Educación y Pedagogía


Sistema educativo suizo


SISTEMA EDUCATIVO SUIZO

INTRODUCCION:

La organización del sistema de enseñanza pública en Suiza es una tarea estatal, tanto a nivel federal como a nivel cantonal o comunal. Para empezar a explicar su sistema educativo hay que hablar la división que posee Suiza, está dividida en 26 cantones (división administrativa dentro del estado) Lo que da lugar a 26 sistemas educativos diferentes. Hay, sin embargo, una Conferencia de Directores Cantorales de Educación Pública que garantiza el contacto y la armonía entre los cantones. La Federación, los Cantones y las Comunas se comparten el ejercicio de la competencia sobre la enseñanza pública aunque los cantones siguen siendo la principal autoridad educacional.
Suiza posee un sistema de educación descentralizado. Con la organización descentralizada, se tiene en cuenta la diversidad cultural y lingüística suiza (cuatro idiomas oficiales). La edad de escolarización, el comienzo y la duración del año escolar son iguales en todo el país. Por lo demás son los cantones que promulgan sus propias leyes escolares. También las comunas disponen de una autonomía relativamente amplia, lo cual favorece la realización de soluciones adaptadas a una concreta situación local.

En Suiza no existe un ministerio en el Gobierno que se ocupa exclusivamente de cuestiones de la enseñanza pública. Cada cantón tiene su propio director de enseñanza. El conjunto de todos los directores cantonales incorporan la Conferencia Suiza de Directores Cantonales de Enseñanza Pública (CDEP). La CDEP juega un papel importante en la armonización de las directivas del sistema de enseñanza, si bien los cantones siguen siendo perfectamente autónomos para decidir en asuntos de educación pública.

A pesar de los múltiples sistemas, se pueden observar, simplificando mucho, rasgos fundamentales comunes de las organizaciones cantonales en materia escolar. Todas ellas tienen, tras un Kindergarten (Jardín de Infancia) voluntario y totalmente financiado por el Estado, un período de escolaridad obligatoria de nueve (en algunos casos todavía ocho) años. Este tiempo de escolaridad obligatoria para todos los niños aptos para una enseñanza normal se divide en una escolaridad primaría de cuatro, cinco o seis años, y una selección de modalidades escolares de orientación diversa, íncluidas en el concepto común de grado medio 1. En muchos cantones, estos dos grados de escolaridad obligatoria se designan con la denominación de primera enseñanza. El cantón tiene una gran libertad para organizar esta enseñanza (programas, etc.).

Normalmente, la primera enseñanza conduce a los alumnos que la cursan hasta el final a una formación profesional o a otros tipos de escuelas de grado medio 11 como por ejemplo las escuelas de bachillerato (gimnasios) que preparan para estudios superiores. A este nivel, la libertad de los cantones está bastante limitada por las disposiciones de la Confederación en materia de bachillerato; la formación profesional está también sometida a la supervisión de la Confederación. La primera enseñanza es gratuita, mientras que las escuelas superiores cobran una matrícula en determinados casos o, por lo menos, dejan a cargo del alumno el material escolar. El año escolar comienza en Agosto en todos los cantones y este dura entre 37 y 40 semanas escolares. En el tiempo restante los jóvenes no tienen clases.

LA EDUCACIÓN PREESCOLAR.

EL Jardín de Infancia ó KINDERGARTEN

En la mayoría de los cantones, el mantenimiento de los Kindergartens para los niños de seis años, y en algunos casos hasta de cinco años incumbe a los municipios. La asistencia al Kindergarten es, por principio, libre. No obstante, en los lugares donde existe esta institución, se recomienda a los padres la asistencia de sus hijos. En las ciudades y en las grandes poblaciones, la oferta de Kindergartens es suficiente. Ahora bien, hay actualmente zonas rurales donde la estrechez financiera de los municipios y la dispersión de las viviendas han impedido la creación de Kindergartens. Se intenta cada vez con mayor frecuencia paliar la inexistencia de Kindergartens en dichas regiones desfavorecidas con grupos de juegos a cargo de las iglesias o de particulares. Existen además en las ciudades grupos de padres que, sobre una base privada, crean un Kindergarten donde los niños de tres o cuatro años ya pueden ingresar.

