Literatura


Miguel Delibes


Miguel Delibes

“Si el cielo de Castilla es alto es porque lo habrán levantado

los campesinos de tanto mirarlo"

ENTREVISTA A D. MIGUEL DELIBES

D. Miguel, sabemos que nació en Valladolid, en 1920, y que es el tercero de ocho hermanos pero, ¿Qué podemos saber acerca de su educación?

Pues cursé enseñanza media aquí, en Valladolid, en un colegio de monjes. Terminé el bachillerato en 1936, ¡Vaya fecha!

Como usted bien dice, ¡Vaya fecha!, ya que comienza la Guerra Civil. ¿A qué se dedicó el tiempo que duró la Guerra?

Seguí mis estudios, aunque no como quería; yo quería ingresar en la Universidad pero, debido a la Guerra, estaban cerradas. Por ello me inscribí en la Escuela Comercial de mi ciudad natal, donde siempre he permanecido, al mismo tiempo que estudiaba modelado y escultura en la Escuela de Artes y Oficios.

Pero en 1938 todavía duraba la Guerra y usted ya tenía edad para ir a la infantería, ¿No le llamaron?

La verdad es que tenía miedo de que me llamasen y me enrolé en el crucero “Canarias” hasta que pasó la Guerra.

Entonces volvió y vivió la posguerra, época de hambre, ¿Qué hizo para llevarse un pedazo de pan a la boca?

Pues seguí estudiando, esta vez Derecho, y prestaba mi colaboración en el diario “Norte de Castilla” como dibujante caricaturista.

Pero usted es y ha sido artista en escribir, ¿No es así?

Claro que no, yo pienso que una persona es artista loes porque dispone de un mundo personal e insobornable. La persona artista puede expresar su mundo de muchas maneras, yo empecé pintando y he terminado escribiendo. Aun que no te puedo a negar que mi reconocimiento artístico ha sido como escritor.

Dicho diario, “Norte de Castilla”, fue su primer trabajo, ¿Puede hablarnos un poquito de él?

Como ya he dicho empecé como colaborador en 1940, en 1944 me cogieron para formar de la plantilla como redactor, en 1952 me nombraron subdirector y en 1958 me nombraron Director pero por diversos motivos no ejercí de ello hasta 1963.

¿Qué fue lo que le supuso la expulsión del rotativo castellano?

Pues ni más ni menos que una redentora labor del campo de Castilla

Sabemos que no aparece con frecuencia en actos públicos y que si lo hace no es para hablar de su familia, sino de su trabajo. Pero ya que estamos aquí ¿Podría hablarnos, aun que sea brevemente, de su familia?

Efectivamente me gusta mantenerme al margen de los actos que no vayan con mi trabajo. Y sobre mi vida personal puedo deciros que me casé en 1946 con Ángeles Castro, la mujer que se convirtió en mi otra mitad hasta que enviudé en 1974. Pero soy feliz porque me dio siete estupendos hijos.

D. Miguel, ¿Cuál es su letra favorita?

La “e”, ja, ja, ja...

Ja, ja, ja. Sabía que me iba ha contestar esa letra.

Es que no es para menos, habiendo tomado posesión el 25 de Marzo de 1975 del sillón “e” en la Real Academia Española. Aunque solo sea por cumplir te lo tenía que decir.

Es cierto que ha dado conferencias en las más prestigiosas Universidades, ¿Qué es lo que más le ha gustado o le gusta de ello?

Pues viajar y conocer mundo. Me ha gustado el noroeste de Africa, Europa Occidental, América de Sur y EEUU. Es decir, todos los lugares en los que he estado, ¡No hombre, es broma!. Me ha gustado ver que soy capaz de alternar mi docencia y mi trabajo de escribir con numerosos viajes.

D. Miguel podemos decir claramente que es profesor, periodista, escritor ilustre, viajero pero... ¿Cazador?

Me gusta decir de mí mismo: “Soy un cazador que escribe, antes que un escritor que caza”. Creo que con esta frase contesto a tu pregunta.

