La Celestina; Fernando de Rojas

Renacimiento literario. Siglo de Oro de la literatura española. Tragicomedia. Novela humanista

  • Enviado por: Ana
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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LA CELESTINA COMO OBRA DE TRANSICIÓN

La celestina es una obra literaria escrita a comienzos del siglo XVI, y pese a que pertenece a un género literario claramente medieval (comedia humanística), si la leemos con atención podemos observar una clara evolución de los personajes y pensamientos hasta llegar a la época renacentista.

El tema central es el amor, pero no una amor cortés de vasallo a señora comm en la lírica provenzal, sino un amor basado en el sexo que lleva hasta la muerte y que distorsiona la realidad. En la carta del autor a un su amigo ya aparece la visión que tiene el autor de él: esta visto como algo negativo, como sexo, como lujuria, algo hostil, de lo que hay que defenderse… La obra es como un arma ya que cuenta la historia de personas que han sentido ese amor y han acabado mal: Calisto y Melibea. Tiene valor ejemplarizante. Lo que desea Calisto de Melibea es una relación puramente sexual, sin nada personal por medio. Lo único que le interesa es acostarse con ella, en todo momento piensa en si mismo y la utiliza. Su amor es únicamente obsesión sexual. Y este “loco amor” le cierra los ojos a la realidad, como se ve al principio cuando Calisto se salta todas las reglas del amor cortés. Un caballero no debe confesar su amor a una dama, tiene que sufrirlo en silencio para que esta poco a poco le vaya permitiendo que se le acerque… En cambio, Calisto en la primera escena le confiesa todo a Melibea, lo que provoca una reacción de rechazo en ella ( “¡Vete de ahí, torpe!”). A lo largo de toda la obra se va viendo como Melibea es una dama a la que le gusta seguir los pasos del amor cortés: por ejemplo cuando Celestina va a verla también rechaza la idea que le propone, pero acaba cediendo; se lamenta después del acto sexual con Calisto por haber perdido su virginidad…

Pero esta obsesión por el sexo no esta solo presente en Calisto y en Melibea. Se ve en Sempronio, que mantiene relaciones con Elicia, una prostituta que le engaña sin que él se dé cuenta (de nuevo aparece la ceguedad que causa el amor). Se ve en Pármeno, que se deja llevar también cuando Celestina le promete que va a ver a Areusa, se podría decir que el sexo anula su inteligencia, e incluso modifica sus pensamientos (es uno de los motivos por los que pasa a ser individualista), e incluso en Sosia, al final cuando Areusa le seduce para sacarle información y él se creo que de verdad le quiere. También hay algunos rasgos en Lucrecia (abraza a Calisto cuando le ve, se queda mirando cuando él y Melibea están juntos…) e incluso en Celestina, que parece que domina el sexo, pero esta capturada por el loco amor y la pasión del sexo: mira a Pármeno y a Areusa cuando están juntos, dice: “ me hacéis dentera con vuestro besar y retozar: que aún el sabor en la encías me quedó, no lo perdí con las muelas” , a veces habla del hecho de que a ella también le gustaría gozar del amor pero que no es posible porque ya es vieja.

La alcahueta habla en el acto IX de la fuerza del amor. Dice que el amor es una fuerza arrolladora, que destruye y se lleva todo por delante, que hace que las personas pierdan su identidad… “que ni comen ni beben, ni ríen ni lloran, ni duermen ni velan…” hablando de los enamorados. Este concepto del amor también lo tiene Pleberio en su planto final “Oh, amor, amor; que no pensé que tenías fuerza ni poder de matar a tus sujetos!”. Celestina da una definición del amor presentándolo como algo contradictorio: “una dulce amargura, un alegre tormento…”. Todo esto que dicen los dos personajes se veo prácticamente en la relación de Calisto y Melibea: ella recurre a la mentira con su madre, ambos dicen que están enfermos, “túrbeme la cara, quíteme el poder”…

En la obra hay algunos rasgos antifeministas. Esto se ve sobre todo en los diálogos de Sempronio y de Celestina. Sempronio dice de ellas que son causantes de todo mal, que el hombre es superior a ellas, “¡Huye de sus engaños!” Parece que conoce el tema, pero se ve como a él también le engañan. Y el concepto de Celestina de las mujeres es parecido: al principio son unas estrechas, pero una vez probado les encanta “digo que la mujer o ama mucho a aquel del que es requerida o le tiene grande odio”, que son débiles y dependientes… Las identifica con vulgares yeguas cuando habla de la silla en el lomo y las petreras “pocas mataduras has tu visto en la barriga”.

