Filosofía y Ciencia


Filosofía

CAPITULO 1
Introducción
En este primer capítulo habla sobre que es la filosofía y como sus adversarios les
reprochaban que la filosofía era una cosa de niños y adecuada como pasatiempo para los
adultos. También la filosofía también habla de las injusticias por eso se dice que “es
mejor padecer una injusticia que provocarla” y de hay el capitulo también habla sobre
las opiniones de Sócrates y Calices y como se contradicen entre ellos. Otras cosas que
dice es que filosofar es un pecado ruinoso cuando se ha crecido también los filósofos se
empeñan en saber mas que nadie de todo lo imaginable aunque luego no lo hacen y se
empeñan en hablar sobre lo que pasa , no quieren mas información sino el significado
de la información que tenemos. En este capitulo habla también que hay tres niveles de
entendimiento de la filosofía y son: la información, en conocimiento y la sabiduría.
En este capitulo se trata el tema de las diferencias entre ciencia y filosofía, porque tanto
uno como otro contestan a preguntas suscitadas por la realidad. Algunas de las
diferencias que vienen son por ejemplo que la ciencia debe adoptar un punto de vista
impersonal y la filosofía siempre permanece consistente, tiene un sujeto y es un
protagonista humano y rescata la realidad humanamente vital de lo aparente.
Luego compara las preguntas que se haría un especialista en algo, por ejemplo un
matemático, y las que se haría un filosofo sobre la misma materia. También dice
que en ciertos aspectos de algunas preguntas con fin filosófico tengan una respuesta
científica.
Otra posible diferencia entre la ciencia y la filosofia que se observa en el libro es que
los avances científicos tienen como objetivo mejorar el conocimiento colectivo de
toda la población y la filosofía consiste en mejorar el conocimiento individual
de uno propio. Por ultimo comenta la famosa frase de Sócrates: “solo se que no se nada”
y la explica brevemente apoyándose en las bases de la filosofía.
Capitulo 2
La muerte para empezar

Este segundo capitulo trata de que el a los 10 años comprende por primera vez que tarde

o temprano todos moriremos sin remedio alguno, y el se traumatiza un poco porque se

da cuenta de que el también iba a morir y debería afrontarlo, claro que sucedería dentro

de mucho tiempo pero ¿pero en cierto modo no nos esta ocurriendo ya?.Y es que la

evidencia de la muerte no solo le deja a uno pensativo, sino que le vuelve a uno

pensador. Por un lado la muerte nos hace madurar, pero por otro crecemos cuando la

idea de la muerte crece dentro de nosotros y nos humaniza, es decir, nos convierte en

verdaderos humanos. Las plantas y los animales no son mortales porque no saben que

van a morir: se mueren pero sin conocer su vinculación individual. Porque no es mortal

quien muere sino quien esta seguro que se va a morir. El capitulo también habla de que

la filosofía trata es de la vida, de que significa vivir y como vivir mejor. Un ejemplo

claro del capitulo es el de Platón que dice que filosofar es <<prepararse para morir>>,

y es precisamente la certeza de la muerte la que hace la vida. De modo que la muerte no

solo es necesaria sino que resulta el prototipo mismo de lo necesario en nuestra vida.

Y es que ya lo señalo muy bien Montaigne: no morimos porque estamos enfermos sino

porque estamos vivos. Pensándolo bien, siempre estamos a la misma distancia de la

muerte. Luego el capitulo incluye algunos fragmentos de leyendas, algunas de las mas

antiguas no pretenden de consolarnos de la muerte sino solo explicar su inevitabilidad.

Esas leyendas hablan de un reino de los muertos no es mas que un siniestro reflejo de

La vida que conocemos, un lugar profundamente triste.

Nada deben envidiar los vivos a los muertos. En cambio, otras religiones posteriores,

como la cristiana, prometen una existencia mas feliz y luminosa que la vida terrenal

para quienes hayan cumplido los preceptos de la divinidad. La única vida eterna

compatible con nuestra personalidad individual, no es facil imaginar tal cosa ni siquiera

como esperanza transcendente. Sin embargo, el dato mas evidente acerca de la muerte

es que suele producir dolor cuando se trata de la muerte ajena, pero sobre todo que

causa miedo cuando pensamos en la muerte propia. De modo que la muerte nos hace

pensar, nos convierte a la fuerza en pensadores, en seres pensantes, pero a pesar de todo

seguimos sin saber que pensar de la muerte. Así que finalmente la muerte sirve para

hacernos pensar, pero no sobre la muerte sino sobre la vida. Pero ¿cómo podemos

comprenderla?¿Qué instrumento utilizaremos para ponernos a pensar sobre ella?