Para terminar con esta parte de la entrevista, vamos a preguntarle sobre los premios que le han otorgado a lo largo de su vida. Para empezar nos queremos cerciorar de que ha sido usted presentado a premio Nobel de Literatura por la comunidad de Castilla y León, ¿Cómo se siente?

Pues estáis en lo cierto, he sido presentado a premio Nobel por Castilla y León y respecto a cómo me siento os diré que es para mí un gran honor, no sólo la candidatura a premio Nobel sino el hecho de que se me haya reconocido como escritor.

En 1948 le otorgaron el premio Nadal por su obra “La sombra del ciprés es alargada”. ¿Qué otros premios le siguieron a éste?

Pues si no recuerdo mal, en 1957 me concedieron el premio Fastenrath de la Real Academia por “Siestas con viento Sur” y el premio de la Crítica, en 1962, por

Las ratas”.

En la década de lo ochenta, concretamente en 1982, le dieron el premio Príncipe de Asturias, ¿Qué otros premios le dieron en esta misma década?

Pues seguido de éste, en 1983, fui investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Madrid y por la Complutense de Madrid en 1987.

Durante la década de los noventa, en 1990, le otorgaron el Sarre de Alemania y en 1991 el premio Nacional de las Letras. ¿Le han otorgado algún premio por todas sus obras en conjunto?

Sí, claro. En el salón de mi casa, en mi vitrina personal, tengo la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y el premio de Literatura en Lengua Castellana “Miguel de Cervantes”.

¿Cuáles fueron sus palabras cuando le dieron este magnífico premio?

Pues si no recuerdo mal mis palabras fueron: “Pasé disfrazándome de otros (...) Veía crecer a mí alrededor seres como el Mochuelo, Lorenzo el cazador, el viejo Eloy, el Nini, el señor Cayo, el Azarías, Pacífico Pérez, seres que eran yo en diferentes coyunturas (...) Ellos iban redondeando sus vidas a costa de la mía (...) Ellos son, pues, en buena parte, MI BIOGRAFÍA.

¿Cuáles han sido los premios más recientes que le han otorgado?

Pues voy a comenzar desde 1993, si es que eso os parece reciente (con ironía),

ja, ja, ja... En ese año la Diputación Provincial de Valladolid me otorga la Medalla de Oro de la Provincia y el más reciente, ahora sí, de 1999, es el premio Nacional de Literatura Narrativa por El Hereje, mismo premio que me concedieron por el Diario de un cazador

Después de conocer parte de la Vida y obra de Miguel Delibes vamos a hacer un recorrido por la Vida literaria de este ilustre autor.

Una de las figuras más destacadas de la novel actual es Miguel Delibes. Avanzó con gran discreción pero imparablemente.

D.Miguel ¿Nos puede decir los temas principales de algunas de sus obras?

Sí, además del a reflexión sobre la muerte, otros temas que predominan en mis obras son la Naturaleza, la aversión a la guerra, la caza, la infancia y la soledad, pero todos los temas los expongo con una actitud pesimista ante la Vida.

Los estudiosos de sus obras consideran que su actividad como escritor cuenta con dos etapas fundamentales ¿Nos podría decir en qué se caracteriza la primera etapa?

En la primera etapa me baso, sobre todo, en muchas descripciones y en utilizar un lenguaje recargado además de otras características menos notorias.

Sabemos que a esta primera etapa pertenecen obras como: “La sombra del ciprés es alargada”, “El camino”, “Diario de un cazador”, “Diario de un emigrante”, “Las ratas”, “Viejas historias de Castilla la vieja”, “La partida”, “Mi idolatrado hijo Sisí”, etc.

¿Podría hablarnos brevemente de alguna de estas obras?