El Kindergarten suizo, orientado según las ideas pedagógicas de Friedrich Fröbel y de María Montessori, no es ni una verdadera escuela ni una guardería infantil. Siempre mediante juegos, tiende a desarrollar en los niños su capacidad de expresión oral, y su capacidad creadora, así como la aptitud para convivir en grupo y los conceptos elementales de cantidad y de tiempo, y a ejercitarlos en el conocimiento y dominio de actividades diarias. Se atribuye actualmente una gran importancia a la esmerada formación especial de las maestras de Kindergartens (hay todavía muy pocos hombres en esta profesión) en seminarios especiales. Aproximadamente el 60% de los niños de cinco años; y más del 90% de los niños de 6 años frecuentan en Suiza estos establecimientos, cuyo valor compensatorio - distracción y estímulo de niños provenientes de un ambiente difícil, o de niños de idioma materno extranjero - es reconocido, pues de este modo se fomenta la igualdad de oportunidades con respecto a la escuela.

LA PRIMERA ENSEÑANZA

En esta etapa todos los niños atienden a las mismas clases, independientemente del nivel de rendimiento individual. Aquí se procura desarrollar las virtudes y debilidades de cada niño tanto como sea posible. La enseñanza la imparte un solo maestro el cual esta encargado de dictar las clases de todas las asignaturas. La clases comprenden dos bloques, uno antes y otro después del mediodía. En este momento los niños tienen la oportunidad de ir a sus hogares para la hora del almuerzo. En la mayoría de los cantones se trabaja con un programa que incluye semanas de cinco días. Con excepción de las clases de Matemáticas, Idiomas Extranjeros e Idioma Natal, el maestro tiene bastante libertad para escoger los contenidos didácticos de sus clases. La primera enseñanza se divide en Escuela primaria y Grado medio 1:

Escuela primaria

La enseñanza primaria dura seis años en 18 cantones, cinco en 4 cantones y cuatro en otros 4 cantones. La gran mayoría de los niños están ya en la escuela a los siete años de edad. Algunos cantones han introducido las llamadas clases preparatorias para los niños normalmente dotados pero que no han alcanzado todavía el suficiente grado de madurez para empezar de pleno la escuela. Para ellos, se reparte la materia del primer año de escuela primaria en dos años de enseñanza y en pequeñas clases. Para los poco dotados o de difícil adaptación, existen clases especiales y auxiliares con programas adecuados. Además en las poblaciones principales hay escuelas para niños minusválidos físicos o mentales. En la escuela primaria, lo normal es que cada clase esté confiada a un solo maestro. Por lo general, existen diferencias entre el grado inferior (del 1ºal 3ºaño escolar) y el grado medio (del 4ºal 5º ó 6º año escolar) para el que los maestros reciben una formación especial. En las zonas rurales, sucede a veces que un mismo maestro del grado inferior o medio se ocupa de la enseñanza de todos los cursos de un mismo grado. Siempre que la clase que todos estos forman no sea demasiado numerosa, ello puede crear una situación escolar estimulante en el aspecto pedagógico. Por término medio, las escuelas primarias tienen en todo el país unos 20 alumnos; en algunos cantones, el promedio se sitúa alrededor de los 23. Los maestros de escuela primaria gozan de una gran libertad para organizar su enseñanza, dentro del marco de las respectivas leyes de enseñanza cantonales y de las normas fundamentales relativas a los programas.

La escuela primaria tiene por objeto: transmitir conocimientos suficientes de lengua materna, cálculo y del propio país en el sentido de una enseñanza general básica y como paso previo al ingreso en otras escuelas de enseñanza más completa; desarrollar en el niño las aptitudes musicales y creadoras mediante la enseñanza del canto, del dibujo y de los trabajos manuales; la educación física; el ejercicio de la actuación en el seno de un grupo. Las clases no divididas por sexos.

El Grado Medio 1 o escuela secundaria

Los modelos organizativos en la enseñanza de grado secundario I varían de cantón en cantón: la mayoría de los cantones aplica un sistema en el que se divide al alumnado en clases de diferente nivel (con exigencias básicas o elevadas) según las capacidades de los escolares. Una minoría de los cantones renuncia a esta división, aplicando el mismo modelo de enseñanza (forma integrada) a todos los alumnos del mismo grado escolar.

