Biografía


Manuel Azueta


CENTRO DE ESTUDIOS GESTALT

Manuel Azueta

METODOS DE INVESTIGACION

Materia

VERACRUZ

Tema de investigación

LIC. COMERCIO EXTERIOR 1

Licenciatura

MIERCOLES 4 DE OCTUBRE DEL 2000

Fecha de entrega

H. BOCA DEL RIO VERACRUZ

Lugar

INDICE

INTRODUCCION…………………………………………………………………3

CAPITULO I

METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION ……………………………..4

CAPITULO II

MARCO REFERENCIAL ……………………………………………………..5

CAPITULO III

MARCO CONTEXTUAL ……………………………………………………..11

I.- Familia y suelo natal ………………………………………………...12

II.- El cadete …………………………………………………………………..14

III.- El marino ……………………………………………………………….15

Iv.- Director de la Escuela Naval Militar …………………………18

V.- El Héroe ………………………………………………………………………26

VI.- Retiro y muerte ..………………………………………………………..34

Conclusión ……………………………………………………………………42

Bibliografías ………………………………………………………….….…43

Anexos ………………………………………………………………………...45

- Glosario

- Cronograma

INTRODUCCION

Esta investigación ha sido elaborada con el propósito fundamental de dar a conocer la biografía del Ilustre Veraracuzano Manuel Azueta.

Esta investigación redacta con un lenguaje claro y objetivo, con la finalidad de que la biografía del ilustre Veracruzano Manuel Azueta sea analizada y comprendida por alumnos de cualquier nivel académico.

A través de esta investigación se pretende dar a conocer como fue que el ilustre Veracruzano Manuel Azueta llego ha ser un personaje historico. Y los factores determinantes que causaron que el ilustre Veracruzano Manuel Azueta llegara hacer un comodoro de las fuerzas navales.

Por ultimo, se ase notar que el propósito de esta investigación despierte la conciencia sobre la importancia y la implicación de un personaje historico de Veracruz con el fin de fomentar el espíritu de investigación sobre los personajes históricos mas relevantes de Veracruz.

CAPITULO 1

METODOLOGIA

TEMA: VERACRUZ

DELIMITACION DEL TEMA: Biografía del Ilustre Veracruzano Manuel

Azueta.

JUSTIFICACION DEL TEMA: Es importante para mi saber sobre la biografía

del Ilustre Veracruzano Manuel Azueta.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA: Como saber sí la biografía del Ilustre

Veracruzano Manuel Azueta nos indique

como llegó a ser un personaje historico

en Veracruz.

HIPOTESIS: Recopilado e investigando información y datos sabremos sí

La biografía del Ilustre Veracruzano Manuel Azueta nos

Indica como llega ha ser un personaje histórico en Veracruz.

OBJETIVO GENERAL: Conocer por medio de la biografía del ilustre Veracruzano

Manuel Azueta como llego hacer un personaje historico

en Veracruz

OBJETIVOS ESPECIFICOS:

1.- Saber si en la biografía del Ilustre Veracruzano Manuel Azueta

se describe los factores que influyeron para llegar a ser un personaje

Histórico.

2.- Investigar sí en la biografía del Ilustre Veracruzano Manuel Azueta

Indica si su familia lo apoyo para llegar a ser un personaje histórico.

3.- conocer sí en la biografía del Ilustre Veracruzano Manuel Azueta

relata como fue que llego a ser un personaje histórico.

CAPITULO 2

MARCO REFERENCIAL

VERACRUZ DE 1868 A 1929

Veracruz en los años de 1868, era presidente de la república. Benito Juárez que instalo su gobierno en Veracruz.

En 1864 el 13 de junio en el cerro de las campanas, cercano a Querétaro, cayo fusilado Maximiliano junto con Miguel Miramon y Tomas Mejia.

Juárez se agiganto en esta segunda lucha por la independencia de México y el partido liberal, una vez restaurada la república, se propuso rehacer el país, construyendo ferrocarriles.

El México de 1867 era un país en deudado que pagaba tarde o nunca. Ni a Benito Juárez, ni a Sebastián Lerdo de Tejada quien lo sustituyo en la presidencia después de su muerte, les tocaría presenciar la concentración del sueño liberal de un país pacifico.

Profirió Díaz en el poder desde 1876 hasta 1911, quien aprovechando un contexto economico internacional favorable pondría en practica el proyecto que los liberales de la década de 1870 Perfilaron y cimentaron.

En el ultimo tercio del siglo XIX, Veracruz recibe el impacto directo de la mayor integración de México al mercado Internacional. En esa época se observa una expansión sin precedentes en el flujo de mercancías en los diferentes puntos del Golfo.

La expansión comercial repercutió inmediatamente en las cifras de habitantes. La ciudad que desde la guerra de Independencia sufría estancamiento demográfico, invirtió la tendencia y comenzó a crecer en forma sostenida a partir de la década de 1870.

En 1873. El ayuntamiento nombró una comisión formada por José González Pagés, Francisco Canal y Mariano Fernández a fin de solicitar permiso para demoler la muralla al presidente Profirió Díaz y a la secretaria de guerra. Sugestión en.

1880.

México fue aprobada. Así el 4 de julio 1880, aniversario de la Bastilla, se inicia el derrumbe de la muralla.

En los años prósperos del porfiriato.

Con el inicio del programa de construcción de ferrocarriles, prolifero el esblecimiento de industrias ligeras y minero-metalurgicas, y aumento la demanda de mercancías destinadas a la producción de otros bienes, estos bienes ocuparon los sitios mas importantes dentro de la Importación, aun cuando no se dejaron de comprar bienes destinados al consumo.

Seria el Ayuntamiento encabezado por el incasable promotor Domingo Buredo, reelecto alcalde en 1883, el de ensanchamiento y limpieza de la bahía.

Maximiliano durante su gestión llevo a cabo la conclusión del viejo proyecto de traer agua del jamapa hasta la ciudad. El triunfo del partido liberal lo eligió a emigrar a la Habana, pero retorno a raíz de la amnistía juanistica, concedida a todos los mexicanos que había servido de imperio, Berea fue quien recibió pues durante su etapa imperialista y reaccionario, se mostró totalmente con los opositores a Maximiliano ya instalado promovió una sociedad de artesanos financiada por los comerciantes, en donde se impartían instrucción de oficios valiosos a las clases trabajadoras.

SE INICIO LA EPOCA FERROVIARIA

En 180 como alcalde dio el primer golpe de Bareta para derribar la muralla y dos años mas tarde fue el principal impulsor de la limpieza y ensanchamiento de la bahía.

En febrero de 1981 se formo una comisión integrada por el propio Buredo y por otros miembros del Ayuntamiento, que participaron de diversas maneras en la actividad económica del puerto.

El 10 de julio de 1882 se aprobaron los trabajos realizados, y un mes mas tarde, el 10 de agosto de 1882, con la ceremonia de la colocación de la primera piedra a un costado del arrecife de la Gallega, se iniciaron las obras del puerto, en medio de grandes festejos.

A pesar de lo rumboso de la fiestas inaugurales, la obra avanzo muy lentamente y en 1883 el municipio traspaso la concesión al ingeniero Tlihers, apoderado de la sociedad Buette Cazó y Cra.

En 1885 murió en una celda del castillo de Ulua el celebre bandido Chucho el Roto.

El 30 de diciembre de 1890 nació Don Alfonso Ruiz Cortines, que habría de ser gobernador del estado y presidente de la República.

1925

por el año de 1896 se concesiono la construcción a la casa peorson del ferrocarril y que mas tarde, habría de comunicar a Veracruz con Tierra Blanca y Santa Lucrecia.

En 1897 este año se estableció la Escuela Naval de Veracruz, de la cual fue su primer Director el comodoro Manuel E. Izaguirre . dicho plantel fue trasladado , en 1952, a la próxima bahía de Antón Lizardo.

