Literatura


La Celestina; Fernando de Rojas


  • Introducción.

  • Ficha técnica.

  • Su texto sufrió diversos cambios respecto a su primera edición (1499) que constaba de 16 actos y se titulaba comedia. La segunda versión aparece en el 1502 y presenta una ampliación de cinco actos y un cambio en el título, Tragicomedia de Calisto y Melivea. Finalmente se acabará llamando La Celestina y conservará esos veintiún actos.

  • Su origen bibliográfico es tan confuso como la formación de la obra. El primer acto fue escrito por un autor desconocido (hoy día se cree que fue un tal Juan de Mena o Rodrigo de Cota), a partir del cual, Rojas reconoce que escribió el resto de la obra. Se acepta la palabra de Rojas y se demuestra por un estudio del estilo y sus fuentes.

  • Está escrita en diálogo, sin embargo, no es una obra representable debido a su gran extensión. Pertenece a la comedia humanística, siendo ésta, cumbre de este genero característico medieval.

  • Resumen del argumento.

  • Un joven, rico y culto (Calisto), se enamora de Melibea, mujer de similar condición, y al ser rechazado por ésta, llamará a la Celestina; la que, con ayuda de dos sirvientes de Calisto, engañados y vueltos desleales por la vieja; conseguirá apresar la felicidad de Calisto con el anzuelo de la codicia lujuriosa y la felicidad, acabando los enamorados y sus avaros sirvientes junto con la Celestina en un trágico final.

  • Mundo de referencia.

  • Aparece el mundo de la nobleza unido, por primera vez, con el del pueblo y en especial con el mundo de la prostitución y la magia. Es perceptible la gran diferencia entre los dos enamorados, nobles; los sirvientes y las putas, de condición pobre y avariciosos.

  • Personajes.

  • Calisto: Señorito de familia noble. Su locura amorosa muestra una irresponsabilidad típica de un niño mimado. Generoso, pesimista, no duda en desentenderse de su verdadero problema y pasárselo a sus criados, implorando y rogando (recordar que es un noble), perdiendo su dignidad; esto muestra un verdadero apasionamiento.

    Melibea: Señorita, joven, apuesta, rica. Muestra un amor espiritual muy fuerte, y una gran resistencia a perder su honor a pesar de ser por amor. Al principio parecerá una inocente romántica capturada por los trucos de la Celestina, pero luego aprovechará para desquitarse.

    Pleberio: Fanático protector de su hija Melibea, patético, afectuoso, vacilante, poco prudente, débil ante su hija, inocente, confundido con respecto a su hija.

    Alisa: Contradictoria, pasota.

    Celestina: Perversa, pasado pecador, sabiduría de viejos o de experiencias (más sabe el diablo por viejo...), diabólica, conocedora de los puntos flacos de los demás; falsa, avarienta, cruel. Sus conocimientos de magia, junto con su experiencia y su avaricia serán los detonantes del desarrollo de la obra acabada por lo mismo en tragedia.

    Sepronio: Es el siervo falaz, mentiroso, manipulador, hipócrita, cínico, desleal, rencoroso, cobarde, codicioso. Llevará a Calisto hacia la perdición cuando le presente a la Celestina.

    Parmeno: Es el siervo leal, hasta que la lujuria y el pecado le llevan a unirse a la Celestina. Intentará abrirle los ojos a Calisto, para que se de cuenta de que la Celestina lo que quiere es sacarle el dinero. También le advierte que las mujeres no merecen la pena, aunque él acabará traicionándole por lujuria.

    Sosia: Bondadoso, necio, instrumento inconsciente de la venganza.

    Tristán: Criado fiel y encariñado con su señor.

    Elicia: Puta feliz poco previsora, lleva una vida de burdel y es muy dependiente de Celestina; es impulsiva, atrevida, celosa, ociosa, débil.

    Areusa: Es muy astuta, apariencia débil e inocente y resulta ser una fiera, astuta y arrogante.

    Lucrecia: intenta denunciar lo ocurrido a Celestina, pero calla y obedece. Capturada en su propio silencio.

    Centurio: Típico matón que se las da de forzudo.

