Biografía


Livingstone y Stanley


Índice

1. La vida del doctor David Livingstone 2

2. Entrevista al doctor David Livingstone 4

3. La vida de Sir Henry M. Stanley 7

4. Entrevista a Sir Henry M. Stanley 10

5. Relación de Livingstone y Stanley con su tiempo 14

6. Citas y bibliografía 20

Apéndices. Recorridos de Livingstone y Stanley 22-23

La vida del doctor David Livingstone

Livingstone (David Livingstone)

Explorador escocés (Blantyre, Lanarkshire, 1813 - Chitambo, Zambia, 1873).

De él afirmó Lord Curzon: “Su obra se eleva con monumental grandiosidad entre las realizaciones del espíritu humano”. Livingstone no fue sólo el descubridor de gran talla o el cartógrafo de vastas regiones todavía desconocidas a mediados del siglo XIX: su sentido de una “misión” que cumplir y su acción constante contra la esclavitud le sitúan un poco aparte respecto de otros exploradores.

Nacido en el seno de una familia pobre, David Livingstone tuvo que trabajar en una fábrica de hilados para pagarse los estudios de medicina, que simultaneó con los de teología. Con esta base confiaba que se le encomendara una misión de evangelización en China. Pero la guerra del Opio significó el fin de sus esperanzas. Tuvo que contentarse con el África austral.

En 1840 desembarcó en El Cabo y se trasladó a continuación a Kuruman, principal centro de misiones protestantes de Bechuanalandia (hoy Botswana). Se familiarizó durante largo tiempo con el mundo africano y se casó con la hija de su superior.

Muy pronto sus actividades se dirigieron hacia la busca de nuevos centros de fundación de misiones. Con este objetivo, en 1849 cruzó el desierto de Kalahari y descubrió el lago Ngami (en el Noroeste de la actual Botswana). En 1851 llegó a un afluente del Zambeze, el río Cuando. Tras haber trasladado a su mujer y a sus tres hijos a El Cabo (1852) volvió a partir hacia el norte y alcanzó la zona de transfluencia que rodea el lago Dilolo, en Angola (1854). De este modo entró en contacto con la cuenca del Congo. Pero entonces contrajo las fiebres y tuvo que regresar a toda prisa a las posesiones portuguesas del litoral atlántico, donde los misioneros católicos le dispensaron una fraternal acogida.

Su regreso, en septiembre de 1854, significó la primera travesía del África austral. En un lento viaje de vuelta, fue descendiendo a lo largo del Zambeze, lo que le permitió hacer (17 de noviembre de 1855) el célebre descubrimiento de uno de los más maravillosos paisajes del mundo: a varios kilómetros de distancia, inmensas columnas de humo “harían pensar en uno de esos incendios de vastas extensiones de pastos que se ven con frecuencia en África”, escribía. Se trataba de los vapores generados por las prodigiosas cataratas a las que llamó, en recuerdo del nombre de su reina, las cataratas Victoria.

Descendiendo a lo largo del río, alcanzó el mar el 20 de mayo de 1856. Una gira de conferencias por Inglaterra le permitió presentar el balance de esta gran exploración. En 1858 regresó a África, con el título de cónsul de la región de Zambeze, y exploró una vez más el curso inferior del río. Remontando luego uno de sus afluentes, el Shire, alcanzó el lago Nyasa (16 de septiembre de 1859), cuya carta dibujó.

Pero muy pronto las pruebas se abatirían sobre el explorador. En 1862 murió su mujer, que le acompañaba en el viaje. Además, el año siguiente Londres le relevó de su misión oficial y tuvo que regresar a Europa.

Gracias a su tenacidad consiguió reanudar sus exploraciones, esta vez con ayuda de suscripciones particulares (1866). Ahora quería intentar resolver el complejo problema de los afluentes del Nilo superior. Al principio chocó con los traficantes de esclavos, cuyo comercio combatía. Le robaron parte de su bagaje y su preciosa farmacia. Pero no por eso interrumpió la más minuciosa de todas sus exploraciones, estudiando las regiones comprendidas entre los lagos Nyasa y Tanganyka. En noviembre de 1867 descubrió el lago Nweru y en julio de 1868 el lago Bangweulu. En 1869 llegó al Lualaba (Congo Superior), del que pensó que tal vez se trataba de uno de los brazos madre del Nilo. Pero las fiebres le impidieron continuar sus investigaciones. Tuvo que regresar a las orillas del lago Tanganyka.

Mientras tanto, la opinión pública inglesa comenzaba a inquietarse ante la falta de noticias del gran explorador. El editor del New York Herald encomendó a uno de sus reporteros la misión de partir en su busca. Así fue como el 10 de noviembre de 1871 tenía lugar en Ujiji, el célebre encuentro entre Stanley y Livingstone, que proporcionó una excelente oportunidad al primero para dar muestras de su sentido del humor (“Mister Livingstone, I presume?”). Pero el periodista no logró convencer al explorador para que abandonara aquellos viajes, que le habían agotado.

Livingstone volvió a partir hacia el lago Bangweulu, pero murió, la noche del 30 de abril al 1 de mayo de 1873, en Chitambo (al sudeste del lago). Sus porteadores embalsamaron su cuerpo con aguardiente y lo trasladaron a Zanzíbar: se le concedió el honor de ser enterrado en Westminster al hombre que más había hecho por conocer el interior de África.