1889 principió a salir el periódico el Dictamen en la actualidad el decano de la prensa nacional, durante muchos años dirigido por el gran periodista Don Manuel Malpica Silva.

1902 El 6 de marzo el presidente de la República. General Profirió Díaz inauguro las grandes obras portuarias realizadas por la casa Pearson. Los cuyos diques rompeolas y malecones quedo debidamente protegida la bahía, con un fondo suficiente para barcos entonces considerados de gran calado. A la sazón se construyeron los edificios para foros aduana, correos y telégrafos.

En 1904 el Ingeniero Leandro Fernández Leal inauguro las obras de introducción de agua potable y de saneamiento del puerto.

1906 Con motivo de la rebeldía de acayucan fueron internados en la prisión de Ulua varios innovados al igual que en 1907 a causa del estallido obrero de Río Blanco.

1910 El 20 de septiembre, fue inaugurado el nuevo edificio para el Instituto Veracruzano.

En 1912 el General Feliz Díaz sobrino carnal del Presidente Díaz, se levanto en armas en la ciudad de Veracruz, de donde era su esposa, hija del Licenciado Leonardo Alcolea, que fuese Gobernador interino del estado. El movimiento Felicita fue aplastado por el general Joaquín Beltran, quien lo redujo a prisión en el castillo de San Juan de Ulúa comandándole mas tarde la pena de muerte Don Francisco I. Madero.

En 1919 el 21 de abril desembarcaron arbitrariamente fuerzas de la infantería de marina de los Estados Unidos. Según la orden del presidente Woodrow Wilson. El pueblo Veracruzano tras abandonar la plaza las tropas del General Mass combatió patrióticamente contra los invasores. En cuya acción se destaco la heroica defensa de las cuales de la Escuela Naval militar , encabezados por el comodoro Manuel Azueta a cuyo lado cayo el alumno Virgilio Uribe, así como el subteniente de artillería, José Azueta a un lado del plantel donde estudiaría varios años, poco después el Héroe Azueta murió constituyendo el sepelio un verdadero duelo de la ciudad que habría de ser nominada cuatro veces heroica para conmemorar esta nueva defensa del territorio mexicano.

En 1915 el pto. Se anima con la llegada de Don Venustiano Carranza, primer jefe del ejercito constitucionalista, que organiza desde ahí la forma de combatir al General Francisco Villa así. Por segunda vez Veracruz sirvió de capital de la república en circunstancia de emergencia.

En 1920 el presidente Venustiano Carranza con la que se había levantado en armas el General Alvaro Obregon trato de refugiarse nuevamente en Veracruz, al igual que él en 1915 y Benito Juárez en 1858. Pero fue sacrificado en Algibes cuando se dirigía al puerto este año el General Guadalupe Sánchez Transfirió los poderes del estado a la Heroica ciudad.

1923. Don Adolfo de la Huerta se levanto en armas en Veracruz. Contra el gobierno del General Obregon fue secundado por muchos militares y marinos quienes tomaron a Xalapa, a sangre y fuego, el 8 de diciembre.

CAPITULO 3

MARCO CONTEXTUAL

I.- MANUEL AZUETA

Familia y suelo natal.

Desidero Pavón, el dio la orden de fuego al parecer los primeros Zuavos. Y el combate se generalizó y encarnizado sobre el campanario de la Parroquia, desde donde eran materialmente cazados por los buenos tiros de los lugareños. Hasta que un cañonazo voló la cúspide de la torre, que fue a caer en la vecina casa del coronel Manuel F. Azueta --- sufrió con tal motivo terrible impresión, precipitándole esto difícil alumbramiento ya que encontrábase en estado de gravidez.

La noche del 24 de diciembre de 1862 dio a luz un pequeñuelo a quien se puso por nombre el mismo de su padre: Manuel, de quien fue hijo mayor y el cual poco después, ya rollizo y hermoso, sirvió como niño Dios de bulto al levantarse en la desmantelada iglesia el llamado Nacimiento de Jesús, con cuya cimera figura había coincidido - singularmente - en hora, día y mes al venir a este mundo.

Manuel Azueta perrillos sólo tuvo dos hermanas Guadalupe y Adela y como hijo hombre se decidió enviarle a Tampico para hacer los estudios primarios. Ahí se encontraba como interno en una escuela cuando en 1874 falleció su padre en panuco, la pintoresca Villa a la sazón gobernada principalmente por el general Desiderio Pavón, su antiguo compañero de armas.

El adolescente de doce años volvió para acompañar a los suyos en el duro trance que conmovió a la región, donde el finado era generalmente estimado y una de sus mas proximinates personalidades.

La viuda del coronel volvió a desprenderse de su hijo para que terminara la primaria en el internado de Tampico, donde fue germinado en él la afición a la carrera de las

armas, estimulado para ello por su padre y su tío Amado Azueta que también fue coronel a quienes desde niño admiro en sus actividades y uniformes militares combatiendo a los invasores de su Patria.

Insistió ante su madre para ingresar en el Colegio Militar, elevando la consiguiente solicitud en enero de 1878, cuando apenas contaba quince años de edad.

El Presidente de la República, el general Profirió Díaz acordó favorablemente la petición y el joven Manuel Azueta Perrillos embarcó en Tampico rumbo a Veracruz.

Realizando su primera navegación por mar, ya que muchas había hecho antes por ríos y lagunas.

II.- EL CADETE

El historico Castillo de Chapultepec servia de albergue al Colegio Militar. La heroica tradición del plantel estaba, pues, fresca aún cuando el adolescente Manuel Azueta Perrillos transpuso el gariton de la guardia que cerraba la gran explanada desde donde podía abarcarse todo el conjunto de la capital de la República, apenas de trescientos mil habitantes.

Azueta fue uno de los pocos alumnos que ingreso en 1878, era un muchacho alegre y risueño, vivaz y agradable, de pálido rostro y de grandes ojos oscuros que pronto se adapto a la severa disciplina y a la vida del internado, con camaradas procedentes de todo el país. Y se interno con entusiasmo en el estudio de matemáticas, gramática, idiomas, historia, geografía, ciencias militares y sus correspondientes practicas y ejercicios que hacían crecer su cuerpo ágil y delgado sobre el que lucia vistoso uniforme de gala los domingos: días consagrados a conocer la ciudad que mas de medio siglo antes apodara de los Palacios el Ilustre barón Alejandro de Humboldt. Al finalizar los cursos de 1879, el joven cadete fue ascendido a cabo una vez que pasó con éxito los exámenes.

Unos meses mas tarde la dirección del plantel le ascendió a sargento segundo, recibiendo el mando de su correspondiente pelotón al que directamente daba instrucción militar.

En mayo de 1881 se promovió a sargento primero y al finalizar el mismo ejercicio termino sus estudios graduándose como subteniente para pasar a filas, lo que no hizo pues prefirió iniciarse en el estudio de la carrera naval, la cual había sido recientemente establecida con sede en el propio Colegio Militar.

Con veinte años contaba Manuel Azueta cuando tomo esta determinación, seguramente originada por atavismo familiar, ya que sus antepasados fueron navegantes europeos que llegaron a nuestras playas, como tales, principios del siglo XIX. Azueta figuro entre los tres primeros alumnos que se inscribieron para seguir la noble profesión de marino.

III.- EL MARINO

Al terminar su preparación de marino el subteniente naval Manuel Azueta fue enviado a España para perfeccionar sus estudios en los astilleros de Cartagena, donde se hizo acreedor de especiales consideraciones por su apego a su estudio y al cumplimiento de su deber. Esto le valió que fuese seleccionado para viajar al oriente en el crucero español Velazco.