Capitulo 3
Las verdades de la razón

Este capitulo empieza de que la muerte, con su urgencia, ha despertado en el apetito de

saber cosas en la vida. También dice quiere dar respuestas a mil preguntas sobre sí

mismo. La pregunta previa a todas es: ¿cómo contestaré a las preguntas que la vida me

sugiere? Para empezar la pregunta nunca puede nacer de la pura ignorancia. Si no

supiera nada o no creyese al menos saber algo, ni siquiera podría hacer preguntas.

Así que decide que debe empezar por someter a examen los conocimientos que ya

cree tener. Y se somete a hacerse al menos tres preguntas: ¿cómo los he obtenido?,

¿hasta que punto estoy seguro de ellos?,¿cómo puedo ampliarlos; mejorarlos o, en

su caso, sustituirlos por otro mas fiables?

Hay cosas que sé porque me las han dicho otros: mis padres, los amigos,...La

mayoría de estos conocimientos provienen de fuentes semejantes a estás.

Ahora bien, ¿hasta que punto estoy seguro de cada una de esas cosas que sé?

Otras cosas de las que afirma es que el conjunto de hábitos deductivos algunos

dictados por la experiencia y basados en pautas lógicas constituyen <<una

facultad capaz de establecer o captar las relaciones que hacen que las cosas dependan

unas de otras, y estén constituidas de una determinada forma y no de otra>>.

En la segunda parte del capitulo ya empieza a hablar de la razón y dice que intenta

armonizar es el punto de vista meramente personal o subjetivo con un punto de vista

mas objetivo o intersubjetivo. También habla de la verdad y afirma que el objetivo

del método racional es establecer la verdad, es decir, la mayor concordancia posible

entre lo que creemos y lo que efectivamente se da en la realidad de la formamos parte.

Pero no todas las verdades son del mismo género porque la realidad abarca

dimensiones muy diversas. De acuerdo: la razón nos sirve para examinar nuestros

supuestos conocimientos, rescatar de ellos la parte que tengan de verdad y a partir de

ahí tantear hacia nuevas verdades. Luego el autor pone un ejemplo: trata de suponer

que estamos oyendo una sinfonía de Beethoven y con un papel y un lapiz

intentamos dibujar la armonía que escuchamos; pintaremos según la intensificación

de cada tramo líneas curvas hacia abajo o hacia arriba...Pues del mismo modo quizá

la razón humana fracasa al intentar reproducir y captar la realidad, cuyo registro está

tan alejada como el de la música...

Otras de las cuestiones tratadas es el esceptismo, que señala una pregunta muy

importante: ¿cómo puede ser que conozcamos algo de la realidad, sea poco o mucho?

O sea que no conocemos la realidad pura sino como es lo real para nosotros. Nuestro

conocimiento es verdadero pero no llega mas que hasta donde lo permiten nuestras

facultades. Resulta imposible negar la importancia de nuestros condicionamientos

socioculturales o psicológicos cuando nos ponemos a razonar pero...¿es una verdad

racional universal y objetiva la de que no existen o no pueden ser alcanzadas pos los

humanos las verdades universales racionales racionalmente objetivas?

El autor afirma decir que algo es verdad significa que es mas verdad que otras

afirmaciones concurrentes sobre el mismo tema, por otra parte la razón no solo es

un instrumento para conocer sino que tiene relevantes consecuencias políticas.

Razonar no es algo que se aprende en soledad sino que se inventa al comunicarse

y confrontarse con los semejantes. Finalmente no solo tenemos que ser capaces de

ejercer la razón en nuestras argumentaciones sino también –y esto es muy importante y

quizá aún mas difícil- debemos desarrollar la capacidad de ser convencidos por las

mejores razones, vengan de quien vengan.