La sombra del ciprés es alargada

Sobre La sombra del ciprés es alargada os diré que en esta obra se pueden apreciar las descripciones anteriormente nombradas. En este libro hago una descripción detalla de Ávila. Para comprender la escritura de esta obra hay que recordar, remontarse, a la España de la posguerra, a la cual estuve sometido.

El camino

En cuanto a El camino llegada en 1950 os diré que conseguí una obra viva, tierna y densa, y en la que he plasmado algunas de mis vivencias infantiles. “El camino” contrasta un poco con la primera obra, ya que en este expreso una gracia expresiva con un ritmo narrativo tan suelto, ágil, natural y jugoso que no se parece a la primera.

¿Podía comentarnos algo sobre alguno de sus diarios?

El “Diario de un cazador” lo dediqué a mis amigos cazadores que con arma, perro y bota componen una pieza, pero en especial se lo dedico a mi padre , que fue el que me enseñó a amar la caza y a toda mi cuadrilla. Lo escribí, sobre todo, pensando en estas personas. Sin embargo, “Diario de un emigrante” lo escribí con trazos breves como pinceladas. En esta obra expongo un mundo auténtico y emotivo en el que se mueven unos personajes reales y cotidianos.

¿Qué nos podría decir de “Las ratas”, con cuya obra obtuvo el premio a la crítica?

Pues esta obra la escribí con un tono realista y sin concisiones. Hago un retrato austero y preciso de la España negra de los sesenta. Hay también una visión trágica y dura del pueblo castellano, reflejo de Castilla que rezuma grandeza en su misma miseria. Lo geográfico y social parece determinar de modo decisivo el ser y el existir de estas criaturas; el destino juega con los personajes, pobres lugareños aferrados al terruño, vivos y elementales que defienden rabiosamente su libertad y constituyen un retablo de Vida y palpitante humanidad. Entre estos personajes surge poderosa la figura del ratero y sobre todo la de Nini, un niño que vive sufriendo e intenta rebelarse contra lo que le rodea; pero al final su rebeldía es callada.

Mi idolatrado hijo Sisí

De esta os diré que me adentro más en mi género y en el personaje, Cecilio Rubens, una figura muy completa. El personaje principal es un burgués vago, perezoso y muy egoísta que un día al hacer balance de su vida descubre la inutilidad, desperdicio y lo reprochable de sus días. Esta obra la escribí como una crítica al Maltusianismo, por eso enfoco la obra desde el interior del protagonista y de las relaciones con su mujer, su amante y su único hijo, que al final muere. Pero como bien sé éste no es una caso aislado, sino que es un caso que abunda en España.

D. Miguel ¿Nos podría decir ahora en qué se caracteriza la segunda etapa?

En esta segunda etapa muestro un lenguaje más depurado y además comienzo a introducir otras técnicas narrativas.

Como en la primera etapa, a ésta pertenecen obras como “Cinco horas con Mario”,

Los santos inocentes”, “Madera de héroe”, “El último coto”, “El príncipe destronado”, “Diario de un jubilado”, “El Hereje”, “Pegar la hebra”, “Señora de rojo sobre fondo gris”, etc. ¿Podría explicarnos alguna de estas obras?

Cinco horas con Mario

En esta obra he hecho una gran penetración psicológica que, a través de un alma femenina, puesta al descubierto, se llega hasta a el fondo de la sociedad española de nuestro tiempo. Es un tema bastante complicado y aún no sé cómo me atreví con él, pero creo que al final pude resolverlo bien. En esta obra dejo a un lado los ambientes rurales y los niños para penetrar más profundamente en el corazón humano. Todo el drama de dos vidas es un monólogo de cinco horas en una última noche, reveladora, de Carmen y Mario. Se trata de una mujer que acaba de perder a su marido y vela el cadáver durante la noche. Sobre la mesilla está la Biblia, que Carmen ojea, en ella va leyendo los párrafos subrayados por Mario. Una oleada de recuerdos le viene a la mente y empieza un lento y desordenado monólogo en el que la vida pugna para hacerse real otra vez La pregunta que planteo en esta obra es si Carmen conoció alguna vez a Mario.

