos, no han sido buenas. Además si el niño dice que no quiere ir con una familia nosotras no lo podemos mandar, porque son niños que ya tienen unos años y un fracaso con su propia familia biológica y no podemos mandarlo a la fuerza para que, a lo mejor, salga mal y el niño vuelva a pasar por lo mismo. Aunque esto no suele suceder porque los niños están deseosos de estar con una familia; aunque aquí estén bien, no es lo mismo; ellos quieren una persona que los atienda a ellos solos y aquí nos tenemos que ocupar de más niños y ellos lo notan.

  • RECIBEN ALGÚN TIPO DE APOYO PSICOLÓGICO LOS NIÑOS QUE HAN SUFRIDO MALOS TRATOS.

  • Sí, tenemos el apoyo de psicólogos para casos muy puntuales, pero los niños lo suelen superar con bastante facilidad , porque llegan aquí y ven la estabilidad, el orden, el cariño,...Niños que han sido golpeados, quemados o maltratados psicológicamente, pero que llegan aquí y al ver al resto de los niños jugando, se les olvida.

  • EXISTE ALGUNA ACTIVIDAD PROGRAMADA PARA LOS NIÑOS DENTRO DEL CENTRO.

  • Sí, tenemos programados talleres para que los niños hagan manualidades, cuentacuentos, organizamos salidas, excursiones... Los mayores también hacen actividades fuera, van a gimnasia, natación, fútbol, fútbol sala, hay uno que va a guitarra, intentamos que, dentro de lo que cabe, lleven una vida absolutamente normal.

  • SE VEN LOS NIÑOS MAYORES DIFERENTES A LOS DEMÁS NIÑOS POR NO TENER UNOS PADRES.

  • Nosotros en eso tenemos muy poca experiencia, porque casi todos nuestros niños son muy pequeños, pero han salido tres niños un poco más mayores, pero en ese tema no hemos tenido ningún problema porque tanto los niños como su familia adoptiva se vuelcan unos en otros para darse cariño. Y el resto son niños de dos o tres años que están en una edad muy buena para adoptar y casi no notan el cambio, y además los padres se vuelcan absolutamente en ellos para darles cariño porque los niños precisamente están carentes de eso.

  • EN EL COLEGIO, ¿ LOS COMPAÑEROS LOS RECHAZAN?

  • Sí, el año pasado tuvimos un problema con un niño porque se sentía rechazado por sus compañeros del colegio, porque los niños a esas edades son muy crueles, se metían con ellos porque no tenían padres y vivían con las monjas. Entonces no se sentían a gusto, no querían ir al colegio... Pero los niños tienen mucha comunicación con nosotras y nos lo contaron, y fuimos a hablar con la profesora para que estuviera atenta y los apoyara, y resultó muy bien porque los niños no volvieron a tener problemas.

  • LA RELACIÓN DE USTEDES CON ELLOS, ¿ES MUY DIRECTA?

  • Sí, es muy directa, es una relación como de hijo a padre; es que si no, ellos no tienen otro tipo de apoyo. Además nuestra línea de acción es la educación individualizada, porque es necesario que sea así. Nosotros no podemos tratarlos a todos por igual, porque todos son muy diferentes y cada uno tiene su problemática, y necesita unos cuidados especiales. Nosotras tenemos que hacer un plan para cada niño, nos trazamos unos objetivos a conseguir, pocos y elementales, pero que nos sirvan para poder tener una guía, y normalmente, vamos consiguiendo todos los objetivos que nos proponemos. Los niños, al ver un ambiente de orden y agradable, se abren y así es mucho más fácil para nosotras trabajar.

  • CUANDO LLEGA ALGÚN NIÑO NUEVO, ¿SUELEN LOS DEMÁS NIÑOS TENER CELOS DE ÉL?

  • Bueno, los niños tienen celos unos de otros porque aquí nos ocupamos de todos, entonces es normal. Pero cuando llega un niño nuevo, preparamos a los niños, les contamos que van a tener otro compañero, y la respuesta de ellos no podía ser mejor: se abren, se emocionan, lo reciben como a uno más de ellos. Entre todos le preparamos la habitación y todos se ofrecen: unos le quieren dejar su cama, le regalan juguetes, le adornan la habitación... La verdad es que es una cosa preciosa, y después, cuando ya llegó el niño, todos se preocupan por él, que no llore, que no esté sólo, que no se encuentre mal. Nosotras lo que intentamos es que sean como una familia.