Durante su vida escribió entre otras obras: “Missionary Travels and Reseaches in South Africa” (Viajes misioneros y estudios en África del sur), en 1857, y “Narrative of an Expedition to the Zambesi and its Tributaries” (Relación de una expedición a la cuenca del Zambeze), en 1865.

Entrevista al doctor David Livingstone

En nuestra entrevista de hoy tenemos al célebre explorador, el doctor Livingstone.

En primer lugar comprobaremos sus conocimientos de la época en la que vivió; veamos que tan puesto está el doctor en la historia de sus años.

-Buenos días doctor Livingstone, vamos a comenzar con la entrevista.

Pregunta: Díganos, ¿sabe lo que ocurrió aquí en España un año después de su nacimiento?

Respuesta: Sí, creo que, concretamente, se refiere al restablecimiento de la Inquisición en 1814

P: Bien, ahora cuéntenos qué sabe de las cosas importantes que sucedieron en los primeros diez años de su vida.

R: Veo que me está poniendo a prueba, muy bien, le contaré lo que desea. En 1815 Rusia, Austria y Prusia forman la Santa Alianza, se instala el gas en Londres, Kotezebue explora las islas Marshall y Hawai y Goethe escribe “ El despertar de Epiménides”.

En 1816 es la independencia de Argentina.

En 1819 hay una censura de la prensa en Inglaterra y Byron publica: “ Don Juan”.

En 1821 William Wilberforce funda la Sociedad antiesclavista.

1822: Libertad de Asociación en Inglaterra.

De 1823 recuerdo tan solo la Independencia de América Central.

  • Es evidente que está usted muy puesto en lo que ocurría en su época.

  • Desde luego, así es.

Visto esto seguimos hablando con el doctor Livingstone de otro tema: sus inicios en la exploración.

P: Cuéntenos doctor, ¿cómo fueron sus inicios?

R: Yo empecé como misionero en África “tratando de redimir infieles y transmitir los beneficios de la civilización”1, claro que me di cuenta que ésta había llevado allí miseria, muerte y esclavitud, pero yo estaba convencido de la superioridad del mundo al que pertenecía y lo que peor me parecía era el tráfico de esclavos.

P: ¿Hizo muchos amigos allí en sus primeros viajes?

R: Al principio me consideraban alguien “perteneciente a una tribu hostil y violenta”2 pues eso era lo que les habían contado, pero cuando charlé con ellos todo cambió. Al principio pensaron que era portugués y yo les enseñé mi piel y mi pelo más claros que los de los portugueses, así que me dijeron que si no era portugués debía de ser de aquella tribu que amaba a los negros y ahí acabaron los problemas.

P: ¿Fueron todas las relaciones con las tribus tan buenas?

R: Bueno, en realidad no siempre las cosas fueron tan bien; Recuerdo mi viaje al valle de Mabotsa en donde “convivía con los bechuanas, predicaba mi religión y trataba sus dolencias”3. Pero poco tiempo después de instalarme allí hubo un suceso que estropeó un tanto nuestras relaciones; resultó que en una cacería un león logró llegar a mí y atacarme, me hizo varias heridas y me rompió un brazo el cual jamás volví a tener bien. El león finalmente se desangró, murió y fue quemado pues se creía que había sido hechizado para atacarnos. Con los bechuanas tuve una buena relación, incluso conseguí que el jefe de la tribu de los bakwena, Sechelé, “se convirtiera al cristianismo y se bautizara”4Pero los demás miembros de la tribu se negaron a hacer lo mismo que su jefe y pensaban que “el hombre blanco había introducido malos espíritus en el cuerpo de Sechelé para así conseguir que renunciara a sus creencias tradicionales”5. A mí me acusaron de hacerle perder su capacidad para hacer llover y que por ello la sequía asolara la zona.

Sabemos que el doctor Livingstone permaneció mucho tiempo en África y queríamos saber qué proyectos traía en mente a su regreso a Londres.

P: Doctor Livingstone, usted permaneció diecisiete años en África antes de volver a Londres, dígame, ¿qué proyectos traía para su país tras aquella aventura?

R: ¡Tenía proyectos a cantidades! Casi había olvidado mi lengua nativa pero me sentía lleno de proyectos e ideas como le digo; en mi “se unían el deseo de evangelizar y la convicción de las inmensas posibilidades comerciales que el oro, el algodón, el café y los cereales africanos podían ofrecer a mi país, así como la decisión de luchar para que se acabara con el tráfico de esclavos que asolaba el continente”5

A todos nos gustaría saber algo más sobre su vida en familia, por eso indagamos en ello.

  • Ahora, si usted me lo permite, le haré unas preguntas un poco más personales.

  • Adelante, adelante, una entrevista es una entrevista.

P: Usted se casó con la hija mayor de los Moffat en enero de 1845, se enamoró de ella tras una enfermedad por la que usted pasó y la cual Mary Moffat le asistió en todo momento; ¿me equivoco?

R: En efecto, fue tal y como usted dice.

P: ¿Podría contarnos algo de sus vidas en común durante los primeros años?

R: Permítame que me remonte a aquella época... Mary y yo nos casamos a mi regreso de Mabotsa, a donde yo había partido cuando me recuperé de mi enfermedad y entonces construimos la casa en la que viviríamos. Todos estaban muy felices con nuestra boda, pero sé que para Mary resultó una vida muy dura a la cual nunca llegó a acostumbrarse del todo, entre otras cosas porque pasábamos largos periodos de tiempo sin vernos.

Permanecimos juntos en el valle de Mabotsa durante seis años mientras evangelizábamos y ayudábamos a los indígenas.

