Actividad física

Mitos y creencias erróneas. Educación. Deporte

  • Enviado por: Asunción Sota Bedia
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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Mitos y creencias erróneas acerca de la actividad física y el deporte.


Mitos en la educación física y deportiva: los mitos en la educación
física han sido influenciados en gran medida por los medios de
comunicación, sobre todo por la televisión. Los profesores y
entrenadores no especializados, la ausencia de una formación
actualizada, la falta de conciencia de algunos ejercicios destinados a
mejorar la condición física son algunos factores que han constituido un
frente de mitos, que perjudican aún en la actualidad. Otro mito
relacionado con el mundo del deporte ha sido la pérdida de interés por
el deporte en sí y la importancia  por los jugadores, un aprueba de ello
es ver el negocio de ropas de jugadores o las tremendas cantidades de
dinero que se les  paga a ellos y a sus fichajes, por ello hay que
enseñar a los alumnos el verdadero sentido del deporte y el modo en que
hay practicarlo y los beneficios que conlleva la condición física
relacionada con la salud.

Los mitos en relación con el currículum educativo: la LOGSE pretende en
la ESO que el alumnado conozca y comprenda los aspectos básicos del
funcionamiento del propio cuerpo, valorando los beneficios que suponen
los hábitos correctos al realizar ejercicio físico, para ello tiene dos
objetivos:
· Conocimiento y valoración de los efectos que tiene la práctica
habitual de actividades físicas en su desarrollo personal y en la mejora
de las condiciones de la vida y de la salud.
· La adaptación de una actitud crítica ante las prácticas que tienen
efectos negativos para la salud individual y colectiva.

Descripción de los mitos seleccionados en relación con la educación
física, deportiva y salud:

El mito de que cualquier ejercicio físico o deporte es adecuado para la
salud.
Según encuestas realizadas en España se ha comprobado que los españoles
cada vez practican más deporte, ya no solo por que tengan tiempo libre
sino por la concienciación de que es bueno para la salud. Pero existe
una idea generalizada bastante incorrecta que se tiene de la práctica
del ejercicio físico, son los beneficios que se dicen obtener en el
ámbito popular sobre la salud haciendo un ejercicio sin indicar con
precisión el volumen e intensidad de dicha practica. Hay que señalar que
el ejercicio físico también puede tener como contrapartida una serie de
efectos negativos, sobre todo cuando es realizado inadecuadamente.
Existen tres fuentes diferentes distorsionadoras de los efectos y
beneficios:
- La idea de que es una especie de panacea.
- La gran imprecisión sobre cómo realizarlo, en cuanto al tipo de
ejercicio, volumen, frecuencia e intensidad.
- El desconocimiento básico de por qué y en qué circunstancias se
generan los efectos deseados.
En contraposición a la salud aparece el deporte de elite, para este fin
se utiliza métodos y medios de entrenamiento que exceden los niveles de
actividad fisiológica definidos como saludables, en este exceso revierte
la aparición de alteraciones en el organismo que desembocan en un
funcionamiento inadecuado de los sistemas orgánicos.

El mito de que sudar abundantemente es adecuado para perder peso. Y en
clara asociación, el mito de la sauna es adecuada para adelgazar.
La obesidad y fundamentalmente, el sobrepeso, afecta a un amplio sector
de las sociedades industrializadas, un importante porcentaje de ellas
desean perder peso, especialmente las mujeres. Las causas aunque
diversas se deben especialmente a una mala dieta equilibrada, con exceso
de calorías, tal situación ha llevado a que diferentes personas se
planteen el reto de perder peso con ejercicio físico, sin embargo tienen
una idea muy errónea del modo de hacerlo, muchas de ellas piensan que
contra más se suda más grasa se eliminan, para ello utilizan fajas, ropa
gruesa en condiciones ambientales o simplemente acuden a la sauna, sin
pensar que estos métodos solo logran eliminar agua y que el cuerpo puede
llegar a deshidratarse. En definitiva, nos demuestra que quienes quieren
adelgazar utilizan métodos inadecuados que pueden llegar a afectar a
nuestra salud.

 El mito de que las agujetas desaparecen tomando bicarbonatos o agua con
azúcar.
Cuando una persona realiza ejercicio físico tras haber estado carente de
este, se produce una microrupturas en la unión músculotendinosa,
denominado coloquialmente agujetas o doms. Se cree que se producen por
los cristales de lactato y por ello se ingiere azúcar con agua y
bicarbonatos sin darse cuenta que esto ni alivia el dolor ni hace nada.

