¡A comer! Método Estivill para enseñar a comer a los niños; Eduard Stivill, Montse Domenech

Psicología. Pedagogía. Educación infantil. Padres. Niños. Hábitos. Normas. Pautas. Comidas. Alimentos

  • Enviado por: Belén
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas
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LIBRO ¡ A COMER ¡ MONTSE DOMENECH - MÉTODO ESTIVILL

CAPÍTULO 1 - Este niño no me come:

Hay que evitar todos los trucos para conseguir que coma el niño (para que abra la boca, camuflar los alimentos con ketchup, mayonesa…), ya que ayudan a dar las comidas, pero no educan. Comer bien es reconocer, aceptar y disfrutar de todos los alimentos.

El rol de los padres es de hacer de guía. A veces este papel es desesperante, pero hay que procurar no obsesionarse, mantener la calma y sobretodo, no perder los nervios. Durante la infancia se construyen estos hábitos, y por lo tanto es cuando tenemos que enseñarles a hacerlo bien.

CAPÍTULO 2 - Escuela de padres:

Los padres deben estar predispuestos a aprender para asegurar el éxito de que su hijo adquiera el hábito de comer bien. Una conducta son, a la larga, las respuestas que da un niño ante un estímulo. Las conductas innatas son más fáciles de modificar que las aprendidas. Antes de aplicar una pauta de conducta a un niño será necesario observar sus conductas, reconocer las innatas y aprendidas, y modificar las conductas inadecuadas.

Para modificar una conducta inadecuada se usarán incentivos o estímulos, primero afectivos (felicitaciones, halagos, caricias...) y en casos puntuales incentivos materiales (premio, regalo…), o también puedes no hacer caso de esa conducta para que desaparezca.

Cuando un niño ya ha aprendido una conducta hay que seguir reforzándola animándolo y mostrándole nuestro afecto.

CAPÍTULO 3 - Nos toca motivar:

Los niños se comunican con mucha facilidad. Antes de hablar, quieren llamar la atención de sus padres escupiendo la comida, metiendo las manos en el plato, llora, grita e incluso vomita. Todo esto por su inseguridad debido al nuevo hábito.

Para que un niño coma bien, lo primero es motivarlo. Para hacerlo hay tres métodos:

  • A través de refuerzos positivos motivándole con elogios y felicitaciones y sin prestarle atención cuando se comporta mal (lo que quiere es llamar nuestra atención).

  • Con premios: afectivos y materiales. No hay que abusar de ellos.

  • Con castigos: no es recomendable usarlo, es mejor usar el afecto. Rehuir del bofetón. Es mejor negar al niño algo que guste.

CAPÍTULO 4 - Sí, a comer se aprende:

Los padres deben ser un buen ejemplo para el niño, han de darle pautas claras de lo que quieren que haga el niño, y transmitirle confianza, seguridad y afecto. Al hábito de comer se le asignan una serie de objetos que deben ser los mismos en todas las comidas (babero, plato, vaso…). Además tiene mucho que ver la actitud de los padres, que debe ser relajada y la voz serena y tranquila. También se han de fijar un horario para cada comida. A partir de los 6 meses el desayuno a las 8 de la mañana, comida a las 12 del mediodía, merienda a las 4 de la tarde y cena a las 8 de la tarde.

Hay una serie de reglas que hay que recordar:

  • el niño no se muere de hambre si tiene comida a su alcance, los niños pueden comer de todo y las preferencias no quiere decir exclusividad.

  • Que los padres no coma algún alimento, no quiere decir que el niño no lo coma.

  • Lo primero es establecer la rutina y el ritual.

  • Habrá mejores resultados si vamos de poco en poco.

Y una serie de cosas que nunca se deben hacer:

  • Obligarle a que se coma todo lo del plato.

  • Probar otras horas para que coma.

  • Que coma entre horas.

  • Cambiar alimentos hasta ver qué le gusta.

  • Enmascarar los alimentos con otros sabores.

  • Obsesionarse con el tema.

CAPÍTULO 5 - MANOS A LA OBRA:

Hay una serie de recomendaciones que debes seguir:

  • Elegir un lugar para las comidas, siempre el mismo, y siempre los mismos objetos asociados.

  • Que tan sólo sea una persona la que le dirija durante las comidas.

  • Estimulación afectiva y positiva en todo momento.

  • Potenciar la comunicación y la autonomía.

  • Reforzar el hábito felicitándole.

  • Cuando termine de comer podemos comenzar otra actividad.

El método a seguir: se le dará la comida en varios intentos (si la rechaza) siguiendo el ritual de colocar los objetos asociados cada vez que se inicie cada intento.

  • Primer intento: se intentará durante 3 minutos.

  • Primer periodo de olvido: 3 minutos

  • Segundo intento: durante 4 minutos.

  • Segundo periodo de olvido: 4 minutos.

  • Tercer intento 5 minutos.

Si el niño al tercer intento rechaza la comida se tendrá que esperar hasta la siguiente comida (sin darle de comer entre horas).

Si en cualquier intento el niño come bien se le dará la comida independientemente del tiempo que pase. Si las primeras veces el niño apenas come, no hay que alarmarse.

CAPÍTULO 6 - ESTRATEGIAS PARA COMER BIEN:

  • Hay que animar al pequeño a que pruebe distintos alimentos y que los aprecie. Una dieta sana y variada es fundamental.

  • Introducir nuevos alimentos en pequeñas cantidades.

  • Actitud positiva, relajada y afectiva por parte de los padres.

CAPÍTULO 7 - ¿Qué hago cuando…?:

Hay que tener paciencia para que el niño adquiera el nuevo hábito que se le presenta. Hay algunos problemas a los que se presenta una posible solución:

  • Intolerancia a algún alimento: Acudir al pediatra.

  • Vómitos: Si el pediatra nos confirma que no es por enfermedad no darle importancia.

  • Cuando está enfermo: no alarmarse, ya que pierden apetito.

  • No malacostumbrarle a comer viendo la tele, jugar mientras come, etc.

  • Las chucherías dárselas en ocasiones especiales y en pequeñas cantidades.

  • Celos ante un hermano: buscar las estrategias idóneas para que los celos desaparezcan sin permitirle una regresión en el hábito ni retirarle el afecto al nuevo niño.

  • Separación de padres: seguir todas las pautas y evitar la sobreprotección.

Los padres deben dominar la situación, no alterarse y seguir siempre las mismas pautas.

CAPÍTULO 8 - BIBERONES Y PAPILLAS:

Se deben establecer con ayuda del pediatra las pautas y horarios para las tomas. El espacio debe ser tranquilo. No hay que obligar al lactante a ingerir más leche de la que quiera y necesite. Será el pediatra el que nos indique cuándo empezar a introducir los sólidos.

CAPÍTULO 9 - ¡a comer… en el colegio ! :

Por lo general en las escuelas los menús son variados, equilibrados y con el aporte energético que los niños necesitan.

Los niños que necesiten una atención más individualizada deben ser reconocidos por los educadores y monitores de comedor. Es muy importante el diálogo entre padres y escuela. Tener claro que no todos los niños comen a la misma velocidad. Hay unas posibles estimulaciones para que coma más rápido, son:

  • No forzar al niño a comer.

  • No dejarle solo en el comedor mientras los otros niños juegan.

  • Refuerzos positivos

  • No compararle con los demás niños.