  • Espacio y tiempo.

  • Son creados cada vez que son necesarios. El espacio surge del diálogo, se refieren a él, y aparte las acotaciones explícitas del autor. El tiempo parece variar de naturaleza, explícito implícito, estiramientos, selecciones de sucesos, segundos que parecen horas, horas que parecen segundos. Ciudad arquetípica del s.XV y lugares típicos - tópicos.

  • Aptitudes del narrador.

  • Puesto que está escrita en forma de diálogo, la forma de contar lo que pasa depende totalmente de quién lo cuente. Aquí es donde se ve muy bien la naturaleza de los personajes, lo que les molesta o atrae, etc. Así qué, dependiendo del locutor y del momento mostrará una aptitud u otra.

  • Lenguaje y disposición.

  • Calisto y Melibea utilizan un lenguaje culto de estilo elevado, en Calisto llega a ser una retórica hinchada y pedante. Mientras que los diálogos entre putas y sirvientes son de una gran viveza y sabor popular, llenos de sabios refranes y proverbios y de frases filosofales.

  • Tema principal.

  • Las consecuencias del amor loco y la avaricia, que, según el libro, son el causante de todos los males del ser humano.

  • Mito personal.

  • Nos deja entrever su concepción del amor loco y su ironía, en especial, del amor burgués, entre señoritos; un amor tan pedante y ridículo como ellos mismos. Es decir, muestra su crítica social, al igual que su escepticismo se deja ver en boca de todos, pero sobre todo en la Celestina, que cree más en los dioses latinos que en los católicos.

  • Hipótesis sobre la intención.

  • Hay varias propuestas sobre esta cuestión:

    La intención moral sobre el amor loco y sus consecuencias. La intención artística, de la que surge lo demás de forma espontánea. La tesis existencialista, mostrando una postura irónica ante la vida. La tesis del converso, por la cual el autor muestra su desacuerdo con la doctrina oficial. Tesis de la crítica social.

  • Crítica.

  • Jano.- A mí me ha parecido un libro lleno de contenidos filosóficos muy realistas. Las distintas maneras de entender la vida, el amor, el dinero, hacen de esta obra una simpática y amena lectura con un gran sentido profundo.

  • Análisis de los caracteres de:

  • Calisto.

  • Noble romántico, exaltado en el amor (Melibea es su diosa); soñador, pesimista; su dignidad no es frontera para conseguir a Melibea, confiándose a Celestina y sus criados. Visto desde todos los aspectos como un “obseso” ridículo y un autentico patán. Su perdición quizá sea que confía en todo el mundo pero solo acepta los consejos que siguen su verdad. Es un irresponsable que no da un palo al agua viviendo del cuento, y dependiendo de sus criados para todo, lo que le buscará la ruina. En el amor muestra su bajeza más ruin, está tan locamente enamorado que su descaro y desvergüenza nublan todo intento de redención con respecto a su honra. Su torpeza llega al clímax en el acto XIX, cuando resbala de la escala y se desnuca, lo que muestra su incompetencia.

  • Melibea.

  • El carácter de Melibea, al igual que el de los demás personajes, es confuso y complejo dependiendo siempre del lugar y la situación en que se encuentren. Melibea resulta ser una mujer de alto linaje que muestra a sus padres una forma de ser que no concuerda para nada con la verdadera. Por una parte mantiene una imagen de inocencia hacia sus padres mientras que en realidad es una astuta lujuriosa que escondiéndose detrás de su honra y su impecable reputación engaña a su antojo a todo el mundo, excepto a Celestina y a su criada. Cave destacar que después del primer encuentro, los restantes serán todos en plan lujurioso. Es decir, una vez influida por Celestina desata su lado más apasionado encadenado hasta entonces bajo la honra.

  • Pleberio.

  • El padre de Melibea, es un padre generoso y comprensivo, engañado tal vez por Melibea, y que contrasta con las características típicas del señor feudal que ante pone sobre todo su honor y mandato. A pesar de estar siendo engañado por Melibea, tiene en alza la honra de ésta y demuestra por ella un amor paternal desbordado, y como se verá en su planto a pesar de saber que a sido engañado no hará ninguna mención sobre ello, ni sobre su honra. Su excesivo mimo hacia Melibea quizá se podría tachar de irresponsabilidad y poner como uno de los desencadenantes del trágico final que sufrirá su hija.