Regreso a España en la fragata Carmen, cuyo capitán, José Reguera, asentó en su informe transcrito después al gobierno mexicano - que Azueta era: “incansable en todo lo que fuera el cumplimiento de su deber. Muy entusiasta por su carrera es el primero en asistir a todo lo que fuera el cumplimiento de su deber muy entusiasta por su carrera, es el primero en asistir en todo lo que sirva para su ilustración e instrucción, las brillantes cualidades que adornan a este guardia - marina le hacen acreedor al precio de sus jefes y promete llegar a ser un distinguido oficial. Esta agregado a petición suya al Detall de este buque. En la mar, a 30 de junio de 1884. Firmado”.

También navego - estudiando, practicando y sirviendo - en los barcos españoles: Sabú, Velasco, San Quintín, crucero Aragón, Manil, corbeta María Molina, transporte Isla de Luzón, fragatas Numancia, Almanza y Asturias.

Ejercitado ya en el conocimiento y manejo de navíos de distinto tipo, Azueta fue trasladado al barco en que funcionaba la Escuela de Torpedos, fue uno de los primeros mexicanos que estudio materia de tanta trascendencia para casos de guerra, siendo especialmente autorizado para ellos por la corona española, lo cual supuso un honor y una distinción excepcionales, al igual que cuando la reina María Cristina decidió bailar con el apuesto y joven oficial de la Marina Mexicana, en una fiesta celebrada en el Palacio Real. Cartagena era la base de operaciones de Azueta, y en la antigua población fundada por los fenicios conoció a la bella señorita Manuel Abad, de origen gallego, con quien casó en el Ferrol, en 1887.

El casó de veinticuatro años y ella de diez y siete, en Cartagena, nació su primera hija, rosario, el 27 de agosto de 1888. Justo a los ocho Díaz el subteniente naval

Miguel Azueta recibió ordenes de la Secretaria de Guerra y Marina, de México , para volver, tras cuatro años de ausencia llegaron a Veracruz y él pudo apreciar que el puerto iniciaba evidente transformación.

Manuel Azueta había sido ascendido a teniente naval el 16 de junio de 1887. Y regresaba condecorado por España. La realización de estudios náuticos superiores acreditaban ya como un experto marino, y ellos determino que fuese designado instructor de aspirantes, cargo que desempeño en la fragata libertad, nombrando después jefe de la sección de buques mercantes en la secretaria de guerra y marina. Sin embargo, no fue hasta 1891 que se le ascendió a primer teniente, recibiendo en 1893 la condecoración al mérito naval Español. En tanto, el matrimonio había procreado otro hijo, Manuel, nacido el 27 de febrero de 1892.

Al año siguiente radico a su familia en Veracruz, en tanto el navegaba por diversos litorales del país inspeccionando los navíos surtos en puertos del pacifico, primero, y después del golfo. A Veracruz le llego el despacho presidencial que la ascendía - después de 20 años de servicio - a capitán de fragata, recibiendo también la correspondiente medalla.

Al año siguiente desempeño igual comisión en los astilleros de los Estados Unidos, inspeccionando en Nueva Orleans, en 1900, la construcción del remolcador Tulum, y de los cañoneros Veracruz y Tampico.

En 1902 el presidente envió nuevamente a Don Manuel Azueta a los Estados Unidos, para adquirir navíos. Junto con su familia embarco en El Azteca y se dirigió a los astilleros de Elizabeth Porth, donde pasaron una agradable temporada, siendo entonces su hijo José un simpático muchacho de 7 años, que con frecuencia era floreado por las norteamericanas, debido a sus grandes y brillantes ojos oscuros, frecuentes en nuestras costas Veracruzanas y muy raros en aquellas latitudes. Meses después de haber regresado nació en Tacubaya una nueva hija, Leonor, a quien se puso este nombre en memoria de una prima del marino.

El teniente mayor Manuel Azueta era ya un marino calificado de experto cuando embarco en la Corbeta -Escuela Zaragoza para dar la vuelta al mundo en un viaje de

estudios que por acuerdo expreso del presidente de la República deberían hacer los jóvenes cadetes.

En 1894 se decidió que el capitán de la marina Inglesa Reginald Carey Brenton actuara como instructor hasta que fuese indicado a entregar el mando al capitán

Angel Ortiz Monasterio, quien desde Guaymas dirigió la fascinante travesía. Fue en ese puerto donde el teniente Manuel Azueta desembarco, por causas desconocidas, y contrariamente a sus deseos retorno al puerto de Acapulco donde residía temporalmente su familia y donde nació su hijo José el 30 de abril, en la casa que ahora ostenta alusiva placa, formándose fundamentalmente en Veracruz.

Cuando en 1901 Don Manuel Azueta recibió ordenes de partir hacia allá en la corbeta Zaragoza, al mando de suficientes fuerzas de marinos y soldados, por manera de atacar el castillo de Tulum desde el mar.

Escudo de la Escuela Naval Militar de Veracruz

IV.- DIRECTOR DE LA ESCUELA NAVAL MILITAR

En 1897 fue solamente inaugurada la escuela Naval Militar establecida por el General Díaz en Veracruz, el primer puerto del país. Desde entonces fue dirigida por el Capitán Manuel E. Izaguirre, quien el 11 de agosto de 1904 entrego la dirección al capitán de fragata Manuel Azueta, quien a los 41 años de edad asumió tan honrosa responsabilidad, y en el cual se alojo junto con su familia, habitando en uno de los ángulos superiores.

Azueta recibió este nombramiento con enorme entusiasmo y a su desempeño se consagro en cuerpo y alma, ya que amaba su carrera de marino con verdadera pasión.

Así, las buenas formas y maneras, el fino trato, una bien medida urbanidad y un culto al honor militar se fue desenvolviendo desde los alumnos de primer ingreso hasta los graduados que recibían los anhelados espadines en emotivas ceremonias en las cuales el director, tomaba la palabra con desenvoltura y fluidez, concisión y autoridad.

Serio en trato actuaba oficialmente gustaba de partir con todos y ayudar en los problemas personales. Azueta representaba cabalmente el tipo de un Jefe Militar a la europea, cual era la característica de nuestro país en aquel tiempo en que se vivía con los ojos vueltos al viejo continente.

Azueta no solo descollaba entre los marinos sino que sabia brillar en los salones lo mismo que en la cubierta del barco, e incluso en las horas de peligro. Si, se trataba de un hombre completo y un jefe cabal.

El buen carácter de su alegre juventud perduraba aun en la madurez, y no había perdido la costumbre de bailar. La música era para el un arte divino, y cuando se encontraba en México no se perdía las grandes temporadas de opera con artista europeos de fama mundial.

Incluso solía cantar junto con su esposa la bella melodía italiana Torna Sorrento, en tanto su joven y aun soltera hija Rosario les acompañaban al piano.

Como director de la escuela centralizaba el mando en el, pues solía ser absorbente en sus funciones, al extremo de que ya bien entrada la noche se levantaba de su cama y sigilosamente recorría los dormitorios para ver quien faltaba.

En los años en los que manejo la escuela el capitán huasteco dejo profunda huella e imborrable recuerdo. El modifico y amplio el primitivo plan de estudios; acrecentó el acervo de la biblioteca; intensifico las practicas náuticas y logro que el presupuesto se aumentara para solventar mas extensos viajes por el extranjero; estimulo los deportes y las competencias de tiro y esgrima; personalmente vigilaba el tipo y cantidad de comida proporcionada a los alumnos;

Poconates de la invasión fue tomada esta fotografía que presenta el conhunto de cadetes de la Escuela Naval que participaron en su defensa.

solía asistir a las clases y a los exámenes y promovió una mística por la escuela procurando que se sintiera como un privilegio y un honor figura entre sus cadetes. El primero de julio 1907 abrió la nueva asignatura sobre torpedos y defensas

submarina, cátedra que tomo a su cargo pues esta materia era su especialidad desde cuando la estudiara en los astilleros de Cartagena.