  • LOS PADRES QUE ADOPTAN ALGÚN NIÑO, ¿TIENEN ALGÚN CONTACTO CON VOSOTRAS?

  • En principio sí; tenemos entrevistas para poder decirles cómo es el niño, les damos un informe por si tienen algún tipo de problema. Pero esto lo hacemos porque ellos lo piden, porque quieren saber cómo es el niño, su carácter...

  • ¿QUÉ ES LO QUE BUSCÁIS AL EDUCAR A ESTOS NIÑOS?

  • Tocamos varios puntos: a nivel afectivo pretendemos que ellos se sientan queridos, que vean que hay gente que se preocupa por ellos. Para nosotras lo principal es el estado anímico de los niños, que se sientan bien para luego poder tratar el apartado educativo. También pretendemos que el niño conozca su realidad, que se de cuenta de lo que le pasa y que lo asuma(esto, evidentemente, solo se puede hacer con los mayores porque los pequeños no se enteran). Intentamos potenciar el hecho de que al niño no le quede un trauma de lo que vivió y que pueda hacer su vida como los demás niños, que estudie, que haga una carrera...

  • EN CASO DE QUE AL NIÑO NO LO ADOPTEN, ¿HASTA QUE EDAD PUEDE ESTAR AQUÍ?

  • Nosotras, en principio no tenemos límite de edad. Nuestro convenio es hasta los 18 años, pero nosotras planteamos que si el niño llega a esa edad y no tiene dónde ir, nosotras le apoyamos para hacer una carrera o lo que sea. De momento aquí nunca se ha dado el caso porque los niños son casi todos pequeños y es muy fácil que los adopten.

    ENTREVISTA (E6)

    DIRECTORA DE LA FUNDACIÓN MENIÑOS.

    La Fundación Meniños es una ECAI, Entidad Colaboradora de Adopción Internacional. Son mediadores entre la Administración y los gobiernos respectivos de cada país para garantizar que los procedimientos sean legales y que las personas que van a adoptar tengan apoyo y preparación. Los países con los que tramitan son Perú y Ecuador.

  • ¿Cómo es el procedimiento para llevar a cabo una adopción internacional?

  • El proceso básicamente es el siguiente: el primer paso que tiene que dar cualquier pareja es dirigirse a los servicios centrales administrativos, en este caso la Consellería de Familia, aunque hay delegaciones en todas las provincias, y lo primero que deben hacer es solicitar el certificado de idoneidad, que es el documento que les acredita para seguir adelante con el proceso. Tienen que concretar en que país quieren adoptar, porque no se puede solicitar en dos países a la vez. A partir de aquí es cuando entramos nosotros a trabajar con esa familia. Les ayudamos a preparar toda la documentación, porque para adopción internacional es bastante, a legalizarla, y conseguir que el expediente tenga las garantías de ser aceptado en el país, porque conocemos los procedimientos y además tenemos un representante en cada país que se hace cargo allí de los expedientes y nos mantiene informados en todo momento. Entonces, en España ayudamos a recoger la información, la legalizamos, hay una parte que se hace en Madrid, otra en Galicia, se envía esta información al país y allí la recoge el representante y se inicia un proceso de valoraciones: revisan que todo esté bien y si consideran que hay alguna cosa poco clara, piden ampliación del informe. Y en paralelo, aquí organizamos sesiones de preparación: se analizan posibles problemas que pueden tener los niños y las familias cuando se producen los primeros encuentros, vías de solución, se intenta dar a conocer más el país al que van a viajar, que se empapen de la cultura de ese país, ayudamos a preparar el viaje, cuando están allí siempre están acompañados de nuestro representante... Y al regreso, hay una obligación legal de enviar informes de seguimiento cada cierto tiempo durante cuatro años. Nosotros a mayores facilitamos el apoyo que sea necesario en esos primeros momentos, problemas que pueda haber con el niño, con el colegio, porque a veces cuesta habituarse a todos esos cambios.