  • Celestina.

  • Es la autentica protagonista de la obra ya que todo gira en torno a sus acciones directa o indirectamente. Perversa, tal y como muestra la imagen que se tenía de las mujeres de mala vida en la edad media, es una vieja sabia por la experiencia de su existencia que sabe y conoce los puntos flacos de la personalidad de todo el mundo, lo que explota en su beneficio junto con la magia. Viendo la inflexibilidad de la época la Celestina era un eje importante para las relaciones humanas, ya que el tema de la honra impedía que esos “asuntillos” se hicieran de forma más directa. Pero esto, junto con su avaricia hacen un combinado explosivo que desencadena las desgracias de toda la obra, y que le provocará su propia muerte por no dar a los criados su parte del botín. A pesar de su interés por aumentar su cuenta corriente, es la gente la que busca sus servicios, aunque hay que reconocer que también tiene muy buena publicidad.

  • Criados y putas.

  • Sempronio es un criado de Calisto. Es desleal hacia su amo, corrompido por el afán de riquezas; rencoroso, como demuestra cuando mata a Celestina; hipócrita ya que muestra a todo el mundo una imagen de buena persona y luego los apuñala por detrás, en especial a su amo; cínico, cobarde.

    Pármeno es otro de los criados de Calisto. Al inicio de la obra se muestra como un criado fiel y defensor de su amo frente al intento de seducción de Celestina. Sin embargo será la propia Celestina la que le despierte su lado lujurioso corrompiéndole con una de sus putas. Es decir, es un chico con buena voluntad pero de débil personalidad.

    El resto de los sirvientes (Sosia y Tristán), le son fieles, ya que no entran en sus relaciones personales.

    Elicia es una puta feliz, de gran personalidad que contrasta con Celestina y Areusa pues no deja entrever malas intenciones en sus actos. Celosa con respecto a Sempronio, pues este no parece demostrar mucho interés. Necesita de los demás y es incapaz de ser independiente.

    Areusa es la otra puta, muy contraria en personalidad a Elicia. Es una manipuladora, astuta y mentirosa que maneja a Pármeno como le viene en gana al igual que con Sosia y Centurio.

  • Análisis del tema de la brujería.

  • Se hace referencia a la brujería en varias ocasiones destacando un monologo de Celestina en el que invoca a Plutón. Cave destacar que el autor cree tan firmemente en la brujería que lo ve como algo habitual, por eso no machaca este idea y aparece tan sólo como medio de atracción para hacer que Melibea se enamore de Calisto. Pero aun así no abusa de ésta, valiéndose más de su experiencia con la palabra que con brujerías y conjuros. Hay que recordar que una de las fuentes que da dinero a Celestina es la utilización de la magia.

  • Amplio análisis del tiempo y del espacio

  • La ciudad es el marco donde se desarrolla la acción de La Celestina. El hecho de que se den nombres de ca­lles, iglesias o conventos, o se haga alusión a unos na­víos contemplados a lo lejos, ha llevado a muchos es­tudiosos a intentar determinar cuál ha podido ser la ciudad real elegida por los autores como escenario de la acción. Según quedó reseñado en una nota del acto XX, en la actualidad la opinión más generalizada es la de que no se trata de ninguna ciudad concreta.

    Pero lo que es evidente una vez más es que, a través de la palabra de los personajes, el autor de la obra ha sido capaz de crear la ilusión de verdad. A través de ella, los escenarios, múltiples y cambiantes, van surgiendo de acuerdo con las necesidades de la trama. Ahora bien, si la creación de un espacio dinámico es una de las ca­racterísticas, otra es la presentación de acciones si­multáneas, con una técnica que podemos calificar de cinematográfica. Para ello, los autores echan mano re­lativamente poco al aparte, prefiriendo, sin más, diri­gir la atención ya hacia un espacio determinado, y ha­cia Las personas y conversación que lo ocupan, ya hacia otro, separado apenas del anterior por un muro, ­una puerta, tan sólo por unos metros. Especialmente significativa es en este aspecto la alternancia de planos en los actos XII (conversación entre los enamorados, por una parte, entre los criados, por otra) y el acto XVI, en el que vamos escuchando entrecruzados el diálogo mantenido entre Pleberio y Alisa en su habitación y el de Melibea con Lucrecia, en la de aquélla.