¿Y sobre “Madera de héroe”?

Esta obra la dedico a un amigo de la infancia y adolescencia, Luis María Fernández, cuya tumba está en el mar. Este libro estuve, por así decirlo, obligado moralmente a escribirlo. Los adolescentes de mi generación y yo nos encontramos en 1936 ante el trágico episodio de la Guerra Civil que nos marcó para siempre. Uno de los personajes dice: “La Guerra es una emboscada”, porque, de hecho, buena parte de los españoles se vieron inmersos en ella sin saber cómo. En esta obra, Gervasio, el protagonista, va para héroe y otro personaje asumirá el papel de traidor, pero la frontera entre el egoísmo y la traición es tenue, inconsútil, vaga. En esta obra presento al siguiente cuestión: ¿Es la causa quien la que hace al héroe o es el héroe quien dignifica la causa?

¿Qué podría decirnos sobre el libro de caza “El último coto”?

En esta obra recojo mis aventuras al aire libre durante los últimos cinco años. Lo que más me interesa mostrar es mi preocupación por la degradación de la Naturaleza y por la progresiva desaparición de especies, a la vez que intento plasmar aquellas atractivas novedades que el campo revela a unos ojos acostumbrados a mirarla. Pienso que el verdadero cazador es capaz de disfrutar de un placentero día de caza sin necesidad de dispara la escopeta. Lo esencial para mí es contemplar el paisaje y los animales. En este relato me acompañan mis hijos , mis nietos, mis amigos y, con especial protagonismo , mis perros. En le último coto reflejo el sentimiento del final de mis andanzas por los cerros y por ello envuelvo mi prosa en un encanto agridulce y nostálgico de una despedida. La caza es: ”Hombre libre, contra pieza libre, en un medio libre”.

¿Qué puede decirnos de “El Príncipe destronado”?

Esta obra es un poco original por el reducido marco cronológico que me impuse a mí mismo. El peso de la obra lo lleva, sobre todo, un niño de tres años. Se trata de una tentativa de aproximación al mundo de la primera infancia. Es la historia de un niño, Quico, que va a cumplir cuatro años y entonces le ocurre algo importante y es que le ha nacido una hermanita, Cris, por lo que es normal que se sienta relegado a una segundo plano. Ahora ya no será el Rey de la casa sino que se será el príncipe destronado. La obra se desarrolla a lo largo de un día de Diciembre en el que asistimos a las andanzas, angustias, etc., de este peculiar personaje. Con este relato quiero que mis lectores se identifiquen y recuerden su infancia.

D. Miguel, ¿Qué relación existe entre “Diario de un cazador”, “Diario de un emigrante” y “Diario de un jubilado”?

La relación que hay entre las tres obras es que el personaje es el mismo y yo me propuse que este personaje tenía que envejecer conmigo.

¿Qué le ha ocurrido al personaje a lo largo de siete lustros?

Digamos para empezar que aquel joven cazador y emigrante se va acercando a la vejez, aunque continúe siendo el tipo fanfarrón y lenguaraz cuyos desplantes se hicieron notar en otras novelas. Pero ahora en Diario de un jubilado, aquel ser ingenuo y primitivo de bueno corazón y mala lengua se ha dejado arrastras por la sociedad de consumo. Lorenzo se presenta aquí como un adorador más del Becerro de Oro y, se aleja de lo imprescindible para él: la caza y la naturaleza.

El devenir de Lorenzo, ya en su decadencia, su debilidad por el dinero, el juego y la televisión, junto a la figura de Don Tadeo Piera, un viejo y tarado provinciano que le sirve de acompañante y también de confidente a Lorenzo, me da pie para hacer de esta obra una crítica a pequeña escala o una sátira de la sociedad contemporánea.