A diferencia de la Escuela Primaria, en la Secundaria no todos los alumnos asisten a las mismas clases. Casi en todo el país se ofrecen distintos tipos de Sección Secundaria (Pro-Secundaria, Escuela Secundaria, Escuela Real, Escuela Superior) o bien se ofrecen en forma de distintos departamentos los cuales tienen a su vez diferentes requisitos individuales. Además del aspecto educativo, la Sección Secundaria tiene un carácter selectivo muy importante. Esto se debe a que al finalizar la misma, el estudiante debe decidirse entre seguir estudios generales o comenzar con una educación profesional, y además deben ser aceptados en cualquiera de las opciones que se escoja. Dependiendo de sus capacidades y vocaciones, los estudiantes se reparten en los diferentes niveles. Las clases se dividen igualmente en dos bloques, antes y después del mediodía, y en la pausa entre estos bloques los alumnos sueles ir a sus hogares. En la mayoría de los cantones esta establecido el sistema de semanas de cinco días.

Para los menos inteligentes de los normalmente dotados, existe en la mayoría de casos una especie de grado avanzado de escuela primaria, designado de diversas maneras; mediante la ampliación de la enseñanza general conduce al alumno hasta el final de la escolaridad obligatoria. El paso siguiente a un auténtico aprendizaje profesional resulta con frecuencia bastante difícil; ahora bien, en tal caso se recurre a una formación profesional reducida, en forma de introducción. Otro tipo de enseñanza impone mayores exigencias, pero se concentra principalmente en una enseñanza relativa a la práctica y en las ciencias naturales. En algunos cantones se designa este tipo con la denominación de escuela real; los ingresados a este tipo inician en su mayoría un aprendizaje, principalmente en oficios manuales. Un tercer tipo de escuela proporciona una gran ampliación de la enseñanza general, insiste también en la enseñanza de idiomas extranjeros y de las ciencias naturales. Esta fase escolar, llamada en muchos cantones escuela secundaria, conduce a los alumnos que la han seguido con éxito hasta puestos de aprendizaje de profesiones más selectas, y sirve también en numerosos casos de base para las escuelas de enseñanza media (escuelas de bachillerato). Ahora bien, en algunos cantones existe para ello una fase intermedia especial llamada progimnasio.

Para los casos pedagógicos especiales, como lo son niños poco dotados, los que tienen problemas de adaptación y los minusválidos, existen también en estos niveles escuelas especiales en las grandes ciudades.

Como la escuela primaría recae en el gobierno de los cantones y su organización compete a los municipios, la administración escolar está, por consiguiente, muy descentralizada y, al igual que la administración municipal, marcadamente sometida a los ciudadanos. Donde prevalecen estas condiciones, la administración escolar está sometida en gran parte a una autoridad principalmente política, elegida por el pueblo y llamada, según los lugares, tutela escolar, consejo escolar o comisión escolar.

En numerosos cantones, los maestros son todavía hoy elegidos cada vez por el pueblo, por votación secreta, para un determinado período. Si surgen divergencias de tipo pedagógico o político, sucede a veces que un maestro o una maestra no son nombrados de manera definitiva, o reelegidos, y pierden su puesto.

LAS ESCUELAS DE ENSEÑANZA MEDIA Y LA FORMACIÓN PROFESIONAL

Las escuelas de bachillerato o gimnasio:

Las escuelas de enseñanza media son mantenidas en la mayoría de los casos por los cantones y no por los municipios o por particulares. Esto es especialmente cierto en lo referente a las escuelas que preparan a los alumnos para el bachillerato (gimnasios) y que, por esto, son llamadas también escuelas cantonales. Hasta bastante después de la Segunda Guerra Mundial, sólo se encontraban en las grandes ciudades, y los alumnos de otras localidades de las regiones rurales que querían seguir esta enseñanza tenían que recorrer a veces grandes distancias para frecuentar escuelas de este tipo. Pero entre tanto se han descentralizado muy marcadamente estas escuelas, de modo que actualmente casi todas las pequeñas ciudades tienen una escuela de bachillerato. En varios pequeños cantones tradicionalmente católicos, contribuyen en proporción importante las escuelas episcopales y colegios de religiosos a la enseñanza de este nivel.