    Como ya se ha indicado, todos los personajes muestran una aguda conciencia del paso del tiempo que les con­duce inexorablemente a la muerte. Esta preocupación por el tiempo se pone de relieve también por las fre­cuentes referencias concretes: según Celestina, Sepronio ha podido “estar sin verlas” a ella y a Elicia tres días (acto b; Melibea dice en el acto IV que hace dos años que no veía a Celestina; Sosia descubre a Areúsa que Calisto ha visitado ocho veces en un mes a Meli­bea (XVII); sabemos que Calisto tiene veintitrés años (IV) y Celestina “seis docenas de años a cuestas” (II)... En estas referencias, como es lógico, no faltan las evo­caciones al pasado.

  • Análisis de los monólogos de Calisto.

  • Los primeros monólogos muestran una gran tristeza y desesperación fruto de su rechazo por parte de Melibea. A medida que la relación se desarrolla los monólogos varían paulatinamente. Estos se hacen más deseosos e intensos cuando Celestina aparece y le da esperanzas con respecto a Melibea. La retórica es muy común en estos primeros monólogos, retórica que se irá transformando según avancen sus esperanzas para conseguir a Melibea. Una vez conseguida ésta sus monólogos reflejan su eufórico estado de ánimo con palabras animosas y alegres.

  • Análisis del acto 10

  • Tema y argumento.

  • Mientras andaban Celestina y Lucrecia por el camino, está hablando Melibea consigo misma. Llegan a la puerta; entra Lucrecia primero. Hace entrar a Celestina. Melibea, después de muchas razones, descubre a Celestina su amor por Calisto, y esta la convence para que esa noche se encuentren ella y Calisto a solas.

    El tema se centra en el loco amor y de lo que es capaz; y del poder mágico de la Celestina. Melibea resiste lo máximo que puede para defender su honra y su relación con sus padres, pero las influencias de la Celestina avivan ese amor haciendo que Melibea se desentienda de la honra, de su reputación, etc.

  • Estructura.

  • La enamorada intenta salvar su honra y su reputación, pero Celestina sabe por donde entrarla para conseguir que lo reconozca. Es decir, se puede dividir en tres: el monologo de Melibea en la que expresa su apasionado amor hacia Calisto; Las artimañas de la Celestina para convencerla de que reconozca que su mal lo produce el amor por Calisto; y tercero el reconocimiento por parte de Melibea, que llega al punto de la cita.

  • Lenguaje y estilo.

  • Melibea muestra un lenguaje culto, retórico y casi barroco, por lo pesado y repetitivo que se presenta, pero que refleja a la perfección la vehemencia de ese amor y su resistencia a exteriorizarlo. Celestina muestra aquí su variedad, dejando ver su lenguaje y estilo más culto, refinado y de respeto que cuando habla con las putas o los criados; y es que, como una buena vieja que es sabe tratar a cada uno según su condición; de ahí que en este caso utilice gran cantidad de refranes, cultismos...

  • Conclusión.

  • La magia de la Celestina es muy poderosa al igual que el amor loco. Con esto damos una pequeña contestación a la pregunta del tema de la brujería, tomada muy en serio por Rojas, ya que gracias a ese cordón y a sus invocaciones Melibea se enamora ciegamente de Calisto.