  • ¿El seguimiento lo hacéis vosotros o lo hace alguien de la Consellería?

  • Depende de los casos y de los sitios. En los expedientes que hacemos desde Madrid, las personas pueden optar entre que los haga la Administración o que los hagamos nosotros. Y en Galicia depende de las delegaciones, ahora estamos haciendo los de Coruña, pero no los de Pontevedra que los hace la Administración, aunque en ese sentido, tenemos buena comunicación.

  • ¿Quiénes son los profesionales que suelen hacer este seguimiento?

  • Ahora mismo la ECAI la está centralizando un psicólogo. En principio se cuenta con equipos interdisciplinarios de psicólogo, trabajador social y abogado. Aquí tenemos un equipo de ese tipo, pero es el psicólogo el que lleva esto porque es un apoyo educativo y una forma de proporcionar sosiego a la familia, para que los cambios se vivan como normales.

  • ¿Se puede dar el caso de que, teniendo aquí todos los papeles en regla, el país del niño anule esa adopción?

  • Sí, puede ser que no le de vía libre, pero no es frecuente. Después de enviar todos los papeles, puede ser que por algún motivo no consideren adecuada a esa persona o pareja. En principio, lo que suelen hacer es pedir una ampliación de datos en el sentido en el que tienen dudas. Pero se dio algún caso en el que el nivel de estudios era determinante: allí consideraban que no eran personas suficientemente preparadas y eso hizo que los expedientes se retrasasen más. Esto no es habitual pero son ellos los que tienen la última palabra.

  • ¿Se os dio alguna vez el caso de que una familia devolviera al niño?

  • No, y esperemos que no ocurra porque sería muy serio. De todas formas, en el momento en que se emite el certificado de idoneidad, la Consellería también emite un certificado de compromiso con ese niño, de tal manera que si, una vez que está aquí, se produce un abandono, la Consellería se haría cargo de él igual que de cualquier niño español. Además, hay un paso previo en el que las familias aún podría echarse atrás si no están seguras: cuando el país asigna un niño a una familia, ésta tiene que ratificarse por escrito de que quiere seguir adelante. Pero todavía hay otra posibilidad para evitar la devolución del niño: cuando los padres ya están en el país del niño, hay una fase que se llama de colocación familiar, después de la cual los padres deben volver a ratificarse, en el caso de Perú ante la Administración, y en el caso de Ecuador ante un juez, de que quieren continuar adelante. Entonces hay una semana o diez días en los que están solos con el niño, y después deben ratificarse de nuevo de que quieren seguir. Todo esto se hace para garantizar al máximo la estabilidad de ese niño.

  • ¿Cuál suele ser el perfil general de los adoptantes?

  • Es muy variado, pero no suelen ser personas muy jóvenes. Muchas personas que llegan lo hacen por decepción en intentos de paternidad biológica, por inseminación artificial o algo de esto que suele traer más fracasos que éxitos. Esto sería un grupo de gente. También cada vez hay más solicitantes solteros, sobre todo mujeres, porque es una vía de maternidad que hasta hace mucho no existía. Luego hay un tercer grupo de personas que llevan mucho tiempo esperando una adopción nacional y ven aquí una vía de más agilidad entonces dan este paso. También hay familias que ya tienen hijos y les parece una forma de hacer que crezca su familia con una perspectiva más amplia que la que tendrían con otro hijo biológico. Además, a las familias que vienen de adopción nacional se les mantiene en paralelo los dos procesos. Lo que no se podría es tener dos países a la vez, pero esto sí principalmente porque los tiempos de espera en nacional son muy largos, se habla ahora de 5 o 6 años.

  • El balance de personas que adoptan niños con enfermedades graves, ¿sería muy pequeño?

  • En internacional no se nos da el caso porque esos niños ya los hay aquí, pero hay personas que sí que lo hacen, que traen niños que allí tienen algún tipo de enfermedad pero al venir a España, normalmente, se recuperan. Allí tienen una falta de estimulación y de atención en los primeros meses, enorme, entonces aquí la recuperación suele ser muy buena. Pero no es frecuente que niños más mayores vengan enfermos. Niños de más edad, no sólo bebés, sí, vinieron niños de seis o siete años, una de trece.