El capitán de navío - ascendió en septiembre de 1904 - Manuel Azueta correspondía a las añejas tradiciones de su casa conservandoce convencido liberal y ferviente demócrata. En lo privado mostraba con facilidad la alegría de su buen carácter, sin embargo no todo era miel y dulzura en el hogar del brillante marino desde 1905 había ingresado a la escuela que dirigía, su hijo Manuel, que si bien sobresalía en el estudio de varia asignaturas, mostrase rebelde para con la disciplina, faltista, irrespetuoso, inquieto y paseador. A pesar de ello su buena inteligencia le permitió obtener las mejores calificaciones.

Pero este joven oficial era indomable aun para la autoridad de su padre cuando su hijo José, tras de asistir a clases como oyente decidió seguir también los estudios navales, los que mas tarde habría de abandonar causando profundo disgusto a su progenitor. En 1906 el Gobierno Mexicano confrontaba serias dificultades con la empresa Norteamericana a la que había encomendado la construcción de los cañones Tampico y Veracruz, para zanjar este problema el presidente Díaz envío al capitán Azueta a los Estados Unidos.

En 1902 año en que su madre dio a luz otra niña -- Leonor - nacida en Tacubaya. Y tras años después vino al mundo Toma, que seguirá la carrera de marino mercante y a quien esperaba trágica muerte en plena juventud.

Durante este ultimo viaje el capitán Azueta fue invitado a visitar la afamada academia naval de Annapolis, en cuya ocasión pudo observar como se adiestraba a los cadetes Norteamericanos para servir en la ya para entonces poderosisima armada del vecino del norte, que apoco nos haría víctimas de sus cañones.

Cuando Azueta regreso a México pudo comprobar su evidente desarrollo material - singularmente en Veracruz y en Cohatzacoalcos, llamado a la sazón puerto México por el porvenir que se le vislumbraba - pero también la inquietud política y social que sobre todo agitaba la clase media.

En el año 1906 había surgido el problema político de la elección de vicepresidente, para cuyo cargo, entre otros, se mencionaba a Don Ramón Corral - apoyado por los científicos encabezados por Limantour - y a don Teodoro A. Dehesa, gobernador de Veracruz respaldado por los llamados Tuxtepecanos netos, y por una progresista labor como gobernante del estado que marchaba a la vanguardia entre todos de la república. Junto con su familia Azueta había viajado por mar rumbo a su tierra natal, no visitada desde varios años atrás. Llego el rumor de un rompimiento entre Dehesa y Díaz Mirón.

Le encomendaron tratar de traer a su seno a don Teodoro, a lo que, naturalmente, este se negó pues era un consumado político. El rechazo irrito el violentisimo carácter del gran poeta, y se produjo el distanciamiento que buscaban los corralistas, causando la principal baja entre las huestes dehesistas, en las que el bardo jarocho había militado por tres lustros como diputado general y como su joya mas brillante. Azueta sintiéndose muy apenado por esta escisión ya que llevaba buena amistad con ambos personajes, y aunque el no era un político.

Le obligaban a mantenerce alerta y a seguir los acontecimientos con cuidado, por manera de aprenderlos a fin de orientarse en el desempeño de sus tareas y en el trato de sus relaciones, las que supo cultivar con la fina sensibilidad diplomática que le caracterizaba.

En este año el presidente Díaz paso por Veracruz con gran comitiva a ignagurar importantes obras marítimas en puerto México, Azueta fue invitado para acompañarlo.

En 1908 Azueta cruzo por el canal de panamá dejando su familia en orizaba donde gustaron del místico ambiente de la pluviosilla cantada por el novelista Rafael Delgado.

La política de él general Díaz ya no agravada al gobierno Norteamericano que veía con recelo el que buscase con apoyo financiero en Francia e Inglaterra, y militar en Alemania. De aquí que una fuerte tirantez se provocase cuando el presidente ordeno al capitán de navío Manuel Azueta que trajera a México al presidente de Nicaragua, general José Santos Zelaya, dispuesto por el intervencionismo yanqui.

A propósito de esta misión se refiere entre los actuales marinos que Azueta llevo al puerto de corintios, sobre el pacifico, donde se encontraba el primer magistrado refugiado en un consulado extranjero, siendo vigilado de cerca por los marinos Estadounidenses. Estos al ver venir el grupo de oficiales mexicanos desembarcados del cañonero guerrero, tendieron sobre la calle donde debían pasar las banderas de las barras y las estrellas a fin de contenerlos y desconcertarlos.

Entoses Azueta tubo una verdadera inspiración: hizo alto desenvainó la espada y en marcial posición de firmes saludo a la enseña, la cual retiro cuidadosa y respetuosamente hacia un lado prosiguiendo de inmediato la marcha ante la expectación que en los yanquis causo tal sutil audacia.

Y llego hasta Santos Zelaya y lo condujo a su navío poniéndolo bajo la protección de la bandera mexicana, sin ser molestado por los barcos de la armada norteamericana que se concretaron a hacerle el saludo de rigor. Azueta desembarco al general Santos Zelaya en Salina Cruz y lo condujo hasta México cuya ciudad le recibió con gran entusiasmo. Este nuevo gesto del general Díaz de seguro hizo pensar a los gobernantes de la Casa Blanca en la necesidad de su caída, la que habrían de apoyar cuando apoco estallo la revolución.

El 28 de julio de 1909 el capitán de navío Manuel Azueta entregó la dirección de la Escuela Naval al general Gabriel Carvallo, pintoresco y barbado alvaradeño que le sucedió después de 5 años de vida consagrada a los cadetes, quienes le despidieron con verdadera tristeza, cuando su joven hijo José principiaba a asistir a clases, como oyente, despertada su vocación por el ambiente en el que vivía y por el ejemplo de su padre visto con gran admiración.

Así, al año siguiente en que el capitán firmo la solicitud de su hijo para ingresar formalmente al plantel, su progenitor se encontraba ya desempeñando nuevas comisiones, embarcado sucesivamente en la fragata Mexicana, el cañonero Demócrata, el velero Yucatán, el aviso Explorador, los cañoneros Tampico y Guerrero, con cuyos viajes acrecentó su experiencia de veterano marino forjado en los derroteros de muchos mares y en el mando de gran cantidad de hombres.

General José Santos Zelaya derrocado presidente de Nicaragua que fue traído a México

Por el capitán de navío Manuel Azueta, cumpliendo órdenes del presidente Profirió Díaz.

Hubo ocasiones en que don Manuel Azueta fue jefe de la sección de buques mercantes y comandante del Arsenal Nacional, desempeñando en 1910 misiones de carácter especial al ser escogido para atender al almirante japonés Rokuro Yashiro, plenipotenciario acreditado para las conmemoraciones del Centenario de nuestra Independencia, celebrando con una brillantes corte europea. Apenas unos meses después su hijo Víctor Manuel, marcho a Salina Cruz a esperar al marino oriental, a quien tan esmeradamente atendió que más tarde que el Imperio del Sol Naciente le condecoro así como China.

Sin embargo, a poco estallaría la Revolución. El anciano dictador que había gobernado al país durante mas de treinta años, renuncio y salió para Veracruz donde aún fue objeto de aclamaciones acompañados siempre, entre otros, del leal gobernador Dehesa y del no menos fiel marino dejándole ambos hasta que embarco en El Ipiranga, rumbo a Francia.

El joven cadete José Azueta en 1911realizó su primer viaje de practica en el velero Yucatán, a tiempo que su padre era comisionado para atender en Veracruz al almirante francés Lacharte, a quien mostró la ciudad y puerto acompañándolo a las ceremonias vestido con uniforme de gran gala, tocado con el sombrero montado y luciendo en el pecho las varias condecoraciones obtenidas, ya autorizado para ello por el Senado de la República, ante cuya cámara siempre solicito la sanción requerida por la Constitución de 1857.

