Luces de bohemia; Ramón María del Valle Inclán

Literatura española contemporánea. Generación del 98 y modernismo. Esperpento. Costumbrismo. Teatro del siglo XX. Argumento

  • Enviado por: Laura
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Teatro de principios del siglo XX:

En el primer tercio del siglo triunfan varios tipos de teatro:

  • La alta comedia. Llamada también comedia burguesa, triunfa con Jacinto Benavente. Este teatro muestra, desde una perspectiva suavemente crítica los pequeños vicios de la burguesía cosmopolita. Interesa mas el retrato social que el análisis psicológico de los personajes, que responden al esquema de los personajes-tipo. Lo mas renovador de este teatro es la naturalidad de los diálogos. El público aceptó con agrado estas obras en las que la leve crítica se expresaba de forma elegante y distinguida.

  • El teatro poético. Teatro en verso que pretende reflejar la sensibilidad modernista y supone una reacción contra el teatro realista y costumbrista. Aspira a la representación de mundos de belleza mediante la palabra poética, la música, los decorados y la escenografía. Sin embargo, las obras que triunfaron en España fueron las que abandonaron el modernismo y confundieron el teatro poético con un teatro en verso que se inspira en el drama romántico histórico.

  • El teatro costumbrista. Responde a una visión idealizada, autocomplaciente y tópica de la vida popular. Es heredero del sainete y de la zarzuela. Suele presentar ambientes pintorescos en los que se mueven tipos populares que viven y solucionan sus conflictos cotidianos. El humor se basa en personajes graciosos y en el lenguaje casticista. Lo mas renovador de este teatro es la incorporación de un lenguaje popular. Los mejores representantes fueron Carlos Arniches y los hermanos Serafín y Joaquín Alvarez Quintero.

  • El teatro innovador. Junto al teatro de gran éxito se escribieron obras renovadoras que no consiguieron el favor del publico y quedaron reducidas a círculos minoritarios. Entre los escritores que experimentan nuevas formas dramáticas se encuentran Unamuno, Azorín, sobre todo Valle- Inclán y más tarde García Lorca.

El Esperpento:

Fue revolucionario, pero no triunfo en su tiempo porque se adelanto a éste.

En una entrevista del 7 de Diciembre de 1938 con Gregorio Martínez Sierra publicada en el periódico “ABC” Valle-Inclán dice que hay tres modos de ver el mundo:

  • De rodillas: Héroes con condiciones no humanas superiores.

  • De pie: El personaje es un personaje natural, igual que cualquiera de nosotros (como los de Shakespeare)

  • Levantando la nariz: Considera a los personajes como inferiores, con un toque de ironía.

  • La perspectiva numero tres, Levantando la nariz, es la que motivó a Valle a hacer sus esperpentos. Mueve a sus personajes como marionetas porque él es superior.

    Valle-Inclán dice que el esperpento es un género literario pero para la crítica es una estética.

    Desde el punto de vista formal, esta obra de teatro tiene una estructura similar a los guiones de cine. Las acotaciones nos están al servicio de ser meras notas dirigidas a un director potencial; aquí tiene un valor descriptivo y narrativo crítico

    Este movimiento esta relacionado con el Dadaísmo y el Expresionismo.

    LUCES DE BOHEMIA:

    ESCENA I:

    En esta primera escena, nos presenta a Max Estrella, a Madame Collet, su mujer y a su “amigo” Don Latino, y a su hija Claudinita.

    Comienza presentando la buhardilla en la que viven Max y su familia.

    Max y su mujer dialogan sobre la situación económica en la que viven, en donde Max ofrece su solución, un suicidio colectivo. Ante este suicidio el único inconveniente con el que se encuentra es el de su esposa, preocupada porque tienen una hija y esta es joven.

    Las acotaciones de esta primera escena nos presentan un Max de larga barba ya algo canosa, su cabeza ciega con rizos y como poeta andaluz de odas y madrigales.

    Des pues de conversaciones, llaman a la puerta, es Don Latino de Híspalis, “amigo” de Max al que presentan como un vejete asmático, con gorra militar y anteojos.