Capitulo cuarto
Yo adentro, yo afuera

En principio dice que podemos razonar cuanto queramos pero...¿podemos estar realmente seguros de algo? Uno de los mas importantes pensadores sobre este tema fue Rene Descartes, el gran pensador del s. XVII. Descartes planteó la hipótesis de que todo lo que consideramos real pudiera ser simplemente un sueño y que las cosas que creemos percibir y los sucesos que parecen ocurrirnos fueran solos incidentes de ese sueño y además solo soñamos con cosas o personas conocidas. En el capitulo también habla de una segunda hipótesis de Descartes y es que propuso otra mucho mas siniestra: quizá somos victimas de un genio maligno, una identidad poderosa como un dios y mala como un demonio dedicada a engañarnos constantemente.No es que Descartes estuviera loco ni desvariara arrastrado por una imaginación muy extensa. El autor llega a una conclusión(ya propuesta por Descartes) y es que como si se equivoca tanto como si acierta, al menos esta seguro de que existe, y tiene constante esta proposición: “Cojito ergo sum”,es decir, “ Pienso luego existo”.¿Por qué llama Descartes <<yo>> al supuesto sujeto que sostiene esos pensamientos y esa existencia?. Cien años después de Descartes, el escocés David Hume apunta en su tratado de la naturaleza; nunca puede captar un “yo mismo” sin encontrar siempre una percepción. Según Hume, aquí también existe un espejismo, a pesar de los esfuerzos de Descartes por evitar el engaño. Dice el filosofo escocés que cuando entra en su fuero interno para buscar su yo solo encuentra percepciones y sensaciones de diverso tipo. Lo cierto es que llegamos a dudar hasta de nuestro propio “yo”, de nuestra propia existencia. Cada uno estamos convencidos de que poseemos una cierta identidad, algo que permanece y dura a través de nuestras sensaciones. Los filósofos nombrados en este capitulo por más que intentaron introducirse en si mismos nunca consiguieron encontrar su propia personalidad, siempre tropezaron con otras sensaciones que los apartaron de su búsqueda. Al final de todo él yo no está solo formado por un fuero interno, sino que también está formado por lo que cada uno responde hacia el el mundo exterior. Somos uno entre unos, seamos lo que seamos, somos todos iguales y lo mismo. Nos encontramos poseídos por nuestro ser. No puede haber un lenguaje privado: todo lenguaje humano debe ser comprendido por algún ser humano, sino, no sería un lenguaje, ya que su fin es comunicar algo a los demás.

Capitulo 5
El animal simbólico

Este capitulo empieza hablando del los tanteos exploratorios buscando algún

conocimiento cierto respecto a nuestro yo, y nuestra mente y cuerpo que nos han

traído muchas mas perplejidades que certezas. Luego en varios textos de Sófocles y

Pico della Mirándola aseguraban que el mérito de los humanos provenía de nuestra

condición racional, de que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, de que

somos capaces de avasallar al resto de los seres vivos y cosas parecidas. Según

Sófocles lo verdaderamente humano sea el propio asombro ante lo humano y

según Pico della Mirándola lo asombroso del hombre es que se mantiene abierto e

indeterminado en un universo donde todo tiene su puesto. El auto también afirma que

en cualquier caso, parece que siempre se ha intentado definir lo humano por

contraposición con lo animal y lo divino. Pero hay serias dudas respecto a que no

seamos animales, y ni siquiera animales especiales o distintos de los demás como

nos gustaría ser, por mucho que aceptemos hoy la indudable continuidad entre lo

animal y lo humano, no por ello parecen haberse borrado ni mucho menos las

diferencias que justifican ese asombro ante el hombre. De modo que ahora las

preguntas son: si no somos animales ¿que mas somos?, ¿hay algo que distinga

radicalmente, en profundidad, al animal humano del resto de animales?.

El capitulo también dice que la razón animal busca los mejores medios para

alcanzar ciertos fines estables y determinados, mientras que la razón humana

busca medios para lograr determinados fines, y también nuevos fines. Otro de los

temas tratados en este capitulo es que los animales aciertan con gran frecuencia en lo

que hacen siempre que no se los presenten excesivas novedades, mientras que los

humanos tanteamos y nos equivocamos mucho mas, pero en cambio sabemos

responder mejor a los cambios radicales en las circunstancias. Lo que realmente

caracteriza al ser humano es la posesión de un lenguaje, ya que los lenguajes

animales mandan avisos y señales útiles para la supervivencia del grupo, pero el

lenguaje humano es el que sirve para decir lo que queremos decir, sea lo que sea. El

ser humano tiene el propósito de comunicarse simbólicamente aun antes de disponer

de los medios. Gracias al lenguaje los humanos vivimos en un mundo de realidades

independientes y significativas incluso cuando están presentes, aunque el lenguaje

humano está lleno de enigmas. Nuestra condición simbólica es también la base de la

importancia de la educación en nuestras vidas.