Ascendido a Comodoro el 13 de septiembre de 1911, el cambio político sufrido por el país no le afectó en su situación profesional pero si en lo personal, pues él pertenecía al viejo régimen por formación y sentimientos, aunque bien advertía la necesidad de operara una transformación quien tanto había visto viajando por todo el mundo.

Cuando en 1912 recibió la cruz de oficial de la Legión de Honor que le concedió el gobierno de Francia, dos de los hijos del comodoro Azueta se encontraban sirviendo en el mar: el subteniente Manuel Azueta en el cañonero Morelos; el cadete José en la corbeta—escuela Zaragoza en viajes de práctica. La vocación paterna había cundido, pues, en la familia, prologando los anhelos y proyecciones del veterano marino que ya encanecía pero que se conservaba vigoroso y optimista.

El comodoro Azueta fue nombrado Jefe de Flotilla del Golfo por el Presidente Madero, en 1912, con sede en Veracruz, ciudad amagada por un cuartelazo del ejercito. La prueba consistió en que le ligaban nexos de amistad con el general Feliz Díaz, quien conociendo bien su lealtad para con el gobierno legalmente constituido, no se atrevió a invitarle en la aventura revolucionaria que habría de intentar.

Así, al levantarse en armas contra el régimen de don Francisco I. Madero, el 16 de octubre de 1912; Azueta permaneció fiel al centro y de inmediato se apresto a combatir al rebelde, enviando cien marinos armados a custodiar el Castillo de San Juan de Ulúa, para evitar la fuga de los presidiarios, en cuya fortaleza se había sublevado el 21 batallón que fue por el cañoneado desde los barcos a sus ordenes, a pesar que sus comandantes estaban comprometidos con los rebeldes. A poco el

general Joaquín Beltran ataco la plaza y la tomo capturando el general Felix Díaz, a quien se llamaba “el sobrino de su tío” por la poca personalidad que se le reconocía.

Preso en Ulúa fue condenado a muerte por un consejo de guerra de cuya máxima pena le salvo la bondad del Presidente.

El comodoro Azueta telegrafío en Mayo de 1913 -desde el puerto de Guaymas donde se encontraba en el desempeño de alguna comisión oficial—solicitando permiso de la superioridad para transladarse a Veracruz, cosa que hizo a tiempo que se le encomendaba marchar a Italia para traer desde Génova algunos cañoneros para la armada, viaje que no llego a realizar porque fue nuevamente encargado de la Flotilla del Golfo.

Fue entonces que recibió malas noticias respecto a su hijo José, ya que el director de la Escuela Naval le previno que flojeaba en sus estudios y que habiese hecho paseador y desobligado. Esto fue para el un serio disgusto, pues ya sufría de algunas quejas que le llegaban de sobre su otro hijo, Manuel, a la sazón navegando como oficial.

-A fines de 1913 tubo el desagrado de saber que su hijo José había sido reprobado en los exámenes finales de fin del ultimo curso, y que, desmoralizado por ello prefería abandonar la escuela naval en que había estudiado durante cuatro años, solicitando de la secretaria de guerra ser adscrito a un batallón de artillería - arma por la que sentía predilección -- con carácter de oficial, lo que le fue concedido como teniente.

El país se encontraba al borde de la ruina, pues contra el régimen usurpador se habían levantado en armas muchos rebeldes, de los cuales algunos no conocían la autoridad de don Venustiano Carranza que jefaturaba la revolución.

El año de 1914 se inicio entre sobrios presagios pues se advertía grabe tirantez en las relaciones con los Estados Unidos, donde una grande corriente de opinión pretendía que la casa blanca intervienise para garantizar los intereses de sus nacionales residentes aquí, pero también se pensaba en aprovechar las caóticas circunstancias en que vivían los mexicanos para anexar partes de sus territorios, o bien para obtener mayores privilegios en su intervenciones al sur del río bravo.

Retrato del Comodoro Manuel Azueta.

V.- EL HEROE

El 3 de septiembre de 1913 el comodoro Manuel Azueta fue confirmado en su cargo de jefe en la armada en el Golfo, por el usurpador Victoriano Huerta, no obstante que hasta el habían llegado rumores sobre la poca simpatía con que el marino veía a su gobierno. Sin embargo, lo mantuvo en este importante cargo tal vez movido a ello por la pundonorosidad y los antecedentes del prestigiado marino que frisaba ya en los 52 años de edad, y debido a la delicada situación que existía en Veracruz frente a la cual se encontraban barcos de guerra Norteamericanos. A sus ordenes quedaron la corbeta - Escuela Zaragoza y varios cañoneros y algunos otros navíos de menor calado.

Como gobernador del Estado actuaba el general Jalapeño Eduardo Cauz. La dirección de la Escuela Naval estaba a cargo -- desde el 1 de septiembre de 1913 -- del capitán de fragata Rafael Carrion, también originario del estado de Veracruz y su amigo personal.

El puesto que ocupaba Azueta no era autónomo ya que caía bajo el mando del general Gustavo Maass, comandante militar de la importantísima plaza de Veracruz, del cual resultaba subalterno porque el ejercito y la armada de pendían de la secretaria de guerra y marina.

Azueta solía llegar con frecuencia hasta la escuela naval donde conversaba con el director, catedráticos, antigua servidumbre y alumnos. E incluso el comodoro era visto como uno de los jefes de mayor y prestigio en la marina. Pero Azueta se encontraba seriamente preocupado no solo por que todo el país estaba envuelto en las llamas de una sangrienta lucha fratricida, sino por la actitud de los estados unidos, cuyo presidente Woodrow Wilson, había ordenado que parte de su flota en el golfo se encontrara frente a Tampico y Veracruz, con abierta y fragante violación de la soberanía Nacional, puesto que tales barcos surcaban aguas mexicanas.

Azueta había informado reiteradamente a la superioridad sobre tan peligrosa situación. Pero solo recibía ordenes de que se mantuviese a la expectativa pues no era posible enviarle ni barcos, ni recursos, ni hombres, ya que estos últimos factores eran aprovechados para combatir a los revolucionarios que en varios frentes ganaban terreno. Y así Huerta le ordeno poner su flotilla a las ordenes del comodoro Gabriel

Carvallo, quien le condujo a Tampico para apoyar al sitiado general federal Ignacio Morelos Zaragoza. De este modo Azueta quedo sin unidades y de hecho despojado del mando; que dando como un comodoro obligado a permanecer en tierra sin comisión que cumplir,

Woodrow Wilson fue el presidente de los Estados Unidos

Que en 1814 ordenó la arbitraria e injusta ocupación de Veracruz.

Wilson no había reconocido al gobierno de Huerta, pero el usurpador no daba su brazo a troces y mantenías firme. En tales circunstancias que produjo el llamado incidente de Tampico, al desembarcar sin autorización marinos Estadounidenses que

Fueron aprendidos por fuerzas del General huertista Ignacio Morelos Zaragoza, quien ordeno su libertad y presento excusas al almirante Mayo, a quien Washington dio ordenes de no aceptarlas y de exigir que públicamente se saludara a su bandera. Como el general Morelos Zaragoza se negó y Huerta lo respaldo, la tirantes llego al extremo y el comodoro Gabriel Carvallo - que tenia a su cargo la flotilla del golfo integrada por el Zaragoza, Bravo, Veracruz y Progreso, para defender a Tampico del asedio Carrancista -se preparo a convatir contra los grandes acorazados de Wilson, quien prefirió ordenar que estos se enfilasen hacia Veracruz, el 12 de abril 1914.