Durante la Edad Media la sociedad se organizaba por clases siguiendo un sistema feudal de siervos y señores. Esta división se mantiene en la obra, pero a lo largo de ésta se van viendo rasgos del modelo renacentista, el individualismo. En el feudalismo, el amo está obligado a defender al vasallo y éstos tienen que servir a sus señores; en cambio el individualismo resalta mas al individuo y hace que éste solo se preocupe por sus propios intereses. Sempronio es así desde el principio (servus falax) “mas vale que pene el amo, que no peligre el mozo”. Pero Pármeno es el “servus fidelis”, es decir, que aun se rige por el modelo feudal, es fiel a su amo. Según avanza la obra Pármeno evoluciona hacia el individualismo llegando a ser incluso hasta peor que Sempronio. Este proceso comienza cuando Celestina le propone colaborar con ella y le dice que a Calisto él no e importa nada y que es un necio si cree que se preocupa por él. Pármeno sigue en su línea feudal pero empieza a dudar, se ve cómo se engaña a si mismo buscando justificar la respuesta que le va a dar a Celestina (lo basa en el respeto a los mayores, en un pasaje de la Biblia…) y todo ello porque Celestina se aprovecha de su juventud y poca experiencia, y también porque al portarse bien con su amo éste le llamaba mal criado (aparece la ceguedad del enamorado hacia la realidad, sobre todo aquello de que los enamorados no quieren escuchar los consejos). Este es un ejemplo de como Celestina sabe tratar a los personajes: sabe como seducirles (en la obra hay tres de estos procesos), como hablarles, ya que cambia se registro lingüístico dependiendo de con quien habla… Finalmente, Pármeno, después de su encuentro sexual con Areusa se convierte radicalmente al individualismo. Esta relación individualista se ve en el desprecio de los dos criados por su amo, el interés por sacar beneficio propio, la utilización de los apartes por parte del autor, en los que los criados se burlan de él a la cara, la cobardía que manifiestan al final cuando creen que su amo está en peligro y sin embargo no acuden en su ayuda; cómo les importa bien poco lo que le pueda ocurrir “Huye, huye, que corres poco”, “Han muerto ya a nuestro amo? No sé, no me digas nada que el menor cuidado mío es ese”… Elicia y Areusa son también dos clarísimos ejemplos de individualismo, como dice esta última “por eso madre, he querido vivir mas vivir en mi pequeña casa, exenta y señora, que no en sus ricos palacios sojuzgada y cautiva”, aunque en el fondo también dependen de Celestina…

Rojas pertenecía a una familia de conversos y formaban parte de la burguesía. Esta clase social tiene ya una presencia en la época porque son ellos los que mueven la economía, pero al no ser nobles, no se les concedía los privilegios a los que intentaban acceder. La nobleza se basa en el concepto de la honra y en la limpieza de sangre, y por esto surge una corriente antinobiliaria. En la época medieval, la honra era algo propio de los señores, algo que se obtenía por la situación social. En esta obra se reivindica el concepto de honra presentándonos uno nuevo y ridiculizando el existente. Este nuevo concepto consiste en que la honra es algo que se obtiene por medios propios, no por haber nacido en un lugar o en otro. LA honra de Celestina se basa en su oficio, algo que ella misma afirma y profundamente irónico porque éste se basa en la deshonra de los demás. Ella siempre se muestra segura de si misma pero en el monólogo del acto IV se ve como tiene miedo de fracasar, y a pesar del peligro decide continuar con el plan por su “orgullo de profesión”, no podía echarse atrás. En el acto IX aparece el tópico medieval de la fortuna cuando Celestina habla de su honra “mi honra llegó a su cumbre según quien yo era” y “poco a poco ha venido en disminución”. En el acto V sale el concepto de honra relacionado con el prestigio, es decir, que es sólo apariencia, imagen externa… y para ello el dinero es imprescindible. Celestina es un personaje cegado por el dinero, y de hecho es lo que le lleva a la muerte. Esto se ve en su diálogo con Pármeno al principio: “A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo”(sin importarle los medios de conseguirlo), y “Todo lo puede el dinero”. Y es precisamente el dinero lo que le lleva a la muerte: se contradice a ella misma cuando habla de Calisto “él es tan franco”, busca excusas para quedarse con el dinero y no dar nada a Pármeno y Sempronio (que ella ha hecho todo el trabajo, que ha perdido la cadenilla que le había dado, que ya les va a dar algunas chicas…) Es entonces cuando Pármeno y Sempronio la matan. Areusa, durante una comida también expresa su sentimiento antinobiliario, con una versión femenina de lo que le decía Celestina a Pármeno hablando de los amos. ES una manera de protestar contra los privilegios de la nobleza. Se ve también cuando critica a Melibea por una referencia que ha hecho Sempronio. La eleva a una categoría de personas, critica mas bien a su clase social: “procure cada uno ser bueno por sí y no vaya a buscar en la nobleza de sus antepasados la virtud.”.