Coméntenos algo sobre el premio Nacional de Literatura Narrativa en1999, “El Hereje

A través de las peripecias vitales y espirituales de Cipriano Salcedo intento hacer un vivo retrato del Valladolid de la época de Carlos V, de sus gentes, sus costumbres y sus paisajes. A la vez trato de hacer una indagación sobre las relaciones humanas en todos sus aspectos. Es la historia de unos hombres y mujeres de carne y hueso en lucha consigo mismo y con el mundo que les ha tocado vivir.

Sentimos mucho alargarnos en la entrevista, D. Miguel, pero nos es tan grata su compañía y tan ilustrativa su información que no podemos por menos pedirle que nos refiera algo sobre la obra “Señora de rojo sobre fondo gris”. ¿Esta obra tiene como tema principal una tema clásico?

Puede que sí y puede que no, este tema puede ser tanto de actualidad como un tema clásico. Yo con este libro intento sumergir a mis lectores en la pasión mediante un delicado ejercicio de clasicismo, si es eso a lo que te refieres.

Bien, ¿Qué nos diría ahora de esta obra?

Este libro es la historia de un amor en carrera desenfrenada hacia la muerte y sobrecogedora semblanza de un personaje femenino. “Señora de rojo sobre fono gris”, es una profunda lección de humanismo y madurez artística. En esta obra propongo a mis lectores que se pregunten si el arte es fruto del azar o de la voluntad.

¿A quién dedica el libro de “Los santos inocentes”, una de sus obras más meritorias?

Por supuesto, se lo dedico a un muy amigo mío. A Félix Rodríguez de la Fuente,

Que murió trágicamente en un accidente de avioneta cuando estaba filmando a unos perros cazando. Lo que sí puedo decir es que murió dedicado a lo que más le gustaba: la caza.

El mérito de “Los santos inocentes” no se halla ni en la selección de personajes, ni en las anécdotas, ni en la recreación ambiental, ni en la intencionalidad crítica. ¿A qué se debe entonces el mérito de este libro?

En realidad no lo sé, ja, ja, ja... Puede ser a causa del singular manejo de los materiales. Los personajes tienden al estereotipo de buenos y malos, pero lo superan hasta convertirse en seres humanos de una verdad y hondura absolutas.

Según diversas opiniones del profesorado del IES Francisco de Orellana, instituto en el que estudiamos, y nuestra opinión más sincera, pensamos que “Los santos inocentes” es uno de sus mejores libros, ¿Qué le parece esto?

Me sorprende gratamente que chicas de vuestra edad os intereséis en leer libros como este, que relatan la España profunda, y que además os gusten. Espero que mi entrevista os haya servido para aprender y que vuestro trabajo merezca un sobresaliente, ja, ja, ja...

Ja, ja, ja.... Muchas gracias D. Miguel, esperamos ver dentro de poco otra más de sus obras de tanta calidad como ya viene siendo habitual en usted.