    Don Latino había llevado unos libros de Max para venderlos, recibiendo por ellos tres pesetas. Recién llegado, Claudinita comienza una critica a la cual Don Latino responde exigiendo educación y modales. Aquí vemos que el lenguaje de Claudinita esta lleno de vulgarismos (vivales, golfo, le arranco los ojos)

    La escena termina con la salida de Don Latino y Max en busca de Zaratustra, persona quien había llevado los libros Don Latino, para hacer un trato mas justo.

    ESCENA II:

    Nos presenta la tienda de Zaratustra como una cueva donde los libros se amontonan pareciendo escombro. Zaratustra es totalmente degradado en su descripción “abichado y giboso” “cara de tocino rancio” “encogido en el roto pelote de una silla...” y animalizado ya que mantiene conversaciones con un gato, un loro y un perro. Este grupo de animales aparece personificado y cabe destacar al Loro con su “¡viva España!”, frase totalmente acorde con la naturaleza del animal.

    En la puerta aparecen Don Latino y Max, este comienza amenazando a Zaratustra con deshacer el trato si no es mas justo, Don Latino interviene, momento por el cual se lo animaliza como perro cobarde.

    Zaratustra engaña a Max ayudado por la complicidad de Don Latino, mostrando la falsedad de este.

    Entra un hombre alto, Don Gay Peregrino, saluda educadamente. Comienza a contar su paso por Inglaterra con Zaratustra, Don Latino y Max.

    Durante estas conversaciones pasa por delante de la tienda sin que Don Latino, Max, y Don Gay se den cuenta, un tropel de polizontes con un hombre maniatado. Aparece un chico, El Pelón alborotando con un grito de “¡viva España!” que corean el perro (humanización) “guau, guau” y Zaratustra “¡esta buena España!”

    Don Gay y Zaratustra continúan hablando en un rincón mientras Max y Don Latino se dirigen hacia la taberna de Pica Lagartos.

    ESCENA III:

    Sucede en la taberna de Pica Lagartos, aquí conversan Max, D. Latino, la Pisa Bien, el Chico de la Taberna y el Borracho.

    La Pisa Bien entra en busca de Max para que este le pague un décimo de Lotería, Max va a devolvérselo, pero tras las intervenciones del Chico de la Taberna y D. Latino, Max prefiere vender la capa y quedarse el décimo aun a costa de su salud, como en las acotaciones observamos “...en los ojos ciegos un vidriado triste, de alcohol y de fiebre...” el encargado de ir a vender la capa es el Chico de la Taberna, mientras, siguen las conversaciones los demás. El Rey de Portugal, novio de la Pisa Bien, entra a formar parte de la escena y en sus conversaciones con esta vemos el registro vulgar que utilizan (argumentos de esa golfa, ¿te caminas?, soleche, calla bocón, no introduzcas tú la pata, so pelma, filfa...) El chico de la Taberna regresa sangrando porque un miembro de la Acción Ciudadana le dio un golpe. Grupos vocingleros entran en la Taberna, El Rey de Portugal y la Pisa Bien se van. Ni Max ni D. Latino hacen comentario alguno. El chico de la Taberna da a Max las nueve pesetas logradas por el abrigo.

    Max y Don Latino se van en busca de la Pisa Bien que se marcho con el décimo de Lotería y estará, según el Chico de la Taberna, en la Modernista.

    ESCENA IV:

    La acotación presenta a Max y a Don Latino como dos borrachos lunáticos y filósofos peripatéticos. Van andando hacia la Buñoleria Modernista en busca de la Pisa Bien, a la que encuentran a la entrada donde finalmente recuperan el décimo.

    Cuando se disponen a entrar en la Buñoleria sale un grupo de modernistas tardíos, Clarinito, Pérez, Lucio Vero... y Dorio de Gadex. Este ultimo se dirige hacia Max con frases de respeto y admiración “ ¡Padre y Maestro Mágico, salud!”

    Max y Dorio de Gadex comienzan a hablar de política, conversación dentro de la cual gritaran a coro “¡muera Maura!” y a la que siguen unas coplas de los Modernistas contra el mismo, que se ven interrumpidas por la aparición de la policía.