  • ¿Cuáles son las mayores dificultades con las que se encuentran los padres a la hora de tramitar una adopción internacional?

  • Yo no creo que haya dificultades administrativas, es planteárselo con tranquilidad. Hay que buscar mucha información: certificados de nacimiento, de empadronamiento... cosas fáciles de conseguir pero que te llevan mucho tiempo. Entonces tienes que esperar entre seis meses y un año para que te llamen para hacer la primera entrevista. Son este tipo de dificultades de vivir esta espera con cierto sosiego, porque una vez que te hacen la entrevista, tampoco es inmediata la respuesta. Todos los informes para adopción internacional tienen que ir a servicios centrales a Santiago, y esto lleva un tiempo. La dificultad que la gente percibe como mayor, es la espera, porque una vez que el expediente ya se envió al país, ellos ya no pueden hacer nada, sólo esperar a que haya en abandono un niño de las características del de su solicitud.

  • ¿Existen diferencias, en el sentido de los trámites, entre los países con los que trabajáis?

  • Sí, sobretodo en el estilo de trabajo. Perú tiene una Administración más estabilizada, debido a su organización, entonces están muy claros todos los pasos a dar, el procedimiento es mucho más transparente, en el sentido de que la propia administración se hace cargo de estudiar los abandonos de los niños, y sólo cuando un niño está claramente abandonado, lo asignan a una familia. En Ecuador, sin embargo, al principio presentas poca documentación, pero es un país muy inestable políticamente, por lo que no tiene un equipo de adopciones tan estabilizado como Perú. Además el estado no se hace cargo de los abandonos, sino que se hacen cargo las ECAI, de modo que a una ECAI le asignan un niño para que haga el estudio de abandono, y eso significa empezar a publicar sus fotografías en prensa por si aparece algún familiar, hacer una investigación policial... Esto lleva unos meses, por lo que es un poco más latoso. Nosotros tenemos un representante en cada país y ellos allí buscan a quien sea necesario para hacer la investigación.

  • En el primer encuentro de los padres con el niño, ¿los acompaña algún representante vuestro o es algo íntimo?

  • Sí, nuestros representantes los acompañan desde el aeropuerto. Además alguien de la oficina de adopciones también está presente en ese encuentro. Se hace un seguimiento cercano de ese primer momento para ayudar, y para evitar bloqueos, porque no todo el mundo reacciona igual.

  • ¿Suelen traer los padres una buena impresión cuando regresan del país al que han ido a buscar al niño?

  • Sí, hay una sensación de muy buena acogida, porque son culturas muy acogedoras, muy cálidas. Así que en ese sentido la gente viene contenta y apoyada. Hay quien tiene alguna dificultad administrativa en algún apartado, pero generalmente vuelven muy contentos.

  • ¿Cuánto es el tiempo medio de estancia en el país?

  • Suele ser entre 3 y 4 semanas, que les hace falta, porque allí tienen que hacer toda la burocracia que permita que el niño salga del país como totalmente suyo. En la mayoría de los casos tienen que inscribirlo en el registro civil, porque no suelen estar inscritos en ninguna parte, hacerle la partida de nacimiento, inscribirlo en su libro de familia...

    ENTREVISTA (E7)

    CASO REAL DE ADOPCIÓN.

    -¿Nos podría decir la edad de su marido y la suya?.

    Sí, mi marido va a cumplir 48 años, yo tengo 46, y mi hijo Joaquín cumple 7 años el 6 de febrero. Cuando adoptamos al niño yo tenía 38 años y mi marido 40; el niño tenía cuando nos lo dieron 12 días de vida.

    -¿Os animó alguien a adoptar o fue por propia iniciativa?.

    La iniciativa fue nuestra, nosotros queríamos tener hijos, pero como teníamos problemas para ello decidimos adoptar. Además pensábamos que a pesar de haber comenzado un trámite de adopción, si al final lográbamos tener algún hijo de forma natural, seguiríamos igual con el proceso de adopción.