Entretanto nació nuestro primer hijo Roberta, tras él nació Ganes y por último Thomas. Estos dos últimos nacieron en una región más al norte llamada Chounuané y allí realizábamos duros trabajos en los que mi mujer, a parte de los duros y penosos trabajos de la casa, daba clases en la escuela y me ayudaba con las tareas religiosas, era una mujer muy trabajadora.

Con todo esto transcurrieron nueve años y siempre tuvimos muy buenas relaciones con todas las tribus con las que nos asentamos, mis hijos jugaban con los nativos y aprendían sus dialectos, mientras, yo seguía con mi labor de convertir a las gentes al cristianismo.

Por último quisimos curiosear en su relación con Sir Henry Morton Stanley.

P: El señor Stanley salió en su busca enviado por un famoso periódico inglés; cuéntenos, cuando por fin se encuentran, ¿qué fue lo que ocurrió?

R: En realidad fue un encuentro simple y amistoso. Al encontrarnos, el doctor Stanley, levantando su gorro me dijo: “El doctor Livingstone, supongo”

Yo respondí afirmativamente saludando también con mi gorra y después nos dimos un apretón de manos entrando en la cabaña en la que yo vivía; él debía estar muy emocionado, pero, ocultandolo en la medida de lo posible, me entregó unas cartas que llevaba esperando hacía años.

P: Cuéntenos algo que le sucediera en un viaje con Stanley.

R: Cuando fuimos a “ Niasanga un jefe nos pidió algodón para dejarnos pasar, pero yo me negué si no recibía nada a cambio, era artimaña contra artimaña; finalmente conseguimos que nos dieran vino de palmera y un cordero, con tan mala suerte que los porteadores se emborracharon con el vino y huyeron con parte de las provisiones y municiones.

Aunque tratamos de evitar los lugares peligrosos fuimos atacados en dos ocasiones finalmente tras una tormenta, logramos avanzar”6.

  • Muchísimas gracias doctor Livingstone por responder tan gentilmente a mis preguntas, esto ha sido todo, buenas tardes.

  • De nada amiga mía, ha sido todo un placer.

La vida de Sir Henry M. Stanley

Stanley (John Rowlands, Sir Henry Morton)

Explorador británico (Denbigh, País de Gales, 1841 - Londres 1904).

Nació en Denbigh, en 1841, de una familia humilde, e hijo natural. Fue abandonado por su madre y recogido, durante algún tiempo, por su abuelo. Más tarde permaneció con sus tíos hasta ser confiado, a la edad de seis años, a la "Unión Workhouse" de Saint Asaph, una siniestra institución, en la que realizó brillantes estudios. Se evadió a los 15 años, tras haberse rebelado contra los malos tratos de los que era víctima en el internado. Encontró asilo en casa de un primo y después obtuvo un pequeño empleo en Liverpool, donde se unió a marinos y se embarcó como mozo en un barco con destino a Nueva Orleáns (1858).

Una vez en América, sin el menor medio de subsistencia, tuvo la suerte de ser protegido por un negociante que, tras encontrarle un trabajo, le trató casi como a un hijo y llegó a darle su propio nombre, Stanley. Pero su benefactor murió la víspera de la guerra de Secesión. Sin el menor entusiasmo, tuvo que alistarse en las filas sudistas. El 6 de Abril de 1862, durante la batalla de Shiloh, fue capturado por los nordistas y no tardo en cambiar de bando, pero pronto fue licenciado por una enfermedad.

A partir de ese momento, libre por completo de cualquier obligación, viajó a Europa y, al final de la guerra volvió a América para retomar el uniforme de los federados. Encontró entonces una primera vocación enviando a los diarios crónicas de los combates. Al acabar la guerra, volvió a sus viajes llegando hasta Asia menor, donde fue hecho prisionero, durante semanas, por bandidos. Tras volver a Estados Unidos, se convirtió en un cotizado periodista y escribió artículos sobre las "guerras indias", a las que asistió personalmente.

En 1868, el New York Herald le envió para "cubrir" una campaña británica contra Etiopía. Stanley sobornó a los responsables del telégrafo de Suez y consiguió prioridad para transmitir la noticia. Así, los lectores del periódico conocieron la noticia de la caída de la fortaleza de Magdala mucho antes que los ministros o la reina Victoria. Eso le hizo ganar fama en el mundo periodístico. En 1869 viajó a España con el fin de informar sobre una insurrección Carlista.

El director del New York Herald, James Gordon Bennett, envió a Stanley en busca de noticias de Livingstone, poniendo a su disposición grandes medios económicos. Stanley salió el 21 de marzo de 1871 de la región de Zanzíbar, con una gran caravana con más de 200 personas. Retrasado por conflictos, deserciones y motines, llegó finalmente al poblado de Ujiji, en la ribera oriental del lago Tanganyka. Fue este el momento de su célebre encuentro con Livingstone (10 de noviembre de 1871). Después de realizar una exploración conjunta hacia el norte y el este, Livingstone, muy fatigado por los años de exploración, se negó a volver con Stanley. A su regreso, Stanley conoció el éxito, pero también la envidia y la hostilidad de parte de la opinión pública, que le consideró norteamericano y no apreció sus métodos de exploración, por considerarlos demasiado militaristas. Se llegó incluso a poner en duda la autenticidad de las cartas de Livingstone, que había traído consigo.