En Veracruz comentaban los jefes y oficiales la terrible situación en tanto el pueblo sufría ya deprimente escasez y carecía de lo necesario al sustento. El primer puerto de la república ordenaban ya espías encargados de estudiar y observar la ciudad y su población para la eventualidad de una acción de armas.

El pueblo Veracruzano estaba indignado y desconcertado al igual que los miembros del ejercito y la armada, así como0 las autoridades principales, y las del estado, temiéndose un atropello. Este llego, por fin, la mañana del 21 de abril cuando Wilson ordeno al secretario de la marina Josephus Daniels, que atacaran la plaza de Veracruz sus unidades de guerra. Mister Canadá, el Cónsul yanqui, había avisado a sus condicionales que se embarcaran en navíos de la Ward Line, para evitar el peligro, y también notifico al general Maass que los marinos del almirante Fletcher tomarían la aduana del puerto para asegurar el pago de indemnizaciones por daños causados a Norteamericanos.

La mañana del 21 de abril de 1914 el comodoro Manuel Azueta apenas desayuno y temprano salió de su modesta casa en Benito Juárez numero dos, enfilando nerviosamente a la comandancia Militar de la plaza, para ponerse a las ordenes del general Maass, en virtud de la gran alarma que había en la Ciudad, donde todo era carreras, cierre de comercios, rumores y zozobra. En el cuartel fue informado que el comandante general y sus tropas habían salido del puerto, cumpliendo ordenes superiores. Asombrado e irritado por semejante noticia, se contemplo en su albeante uniforme de jefe de la flotilla del Golfo, pero sin ningún elemento de que disponer para luchar contra los invasores, cual era su deber. ¿ Como que dar inactivo frente al

ultraje? Una luminosa idea cruzo por su mente y apresuradamente volvió hasta su casa donde contó a su esposa lo que sucedía, y que el iría a la Escuela Naval - su alma mater - para defenderla. Ala señora - con quien había convivido veintisiete años de comprensivo y feliz matrimonio -- le indico que para ello necesitaba cambiarse el uniforme por un traje de civil, pues si los americanos le descubrían uniformado desde luego le matarían. Azueta se cambio rápidamente, beso a la compañera de su vida y salió seguido de su asistente que en una bolsa llevaba el uniforme, el kepí y el espadín. Casi corriendo se dirigió a la Escuela que entonces existía en frente al malecón y a la bahía surcada de lanchones llevando marinos yanquis a los muelles.

Llegando al zaguán, el cadete Eduardo Colina que hacia guardia no conociéndole sin uniforme le marco el alto de rigor, gritando cabo de cuarto el cual se presento el cual se presento y reconociendo a su superior se cuadro pasando ambos al interior.

Perspectiva de la bahía de Veracruz donde pueden verse los muchos

Barcos norteamericanos que llegaron a reforzar la invasión.

Eran las once de las mañanas del caluroso 21 de abril cuando Azueta llego al mando plantel, en donde dominaba el desconcierto pues su director esperaba noticias u ordenes para proceder.

Azueta llego hasta el amplio cuadrilátero del patio cerrado por arcadas y corredores, y ahí quitándose el sombrero, los mas fuerte que pudo grito: ¡ a las armas, muchachos, la patria esta en peligro! ¡viva México! Lo que fue suficiente para que la concisa arenga produjera un brioso ardor colectivo que se tradujo en estruendosa contestación de los bisoños cadetes enardecidos por su antiguo director y admirado jefe. Y a coro repitieron ¡ Viva México!

Toda la escuela quedo de inmediato bajo las ordenes del comodoro Azueta como el marino de mas alto grado, y el director fue el primero en disciplinarse, cooperando con aquel a organizar la defensa. Los fusiles fueron empuñados y las dotaciones de parque repartidas. Con los muebles y colchones se improvisaron barricadas tras las puertas y los balcones. “ Napoleón ”, el pintoresco portero de la Escuela corrió a poner el candado sobre la gran puerta principal. Azueta subió precipitadamente al piso alto - seguido por el director y varios oficiales de marina que también había acudido al plantel para combatir - y se instalo en uno de los balcones. Desde ahí dominaba toda la bahía ya que nada existía entre esta y la escuela. El panorama era importante, trágico y estimulante a la vez. El comodoro sintió que la sangre se le subía a la cabeza - y ya portando su uniforme de tal - ordeno que todos los combatientes se aprestaran a disparar desde los muchos balcones y ventanas, cuando él diera la orden.

Todos quedaron como en suspenso. El tiroteo había principiado por el rumbo de la ciudad, iniciado por la pequeña fuerza de voluntarios que se había presentado al teniente coronel Manuel Contreras, quien los armo al igual que el teniente coronel Albino Cerillo a los reos de la secular prisión de San Juan de Ulúa. El tiroteo crecía y se generalizaba por varias partes. les dejó aproximarse y cuando sintió suficientemente cerca grito: ¡Fuego! Respondiéndoles simultanea descarga de los cadetes a los invasores, muchos de los cuales cayeron; otros desconcertados por el sorpresivo ataque quisieron correr, detenidos por las voces de sus jefes.

Histórica fotografía en que se ven algunos de los cadetes navales

Que combatieron al imvasor.

El comodoro Azueta continuaba dando voces de mando cuando el joven cadete de 17 años Virgilio Uribe Robles, fue alcanzado por una bala que le hirió en la cabeza, salpicando de sangre el blanco uniforme del comodoro, quien lo recibió en sus brazos. Era la primera baja que sufría la Escuela. El herido fue enviado a la cruz roja ante la consternación de los que se dieron cuenta. Pero Azueta ordeno que siguieran en sus puestos continuando el fuego.

Antes se iniciara el combate el teniente de artillería José Azueta, hijo del comodoro habiase presentado ante su padre cuando este organizaba la improvisada defensa de la Escuela.

Un profundo sentimiento de solidaridad le llevo al plantel donde había estudiado durante cuatro años y el que abandonara apenas cuatro meses antes de haber sido reprobado en el último curso de la carrera. Ese día era de asueto en el servicio y la noche anterior se había desvelado, por lo que no vio a su progenitor en su casa, en la mañana. Por ello el busco en la escuela, donde estaba seguro habría de encontrarle. Su padre pundonoroso militar, le dijo que él se quedaría ahí para cumplir con su deber, a lo que él le contesto: “ ¡pues yo también me quedo!” y salió corriendo hasta el vecino cuartel, regresando apoco con una ametralladora cargada por un soldado. con ella se situó cerca de la esquina que por la parte de atrás formaba la Escuela Naval con el entonces Colegio Preparatorio - hoy Ilustre Instituto Veracruzano - y parapetado detrás de un poste emplazó su arma disparándola desde luego sobre los invasores que se acercaban al malecón, tocando algunos con sus proyectiles, ya que José Azueta era duchon el manejo de las armas, pues inclusive actuaba como instructor de ametralladoras en el batallón de la batería fija a la que fue adscrito al solicitar su ingreso al ejercito al Ejercito.

Los cadetes navales - su antiguos compañeros y varios de ellos amigos íntimos - que combatían desde los altos balcones laterales del plantel, de las ventanas de la planta baja o por las improvisadas aspilleras abiertas en los muros, pronto vieron al alto y joven teniente de dieciocho años que en la calle se batía con terrible ardor, y abisaron de ello a su padre, en tanto a todos le aclamaban y vitoreaban pues las ráfagas de su ametralladora - servido el parque por su asistente que a poco resulto muerto - barrían a los invasores, lo cual fue visto con gemelos por el comandante del Praerie, quien ordeno cañonear la Escuela, que comenzó a recibir directamente el fuego sobre su fachada, destruyendo paredes, balcones, muebles y la puerta de entrada, a mas de arrasar sus techos.