Capitulo Sexto
El Universo y sus alrededores

Al hombre no le basta con formar parte de la realidad, se necesita además saber que está

en un mundo y se pregunta cómo es ese mundo en el que vive. La idea de ese mundo

planteada en este capitulo tiene varios niveles: en el peldaño mas bajo está mi mundo o

“mi mundillo” que es el ámbito de la familia, los amigos, el lugar de trabajo,...el

siguiente es la comunidad nacional a la que pertenezco, y finalmente es a escala

planetaria: mi mundo es esta Tierra en la que nacemos y morimos. Las preguntas

acerca del universo son sin duda los primeros que se hicieron los filósofos más antiguos.

Surgen respuestas en los mitos, que tienen que ser aceptados o rechazados

colectivamente pero no pueden ser debatidos por los que los asumen. Y da igual que los

implicados pertenezcan a comunidades culturales distintas, porque razonar

filosóficamente no depende del lenguaje. El universo es otro de los temas que más

preguntas planteó a los filósofos, y hasta ahora se carece de respuestas definitiva ni

filosófica ni científicamente. Hay principalmente tres preguntas sobre el universo

de las cuales se pueden subdividirse:

a)¿Qué es el universo? Al ver las estrellas te crea multitud de incógnitas que nos

hacen pensar. Hay una palabra que define en cierto modo el universo de forma bastante

mala pero se acerca, “el infinito”. Los cristianos recurrimos a Dios como creador y

como que es el que controla todo.

b)¿Tiene el universo algún orden o destino? El concepto de orden siempre es un

intento de poner unidad y articular relaciones en una multiplicidad de elementos, sea tal

unidad inherente a las cosas mismas o bien provenga de nuestra forma de pensar.

El universo se considera como algo desordenado, pero primero se ha de tener un

concepto del orden, y no es nada fácil.

c)¿Cuál es el origen del universo? El hecho de decir que Dios creó el mundo es

como decir que no sabemos nada acerca de quien creó el universo.

Capitulo Séptimo
La libertad en acción
El hombre habita en el mundo, pero no es lo mismo que ser uno de los seres que está en
él, sino que lo habitamos porque actuamos en él con el resto de seres humanos y vivos.
Lo que nos importa entonces es saber el significado de actuar, no es el hecho del
movimiento corporal, con lo cual se crean y surgen muchas de preguntas. La verdad es

que hay una diferencia entre lo que meramente nos pasa, lo que hacemos sin darnos

cuenta y sin querer, lo que hacemos sin darnos cuenta pero según una rutina adquirida

voluntariamente y lo que hacemos dándonos cuenta y queriendo. La libertad quizá

resulte sencillamente una ilusión, que es algo irreal e imposible. La indeterminación

científica no equivale a la libertad, todo es muy raro y muy difícil de conseguir sino

imposible. El término libertad suele recibir tres usos diferentes, que se suelen confundir

en debates: La libertad como disponibilidad para actuar de acuerdo con los propios

deseos o proyectos. Libertad de querer lo que quieres y no sólo de hacer lo que quieres.

La libertad de querer lo que noqueremos y de no querer lo que de hecho queremos.La

noción de Libertad tiene una amplia gama de aplicaciones teóricas y uno puede

aceptarla en uno de sus sentidos y rechazarla en otros.Ser libre no es ser victorioso a la

hora de un reparto de premios, se busca al culpable de una fechoría. En mentalidades

cristianas se aprecia la libertad también de un modo en el que hay que resignarse en

gran medida, y ser libre es responder por nuestros actos y siempre se responde ante los

otros, con los otros como víctimas, testigos o jueces. El hombre parece ser el único

animal que puede estar descontento consigo mismo: el arrepentimiento es una de las

posibilidades siempre abiertas a la autoconciencia del agente libre. Pero si somos

naturalmente libres, ¿cómo podemos arrepentirnos de aquello que hacemos con nuestra

libertad natural?