Después de seguir la campaña de las tropas británicas contra los Ashanti de Costa de Oro (Ghana) [1873-1874], Stanley se persuadió, tras la muerte de Livingstone, de que debía retomar la antorcha de la exploración y encontrar finalmente las fuentes del Nilo. Con la ayuda del Daily Telegraph y del New York Herald, Stanley volvió a salir de Bagamoyo, frente a Zanzíbar, en noviembre de 1874. Llegó en primer lugar al lago Victoria, que estudió con detalle, gracias a un barco desmontable que llevó consigo. Después volvió a descender el lago Tanganyka y llegó por fin, dos años después de su salida, al Lualaba, el gran río en el que Livingstone había creído ver el origen del Nilo. Gracias al apoyo de un poderoso comerciante de esclavos, Tippoo-Tip (1837-1905), comenzó a descender el Lualaba el 5 de noviembre de 1876, chocando constantemente con la hostilidad de los ribereños. Las cataratas que llevan su nombre fueron sorteadas en enero de 1877. Poco después, resultó evidente que el río se orientaba definitivamente hacia el oeste: el Lualaba resultó ser el curso superior del Zaire (Congo). Uno de los principales descubrimientos geográficos del siglo XIX se debió, por tanto, a Stanley, cuya expedición, diezmada y debilitada, llegó por fin al estuario el 9 de agosto de 1877.

El mayor explorador de la época se puso en lo sucesivo al servicio de un nuevo imperialismo, esta vez personal, representado por Leopoldo II, rey de los Belgas. Habiendo salido de nuevo para África en 1879, aunque de manera discreta, Stanley comenzó a crear de forma metódica puestos avanzados en la cuenca del Zaire por cuenta de un "Comité de estudios del Alto Congo". A partir de este momento se enfrentó a la influencia francesa en la zona, representada por Savorgnan de Brazza, el cual había establecido un puesto avanzado en lo que más tarde seria Brazzaville. La rivalidad entre ambos exploradores fue fuerte. No obstante, gracias a su labor incansable, como lo demuestran la cantidad de tratados firmados con los jefes locales, Stanley consiguió sentar las bases del "Estado independiente del Congo", que fue puesto bajo la soberanía de Leopoldo II (1885).

A pesar de todo ello, la falta de diplomacia del explorador, sus difíciles relaciones con los franceses, así como otras causas, hicieron imposible la continuación de su tarea en las regiones donde la política internacional, es decir, el reparto imperialista de África, tomaba la delantera al explorador. Una diversión se le ofreció entonces a Stanley: Emin bey (más tarde Emin baja), gobernador de Equatoría, al servicio de Egipto, estaba sitiado en la región del lago Alberto por los rebeldes maholistas. Stanley fue encargado, por un comité filantrópico, de ir a liberarlo. A partir de junio de 1887, su expedición remontó el zaire, luego un afluente, el Aruwimi. Después de un viaje muy arriesgado a través de la selva, Emin bey fue reencontrado el 28 de abril de 1888. Este recibió a su "libertador" con boato y no aprobó del todo la necesidad de su "ayuda". Stanley tuvo que insistir mucho para llevarlo consigo hasta Zanzíbar. Poco después de su regreso de África, Stanley se casó con una descendiente de Cromwell (1890) y comenzó a realizar giras triunfales de conferencias por Europa, EEUU e incluso por Nueva Zelanda.

Nacionalizado norteamericano en 1885, recuperó de nuevo la nacionalidad británica en 1892 y pudo entonces iniciar su carrera política, sin relieve por otra parte, al ser elegido para los Comunes como liberalunionista (1895).

Stanley es autor de varios libros que escribió a lo largo de su vida y sus viajes. Entre ellos están "Como encontré a Livingstone" (How I found Livingstone, 1872) en el que narra su primer viaje en busca del desaparecido Livingstone y todas las calamidades por las que tuvo que pasar; una biografía de Livingstone; "Coomassie y Magdala" (1874); "A través del Continente Oscuro" (Through the Dark Continent, 1878); "El Congo y la fundación de su estado libre" (The Congo and the founding of its free state, 1885); "En la oscura África" (In darkest Africa, 1890); "Emín baja y la rebelión en el ecuador" (Emin pacha and the rebelion at the equator, 1890); Y en colaboración con Jephson, "A través de África del Sur" (Through South África, 1898).

Entrevista a Sir Henry M. Stanley

Hoy tenemos, en nuestra entrevista, al distinguido periodista y explorador Sir Henry Morton Stanley.

Empezaremos por que nos cuente un poco sobre su vida antes de iniciarse en la búsqueda del doctor David Livingstone.

  • Buenos días Sir Stanley, vamos a comenzar con la entrevista, ¿qué le parece?

  • Bien, muy bien, adelante.

Pregunta: Cuéntenos algo Sir Stanley: sus inicios en la vida y sus curiosidades, como por ejemplo, ¿cómo es que se vio involucrado en la guerra de Secesión siendo usted británico?

Respuesta: Esa es una buena pregunta - ríe -A mis diecisiete años me embarqué hacia las Américas llegando a Nueva Orleáns. “Llegué sin recursos y allí tuve la suerte de ser protegido por un negociante que me trató como a un hijo y hasta me dio su propio nombre con tan mala suerte que murió justo antes de la guerra de Secesión americana”7. Cuando empezó la guerra y viviendo yo en Nueva Orleáns me vi obligado a unirme al bando sudista.

P: Corríjame si me equivoco, su verdadero nombre no era Henry Morton Stanley, ¿verdad?