También se ha diferenciado muy marcadamente la oferta de los tipos de bachillerato. Normalmente, el alumno concluye estos estudios con un examen de bachillerato federal que satisface todos los requisitos exigidos por la Confederación y que da acceso a cualquiera de las universidades. Además, algunos cantones tienen todavía tipos especiales de bachillerato que dan acceso a la universidad con ciertas restricciones. Las peculiaridades de los diversos tipos de bachillerato federal - que suponen una preparación adecuada en clases diversamente orientadas - se pueden caracterizar de la siguiente manera: Tipo A: gimnasio de lenguas antiguas; tipo B: gimnasio con latín y lenguas modernas; tipo C: gimnasio de matemáticas y ciencias naturales; tipo D: gimnasio de lenguas modernas; tipo E: gimnasio de economía. Todos los tipos tienen como base común una buena enseñanza general.

Al terminar este nivel de enseñanza, los alumnos suelen tener 19 años de edad.

Otras escuelas de enseñanza media:

Para los alumnos que quieren ser maestros de escuela primaria, algunos cantones mantienen institutos llamados «Lehrerseminare» o «Unterseminare». El alumno que sale con éxito de estos seminarios recibe un titulo de bachillerato cantonal que le da acceso a un «Oberseminar» donde concluye su formación de maestro, y con ciertas limitaciones también le da acceso a determinadas facultades de la universidad.

En la mayoría de los casos, pero cada vez más apreciadas son las escuelas de diploma de enseñanza media, cuya enseñanza culmina con un diploma en vez de con un título de bachiller, diploma que facilita el acceso a institutos de formación no universitarios. Dichas escuelas ofrecen a su vez una serie de orientaciones diferentes y abarcan, entre otras, escuelas de comercio, escuelas de preparación para profesiones sociales, escuelas de turismo y de administración. Por último, cabe mencionar, como pertenecientes a este grupo los seminarios para maestras de parvularios

La formación profesional:

Los rasgos fundamentales de la formación profesional son prescritos por la Confederación, mientras que los cantones se encargan de su realización. El caso normal sigue siendo en Suiza el aprendizaje que culmina con la maestría, junto con los conocimientos profesionales inherentes a la misma y una enseñanza general: El aprendiz concluye un contrato de aprendizaje con una empresa cuyo propietario (o en las grandes empresas con numerosos aprendices, el monitor de aprendices) está autorizado, por su propia formación, para formarlo. El aprendiz trabaja en la empresa durante toda la duración del contrato, pero tiene el derecho de ser instruido en todas las habilidades y conocimientos relativos al oficio de que se trata. Simultáneamente, el aprendiz frecuenta, por lo menos un día a la semana, una escuela profesional que le proporciona enseñanza relativa a su oficio y de índole general. El aprendizaje concluye al cabo de tres o cuatro años con un examen de fin de aprendizaje, en el que se someten a prueba sus conocimientos teóricos y prácticos.

Las asociaciones profesionales pueden también mantener escuelas profesionales, siempre que les haya sido encomendado este cometido; naturalmente, también éstas están sometidas a la supervisión de la autoridad pública y son subvencionadas con fondos públicos. En casos raros existen en Suiza talleres de aprendizaje, como por ejemplo la escuela de metalurgia. El sistema de adquisición de la maestría se aplica también a las profesiones relacionadas con la agricultura; en interés de un desarrollo racional del trabajo, la enseñanza de materias relacionadas con el oficio o de cultura general que se imparten en las escuelas especiales de agricultura en cursos ininterrumpidos se concentra en las épocas del año en las que el trabajo es menos intenso (principalmente en invierno).

Desde hace algunos años existen las llamadas escuelas de enseñanza media profesional. Los aprendices especialmente cualificados que siguen un aprendizaje de maestría reciben una enseñanza más extensa y sólida. Los que culminan sus estudios en estas escuelas de enseñanza media profesional tienen mayores posibilidades para ingresar en escuelas especiales superiores y en escuelas de ingenieros.