    El problema es que yo no pude tener familia y por ello, a los 25 años solicitamos una adopción, pero fue una solicitud a largo plazo por si con el tiempo lográbamos tener hijos biológicos. Lo que no queríamos era que nos dieran el niño en un corto espacio de tiempo desde la solicitud, aunque tampoco te lo dan tan pronto, ya que recuerdo que delante de nosotros había mucha gente y cada vez que íbamos a mirar nuestro papel estábamos al final de todo, y pensábamos que nunca nos iba a tocar, porque había muchísimos montones, pero al final nos lo dieron. ¡Aquello era de miedo!.

    -¿A dónde recurristeis para hacer la adopción?.

    Fuimos a la Xunta de Galicia en A Coruña, Allí nos tramitaron ellos todo y nos llamaron para las entrevistas. Fuimos dos veces a Coruña y después fuimos al centro de la Xunta de Galicia que está junto al Hospital de Labaca; en ese hospital fue donde me lo dieron.

    -¿Cuánto duró el proceso de adopción?.

    Fue un proceso largo, aunque como ya te dije nosotros solicitamos la adopción a largo plazo, por eso el proceso duró varios años.

    -¿La adopción fue nacional?.

    Sí, fue una adopción nacional, él es español; aunque no soy racista, prefería un niño de raza blanca y a ser posible español, porque creemos que aunque en países como Colombia o Perú se necesitan que adopten niños, nosotros somos conscientes de que no hay que ir tan lejos, porque tenemos el problema a la vuelta de la esquina, ya que en España también hay muchos niños que necesitan cariño.

    -¿Piensas decirle algún día que fue adoptado?.

    Él ya lo sabe, lo tomó de maravilla.

    Yo se lo dije porque cuando empezó en el colegio con tres años, un día me dijo: “Mamá, ¿yo tengo dos madres?”. Supongo que algún niño en el colegio al oír a sus padres se lo dijo. Entonces yo pensé: “Alto ahí, antes de que alguien te diga algo te vas a enterar por mí”, y de la manera en que creía que podía entenderme, se lo expliqué.

    Le dije que había nacido de la barriga de otra mamá y que por diversas circunstancias que él aún no podía entender, su verdadera madre no pudo hacerse cargo de él; así que nos habían llamado por teléfono para que lo fuéramos a buscar. Él me dijo: “¿me fuiste a buscar tú?”, a lo que le respondí que habíamos ido su papaíto y yo.

    Creo que es esencial decirle la verdad al niño, desde muy temprana edad para que pueda ir asimilándolo y no lo descubra pasados muchos años porque en mi opinión es peor.

    Cuando vi bajar a la asistenta social con el niño en brazos, lo cogí y me quedé más contenta que un cuco.

    A parte de la de Joaquín, nosotros tramitamos otra adopción. Fuimos al sitio de la otra vez y casualmente estaba allí la misma mujer que nos habías dado a Joaquín, pero yo no me acordaba de ella.

    Volviendo a lo que estábamos, Joaquín tomó la noticia muy bien. Él me dice a menudo que le hable de su vida, e insiste en que no le cambie de tema y yo no lo hago, es más, contesto a sus preguntas con toda naturalidad.

    -¿Tuvisteis algún problema con la reacción del entorno?.

    La familia lo acogió muy bien, tanto por mi parte como por la de mi marido, pero ya sabes como son los pueblos, siempre hay quien te quiere mal, si fuera en una ciudad sería distinto, pero aquí todos miran lo que haces o dejas de hacer. La verdad es que en este aspecto sí tuvimos bastantes problemas

    -¿Tuvisteis algún problema con respecto a los trámites?.

    No, todo fue muy bien. Tuvimos que ir al Juzgado a Coruña y allí preguntamos si nos podía atender un chico que es de cerca de nuestro pueblo, más que nada para no tener que estar yendo y viniendo de un sitio a otro. Así que los papeles vinieron al Juzgado de Padrón, que es donde vive el chico que nos ayudó; tuvimos que llevar dos testigos que no fueran de la familia.

    Nosotros no tuvimos demasiadas investigaciones, de hecho la primera vez que vino una asistenta social a casa, Joaquín ya llevaba cuatro meses con nosotros.