Comentario sobre la obra de Miguel Delibes, “Los santos inocentes

La vida en el campo ocupa muchas de las páginas de Miguel Delibes. En ocasiones, el escritor ha adoptado la mirada del periodista, del ensayista o del experto cazador que habla de su propia experiencia. En ocasiones, Miguel Delibes ha defendido posturas conservacionistas que avisan de los peligros que amenazan a la Naturaleza constantemente degradada. Otras veces su pluma ha dado vida al campo recreando existencias ajenas en cuentos y novelas de los que brota un hondo sentir según el cual lo rural tiene algo de Arcadia feliz y algo, también, de una realidad limitada y dura. En casi todas las obras de Miguel Delibes aparecen escenarios de tierra castellanas que el vallisoletano conoce al detalle. Ese marco habitual en él lo cambia en “Los santos inocentes” por la geografía extremeña para dar autenticidad a una historia trágica que contrapone dos mundos, el de los terratenientes y el de los campesinos a su servicio. En este libro se hace un crítica a la burguesía terrateniente. Este libro presenta un drama rural, un género cuya meta consiste en presentar la injusticia y la existencia primitiva en lugares apartados del progreso, en los cuales todavía rigen relaciones de corte feudal. Hay en esta obra dos grupos humanos opuestos por la clase social. Por un lado, los señores, propietarios de origen noble, que llevan al arbitrariedad al límite del más cruel despotismo. Por otro, las familias que se ocupan de las labores campesinas, cojuzgadas, auténticos siervos. A lo largo del relato se suceden pequeños hechos habituales o cotidianos: la pasión por la caza del señor Iván o los trabajos agrícolas y ganaderos desempeñados por los criados. La verdad desnuda y escueta de los personajes y de sus acciones produce un emocionado y contundente alegato contra los poderosos y a favor de los desheredados. Miguel Delibes siempre ha defendido un relato tradicional basado en tres componentes inexcusables: “Un hombre, un paisaje y una pasión”; según su conocida definición de la novela. En este libro se conjugan un realismo descarnado y una estilización poética. La novela evita la prolijidad descriptiva y se prohíbe el regodeo en la miseria o el dolor. La narración va a lo esencial humano. Y ello se recrea con una prosa que sin perder su calidad narrativa se carga de elementos lingüísticos que desvían el texto de lo enunciativo o informativo. Así ocurre en las abundantes anáforas, repeticiones de varias clases y con el frecuente polisíndeton o reiteración voluntaria de las conjugaciones. El narrador invisible - pero cercano, sin duda, al autor - va deslizando su visón emocionada de los hechos referidos. Es esa emoción preñada de solidaridad lo que importa. “Los santos inocentes” nos proporciona noticias acerca de otro episodio más del inacabable drama de las relaciones entre amos y siervos. Delibes consigue una extraordinaria originalidad al convertir el compromiso con los humillados en una emocionante narración poemática. En el encabezamiento de la obra se presenta la particular dedicatoria de Miguel Delibes: “A la memoria de mi amigo Félix Rodríguez de la Fuente”.

Libro quinto: “El accidente”

Al llegar la pasa de palomas, el señorito Iván se instalaba en el cortijo por dos semanas y, para esas fechas, Paco, el bajo, ya tenía dispuestos los palomos y los arreos y engrasado el balancín, de modo que tan pronto se personaba el señorito, deambulaban en Land Rover de un sitio a otro, de carril en carril, buscando las querencias de los bandos de acuerdo con la sazón de bellota, mas a medida que transcurrían los años a Paco, el bajo, se le iba haciendo más arduo encaramarse a las encinas y el señorito Iván al verle abrazado a los troncos torpemente, reía, la edad no perdona, Paco el culo empieza a pesarte, es ley de vida, pero Paco, el bajo, por amor propio, pro no dar su brazo a torcer, trepaba al alcornoque o a la encina, ayudándose de una soga, aun a costa de desollarse las manos y amarraba el cimbel en la parte más visible del árbol, a ser posible en la copa...”.

Fragmentos de las obras de Miguel Delibes. Antología literaria.

La sombra del ciprés es alargada

Un amigo hace sufrir tanto como un enemigo. (Proverbio árabe)

Yo nací en Avila, la vieja ciudad de las murallas, y creo que el silencio y el recogimiento casi místico de esta ciudad se me metieron en el alma nada más nacer. No dudo que, aparte de otras varias circunstancias, fue el clima pausado y retraído de esta ciudad el que determinó, en gran parte, la formación de mi carácter. De m primera niñez bien poco recuerdo. Casi puede decirse que comencé a vivir a los diez años, en casa de Don Mateo Lesmes, mi profesor. Me acuerdo perfectamente, como si lo estuviera viviendo, del día que mi tutor me presentó a él...