  • Análisis del planto de Pleberio

  • En el monologo de Pleberio cave destacar el habla sobre la muerte y el amor. Le reprocha a la muerte que se haya llevado a su hija y que le haya dejado sin heredera de sus bienes y riquezas que tanto sudor derramo para conseguirlo. Dice que no podrá soportar que él viva más que su hija y empieza a arremeter contra la fortuna, quejándose de que debería de haberse llevado sus bienes variables, sus riquezas, y no su divino tesoro, su hija. Lo que más le asusta es tener que vivir sin nadie a quien darle su amor. Al perder a su hija, a la que quería más que a su propia vida, pierde su mayor tesoro y con ella las ganas de vivir. Ahora el destino y la vida son los atacados, diciendo que cuando él era chico creía en el destino y que estaba dirigido, pero ahora ve que la vida es un valle de lágrimas (idea infundada por la iglesia y que tubo mucha fuerza en la edad media). Promete mucho y nada cumple y todo para hacernos sufrir (concepción de la vida). Habla con el mundo y le dice que el es el más desgraciado del mundo porque otros perdieron a sus hijos en ilícitas batallas, pero su hija se a suicidado por amor. El amor es para Pleberio el peor enemigo y causante de todas sus desgracias. Se libró en su juventud de ella, pero no así su hija. El amor es un espejismo que lo torna todo a bonito, es el compañero de la falsedad y el engaño. Falso dios enemigo de toda razón.

  • Distintas opiniones de los personajes acerca de:

  • La honra.

  • Calisto no duda en perder la honra a cambio del amor de Melibea aunque muestre cierta preocupación a la muerte de sus criados, que mueren ajusticiados al asesinar a Celestina. Y teme que todo el mundo sepa de sus lios con Melibea, aun así esto no se antepone en su relación.

    En Melibea la honra es de gran importancia ya que es la faceta que ella explota para mantener una imagen de pureza sobre todo ante sus padres. Al inicio es quizá la honra la causa de que no acepte a Calisto y sea necesaria la brujería de Celestina. En el clímax de la relación amorosa alude también al tema de la honra aunque este no es problema para la culminación del acto referido.

    Celestina no le da importancia honra y no hace ninguna alusión a ella, es más, junto con ella vaga siempre el espíritu de la desvergüenza ya que, como todo el mundo sabe, cuando entra en una casa más de tres veces es para algún asunto de bajeza moral (según los criterios de la edad media) y podemos deducir de su oscuro pasado que nunca tuvo la honra en cuenta.

    La concepción de Pleberio sobre la honra contrasta con el ideal de señor feudal de la edad media puesto que antepone el honor de su hija al suyo. El cree que su hija es todo pureza y aún cuando descubre el asunto que tenía su hija entre manos no le da importancia al honor y en cambio sucumbe ante la ida de que su hija ha muerto

    Las prostitutas y criados al no tener un protagonismo excesivo no nos dejan ver su concepción de la honra, salvo Sempronio y Pármeno a los que la lujuria y riquezas tienen más importancia que la mera y pobre honra

    B. El amor.

    El amor, como pasión irrefrenable experimentada por Calisto al ver a Melibea es el motor que pone en marcha la obra. Al ser rechazado airada­mente por Melibea, Calisto recurre a la Ce­lestina por consejo de Sepronio. A partir del momen­to en que la vieja alcahueta entra en escena, toma las riendas de la acción. Conseguir los deseos de Calisto y, dada la ciega pasión de éste, obtener el mayor prove­cho material, son los dos objetivos perseguidos por Ce­lestina. Al segundo se suman también Sepronio y, tras haber conseguido a Areúsa, Pármeno.

    Pero, en un plano más amplio, no sólo Calisto y Me­libea giran en torno al amor, sino que todos los per­sonajes están dentro de su órbita.

    Calisto, que encubre su pasión amorosa, su apetito se­xual tras el disfraz de enamorado cortés (sufre de amor, diviniza a su amada, de la que se considera vasallo y siervo), aunque su comportamiento desvela en ocasio­nes lo que en realidad esconde tras esa máscara, vive por y para su pasión, olvidado de todo lo que no sea obtener a Melibea y, ya conseguida, de lo que no sea estar con ella en el jardín, aislado del mundo exterior o encerrado en su cámara, rememorando a la amada.