R: Sí, está usted en lo cierto, mi verdadero nombre era John Rowlands.

P: Siguiendo con la misma dinámica, cuéntenos un poco de su infancia.

R: La verdad es que no tuve una infancia muy agradable, siendo hijo natural y no legítimo mi madre me abandonó y fui acogido por mi abuelo el cual un tiempo después me dejó al cuidado de mis tíos, éstos a su vez me dejaron en un internado a la edad de seis años.

P: ¿Hicieron eso? Podría contarnos como era aquel sitio? ¿hasta que edad estuvo? ¿qué hizo allí?

R: No me gusta hablar de esto, pero habiéndole prometido, como he hecho, que le contaría todo cuanto quisiera debo hacerlo. El asilo se llamaba “Union Workhouse” de Saint Asaph y de allí me fui con quince años cansado de los malos tratos de los que fui víctima; lo único bueno de ese sitio es que en él “realicé brillantes estudios”8.

P: ¿Cómo empezó con el periodismo?

R: Comencé enviando crónicas de los combates a distintos periódicos desde el bando de los federados. Me gustó aquello y descubrí que a la gente le gustaba lo que escribía. Al terminar la guerra seguí escribiendo hasta ganar popularidad con varios reportajes sobre distintas batallas y levantamientos militares. La más importante fue durante una campaña británica en Etiopía cuando gracias a una pequeña estratagema conseguí que mi periódico obtuviera una exclusiva antes que la misma reina Victoria de Inglaterra. Eso levantó el orgullo americano y me hizo ganar popularidad entre los lectores del periódico y sus allegados quienes recibían por boca de los primeros la anécdota.

  • Muchas gracias Sir Stanley, vamos a cambiar si le parece el curso de la entrevista.

Ahora lo que todos queríamos saber: datos sobre su famosa expedición en busca del Dr. David Livingstone.

P: ¿Cómo se vio envuelto en la “búsqueda y captura” de noticias del desaparecido hacía años Dr. Livingstone.

R: ¡Desde luego esa pregunta no podía faltar!

Trabajaba yo en el periódico “New York Herald” y un día de 1868 me llamó James Gordon Bennett Jr., quien era el director de dicho periódico. Me explicó su proyecto diciéndome: “Tome ahora mil libras, y cuando las haya terminado pida otras mil y cuando se le hayan terminado, otras mil y siga así pero encuentre a David Livingstone”9. Por aquel entonces yo era un gran admirador del explorador y cartógrafo, además de misionero, David Livingstone; así que acepté inmediatamente y de buen grado el encargo encomendado.

P: Y usted partió de inmediato, supongo. ¿Tenía usted idea de donde podía estar el Dr.?

R: No, no partí inmediatamente, es decir, sí que fui a África pero embarcándome en otro asunto primero; resulta que me dirigí primero a Egipto y Persia para informar al periódico de lo que allí estaba ocurriendo. Tardé casi un año en llegar a Zanzíbar primera escala de mi búsqueda. Lo primero que hice una vez allí fue ir en busca del Dr. Kirk, el último que había recibido noticias de Livingstone, aunque yo ya me imaginaba que estaría por el sur de África por la zona de los grandes lagos pues era allí donde solía asentarse. No había noticias nuevas de Livingstone y después de superar numerosos problemas encontrando hombres para la expedición y de pedir varios créditos más,” partí en su búsqueda con una caravana de 192 personas entre porteadores, guías y soldados y con una cantidad de víveres y municiones suficientes para enfrentarse con un ejército”10.

P: Ese fue el tipo de cosas por las que recibió críticas después de la expedición, ¿no es cierto?

R: Vaya, no se le pasa a usted ni una... eso fue cosa de envidias y resentimientos por parte de autoridades europeas por anteriores reportajes míos.

África era un continente oscuro, peligroso, incivilizado, había que ir preparado para todo.

P: Ya veo, seguro que así era. Ahora, ¿podría contarnos qué opinaba usted sobre el Dr. Livingstone?

R: Bueno, yo opino lo siguiente:

“Livingstone tenía alrededor de sesenta años, pero desde que se recuperó no se le echaban más de cincuenta. Su pelo, aunque tenía mechones grises en las sienes, seguía siendo castaño. Aunque el bigote y las patillas eran casi blancos, sus ojos, de color castaño claro, poseían una notable vivacidad y su mirada era tan penetrante como la de un halcón. Los dientes, estropeados por la dureza de los alimentos que había tenido que comer, eran lo único que le hacían parecer viejo. De talla un poco por debajo de la media, su constitución era robusta, los hombros ligeramente arqueados, como los de un hombre muy cansado, pero su paso era muy firme.

Livingstone era un hombre que despertaba todo mi entusiasmo, y había producido en mi una sincera admiración.

Desde luego no era un ángel, pero se aproximaba a serlo tanto como su naturaleza humana se lo permitía.

No noté en él ni misantropía ni melancolía, sino simplemente un abandono tan ingenuo que resultaba contagioso. Cuando le veía reírse, cosa que llegaba a producirle convulsiones de todo el cuerpo, me resultaba imposible no reír con él.

Su memoria era realmente extraordinaria.”12.

  • Ya vemos como admira usted a Livingstone.

  • Sin duda alguna, era para mí una grandísima persona.

Y por último, vamos a abordar a nuestro distinguido amigo con preguntas sobre su segundo viaje.

P: El segundo viaje comienza tras la muerte de Livingstone; ¿qué le incitó a comenzar un nuevo viaje por su propia cuenta?