    La forma en que la acotación presenta a la policía no tiene nada que ver con lo que aparece. El Jefe de la caballería municipal es el Capitán Don Pitito, que hace llamar al Sereno para que se encargue de Max, los Modernistas vitorean “¡acompañamos al Maestro!”

    Dos guardias salen de la Buñoleria, que serán ahora los encargados de llevarse a Max al ministerio de la Gobernación acompañados por el grupo de los Modernista y Don Latino.

    ESCENA V:

    La acotación ridiculiza de una forma critica tanto al ministerio de la Gobernación, como a Don Serafín, en la voz de la calle conocido como Serafín el Bonito.

    Max entra y se dirige a Serafín el Bonito con desacato. El Guindilla interviene en la conversación y este también es tratado por Max de forma arrogante y grotesca “...tu, gusano burocrático no sabes nada, ¡Ni soñar!” por lo que es definitivamente detenido, aunque no por ello cambiara de actitud. Finalmente Serafín el Bonito ordena que sea llevado al calabozo mientras Max y los guardias intercambian insultos.

    Los Modernistas y Don Latino salen del ministerio de la Gobernación dejando tras de si ruido de bofetadas.

    ESCENA VI:

    En el calabozo Max se encuentra y conversa con un preso catalán, revolucionario y anarquista, hablan del problema de los obreros catalanes y del poder que tiene el dinero en la sociedad, proponen como solución para España acabar con la riqueza y hacer la revolución.

    Max desde el primer momento cambia totalmente de actitud, su lenguaje arrogante por un trato hacia el preso de igual a igual, e incluso podríamos decir que llega a tratarle como a alguien superior, ya que llora su marcha y en la ultima frase le dice “... abracémonos, hermano”

    En esta escena, que solo se ve interrumpida por la entrada del Llavero, nadie es esperpentizado.

    ESCENA VII:

    La acotación nos presenta la Redacción de El Popular, en la sala no hay nadie mas que “...un hombre calvo, el eterno redactor de perfil triste...”

    Detrás de una mampara aparece el Conserje que es descrito como un vejete renegado, bigotudo y tripón, descripción con la que realiza una cruel y grotesca metáfora “...parejo de aquellos bizarros coroneles que en las procesiones se caen del caballo” el Conserje hace pasar a los Modernistas y a Don Latino a ver a Do Filiberto, el eterno redactor de perfil triste.

    En las conversaciones que mantienen observamos que Don Filiberto utiliza un lenguaje culto, que llega hasta la pedantería, y como esta sometido al poder político “... nuestro periódico sale inspirado por Don Manuel García Prieto. Reconozco que no es un hombre brillante, que no es un orador, pero es un político serio...” también lo vemos cuando se excusa de no poder recoger la protesta de los modernistas en el periódico porque “desconozco la política del periódico con la dirección de seguridad...”

    Dentro de las conversaciones critica a los Modernistas refiriéndoles que a nada admiran, les llama cínicos e iconoclastas y que a quienes llaman maestros faltan al respeto.

    Acaba contraponiendo a estos los miembros de la Acción Ciudadana a los que define como una juventud estudiosa, preocupada y llena de civismo. Don Latino niega esa afirmación, y le refiere que al menos no son honorables policías.

    ESCENA VIII:

    La escena comienza con una descripción de la secretaria particular del Ministro, en la acotación, totalmente degradante “olor de brevas habanas, malos cuadros, lujo aparente y provinciano...”

    Max llega a la secretaria una vez es liberado, habla con Dieguito, secretario del Ministro, por quien se entera del porque de su liberación. Dieguito se dirige a Max con respeto y alabanza “ ...Allá le quieren a usted. A usted le quieren en todas partes. Usted me deja mandado aquí y donde sea...”

    Max exige ver al Ministro al que ya conocía, para darle a este un aqueja de su injusto arresto. Una vez dentro del despacho, el Ministro y Max conversan sobre la situación actual de ambos, la actitud de Max en estas conversaciones es contradictoria y lúcida a la vez, ya que se queja su situación por haber escogido la vida que lleva, pero a la vez no hace nada por cambiarla.

    El Ministro al ver el estado lamentable de su compañero le propone un trabajo fijo, Max lo acepta debido a su lamentable situación económica.