    Melibea, aunque en un principio ha rechazado la pro­posición de Calisto, acaba sucumbiendo a la fuerza del amor, tras un proceso en el que intervienen tanto la po­sible atracción hacia el joven, como las artes de per­suasión y de hechicería de la vieja Celestina. Tan pron­to como acepta el hecho, y deja a un lado las trabas so­ciales que han pesado en su decisión, el amor pasa a ser la única razón de su existir; se convierte en fuente de gozo, pero también de dolor y causa de su muerte.

    Celestina hace del amor y de las pasiones humanas ra­zón de su subsistencia; ve el amor, que ella ya no pue­de disfrutar, como fuente de placer y de gozo. De ahí que, con un sentido placentero de la vida, muy alejado del sentido medieval, anima a los jóvenes a disfru­tar la juventud, y el amor, ya que, si no, el tiempo imparable e impasible lo impedirá.

    Sepronio y Pármeno también se ven envueltos en el fuego del amor. Sepronio, el “avispado” consejero conocedor teórico de los peligros del amor y las muje­res, está preso en las redes de Elicia, mujerzuela que no tiene ningún reparo en engañarle. Pármeno, el cria­do fiel, va a entrar en el “negocio” de los amores de Ca­listo y Melibea movido principalmente por su sensualidad de adolescente, que tan bien ha sa­bido ver y aprobechar Celestina.

    Los demás personajes giran asimismo en torno al amor: Elicia y Areúsa hacen de él su profesión; la pro­pia Lucrecia, que contempla con “dentera” los abrazos y besos de Calisto y Melibea, se lamenta de la cortedad de Sosia y Tristán, que, a su vez, envidian los amores de su amo (Sosia ya antes se había dejado prender en los encantos engañosos de Areúsa).

    Pero si el amor es fuente de placer, de gozo, lo es tam­bién de dolor, como se afirma en las palabras de Ce­lestina: “Un fuego escondido, una agradable llaga, un sabroso veneno, una dulce amargura...” (acto X), y aún más, el amor concebido como pasión desatada, “loco amor”, es causa de destrucción, de caos (recordar el planto de Pleberio); el que lo padece pierde las rien­das de su vida y queda inerte a manos de la fortuna. Otra de las grandes fuerzas con que han de habérselas los personajes es el humano vivir.

    Y así, desde la perspectiva pesimista que impregna toda la obra, los personajes, dominados por sus pasiones —lujuria o codicia—, van a sufrir las consecuencias. Los enamorados, absortos en su amor, encuentran la muerte: Calisto por azar, e irónicamente, cuando sale por una vez de su ensimismamiento y decide actuar como caballero en ayuda de sus criados; Melibea por propia voluntad, al perder a Calisto, razón de su exis­tencia. Celestina y los criados encuentran también la muerte: la primera a manos de Sepronio y Parmeno; éstos, tras arrojarse desde una ventana, ya casi sin vida, por acción de la justicia. Los demás personajes sufren igualmente la crueldad de la vida: todos como testigos de las muertes; Pleberio y Alisa, al verse privados de su hija; Elicia y Areúsa, al perder a sus amantes y a Ce­lestina.

  • Selecciona 10 intervenciones de la Celestina y explica sus recursos dialécticos.

  • La Celestina engloba los dos tipos esenciales de lenguaje que aparecen en esta obra. El lenguaje culto lo utilizará cuando hable con Calisto o Melibea utilizando palabras cultas y cierta retórica. El lenguaje popular lo utilizará con el resto lleno de refranes, exclamaciones y dichos populares. La variedad del lenguaje en la obra llega hasta tal punto que dependiendo de con quien hable variará la extensión de dialogo por ejemplo cuando habla con Melibea la Celestina suele soltar largos parlamentos y la otra contesta con réplicas breves, vivaces y sentenciosas. Mientras que cuando habla con los de su clase suelen ser diálogos rápidos, realistas y costumbristas

  • ¿Qué tipo de relación tiene Calisto con sus sirvientes (citas)?

  • Tiene una relación de dependencia y cierta amistad, ya que Calisto admite los consejos de sus criados con seriedad y le protesta de forma amigable y con toda confianza si no está de acuerdo, cosa poco normal en un noble de la edad media. Llega a ser a veces una verdadera amistad:

    SEMPRONIO. La perseverancia en el mal no es constancia, mas dureza o pertinencia la llaman en mi tierra. Vosotros los filósofos de Cupido llamadla como quisierais.