R: Yo sentí tras la muerte de mi amigo que debía proseguir con la antorcha de la expedición en busca de las fuentes del Nilo. Ese fue mi incentivo, era lo que se busca en la época, el auge estaba en ello.

P: Cuéntenos todos los detalles de esa expedición en solitario.

R: Bueno, tanto como en solitario no era, quizá nunca estuve tan acompañado como en aquel viaje, resulta que gracias a la abundancia de medios económicos reuní un ejército de trescientos soldados bajo mis órdenes. Durante el viaje tuve que demostrar mi mano dura ante los indisciplinados indígenas que terminaban robando o desertando a medio viaje. Debido a esto entre otras cosas tuve que reaprovisionar mi expedición a medio viaje con la inestimable ayuda de Tippo-Tip un poderoso comerciante de esclavos. Gracias a él conseguí descender el Lualaba enfrentándome habitualmente en el camino con tribus indígenas.

En este importante viaje descubrí las cataratas que llevan mi nombre, por supuesto. Yo creí encontrar las fuentes del Nilo tan buscadas, pero tras investigar me di cuenta que, en realidad, era el curso superior del Zaire el cual ahora llamáis Congo.

P: Y, después de esta expedición, ¿cuáles fueron sus logros?

R: Seguí explorando el Congo con la ayuda belga enfrentándome a Savorgnan de Brazza, el explorador francés. Competimos arduamente consiguiendo tratados de los jefes indígenas locales para someterse a las respectivas coronas.

Cuando la política internacional resultó más útil que mi diplomacia tuve que dejar la tarea. Al poco tiempo me ofrecieron liderar un pequeño ejército para liberar a Emin bey, el cual una vez en libertad resultó un desagradecido.

Pero más importante aun, para mí, resultó mi ingreso en la cámara de los comunes, con lo cual, finalmente, se reconoció mi valía y mis logros.

  • Y aquí hemos terminado Sir Henry Morton Stanley, muchísimas gracias por contestar a mis preguntas con tantísima sinceridad, ha sido un placer entrevistarlo.

  • Gracias a usted por prestarme esta oportunidad única.

Y aquí terminamos con la entrevista al famoso explorador, periodista y aventurero Sir Henry M. Stanley.

Relación de Livingstone y Stanley con su tiempo

1813.- Nace David Livingstone en Blantyre el 19 de marzo.

Robert Owen publica A new view of Human Society.

Derrota francesa en San Marcial y Vitoria.

Federico Guillermo III declara la guerra a Francia.

1814.- Termina la guerra entre Inglaterra y Norteamérica por la posesión de Canadá.

Se restablece la Inquisición en España.

Napoleón abdica en Fontainebleau; Luis XVIII, rey de Francia.

1815.- Robert Owen y R. Peel presenta el primer proyecto de ley obrera.

Batalla de Waterloo. Paz de París.

Santa Alianza (Rusia, Austria, Prusia).

1817.- Unión de luteranos y reformistas en Prusia.

James Monroe, presidente en EEUU.

San Martín derrota a Maroto en Chacabuco.

1818.- Congreso de Aquisgrán.

Carlos XIV, rey de Suecia.

Independencia de Chile.

1819.- Censura de prensa en Inglaterra.

Muere Carlos IV de España.

Simón Bolívar proclama la libertad de Sudamérica, bajo soberanía Española.

Estados Unidos compra Florida a España.

1820.- El jefe zulú Chaka conquista Natal.

1821.- Primer tranvía de caballos.

Intervención austriaca contra la insurrección italiana.

Sublevación de los griegos contra la opresión de los turcos.

Independencia de Perú y México.

1822.- Libertad de Asociación en Inglaterra.

En España, sublevación de los apostólicos.

Independencia de Grecia.

Independencia de Brasil.

1823.- David Livingstone trabaja en una fabrica de algodón y estudia.

Los “cien mil hijos de San Luis” en España; Riego es ejecutado.

Independencia de América Central.

1824.- Reconocimiento de los Trade Unions.

Las tropas británicas ocupan Rangím, en Birmania.

Fusilamientos en España.

Pedro IV, rey de Portugal.

Carlos X, rey de Francia.

1825.- Crisis económica en Inglaterra.

Bolívar proclama la independencia de Bolivia.

Muere Alejandro I; Nicolás I, zar de Rusia.

Abolición de esclavitud en México.

1826.- Fundación de la Universidad de Londres.

Sublevaciones liberales en España.

Congreso de Panamá

1827.- Represión fernandista en España.

Una flota aliada destruye la armada turco-egipcia en Navarino.

Bolívar, presidente de Perú.

1828.- El duque de Wellington es nombrado primer ministro de Inglaterra.

Guerra ruso-turca.

Independencia de Uruguay.

1829.- La Iglesia católica adquiere el derecho al culto público en Inglaterra.

Fernando VII de España se casa con María Cristina de Borbón.

Tratado de Adrianópolis (guerra ruso-turca).

  • Jackson, presidente de Estados Unidos.

  • 1830.- Los ingleses prohíben en la India los infanticidios de carácter religioso.

    Muere Jorge V; Guillermo IV, rey.

    Abolición de la Ley Sádica en España.

    Revolución de Julio en París.

    Independencia de Bélgica.

    Los franceses conquistan Argel.

    Convención de Cochabamba.

    1831.- Epidemia de cólera asiática en Inglaterra.

    Reformas de Lord Russell sobre la participación de la clase media en la política inglesa.

    Disturbios revolucionarios en Italia.