Estimulado José Azueta por el cañonero, los vítores de sus compañeros y por ver asomarse desde un balcón a su padre, alzo la ametralladora y poseído de tremendo e irreductible ardor bélico, la emplazo a media calle contestando a los requerimientos de que se resguardara diciendo que necesitaba apuntar claramente a sus objetivos.

Perspectiva sobre los destrozos causados en el patio de la Escuela Naval por las andanadas Norteamericanas.

El comodoro sintió como una puñalada en el corazón al ver lo que su hijo hacia, comprendiendo que seria alcanzado por las balas enemigas. Irreductible en su actitud y como poseído de un coraje de exterminio que le hacia ignorar el peligro o sublimar los riesgos, hizo accionar nuevamente su arma quedando a pecho descubierto. Pero los invasores venían provistos para tales circunstancias ya que traían expertos tiradores, provistos de rifles de largo alcance y dotados con miras telescópicas. Así, todo fue cuestión de apuntar sobre el denodado artillero que a poco sintió el intenso y penetrante impacto de la bala sobre una pierna.

No obstante la hemorragia, hincado continuo disparando hasta ser herido en la otra pierna, cayendo entonces sobre el empedrado de la calle. Todo esto sucedía en la tarde ya y fue observado por el acongojado padre, que alcanzo a ver cuando el cadete Juan Castañon corría a recoger a su compañero, ayudado por otros mas.

Fue, en este momento que una tercera bala, esta expansiva, le voló el codo del brazo derecho, que solamente quedo adherido por los tendones. Las heridas eran de gravedad y así lo comprendió el comodoro Azueta que ordeno fuese rápidamente llevado a la Cruz Roja, regresando él a dirigir las operaciones de defensa, que era prácticamente insostenible por la falta de parque y de armamento adecuado para combatir con buques de guerra.

He aquí como imaginó la prensa norteamericana que se verificó el combate

de los invasores contra la Escuela Naval.

Esto le movió a convocar una junta de jefes y oficiales en la cual se decidió evacuar el plantel, lo que se hizo alrededor de la 7 de la noche saliendo por una de las ventanas del comedor quedaba atarazanas, dejando todas las luces del plantel encendidas para engañar al enemigo que desde sus navíos barrían la ciudad con potentes reflectores para que pudiesen ser vistos los objetivos para sus tiradores.

El comodoro Manuel Azueta, ordeno que la armada columna se dirigiera a la comandancia militar, en donde fue informado que su jefe el General Gustavo Maass

se encontraba con la fuerza a su mando en tejería.

En la estación de los cocos fueron alcanzados por el medico militar Marcelino D. Mendoza, quien le indicó que el cadete Virgilio Uribe había fallecido, y que el teniente José Azueta había sido trasladado a la casa de su hermana Rosario, después de haber sido atendido por el distinguido doctor Rafael Cuervo quien se dio perfectamente cuenta de que seria difícil salbar la vida del héroe herido.

Entrada ya la noche y en completa oscuridad la columna continuo caminado dificultosamente. El comodoro Azueta - embargado por sobrios presentimientos - marchaba tras sus antiguos alumnos cuando al hacer esfuerzos para trepar un altozano sintió que sus tejidos inguinales se desgarraban, comprobando que se habían herniado en momentos que tanto necesitaba de sus completas facultades.

En Tejería telegrafío a la superioridad rindiendo la cónico informe y ahí fue alcanzado por su hijo Manuel, oficial de marina y en tejería también le llego la comunicación que le dirigía Mistar Canadá, el cónsul Estadounidense en Veracruz, y quien debido a la gravedad de su hijo José le invitaba a pasar al puerto para verle, en la inteligencia de que se le daría garantías para salir y entrar a la heroica e invadida ciudad. Con amargura leyó Azueta al atento despacho.

Y aunque en su mete cruzo la posibilidad de no ver nunca a su hijo, no dudo cual debería ser su contestación, declinado cortésmente la invitación.

Días después el comodoro Azueta recibió ordenes de proseguir por tren hasta la capital de la república, encabezando la columna de 80 cadetes navales 10 jefes y 20 marinos todos los cuales era entusiasmaste recibido en las poblaciones por donde pasaban rindiéndoseles honores de héroes en la estación de esperanza, por las fuerzas del general ahí acampado que les invito a desayunar pronunciando el discurso de rigor.

Azueta llego a la capital al igual que sus acompañantes, habiendo sido aclamados por los alumnos y oficiales del colegio militar. Ahí redacto el pormenorizado parte que con fecha 27 de abril de 1914 rindió al secretario de guerra y marina, quien se encontraba dudoso si el comodoro debía sujeto a proceso por desobediencia o si por el contrario era acreedor a una exaltación por la patriótica, espontanea e improvisada defensa de la Escuela Naval. Por fin, el régimen Huertista se decidió por esto ultimo y sele impulso alusiva condecoración, designándole el 9 de mayo

Magistrado del supremo tribunal militar, puesto que apenas desempeño por la caída del usurpador, que se embarco en Puerto México, hoy Coatzacoalcos. El 10 de mayo su hija Rosario le telegrafío la muerte de José, transfigurado desde entonces en héroe legendario y magnifico por su total sacrificio, ya que incluso, se rehuso a ser curado por médicos yanquis o a permitir que se le enviase a Nueva York - como el pretendida el Almirante Fletcher—en el barco mas rápido de la flota del Golfo. aunque esperado no por ellos el golpe fue menos duro para el padre del héroe que junto con su hijo Manuel lloro en silencio la terrible pena sin poder tener el consuelo de estar a lado de los suyos separados por el odiado invasor que ultrajaba el suelo de la amada ciudad prócer y desde entonces cuatro veces heroica, por mas que la definitiva sanción oficial viniera después.

VI RETIRO Y MUERTE

El triunfo de la revolución dejo al comodoro Azueta en desconcertante situación, pues los revolucionarios no le veían con simpatía por haber servido al Huertismo y aunque a pesar de sus grandes merecimientos como combatiente del invasor y como ejemplo de marino brillante y sin tacha. Demoracilado decidió solicitar su retiro, cosa que hizo el 7 de agosto del mismo año, concediéndole una presión del 75 % de sus haberes anuales, los que en definitivas les fueron reducido por la secretaria de hacienda a… $3,613.00 anuales, o sea 3000 pesos al mes, y ello cuando había servido a la armada durante treinta y uno años. La injusta resolución fue rechazada por el con indignación tras de ser promovido al grado de contralmirante.

Afines de 1914 don Venustiano Carranza instalo su gobierno - siguiendo el ejemplo de Juárez -- en la ciudad de Veracruz, que se lleno de revolucionarios civiles y militares. Azueta sentíase terriblemente incomodo en tal predicamento, pues de una parte las nuevas autoridades lo despreciaban y, de otra, el pueblo Veracruzano le veía con admiración y cariño, sabedor de que además de heroico sobreviviente de la ocupación de Veracruz, en ella había perdido a su hijo José transformado en una de las mas famosas figuras de nuestra historia. Y entonces decidió expatriarce marchando solo a la Habana el 15 de febrero de 1915, deseoso de estudiar la posibilidad de establecer ahí su residencia. Su marcha fue sentida por el señor Carranza, quien había ordenado fuese nombrado jefe del departamento de marina, cargo que respetuosamente declino. Encontrandoce en la bella isla antillana se entero de que Carranza había decretado el que sólo pudiesen mandar buques de la armada oficiales mexicanos, lo cual era un anhelo de él y de todo marino nacido en México.

El proyecto de vivir en Cuba no prospero y regreso a Veracruz haciendo servicios de rutina. En 1918 se translado en la ciudad de México para asistir al nacimiento de su

nieto Felipe Aladro Azueta. Previamente había alquilado su modesta casa de Benito Juares #2, y el y su esposa se fueron a vivir en unión de su hija Rosario Azueta de Aladro.