El camino

Daniel el Mochuelo intuye a sus once años que su camino está en la aldea, junto a sus amigos, sus gentes y sus pájaros. Pero su padre quiere que vaya a la ciudad a estudiar el Bachillerato. A lo largo de la noche que precede a la partida, Daniel, insomne, con un nudo en la garganta, evocará sus correrías con sus amigos - Roque el Moñigo y Germán el Tiñoso - a través de los campos, descubriendo el Cielo y la Tierra, y revivirá las andanzas de la gente sencilla de la aldea.

Las cosas podían haber sucedido de cualquier otra manera y, sin embargo, sucedieron así. Daniel el Mochuelo desde el fondo de sus once años, lamentaba el curso de los acontecimientos, aunque lo acatara como una realidad lamentable y fatal . Después de todo, que su padre aspirara a hacer de él algo más que un quesero era un hecho que honraba a su padre. Pero por lo que a él afectaba...”

Cinco horas con Mario

“Después de cerrar la puerta, tras la última visita, Carmen recuesta levemente la nuca en la pared hasta notar el contacto frío de la superficie y parpadea varias veces como deslumbrada. Siente la mano derecha dolorida y los labios tumefactos de tanto besar. Y como no encuentra mejor cosa que decir, repite lo mismo que lleva diciendo desde la mañana: “Aún me parece mentira, Valen, fíjate; me es imposible hacerme a la idea”. Valen le toma delicadamente de la mano y la arrastra, precediéndola, sin que la otra oponga resistencia, pasillo adelante, hasta su habitación...”

Diario de un emigrante

Hay panolis que se piensan que est de escribir para uno es como el hablar a solas, cosa de chalados. Eso son las ganas de enredar las cosas, porque uno no siempre dice lo que quiere y hay pensamientos que andan por dentro de uno y, uno, por vueltas que le dé, no acierta a expresarlos. Uno es de una manera y cómo uno es no lo sabe ni su madre y, sin necesidad de ir al zorro, uno nunca se confía del todo a los demás y si quiere recordarse de algo, no hay como comerlo a palo seco, sin el recelo de que otro venga a cachondearse de lo que dice. Esta es la fetén y el que diga lo contrario, miente”.

Diario de un cazador

“Al fin dejé el instituto. Me viene a pelo porque aquí no están desdobladas las clases ni hay permanencias. Veré de agenciármelas para hacer unas pesetillas por las tardes. Don Basilio, el Director, me recibió bien y me soltó un discursito. Le dije lo de la casa y él me dijo que aguardemos una semana porque ahora están los pintores. A la madre no le gusta el translado, dice que ella prefería morir donde vivió treinta años. Todas las viejas tienen las mismas plampinas. Finalmente le convencí con lo de la renta”.

Las ratas

“Poco después de amanecer, el Nini se asomó a la boca de la cueva y contempló la nube de cuervos reunidos en consejo. Los tres chopos desmochados de la ribera cubiertos de pajarracos, parecían tres paraguas con las puntas hacia el Cielo. Las tierras bajas de Don Antero, el poderoso, negreaban en la distancia como una extensa tizonera.

La perra se enredó en las piernas del niño y él le acarició el lomo a contrapelo, con el sucio pie desnudo, sin mirarla; luego bostezó, estiró los brazos y levantó los ojos al lejano cielo arrasado...”

Pegar la hebra

Hace ya cinco o seis lustros, cada vez que se aproximaba la fecha de cumpleaños de uno de nuestros hijos - muy numerosos y de muy corta edad entonces -, mi mujer llamaba por teléfono a casa de Paco Martín Abril. Hablaba con él o con Alicia, su mujer, y les preguntaba si su hijo Ignacio tendría compromiso para ese día. Ignacio, Nacho, nunca tenía compromiso, o si o tenía, arreglaba las cosas para complacernos. Nacho era así, desprendido, amable, condescendiente, Por entonces no tendría arriba de catorce años y se había ilusionado con ilusionismo. Quería ser mago, prestidigitador, jugador de manos...”.

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Enviado por:Cecilia
Idioma: castellano
País: España

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