Capitulo Octavo
Artificiales por naturaleza

Este capitulo habla sobre que el hombre es un animal simbólico, y se pueden señalar los

rasgos por los que es así. Se habla mucho de naturaleza debido en gran parte a las

actitudes ecológicas. La primera tarea filosófica es el hecho de precisar lo más posible

los usos de temas como la naturaleza.Este término es utilizado en multitud de usos, por

ejemplo, que es una forma de vida que nos envuelve a todos, y todos dependemos de

ella. A lo que se refiere en realidad es principalmente a todo lo que nos rodea y todo lo

que existe en el universo. Pero otro de los sentidos de la naturaleza es por ejemplo todo

aquello que aparece en el mundo que no sea creación humana, así se recoge en varios

libros. Cualquiera de nosotros, cualquier rasgo natural, está siempre contenido por la

cultura y viceversa. Hay momentos en los que además el ser humano saca rasgos

animales como los instintos.En resumen, entre los términos natural y naturaleza se

guarda fundamentalmente un aspecto cultural. Los que toman la naturaleza como guía

suelen parecerse mucho a ella en todos sus aspectos. Es totalmente cierto que lo

artificial es mucho peor que lo natural, por supuesto.La naturaleza no tiene ningún

acuerdo con los hombres y no tiene porqué favorecerle siempre. De todos modos

nosotros si tenemos unas obligaciones de cumplir con la naturaleza para su buen estado.

La naturaleza no tiene ninguna preferencia con los seres vivos. Existen 3 clases: lo

intínseco, se suele tomar una perspectiva religiosa, con la obligación de respetar la vida.

La relación entre el hombre y la naturaleza se basó en gran medida en la técnica. A

diferencia de la ciencia, que es comparativa y cutre de la naturaleza, la técnica tiene la

intención de obtener algo nuevo sin ser imitación de nada ni de nadie. De todos modos

existen muchas opiniones acerca de la naturaleza, pero se centran todas en que tiene que

recibir una cierta adoración por parte de la vida que la habita.

Capitulo Nueve
Vivir juntos

Este capitulo habla de que nadie se llega a convertir en ser humano si está solo, nos

hacemos humanos unos a los otros. La filosofía y la literatura contemporáneas abundan

en lamentos sobre la carga que nos impone vivir en sociedad. A favor de estas protestas

y recelos, las sociedades modernas tienden a despersonalizar las relaciones humanas.

Estamos configurados para y por nuestros semejantes. La autoconciencia entonces ya no

se conforma con la supervivencia biológica. Una autoconciencia puede triunfar ante otra

por medio del miedo o de la muerte. La autoconciencia puede quedar vencida por el

miedo a morir. La discordia no existe porque los seres humanos seamos irracionales o

violentos por naturaleza, y se pueden llegar a darse trivialidades. Siempre se intentó que

en la sociedad permanezca la concordia y que no existan discusiones. Pero es difícil,

puesto que todo lo que nos une nos enfrenta; y esto depende bastante de nuestro interés.

Muchos filósofos a lo largo de los tiempos se han situado en contra de las ideas

democráticas, y de aquí proviene la afición de los filósofos de crearse utopías. Este

modo utópico puede quedar establecido como un género literario y podemos extender el

concepto hacia atrás, la utopía establecerse como algo que nos gustaría poder hacer pero

que debería haber sucedido en un pasado, pero que es imposible por no poder

retroceder. Los utopistas reclaman un hombre nuevo. El gran problema es que en las

sociedades existentes no todos los ideales resultan compatibles. El modo para ganarnos

el amor de los demás son, por ejemplo que no dañemos a ningún ser humano, ayudar en

lo que se pueda a los seres humanos y conservar tu propia existencia. Debido a que no

somos robots, todos los seres humanos poseemos una conciencia, más o menos

desarrollada, pero la tenemos. Las manifestaciones humanas sólo pueden comprenderse

en un contexto social. Tampoco la creación estética y sus goces pueden entenderse

adecuadamente si no se comparten.




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Enviado por:Pogo
Idioma: castellano
País: España

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