Solo por unos meses desempeño el cargo de comandante del arsenal Nacional, y ya cansado y bastante enfermo, en 1919 volvió a solicitar su retiro cuando alcanzaba los 57 años de edad, de los cuales había servido en la armada durante 35. De

conformidad con la nueva legislación le correspondía el grado de vicealmirante, equivalente a general de brigada. Concedido el retiro le fue fijada una pensión de $7,665.00 anuales o sea 21 pesos diarios, lo que representaba el 75% de su sueldo al día que era de $ 28.00; y todo esto a pesar de 35 años de ejemplares servicios en la armada, lo cual no fue obstáculo para que dos años después la contraloría de la nación impugnaran tal resolución, lo que le causo serias dificultades y mortificaciones, viéndose obligado a realizar varios viajes a la capital de la república.

En 1919 tubo la satisfacción de asistir - como invitado de honor -- a la reinaguración de la Escuela Naval cuyo edificio habiese conservado en el estado ruinoso en que lo dejo la invasión del 14, y el cual, por fin, fue reparado y reabierto con el nombre de Academia Naval Militar. ¡ que de recuerdos no acudieron a la mente del envejecido y amerizado vicealmirante! Pero aun lucia gallardamente cuando portaba el uniforme ya solo usado en la solemnidades, y ello a pesar de que la arterioescrerosis iniciaba su labor de zapa sobre sus antes vigorosas piernas.

Desde años atrás habiace acostumbrado a registrar en un diario sus experiencias y sus pensamientos. Lastima grande fue que en una inundación padecida en su casa, la libreta donde de las aguas. De otro modo resultaría interesantisima la publicación de esta obra intima.

El años de 1922 la ciudad de Veracruz era terriblemente sacudida por el radical movimiento inquilinario emprendido por el líder Herón Proal, apoyado por el coronel Adalberto Tejada gobernador del estado. El gran poeta Salvador Díaz Mirón, solía jugar ajedrez con el, impedía cobrar el arrendamiento de dos casetas heredadas de su padre poeta también, periodista, escritor, militar y político.

Y con ello preciaban don Francisco Pasquel y Landero o don Juan Malpica Silva director de él dictamen y a quien le promovieron en su periódico intenso conflicto obrero

patronal pero para el vicealmirante Azueta resulto mas duro este año, ya que sorpresivamente recibió

Aviso de que su hijo Tomas había perecido al estallar en su barco un incendio, que le obligo a saltar al mar, frente a Tampico, surgiendo en la superficie donde flotaba petróleo en llamas. Varios días tardo la búsqueda del cadáver que fue apreciando en las hélices del navío siendo enviado después a Veracruz para ser sepultado en la pequeña iglesia de la pastora. El luto y la depresión invadieron la casa donde el matrimonio de los Azueta vivían en unión del que formaban su hija Rosario con el señor Aladro y sus pequeños hijos.

Aun perduraba en la familia la nostalgia por el joven desaparecido cuando en diciembre de 1933 estallo en Veracruz la llamada revolución delahuertista, que fue secundada por gran cantidad de marinos, a tiempo que la escuela naval era serrada por carecer de recursos económicos para su sostenimiento; a pesar de que el vicealmirante Azueta se encontraba retirado y enfermo a sus 61 años de edad, fue invitado a secundar tal movimiento, a lo que se negó decididamente en cambio, a su hijo Manuel, capitán de navío apodado el cabezón Azueta, le toco combatir con los rebeldes, lo que hizo con lealtad y valor para con el gobierno obregonista, ya que en el año de 1925 fue asesinado en Tampico por cuatro desconocidos en estado de ebriedad, y apropocito de que el capitán Azueta había reclamado a un oficial del ejercito que uniformado se encontraba en una cantina para que se retirara lo que acepto este pero lo que incomodo a los primeros que atacaron a golpes al indefenso marino, matándolo de un tiro que le entro en el ojo derecho, causándole una muerte instantánea, este era el tercer hijo que en forma dramática perdían el anciano vicealmirante, quien desde entonces decayó visiblemente recrudeciendocele diversos achaques, entre los cuales la arteriosclerosis casi le impedía caminar. Así llego el invierno de 1925.

Fotografía que reconstruye el momento en que el comodoro Manuel Azueta -tras combatir a los invasores de Veracruz- recibía instrucciones del general Gustavo Maass en el campamento de Tejería.

El viejo marino enfundabas en su gabán y buscaba el calor de un sol mortecino y entre nubarrones. La fiel compañera de su vida permanecía a su lado y a ella contaba que entreveía próximo su fin. Y entonces le solicitaba ser sepultado en la tumba que desde once años atrás le aguardaban los restos de su heroico hijo José, para yacer junto a el por toda la eternidad, ya que el deber le impidió estar a su cabecera en el lecho mortuorio. Así, cuando su vida se extinguió a las ocho de la mañana del 21 de diciembre de 1925, se iniciaron los tramites para enterarlos bajo el monumento que recuerda al hombre que voluntariamente se inmolo en su Patria, secundado el ejemplo que cerca de el daba su padre al defender los gloriosos muros de la Escuela Naval, alma mater de ambos y de la Marina Mexicana.

CONCLUSIÓN

En esta investigación nos relata como fue la vida de Manuel Azueta y sus estudios en la escuela naval de la que mas tarde por sus esfuerzos e inteligencia llego hacer director el realizo comisiones en los litorales mexicanos y extranjeros el ocupo el grado de comodoro por su gran desempeño en invasión norteamericana en 1914.

El Ilustre Veracruzano Manuel Azueta organizo la defensa de la escuela naval en la cual su hijo José Azueta ascendió a vicealmirante en el puerto de Veracruz en la que mas tarde por defender valientemente a Veracruz murió, al enterarse Manuel Azueta de la muerte de su hijo con gran valentía e inteligencia asumió los hechos ya que en esos momentos no se encontraba a su lado años mas tarde Manuel Azueta decide enviar su baja la cual no es aceptada ya que para el tenían un proyecto que realizó con muchas inteligencia ya que mas tarde aprobaron su petición.

Podemos darnos cuenta que nuestra hipótesis se ha cumplido ya que el Ilustre Veracruzano Manuel Azueta llego ha ser un personaje historico en Veracruz por que inspirado en sus progenitor ya que también su vida la dedico a la marina y así también recibió en apoyo de su familia que siempre estuvieron apoyando su carrera en la Marina.

BIBLIOGRAFIAS

BIBLIOGRAFIA I

Libro - Manuel y José Azueta “ Héroes en la gesta de 1914 ”.

Autor - Leonardo Pasquel.

Editorial - Citlantepetl.

Lugar De Impresión Editorial Y Fecha - México 7, D.F. el 21 abril de 1967.

Paginas - 1 a 65.

BIBLIOGRAFIA II

--- Diccionario de historia, biografía y geografía de México Purrua.

--- Editorial Purrua.

--- México, D.F. 1986

--- Quinta Edición.

--- paginas 251 a 252.

BIBLIOGRAFIA III

--- Biografía integral de la ciudad de Veracruz ( 1519 - 1969 )

--- Leonardo Pasquel

--- colección suma veracruzana.

--- paginas 85 a 91.

(donado de la biblioteca Nacional e Historia).

BIBLIOGRAFIA IV

--- Pto. De Veracruz “ imágenes de su historia”

--- Bernardo García Díaz

--- Archivo general del estado de Veracruz

--- México 1992.

--- paginas 64 a 198

ANEXOS.

GLOSARIO.

COMODORO: Nombre que se le da en Inglaterra y otras ciudades al capitán de Navío

cuando manda mas de tres buques.

LACONICO: Breve, conciso, resumido.

CRONOGRAMA.




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