Relacionado con este concepto de honra, también nace un concepto anticlerical (porque los clérigos apoyan a los nobles). La iglesia en esta época ha perdido mucho poder ante Celestina. SE ve en el acto IX cuando Celestina cita a sus clientes, que pertenecían a la iglesia. Se quitaban el sombrero en señal de honor hacia ella y a las putas (al contrario de lo que debería ser), se abandonaba la oración para ir a su casa… Se pinta el cuadro del mundo anticlerical absolutamente corrompido por el sexo. Los papeles están intercambiados: la casa de celestina se ha convertido en una iglesia, un templo, mientras que la propia Iglesia ahora es como un burdel “allí se concertaban las citas, allí las idas, allí se me ofrecían…”… Además, el diezmo que se pagaba a la iglesia era lo que los curas utilizaban para pagar los servicios de la vieja. En cuanto a la religiosidad, todas las muertes que hay en la obra están condenadas. Las últimas palabras de Celestina y de Calisto son “Confesión!”. Lo que quiere decir que no están confesados y por ello van a ir al infierno y todos son conscientes de ello. La muerte de Calisto debería haber sido justo después del primer encuentro sexual con Melibea, pero la inclusión de otros 5 actos debilita el poder simbólico que tiene: la muerte como castigo inmediato al pecado, sin ningún factor externo que influya en ella. En la versión de 21 actos no hay tanto valor ejemplarizante, pero este se ve contrarrestado con el hecho de una muerte absurda, ridícula, grotesca; es la primera vez que Calisto se preocupa por los demás y cuando va a ayudarles (en realidad no pasa nada) es cuando se muere. LA muerte de Melibea es considerada el mayor pecado, ya que es un suicidio. Para ella, el amor conlleva la consumición del personaje.

En el acto III Celestina realiza un conjuro para hacer que Melibea se enamore de Calisto, un philocaptio. En el renacimiento todo lo relacionado con la brujería está muy perseguido, y esto era muy común en la Edad Media. Por esto Rojas hace una diferencia grande entre brujería y hechicería, califica a Celestina como hechicera, por lo que no caen cargos sobre ella (es sierva de l diablo, éste no es su Dios, y además ni siquiera le llama diablo, sino Plutón, para suavizarlo).

La obra termina con un planto de Pleberio en donde se ven claramente reflejados los tópicos medievales y una visión muy pesimista y una concepción mala de la vida (que ya se había expresado en el prólogo, la vida como conflicto). Habla del tópico de l a fortuna, de la misma forma que Jorge Manrique en sus Coplas: “tus engaños”, “fluctuosa, variable..” y del mundo traidor. El mundo es caos (absurdo, ininteligible, no tiene orden ni regla…), y lo describe con una enumeración: “un laberinto de errores, un desierto espantable…verdadero dolor”. Habla de un mondo halaguero, de falacias, lazos, cadenas y redes…. Las últimas palabras de Pleberio “en este valle d lágrimas” forman parte de una oración y expresan también la concepción del mundo, como lugar de sufrimiento, de dolor.

Mas adelante relaciona el amor y la muerte como causa-efecto: destaca el poder y la muerte y habla de otros casos en los que ha habido muertes como consecuencia del amor: Macías, Elena, Ariadna… Este monólogo de Pleberio esta muy relacionado con las Coplas, porque utiliza frases y conceptos muy parecidos o iguales a los de Jorge Manrique. La gran diferencia es que no esta relacionada con la visión cristiana que da luz y consuelo. Por eso es tan pesimista: la muerte es aplastante, y lo destruye todo.