LAS ESCUELAS POLITÉCNCIAS Y ESCUELAS ESPECIALES SUPERIORES

Las escuelas superiores:

Hay en Suiza dos escuelas politécnicas superiores federales, siete universidades cantonales, una escuela superior de economía y ciencias sociales así como una pequeña Universidad Pedagógica y facultades católicas de teología. Hay matriculados en estas escuelas superiores más de 70 000 estudiantes, de los cuales más de la tercera parte son mujeres. Unos 6000 profesores, docentes privados y auxiliares de cátedra constituyen el cuerpo docente universitario. Las dos escuelas politécnicas superiores mantenidas por la Confederación en Zurich (8600 estudiantes) y en Lausana (3800 estudiantes) ofrecen cursos normales fijados en programas de estudio que culminan con un diploma; mediante un estudio complementario se puede obtener un doctorado en ciencias técnicas, en ciencias naturales o en matemáticas.

En la Suiza de habla alemana hay universidades completas en Zurich (18600 estudiantes), Berna (8900) y Basilea (6600). La universidad de Friburgo ocupa un lugar intermedio (5300 estudiantes), única universidad suiza de orientación confesional católica y atribuye destacada importancia al bilingüismo (francés y alemán) en la enseñanza. La Suiza de habla francesa tiene tres universidades, a saber: Ginebra (11400 estudiantes), Lausana (6400) y Neuchátel (2200). En Ginebra y Lausana, además de las facultades propiamente dichas, hay también escuelas especiales agregadas con estudios especiales propios. Neuchátel, la universidad más pequeña de Suiza, no tiene facultad de medicina. La escuela superior de economía y ciencias sociales de St. Gallen (3200 estudiantes), está dividida en cinco secciones y forma, entre otros, la mayor parte de los profesores de ciencias comerciales.

Los estudios en la mayoría de las facultades culminan actualmente, al cabo de 8 ó 12 semestres, con la licenciatura, que puede obtenerse pasando con éxito un examen, y previa aprobación por la facultad de un extenso trabajo científico. Para obtener el título de doctor se requieren estudios suplementarios y la aprobación de una disertación. En lo tocante a la carrera de medicina, el examen de Estado faculta para ejercer la profesión; en la mayoría de los casos, se obtiene además a continuación el doctorado

ESCUELAS PRIVADAS - ESCUELAS PÚBLICAS

Además de la educación estatal, dentro del renglón privado existen un sin fin de oportunidades y ofertas educativas: Desde preescolares pasando por escuelas medias hasta educación superior hotelera, escuelas de idiomas e institutos de educación posterior que ofrecen posibilidades educativas de calidad.

Las escuelas privadas son por lo general auto-financiadas. Es decir, que en este caso el estado no ofrece ayudas financieras. Por este motivo los costos de matricula son relativamente altos y deben ser cubiertos o bien por los mismos estudiantes o bien por sus representantes (no hay posibilidad de recibir becas).

Las escuelas públicas suizas tienen una buena reputación como evidencian los resultados de las encuestas internacionales sobre el rendimiento escolar PISA en el que las escuelas públicas suizas obtuvieron mejores resultados que las privadas. El 95% de los alumnos terminan los años escolares obligatorios en los institutos públicos de su lugar de residencia, sólo el 5% en escuelas privadas.

La enseñanza pública no abarca sólo conocimientos técnicos, también tiene una función integracionista importante: niños con distintos trasfondos sociales, lingüísticos y culturales concurren a las mismas escuelas. El plurilingüismo tiene una gran importancia en un país con cuatro idiomas nacionales como Suiza. Los alumnos de grado primario y secundario aprenden ya durante la escuela obligatoria una segunda lengua extranjera, sea otra lengua nacional o el inglés.

PROBLEMAS Y REFORMA DE CANTONES:

No pregunten a los suizos por el sistema escolar o el sistema fiscal de su país, porque la respuesta que les van a dar, no les satisfacerá. No es que no sepan cómo funcionan los centros de enseñanza o las autoridades fiscales, lo que pasa es que sólo le podrán decir cómo es en su propio lugar. Pero si les preguntan de qué manera lo hacen los pueblos o cantones vecinos, entonces ya no sabrán qué decir.