    Polonia es sometida por los rusos.

    Mohammed Ali invade Siria.

    1832.- Conflicto turco-egipcio.

    Primera Convención del Partido Demócrata en EEUU.

    1833.- Livingstone, miembro de la Sociedad de Misiones de Londres.

    Abolición de la esclavitud en las colonias británicas.

    En España, muere Fernando VII; le sucede Isabel II. Comienzan las guerras carlistas.

    Creación de la Unión aduanera.

    Asociación norteamericana antiesclavista.

    1834.- Liberación de los esclavos de El Cabo.

    Robert Peel forma ministerio en Inglaterra.

    Se suprime definitivamente la Inquisición en España.

    1835.- Lord Melbourne, primer ministro inglés.

    Desarrollo económico en Inglaterra.

    James Gordon Bennett funda el New York Herald.

    1836.- David Livingstone marcha con su padre a Glasgow e ingresa en el Colegio Congregacionista.

    Los boers fundan el Estado Libre de Orange, en Sudáfrica.

    Sublevación de los sargentos en la Granja.

    Victoria de Luchana (guerra carlista).

    Francia ocupa Constantina (Argelia).

    1837.- Muere Guillermo IV; Victoria, reina de Inglaterra.

    Comienza la “era victoriana”.

    Nueva Constitución en España.

    Crisis financiera en América.

    1838.- Coronación de la reina Victoria.

    Tropas inglesas invaden Afganistán.

    Agitación carlista.

    Francia bloquea la Argentina.

    Rebelión y huida a la India del Aga Khan.

    China prohíbe el comercio del Opio.

    1839.- David Livingstone conoce a su futuro suegro, Robert Moffat.

    Adén, colonia inglesa.

    Convenio de Vergara (guerras carlistas en España). Don Carlos huye a Francia.

    Tratado de Londres; el norte de Luxemburgo, bajo dominio belga.

    Guerra civil en Uruguay.

    1840.- Livingstone se doctora en medicina y se hace misionero.

    Livingstone embarca en Liverpool rumbo a El cabo.

    Los ingleses toman Nueva Zelanda.

    Renuncia de María Cristina; Espartero, regente. Cabrera huye a Francia.

    Comienza la “guerra del opio”.

    1841.- Livingstone llega a El Cabo y se dirige a Kuruman. Tras recorrer mil millas, llega al valle de Mabotsa; en junio regresa a Kuruman.

    Nace John Rowlands (Stanley) en Denbigh, País de Gales.

    Rebeliones militares en España.

    Segundo ministerio Peel en Inglaterra.

    1842.- Hong-Kong, colonia británica.

    El buque inglés Driver, de vapor, da la vuelta al mundo.

    Paz de Nankín (guerra del opio).

    Los oblatos crean misiones entre los esquimales y los indios de Canadá.

    1843.- Anexión británica de Natal.

    Agitación nacionalista en Irlanda

    Comienza la misión marista en Nueva Caledonia.

    Pronunciamiento de Narváez, Prim y Serrano contra Espartero.

    1844.- Los boers le hacen la vida imposible a Livingstone, aquejado de una enfermedad, se hospeda con los Moffat.

    Ministerio Narváez en España.

    Independencia de la República Dominicana.

    Acuerdo franco-chino sobre las misiones.

    1845.- Livingstone contrae matrimonio con Mary, hija de Robert Moffat.

    Hambre en Irlanda.

    Los EEUU se anexionan Texas.

    Ultimátum anglo francés a la Argentina.

    Maristas, en las islas Salomón

    Los jesuitas, en Madagascar.

    1846.- Livingstone se traslada a Chounuané. Nace su hijo Robert.

    Rebelión en Galicia.

    Pío IX, Papa.

    1847.- Nacimiento de Agnes, hija de Livingstone.

    Livingstone construye una Misión en Kolobeng.

    Creación de la República “Libre e Independiente de Liberia”.

    Crisis económica en toda Europa.

    Marx-Engels: Manifiesto comunista.

    1848.- Revolución de febrero en Francia. Abolición de la esclavitud en los territorios franceses.

    1849.- Nacimiento de Thomas Livingstone.

    Livingstone organiza la primera expedición, en busca del lago Gnami, recorriendo el desierto del Kalahari y los ríos Makoko y Zouga.

    Proclamación de la República austriaca.

    Los franceses ocupan Roma y los austriacos Venecia.

    Cesa el bloqueo a la Argentina.

    1850.- Expedición de Heinrich Barth por el Sahara y Sudán.

    Guerra anglo francesa contra China.

    Alianza austro-rusa.

    1851.- Livingstone explora el río Zambeze.

    Livingstone acompaña a El Cabo a su familia que marcha a Inglaterra.

    Livingstone regresa a Kolobeng.

    Golpe de Estado de Luis Napoleón en Francia.

    Fundación del New York Times.

    1852.- Los británicos luchan en Birmania.

    Luis Napoleón, Napoleón III emperador de los franceses.

    1853.- Livingstone organiza otra expedición., proponiéndose como meta el Atlántico.

    Napoleón III contrae matrimonio con Eugenia de Montijo.

    Comienza la guerra de Crimea.

    1854.- Livingstone se dirige hacia Linyanti.

    1855.- Livingstone llega a Linyanti en Agosto.

    Muere el zar Nicolás I; le sucede su hijo Alejandro II.

    Toma de Sebastopol.

    Concordato de Austria y el Vaticano.

    1856.- Muere el padre de Livingstone.