    Le comunican que alguien le espera en la antesala, es D. Latino de Híspalis, a quien Max se refiere como a su perro.

    Cuando Max se marcha, el Ministro habla con su Secretario sobre la envidia que tiene de Max ya que este siempre ha hecho todo lo que ha querido hacer, escribir, pese a pasar hambre y calamidades.

    ESCENA IX:

    Max y Don Latino entran en el Café Colón, se encuentran con Rubén Darío, cenan juntos y charlan sobre la muerte, ante la cual la actitud de Rubén es temerosa y la de Max por el contrario es totalmente despreocupada, hablan también sobre Dios, la Iglesia y la Biblia, Rubén Darío cree en todo ello, Max lo considera una estupidez. Durante la cena Max le pide a Rubén que recite uno de sus versos, versos en los que aparece el Marques de Bradomin.

    La escena termina con un brindis mientras evocan y suspiran por el lejano Paris

    ESCENA X:

    Max y Don Latino salen del Café y se encuentran con unas prostitutas que estaban en la calle, son la Vieja Pintada y la Lunares. Las prostitutas intentan entablar una conversación y ante la primera negativa utilizan como recurso pedirles un cigarrillo, finalmente obtienen un puro y conversación. Al ser este presente de mas valor que un cigarrillo, la Vieja Pintada, opta por guardarlo para una ocasión, para el inspector de Higiene. Valle- Inclán critica de este modo lo fácil que resulta un soborno.

    Don Latino se marcha con la Vieja Pintada mientras Max habla con la Lunares, esta utiliza un lenguaje vulgar, al igual que su compañera, llena de gitanismos (mague, pirante, mule...)

    La Lunares intenta seducirle y Max en un principio le advierte que no tiene dinero pero a esta le gusta y logra seducirlo. En ese momento aparece de la oscuridad Don Latino.

    ESCENA XI:

    Max y Don Latino andan por la calle, escuchan los llantos de alguien, es una madre que tiene en sus brazos a su niño muerto. Max califica la voz de la madre como una voz trágica y colérica que le traspasa.

    Esta escena se divide en dos partes, marcadas por dos muertes, la del niño y la de un preso al intentar fugarse. En ambas intervienen diversos personajes que van dando su opinión de lo que ha sucedido, una trapera, un tabernero, una portera, un guardia...Ninguno de ellos le da la suficiente importancia a los sucedido y califican de exagerada la actitud de la madre.

    Aparece el Sereno, personaje que da la noticia de la muerte del preso, junto a la madre los dos únicos no esperpentizados.

    Don Latino opina que la madre exagera, esto junto a la segunda muerte, exasperan a Max, quien ya no soporta la situación y decide irse mientras califica la vida como un circulo dantesco, y alude a los comentarios de la gente para recriminar a Don Latino que es igual que ellos. Termina queriendo ir al viaducto, no ve ninguna salida.

    Don Latino no da importancia a sus palabras.

    ESCENA XII:

    Max y Don Latino están sentados en una puerta filosofando. Hace frió y Don Latino decide ir a dar un paseo para entrar en calor. Max no puede levantarse, situación que Don Latino considera una farsa, es en ese momento cuando Valle- Inclán por boca de Max expone su teoría del Esperpento“Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada. España es una deformación grotesca de la civilización europea. Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta. Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.”

    Don Latino cree que las palabras de Max son fruto del alcohol que había ingerido al igual que su negativa a levantarse y creencia de que esta muriéndose.

    Finalmente Don Latino decide dejarle, creyendo que dormía la borrachera, no sin antes cogerle la cartera por si alguien se la robase.

    Una Vecina y la Portera salen a la calle y se encuentran a Max tirado en la puerta. Llaman a Madame Collet pero ya es tarde, Max esta muerto.

    ESCENA XIII:

    Tiene lugar el velatorio en casa de Max. Están junto a Madame Collet y a Claudinita, despidiendo a Max, Dorio de Gadex, Pérez y Clarinito. Aparece Don Latino que comienza a elogiar al difunto, frases entre las cuales se apropia una de las que Max dirigió a Rubén Darío “ Max, hermano mío, si menor en años, mayor en prez” Mostrando así alabanza y aprecio hacia Max.