El sistema escolar sólo es uno de los casos ejemplares de ese federalismo tan típico de este país. La educación preescolar, por ejemplo, dura de dos a tres años según los estatutos municipales. La escuela primaria se termina al cabo de 4 años como en el Cantón de Basilea-Ciudad, después de 5 años como en Argovia, o de 6 como en Zúrich.

Cuando una familia decide trasladarse de un cantón a otro, entonces sus hijos a lo mejor tendrán que adaptarse a un sistema escolar diferente, a otros materiales didácticos o incluso a otra lengua. Puede que las vacaciones escolares empiecen más tarde o más temprano que en otros sitios, que los padres de familia tengan que pagar más o menos impuestos o que las autoridades tengan que convalidar sus patentes de abogado o médico si se mudan a otro cantón.

Estos son los inconvenientes con los que puede encontrarse una familia cuando cambia su lugar de residencia a otro cantón, porque la enseñanza, la justicia y la sanidad pertenecen a la jurisdicción cantonal.


La cohabitación de 26 sistemas educativos tiende a frenar el mejoramiento de la enseñanza. Las conclusiones de los últimos exámenes de PISA provocaron una onda de choque en Suiza.

La integración de los jóvenes extranjeros o el tema recurrente del enseñamiento de la segunda lengua obligatoria, se enfrentan también a esta fragmentación de los sistemas.

Mientras que algunos cantones insisten en la necesidad de privilegiar una lengua nacional en vista de la comprensión recíproca entre las cuatro regiones lingüísticas del país, otros pregonan, al contrario, la necesidad de favorecer la enseñanza del inglés.


Los responsables del sector educativo quieren armonizar la escuela obligatoria.

Tras años de espera y de debates, las autoridades educativas de los cantones presentaron un proyecto destinado a crear un espacio homogéneo en el rubro.

 El proyecto de concordato intercantonal HarmoS -que debe ser sometido a consulta- establece la obligatoriedad escolar desde los 4 años, en todo el país.

Los especialistas consideran que la escolarización tardía de los niños es una de las causas de los resultados moderados de los alumnos suizos en las últimas pruebas de PISA, que miden los conocimientos de los jóvenes en Europa.

De acuerdo con HarmoS, la enseñanza primaria -incluido el jardín de niños- debería durar ocho años. A ese primer ciclo se añadirían tres años de escuela secundaria.

El plan prevé cursos impartidos en bloque, en un horario continuo. En tal caso, los cantones se verían obligados a establecer la infraestructura necesaria para la alimentación de los niños y su atención al término de los cursos (talleres de deberes). Por ahora el cantón del Tesino es el único que dispone de las instalaciones pertinentes.

Cabe hacer notar también que HarmoS busca la introducción de un estándar único para las principales ramas, los objetivos de enseñanza y el grado de competencias que se espera de los alumnos.

Este proyecto, que podría revolucionar el conjunto del sistema educativo helvético, es esperado desde hace mucho tiempo. Desde la creación de la Confederación en 1848, la instrucción pública ha sido competencia de los cantones.

La selección del modelo escolar ha sido considerada siempre como imperativa e ineludible, particularmente en nombre del respeto de las minorías lingüísticas y del federalismo.

GASTO EDUCATIVO Y CONSECUENCIAS

Con cerca de 11.000 francos por año y por alumno, Suiza figura entre los países de la OCDE que gastan más dinero en educación.

Según un estudio publicado, el país se encuentra detrás de Estados Unidos, Dinamarca y Noruega. Queda por saber si el dinero es bien invertido.

 En el 2001, Suiza gastó cerca de 11.000 francos suizos por alumno o estudiante (es decir, el 5,3% de su Producto Interno Bruto, PIB). En comparación, este promedio, en el seno de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), se eleva a 7.800 francos suizos.

Tales son las principales cifras que contiene la edición 2004 de la publicación “Miradas sobre la educación” de la OCDE.

De 1995 a 2001, los gastos helvéticos por alumno para los niveles de educación primaria y secundaria siguieron estables, mientras que aumentaron en la mayoría de los países de la OCDE.