    El proceso no fue demasiado agobiante, aunque sí en algunos momentos en los que te preguntan lo que ganas, lo que entra, lo que sale...

    -¿Crees que se puede querer igual a un hijo adoptado?.

    ¿Querer?, lo quiero con locura, creo que si tuviera uno propio no le podría querer más que a este, por él sería capaz de todo. Además, lo quieres porque estás con esa ilusión, no vas simplemente buscando un hijo por decir que lo tienes, yo lo fui a buscar para tener un hijo propio porque es mi hijo, es mío.

    La gente cree que no es lo mismo querer a un hijo biológico y a uno adoptado, pero creo que está equivocada, porque ¿cuántas mujeres paren a sus hijos y los maltratan?, ¿eso es querer, es parir?. Tener un hijo es cuidarlo, criarlo, quererlo, porque yo no lo parí pero paso los mismos trabajos que los que tiene un hijo biológico. Cuando él está mal tengo que cuidarlo, le llevo al médico, le doy de comer...

    -Cuando decidisteis adoptar a Joaquín, ¿no pensasteis en adoptar un niño con alguna enfermedad?.

    Cuando me llamaron por teléfono y me dijeron que había un niño y que necesitaban que le pusiéramos un nombre, me puse tan nerviosa que no me importaba cual fuera el nombre, me parecían todos bonitos, al final le pusimos el nombre de mi marido.

    Yo creo que hay personas maravillosas dignas de admirar, porque para hacerse cargo de un niño con problemas graves hay que ser muy especial. Nosotros pusimos la condición de que estuviera sano porque ya lo pasáramos muy mal anteriormente y seguramente el adoptar un niño enfermo fuera una situación que nos desbordase.

    El único problema de Joaquín, es que es alérgico, pero no tiene muchas dificultades para hacerle frente a la alergia.

    -¿En algún momento se ha sentido desplazada por haber adoptado un niño?.

    Estoy muy orgullosa de haberlo hacho, y además he animado a una vecina a que lo haga porque le he argumentado que lo va a querer igual. Ella también había estado en varios médicos, como yo lo estuve, porque las pasé muy gordas, luché hasta el último momento por tener un hijo, y ahora tiene a su niño, se lo dieron un año después que a mí.

    La gente del pueblo se portó muy mal ,aunque supongo que por envidia, incluso me llamaban por teléfono de madrugada burlándose de nosotros, ¿acaso esa gente iba a cuidar de mi hijo?, ¿ qué le importaba lo que yo hiciera con mi vida?.

    A mí nunca me dijeron nada a la cara, pero no hace mucho, a mi sobrina cuando iba paseando con Joaquín se le acercó una mujer y le dijo que si el hijo era nuestro, y después de eso le preguntó si lo queríamos como si fuera de la familia, Ella le respondió que por qué no lo íbamos a querer igual, y que de hecho lo queríamos mucho.

    Ella nunca me quiso decir quien fue esa mujer porque sabía cual podía ser mi reacción.

    En cuanto a mi hijo, me gustaría volverte a decir que yo le contesto cualquier pregunta que me haga, ya que creo que es un gran error no decirle la verdad, yo le hablo claramente.

    En nuestro caso no hay problemas, de hecho, si el día de mañana quiere saber quien es su madre biológica, no va a tener ningún impedimento, al contrario, le ayudaremos en lo que sea.

    Yo a veces le pregunto: “¿Piensas que porque no te tuve en la barriga no te queremos?”.

    Soy una madre como otra cualquiera, cuando tiene alergia lo cuido, me siento con él en su cama... estoy tan pendiente de él como si lo pariera, si veo que mi hijo está mal tengo que estar a su lado.

    Él me quiere mucho, cuando falto diez minutos ya se pone todo loco a preguntar donde estoy, no es que sea posesiva, pero tengo que tenerlo siempre cerca.

    Es un niño muy activo, va a clases de guitarra, natación, pero a la vez es muy casero, puede pasarse horas con el ordenador en su habitación o jugando a la video-consola. Tiene de todo, creo que su padre a veces se pasa demasiado trayéndole cosas. Es muy educado, no se va a ningún sitio sin permiso, siempre dice a donde va, así yo me quedo más tranquila. Siempre le cuento cuentos, le enseñé a leer en el ordenador...