    Claudinita pide a los Modernistas que se lo lleven, ya que lo culpa de la muerte de su padre.

    Aparece Basilio de Soulinake, amigo de Max y afirma que no esta muerto, sino en estado de catalepsia. La Portera y Basilio de Soulinake se enfrentan en una discusión sobre el verdadero estado de Max, discusión en la cual vemos la gran diferencia que existe entre el lenguaje de ambos. Este detalle bufo y la descripción de Don Latino en las acotaciones y las que se hace el a si mismo como perro, mezclan lo trágico con lo cómico.

    La escena termina con el cochero fúnebre a punto de llevarse a Max.

    ESCENA XIV:

    Entierro de Max; dos sepultureros, mientras se fuman un cigarrillo, comentan la situación que vive España, donde según ellos, sólo se premia lo malo. Entran en escena Rubén Darío y el Marqués de Bradomín, andando, mientras alaban a los griegos, según ellos la única civilización que ha sabido divinizar la vida, pero afirmando a la vez que no cambiarían su bautismo de cristiano por nada.

    Continúan la conversación hablando sobre Shakespeare, elogiando sus obras.

    Los Sepultureros les avisan que van a cerrar el cementerio, comienzan así una charla sobre las familias de los difuntos y cómo estas se olvidan en muy poco tiempo de ellos. El Marques de Bradomín repite una y otra vez el poco tiempo de vida que le queda.

    Salen del cementerio.

    ÚLTIMA ESCENA:

    Esta última escena sucede en la taberna de Pica Lagartos, una de los ambientes más degradados de la obra.

    Don Latino esta totalmente ebrio y sigue bebiendo mientras se lamenta de la muerte de su amigo Max, del astro, porque se ha quedado solo. Don Latino proclama que él se va a encargar de publicar los escritos de Max aún cuando se arruine, situación totalmente contradictoria porque ha cobrado el décimo de Max que resulto ser premiado sin ni siquiera pasar por casa de Madame Collet a compartirlo. Esto demuestra como Don Latino es un egoísta y no cambia.

    Cuando los demás que están con él en la taberna, Pica Lagartos, la Pisa Bien, el Chico de la Taberna... se enteran de que tiene el premio del décimo cada uno hace lo posible por conseguir algo del dinero.

    Mientras, entra Pacona, una vieja que vende periódicos a dejar un ejemplar. A través de este periódico conocen la noticia de la muerte de Madame Collet y su hija Claudinita, que se sospecha suicidio. Se unen así la primera escena, solución que dio Max, el suicidio colectivo, y el final que todos tuvieron.

    Don Latino, ante la noticia, en lugar de apenarse, simplemente reconoce que podría haberlo evitado.

    Termina la escena con la repetición de frases que ya habían aparecido”¡Cráneo privilegiado!” y la frase de Don Latino en la que dice que el mundo es un esperpento.

    COMENTARIOS:

    • Todos los acontecimientos transcurren en 24 horas aproximadamente.

    • Rompe la unidad de lugar para dar un repaso a la sociedad del momento.

    • La vida de Max simboliza la situación de la España del momento y Max no hace ningún esfuerzo por salir de esa vida. Se traza su propia desgracia, pero a la vez, hay una situación social que lo lleva a ello. Todo el sistema económico tiene como base el abuso.

    • Junto al lenguaje callejero se utilizan cultismos y latinismos. Muchos personajes parecen expresarse en un lenguaje que no les corresponde.

    • Utilización de distintos registros lingüísticos con una función crítica o paródica.

    • Las acotaciones tienen un valor expresionista.

    • Hay unos trece espacios diferentes y todos son degradados.

    • Carece de actos, se divide únicamente por escenas, quince, y de distinta duración

    • El tono es de quejido, hay mas de elegía que de sátira

    • La finalidad es representar un mundo grotesco.

    • Es la realidad contemplada a través de las lágrimas.

    VALLE-INCLÁN, Ramón de.

    Luces de bohemia. 8ª Ed. Espasa- Calpe.

    Colección Austral. 1977.