Por el contrario, Suiza incrementó sus inversiones a nivel del grado terciario (universidades y altas escuelas). Esta alza, sin embargo, constituye una excepción porque se debe en gran parte a la creación de las altas escuelas especializadas.

 Si el sistema de formación suizo es uno de los más generosos del mundo, ante todo se debe al alto nivel de los salarios, entre los que se incluyen el de los establecimientos escolares.

Estas cargas representan el 85% de los gastos corrientes en Suiza en el llamado “nivel no terciario”; y un 77% en el llamado “nivel terciario”; contra, respectivamente, 81% y 67% en el resto de los países de la OCDE.

Otros factores explican por qué las inversiones son más elevadas en Suiza: una buena infraestructura, una organización descentralizada con clases y establecimientos de pequeña dimensión, así como la existencia de cuatro regiones lingüísticas.

 De manera general, la población suiza dispone de un buen nivel de educación. El 82% de las personas que tienen entre 25-64 años poseen al menos una formación de grado secundario II (diploma de bachillerato, madurez profesional o certificado federal de capacidad), contra un 62% en los otros países de la OCDE.

En 2002, nueve jóvenes sobre diez terminaban una formación en Suiza, contra ocho sobre diez en promedio internacional.

Los países ubicados en los últimos lugares de la clasificación de la OCDE tienden a recuperar su retrazo. Además, Suiza está retrazada en cuanto al porcentaje de diplomas obtenidos en una alta escuela o dentro de un programa de formación profesional superior.

En este último caso, los porcentajes de diplomados llegan a cerca del 37%, es decir, una tasa inferior de cinco puntos porcentuales con respecto al promedio internacional.

 El hecho de que Suiza gaste mucho para la formación es positivo porque eso anima el crecimiento. Pero gastar mucho no significa que el dinero sea invertido en el buen sitio y que haya logrado los objetivos buscados”.

Para el director del Centro suizo de Coordinación para la Investigación en Educación (SKBF/CSRE), los datos del estudio PISA tenderían a probar que el sistema educativo suizo es más bien ineficaz.

Sin embargo, hay que hacer un vínculo entre la eficiencia y las condiciones generales del país. En Suiza, el hecho de tener cuatro lenguas nacionales es una dificultad.

Otro tema del estudio es la preparación a la entrada en la vida activa. En Suiza, la continuación de la formación aumenta especialmente la inserción profesional de las mujeres. Luego de los estudios secundarios del segundo ciclo, el porcentaje de las mujeres ocupadas aumenta del 60 al 73%.

Las mujeres alcanzan un promedio de inserción laboral del 82% luego de la conclusión de los estudios superiores. Entre los hombres, el porcentaje pasa de 82% al 90%, entre la escolaridad obligatoria y la formación secundaria superior, y luego se establece en un 94% en el terciario (universidad y altas escuelas).

COMPARACION ENTRE ESPAÑA Y SUIZA

Para empezar la comparación entre estos dos estados hay que exponer la dedución que ya se debe saber: existe una diferencia grande y general entre estos dos paises, por ello las diferencias son prácticamente integrales, a pesar de ello se pueden explicar algunos puntos:

  • La división establecida en Suiza en cantones no se realiza en España donde la educación es similar en cada provincia, en cambio en Suiza es variable.

  • Suiza no tiene un ministerio de educación tal como España sino que tiene una Confederación que más que exigir recomienda.

  • La duración de los cursos, primaria, secundaria… varia con respecto a España, además de que varia entre la propia Suiza.

  • En Suiza hay tres idiomas cooficiales: el alemán (lo habla el 65% de la población), francés (un 18% de la población) e italiano (un 10%). También se habla romanche, un dialecto de origen latino.

  • El grado 1 o grado medio existente en Suiza no existe en España, el sistema educativo es completamente distinto, solo el bachiller existe en España aunque con unas características muy distintas.

  • En Suiza es gratis la primera enseñanza (jardin de infancia y primaria) y el resto de educación en según que colegios hay que pagar el material y una matricula. En España primaria, secundaria y bachillerato es gratuito aunque hay que comprar el material necesario

 






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Idioma: castellano
País: España

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