    Un día viendo un programa sobre niños abandonados me dijo que por que no traíamos un niño de aquellos.

    Mi marido y yo nos animamos a adoptar otro niño, pero nos lo daban de 8 años y teníamos miedo de que hubiera celos o de que no se entendieran.

    Así que decidimos quedarnos solo con Joaquín y estamos muy contentos.

    ENTREVISTA (E8)

    EDUCADORA SOCIAL.

    -FUNCIÓN QUE DESEMPEÑAS EN EL CENTRO.

    Soy educadora en la Residencia Infantil de Aldeas Infantiles SOS en Redondela (Vigo).

    Mi trabajo consiste en establecer relaciones con las familias biológicas cuando se suceden las visitas familiares.

    Por otro lado, me encargo de hacer un seguimiento educativo en donde se realizan tutorías con profesores- tutores, personal sanitario y también familiares, valorando las visitas que las chicas hacen a sus familias.

    En este momento tenemos 6 chicas en nuestra aldea de entre 14 y 18 años. Tratamos de orientarlas hacia una salida laboral, gestionando y facilitando información de cara a su profesión laboral, utilizando recursos internos como la propia residencia y externos como el Servicio Galego de Colocación, Programa Mentor que es un proyecto de inserción laboral a través del ayuntamiento, escuelas- taller...

    También me ocupo de colaborar con otras instituciones a la hora de proporcionar talleres o cursos de cocina, diseño... Contamos con la colaboración de Cruz Roja en temas como drogodependencias, salud, consumo, habilidades sociales...

    Además activamos asambleas con las jóvenes, clases de refuerzo educativo, ocio y tiempo libre.

    Convivimos con las chicas procurando que adquieran la máxima autonomía posible en la realización de las tareas de la vida cotidiana y sirviendo de mediadores en los posibles conflictos que surgen durante la convivencia.

    También participo en las reuniones semanales con el resto de educadores y con el director y equipo técnico para informar sobre la evolución de las chicas, haciendo especial mención sobre las incidencias y las expectativas de futuro.

    Por último, hacemos reuniones con el PEI (Proyecto Educativo Individual) y también mantenemos reuniones con el equipo técnico de menores para informar sobre la evolución de las jóvenes.

    -¿Cómo es la adaptación de las jóvenes al centro?.

    En general la adaptación es buena y se muestran encantadas al llegar a la residencia, porque en este centro se encuentran con que tienen más libertad, ya que tenemos horarios de llegada amplios, y una ayuda económica mayor que en otros centros por los que han pasado (pagas semanales, dinero para ropa, artículos de droguería, etc.).

    La integración en el grupo depende de las características personales de cada joven, y los problemas que surgen son los típicos de la adolescencia y de la convivencia.

    Cuando consideramos que las chicas son lo suficientemente maduras para afrontar los problemas de la vida, pasan a un piso tutelado, siempre que no haya ningún familiar que quiera hacerse cargo de ellas.

    -¿Suelen ver a sus familias en el periodo de estancia en el centro?.

    Sí, ven a las familias durante los fines de semana y en el periodo de vacaciones. Estos permisos son regulados por Menores, una vez que le informamos de si las visitas son positivas para el menor, cómo vuelven de estas, si es conveniente aumentarlas...

    -¿Alguna de estas chicas puede ser adoptada?.

    Nuestro centro es un centro de acogida, el tema de adopciones lo lleva Menores. Nosotros procuramos siempre en la medida de lo posible el retorno familiar. Además estas chicas son adolescentes, por lo que es muy difícil que sean adoptadas, puesto que normalmente los adoptantes requieren niños de más corta edad.

    -¿Contáis con algún tipo de seguimiento especializado en el centro?.

    Sí, en la aldea además de los educadores que como yo mantenemos contacto con ellas, a través del PEI, por ejemplo, contamos con un equipo de apoyo (psicólogo- pedagogo), con el que estamos coordinados para hacer un seguimiento minucioso de su evolución y conducta, con el fin de determinar su posible salida del centro a un piso tutelado para que así tengan mayor independencia y puedan enfrentarse a la vida.

    185