    Livingstone prosigue sus exploraciones. En marzo, llega a Teté y más tarde a Kulimané. En julio, embarca hacia Inglaterra.

    Paz de París (guerra de Crimea).

    1857.- Livingstone es recibido por la reina y nombrado su cónsul en Kilimané; las sociedades geográficas de Londres y París le otorgan medallas de oro.

    Livingstone publica Viajes misioneros e investigaciones en África.

    Insurrección en la India contra los ingleses.

    1858.- En marzo, Livingstone embarca en Liverpool rumbo a El Cabo.

    Stanley llega a Nueva Orleáns.

    Burton y Speke llegan a Tanganica y luego al lago al que llaman Victoria.

    Guerra civil en México.

    Los ingleses dominan la insurrección india.

    1859.- Livingstone siguiendo el curso inferior del Zambeze llega al lago Shirwa y regresa a Teté. En otra expedición se dirige al lago Nyassa a donde llega en Septiembre.

    Comienza la guerra de España en África.

    Napoleón III ayuda a los italianos.

    Austria abandona Lombardía.

    1860.- Livingstone va de Teté a Chiré. Recorre las gargantas del Kebrasa y las cascadas (que llama Victoria) y regresa al mismo punto de partida.

    1861.- Speke y Grant descubren las fuentes del Nilo al Sur del lago Victoria.

    Víctor Manuel II, rey de Italia.

    Lincoln presidente de EEUU.

    Comienza la guerra de Secesión

    Guerra civil en Japón.

    1862.- Llega la esposa de Livingstone y muere poco después.

    El Gobierno Inglés retira la ayuda a Livingstone.

    1863.- Livingstone, solo y por su cuenta, recorre el lago Nyassa.

    Batalla de Gettysburg (guerra de secesión); triunfo nordista.

    1864.- Tras una breve estancia en Bombay, Livingstone regresa a Inglaterra.

    Muere en la batalla de Gettysburg Robert Livingstone.

    Schweinfurt recorre Egipto y Sudán.

    Guerra de los Ducados.

    1865.- Livingstone publica Narración de una expedición al Zambeze y sus tributarios y del descubrimiento de los lagos Shiewa y Nyassa.

    Livingstone abandona Inglaterra en otoño.

    Termina la guerra de secesión.

    Asesinan a Abraham Lincoln.

    1866.- Livingstone sigue sus exploraciones estudiando la red fluvial de África central. La mayoría de sus acompañantes le abandonan ante los peligros que les acechan y anuncian su muerte.

    Batalla de Sadowa; paz de Praga

    Guerra del Pacifico (España-Chile-Perú).

    1867.- Livingstone solo con tres hombres explora la zona de demarcación entre el Congo y el Zambeze y llega a Oudjidji.

    Stanley ingresa como reportero en el New York Herald.

    Expedición británica a Abisinia.

    1868.- Stanley es comisionado por el New York Herald para buscar a Livingstone. Este descubre el lago Bangwele.

    Stanley recorre Egipto y Persia.

    1869.- En marzo regresa a Tanganica de donde vuelve a partir el 12 de Julio y llega al río Lualaba, que cree ser el Nilo.

    Inauguración del Canal de Suez.

    I Concilio Vaticano.

    1870.- Guerra Franco-prusiana

    1871.- Livingstone recorre la orilla oriental del río Lualaba y regresa a Oudjidji. Allí le encuentra Stanley. Ambos recorren el lago Tanganica por la costa norte y se despiden.

    Termina la guerra franco-prusiana.

    1872.- Stanley publica Como encontré a Livingstone.

    Livingstone va en busca de las fuentes del Nilo y se dirige al lago Tanganica.

    1873.- En enero, Livingstone llega al lago Tchilomkoué donde es atacado por una plaga de hormigas; asistido por sus fieles, es trasladado a una cabaña y el 1 de mayo muere.

    Muere Napoleón III.

    Stanley sigue la campaña de las tropas británicas contra los Ashanti de Costa de Oro (Ghana).

    1874.- Stanley inicia su segunda expedición desde Zanzíbar. Llega al Lago Victoria.

    Stanley publica Coomassie y Magdala.

    1875.- Stanley desciende hacia el lago Tanganyka.

    1876.- Stanley llega al río Lualaba.

    1877.- Stanley sortea las cataratas con su mismo nombre.

    1878.- Stanley publica A través del Continente Oscuro.

    1885.- Se crea el Estado Independiente del Congo, bajo la soberanía de Leopoldo II.

    Stanley Publica El Congo y la fundación de su estado libre.

    1886.- Emin bey sitiado en la región del Lago Alberto.

    1888.- Emin bey liberado por Stanley.

    1890.- Stanley se casa.

    Stanley publica En la oscura África y Emin baja y la rebelión en el ecuador.

    1895.- Stanley elegido para la cámara de los comunes.

    1904.- Muere Henry M. Stanley.

    Citas:

    Citas: 1, 2, 3, 4, 5 y 6: SANTOS, Carmen; REYES, Luis; y otros.

    David Livingstone.

    Madrid. Ed. Hernando, 1977

    Pág. 23, 29, 31, 34, 40, 42

    Citas: 7, 8, 9, 10, 11 y 12: BALDOMERO, Manuel; y otros.

    Exploradores de África

    Barcelona. Ed. Oceano, 1996

    Pág. 120-125,129

    - 20 -




    Descargar
    Enviado por:Claudia
    Idioma: castellano
    País: España

    Te va a interesar