El mito de que el flato es provocado por la ingestión antes de o durante
la práctica del ejercicio físico.
Cuando se realiza una práctica deportiva, en ocasiones puede producirse
un dolor agudo en el costado derecho, el flato, un mito sobre él es el
beber agua antes o durante el ejercicio, pues bien, se debe a diversas
causa entre las cuales destaca:
La gran desviación del flujo sanguíneo hacia estos músculos, como se
produce un ajuste inmediato del riego sanguíneo a los músculos, algunos
de éstos, como los respiratorios, se ven forzados a satisfacer sus
elevadas demandas enégeticas sin el flujo sanguíneo adecuado,
produciéndose una situación de isquemia, debido al incremento de la
frecuencia y profundidad de la respiración. Por tanto, las grandes
demanda metabólicas de los músculos respiratorios, que no pueden ser
satisfechas, crean una situación de isquemia de estos músculos y se
produce el síntoma denominado flato.





El mito de la pérdida localizada de tejido adiposo, centrado en la
pérdida de grasa abdominal con la realización de ejercicios abdominales.

Son muchas las personas que se plantean reducir la adiposidad troncular,
realizan ejercicios abdominales con tal fin. Es absolutamente imposible
conseguir una pérdida localizada de grasa, ya que el lugar desde el cual
provienen los ácidos grasos como combustible durante el ejercicio
depende de factores genéticos, morfológicos, hormonales, etc. Así se
pierde grasa allí donde más hay acumulada y no existe ningún ejercicio
que sea capaz de hacer desaparecer las grasas de una zona concreta. La
explicación de aquellas personas de que después de hacer un ejercicio se
vean menos volumen en la zona ejercitada se debe a una redistribución de
la grasa por efecto de la elevada temperatura, pero finalizado el
ejercicio se recupera su homeostasia.

El mito de que el ejercicio provoca hambre y hace que se ingiera más
alimento.
Se cree que después de hace ejercicio se produce un aumento de apetito y
por ello muchas personas que hacen dieta no hacen ejercicio para luego
no pasar tanta hambre, pues eso es mentira, el problema nace de dos vías
diferentes:
1. Se espera adelgazar rápidamente y a corto plazo.
2. La duración del ejercicio normalmente es inadecuado.
Estudios recientes han demostrado que el ejercicio moderado tiende ha
disminuir, en realidad, el apetito durante varias horas después de
realizar el ejercicio, y que durante este tiempo hay que cubrir las
necesidades hídricas del organismo.

El mito del consumo de proteínas comerciales para aumentar la masa
muscular.
Personas que realizan ejercicio físico, especialmente culturistas, caen
en la moda de tomar grandes dosis de proteínas en forma de suplementos
es imprescindible para aumentar la masa muscular. Los medios de
comunicación son los responsables más directos de estos productos que
garantiza el aumento de la masa, cuando en realidad lo único que hacen
es secarte el dinero. La masa muscular depende de dos factores
principales:
- Extrínsecos: basados en una dieta y trabajo adecuado.
- Intrínsecos: referido a factores morfológicos, hormonales, etc.
Así, el tamaño muscular depende del entrenamiento y de las
características genéticas del individuo.

El mito de consumir azúcar antes del ejercicio aumenta el rendimiento.
El consumo de azúcares es asociado en la actualidad en personas
sedentarias y deportistas ocasionales e incluso deportistas asiduos a un
aumento del rendimiento, este consumo de bebidas azucaradas en los 30
min. Previos al ejercicio tiene un claro efecto de hipoglucémico, que
provoca la fatiga.

El mito de que la aplicación de cremas con efecto termofénico (aumento
de la temperatura muscular) es adecuado como maniobra de calentamiento.
Esta práctica está especialmente extendida entre miembros de peñas
futbolísticas u otros deportes, y entre entrenadores poco formados. La
aplicación de estas cremas supone un aumento de la temperatura de la
zona aplicada, pero no del músculo.


El mito de los abdominales inferiores versus abdominales superiores.
A la hora de organizar el trabajo de la musculatura abdominal, se han
entendido que había que hacer dos tipos de ejercicios específicos para
cada zona como la flexión de tronco para el desarrollo de la porción
superior y la flexión de la cadera para el desarrollo de la porción
inferior. Este mito ha sido fuertemente divulgado por los medios de
comunicación, debido a la continua aparición de aparatos métodos
reductores.

Opinión personal

Me ha gustado mucho leer este trabajo porque te explica que métodos no
debes utilizar en una dieta, o te aclara que tomar determinadas
sustancias en ocasiones no sirven de nada, o simplemente te pueden
perjudicar con el tiempo. Creo que la gente debería concienciarse de que
hacer ejercicio físico puede ser muy bueno, pero al mismo tiempo
perjudicial y que no siempre los medios de comunicación pueden ser
fiables o positivos.