    CALISTO. Torpe cosa es mentir el que enseña a otro; pues que tú te precias de loar a tu amiga Elicia.

    SEMPRONIO. Haz tú lo que bien digo, y no lo que mal hago.

    Pármeno, además, le tiene en estima y le intenta hacer ver que la Celestina quiere sacarle el dinero, hasta que la lujuria le ciega a él también. Asimismo los usa como fieles escuderos que defiendan de los peligros cuando acude a la primera cita con Melibea, donde demuestra la inmensa confianza que tiene puesta en ellos:

    CALISTO. Señora, no temas, que a buen recaudo vengo. Los míos deben ser, que son unos locos y desarman a cuantos pasan, y huríales alguno. (...) Pero aunque sean seis sus contrarios, no recibirán mucha pena para quitarles sus armas y hacerlos huir(...)”.

    La relación es bastante fuerte como demuestra el siguiente diálogo, en el que Parmeno le hecha una pequeña reprimenda a Calisto:

    CALISTO. Tú, Pármeno, ¿qué te parece de lo que hoy ha pasado?(...)

    PÁRMENO. ¿Ya lloras? ¡Duelos tenemos! ¡En casa se habrá de ayunar estas franquezas!

    Pero donde más se nota esa amistad es en el acto XIII, una vez muertos sus sirvientes él se duele de forma terrible:

    CALISTO. ¡Oh mis leales criados! ¡Oh mis grandes servidores! ¡Oh mis fieles secretarios y consejeros! (...) ¿Que será de ti, muertos tal par de criados? (...)

    En cambio los criados se mofan de su inocencia y le utilizan para obtener beneficios económicos como demuestran los apartes:

    SEMPRONIO. ¡Oh hideputa, el trovador! El gran Antipater Sidonio, el gran poeta Ovidio, los cuales de improviso se les venían las razones metrificadas ala boca. ¡Si, de esos es! ¡Trovará el diablo! Está devaneando entre sueños..

  • Describe las variaciones y alternativas de la relación Calisto - Melibea.

  • Al inicio de la obra no se puede hablar de una relación amorosa, ya que Melibea antepone su honor a cualquier relación, que produce en Calisto una reacción de desamparo y desesperación que lleva a la intervención de Celestina, la que conseguirá que Melibea reconozca su amor hacia Calisto. Tras esto comienza el meloso romanticismo entre ambos, que acabará desembocando en la lujuria “pura y dura”. El servilismo que surge en esta relación será el desencadenante del suicido de Melibea tras la muerte de su adorado Calisto, y además es una parodia del amor entre nobles.

  • Reescribe o redacta el acto 19 por uno de tu invención guardando la concordancia en todo.

  • TRISTAN. ¡Llégate presto Sosia, que el inútil de nuestro amo es caído de la escala y no habla ni se bulle!

    SOSIA. ¡Señor, señor, si se veía venir! ¡tan muerto es como mi abuelo!.

    Lucrecia. ¡Escucha, escucha! ¡Que crujir de huesos!

    MELIBEA. ¿Que es esto que oigo? ¡Oh, mi gozo en un pozo!

    TRISTAN. ¡Oh mi señor y mi buen muerto tan tontamente despeñado! ¡Que triste muerte sin confesión! Coge Sosia esos sesos del canto y júntalos con la cabeza del desdichado.

    MELIBEA. ¡Oh desconsolada de mi! ¿y ahora con quién me voy al huerto? ¡Subir presto Sosia y tu por la escala, que mi lascivia no conoce límites y ardiendo me hallo!

    LUCRECIA. ¡La razón perdido ha! ¡Lujuriosa! ¡Avariciosa! ¡Los dos quieres para ti y ni mijita me das a mí! ¡Muerte te doy pues, mala pécora!

    TRISTAN. ¡hideputa! ¡Tirala ha por la escala!

    SOSIA. ¡¡¡Oh!!!

    TELÓN

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    Enviado por:Alejandro Cana Sanchez
    Idioma: castellano
    País: España

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